Hola! Antes que nada, perdón por la tardanza. Estuve algo complicado con el comienzo de la facultad y el trabajo, sin mas aca les dejo un nuevo capítulo! Espero que les guste!


Capítulo X: La Aparición de la Serpiente.

Luego del duro enfrentamiento ante los dos miembros de Akatsuki, el grupo de Konohagakure se dedicó a descansar. Al día siguiente la mayoría del equipo se encontraba totalmente recuperado, excepto Kakashi que aún se encontraba agotado por haber utilizado el Mangekyo Sharingan. Luego de desayunar y hacer algo de tiempo se acercaron al lugar donde al día siguiente deberían enfrentarse a los supuestos espías de Akatsuki o incluso a los hombres de Orochimaru.

Al llegar al puente Tenchi comenzaron a reconocer el lugar y a observar si había algo del ambiente que podrían utilizar a su favor.

- Podremos escondernos en aquellos arbustos hasta que ellos aparezcan – Propuso Neji, señalando los arbustos que se encontraban a unos veinte metros del puente.

- Es una buena idea, pero no creo que se acerquen si es que no ven a ningún Akatsuki esperándolos encima del puente… - Comentó el joven Nara, pensativo.

- Ahí es donde entro yo – Interrumpió Yamato con una sonrisa – Usare un Henge no Jutsu con mi Mokuton y tomaré la forma de Sasori, así podremos engañarlos y atraerlos.

- Me parece bien Yamato, creo que así lograremos engañarlos, además tu Mokuton: Henge (Elemento Madera: Transformación) es el más realista que he visto, seguramente caerán en la trampa. - Comentó el ninja copia aun notándose su cansancio.

- No estamos contando con que ellos tengan algún tipo de ninja sensor, si fuera así estaremos perdidos y solo sera una perdida de tiempo el escondernos… - Susurro la Yamanaka, llamando la atención de sus compañeros.

- Creo que tengo la solución, conozco una técnica capaz de esconder nuestras presencias – Contestó el Uzumaki, atrayendo la atención de los demás – Era una simple técnica de ocultamiento que Jiraiya-sensei usaba frecuentemente cada vez que tenía que "recabar información" - Comentó Naruto, con una gota de sudor en su nuca – Me pareció una técnica muy interesante por lo que decidí aprenderla y luego de varios días logré perfeccionarla. Ahora no solo puedo ocultarme físicamente, sino que también puedo ocultar nuestra presencia. - Informó, sorprendiendo a todos.

- Viejo pervertido… - Musito Ino, recordando los hábitos del Sannin de recabar esa información usualmente en los baños termales de mujeres.

- Una técnica muy interesante… - Susurró Sai, algo sorprendido por la cualidad de ese jutsu.

- Después de todo Jiraiya-sama es reconocido mundialmente por sus cualidades como espía, no me extraña que tu también te destaques en ese tipo de técnicas Naruto. - Felicito el ninja copia con una sonrisa – Al parecer ya tenemos todo planeado, aprovechemos el tiempo que nos queda para descansar, ya que seguramente lo necesitaremos – Ordenó el Jounin, para luego observar cómo todos se marchaban a descansar, excepto su alumno que se había quedado a la par suya - ¿Sucede algo Naruto? - Preguntó con algo de intriga.

- Sensei, si mañana la misión se complica por algún motivo… - Susurró el Uzumaki seriamente.

- ¿Crees que mañana no aparecerán los espías de Akatsuki, sino el mismo Orochimaru? - Interrumpió, leyendo los pensamientos de su alumno.

- Orochimaru no es del tipo de ninjas que pasan por alto el tener un topo en su organización. Además, no me extrañaría que ese "topo" sea el que le facilita la información sobre Akatsuki – Respondió, ganándose la mirada de su sensei.

- Piensas que el supuesto espía de Akatsuki en realidad es un doble espía que le da información a Orochimaru… - Susurro seriamente el ninja copia.

- No seria algo raro, después de todo Orochimaru abandonó Akatsuki hace unos años, por lo tanto seguramente el debe ser uno de los objetivos de esa organización por todo lo que él sabe acerca de ella. No me extrañaría que querría información acerca de sus pasos para estar atento y escapar o adelantarse a ellos según el caso. - Comentó el Uzumaki – Lo más probable es que esto sea una trampa del mismo Orochimaru hacia los dos Akatsukis que nosotros derrotamos – Musito, observando el puente que al día siguiente sería testigo de un feroz enfrentamiento.

- Viéndolo desde ese punto es algo muy probable… ¿Entonces que propones? - Consulto el peliplata.

