Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto

CAPÍTULO 9

Los ojos le pesaban, el cuerpo le dolía. Nada de eso impidió que se levantase. Estaba ligeramente aturdido, había alguien en su habitación pero no escuchó nada de lo que dijo. Solo sabia que era una enfermera y que se había marchado de la habitación ágilmente.

Naruto se obligó a levantarse, mientras se incorporaba sintió todas sus heridas a la perfección, el pecho le dolía mucho. Se quedó sentado sin moverse nada mas, quería esperar a que se le pasase el malestar. Naruto vió que era de noche, no sabia que hora era exactamente.

La puerta se abrió.

- Por fin despiertas... - Le habló una conocida voz femenina mientras esgrimía una sonrisa para él.
- ¿Cuánto llevo durmiendo... Sakura? - Preguntó Naruto mirando hacia la pared que tenia enfrente.
- Cuatro días. - Dijo Sakura haciendo que Naruto la mirase fijamente.

Sakura se extrañó profundamente de que el rubio le mirase de aquella forma, parecía preocupado.

- "Karin..." - Pensó Naruto preocupado. - ¿Le habéis dicho a alguien que estoy aquí? - Preguntó con un ápice de esperanza.
- No... es secreto. - A Sakura se le estaba haciendo profundamente extraño mantener una conversación con Naruto. Sobretodo porque parecía preocupado por algo.
- "Maldición." - Dijo Naruto destapándose y tratando de levantarse.
- ¿Qué haces? - Preguntó Sakura alarmada al ver a Naruto levantarse.
- Tengo que marcharme. - Naruto no quería decir nada mas.
- No, no puedes. Tienes que descansar por lo menos dos días mas. - Suplicó Sakura consciente de las heridas de Naruto.

El rubio dudó unos segundos. Estuvo a punto de decirle que el era Comandante ANBU y que ella no podía ordenarle nada. Pero conocía lo tozuda que era Sakura cuando se trataba de su salud. Y Sakura seria capaz de pedirle a Sasuke, la única persona ante la que Naruto respondía, que le ordenase quedarse en el hospital.

- Esta bien. - Dijo Naruto tumbándose en la cama de nuevo.
- Gracias... - Dijo Sakura feliz por aquello.

Sakura le dijo que iría a buscarle algo de comer. Si la pelirrosa seguía trabajando probablemente no serian ni las diez de la noche. Naruto hizo un sello en cruz y dejó un clon tumbado en su cama, el tenia algo que hacer.

Abrió la ventana y se marchó sigilosamente del hospital, rumbo a la periferia de la ciudad. Cuando llegó a un alejado bloque de pisos, subió al penúltimo y llamó a uno de los timbres. Estaba nervioso.

La puerta se abrió y Karin Uzumaki miró fijamente los ojos azules de Naruto. Su mirada era muy seria, de tristeza y de enfado a la vez. A Naruto se lo hizo raro.

- ¿Qué quieres? - Preguntó la pelirroja con cierto desprecio.
- Solo quiero hablar. - Dijo Naruto dando un paso al frente.
- ¿¡Como el otro día!? - Preguntó Karin enfadada dando un empujón a Naruto para que no entrase en su casa.

Karin le empujó en la zona del pecho, Naruto se agachó quejándose del dolor mientras se sujetaba las heridas del pecho. La chica se preocupó un poco al verle quejarse de dolor.

- Eso quería decirte Karin. - Dijo todavía conteniéndose las heridas. - Llevo unos días en el hospital... desde aquella noche. - Dijo Naruto tratando de omitir la palabra clave. - He estado inconsciente estos días... he venido a verte en cuanto he despertado.

La chica se quedo callada unos segundos. Llevaba media semana insultando a Naruto en su mente. La había usado y la había abandonado. Ahora descubría que no la había abandonado. Pero seguía pensando que Naruto la utilizaba para sentirse mejor. Así que solo se había aliviado un poco.

- ¿Y que es lo que quieres? - Preguntó la chica a la defensiva.
- Creo que... tenemos que hablar. - Naruto estaba serio, pero Karin le entendía.
- Supongo... que tienes razón.

