SADNESS AUGUST
En el receso me encontré con Alex, estaba esperándome y lucía totalmente furioso; pude verlo por su acelerada respiración, su color rojo y esos ojos que parecían pistola. Me le acerqué algo tímida, esperando el sermón.
— ¿ahora eres novia de skandar? —dijo tratando de contener su coraje. Que digo, que digo. No sabía. Si decía que todo esto se trataba de una farsa habrían millones de fotos mías en ropa interior ahora si asentía la furia de Alex estallaría.
— Sí —dije levemente, casi me mordía la lengua. Agaché mi cabeza.
— ¿Por qué Olivia? —suspiré, después interrumpí a tiempo antes de que el sermón comenzara.
— No me digas nada sí —accidentalmente dije salir un chillido en mi voz—. Sólo déjalo así y ya —miré hacia abajó antes de que mis lagrimas comenzaran a salir, después simplemente me retire en busca de Alice, a ella si se lo contaría todo.
— Y es por eso que estoy haciendo todo esto —una lagrima salió por el rabillo de mi ojo izquierdo, y enseguida se asomaron más que cayeron despreocupadamente por mi mejilla.
— ¡Ese idiota! Te lo dije, el solo quiere diversión, te dije que no convenía juntarse con él, ahora ya te tiene amenazada.
— ¡Si lo sé! Pero ¡soy una chica! Además el me acorraló. Le decía que se alejara hasta que yo lo empujé y me fui a poner una bata —más lagrimas cayeron por mis mejillas, Alice me abrazó y apoyó su cabeza en uno de mis hombros—. Y ahora ya no sé cómo salir de este embrolló.
Mi voz había estallado en mares de lágrimas que no podía detener. Cada palmada que me daba Alice me destrozaba. Sentía las miradas de todos los chicos sobre mí, ya me imaginarían que estaría pensando "miren la chica que le robó el novio a Hannah" me daba miedo saber que pensaban de mi los demás, me daba miedo Hannah y skandar y a la vez me sentía como una tonta por dejarme manipular por Skandar. Algo tenía que hacer para recuperar esa foto, algo; no iba a dejar que alguien estuviera tras de mi como un títere, tenía que regresar la vieja Olivia.
Llegué de la escuela de muy mal humor, tanto como yo y Alex. Sophie no captaba nada del asunto, ni siquiera sospechaba que otra vez ya no nos hablábamos, era una niñita de 6 años ¿qué esperabas?
Ayudé a Elisa con la mesa y después comimos todos en familia. Lo único que se escuchaba era al Sr. Meyer repicando acerca de su incompetente jefe que no sabía qué hacer con todo el papeleo "y se hace llamar jefe" esas fueron las palabras que el uso indignado.
Bueno ahora pasemos conmigo. No tenía apetito, estaba más preocupada por cómo solucionar el problema en el que me metí, tenía que hacer algo, algo bastante inteligente, muy sensato, pero ¿qué? necesitaba ayuda profesional de alguien, alguien que fuera experto en este tipo de cosas ¡Alice! Ella era perfecta, sí. Si podía fumar marihuana a escondidas de los maestros y entrar a clases como sin tener ningún síntoma seguramente sabría cómo sacarme de este embrollo. Me levanté de la mesa y lleve mi plato al fregadero, subí corriendo hacia mi cuarto, tomé el teléfono y le marqué. Contestó rápidamente lo único que dije es "necesito verte urgentemente ahora" pasaron alrededor de unos 20 minutos cuando ya Alice estaba tocando la puerta. Dejé que Alex la abriera, sólo para que no dijera que jamás hago algo por ella. Espié por el barandal de las escaleras y vi como Alice tomaba un mechón de su cortó cabello enrollando entre sus dedos coquetamente ¡ah! Y no faltaba la sonrisa en sus labios. Después vi como se dirigía a las escaleras conservando un paso con elegancia y a la vez sensual. Si que no pierde su tiempo.