- Si Orochimaru aparece, deja que yo me encargue y que nadie interfiera – Contestó el Uzumaki, apretando sus puños.

- Eso es peligroso Naruto, después de todo ni siquiera el Sandaime ha sido capaz de derrotarlo – Respondió el ninja copia seriamente.

- Ya lo se, pero yo, de todos nosotros, soy el que más sabe acerca de él, después de todo soy el alumno de su antiguo mejor amigo, ademas tu aún no te recuperas totalmente del enfrentamiento con aquel Akatsuki. Aparte tengo varios temas personales que resolver con el… - Susurro, apretando más fuerte sus puños – Llevo tres años preparándome para este momento… El fue el culpable de todo lo que ha pasado, el fue el que persuadió a Sasuke para que tomase el camino de la traición y la venganza, además es el carcelero de Sakura-chan… Creo que me sobran motivos para querer derrotarlo con todas mis fuerzas – Musito con furia, mientras era observado por su sensei.

- Lo se Naruto… Esta bien, te lo dejare a ti, pero si veo que algo se complica no dudaré en interceder, después de todo yo también tengo varios motivos por los que quiero enfrentar a Orochimaru… - Comentó, golpeando el hombro del rubio amistosamente, mientras no pudo evitar recordar a sus dos antiguos alumnos, víctimas de la serpiente.

- Gracias Kakashi-sensei… - Susurro el rubio, agradeciendo al ninja copia.

- No debes dármelas, confío en ti Naruto, te has vuelto muy fuerte en estos tres años… - Respondió el Jounin con una sonrisa.

- Aún no has visto nada sensei… - Musito el Jinchuuriki con una mueca confiada.

- Vayamos a descansar Naruto, mañana sera un día difícil… - Ordenó Kakashi, para luego dirigirse hacia sus demás compañeros junto con su alumno.

Así maestro y alumno se dirigieron a descansar junto con sus compañeros, esperando al día siguiente, en donde seguramente deberían esforzarse, ya que todo indicaba que se enfrentarían a uno de los shinobis mas peligrosos del mundo.

Mientras tanto, a varios kilómetros del puente Tenchi, más precisamente en una guarida de ubicación desconocida, se encontraban tres shinobis en una habitación que daba una sensación lúgubre, totalmente cubierta por la oscuridad…

- Mañana debo encontrarme con Sasori en el puente Tenchi, Orochimaru-sama… - Recordó un joven peligris que llevaba unas gafas cubriendo sus ojos y una bandana con el símbolo de Otogakure.

- Es verdad Kabuto, no lo recordaba… Mañana te acompañaré, ya viene siendo hora de que me deshaga de algunos de esos molestos Akatsukis, no dejaré que se interpongan en mi camino – Susurro Orochimaru, con una sonrisa macabra – Sasuke-kun, luego seguiremos con tu entrenamiento, estás mejorando muchísimo, pronto iremos en busca de tu hermano – Comentó, observando al joven de pelo azabache y poseedor del Sharingan.

- Hmmph, ya es tiempo de llevar a cabo mi venganza. Con mis habilidades con el Sharingan y mi nueva técnica seré capaz de derrotarlo. Aunque aún me queda algo por hacer para asegurar mi victoria – Susurro el Uchiha, seriamente llamando la atención de los otros dos shinobis.

- ¿Qué es lo que te falta hacer Sasuke-kun? - Pregunto Kabuto, al mismo tiempo en que el Sannin sonreía sádicamente, sabiendo la respuesta.

- Algo que no pude hacer hace tres años… Matar a Naruto para despertar el Mangekyo Sharingan – Respondió, ganando la sonrisa macabra de los otros shinobis, al tiempo en el que salía de esa habitación.

- El momento se acerca… Pronto poseeré el Sharingan y seré invencible. - Musito Orochimaru, con el Uchiha ya ausente en la habitación.

- Sasuke-kun se ha vuelto muy fuerte ¿No cree que nos traerá problemas? - Pregunto el peligris.

- Su arrogancia será la clave para su fracaso, el cree que es más fuerte que cualquiera, pero aún le falta mucho para igualarme, tanto a mi como a Itachi… Lo tengo todo calculado Kabuto, llevo varios años ideando mi plan, y siento que está pronto a llevarse a cabo… - Contestó el Sannin, mientras se relamía sus labios, pensando en la cercanía de su éxito.

- Seguramente tendrá éxito Orochimaru-sama... Ire a preparar todo para mañana, despues de todo deberemos enfrentar a Sasori-sama y posiblemente a Deidara-san – Susurró el peligris, mientras se acomodaba sus lentes.

