CAPÍTULO 9 "La marca de Caín"

—Ten tía.— aviso Gabriel pasándole un té verde para calmar a la mujer que aún tenía los ojos rojos.

Amara tomó entre sus manos la taza de porcelana, para luego beber un poco. Los ojos marrones observaron a Gabriel, Balthazar, Castiel y ahora Samadriel quienes la rodeaban y la miraban preocupados.

—Ya estoy bien.—murmuró intentando tranquilizarlos, pero los hijos de Chuck no estaban muy seguros.

—¿Tía que te pasó?— con suave tono el menor consultó tomando su mano. Castiel y Samadriel se encontraban sentados a su cada uno de sus lados en el sillón del salón, mientras enfrente Gabriel y Balthazar en silencio la cuidaban.

—Yo…recordé algo muy triste.— aquella era una respuesta muy incompleta haciendo que los que estaban parados intercambiaron una mirada—Castiel ¿Por qué pintaste ese cuadro?—le preguntó observando sus ojos azules.

Al principio el pelinegro no entendía sobre qué se refería, hasta que reacciono… Aquel cuadro que se le ocurrió pintar nada más que por cansancio. Aún recuerda cómo fue.

Él había tomado el color rojo listo para pintar en el lienzo algo nuevo, mientras que Dean le cantaba unas canciones con ritmo más rápido, algunas ya las había escuchado, pero había otras que le eran nuevas.

Pronto el cansancio se hizo notar en ambos tras no haber dormido nada, así que para no Dean no viniera sin sentido solo copio lo que vio en toda la noche, ese extraño tatuaje que Benny y el rubio tenían en el antebrazo, al principio pensó que se lo habían hecho entre ellos como amigos, pero después vio el mismo en el cuello de Abaddon detrás de su oreja, casi oculto.

—Yo lo vi.— contestó serio. No entendía porque aquella imagen le interesaba a su tía.

La castaña suspiro, le pasó la taza a Samadriel para luego mover un poco el bretel de su blusa mostrando el mismo tatuaje que había visto en los demás.

—Creí que lo había ocultado bien.—murmuró la mujer volviendo a ocultar el tatuaje de su hombro. A este punto nadie entendía nada y miraban expectante a Castiel y a Amara para que se expliquen.

—Yo lo vi en el brazo de mi amigo, y en los amigos de mi amigo.— le contestó el ojiazul dejando sorprendidos a todos.

—¿Amigo? Acaso… ¿Dean?— preguntó.

—¿Lo conoces tía?—consultó Gabriel, ella asintió.

—Si, Dean era alguien muy importante para mí.

Castiel no entendía porque, pero aquella declaración no le gusto en lo absoluto, aunque su rostro seguía igual de estoico.

—Dean era como un hijo para mí.— completó, calmando inconscientemente a su sobrino— fue hacía mucho tiempo atrás, creo que ya son cuatro años cuando dejé ese mundo.

—¿Ese mundo?— preguntó intrigado el rubio mayor, la castaña asintió para luego continuar con su explicación.

—¿Se acuerdan que hubo un tiempo en que yo no venía tan seguido? Bueno, era porque estaba con Caín.

—Tía eso es normal, Caín era tu novio y querías estar con él—

—Caín era un mafioso del bajo mundo.— Gabriel enmudeció y todos la miraron asombrados— no les voy a explicar sobre lo que hacía, ya que es más que obvio. Solo les diré que a pesar de todas esas cosas horribles que hizo, tenía un corazón. Cuando Caín y yo oficializamos lo nuestro me presentó a sus caballeros, sus más fieles… "hombres": Benny y Abaddon.

—Los conozco.— interrumpió Castiel—son amigos de Dean.

—Así es. También conocí a Dean, Caín lo había traído para convertirlo en uno de sus caballeros.

—¿Ellos mataban?—preguntó con temor Samadriel.

—No lo sé.— respondió sincera, pues no sabía de lo que encargaban cada uno.

—¿Y qué pasó?— dijo Balthazar entretenido un poco por la historia.

—Caín murió junto con todo el imperio que había creado por años, al igual que sus caballeros.

—Pero Dean—

—Era la forma de mantenernos seguros, un último sacrificio de Caín. Él se aseguró que nadie sepa que estábamos vivos.— suspiró— puede haber sido un monstruo para algunos, pero para nosotros era un novio, un amigo y un casi padre, nos cuidó y protegió hasta el final. Esté—se tocó aquel tatuaje cubierto por su ropa— nos lo hicimos antes de que todo se volviera cenizas. Es la marca de Caín.

—¡Oh vaya!— fue lo único que pudo exclamar el amigo de Castiel ya que los hijos de Chuck estaban en silencio, analizando aún toda la información.

—Me alegra que conocieras a Dean, es un buen chico, era el favorito de Caín y mío.—aquel comentario atrajo la atención del ojiazul.

—¿Él no nos hará daño?—preguntó el mayor a su tía un poco preocupado.

—Después de la muerte de Caín todos nos prometimos seguir con nuestras vidas normalmente. Dean no es un mal chico, nunca asesinó a nadie por si te lo preguntas Gabriel y además estoy segura que no les haría daño.

—Lo sé.— contestó Castiel recordando sus momentos con el rubio.

—¿Hoy no vas a ir a ver a Cas?—preguntó Sam atrayendo su atención.

—No lo creo, hoy es domingo. Tal vez van a misa o algo así.— contestó con una sonrisa volviendo a cambiar canales del televisor.

El castaño sonrió y tomó asiento en el sillón al lado de su hermano. Adam se encontraba arriba en su habitación preparando las cosas para mañana que regresaba a clases.

—¿Cómo van las cosas con Gabriel?— el ojiverde miró a su hermano mayor quien seguía con la vista en el televisor del living.

—Bien, estamos preparándonos para el juicio. Intentamos hacer un trato, pero el abogado de Kali ni quiso escucharme, simplemente me dijo "nos vemos en la corte".

—Es un idiota.— respondió haciendo reír a su hermano menor.

—Sí, lo es.—afirmó.

—¿Lo vas a aplastar en el juicio?— por fin dejó de lado el televisor para mirarlo con una sonrisa burlona.

—Por supuesto.—contestó Sam seguro.

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N/A 2:

Por cierto, la próxima semana subiré un one-shot destiel, aviso por si les interesa leerlo :D