La primera vez no importaba. Estaban borrachos, podían ignorarlo. Pero ya había ocurrido dos veces y en la ultima ya no tenían la excusa del sake. Si pretendían seguir relacionándose de alguna manera como amigos o lo que fuese, no podían ignorar mas el tema.

- Adelante... - Dijo la chica haciéndose a un lado. No iban a hablar allí en plena noche.

La situación para ambos era un poco tensa. Esta vez los recuerdos de sexo y deseo eran totalmente claros, no había lagunas provocadas por el sake. Lo recordaban todo. Naruto pasó hasta el comedor y se sentó en una silla, Karin se sentó en su sofá.

- Se que han pasado cuatro días... pero en realidad no he tenido tiempo para pensar nada... entre mi misión y el hospital... - Para Naruto no habían pasado mas que unas horas técnicamente hablando.
- Entonces empezaré yo... tengo una pregunta para ti. - Dijo Karin muy sonrojada, estaba sintiendo vergüenza en aquel momento.
- ¿Cuál? - Preguntó Naruto con curiosidad.

Cuando la miraba no podía evitar recordar aquella noche, se le hacia tan extraño estar hablando con la chica con la que se había acostado ya dos veces.

- ¿Por qué crees que ocurrió? - Karin parecía muy interesada por esa respuesta.

Naruto se quedó unos segundos pensativo, meditando esa pregunta un buen rato. Se había sonrojado profundamente por obligarse a pensar en todo aquello. Luego suspiró.

- Creo que no se me ocurre una respuesta clara... algo que lo explique del todo. Pero... si me vienen a la cabeza muchos motivos pequeños... - Naruto no sabia muy bien como expresarse.
- ¿... Cuales? - Preguntó Karin temerosa de la respuesta, aquella situación la agitaba demasiado. Estaba hablando con el hombre al que le había entregado su primera vez, era todo tan confuso. Pero a la vez se sentía cómoda con el. Naruto suspiró también.

Naruto rio, pero no era irónico ni forzado. Era de pura vergüenza, una vergüenza que le estaba resultando incluso divertida.

- Bueno, supongo que el mas lógico es que... creo que estas muy... que eres muy... bueno ya me entiendes... que... me gustas. - Naruto estaba rojo como un tomate diciendo aquello.

Karin sintió por un segundo un subidón de autoestima mas grande que el que hubiese podido tener en toda su vida. Luego se puso roja por aquellas palabras.

- Porque contigo me siento muy bien, cuando estoy contigo solo pienso en ti. - Karin se conmovió un poco con aquellas palabras. - Porque... no voy a negarlo... me gustó mucho lo que hicimos... - Naruto volvió a sonrojarse un poco. - No se Karin, son pequeño motivos y considero que ninguno de ellos puede explicarlo realmente... no se porque...

La chica no pudo evitar sentirse parcialmente complacida por aquellas palabras. Después de haber pasado cuatro días pensando que Naruto la había utilizado y abandonado ahora se sentía mejor.

- A veces creo... que solo me estas utilizando... que me usas para sentirte mejor. - Dijo Karin muy afligida. - Sabes... quizás en otra situación no me importaría... pues yo también disfruto mucho con tu compañía. Pero ahora no puedo soportar ser... utilizada.

Naruto se levantó de su silla y se abalanzó literalmente hacia Karin. La sujetó de los hombros y la miro fijamente a los ojos.

- No se que es exactamente lo que ocurre entre nosotros dos... pero te prometo que nunca jamás te utilizaría tu... te has convertido... en alguien importante para mi. - Naruto si tenia algo claro es que valoraba mucho a Karin Uzumaki. Karin por algún motivo sintió aquellas palabras de Naruto como una promesa inquebrantable.

Karin se dejó abrazar por Naruto, no podía evitar sentirse feliz ahora. Feliz y reconfortada de nuevo por la única persona que le había hecho sentir especial en el mundo. Estuvieron abrazados casi un minuto, sin decir nada. Después se separaron.

- Yo tampoco se muy bien que ocurre... y en la situación en la que nos encontramos ahora mismo creo que podríamos acabar muy mal si nos apresuramos. - Naruto no entendía muy bien a donde quería ir a parar la chica.

Karin se separó de Naruto y lo miro a los ojos.

