Capítulo 10
CAMBIOS, eso es lo que la gente hace a lo largo de toda su vida y hoy me ha tocado a mí. He pasado días muy agradables en casa de mi hermano pero es lunes y es tiempo de volver a la realidad, las vacaciones han terminado y es hora de comenzar oficialmente el año. Sé que en teoría estamos a mitad del ciclo escolar pero… ¿No dicen por ahí que cualquier día es bueno para comenzar de nuevo? Bueno, pues hoy voy a tomarles la palabra y voy a mostrarle al mundo al nuevo Blaine Anderson…
En cuanto salgo de la ducha me quedo mirando mi atuendo elegido para este día pero hay algo en él que no me convence, frente a mí tengo un pantalón negro, un chaleco gris junto a una camisa blanca estilo polo acompañada de un corbatín a cuadros que estoy seguro le gustaría mucho a Kurt y ahí está el punto… No tengo que vestirme para agradarle a alguien sino para agradarme a mí mismo, no voy a decir que no amo mis corbatines y mis chalecos a juego tanto como Kurt lo hacía pero creo que es tiempo de hacer algo… ¿Cómo decirlo? DIFERENTE…
No se te olvide que hoy regresamos a clases, te veo en Literatura Bling Bling! –T.
El mensaje de Tina no me sorprende del todo porque ella siempre está al pendiente de mí y tomando en cuenta que no nos hemos visto creo que debe estar emocionada por el reencuentro. Después de responderle a mi amiga bajo a desayunar y mi madre abre un poco la boca al verme pero no dice nada, puede que tal vez haya exagerado un poco con lo del cambio pero realmente me siento bien hoy y creo que un cambio de imagen me viene como anillo al dedo para hacer que todo se haga real.
Cuando salgo a la calle veo un auto que me parece familiar estacionado justo afuera de mi casa y no puedo evitar sonreír al identificar de quien se trata, antes de caminar hacia el auto miro el cielo nublado y una corriente de aire me hace temblar un poco así que decido ponerme mi chaqueta negra, esa que nunca uso porque siento que me hace ver como un chico 'malo' y es por eso que la guardo hasta el fondo de mi armario pero parece que precisamente hoy esta chaqueta va a provocar algunos suspiros…
– Lo-veo-y-no-lo-creo… – escucho decir a Britt pausadamente en cuanto me acerco a ella y no puedo evitar reír como un tonto al observar su cara de sorpresa.
– Créelo Britt… – le digo con una sonrisa traviesa y ella abre mucho los ojos.
– No puedo, eres… ¡Wow! ¿De verdad eres Blaine Anderson? – dice incrédula.
– En realidad soy Blaine Devon Anderson pero sigo siendo tu mejor amigo… – le respondo un tanto divertido y ella me ve de pies a cabeza.
– ¿Qué fue lo que te hizo Cooper? – la escucho preguntar.
– Nada, esto lo hice por mi propia cuenta… – le aclaro y ella parece aún más sorprendida.
– Te tomaste en serio lo del cambio ¿no? – me dice con una sonrisa.
– Creo que los cambios son buenos… – le digo convencido y ella ríe.
– Estoy de acuerdo y creo que muchas chicas del Mckinley lo estarán también, lástima que no tienen oportunidad contigo… – me dice un tanto divertida y esta vez yo río.
– En el corazón no se manda y tú lo sabes, además no quiero saber nada del amor en este momento… – le explico y ella suspira.
– Te entiendo, todavía duele… – dice desviando la mirada hacia el suelo y yo me acerco más a ella.
– Lo sé pero estamos juntos en esto y no va a pasar nada malo… – le digo levantando su barbilla hacia mí y ella sonríe.
– Lo sé, ¿vamos? – me dice señalando el auto y yo asiento mientras ambos abrimos las puertas para subirnos. Una vez arriba la observo y sé que está un poco nerviosa así que desvío la mirada para que no se sienta presionada y es entonces cuando logra encender el auto, desde hace algún tiempo Britt aprendió a manejar pero por lo general no le gusta hacerlo porque cree que las demás personas son muy malas con las que conducen y creo que mi amiga se pondría muy mal si alguien llegara a insultarla pero parece que hoy ha hecho una gran excepción. – Llegamos… – la escucho decir un tanto aliviada en cuanto se estaciona en Mckinley y yo sonrío.
