Hola, holita, lectorcitos.
¡He vuelto! De nuevo estoy en la ciudad y con conexión a internet, ¡viva! Si a alguien le interesa, ha sido un mes genial y me he divertido como loca y lo mejor es que aún me queda un mes y pico de vacaciones, jé.
Muchas gracias por seguir dejándome reviews a pesar de haceros esperar tanto tiempo. Este capítulo se lo dedico a sacha guerra por las molstias de traducir el capítulo con google, por dedicarme el último capítulo de su fic "Mi reflejo" (pasad a leerlo :D) pero más que nada por desearme mucha diversión en mis vacaciones. Muchas gracias, eres un sol :D
Después de esto, pasemos al capítulo:
Bueno, creo que fui bastante mala con la última actualización dejando el fic en ese momento de gran tensión pero aquí os traigo este capítulo donde sabréis qué pasa con Ron :)
Os dejo leer que ha pasado mucho tiempo sin que lo pudiérais hacer. Enjoy!
Disclamer: los personajes y lugares aquí descritos no me pertenecen, son propiedad de J. K. Rowling y el fic es original de RegulusBlackIsAHero, yo sólo lo traduzco.
Actualizaciones (por si a alguien se le ha olvidado): martes y sábados.
Las mandíbulas sobre él, goteaban saliva, recordándole a Ron al desagradable Fluffy.
Estaba congelado, incapaz de moverse, incapaz de pensar más allá del miedo. El aliento caliente caía sobre su rostro, su olor pútrido invadió su nariz mientras respiraba en jadeos cortos. Desde algún lugar junto a él, escuchó a Hermione gritar:
-¡Inmobilus!-el hombre lobo sólo se sacudió un poco con el hechizo. Ni siquiera miró en la dirección de la que había venido, sino que estaba demasiado centrado en Ron.
Parecía sonreír maliciosamente. Después bajó la cabeza, las mandíbulas abiertas, listas para arremeter contra Ron. Él se quedó ahí, las pupilas dilatadas por el terror, el miedo quemando debajo de su piel. No podía moverse, sus miembros parecían paralizados.
A medida que el hombre lobo se acercaba, la extraña parálisis desapareció. Golpeó, a ciegas, tratando de detener al hombre lobo. Por un golpe de suerte, dio a James en la nariz con fuerza. La bestia aulló y lo atacó con una pata. Las garras avanzaron por su pecho, rasgando calientes, dolorosas. Ron lanzó un grito mezcla de dolor y miedo. Esto era todo. Iba a morir.
El hombre lobo, ahora furioso, se inclinó para destrozarlo.
Ron cerró los ojos. Así era como todo iba a terminar. Iba a ser despedazado por el padre de su mejor amigo. Una risa histérica bullía dentro de él pero su garganta reseca no permitía la producción de ningún sonido. Hermione estaba parada, sin poder hacer absolutamente nada, a un lado de él, el miedo manteniéndola en su lugar. De repente, el calor del aliento del hombre lobo desapareció y, segundos más tarde, se produjo un fuerte golpe. Ron abrió los ojos para ver a otro hombre lobo. Al principio, su cara palideció por lo que implicaba tener otra bestia decidida a matarlos a todos. Entonces, se dio cuenta de que era Lupin y él había tomado la matalobos.
Tratando de escabullirse, se encontró con que su pierna izquierda se negaba a apoyarlo. No sentía dolor con la adrenalina bombeando en sus venas. Arrastrándose en lugar de caminando, llegó hasta la posición de Hermione tan rápido como pudo.
-Te...Tenemos que irnos-jadeó Hermione, todavía asustada.
-Vamos-susurró Ron y se puso de pie. Moviéndose tan rápido como les era posible, se dirigieron a Shell Cottage. Ron apoyaba parte de su peso en Hermione mientras saltaba torpemente.
Tan pronto como Ron pasó por la puerta, el dolor explotó desde su pierna. Hermione, que todavía cargaba al chico, se tambaleó bajo su peso. Juntos, cayeron al suelo con un fuerte golpe.
