Aclaración: la mayoria de los personajes le pertenecen a S. Meyer, mio es solo la historia... producto de mi alocada imaginacion...
y obvio el clan Reeves y algunos vampiros que se mencionaran...
Enfrentamiento… y Pensamientos…
Alice POV
Me di cuenta que más de una persona me observaba, me di la vuelta y me encontré con cinco pares de ojos color ámbar que me observaban.
Eran Jasper, Rosalie, Emmett y otros dos, que por mis visiones y lo que alcanzaba a sentir también eran vampiros, además de que no se necesitaba el don de mi Jasper para saber que entre esos dos vampiros y mi familia había una gran tención, pero la pregunta era ¿Por qué me miraban así?...
En ese momento no sabía ni siquiera que sentir, por un lado me asustaba que me hubiera metido en problemas con esos dos vampiros, solo por el hecho de estar con Bella. Y por el otro lado, peor aún, me aterraba la mirada que me estaba dedicando en este momento Rosalie, de haber tenido un corazón latiente tengo por seguro que se me hubiera parado solo con su mirada.
– ¡Tú! – dijo con desprecio y señalándome acusatoriamente el vampiro de cabellos dorados que no pertenecía a mi familia.
–Cálmate Dylan –le susurró su compañera, de rasgos latinos, y no sé por qué en ese momento se me vino a la mente la imagen de la vampira latina que más detesto.
–Como quieres que me calme si vengo a visitar a Bella, y me encuentro con el clan Cullen, en casi todo su esplendor, en su habitación- contestó exasperado.
–No vayas a armar otra escenita como la de esta mañana aquí en el hospital.
–Sí, hazle caso a tu hermanita Reeves, dudo que de estas salgas tan fácil como lo hiciste esta mañana –le dijo Emmett con burla.
–No me provoques Cullen.
–Dylan, cálmate.
–Emmett deja de comportarte como un niño –dijo mi Jasper para tratar de calmar un poco los ánimos.
–Primero que todo Jasper, te recuerdo que el que se iba a pelear al principio con el pelele aquí presente, no era yo, sino tú.
¿¡Que! Ahora sí que no entendía, había pasado algo en el instituto esta mañana, y al parecer Jasper estaba involucrado, ¿pero pelea? Si ya desde hace tiempo que Jasper no pelea, que no tiene intenciones de pelearse con nadie, y menos con alguien de nuestra especie.
–Oye ¿a quién le estás diciendo pelele?
–Pues a ti, obvio ¿no? No se me ocurrió pensar que tenias problemas mentales… que yo sepa, tu eres el único que estaba armando pelea esta mañana…
–Mira Cullen tú a mí me respetas…
–Porque si no, ¿qué? ¿A caso me vas a pegar? huy mira que miedo te tengo –dijo Emmett burlándose de una manera muy ridícula.
–Emmett tu también contrólate…
–Si hazle caso a tu mujercita, Cullen.
–Mira idiota no te metas con nosotros… Porque por si no te has dado cuenta, los superamos, y el número no es por uno o dos…
–Rosalie, relájate ellos ya lo comprendieron… Además, sabes que a Esme no le va a agradar esto para nada, nos lo dejo muy claro… nuestra misión es venir por Alice, hablar con Carlisle y volver a casa. Tanya y Kate llamaron, estarán aquí en cuestión de días y nos tenemos que calmar…
–Tienes razón Jasper tenemos, vinimos mejor dicho, por Alice… y ahora que la encontramos me gustaría saber ¿por qué diablos hizo lo que hizo? –dijo lo último mirándome a mí– Qué Alice no piensas responder, ¿qué hacías con esta insignificante humana, y poniéndonos en peligro a todos?
–Rose…
–No Emmett déjame terminar, aquí mi hermanita, tiene algo que aclararnos y me importa muy poco, quién este, dónde estemos, o lo que sea, quiero saber qué estupidez obligo a Alice a ponernos en evidencia de esa forma.
–Rosalie… te juro que tengo una muy buena explicación... –me animé hablar por primera vez.
