Advertencias: Animatronics humanizados. Lenguaje obsceno. Quizás hay algunas faltas, siempre me dejo algunas sin querer.
Los personajes y la historia de Five Nights at Freddy's pertenecen a Scott Cawthon. Nala y la trama de esta historia son de mi autoría. Grabiela, Luz, Carina, Nozomi y Marceline son propiedad de Sofilexa.
Siendo ya hacia la una de la madrugada, a lo lejos del grupo que habían formado la mayoría de las chicas y los old, se podían escuchar diversas risas provenientes de los cuatro Toys junto a la única humana con ellos, Nala. Mientras se dedicaban algún que otro insulto o empujón, soltaban risas y carcajadas que el resto parecía ignorar. La chica llegó a subirse en la espalda del oso toy y quitarle el sombrero para ponérselo ella, luego siendo ayudada por los otros para evitar que el sombrero regresara a su dueño, impidiendo que éste pudiera siquiera agarrarla para arrebatárselo.
Nadie realmente les hacía caso, estaban demasiado ocupados con sus propias conversaciones para siquiera darse cuenta de lo que estaban haciendo esos cinco. O bueno, así eran casi todos, a excepción de Gabriela, quién no podía evitar echar algunas miradas fugaces al quinteto de vez en cuando, un tanto confundida y curiosa ante la escena. No fue hasta que Nozomi notó las miradas que hacía que recobró los sentidos y el hilo de la conversación de sus amigas luego de un golpecito en el brazo de su parte. En silencio le preguntó si ocurría algo, a lo que Gabriela simplemente negó con la cabeza y volvió a mirar instintivamente a esos cinco. La albina se la quedó mirando sin entender, pero al ver que regresaba a la conversación, lo dejó estar, encogiéndose de hombros. Rato después la europea regresó con el resto junto a los toys, llamando la atención de nuevo de Gabriela, quién esa noche parecía realmente interesada en ellos, aunque nadie se había dado cuenta.
-¿Ya se cansaron de la orgía?- Les preguntó despectivamente Foxy, soltando una carcajada mientras los Toys ponían una extraña mueca de asco, mirándose entre sí. Nala, por el contrario, sonrió, queriendo ser simpática y seguir el juego del zorro.
-¿Te quieres unir?- Antes de siquiera el zorro pudiera mostrarle el odio y repugnancia que le tenía, su contra parte y el resto de animatrónicos alrededor de Nala le gritaron ofendidos, mientras ella sólo reía, bastante divertida ante la reacción de sus amigos.
-Que asco, tengo mejor gusto.- Le espetó, bajando las orejas en una mueca de desagrado absoluto. Nala, quien no le había afectado en absoluto ese insulto, pues no era ni de lejos el peor que Foxy le había dicho, solo movió el cabello con cierta vanidad.
-Busca un mapa y UBÍCATE.- Le respondió la española con un acento venezolano un tanto exagerado, pavoneándose justo en frente de Gabriela.- Llevar el parche te afectó, seguro no sabes quién es quién a parte por el color de piel. Su belleza es mi belleza, hermoso.- Le lanzó un beso mientras éste gruñía muy molesto, pero quién le respondió, para sus sorpresa, fue Toy Bonnie.
-Sé que en su día dije lo contrario, pero si te fijas bien son totalmente distintas. Gabriela es como más insoportable y tú eres aguantable.- Soltó una carcajada junto a los demás Toys, que aumentaron sus risas al escuchar las quejas de Nala por decirle que era aguantable. La humana no nombró a su amiga, debido a que ella sabía devolverles el insulto sin ayuda de nadie. La susodicha, por el contrario a lo habitual, miró de reojo a los old, alzando una ceja, pero la mayoría habían vuelto a sus charlas con los demás, pues, nadie se había dado cuenta, o se había dignado a decir algo al respecto, sobre lo que el conejo azul le había dicho.