- Creo que... deberíamos continuar siendo amigos. Seguir haciendo cosas juntos y tal... poco a poco para ver como evolucionan las cosas. - Karin hizo una pausa en ese momento. - Y si por algún motivo volviese a ocurrir lo de la otra noche... - Karin se sonrojó. - Pues tampoco deberíamos darle tantas vueltas... solo... disfrutarlo y ya.
- Me parece una buena idea... no quiero... que te alejes de mi. - Dijo Naruto sonriendo mirándola.

Naruto ahora entendía las palabras de Karin, y es cierto que en la situación en la que estaban ahora mismo podrían haber pensado en comenzar una relación formal juntos. Pero teniendo en cuenta que

ahora mismo el corazón de ambos estaban en conflicto podría haber sido peligroso y haber provocado que las cosas acabasen mal. Lo mejor era dejar que el tiempo les dijese que hacer.

- Debería volver al hospital... - Dijo Naruto tocándose el pecho. - Si mi clon desaparece me meteré en un lio.
- ¿Te has escapado para venir a verme? - Preguntó Karin mirándole.
- Claro, no iba a esperar a mañana. - Dijo Naruto haciendo que Karin le dedicase una sonrisa.

Tras haber pasado casi toda la noche pensando en lo que había ocurrido no pudieron evitar sentir que aquella noche les habría gustado volver a compartirla totalmente. Pero después de lo hablado consideraron que lo mejor era relajarse un poco, si volvía a ocurrir que fuese en otro momento y no justo después de decir que tenían que ser prudentes. Pero ninguno de los dos pudo evitar marcharse a dormir con cierta ilusión por lo que les ocurría.

A la mañana siguiente Sasuke le había ordenado a Kakashi que le hiciese una visita a Naruto para hablar con el de algunos asuntos. Kakashi seria esta vez el intermediario entre ambos.

- ¿Es muy urgente? - Preguntó Naruto aburrido.
- Urgente no, pero es importante. Avísame cuando tengas preparado el informe de tu combate con el Raikage y el asunto ese de la base. Cualquier detalle será importante. - Dijo Kakashi mientras Naruto comenzaba a sacar un pergamino y algo para escribir. - ¿Cómo derrotaste al Raikage? - Preguntó Kakashi de forma intrigada.
- Ya lo leerás en el informe. - Dijo Naruto mirando seriamente a Kakashi. - ¿Algo mas? - Preguntó después.
- Bueno... el consejo esta contento y enfadado a la vez. Les satisface el resultado del combate, la mutilación del hombre mas fuerte de Kumogakure hará que se lo piensen dos veces antes de volver a mover ficha. Pero... no les gusta que el Comandante de las fuerzas de Elite se ponga tan en peligro haciendo una misión de tal calibre el solo.
- Me da igual lo que opinen esas momias del consejo. - Naruto estaba muy serio mientras escribia en el pergamino.
- No tienen autoridad sobre ti... pero están presionando mucho a Sasuke para que te controle mas. - Dijo Kakashi temeroso de la respuesta.
- Ese es problema de Rokudaime Hokage. - Naruto no quitaba la vista de aquel pergamino.
- Deberíais ayudaros... mutuamente...
- ¿¡Pero cual es el problema!? - Preguntó Naruto enfadado. - Se supone que la función de esos dos viejos es la de aconsejar al Hokage. Nada mas... sus palabras no valen nada... o no deberían valerlas.

Kakashi sospechaba algo relacionado con el asunto de Sasuke y el Consejo, pero no eran mas que meras conjeturas y prefería no meter a Naruto en el asunto todavía.

- Es verdad, que los ignore y listo. Informaré a todos de que ya estas bien. Me marcho. - Dijo Kakashi levantándose. - Hoy ocupare tu puesto, pero espero verte mañana en el trabajo.
- Llévate esto. - Dijo Naruto tendiéndole el pergamino.
- Que veloz. - Sonrió Kakashi complacido cogiendo el informe de la misión.

Kakashi no pudo evitar ojearlo rápidamente, cuando llegó a la mitad miro a Naruto totalmente perplejo, no podia creer lo que estaba leyendo.

- No puede... ser verdad... solo hace... un mes. - Dijo Kakashi boquiabierto.