- No te preocupes, esos dos no nos significarán ningún problema. Ambos no se comparan a mi poder, probablemente sean los dos miembros de Akatsuki más débiles de la organización – Respondió el Sannin, mientras observaba a su discípulo.

- Hmmph, por lo menos déjeme un poco de diversión a mi Orochimaru-sama... - Musitó Kabuto con una sonrisa, mientras se alejaba de la habitación.

- Siento como mi victoria se acerca... Pronto Konoha y el mundo shinobi caerán ante mi poder... - Susurró para si mismo Orochimaru, mientras sonreía macabramente.

Alejado a varios kilómetros, se encontraba otra guarida subterránea, la cual parecía una cárcel. Estaba custodiada por varios ninjas con bandanas de Otogakure. En una de las celdas se encontraba una joven pelirrosada, encadenada y sentada en la "cama" con la que contaba en su celda, que consistía en un simple colchón totalmente sucio y roto. Hacía poco tiempo había sufrido las torturas a manos de sus carceleros, quienes la golpeaban, la humillaban y abusaban de ella a diario. Se notaba el cansancio emocional en el rostro de la joven, no podía disimular sus ojeras y tenía un semblante perdido, día a día iba perdiendo todas sus esperanzas en ser rescatada.

- ¿Cuanto más tengo que sufrir? Ya no aguanto más... Como me gustaría contar con la determinación de Naruto en estos momentos... El nunca se rendía, por más difícil que fuese su situación seguía adelante... ¿Se habrá rendido conmigo? - Se preguntaba así misma, mientras sus lágrimas no dejaban escapar de sus ojos – Por favor Naruto... Se que fui muy egoísta y aún lo soy, pero eres tú el único que puede salvarme de este calvario... Aunque si te has rendido no podría culparte, yo misma me lo he buscado... Fui una estúpida, cegada por mis caprichos... Siempre te traté mal, tanto en la Academia como cuando formamos equipo, nunca me encargue de ayudarte cuando estabas mal o necesitabas ayuda... No merecía la atención que me dabas, mucho menos lo que tu sentias por mi... Ahora, después de todo por lo que pase, pude darme cuenta de la clase de persona que eres, tú espíritu para salir adelante después de todas las dificultades que viviste es admirable... - Susurró para sí misma, mientras cerraba los ojos imaginando el rostro de su rubio compañero – Aún recuerdo cuando el maldito de Kabuto me contó la verdad sobre ti... - Pensó, mientras comenzaba a recordar.

Flashback.

Había pasado un año desde que Sakura y Sasuke habían abandonado Konohagakure, un año desde la pelea que habían mantenido con Naruto en el Valle del Fin. Ahora la pelirrosa se encontraba devastada en una celda, encadenada de pies y manos mientras Kabuto la torturaba.

- ¡Matame ya! - Exclamó la pelirrosa sin dejar de llorar, mientras Kabuto se dedicaba a provocar cortes en el abdomen y a tocarle sus muslos y distintos músculos con su bisturí de chakra.

- Me temo que no haré eso Sakura-san – Contestó el peligris con una sonrisa macabra – A Orochimaru-sama aún le sirves, además eres una parte esencial de su plan. En algún momento vendrán a rescatarte y ahí es cuando Sasuke-kun romperá todos los vínculos que lo unen a Konoha. - Comentó, llamando la atención de la pelirrosa.

- ¿A qué te refieres? - Preguntó, mientras se retorcía por el dolor.