–Pues bien, te escucho… quiero saber qué te respondió Carlisle. No te imaginas la reacción de Esme, y estoy segura que la de Tanya tampoco va a ser favorable.
–Pues lo que piense ella me importa poco, no es nada mío, o por lo menos no tanto como ustedes, ella será para ti como una hermana pero para mí no, la aprecio, pero no tanto, como para que me afecte lo que ella opine o no en nuestra familia, ni aunque se meta con Edward.
–Y ahora metes a Edward en esto, ¿él que tiene que ver? Si sale o no con Tanya es el problema de él, y por si se te olvidaba el ya está enamorado, por Dios no necesito el don de Jasper, para saberlo, no soy idiota y por lo que me ha contado Esme eso viene desde que el era nómada, por qué crees que, antes de llegar a Denali se deprimió aun más, porque algo le paso a su chica –yo la miraba sorprendida, por todo lo que sabía y al parecer ella lo notó–, ¿qué te sorprende? ¿Qué hombre en su sano juicio desperdiciaría la oportunidad de tener algo con Tanya, si está soltero?… Ah, se me olvidaba. Tanya no es la primera a la que él rechaza a pesar de que hemos estado con ella por años, se te olvida cuando Tanya, Kate e Irina vivían con nosotros en Italia, allá también dejó a una vampiresa loquita por él, o te has olvidado de Heidi, la inglesa Kass y la francesa Sat, y en cuanto tiempo… mmm déjame pensarlo en… veinte años.
No sabía que decir, pero ella tenía razón.
–Te faltó alguien, Rosalie –Le empecé a decir.
– ¿Si? ¿Quién? Me parece que he nombrado a todas.
–Te equivocas, faltaron dos… –me iba a contestar pero no se lo permití– la brasileña Frans y una neoyorkina, rubia, llamada… Rosalie Hale.
– ¿Cómo te atreves a mencionar eso, Alice?
–Tú misma lo dijiste, él ha rechazado a muchas vampiresas.
–Yo digo que sólo hay una explicación para que el tontonaso de Edward, te haya rechazado Rose –comenzó a decir Emmett y Rosalie le dedico una mirada fría que este obvio no lo notó, así que siguió con su monologo–, Edward es gay.
–Emmett, deja de decir eso de Edward –lo reprendí.
–Qué enana, sólo digo la verdad, yo no sería capaz de rechazar a mi Rose, por lo que es un completo idiota.
–Pues idiota y todo se lo deberías de agradecer, si Edward no hubiera rechazado a Rosalie en el pasado, tu nunca hubieras tenido oportunidad con ella.
Eso sí que lo dejó pensando. Cuando Rosalie iba a seguir atacándome con sus insultos y regaños, entro una enfermera, a avisarnos que iban a trasladar a Bella hacia Seattle ya que no reaccionaba, como necesitaba que llegaran a tiempo la iban a trasladar en ambulancia aérea, que era pagada por el abogado Reeves.
Eso me dejó completamente claro que, ese aquelarre estaba muy involucrado con Bella, lo que me ponía muy nerviosa, porque si era así, cómo iba a lograr que ella estuviera junto a Edward. Jasper notó mi cambio de ánimo, me tomó de la mano, y me condujo hasta el Jeep de Emmett, me metió dentro y arranco a toda velocidad.
– Jasper, ¿a dónde vamos?
Le pregunté, ya que era incapaz de ver hacia dónde nos dirigíamos.
–A Seattle, es donde dirigen a Bella ¿verdad?
Yo asentí.
–Pues bien siempre está retirado de Forks si nos apuramos de pronto llegaremos dentro de dos horas, dos horas y media como mucho.
–Gracias, Jazz.
Lo abracé y lo besé, claro sin distraerlo…
Solo me ponía nerviosa lo que iba a pensar Rosalie, sobre que me le haya escabullido del hospital, y de lo pensaría Emmett, de que nos hayamos ido en su precioso Jeep.
Jasper al notar mi nerviosismo, adivinó qué era lo que lo ocasionaba y me explicó que él ya le había pedido prestado el Jeep a Emmett, y que de Rosalie nos encargaríamos luego. Con eso me tranquilicé un poco más, y me dispuse a relajarme y disfrutar –si es que podía hacerlo– del viaje.
