Mañana en la batalla piensa en mí, frase originada por William Shakespeare, la cuál es mencionada varias veces en la Escena III del Acto V de Ricardo III. También es el título de una novela de Javier Marías. El poema del principio es del sublime Jaime Sabines, llamado "Tu nombre".
Yo sé que merezco que me linchen, pero tengo buenas razones para no haber actualizado. El chap sería más largo, pero son las 2:36 A.M. y mi hermano llegará en cualquier minuto (una de las razones del retraso). Espero que me perdonen, pero si les consuela, la trama se empieza a complicar. Mucho. Mucho, de verdad. Predicciones siempre bienvenidas. Si hay alguna acertada, se llevarán un premio...también adquirible si alguien adivina quién es el príncipe mestizo (¡faltan 19 días!), pero eso tendrá que esperar. Mis más grandes saludos, abrazos, agradecimientos, galletas de chocolate y pastel de tres leches a: Luc de Lupin, Kizna Kazeai, Su, Hika-Chan (conocida en el underworld como Hika-Lagartija), Terry Moon, Miki, Kany-Chan, Leila Diggory y Zaratustra. Adoró y vivo de sus reviews. Este capítulo va dedicado a ustedes y a todo aquel que lo lea.
Comentarios, howlers, virus, sugerencias a: yorumalloway (arroba)
perdón, gracias y disfruten.
ioioioioioioioioioioioioioioioiooioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioiooioioioiooioioi
10.-Bienvenu, confortable?
Han pasado exactamente diez horas, treinta y siete minutos, veintitrés segundos desde que al fin te besé. Eso que deseaba hacer desde hace tanto tiempo, al fin me fue permitido.
"Trato de escribir en la
oscuridad tu nombre
Trato de escribir que te amo.
Ha sido lo más glorioso que ha pasado en este mundo, eso puedo asegurarlo. Más glorioso que observar las ciudad desde las montañas. Más glorioso aún que disfrutar de las cosas simples de la vida. Mejor que sólo contemplarte, preguntándome cuando sería que el vino prohibido de tu boca me sería concedido.
Trato de decir a oscuras todo esto.
Fue momentáneo, no duró mas de 40 segundos, pero fue suficiente para guardarlo en la memoria. Es por eso que ahora te contemplo, recordando, y lo irreal de la situación no deja de sorprenderme. Me siento idiota, ya que me atormentaba pensando que estabas enamorado de esa Ravenclaw. Fue un lapso de idiotez, ahora me doy cuenta, pues me correspondiste el beso.
No
quiero que nadie se entere,
que nadie me mire a las tres de la
mañana
paseando de un lado a otro de la estancia,
loco,
lleno de ti, enamorado.
Remus, mi querubín. Me correspondiste ese beso. Si no lo hubieras querido hacer probablemente hubieras retrocedido, asustado y asqueado, exigiendo que me alejara de ti. Pero no lo hiciste. Mi querido querubín, no lo hiciste.
Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote.
Es tarde, Remus, pero te observo con adoración. Cegado por tu belleza, duermes con tanta ligereza que me asusta. Estoy seguro de muchos de tus sentimientos. Sé que duermes despreocupado, casi feliz. Sé que ya no estás enojado conmigo. Sé que no me odias porque siempre te fastidio. Sé mucho de ti, Remus.
Digo tu nombre con todo el silencio de la
noche,
lo grita mi corazón amordazado.
Remus, Remus, Remus. Me has hecho feliz. Sé que me amas.
Repito
tu nombre, vuelvo a decirlo,
lo digo incansablemente,
y estoy
seguro que habrá de amanecer."
Ioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioiooiioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioi
Remus despertó con un fuerte dolor de cabeza. El estrés había hecho de las suyas, compaginándose con el arrepentimiento, haciéndole tener una muy mala noche. Fue el primero en despertarse, así que aprovechó para apañar el baño. Muchos pensamientos pasaban por su cabeza, recordando vividamente el accidente de ayer. Maldita adrenalina- pensaba con amargura. Mientras que las gotas de la regadera caían en su lascivo cuerpo, trataba de encontrar alguna manera de explicarle a Sirius que todo había sido un error. Que no había sido su intención besarlo, aunque había sido , con el perdón de los dioses, una experiencia bastante satisfactoria. Salió del baño, ya vestido y limpio, descubriendo que el resto de los merodeadores aún no habían despertado. Mientras se dirigía al Gran Comedor, alguien lo tomó afectuosamente del brazo, deteniendo sus pasos.
Buenos días, Maggie- saludó Remus a una linda chica que lo miraba sonriente.
Buenos días, Remus. ¿Adónde vas con tanta prisa?
A desayunar. ¿ Me harías el favor de acompañarme?
Finn se sonrojó, lanzando una sonrisa coqueta al playboy castaño. Así, del brazo de la jovencita, se sentó en la mesa de Ravenclaw, llamando la atención cierto muchacho que acababa de entrar al Gran Comedor.
Ioiooioioioioioioiooiioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioio
Sirius despertó con una sonrisa complacida, de aquellas que auguran buenas cosas. Volteando a su lado derecho, suspiró al darse cuenta que Remus ya no estaba en su cama. "Despertó temprano, como siempre". Volteando al lado izquierdo, descubrió la cama de James vacía. "Infeliz, me abandonó...ahora tendré que ir solo hasta el Gran Comedor." Dióse cuenta de la presencia inequívoca e insignificante de Peter, dormido en su cama, al que simplemente pasó de largo.
Se alzó con pereza de su cama, se dio una rápida ducha (fría, si le hacen el favor) acomodó su cabello con precisión y cuidado, vistiéndose con delicadeza, bañándose en loción y retirándose con presteza al Gran Comedor, contando los segundos faltantes para encontrarse con Remus.
Ioiioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioioiioioiioioioioioioiioioioiooioioioioiioioio
Remus rió ante un chiste malo de Finn (al menos eso pensó, ya que realmente no la estaba escuchando) y continuó tomando, dichoso, su jugo de calabazas. Al menos hasta que un chirrido de una amiga de Finn lo sacó de su mundo jugoso.
¡Potter! Que sorpresa encontrarte fuera de tu territorio. ¿Qué podemos hacer por ti?- preguntó una rubia coqueta. James, obviamente sólo atraído hacia Evans, frunció la nariz.
Ustedes, grandes damas, en nada. Solo necesito a mi amigo Remus por un momento.
¿A Remus?- chilló Finn. James la observó unos cuantos segundos con fastidio.
Si, ese castaño sentado junto a ti- dijo, señalando a la persona en cuestión. Finn cogió de un brazo al licántropo, en un acto de posesión.
¿Y para que lo quieres? Si se puede saber.
El joven con gafas frunció el ceño, y Remus sabía que se preguntaba qué clase de personas engendrarían monstruos tan irritantes como ella.
Quiero...necesito hablar con él. Urgentemente.
Si tienes que decirle algo, estoy segura que puedes hacerlo en frente de todas nosotras- concluyó Maggie. Todas sus amigas asintieron, mientras que James le lanzaba una furiosa mirada. Remus sonrió ante tal gesto.
Sí James, si quieres decirme algo dilo ahora.- Prongs abrió y cerró la boca repetidas veces, mostrando su ira.
Verás, Remus, hay algo que debo recordarte sobre anoche- y remarcando sus últimas palabras – antes de que empiece a comportar como perro.
Lupin abrió los ojos con pronta comprensión, parándose de su asiento. Finn, que le asía del brazo, le tuvo que dejar ir bruscamente.
Maggie querida, señoritas- dijo guiñando un ojo- me voy...pero regresaré.
Las chicas de Ravenclaw suspiraron y le dejaron ir, mientras que Remus era arrastrado por cierto pelinegro hacia la mesa de Gryffindor. Con brusquedad, fue aventado en una de las bancas, a la cual procedió a sentarse James.
¡Qué demonios te sucede!- le preguntó en lo que trataba de ser un susurro.
¿Perdón?- el castaño estaba confundido.
¡Te imaginas que hubiera pasado si yo no hubiera llegado antes? Gracias a Merlín que desperté temprano o todo el infierno se hubiera desatado por tu culpa¿Y quién hubiera pagado los platos rotos? YO.
Prongs, tranquilo...
¡No me pidas que me tranquilice!- los esfuerzos de James por mantener bajo su tono de voz fracasaron - ¡Mientras que andas por ahí, sintiéndote Vitto Corleone en Ravenclaw, hay alguien allá arriba completamente loco por ti! – volvió a bajar su tono de voz – cubrí tus espaldas cuando invitaste a Finn al baile, cuando me dijiste que te atraía Pads..todas esas veces que te descubrí observándolo...¡No puedo permitir que le rompas el corazón, Remus!
El castaño se quedó sin habla, sonrojándose y bajando la cabeza, apenado.
No me estaba sintiendo Vitto Corleone...
¡Eso no es el punto, Remus¡En cuanto a mi concierne puedes sentirte todos los personajes de El Padrino, pero sólo si excluye el herir a Padfoot! No es justo darle esperanzas si lo vas a rechazar de esta manera.
¿Darle esperanzas?- espetó Lupin – yo no le he dado ni un poco de eso.
¿Y besarlo qué es¿Una nueva manera de compartir proteínas?
El muchacho se sorprendió. ¿James sabía?
Yo no lo besé, él me besó.
Pero tu le correspondiste. Lo sé porque me lo contó toda la noche. ¡Así que no me mientas, Lupin!
Lo sé...pero no lo quiero de esa manera. Lo besé de vuelta porque no quería herirlo.- lo que el castaño no quería era mencionar sus sospechas sobre la "epilepsia" de Sirius, y cómo eso lo impulsó. En caso de que algo grave le pasara, al menos le había besado.
Mira Moony, yo sé que eres una persona muy buena, pero sólo te ruego que no lo lastimes. Por favor.
Remus sólo alcanzó a asentir rápidamente, ya que Sirius había entrado al Gran Comedor justo en ese momento. Esa relación se estaba tornando interesante...
CONTINUARÁ...