-¡BonBon!- Le golpeó el pecho, hinchando los mofletes.- Eres idiota, luego me pides cosas. Si sigues así me iré con Toy Chica y Mangle a buscar otro novio por ahí.- Aquella frase, llamó la atención de nuevo de los Old, quienes fijaron su vista en el conejo.
-¿Ves como solo te usa para esconder su lesbianismo? Finge enfadarse para poder estar a solas con ellas dos y con lo putas que son estarían más que contentas.- Bonnie rió junto a Chica ante la frase de ésta, consiguiendo que los 2.0 fruncieran el ceño a la vez, ofendidos.
-Eh, ella no te ha dicho nada para que la ataques así, pollo imbécil.- Como no, el oso, auto-proclamado líder de esos cuatro idiotas, salió a defender a su amiga.- Si no vas a decir nada interesante, métete en tus asuntos y cierra el pico.- Chica solo soltó otra carcajada, al ver la mirada molesta de Toy Freddy, ridiculizándose para defender a su mugre amiga humana.
-Uy sí, no vaya a ser que se vaya de nuevo.- Les espetó Bonnie, con el mismo semblante divertido que Chica.
-¡Cállate, desgraciado! ¡Ella no ha hecho nada para que de repente la ataquéis de ese modo, déjala en paz, estúpido!- BonBon le señaló despectivamente, mientras recibía un gruñido de Bonnie. Nala, al ver que se estaba formando ese jaleo, suspiró un tanto dolida por las burlas de Chica y Bonnie, pero sabiendo que los Toys no se estaban quedando atrás al faltarles el respeto a ellos, decidió intervenir.
-Bueno, ya. Ya basta, chicos.- Se puso entre Bonnie y BonBon, empujando a éste último levemente mientras lo miraba con ojos preocupados.- Me han insultado, los habéis insultado. Colorín, colorado, este cuento se ha acabado.- Dicho eso, se dispuso a irse agarrando del brazo a los toys masculinos, para evitar que siguieran con esa tonta discusión.
-¿Por qué sobreprotegen a Nala?- Esa pregunta hizo levantar la cabeza de muchos, quienes miraron quien la había formulado, siendo Gabriela.
-¿Sobre proteger? ¿A Nala? No, espera, que voy a permitir que tu novio de mierda la insulte sin más.- Le espetó Toy Chica, poniendo sus manos en la cadera y frunciendo el ceño. La humana empezaba a sentir que eso no acabaría bien, así que intentó seguir tirando de los brazos de ambos chicos, pero literalmente éstos la agarraron a ella y volvieron donde antes, para su desgracia.
-Pero ella ya vieron que no le afectó lo que dijo, hasta se rió. No entiendo porqué demuestran tanta protección con ella. Sí, la conocen de hace mucho y vivieron juntos, pero bien que a mi me insultan todo el tiempo y no se molestan en pensar si eso puede ofenderme o no.- Nala intentó hablar, pero Mangle se le adelantó, riendo gustosa.
-¿Acaso estás celosa de que a ella nosotros la defendamos y tú en cambio no lo seas por tus queridos amiguitos?- Le inquirió, con cierta malicia en su tono de voz. Endo, queriendo meter mierda por el lado que sea, se rió y concordó con su otra parte, a la vez que de paso decía que Toy Foxy era amiga de Nala, pero ella no. BonBon asintió de acuerdo con lo que dijo la albina, señalando a Gabriela, sin dejar de reír y comentando cosas del mismo estilo.
-Son ustedes los que no quieren dejar su orgullo atrás y demostrar que también nos tienen aprecio. No porque su mugre amiga ahora esté aquí deben fingir más de lo normal eso.- Ahí Nala alzó la voz sin gustarle un poco por dónde iban los tiros.
-Gabriela, basta. Yo no te he hecho nada, ¿Por qué me insultas?- Le inquirió, consiguiendo que la venezolana bajara la cabeza, musitando una suave disculpa, que ella aceptó.- Deja el tema, anda.- El tono de voz que usó fue dulce y calmado, pero pareció no tener un buen efecto en la caraqueña.