Cuando llegamos, no me extrañó, ver que ya estaban ahí los Reeves. Además, que estaban todos completos, como no, solo eran cuatro, Dylan, Daniela, Allien y Walter, que parecía ser el líder del aquelarre. Ellos estaban en la entrada del hospital. Jasper y yo hicimos caso omiso y nos dirigimos al interior de este.
No más de veinte minutos después, llegaron Emmett y Rosalie, esta última hecha una fiera –no se necesitaba ser adivina, para saber por qué.
– ¿Te crees muy lista, no Alice? –me dijo Rosalie bastante, irritada.
–No sé de qué me hablas Rose.
–Pues me parece muy extraño, ya que tú, lo sabes todo.
–Yo no siempre sé todo.
–Esta discusión me parece ridícula…
–Me alegro que te hallas dado cuenta –la interrumpí, pero ella hizo lo mismo.
–A lo que me refería es a que me debes una explicación –dijo señalándome.
– ¿Qué explicación quieres?–dije intentando parecer inocente.
–No te hagas Alice. ¿Por qué diablos salvaste a esa humana?
–ay, ¿para qué quieres que te diga si es más que obvio que tú no lo vas a entender?
–Pues inténtalo, dime ¿Por qué?, cuál es la razón por la cual tú nos expusiste a todos, como si ese otro aquelarre no hiciera mal al juntarse con una humana.
Cuando le iba a contestar, llego a mí un olor a vampiro muy conocido por mí.
¡Oh! No Edward... Lo siento yo... yo no quería le comente en mi mente.
– ¿Alice? – me llamó con una mirada que no supe descifrar – podrías decirme por favor qué es lo que ha pasado – me acerque a él y le dije lo primero que se me ocurrió, claro está sí que se diera cuenta, porque la verdad yo tampoco tenía muy claro el por qué de todo.
– Yo… –comencé con un susurro bajo – la salve porque, Bella influirá mucho en tu futuro…
Narrador POV
– Yo… –comenzó Alice con un susurro bajo – la salve porque, Bella influirá mucho en tu futuro…
Eso fue lo que todos los vampiros que en ese momento se encontraban en la clínica general de Seattle escucharon.
Rosalie y Edward no daban crédito a tal absurdo –pues para ellos eso era–; Jasper y Emmett se quedaron mudos, frente a tal confesión, por lo cual no sabían que decir, y eso en Jasper era normal, pero en Emmett, era totalmente extraño, ya que el siempre encontraba como sacarle una broma, hasta a la situación más incómoda.
Después de aquello todos se quedaron en un silencio bastante incomodo, nadie era capaz de romperlo.
– ¿Cómo se te ocurrió salvar a alguien por algo como eso? – Exploto Rosalie, después de varios minutos en ese incomodo silencio – Es la razón más estúpida que nos pudiste dar, si mal no recuerdo, tú me dijiste que tu razón era muy buena, y créeme eso que nos acabas de decir, no me parece para nada buena– dijo Rosalie, conteniendo el tono y la rabia que su voz reflejaba, pues era consciente del lugar en el que se encontraban y que lo más probable es que no solo los Cullen estuvieran escuchando esa conversación.
–Yo no sé… La salve por que la vi involucrada en la vida de Edward… Jamás pensé que ustedes, que son mi familia me fueran a juzgar, por salvar una vida… –les dijo Alice, con la voz contenida, y el más seguro es que de haber podido estaría llorando.
– ¿A no? Pues estas muy mal Alice, nos pusiste en riesgo a todos, no solo a ti, esa niñita ya tiene quien la salve, y no tenemos por qué involucrarnos en su vida…
–Pero Rose…
–Pero Rose, nada, sabes que, mejor…
Justo en el momento que Edward iba a intervenir, alguien lo interrumpió.
– ¿Quién es Edward? –pregunto de repente Allien, tomando por sorpresa a todos los Cullen presentes.
–Yo, ¿Por qué y para qué lo pregunta? –contesto un intrigado Edward.
