Capítulo 10: El plan de Malfoy.

Quienes estaban reunidos en la cocina del Número 12 de Grimmauld Place ya llevaban dos horas trabajando en el único plan que podía dar resultado.

-¿Estás seguro de que podemos contar con Mundungus? A fin de cuentas, sigue siendo una rata- preguntó Hermione, un poco indecisa.

-Sin él, jamás hubiéramos encontrado el guardapelo de Slytherin. Seguro que nos va a ayudar. Un par de amenazas y una bolsa de galeones, y asunto resuelto- dijo Harry, con una sonrisa.

Hasta ahora el plan consistía en simular un ataque a gran escala en un bosque, en el cual estarán Harry y los aurores luchando contra unos desconocidos. El ataque sería de tal escala que la noticia se esparciría rápidamente, y con suerte llegaría a los oídos del muchacho. Tras la batalla, los aurores y los atacantes quedarán "muertos" en el suelo, dejando a Harry solo y desprotegido. En ese momento debería llegar el asesino para intentar llevarse a Harry. Ahí se levantan los aurores y los atacantes que simulaban estar muertos y aparecerán otros miembros del E.D. y de la Orden. Mientras tanto Hermione crearía un encantamiento anti-aparición en el bosque. Así, el desconocido no podría desaparecer ni escapar. Serían casi cuarenta personas luchando contra el muchacho. Hagrid incluso podría traer algunas bestias para ayudarlos. Con suerte, la batalla acabaría en un par de segundos, sin que nadie saliera herido.

-Quedan varios detalles por pulir, pero suena genial- dijo Luna, contemplando un enorme pergamino donde Ginny iba anotando los puntos importantes que estaban mencionando en la reunión.

-No debemos confiarnos- advirtió la profesora McGonagall desde su asiento –Solo tenemos un intento, si esto sale mal, las cosas se nos complicarían mucho en el futuro.-

-¿Qué pasa si no viene?- quiso saber Neville. Varias personas asintieron. EL hombre tenía un buen punto.

-Lo intentaremos otra vez. Podemos fingir que nos enfrentamos a una gran banda de criminales. Podemos repetir algunas veces la batalla en varios días hasta que aparezca- dijo Harry, confiando en el plan.

En ese momento, una lechuza marrón entró volando por la ventana y se posó en la mesa de la cocina. Varias mujeres soltaron gritos de asombro. Incluso Hagrid derramó su taza de té en el suelo. Ginny se aproximó y tomó un pequeño pergamino atado a la pata de la lechuza.

-Dice: "Potter, estoy afuera. Ábreme rápido"- anunció la Weasley a los presentes, y todos regresaron a ver a Harry.

-Creo que sé quién es… Esperen aquí- dijo el auror, y salió de la cocina.

-¡Harry! ¿Y si es una trampa?- dijo Hermione, levantándose de su silla y siguiendo a su amigo.

-No creo que haya de qué preocuparse. Esperen aquí- respondió, y salió.

Con la varita en mano, Harry Potter salió de su casa. En las cercanías del 12 de Grimmauld Place no había nadie, teniendo en cuenta que ya eran cerca de las tres de la madrugada. El auror salió lentamente y empezó a caminar por la acera. Finalmente, una voz salió del pequeño parque que había frente a la antigua casa de los Black.

-¡Por fin! Creí que me había equivocado de lugar.-

Harry se dio la vuelta y vio a Draco Malfoy salir del parque. Estaba vestido completamente de negro, resaltando así su cabello plateado.

-Veo que decidiste venir- sonrió el auror, estrechando su mano con la del recién llegado.

-Encontré una pista. Creo que sé dónde está mi padre- dijo rápidamente Malfoy. -¿Podemos entrar? Esto tardará un poco en explicar.-

-Claro- accedió Harry, y lo guió hasta la casa marcada con el número 12. Solo aquellos que conocían aquel sitio podían ver la casa. Los otros solo notarían que después de la casa marcada con el número 11 viene la 13. Sin dejar sitio para otra casa entre ellas.

-Sabía que era en el número 12- dijo con satisfacción Draco, atravesando la puerta. Como Harry lo estaba guiando, Malfoy ahora podía ver la casa.

-¿Cómo supiste que vivo aquí?- quiso saber Harry.

-Cosas de familia. Soy pariente de los Black, ¿recuerdas? Bellatrix siempre hablaba de esta casa… En especial de un tapiz con toda la familia Black. ¿Es verdad que aparezco yo en él?-

-Sí, sí aparecías en el tapiz. Lástima que lo quemamos hace años… Ven, estamos todos reunidos- Harry abrió la puerta de la cocina y permitió pasar a Draco.

La conversación dentro de la cocina se silenció de inmediato cuando vieron entrar a Malfoy. El ambiente se tornó tenso de inmediato. Fue Harry quien notó esto y dijo:

-Yo lo invité. Parece que tiene información que nos pueda ser de mucha utilidad.-

-En ese caso, siéntate aquí- dijo Luna, cediéndole su asiento.