– Así es… – le respondo colocando mi mano sobre la suya para que se tranquilice y ella suelta todo el aire que había estado conteniendo.
– Es uno de mis propósitos de año nuevo… – me dice adivinando mis pensamientos y yo asiento mientras miro hacia afuera.
– ¿Ese es…? – comienzo a preguntar pero ella no me deja terminar y se baja del auto.
– ¡Sam! – grita en cuanto ve a lo que me refiero y yo comienzo a tomar mis cosas.
– ¡Hola Britt! ¡Te extrañé! – escucho decir a mi amigo y se escucha muy emocionado.
– ¡Yo también! – le responde Britt y lo veo levantarla en sus brazos para darle vueltas en el aire.
– Emm… ¿Quién es tu amigo…? – dice Sam en cuanto se detiene y yo estoy a punto de reír como loco.
– ¿No me reconoces? – le digo sin dejar que me vea totalmente y él se acerca a mí.
– ¡Oh por Dios! ¡Blaine! – grita en cuanto me reconoce y yo río mientras me bajo del auto y veo a Tina acercarse a nosotros.
– ¿Blaine? ¡¿Se acabó tu gel para el cabello?! – grita mi amiga al ver mi nueva imagen y eso me hace reír aún más.
– ¡Tina! – la reprende Britt y yo niego con la cabeza.
– No Tina, simplemente creí que sería bueno dejar libres mis rizos por un tiempo… – le explico a mi amiga y ella ríe.
– Increíble… – escucho decir a Sam.
– ¡Es la mejor idea que has tenido! Y esa chaqueta te va muy bien… – me dice Tina emocionada y se acerca a abrazarme
– ¿De verdad? ¿No creen que es demasiado? – les pregunto inseguro.
– ¡Claro que no! Te ves increíble… – me asegura Tina y los demás asienten.
– Ya es hora de clase chicos… – escucho una voz y volteo para ver de quien se trata.
– ¡Gracias Artie! – le digo con una sonrisa y él parece sorprendido al principio pero después actúa normal.
– Te ves bien Blaine… – me dice sonriente y yo río.
– Gracias… – le digo un poco apenado y mis amigos sueltan una carcajada.
– ¿Ves? Hasta los chicos lo reconocen... – escucho decir a mi amiga.
– En eso tiene razón Britt, si no fuera porque a mí me interesa alguien más te apuesto que saldría contigo… – le sigue Sam y yo ruedo los ojos.
– Que amable eres Sam pero no quiero saber nada de esas cosas este año… – me apresuro a aclararle y Britt me mira de manera comprensiva.
– Tal vez no en este momento Blaine pero no puedes cerrarte a nuevas experiencias por siempre… – escucho decir a Tina.
– ¡Tina! ¡No lo presiones! – me defiende Britt y veo a Sam rodar los ojos
– Ya está bien, vayamos a clase y olvidemos ese tema ¿quieren? – dice mi amigo y le ofrece su brazo a Britt para caminar.
– Estoy de acuerdo… – lo apoyo e imito su acción con Tina para que avancemos al salón de clases y ellas aceptan.
Cuando llegamos la clase ya ha empezado y la maestra está apuntando la tarea en el pizarrón pero al vernos a los cuatro nos hace una seña con la mano y nos indica que pasemos. Para nuestra buena estrella la tarea es realizar un ensayo para mañana y dado que hemos llegado tarde nos tocará hacerlo individualmente, a pesar de todo la clase de literatura no es para nada aburrida y debo decir que gracias a eso no me duermo en el salón porque la verdad es que me siento un poco cansado por el viaje de ayer.