–Así que por tu culpa Bella esta inconsciente en este hospital – dijo una muy enojada Daniela.
–Daniela tranquilízate y no armes una escena –dijo calmadamente Walter.
Este no había terminado de pronunciar esas palabras cuando de repente Dylan se abalanzó contra Edward, tomándolo completamente desprevenido.
A Edward no le tomo más de un segundo en reaccionar y devolverle el golpe.
Sin más empezaron a pelear, afortunadamente no había nadie en ese momento en la sala de espera, ya que ambos se movían tan rápido para el ojo humano, que no hubiera pasado desapercibido, que algo extraño ocurría en ese lugar.
Cansado de la rabia y el enojo que se producía por aquella pelea, Jasper intento bajar un poco los ánimos.
Lo que los tomo totalmente desprevenidos fue que de un momento al otro Dylan quedo tendido en el suelo, totalmente inmóvil.
Momento que Emmett y Jasper aprovecharon para retener a Edward.
– ¡EDWARD ANTONY MASEN CULLEN! ¡DEJA YA DE COMPORTARTE COMO UN NIÑO CHIQUITO! – Grito muy molesta Rosalie– ¡ADEMAS DEJA DE CORRESPONDERLE LOS GOLPES A ESTE! – Dijo señalando desdeñosamente a Dylan– ¡Y PEOR… POR UNA INSIGNIFICANTE HUMANA!
–Valla Yo no sabía que al pequeño Eddy le interesara la dignidad de una mujer que no conoce, y mucho menos siendo esta una humana… el que te viera Eddy diría que estas enamorado de una…–Dijo con burla Emmett.
–Cállate Emmett – le gruño Edward –primero no me llames Eddy y segundo no hables estupideces, yo solo me estaba defendiendo.
–Valla forma de defenderte Edward, si no hubiera sido por que uno de los Reeves inmovilizo a Dylan, estoy segura que nos habrías delatado, tu o el. –Siseo Rosalie.
Sin dejarla decir más, Edward salió lo más rápido que pudo a velocidad humana de la clínica, directo a su Volvo.
Una vez en su carro se dirigió a Forks a una velocidad que podía estar entre los 180 y los 200K/h.
Durante el trayecto se dispuso a pensar en cómo su tranquila y pacífica existencia se viera acabada por una insignificante humana en su primer día en un pueblo tan insignificante y pequeño como lo era Forks.
Tampoco pudo pasar desapercibidas las palabras de Emmett, y aunque este las había dicho en son de burla, sin proponérselo este había dado con la llaga de la herida, que a pesar del tiempo, todavía no había cerrado.
Pensó y medito el hecho de que el todavía creía guardar el amor a una chica, que no era más que un recuerdo, que de pronto, esa fuera la razón por la que tuviera miedo a creer nuevamente en una mujer. No pensaba hacerlo como lo hizo Dylan, enamorarse de una humana, no estaba dentro de sus planes, ya que para él, eso era totalmente imposible, poner en riesgo la vida de alguien de esa forma. Pero tal vez por su mente si paso la idea de interesarse en alguna mujer de su especie, pensó en las muchas vampiresas, que se interesaron por él a lo largo de los años, y que el rechazo, tantas veces, como ellas intentaron tener algo con él.
Sorprendentemente llego a Forks en menos de dos horas y media.
Al llegar a casa y encontrarse con que no estaba Esme, aunque le pareció completamente extraño, no le prestó mucho cuidado a esto y acudió directamente al despacho de Carlisle. Dio unos pequeños golpes en la puerta para advertir de su visita, aunque ellos no lo necesitaban, era una costumbre que los hacía ver cada vez más humanos y que con el pasar de los años, se volvía casi inevitable seguir.
Escucho un leve "pasa" al otro lado de la puerta, por lo que la abrió y se dirigió hasta donde el que por muchos años ha sido su padre y –el que aunque nadie lo crea, y mucho menos viviendo en una casa llena de vampiros, donde la privacidad es casi imposible–, su confidente y en algunas ocasiones su concejero.