— Bien necesito tu ayuda urgentemente —aguardé i tono de voz lo más discreto posible, ya saben por si Alex andaba de intrigoso.
— ¿qué se te ofrece? —ella sonrió maliciosamente.
— Necesito que me ayudes con lo de Skandar. Tengo que zafarme de este asunto tan pronto sea posible.
— Hmm —se llevó su mano a su boca provocando un efecto dramático en mí—. Lo que yo haría sería… Hm eso rimó —revoloteé los ojos por su inesperada broma un poco de mal gusto, ella rió ignorándome por completo, a mí y a la situación que tenía.
— ¡ALICE! —la reprendí rápidamente antes de que se desviara completamente y su admirable genio desapareciera.
— ¡Lo siento, lo siento! —contuvo la risa un rato, solo fruncí el ceño—. Cuélate a su cuarto, toma las fotos y listo —dijo fríamente que me asombró ¿cómo iba a colarme a su cuarto con la rabiosa hermana que tenía? Además ¿cómo lo haría? Obviamente su casa debía de tener cerraduras por doquier.
— ¡Uy sí genio! ¿Cómo?
— ¿Has olvidado quién soy? —y ahí viene su inolvidable sarcasmo—. Hay trucos, mil maneras de introducirse a una casa como por ejemplo que Skandar siempre deja su ventana abierta para Hannah —lo único que pude hacer fue deja caer mis labios hacia el suelo. Eran tan asombrosas, creo que no me había equivocado.
— ¿Cómo sabes eso?
— Es skandar ¡por dios!
— Pero me ayudarás con esto ¡no pienso entrar a la casa de él sola! Al menos cuídame de que no venga él o su hermana.
— Si, no hay problema. Este tipo de cosas me excitan —dejé escapar un carcajada.
Armamos todo el plan, acordamos vestirnos de negro para crear una representación más dramática de lo que haríamos. Usaríamos un gorro negro, botas de piel, y un conjunto negro. Las risas no se disimularon toda la tarde, acordamos llevar el plan este mismo día cuando skandar no estuviera en su casa. Alice tenía un croquis de la casa de skandar ¿Cómo demonios lo consiguió? No lo sé, artimañas de esta chica. Me indico todos los lugares también a qué hora salía. A las 6:30 se iba a su práctica de tae-kwo-do lo que nos daba suficiente tiempo como para hurtar las fotos. La práctica duraba alrededor de 1:30 eso era lo que teníamos regresaba a las 8:00. Salimos de casa sin ser lo más obvias posibles, lo hicimos desde mi ventana —intento ridículo de Alice. Sobrellevar el drama.
— Bien Olivia, tienes que escucharme. Soumaya está ahí adentro, su padre no. Es necesario entrar desde la ventana de Skandar. Te ayudaré con la escalera y entraré para hacerte guardia —asentí nerviosamente, Alice sostenía la escalera firmemente.
— De acuerdo, a-a aquí vamos —di un gran suspiró y puse mi pié sobre el primer escalón. Coloqué mis manos firmes sobre la escalera y subí con cuidado hasta llegar a la habitación. Casi tropiezo con la venta que había dejado abierta para "Hannah". Alice me hiso señales de que ahí iba ella. Sostuve la escalera y ella como toda una profesional subió sin ningún problema, ni siquiera tropezó como yo lo hice.
— ¿Ya has hecho esto antes? —pregunté con una pizca de ironía, ella sonrió.
— Con Alex —volvió a sonreír yo solo revoloteé los ojos.
— Yo buscaré en sus cajones tú buscas en lo demás ¿de acuerdo? —le dije a Alice, ella sonrió.
