¡Chicas!
Sorpresa, sorpresa... me les adelanté un día... no me faltaba mucho para terminar este capítulo, así que me puse a escribirlo y aquí lo tienen, FINALMENTE.
Primero que nada, MUCHAS GRACIAS por quienes esperaron y me tuvieron paciencia en este periodo de tiempo en el que no me sentí muy bien para escribir, gracias por sus palabras de aliento y por brindarme su amistad, lo aprecio muchísimo, y me ayudaron a superarlo y a sentirme mejor.
Así que aquí tienen su regalo por ser tan lindas todas y querer esta historia tanto como yo =D
DISCLAIMER: CUALQUIER DIALOGO Y PERSONAJES RECONOCIBLES SON OBRA DE STEPHENIE MEYER, LO DEMÁS ES DE MI OBRA.
Capítulo 9. UNA VISIÓN TENTADORA
"¡Maldición!" murmuré por debajo de mi aliento. Jessica ni siquiera consciente de tal cosa. Estaba completamente embelesada en la tarea que tenía en manos. Podía sentir toda la lujuria escondida bajo su sonrisa.
Pero era sorprendentemente fácil de ignorarla.
La chica frente a mí apenas pasaba por la descripción que Rosalie me había dado de ella, lo cual me dejó en duda, si me había engañado o estaba mal de la vista.
Había visto ángeles de la luz tan hermosos que casi te hacían llorar o arrodillarte ante ellas; había visto ángeles de la oscuridad tan tentadoras que no cabía duda que caerías en sus redes a primera vista.
Pero esta chica, Bella Swan, era una visión, diferente e igual. Y, ¿cómo lograba eso? No tenía ni la más remota idea.
Sus ojos me hipnotizaron el mismo segundo en que nuestras miradas se cruzaron, y no pudieron haber sido más diferentes, incluso si lo intentáramos. No había malicia alguna en ellos – tal como Rosalie me había advertido – y era obvio incluso para un ciego. Ahora entendía y creía al cien por ciento lo que Rosalie me había dicho. Esto no sería en absoluto fácil. Este era el reto que había estado esperando que llegara desde el principio. Y para mi mala suerte, todos mis planes se fueron al traste, mi mente en blanco al mirar en esos hermosos ojos café chocolate, casi podía sentir que alcanzaba a ver su alma dentro de ese lago de chocolate derretido que era su mirada.
Ella era blanco, yo era negro.
Ella era pureza, yo era perdición.
Ella era bondad, yo era maldad.
Ella era… buena, yo era malo.
Y era tan claro como el día. La luz brotaba a puñados de ella, que casi me dejaba cegado. Ahora entendía porque Rosalie la deseaba tanto, porque estaba casi desesperada por tenerla de su lado, y que el bien no lograra mantenerla. Por eso Emmett era su ángel de la guarda; era un ángel que lucharía, no solamente la cuidaría.
Bella sonrió tímidamente, sus mejillas enrojeciéndose de tal manera que me sorprendía. Su cuerpo se tensó al verme y registrarse mi visión en su cerebro.
Había visto ya esta reacción en otras chicas tímidas con las que me había encontrado. Jane rápidamente apareciendo en mi mente. Pero la alejé de inmediato. No podía estar pensando en ella en estos momentos. Arruinaría mi gran actuación.
"¿Jess?" una voz que sonaba como el cantar de los ángeles salió de esos atractivos labios rojos. Alzó sus cejas, y luego mordió sus labios.
¿Intentaba hacerme perder la razón?
Nunca había escuchado una voz tan dulce y encantadora como la de Bella Swan; jamás había visto a alguien tan hermosa y perfecta como ella. No tenía idea como alguien que había nacido de dos simples humanos podía ser tan perfecta. Era como la creación de dos ángeles de la luz, cuando en realidad no lo era.
Bella estaba a unos cuantos pasos míos, completamente inconsciente de que me tenía embelesado en ella, cuando Emmett apareció detrás de ella, su mirada y postura amenazadora.
No mostré ningún signo de haberlo visto, porque si lo hacía estaba seguro que mi expresión cambiaría y seguramente asustaría a Bella. Y no podía empezar con el pie izquierdo con esta chica.
"Fallarás, Edward," Emmett me advirtió, pero no volteé a ver su rostro. No caería. "De eso me encargaré yo. ¿Por qué crees que estoy aquí?"
Fallé, y por un segundo me concentré en su rostro, y era una mirada de mortal seguridad y letal amenaza. Lo miré con furia durante ese corto segundo, antes de darme cuenta que parecía que a quien miraba de esa forma era a Bella. Sus ojos se abrieron grandemente, y un relámpago de temor cruzó por ellos.
Le sonreí rápidamente, controlando mi rabia y suavizando mi mirada. No era difícil lograrlo, viendo tal visión. Aun me costaba un poco de trabajo convencerme que ella era real. Lo cual era tonto.
Un sonrojo cubrió totalmente la piel de su rostro y cuello, al mismo tiempo que Jessica le respondía.
"Oh, Bells," dijo con una voz que fingía preocupación. "Me encontré con Edward y necesitaba ayuda, así que lo traje a nuestro apartamento, ¿no te molesta, cierto?"
Bella mostró un gesto de desconcierto, dudando por un momento antes de sacudir la cabeza. "Claro que no."
Jessica sonrió, asintiendo. "Que bien. Ahora, ¿me ayudarías a llevarlo a mi recamara?"
Me tensé rápidamente, porque el estar en la recamara de Jessica Stanley no me ayudaría para nada. "No," comenté de inmediato, levantándome un poco para hacerles ver que no me sentía tan mal. Emmett me miraba furioso aún, ante mi actuación. "El sofá estaría bien, ya me estoy sintiendo mejor."
"¿Estas seguro?" Jessica preguntó, decepcionada.
Yo asentí. "Sí, por favor."
"Bien," dijo algo reluctante ante esa idea, y entonces se dirigió a Bella. "¿Me ayudas?"
La sangre nuevamente llenó su rostro, pero asintió, acercándose a nosotros y colocando su brazo alrededor de mi cintura, con algo de dificultad ya que Jessica también me sostenía del mismo lugar.
Una corriente eléctrica me azotó repentinamente a la vez que su piel entraba en contacto con la mía, recorriéndome por completo el cuerpo entero. Me dejó helado por un segundo antes de que el calor de su cuerpo me llenaba. Era impresionante y extraño sentir eso, algo tan nuevo pero que se sentía tan familiar al mismo tiempo. Bella retiró su brazo de inmediato, para luego regresarlo con un poco de duda.
Ella también lo había sentido.
¿Qué demonios había sido eso?
Gracias de nuevo, y no olviden dejar sus reviews, recuerden que recibirán un adelanto del próximo capítulo!
Espero les haya gustado, y nos leemos pronto con más.