– ¿Qué puedo hacer por ti Edward? –dijo Carlisle cuando Edward se situó al frente de él.
–Quería hablar algo muy importante para mí contigo, si no estás muy ocupado.
–Adelante. ¿De qué se trata? –dijo Carlisle dejando de un lado los papeles que estaba analizando.
–Carlisle, yo sé que he estado atado al recuerdo de Bell durante mucho tiempo, y que con lo que paso en Boston mientras estuve solo, eso, solo hace que me sienta más atado con ella, ya sea porque me siento culpable de que casi la mato o que se yo, pero sé que después de ese suceso, las cosas no han estado mucho mejor.
– ¿Cuál es el punto Edward?
–El punto es que me gustaría, tener la posibilidad de estar con alguien, de tener una pareja y no estar más solo, no sé, así como tú con Esme o Jasper y Alice, Emmett y Rosalie.
–Entiendo, pero en este momento no sé exactamente para que quieres mi ayuda.
–Carlisle, yo no te puedo pedir que me ayudes a enamorarme de nuevo y menos de una vampiresa, y mucho menos a olvidar a Bell, ella fue una parte muy importante de mi vida humana, como para dejarla así no más. A lo que quiero llegar es a que… hoy Emmett sin proponérselo siquiera me hizo entender que el amor que una vez sentí por ella, ya no está, solo está la sombra, el recuerdo de algo que se acabo y sin siquiera haber empezado, y además que ya no puede ser. Es ahí donde me gustaría tu ayuda, aconséjame, para saber cómo elegir a mi compañera.
–Edward… hijo es muy bueno que aceptes que es momento de seguir con tu vida.
–Sí, lástima que me haya demorado 90 años…
–Para Alguien como nosotros, que somos inmortales, eso no es nada. Por otro lado, el paso más importante ya lo has dado, reconocer que has estado atado a un recuerdo durante mucho tiempo es ya algo. Por otro, conoces muchas vampiresas que darían mucho solo por estar junto a ti. Solo está en tus manos escoger a la que según tus criterios, es la adecuada para ti.
–Mi pregunta seria, ¿cómo saber si es la adecuada para mí?
–Ahí Edward te estás comportando como un adolecente, que recién descubre que una chica le gusta… – Le respondió Carlisle con diversión.
–Pues aunque me avergüence un poco así me siento. –Confeso Edward.
–Edward… el amor, la atracción, o simplemente el cariño se manifiesta de diferentes formas, en cada ser, y en muchos casos, solo el tiempo te dará la razón.
–Tienes razón Carlisle, gracias, me has dado demasiado en que pensar.
–Fue con mucho gusto hijo…
Al Edward salir del despacho, se dirigió a un pequeño prado que le proporcionaba la paz que necesitaba justo en ese momento. La noche era oscura y nublada, como casi siempre lo eran en Forks, por algo habían escogido ese pueblo como su nuevo destino.
Se sentó a pensar en todo lo que había hablado en el transcurso de la tarde-noche con su padre y a analizar los pros y los contras que tendría con cada una de las vampiresas que mostraron interés alguno por él a través de los años. No tenía muy claro como plantearse la situación, pero poco a poco su mente se iba abriendo a nuevas ideas, aclarando lo que podía pasar en un futuro no muy lejano.
Al final se decidió, por alguien con la que esperaba no equivocarse. Sabía que su decisión no sería muy bien recibida por ninguno de los miembros de su familia, pero era la única a la que le encontró algo que le atrajera, además que fue la única que aunque no quedo muy contenta cuando la rechazo, fue la única que no insistió tanto como las otras, eso le dio puntos a su favor, aunque también cosas en que pensar.
Por ahora solo le quedaba descifrar, como haría para tener algo con ella, viviendo él, en Estados Unidos y ella en Europa. Ya después miraría, por ahora quería regresar a la casa.
Al regresar a casa, cuál fue su sorpresa, encontrarla platicando animadamente con Esme, por lo menos la primera parte ya estaba –encontrarla– solo seguía la segunda, ¿cómo haría para plantearle la situación? El no era muy bueno en esas cosa, por algo no se dieron las cosas entre él y Bell cuando el todavía era humano.