- Seguramente sea Naruto-kun quien intente rescatarte, y ese será un gran combate para probar los resultados del entrenamiento de Sasuke-kun. Él lo matará, así no quedará ningún vinculo que lo una a la aldea y despertará el verdadero potencial del Sharingan – Respondió, manteniendo su sonrisa macabra – En verdad siento lastima por Naruto-kun, luego de todo lo que le ha tocado sufrido desde niño, luego de haber perdido a sus padres el día en el que nació y de haber recibido la maldición que no lo deja vivir tranquilo hasta el día de hoy, el destino ha decidido cruzarlo con personas repudiables como ustedes, quienes se hicieron llamar sus "amigos" pero lo abandonaron cuando tuvieron la oportunidad, por lo visto, Naruto-kun ha nacido para sufrir. - Comentó, observando a la pelirrosa, ganándose su mirada sorprendida – Oh, al parecer no conoces el secreto de Naruto-kun... Un secreto que toda Konoha esconde pero que es sabido a voces, te lo contaré, solo para que te sientas peor contigo misma – Susurró, mientras se acomodaba sus gafas, mientras la pelirrosa como podía le prestaba atención – Te lo contaré desde el comienzo, como debes saber, Minato Namikaze, el Yondaime Hokage, reconocido por muchos como el mejor Shinobi del mundo pudo salvar a Konoha del ataque del Kyuubi, derrotandolo en una árdua batalla en donde luego ambos perdieron sus vidas – Comentó – Una absurda mentira contada por el Sandaime Hokage para esconder la realidad, quizás no lo sepas pero el Kyuubi es el ser más poderoso del mundo, el Rey de todos los Bijuus, simplemente no puede ser derrotado y el Yondaime Hokage lo sabía, por eso mismo tomó la decisión de encerrar su alma y todo su poder en el cuerpo de un niño recién nacido, un niño que a pesar de su poco tiempo de vida tenía una cantidad inhumana de chakra capaz de neutralizar el poder del mismísimo Zorro. Él ingenuo del Yondaime creía que ese niño sería reconocido como un héroe por la aldea, ya que él era el que luchaba a diario y mantenía encerrado al Kyuubi dentro de si mismo, salvando de cualquier peligro a todos los habitantes, tanto shinobis como civiles. - Explicó Kabuto, sin dejar de observar a la pelirrosa.

- No entiendo a donde quieres llegar... - Susurró Sakura, atenta a lo que el shinobi de Otogakure le estaba contando.

- No me interrumpas – Susurró, mientras volvía a cortar uno de sus músculos con su bisturí de chakra, provocando el grito de la joven – Como decía, finalmente resultó ser todo lo contrario a la voluntad del Yondaime Hokage, ese pequeño niño quedó huérfano el mismo día del ataque del Zorro, y todos los habitantes de la aldea no lo trataron como a un héroe como el antiguo Hokage deseaba, sino como a un monstruo, cuando observaban a ese niño no podían evitar mirar al mismísimo zorro de las nueve colas. Ese pobre niño le tocó crecer sin padres, sufriendo la soledad más cruda que puede llegar a existir, mientras que los aldeanos lo maltrataban, mental y físicamente. A pesar de los cuidados del Sandaime Hokage, muchas veces estuvo al borde de la muerte debido a los golpes que le propinaban los mismos habitantes de Konohagakure. Así creció, debatiéndose sobre el significado de su existencia. Pero contra todos los pronósticos, consiguió seguir adelante y no caer en la tentación del odio... Ese niño es ni mas ni menos que Naruto-kun, él es el Jinchuuriki del Kyuubi... - Susurró, shockeando totalmente a la pelirrosa.

- Naruto... - Musitó, mientras comenzaba a llorar pensando en su antiguo compañero y recordando su infancia, como cuando sus padres no la dejaban acercarse al rubio e incluso cuando estaban en contra de que el integrará el mismo equipo que ella.

- Es irónico que luego de pasar tanto dolor, cuando creyó encontrar personas que justificaban su existencia, ustedes lo abandonaron como si fuese un perro. Sin duda tengo lastima por Naruto-kun, mas si pienso que él no se da por vencido para recuperarlos, pienso que es muy tonto e ingenuo o es una gran persona a la cual el destino ha decidido no dejar que sea feliz, cruzandolo con personas asquerosas como ustedes, como tú, Sakura-san... - Susurró, hiriendo aún más a la pelirrosa que no dejaba de llorar – Creo que he terminado por hoy, te dejaré pensando lo que te he dicho, quizás hasta eso sea más doloroso que todo el dolor físico que te he provocado – Musitó, luego de curar a medias los músculos de la joven, para luego marcharse.

- Naruto... Lo siento... - Susurró para si misma, mientras un mar de lagrimas seguían dándose paso a través de sus ojos.

Fin del Flashback.

- Sin duda fui una pésima amiga para tí, nunca merecí tu amistad. Por eso quiero una segunda oportunidad, quiero volver a reír contigo, quiero volver a ver tu determinación y cuidar tu sonrisa. Te prometo que si salgo de esta nunca mas te lastimaré, me encargaré de proteger tu sonrisa con todas mis fuerzas. Me haces mucha falta Naruto, no te harias una idea de cuanto... Aún no quiero perder la esperanza, por favor... - Pensó para sí misma, mientras no paraba de llorar pensando en su antiguo compañero.

Así, luego de llorar por un tiempo, como lo hacía prácticamente todos los días desde que estaba cautiva, la pelirrosa se quedo dormida sobre su intento de cama debido a su cansancio físico y emocional. Ya no aguantaba más, si aún seguía viviendo era por pensar en sus amigos de Konoha y en el joven rubio particularmente, pero ya era demasiado, no aguantaría mucho tiempo más...