Naruto sonrió totalmente complacido por aquella reacción, la incredulidad de Kakashi había hecho que Naruto se sintiese realmente habilidoso.

- Me entristeces Kakashi-Sensei. - Mintió Naruto haciéndose la victima. - ¿Desconfías de mi?
- No es eso... pero tu padre... tardo dos años...

Naruto desapareció de la vista de Kakashi. De repente el peliplata sintió que Naruto estaba detrás de el amenazando su cuello con un Kunai de tres puntas. Era el Kunai que Minato le había regalado a Kakashi en el pasado.

Había usado el Hiraishin no Jutsu para teletransportarse hacia aquel Kunai, cogerlo y amenazar la vida de Kakashi. Todo en un solo parpadeo. Naruto se apartó de el y le devolvió aquel obsequio que siempre había llevado encima desde la supuesta muerte de su mejor amigo.

Naruto le dio la espalda para volver a tumbarse, todavía le dolían un poco sus heridas.

- ¿Ha ocurrido algo mas? - Preguntó Kakashi intrigado.
- ¿A que te refieres? - Preguntó Naruto extrañado dándose la vuelta y mirándole.
- No se... te noto... diferente como si... - Dijo Kakashi observando que Naruto se ponía serio por segundos. - Olvida lo que he dicho, pero sea lo que sea espero que siga asi. - Kakashi no dijo nada mas, se marchó del cuarto hacia la Torre Hokage.

Unas cuantas horas mas tarde, en ese mismo hospital, una chica pelirroja estaba recorriendo el pasillo rumbo al despacho de una de las mejores doctoras del lugar. Suspiró al leer la placa que había en la puerta, pero prefería pasar el mal momento y recibir mejores resultados.

Abrió la puerta despues de un largo suspiro.

- Karin... - Dijo extremadamente sorprendida Sakura Haruno al ver a la pelirroja.

Sakura no tenia absolutamente nada en contra de la Uzumaki, pero si conocía toda la historia que le había contado Sasuke. Así que no podía evitar que le resultase muy incomodo.

- Buenas tardes... - Dijo Karin nerviosa.
- ¿Necesitas... algo? - Preguntó Sakura Haruno.
- Si, quería saber tu opinión medica sobre... un asunto. - Dijo Karin rascándose un brazo.
- ¡Ah! Claro... siéntate por favor. - Dijo la pelirrosa indicándose que se sentase en la silla que había frente a ella.

Desde las tres de la tarde hasta las nueve de la noche Sakura ejercía de doctora en el hospital. De nueve de la mañana a dos del mediodía hacia de ninja. Su jornada era exhausta realmente.

Karin estaba un poco a la defensiva. Aquella chica le hacia pensar en demasiadas cosas. Por un lado estaba todo lo que le molestaba Sasuke ahora mismo. Esa chica era la novia del chico por el que habia suspirado durante muchos años. Pero también había algo mas, Karin no pudo evitar ponerse un poco celosa por que sabia que Naruto Uzumaki estaba enamorado de esa chica.

- Pues... tu dirás. - Dijo Sakura nerviosa, sabia que aquella chica había sufrido mucho por culpa de su actual novio. E incluso era posible que continuase enamorada de el.

Sakura nunca había intercambiado ninguna palabra con ella salvo aquella vez que Sakura curase sus heridas. Si le había visto alguna vez por Konoha, apagada y triste. Muchas veces pensó que se veía exactamente igual que Naruto.

- Tengo... unas cicatrices... en los brazos que me gustaría saber si se pueden... arreglar... - Karin no sabia como llamar a aquel proceso.

Desde que Sasuke casi la matase se prometió a si misma que no volvería a dejar que nadie se aprovechase de su habilidad para regenerarse. No volvería a ser usada de esa forma. Y desde aquel día aquellas marcas le habían despertado un complejo enorme en sus brazos. Por eso comenzó a esconderlas con las vendas.

Pero ahora, con todo el asunto de Naruto todo se había vuelto peor. Le daba una vergüenza terrible enseñarle sus brazos al rubio, a pesar de que el le había dicho que no le importa, era superior a ella.

Mientras Karin estaba quitándose las vendas Sakura no pudo evitar pensar que la mitad de aquellas cicatrices habían sido provocadas por su actual novio. Una mezcla de celos y tristeza se arremolinaban en ella.