-¡No tienen porqué ser tan desagradables y tan jodidamente sobre-protectores contigo! ¡Aún no has cagado y ya se preocupan por si te duele el estómago! ¡Dejen de solo fingir que la aprecian a ella, parecen niños!- Golpeó el suelo con el pie, pareciendo mucho más molesta que antes.
-A ella le tomamos cariño porqué hizo algo bueno por nosotros, y no sólo ser una carga que teníamos que soportar.- De repente, la voz un tanto oscura de Mangle, hizo que tanto Gabriela como Nala soltaran un quejido de sorpresa, no se lo esperaban. Todo el mundo estaba observando en silencio. A algunos les valía verga qué estuvieran haciendo y de qué estuvieran hablando, pero otros, conscientes de lo que estaban diciendo, estaban demasiado sorprendidos como para simplemente meter su opinión. No entendían porqué discutían ese tema tan estúpido, pero no se esperaban que fuera la propia Gabriela quien lo sacara.
-Mangle, es suficiente, discúlpate con ella.- Le ordenó la española, recibiendo un chasquido de lengua por parte de la albina. Aquello ofendió a Gabriela, que no se hizo esperar para volver a hablar.
-¡No les ordenes que lo hagan! ¡Si quieren disculparse que me lo digan y ya sin que tú les obligues!-
-¿En serio crees que te vamos a pedir disculpas por decirte la verdad?- BonBon cambió su semblante como Toy Foxy, cruzándose de brazos.
-¿Cual verdad? Ahora no entendí.- La castaña miró a Nala un segundo, quien tampoco parecía comprender lo que trataban de decir los Toys, pero por alguna razón, sintió el aire mucho más tenso que antes.- Ya dejen de fingir.- Intentó parecer fuerte y que no le importaba el como la miraban, pero éstos no desistieron.
-Oh... ¿Quieres que lo hagamos?- Toy Freddy, con una gran sonrisa en el rostro, se acercó a ella paso a paso tranquilamente y cuando estuvo lo suficientemente cerca, acercó su rostro al de ella, sin borrar esa sonrisa tan escalofriante de su cara.- No pudimos matarte en su momento. No PODEMOS matarte en la actualidad. ¿Sigues creyendo que de no ser pareja de Foxy seguirías con vida?- Aquello heló la sangre de la muchacha, quién, para disfrute del oso, cambió su rostro confuso a uno de total horror e incredulidad.- A ti solo te aguantamos porqué no nos queda otra, sino, hace años que estarías muerta.- La voz tan tranquila y risueña del castaño toy sólo consiguió que ella tuviera que aguantar un nudo en el estómago y frenar sus ganas de ponerse a llorar ahí mismo, en frente de todos. Uy, ¿te vas a poner a llorar?- Ante esa pregunta, se apartó de ella y empezó a reírse con fuerza junto a los demás Toys, quienes no escuchaban las quejas de Nala.
De un instante a otro, Gabriela abandonó el lugar poniendo sus manos temblorosas en su rostro, no queriendo que nadie la viera llorar mientras se iba. Nala se horrorizó ante ello, mirando como se iba su amiga, invadiéndole una gran pena por ella. No podía creer lo que acababan de hacer sus amigos. Sabía que las quejas de Gabriela eran absurdas, todos lo sabían, no era culpa de los Toys, sino de los Old quienes no la defendían como ellos la defendían a ella, pero su comportamiento hacia la chica no tenía excusa.
-¡¿PERO SE PUEDE SABER QUÉ COÑO OS HA ENTRADO EN LA PUTA CABEZA?!- Y sin decir nada más, Toy Freddy recibió una bofetada por parte de la española, que lo dejó quieto en el sitio, con el rostro girado de lado ante la sorpresa de la mano de Nala impactar en su mejilla. Todos quedaron congelados al ver aquello, pero Carina no se quedó petrificada como el resto, sino que ella siguió a su amiga, mientras las demás empezaban a discutir con los Old, por no haber hecho nada al respecto y evitar que la situación se descontrolara. No se habían metido por el simple hecho de que, de hacerlo, habrían empeorado la situación porque con Nala, eran demasiado protectores e insultaban sin ton ni son a todo aquel que se metía en esa clase de discusiones. Pero ese día llegaron demasiado lejos, por desgracia.