Al día siguiente, por la mañana, ya se encontraba Yamato, transformado en Sasori con el cuerpo de Hiruko sobre el Puente Tenchi, mientras todo el equipo restante de Konohagakure se encontraba escondido entre los arbustos.

- Naruto, ya se acerca la hora... - Susurró Shikamaru, mientras observaba al rubio.

- Lo sé Shikamaru – Contestó Naruto, mientras terminaba de formar sellos – Ninpo: Toton no Jutsu... (Arte Ninja: Escape Transparente) – Susurró el rubio, mientras comenzaba a desvanecerse su imagen, al igual que la de sus compañeros – Con esto solo podrán detectarnos si cuentan con el Byakugan o el Sharingan, ningún ninja sensor podría descubrirnos – Comentó el Jinchuuriki.

- Perfecto – Susurró el ninja copia – Yamato, ya estamos en posición, en teoría en diez minutos debería aparecer el espía. – Informó desde el comunicador.

Pasaron los diez minutos y luego dos siluetas comenzaron a aparecer desde la profundidad del bosque, llamando la atención del Anbu quién se quedó estático al descubrir de quienes se trataban.

- Al fin nos volvemos a encontrar Sasori... - Susurró Orochimaru, mientras observaba con una sonrisa macabra a la figura del Akatsuki – Al parecer no esperabas mi presencia aquí, es una lástima que me hayas subestimado, habiendo pensado en que no me daría cuenta que tenías hipnotizado a Kabuto, has caído totalmente en la trampa... - Musitó, mientras seguia acercandose, quedando a unos cinco metros del Anbu transformado.

- Es hora de que salga de esa marioneta, Sasori-sama. - Susurró Kabuto, acercándose rápidamente ante el estático Yamato, mientras activaba su bisturí de chakra y le cortaba la cabeza a la marioneta, dejando ver al ninja de Konoha dentro de ella, quién luego dió un salto hacia atrás, dando la señal para que el grupo entero haga presencia.

- Vaya... ¿Qué tenemos aquí? - Preguntó el Sannin, cruzado de brazos, divertido por la situación – Estimo que han derrotado a Sasori y a su compañero, vaya sorpresa... El chico Nara, el Hyuuga, la chica Yamanaka, uno de mis experimentos, Kakashi-kun y... Naruto-kun... que interesante... - Susurró, sonriendo aún mas luego de decir el último nombre – Ha pasado mucho tiempo, Naruto-kun...

- Demasiado, Orochimaru... - Contestó, apretando sus puños sin sacar la vista sobre el Sannin.

- Hmmph, no me digas que vienes a rescatar a Sasuke-kun y a Sakura... ¿Acaso no entiendes que ahora me pertenecen? - Preguntó Orochimaru, enfureciendo al rubio.

- Naruto, relájate y concéntrate, no pierdas los cabales, es lo que él quiere – Comentó el Nara, observando a su amigo.

- He estado preparándome durante tres años para este momento Orochimaru, no desperdiciaré la oportunidad para derrotarte – Susurró el Uzumaki, con sus ojos rojos debido a la furia que le provocaba la presencia de Orochimaru.

- ¿Qué esperas? Quiero divertirme contigo Naruto-kun, espero que no seas débil al igual que el inútil de tu maestro... - Provocó el Sannin, sin dejar de mirar al Jinchuuriki.

- Kabuto, yo también he esperado el momento de reencontrarte, esta vez no te escaparas – Susurró el ninja copia, observando al peligris.

- Eso lo veremos Kakashi-san... - Contestó Kabuto, mientras acomodaba sus lentes y empuñaba uno de sus kunais, para luego salir de encima del puente, siendo perseguido por los ninjas de Konoha, mientras que su maestro y el Jinchuuriki se quedaban sobre el frente a frente.

- Veamos qué es lo que tienes para mi, Naruto-kun – Susurró el Sannin con una sonrisa macabra.

- Pagaras por todo lo que has hecho, pagaras por haberte llevado a Sasuke y a Sakura-chan... Orochimaru, hoy sentirás mi verdadero poder... - Contestó el rubio, mientras se colocaba en posición de batalla enfrente del Sannin.


Y hasta acá llegamos por hoy! Espero que hayan disfrutado del nuevo capítulo! Como siempre, muchísimas gracias por leer y comentar, cualquier crítica o sugerencia es muy bienvenida! Saludos a todos!