-¡Ah!-Hermione jadeó.
-¿Qué fue eso?¿Quién está ahí?-Fleur corrió por el pasillo con la varita en la mano. Al parecer, había creído que alguien, o algo, había entrado-. ¿Ron?¿Hermione?-dijo al verlos tirados en el suelo. Hermione gimió una vez más y se levantó-. ¿Qué pasa?-preguntó Fleur, desconcertada.
Hermione se quedó pensativa un momento y sus ojos se abrieron cuando se dio cuenta de algo.
-¡Harry!¡Él no ha vuelto! Ron y yo fuimos a buscarlo pero no le pudimos encontrar-Fleur pareció asustada por un momento pero después su expresión cambió a una de confusión.
-No-dijo ella-. Harry está arriba, Bill está con él.
-Pero...pero-dijo Hermione-. Nosotros nunca le vimos entrar.
Fleur frunció el ceño con disgusto
-Si no os hubieseis ido, lo habríais hecho. Harry llegó hace menos de diez minutos.
Ron estaba luchando por ponerse en pie. Hermione y Fleur finalmente bajaron la mirada hasta él y ambas se apresuraron a ayudarle. Había una mancha roja en la camiseta que tenía tres largos arañazos.
-¡Ah!-Fleur se quedó sin aliento-. No fuiste mordido, ¿verdad?-Ron negó con la cabeza, pareciendo débil. Sus ojos se centraron en algo detrás de las mujeres que lo trasladaron hasta el sofá. Hermione le vio sacudir la cabeza un par de veces tratando de aclarársela. Fleur estaba levantando la camiseta para ver la herida.
Nada más hacerlo, se puso en marcha.
-Hermione-ordenó con la voz calmada y compuesta, en el trance sereno de un sanador-, ve a buscar a Bill. Él sabrá qué hacer.
Hermione asintió y subió corriendo las escaleras, dos a la vez. El corazón le latía con furia y una punzada de dolor fue creciendo en su costado pero ella no se daba cuenta porque sus pensamientos estaban consumidos por Ron. Los cortes de garras de lobo eran malos.
Negó con la cabeza mientras seguía subiendo las escaleras (Merlín, ¿estaba corriendo a cámara lenta? Parecía que no acababa nunca). Finalmente, entró en la habitación de Harry. Bill y Harry se volvieron hacia ella, con la boca abierta por la sorpresa. Hermione tenía una ligera idea de cómo se veía. Jadeando, con el pelo revuelto por la carrera y su ropa manchada por la sangre de Ron.
-Hombre lobo...Ron...Herido-se las arregló para decir con voz entrecortada. Por un segundo, ambos hombre se quedaron parados. El tiempo corría más rápido que nunca cuando procesaron las palabras jadeantes de Hermione. Luego, juntos, los dos corrieron hacia la puerta, a penas evitando a Hermione y bajaron las escaleras. Menos de un segundo más tarde, Hermione corría tras ellos.
Al llegar de nuevo a la habitación en la que estaba Ron, Hermione vio que Bil ya tenía su varita y le susurraba hechizos. El alivio la inundó de una manera tan potente que sintió que sus rodillas se debilitaban. Se tambaleó hasta una silla y se dejó caer en ella.
Su respiración comenzó a calmarse lentamente mientras tomaba bocanadas de aire que quemaban su garganta seca. Hermione no podía ver a Ron desde donde estaba sentada, Bill estaba entre ambos. Tan pronto como su respiración se tranquilizó, se levantó. Por desgracia, esto provocó una oleada de náuseas por unos segundos. Hermione se sentó de nuevo aunque no estaba contenta de mirar desde lejos tampoco deseaba estar enferma.
Podía oír la respiración de Ron desde su sitio. Era pesada y desigual. La parte lógica de su mente le estaba recordando la cantidad de sangre que había perdido y pensando que era una suerte que siguiera respirando (aunque había una ligera exageración en eso). Mientras que la parte emocional de su mente (que era, por desgracia, la más fuerte de las dos voces), estaba llorando mucho y pidiendo que Ron se pusiese bien. Hermione encontró un buen punto medio: llorar en silencio. Eso, sin duda, era mejor que llorar a lágrima viva aunque Hermione deseó ser más fuerte y capaz de ayudar.