El resto del día pasa rápidamente y debo decir que he notado algunas miradas extrañas por parte de algunas chicas pero he intentado ignorarlas un poco. Yo creí que la chaqueta me hacía ver mal pero parece que realmente va bien conmigo y aunque no va a ser algo que use diariamente creo que estará dentro de mis prendas frecuentes de ahora en adelante. Lo cierto es que lo último que quería era llamar la atención en Mckinley y mucho menos de las chicas por obvias razones pero lo hecho está hecho y tendré que vivir con ello, aunque espero que todo esto se les pase rápido…
– ¿Y tú de dónde saliste guapo? – escucho una voz familiar justo cuando estoy a punto de salir del salón de mi última clase y en cuanto levanto la cabeza no puedo creer quien me está hablando.
– Según sé estuve nueve meses en el vientre de mi madre hace algunos años… – intento no sonar grosero pero no sé si realmente lo logro.
– Así que tienes sentido del humor… – me dice la animadora sentándose enfrente de mí y yo miro a mi alrededor pero no hay nadie más cerca.
– Eso dicen… – le digo un poco cansado por el juego en el que quiere envolverme y no quiero ser mala persona pero la conozco y sé a dónde quiere llegar…
– ¿De verdad no lo reconoces Kitty? – escucho de repente una voz y veo a Artie en la entrada del salón.
– ¿Debería…? – pregunta confundida y yo río.
– Es Blaine… – le aclara Artie y ella abre mucho los ojos.
– ¿Qué? No puedes hablar en serio… – se queja.
– Sí, de hecho si puede hablar en serio… – le digo divertido y ella me fulmina con la mirada.
– No puede ser que le haya coqueteado al gay de Mckinley… – dice indignada y se levanta de su lugar.
– Yo… no sé cómo sentirme al respecto… – es lo único que puedo decir y ella toma sus cosas.
– Olvídalo Anderson… – dice un tanto molesta y desaparece del salón chocando con Sam, Tina y Britt en la puerta.
– ¿Qué fue eso? – me pregunta Tina y miro a Artie que parece estar perdido en alguna otra dimensión desconocida.
– Nada importante… – les digo restándole importancia a lo sucedido.
– Si tú lo dices... – escucho decir a Sam y camino hacia ellos.
– Nos vemos después chicos… – nos dice Artie mientras se aleja del salón y los cuatro lo miramos.
– Adiós Artie… – decimos al unísono y todos reímos.
– ¿Y bien? ¿Qué haremos para celebrar el año nuevo juntos? – pregunta Sam después de un rato y todos intercambiamos miradas.
– Pues… yo tengo que entregar un ensayo mañana… – le recuerdo y él rueda los ojos.
– Yo también… – escucho decir a Britt.
– Yo también tengo que hacer el ensayo y aparte tengo que preparar mi proyecto de Biología… – dice Tina y Sam abre mucho los ojos.
– ¡Oh, por Dios! ¡El proyecto! – grita mi amigo y yo río.
– Bien, creo que será otro día… – le digo divertido y los cuatro asentimos.
– Sí, además mis papás vendrán por mí… – nos dice Tina después de un rato.
– ¿Tus papás están en Ohio? – le pregunto a mi amiga y ella sonríe.
– Sí, ¿quieren un aventón? – nos dice gentilmente.
– Claro… – le responde Sam y yo estoy a punto de hablar pero Britt me gana la palabra.
– Pues yo traigo mi auto y la casa de Blaine queda por mi casa así que… – comienza a decir y me voltea a ver como consultándome algo.
– Sí, gracias Tina pero yo me iré con Britt… – termino la idea de Britt y ella sonríe.
– Está bien, llevaré a Sam… – nos dice Tina mientras caminamos hacia la salida y vemos la camioneta de sus padres llegar.
– Está bien, adiós… – nos despedimos y cada quien se va a sus respectivos autos.
– Adiós… – nos grita Sam desde la ventanilla y nosotros reímos.
– Parece un niño… – digo divertido y Britt ríe.