Sakura decidió despejarse, era medica y Karin se había tragado su orgullo para saber su opinión. Debía corresponderle siendo profesional. La pelirrosa cogió uno de sus brazos y comenzó a mirar parte de las cicatrices.

Tenia decenas entre ambos brazos.

- Todas estan ya cerradas y son muy irregulares... eso dificulta mucho las cosas.
- Entiendo... ya... imaginaba... - Dijo Karin triste.
- No he dicho que no se pueda hacer nada. - Dijo Sakura mirando los ojos rojos de Karin. - Deberia investigar algunas cosas en los libros de Tsunade-Sensei y confirmar algunas cosas... simplemente no te puedo dar una respuesta ahora.
- Ah, vale estupendo. - Dijo Karin ligeramente contenta.

Sakura se sintió feliz por un segundo, ver a aquella depresiva chica sonreír le había hecho feliz por que además le había recordado a la noche anterior cuando notó a Naruto ligeramente diferente. Ahora empezaba a creer que realmente el tiempo podría acabar curando la depresión de todos.

- Voy a tomarte una muestra de sangre... y podrías venir la semana que viene y seguramente ya podre decirte algo. ¿Te parece? - Dijo Sakura sintiéndose ahora bastante mas cómoda que al empezar la conversación.

Karin asintió satisfecha, la idea de quitarse esas horribles marcas le animaban mucho. Sakura le sacó un poco de sangre para algunos análisis necesarios con una jeringuilla. Cuando terminaron las dos se despidieron amigablemente, al principio la conversación había sido algo incomoda para ambas pero

había terminado bastante bien. Karin se había puesto de nuevo las vendas mientras Sakura guardaba la muestra de sangre.

La pelirroja salió por la puerta, la cerró y se fue por el pasillo. Pero se preocupó un poco al ver a la persona que iba hacia al mismo lugar del que ella venia. Karin intentó ignorarla mirando hacia otro lado, pero la detuvo.

- ¿De donde diablos vienes? - Preguntó aquella chica cogiendo a Karin por la muñeca de forma agresiva. La pelirroja intentó soltarse. - Te he hecho una pregunta.

Era Ino Yamanaka, la mejor amiga de Sakura Haruno. Probablemente una de las personas que peor caían a Karin en Konoha ya que había sido la encargada de convertir su vida en la villa en algo mucho peor de lo que ya era.

- Te he dicho un millón de veces que ni se te ocurra acercarte a Sakura ni a Sasuke-Kun. O te las verías conmigo. - Dijo autoritaria la rubia.
- Era un asunto medico... nada mas. Sakura me ha ayudado y ya esta.
- Y yo me lo creo, tu solo quieres separarlos de alguna forma. - Ino estaba apretando con mas fuerza la muñeca de Karin.
- Te prometo que no... Ino. - Dijo la pelirroja tratando de calmarla.

La rubia movió con fuerza a Karin haciendo que se desequilibrase y después le dio una bofetada con todas sus fuerzas haciéndole una brecha en su labio inferior.

Cuando Karin le decía una y otra vez a Naruto que jamás seria parte del grupo de amigos de Konoha era justamente por aquello. Porque Ino Yamanaka se había encargado de ello con el pretexto de proteger la relación de su amiga.

- Si me entero de que intentas algo raro... te arrepentirás. - Ino sonaba realmente agresiva, Karin no le quedó otra que tragarse su orgullo. - Y no quiero volverte a ver rondando a Sakura.
- Esta bien... - Mintió Karin, aquellas amenazas no iban a hacer que perdiese su oportunidad de reparar sus brazos.

La pelirroja se dio la vuelta, para marcharse de allí mientras con un dedo se curaba la herida del labio con ninjutsu medico a la vez que lloraba. No de miedo ni de dolor. De pura rabia e impotencia. Ino Yamanaka era la futura líder de un importante clan de Konoha y ella no era mas que una traidora que había sido alumna de Orochimaru. No había nada que pudiese hacer.

CONTINUARÁ...


Espero que os haya gustado este capítulo ya que han bastantes cosas. Y en especial espero que os haya gustado lo ocurrido entre Naruto y Karin y la escena final entre Ino y Karin.

Saludos.