Parecía injusto que Ron fuese el que se hiriese gravemente, sobre todo porque era la segunda vez.
Se había sentido tan culpable la primera vez; era su culpa, sin duda. Podría apostar a que si Harry supiese que le estaban buscando a él, y lo haría, sólo un idiota no se daría cuenta, entonces él se sentiría ridículamente culpable.
oOo
Harry miró a su mejor amigo. Ron estaba más pálido de lo normal pero también iba ganando color por el tratamiento de Bill. Era bueno que el hombre supiese bastante sobre sanación.
También era triste necesitarlo. Harry sabía que Ron iba a estar bien, después de todo, ¿qué eran unos rasguños profundos en comparación con la maldición cruciatus? Pero, ¿por qué Ron había estado afuera? Él y Hermione no habían tenido ningún motivo para salir.
A menos que...
Ellos le habían estado buscando. Él había salido y ellos lo sabían. Habían tratado de encontrarlo y Ron había salido herido.
Ron había salido herido.
Ron había salido herido...tratando de ayudarle.
A la vez que la culpa le inundaba, se mordió el labio. Harry podía recordar las palabras de Ron justo antes (Merlín, no había pasado tanto tiempo) de que terminase su sexto año: "Y luego nos vamos contigo, donde quiera que vayas." En aquel entonces, había significado mucho. Ahora, significaba más de lo que las palabras puedan expresar.
Harry, su rostro pálido, miró a Ron. Ahora respiraba de manera más uniforme y sus ojos comenzaban a revolotear hasta abrirse.
-¿Ron?-preguntó desesperadamente-. ¿Estás bien, amigo?
-Sí-dijo Ron con la voz ronca-. Estoy bien. ¿Estás...estás bien...Harry?-ya su voz era baja por el agotamiento. Había sido herido por Harry y por James. Al parecer, toda la familia Potter había ido a por Ron.
Harry echó un vistazo a uno de los grandes ventanales y vio que el sol de la mañana comenzaba a asomarse entre las nubes. Era una visión que recibió con alegría después de la larga noche.
El hombre lobo corrió, sus mandíbulas vacías mientras sus pequeños y brillantes ojos observaban la luna desapareciendo. Su instinto le decía que le quedaba poco tiempo. La noche había sido decepcionante. Su presa había escapado, ¡dos veces! Una de ellas había estado encogida bajo él, la sangre brotó de sus heridas. Sin embargo, también había escapado.
Desorientado, el pelaje de plata del hombre lobo se enganchó en la maleza mientras se alejaba, apaleado, de la pequeña casa de campo. Quería correr tan lejos como pudiera antes de que comenzara el cambio y conseguir un poco de paz lejos del otro hombre lobo. El lobo grande y marrón le había golpeado con fuerza. Sin embargo, carecía de la sed de sangre de un hombre lobo normal, había algo mal en él.
Había tratado de proteger a la presa, en ambas ocasiones.
El hombre lobo gruñó, imaginando a la presa bajo sus mandíbulas, siendo despedazada por sus dientes. Miró hacia arriba en busca de la luna y se dio cuenta de que sólo le quedaban unos momentos antes de que comenzara el cambio. Dejó escapar un aullido de frustración, que rápidamente se convirtió en gritos doloridos cuando sus huesos se retorcieron y formaron de nuevo su cuerpo humano. Estaba atrapado y su libertad se había esfumado hasta que la luna llena brillara una vez más.
James parpadeó, abrió los ojos y vio el sol de la mañana. Gimiendo de dolor, los cerró de nuevo y se dejó dormir.
Dejadme bonitos y largos reviews, ¿sí?
Muchas gracias por los reviews, favs. y alertas, si tenéis una duda, crítica, felicitación...cualquier cosa, me lo dejáis en un review o un PM
¡Besos y hasta el sábado!