– Es que es un niño… – me dice dulcemente y pronto nos ponemos en camino. Nuestras casas no están muy lejos así que el viaje es corto pero justo cuando estamos cerca de la mía veo que el auto se orilla y mi amiga me voltea a ver seriamente…
– ¿Blaine? – la escucho decir.
– Dime Britt… ¿Qué pasa? – le pregunto preocupado.
– He estado pensándolo todo el día y creo que también quiero hacer un cambio… – me dice con un suspiro a la vez.
– ¿Qué clase de cambio? – le pregunto curioso.
– Amm… ¿Tienes tiempo? – me dice mordiéndose el labio y yo sonrío.
– Claro que sí… – la animo y ella enciende el auto nuevamente.
– Vamos a mi casa… – la escucho decir y yo no me opongo.
– Bien… – le respondo con una sonrisa mientras saco mi celular para mandarle un mensaje a mi madre para que no me espere a comer y no pasa mucho tiempo cuando veo la fachada de la casa de mi amiga frente a mí.
– ¡Hola mamá! – grita Britt en cuanto entramos a la casa y la respuesta no se hace esperar.
– Hola hija, la comida está casi lista… – responde la señora Pierce desde la cocina.
– Sí, gracias… – dice mi amiga y yo me aclaro la garganta.
– ¿Vienes acompaña…? – comienza a decir su madre pero se detiene al verme. – ¿Blaine? – dice en voz baja pero la escucho y asiento con mi cabeza. – ¡Oh! Hola Blaine… – me saluda un tanto sorprendida y yo me acerco a ella.
– Hola señora Pierce… – le digo sonriente.
– Me da mucho gusto verte de nuevo, ¿te quedas a comer? – la escucho preguntar y mi estómago me ruega que acepte.
– Claro, sería un placer… – termino diciendo y ella sonríe.
– Por cierto, te va mejor el cabello sin gel… – me dice mientras me guiña un ojo y yo siento que estoy a punto de sonrojarme.
– Gracias… – le digo apenado y ella ríe un poco.
– Enseguida bajamos madre… – me rescata Britt y me guía escaleras arriba.
– ¡No se tarden! – la escuchamos decir una vez que llegamos arriba y mi amiga me jala hacia una recámara.
– ¿A dónde vamos? – le pregunto antes de entrar y entonces veo a qué habitación llegamos.
– ¿Recuerdas que Santana me ayudó a pintar esa pared? – me pregunta Britt al notar que estoy viendo lo mismo que ella.
– Sí… – es lo único que puedo responder.
– Pues quiero dejar a Santana en el pasado y para eso necesito hacer que esa pintura desaparezca… – me dice seriamente y yo no sé qué decir.
– Tú… ¿Quieres que te ayude a pintar otra cosa? – le pregunto confundido y ella me mira sonriente.
– ¡Sí! No creo que haya una mejor persona que tú… – la escucho decir y esta vez soy yo el que sonríe.
– ¿Y cómo qué se te ocurre? – le pregunto interesado y ella cierra los ojos.
– Quiero que sea algo especial, algo que me recuerde un buen momento y que me haga sonreír cada vez que lo vea… – me dice tranquilamente y sé que ese deseo viene de su alma.
– Bien, pensaremos en algo… – le aseguro poniendo mi mano en su hombro y ella sonríe.
– Sí pero antes… – comienza a decir pero es interrumpida por la voz de su madre.
– ¡La comida está lista! – la escuchamos gritar y ella ríe.
– Sabía que eso pasaría, vamos a comer y después pintamos… – me dice divertida y yo asiento.
– Estoy de acuerdo… – le digo abriendo la puerta para que pueda pasar y yo la sigo. La verdad es que no pensé que Britt quisiera mi ayuda para algo como esto pero creo que puedo comprenderla, los cambios no siempre son físicos y si mi amiga quiere un cambio, no tengo idea de lo que haremos pero les aseguro que un cambio va a tener…
Hey! ¿Qué les pareció? ¿Les gustó el cambio de look de Blaine o no? ¿Qué creen que vayan a pintar lo chicos? Pronto lo averiguarán... ;) Gracias por sus reviews! Saluditos a todos!