Draco se sentó, claramente incómodo al notar una veintena de miradas clavadas en él. Se aclaró la garganta y dijo:

-Bueno, lo que ocurre es lo siguiente. Los Malfoy hemos tenido, durante generaciones, un Mapa de Localización Familiar…-

-¿Un qué?- quiso saber Hermione, interrumpiéndole.

-Es un objeto muy raro, tal vez único. Es un pergamino en blanco, el cual te enseña el mapa de cualquier parte del mundo que desees ver. Pero eso lo hace cualquier mapa mágico corriente. Este mapa, en cambio, te enseña si hay o hubo algún Malfoy en aquel lugar…-

-Es casi como el reloj de nuestra casa…- le dijo Ginny a Molly Weasley. Ella asintió y replicó:

-Antes podías obtener objetos como esos. Los artesanos eran mucho más hábiles que ahora. No me sorprendería que cada familia de gran estirpe tuviera un artefacto similar…-

-En fin, como les decía, mi padre desapareció en un callejón de Londres hace dos meses. Lo busqué en nuestro mapa por todo Londres, Hogsmeade, Hogwarts, el Ministerio… Pero nada. No estaba en ningún sitio….- Malfoy tomó aire antes de continuar.

-Fue una gran coincidencia. Milagro, diría yo… Empecé a dar nombres de ciudades de Inglaterra al azar, pero no aparecía. Luego, empecé a dar nombres de ciudades en Irlanda…-

-¿Crees que estaría afuera de Inglaterra?- inquirió Luna, con fascinación en el relato del hombre.

-De hecho, está afuera de Inglaterra. Pasaron muchos días en los que no salí de casa, dando nombres de ciudades y pueblos al azar, buscando que, en el mapa que aparecía en el pergamino, saliera un pequeño punto rojo indicando que ahí estaba mi padre… -

-¡Lo encontraste, entonces!- dijo Hermione, con emoción.

-Es posible. En las afueras de un pequeño pueblo en Escocia vi una pequeña línea amarilla muy difuminada. Eso significaba que mi padre había estado ahí hace varios meses. La línea se detenía cerca de la costa…-

-Entonces crees que tu padre está ahí en este momento- apuntó Ginny.

-Sí. Revisé muy bien toda esa zona con el mapa y el único signo de mi padre está ahí-

-Y es muy probable que nuestro chico esté también en ese lugar- dijo Harry, para consternación de todos.

-¿Qué propones, Harry?- quiso saber Hermione.

-Debemos ir a investigar…-

-¿Investigar? ¡Debemos ir y sacarlo de su guarida!- dijo Neville, levantándose de su silla.

-No sabemos qué hay ahí. No sabemos cómo es el terreno ni lo que podemos encontrar. Es mejor echar un vistazo antes de llevar adelante cualquier plan- dijo Harry.

-Potter tiene razón. Debemos ir unos cuantos a revisar el lugar. Después ya llamaremos al resto si las cosas se complican- acotó McGonagall.

-¿Y cómo piensan llamarnos desde Escocia en medio de una batalla? Debemos ir todos- siguió hablando Neville.

-No podemos arriesgar el grupo entero en un ataque a ciegas. Eso sería muy tonto. Creo que debemos ir un pequeño grupo antes de cualquier cosa- finalizó Harry.

-Yo voy- dijo Ginny.

-Yo también- añadió Luna.

-No, para nada. Iremos los más experimentados en duelos. Neville, Hagrid y yo ya vimos cómo combate el muchacho, tenemos esa ventaja. Draco debe venir, él sabe el lugar…-

-Yo también voy- apuntó McGonagall, aunque Harry quedó viendo a la anciana con consternación.

-¿Segura, profesora?-

-Claro que sí. Necesitarán mi experiencia allá, a dónde sea que vayamos- apuntó la directora de Hogwarts.

-Está bien. Iremos los cuatro, y eso es definitivo- dijo para acallar las voces de protesta de las demás personas que estaban en la cocina. –Iremos con un traslador. Pero necesitaremos unos días para preparar todo. Necesitaremos un buen traslador. Y planear algo en caso de que las cosas salgan mal allá…-

-En dos días podemos conseguir un par de trasladores. Ahí podremos viajar- dijo Hermione.

-¡Bien! Creo que es todo por esta noche. ¿Podemos reunirnos aquí, mañana, a la misma hora? ¡Excelente! Todos hemos tenido una noche muy larga, será mejor que descansemos…-

-¿Draco? Debes prometer algo- dijo McGonagall, y todos la regresaron a ver.

-Por supuesto. No voy a decir ni una palabra de lo que he escuchado…- Pero la directora lo interrumpió.

-Sé que no harás eso, confío en ti, pero debes prometer otra cosa. No debes ir solo a buscar a tu padre. Es muy peligroso. Te acompañaremos y lucharemos a tu lado si es necesario….- acabó la anciana.

Draco se quedó mudo durante un instante. Nunca había imaginado que la profesora McGonagall se preocupara por él. Solo alcanzó a asentir con la cabeza.

Todos empezaron a salir de la cocina hacia sus hogares. Draco Malfoy fue el último en salir.