Foxy se encaró con BonBon al ver que su indiferencia le hizo estar desprevenido y de un momento a otro vio a Gabriela salir llorando mientras esas condenadas copias se reían a carcajada limpia. Nala quiso entrometerse, pero al ver la soberana estupidez que estaba a punto de hacer, Toy Chica la agarró para impedírselo, empezando a discutir ambas.
De un momento a otro la pizzería parecía un concierto de Heavy Metal de la cantidad de gritos que había, todos recibiendo gritos de alguien, echándose culpas que no venían a cuento. Al final, Puppet, harto de tanto caos, soltó un estruendoso gruñido que los hizo callar a todos de golpe. Una vez conseguido su propósito, dejó que Nala agarrara las orejas del conejo azul de mala manera y les ordenara a los demás Toys que la siguieran, cabreada. Éstos empezaron a insultarla y discutir de nuevo con ella, pero la siguieron de mala gana.
-¡Me cago en vuestra puta existencia!- Soltó las orejas de Toy Bonnie una vez éstos entraron en una habitación y ella cerró la puerta.
-¡No te pongas así solo por la tonta de Gabriela!- Le espetó su novio mientras se frotaba las orejas, alegando un olor que en realidad no sentía.
-¡¿TAMBIÉN QUIERES UNA PUTA BOFETADA?!- Aquella pregunta le hizo cerrar la boca y comprender que la chica estaba realmente enfadada, y no era un simple berrinche.- ¿¡Os dais puta cuenta de lo que habéis hecho?! ¿¡Como...?! ¿¡Porqué...?!- No daba crédito a lo que habían hecho, se puso las manos en la cabeza con cara de asombro e incredulidad. Les miraba atónita, lo que incomodó levemente a la polluela, quién empezó a repensar si su comportamiento no fue excesivo. Por el lado contrario, Mangle y BonBon refunfuñaron ofendidos, mientras que Toy Freddy se mantuvo callado, mirando a otro lado.- ¡Os quejáis de que los Old me tratan mal y me hacen burla y HACÉIS LO PUTO MISMO CON VUESTRA AMIGA COMO VENGANZA! ¡No os reconozco, no sois los Toys que conozco!-
-¡Pero es ella la que ha empezado a quejarse de que los Old no le hacen puto caso y nos ha culpado a nosotros!- Se quejó BonBon, recibiendo una mirada furiosa de la castaña.
-¡Pudiste entonces hacerle tragar sus palabras sin llegar a hacerle tanto daño, pedazo de imbécil! ¡Ya sé que ella estaba celosa, pero no entiendo porqué la tratáis así!- Trató de tranquilizarse, porque estaba casi en un ataque de nervios. Se frotó la cara con ambas manos, aturdida por la situación.- No finjáis que no la consideráis una amiga. Os conozco, sé que sí es vuestra amiga. Pero seguís cometiendo los errores que cometisteis conmigo. ¿Ya no recordáis del daño que me hicisteis y que yo os hice? ¿es que queréis que os vuelva a pasar lo mismo?- Se acercó a Toy Freddy, el único que no la mirada y le tocó con suavidad la mejilla que le había golpeado.- Mírame.- Recibió un gruñido como respuesta, pero no le importó.- No es culpable de lo que me hacen los old. Me jode que no me traten igual que a ellas, sí, pero no es justo que ellas lo paguen. Mucho menos Gabriela, se ha equivocado, pero os habéis pasado de la raya, y mucho.-
Toy Chica y Mangle se miraron un poco cohibidas, el tono de Nala les estaba haciendo sentir un poco mal sus reacciones. BonBon se frotó la frente, no sabiendo qué decir o pensar. Toy Freddy fue el único que siguió con el ceño fruncido y, de repente, se apartó de Nala y salió de la sala.