Mientras en el hospital la tensión que se produjo con la pelea entre Edward y Dylan, fue bastante grande, y no muy cómoda. Sin tener que agregarle que después de que Edward salió del hospital, todos los vampiros sintieron la llegada de un humano que produjo una gran tensión en algunos de los miembros del Clan Reeves.
–Dylan te dije muy claro que no te atrevieras a pelear nuevamente con algún miembro del clan Cullen o te iba a ir muy mal, y para que veas que hablo enserio, Walter te va a tener inmovilizado durante un buen rato. – Dijo con voz envenenada Daniela –Además no es el momento para que te comportes como un niño, no te has dado cuenta que ya llegó Charlie Swan, que hubiera pensado él si te viera peleando con otro –dijo ya más bien preocupada – Te odia, nunca te ha querido y tu haciendo cosas que dejan mucho que pensar de tu conducta… Así que o te calmas o te ira realmente mal.
–Walter… déjalo mover ya, no le cumplas los caprichos a Daniela, el chico ya se fue, después le darás otro castigo a Dylan, y lo que dice Daniela es verdad, a Charlie Swan se le hará muy raro si llega a venir y encontrarse con un Dylan incapaz de moverse le dará mucho en que pensar –Recomendó con voz pausada Allien.
–Está bien, pero solo porque tú me lo pides –dicho esto Dylan recupero la movilidad de su cuerpo –pero quedas advertido –dijo en tono severo advirtiendo a Dylan.
–Vale, pero que quede muy claro que yo no tengo la culpa de que el Clan Cullen meta las narices donde nadie los ha llamado –dijo con voz mordaz Dylan.
–Estas cavando tu tumba, bueno metafóricamente porque ya estás muerto claro, Y lo estoy sintiendo muy claramente –sentencio Daniela.
–¡Hay no! –grito de repente Alice.
En ese instante todos los Cullen la miraron alarmados, pues eso no era una buena señal. Mientras que los Reeves solo la observaban extrañado por su comportamiento.
– ¿Que pasa Alice? ¿Qué viste? –pregunto muy preocupado Jasper.
–Edward – fue lo único que salió de sus labios, mientras que seguía con la mirada perdida.
– ¿Que paso con Edward? – Cuestiono Rosalie.
–Su futuro está cambiando, no entiendo nada en una lado esta con Bella, pero después esta con Tanya o con Heidi o con Kass, incluso lo veo con Sat y Frans.
Eso solo dejo a los Reeves mas confundidos, pues no sabían a ciencia cierta de que estaba hablando Alice. Walter llego a la conclusión de que ella tenía un don, la cuestión era ¿de qué se trataba?
–Eso es imposible Alice, Edward siempre ha sido un ermitaño –dijo burlón Emmett.
–Por eso… nada de lo que veo tiene sentido.
Después de aquel intercambio de palabras que tuvieron los Cullen sobre el futuro de Edward, se puede decir que los ánimos entre ambos clanes se calmo un poco.
Claro que la tensión que emanaban los Reeves y en especial Dylan pocas horas después cuando sintieron a un humano acercarse fue demasiado extraño. Y eso a Jasper no le paso desapercibido.
–Reeves… ¿se puede saber que estás haciendo aquí? Y más te vale que no hayas tenido nada que ver con el accidente que tuvo mi hija, porque si es así te juro que me las pagaras.
–Charlie… digo Jefe Swan, yo estoy aquí porque Bella me importa y mucho, aunque usted no me crea, y se lo juro que yo no tuve nada que ver con lo que le paso a ella, si hay alguien aquí culpable, esa es ella –dijo señalando a Alice.
– ¿Y tu quien eres? – le pregunto Charlie.
–Mucho gusto señor Swan mi nombre es Alice Cullen, y soy hija del Doctor Carlisle Cullen, el nuevo médico del hospital de Forks – una vez dijo esto los Reeves quedaron sorprendido, pues no se adaptaban a la ida de que un vampiro fuera medico –, Y se lo digo de todo corazón no tuve la culpa en el accidente de Bella, aunque solo nos conocimos por un corto periodo de tiempo, le cogí mucho aprecio, por eso no haría nada que la lastimara –termino en un tono de voz tan tierno, que le ablando un poco el corazón a Charlie, cosa que los Reeves no habían podido lograr hacer con el jefe de policía de Forks.
