Se despierta sudorosa, ha pasado una noche rara. Ha pensado mucho en Moriarty y en Sherlock. Ambos son importantes en su vida, Moriarty lo fue en un pasado y Sherlock lo es ahora.
Sale de la habitación, la pequeña sigue durmiendo y deja que lo haga, mientras que Sherlock está ya en el portátil escribiendo. Saluda a Sherlock y luego va a la cocina, se prepara el desayuno y mientras lee el periódico desayuna.
Termina de desayunar, su móvil le suena, es su hermana y le pasa la llamada a Sherlock. Mientras recoge lo que ha usado para el desayuno y prepara el de Amelia escucha algo de la conversación.
Hola Irene. Me alegra hablar contigo.
... - no consigue escuchar a su hermana.
Hoy, perfecto. Así dejo que tu hermana no me tenga que aguantar otro día. ¿A la hora de siempre? - comenta este.
... - su hermana seguro que le está diciendo una hora o algo así.
Vale, nos vemos hay a las 4 y media para el té - responde Sherlock y corta.
Se acerca a Dakota y le acerca el móvil. Ella lo coge y se lo guarda en la bata.
Después de que la niña este arreglada y dispuesta, baja un momento a por el pan y luego se pone a cocinar. Se decanta por unos huevos fritos con arroz. Cuando tiene la comida casi lista, calienta el potito de arroz con pollo de la pequeña.
Sherlock come en silencio, mientras ella juega con Amelia para que coma algo. Cuando termina de darle la comida, la coge en brazos para limpiarla y acostarla un rato.
Deja que me encargue yo - comenta Sherlock cogiendo a la pequeña - es mejor que tu comas, que se te enfría.
Gracias Sherlock - ella se sienta y come poco a poco. No tiene ganas de comer.
Cuando Sherlock se marcha, ella llama a Molly para quedar y Molly acepta ir a acompañarla con la pequeña al parque.
Así que como han quedado a las 6, va preparando la merienda y despertando su hija para darle la comida.
Sherlock - dice la pequeña para sorpresa de su madre.
No da crédito a lo que escucha. La primera palabra de su hija ha sido Sherlock y eso hace que se le escapen unas lágrimas.
Sherlock - vuelve a decir la pequeña. Y para que a Dakota no se le olvide apunta en el diario de la pequeña el día y la hora de su primera palabra.
Mientras le da de merendar, no para de llorar. Que su primera palabra sea Sherlock quiere decir mucho.
Coge su móvil y manda un mensaje a su hermana:
Ha dicho Sherlock. Su primera palabra es Sherlock. Que lista es la pequeña Amelia.
Le da a enviar, necesita que Sherlock lo sepa. Al cabo de nada recibe respuesta:
S dice que está contento y asombrado con la pequeña. Se pregunta si la volverá a decir cuando esta el delante. Esperemos que sí.
Después de que Irene le respondiera, cambia a la niña y sale al parque donde ha quedado con Molly.
Hola Dakota - comenta Molly con dos cafés en la mano. Le tiende uno a esta, que lo coge - ¿Que tal todo?
Bien - pero se nota que ha llorado y sabe que Molly no nota - la pequeña ha dicho su primera palabra.
Me alegro mucho - comenta Molly dándole un sorbo a su café.
Sherlock ha sido la palabra - dice bajito Dakota mirando a su café.
No me extraña que lo sea - comenta una voz masculina - es que pasa mucho con él.
Tú no sabes nada y Sherlock está muerto - dice Molly cabreada al hombre - lárgate.
Dakota levanta la cabeza y enseguida la vuelve a agachar. *¿Que hace de nuevo allí él?* Se pregunta empezándose a cabrear.
No te queremos cerca - sigue diciendo Molly.
Me iré, adiós Dakota que seas feliz con S - cuando dice aquello, ella se derrumba. Jim puede llegar a ser imbécil y cargante a veces.