Comencé con la mesita de noche, abrí los cajones y solo había papeles, fotos, unos collares, fichas de soda —de esas que son de edición especial, salían mucho en los 60's—. unos cuantos lápices y plumas; cerré el cajón concluyendo que aquí no había nada. Abrí el segundo y sólo había basura en pocas palabras, nada que tuviera mi nombre. Me pasé a su armario, lo abrí viendo toda su ropa Alice se acercó a mí y abrió un cajón sacando su ropa interior, ella sonrió maliciosamente, sacó un bóxer y lo guardó.
— ¡Estás loca! —la reprendí peor no pude contenerme la risa.
— ¡Oye no por nada iba a aceptar venir aquí!
— De acuerdo, revisa el en cajón de la izquierda —señale uno que estaba del lado contrario de donde estaba.
— ¡Aquí solo hay calcetines!
— No importa. Skandar puede ser demasiado impreciso, podía estar en donde menos te lo imaginaras.
Seguí con los cajones. En el primero el que abrió Alice había bóxers, el segundo camisetas blancas, negras, azules, grises. En los que abrió Alice estaba su pijama, calcetines, pero nada de fotos.
— Deberíamos buscar su cámara, sacar el rollo y listo —propuse.
— Espera, debió haber revelado todas las fotos. Si te enseño esa foto seguramente tiene las fotos ya reveladas —increíble pero obvio.
— Tal vez las tenga en su mochila.
— ¡pues qué esperas empieza a buscar! —Alice me empujó hacia su mochila, era un negra marca nike la abrí, saqué todas sus cosas dejándolas en su cama. Abrimos todas sus libretas, folders y nada. ¿Dónde demonios están las fotos? Esto ya comienza hartarme.
— ¡Su escritorio! Siempre hay cajones y seguramente ahí deben de estar—, las tomé rápidamente comencé a verlas, era como 5 fotos en todas estaba yo en ropa interior.
La primera era la que me había mostrado skandar, la cambié y ahora salía todo mi cuerpo en bikini por así llamarlo y las demás serán casi iguales. La guardé en mi bolsa y después seguí buscando por si había otra cosa, encontré varías hojas con mi nombre. Mi número telefónico, bueno el de Alex, había una pulsera mía —creía que la había dejado en Pensilvania, peor este idiota me la robó—. Había otra foto mía, esta la tenía en mi buró la cual pensé que Alex había destruido, pero también la hurtó. Había más cosas sobre mí, estaba tan friqueada de que me estuviera acosando. Alice se acercó a mí, yo la miré y después asentí, ella solo tomó los papeles y los comenzó a checar, luego negó con desaprobación.
— Ya tenemos todo, ahora vámonos —dije secamente, ella asintió.
Coloqué mis manos nerviosamente en las escaleras, miré hacia abajo y comencé a calcular al altura, si caía podía matarme. Me causó un gran escalofrió en toda mi columna vertebral, toqué la escalera y estúpidamente la derrumbé, esto ocasionó un gran ruido incluyendo nuestros gritos. Alice se dio una palmada en la cabeza yo solo me mordí el labio inferior.
— Gracias —dijo frunciendo el ceño.
— ¿Ahora qué hacemos? —comencé a susurrar mientras chillaba.
— Salir.
— ¿cómo señorita ideas? —dije sarcásticamente aunque fue de muy mal gusto, no era el momento para sarcasmos.
— ¡Ya sé señorita preguntona! —le devolví una mirada fruncida—. Sólo salimos sin que ella se dé cuenta.
— Me estresa todo esto.
Salimos del cuarto de skandar con la esperanza de no toparnos a Soumaya. Ella estaba en su habitación viendo animadamente un programa juvenil. Las dos suspiramos y bajamos cautelosamente las escaleras después abrimos l puerta poco a poco, esta chilló —odio cuando esto ocurre, estúpidas viejas de bisagras oxidadas—. Las dos nos alteramos, dejamos ir un gran suspiro y pasamos por la puerta sin problemas.
ESPERO REVIEWS. el siguente esta interesante. lo acabo de escribir :)