–Fue todo lo contrario, Alice la ayudo, si no hubiera sido por ella, seguramente a Bella le hubiera ido mucho peor. – Intervino Rosalie, ayudando a Alice, pues sabía que si al Jefe Swan, le caía bien Alice, Dylan y Daniela Reeves, se enojarían aun más.
– ¿Y tú quién eres? –cuestiono inmediatamente Charlie.
–Yo soy Rosalie Hale, sobrina de Esme Cullen, es un placer.
– ¿Y yo como sé que eso es verdad?
–Es la verdad señor, Esme siempre nos ha enseñado a portarnos correctamente y a ayudar a quienes lo necesitan, esta mañana su hija Bella necesito ayuda, y Alice que era la que ya había compartido un tiempo con ella fue la que la ayudo, como ella la necesitaba –dijo muy solemne Jasper, dejando perplejos a Dylan y Daniela, pues ellos no pensaban que ellos se fueran a comportar de esa manera frente a Charlie Swan.
– ¿Tu eres?
–Mi nombre es Jasper Hale, soy el hermano mellizo de Rosalie, por consiguiente también soy sobrino de Esme Cullen.
–Ya veo… y ¿por qué están todos ustedes acá?
–Señor…
–Llámame Charlie por favor –Dijo dejando asombrados a los Reeves, pues ellos llevaban tratando con él por más de dos años, y nunca había permitido que ni Dylan ni Daniela lo llamaran por su nombre.
–De acuerdo Charlie, lo que sucede es que yo también estuve en el accidente en el cual Bella resulto gravemente herida, aunque yo no tuve más que un pequeño rasguño –dijo Alice mostrándole su "herida"–, decidí venir para comprobar cómo seguía Bella de salud, usted comprenderá que me siento culpable que mientras yo no estuve por más de dos horas en el hospital de Forks a Bella la tuvieron que traer a una clínica aquí en Seattle, me siento culpable, por que se, que pude haber hecho más…
–No es tu culpa despreocúpate, Alice…
–Familiares de la señorita Isabella Swan… –dijo un médico que llegaba justo en ese momento a la sala de espera.
–Yo soy su padre. ¿Cómo Sigue mi hija?
–Señor me complace informarle que su hija ya reacciono y en este momento la están trasladando a una habitación, así que si usted desea puede pasar a verla.
–Claro…
Charlie siguió al médico con rumbo a la habitación en la que se encontraba Bella, dejando atrás una fuerte tensión entre ambos clanes.
– ¡Edward no! –volvió a exclamar Alice
–Ya sabes lo que pasa en el fututo de Edward Alice? –interrogaron los Cullen al tiempo.
–¡Te mato Edward Cullen, juro que te mato! –dijo muy alterada Alice.
– ¿Que paso? –interrogaron todos nuevamente.
–El muy desgraciado ya sabe a quién escoger…
–Y eso que tiene de malo –dijo despreocupada Rosalie
–Que ella no es la persona ideal para el…
– ¿Pero quién es? ya anda enana dinos que nos tienes en ascuas… –Dijo frustrado Emmett, por no saber lo que Alice había visto.
–Es… es… hay no puede ser… ¡Edward, te voy desmembrar lenta y dolorosamente te lo juro!...
Hola a todos...
Encerio lamento la tardansa... tuve unos inconvenientes con este cap
Pero lo importante es que ya esta aca...
Aspiro a volver actualizar dentro de 15 dias o antes si recivo RR que me aliente a escribir...
Adivinen a quien escogio Edward?
Y por que Alice lo quiere matar...
Les recuerdo que tengo otras historias... por si quieren darcen una leidita por ellas...
Recuerde un RR no toma mucho tiempo...
Solo das clic en el globito amarillo seguido de las letras azules...
Diana
