Capítulo 10: ¿Rapto?

Los días pasaron y Lyanna pensaba que hacer, si ir o no, ella no estaba segura de irse pero al mismo tiempo deseaba estar con él. Así que un día frente al Arciano, que vio casarse a sus padres hace tanto, tomo una decisión.

-Iré al cuello- dijo ella viendo al árbol con extraña cara y se fue a montar en su caballo e ir de vuelta a casa donde decidió hacer algo que solo hizo una vez en su vida, decirle una mentira a su padre.

Ella solo había mentido una vez y fue cuando quiso ir a jugar al bosque y su padre se lo prohibía por ser una dama, en aquel momento Lord Rickard no quería aceptar que su hija nunca sería la típica dama norteña que se comportaba impecable.

Ella le dijo que iría a ver a unas amigas en la casa de ella y él la dejo, en la noche se había perdido en el bosque y no sabía cómo salir, su padre se enteró de la verdad y emprendió la búsqueda de su hija, ya cuando solo la luna y las estrellas iluminaban fue encontrada por su padre.

La regañó y le prohibió salir sin escoltas por varios meses, luego de eso decidió educarla con los Maester en cómo encontrar Winterfell y cómo sobrevivir, allí fue cuando se dio cuenta que su hija no sería la dama que el imaginaba y que sería siempre la pequeña rebelde de los Stark, la dama loba como luego fue llamada.

Al estar frente a la puerta de su padre ella soltó un suspiro para ganar fuerzas y no derrumbarse, toco la puerta y escucho la voz de su padre desde el otro lado- pase.

Ella obedeció y entro sonriéndole a su padre- hola padre ¿Cómo estás?

-Bien gracias hija- él la vio desde el enorme escritorio- ¿Qué pasa?

-Es que estoy aburrida, ya derrote a todos los guardias del castillo en combate simple, mis hermanos no están y madre me obliga a tejer con gancho- dijo ella con cara de asco al recordar el engaño de su madre el día anterior, cuando estaban caminando y ella le pidió un favor, cuando entraron al cuarto de su madre encontró a la vieja Tata y a otras chicas tejiendo, cuando se quiso ir vio cómo su madre se cerraba la puerta en la cara, paso el cerrojo y se fue- ¿puedo ir a ver a Howland Reed? Desde Harrenhal no lo veo y extraño a mi amigo lacustre- se mordió el labio viendo a su padre.

El tardo unos segundos en meditarlo vio unos documentos que según el sello que ella vio era el de los Bolton, Rickard la vio y asintió- si puedes ir, pero lleva una buena espada, no quiero que los ladroncillos de camino te lastimen- ella sonrió ante eso y lo fue a abrazar.

-Gracias padre- ella le dio un beso y se fue, al salir su sonrisa era enorme y fue a su cuarto a recoger una maleta con vestidos ligeros, decidió mandar una carta a Howland para seguir con la corriente de su mentira y no ser descubierta.

Esa noche ceno con su padre que le informo a su madre de la salida de ella hacia los ríos, y como siempre no estaba muy contenta. Siempre le pareció que su esposo consentía demasiado a su hija, pero no podía hacer mucho para impedirlo ya su esposo había tomado la decisión así que solo le deseo un buen viaje y que le mandara un cuervo informando que había bien, así lo prometió, aunque sabía que no llegaría al destino que les había dicho.

Los tres se despidieron y se retiraron a descansar, esa noche ella estaba ansiosa y no podía dormir de solo pensar en que en unos días podría estar de vuelta en los brazos de su amado, imaginaba las posibilidades hasta que al final logro dormir un poco.

La mañana siguiente ella se despidió de sus padres y luego se fue. Dejando Winterfell atrás mientras su caballo trotaba hacia el bosque.

Mientras en King's Landing Rhaegar paso unos días con su familia para luego anunciar que iría al cuello para hablar con unas personas allí con respecto a asuntos de la corona, nadie sospechaba los planes del príncipe, los únicos que sabían la naturaleza del viaje eran su guardia personal.

El día que partió se despidió de sus hijos y esposa y arranco al cuello. Cuando Lyanna había partido ya su amado estaba a medio camino del cuello, ambos llegarían casi al mismo tiempo.

Él estaba muy ansioso igual que ella, tenían tanto tiempo sin verse que solo anhelaba tenerla en sus brazos nuevamente.

Los caballos de la comitiva del príncipe avanzo por el camino real hasta llegar al cuello unos días más tarde, allí acamparon esperado ver algo.

Ya a la media noche cuando estaba de guardia Ser Arthur Dayne vio un caballo blanco avanzar hacia ellos, su mano se posó sobre el mango de su espada, pero la retiro cuando vio a la chica loba que era la causa de este viaje. De inmediato se acercó a ella.

-Lady Stark, ya estábamos pensando que quizá no vendría- dijo el para luego ayudarla a bajar del caballo.

-Lo amo y deseo estar con él no con mi prometido- hizo una cara de asco al pensar en eso haciendo que el caballero sonriera- Voy a llamar al príncipe para que la vea.

Luego de eso fue a la tienda del príncipe y al cabo de un minuto el susodicho apareció frente a ella. El rostro de la dama loba mostro una enorme sonrisa, así como la de él. Ambos se abrazaron y se fundieron en un suave beso.

-Me alegra que estés aquí- le dijo contra sus labios- no sé qué hubiera hecho si no venias.

-Jamás lo hubiera dejado esperando majestad- dijo ella con una sonrisa juguetona- soy una dama después de todo.

El rio suavemente- Vamos a la tienda para hablar sobre mi plan para nosotros- ella asintió y tomando su mano ambos se fueron a dentro de la tienda donde hablaron de lo que el príncipe había hablado con el Archimaester y lo que deseaba hacer.

Ella estaba totalmente de acuerdo, deseaba casarse con él y si esta anulación era posible ella la tomaría al instante. Se sentía mal por Elia porque ella no deseaba robarle el esposo, pero entre ellos no había amor, si es que alguna vez existió.

Luego ella descanso un poco mientras los otros iban a buscar algo para el desayuno.

-¿A dónde vamos con la chica?

-A la Torre de la Alegría.

-¿A Dorme? ¿Cómo explicaras lo que paso aquí?

-No diré nada.

-Es una equivocación si me preguntas amigo, podría tener consecuencias terribles y no soy brujo, pero siempre pasa cuando se hacen cosas tan radicales como estas.

-Las enfrentaremos mi amigo- Arthur solo suspiro, no podía convencer a su mejor amigo de lo contrario pero su instinto de caballero entrenado en combate le decía que algo podría pasar, considerando lo cabeza caliente que era el hermano mayor de Lyanna y que su prometido también lo era.

Pasaron un rato más hablando hasta que llegaron los otros con comida, la cocinaron y comieron junto a la joven Stark luego desmontaron el campamento.

-Tu iras en mi caballo junto a mí, para ir ligeros de carga- dijo Rhaegar- dejaremos al tuyo aquí.

Ella asintió y luego ambos subieron al caballo y de esa forma cuando ya todo estuvo listo, se fueron.

Mientras cruzaban por un lugar poco poblado no se dieron cuenta que unos jóvenes los vieron y al reconocer al príncipe y a la hija de Lord Stark decidieron alertar a Winterfell y a Brandon.

-¡MI LORD UN CUERVO DEL CUELLO!- grito un joven entrando a la oficina de su Lord. Misma escena paso en Riverrun.

Tenemos terribles noticias...

LADY STARK FUE SECUESTRADA POR SU ALTEZA, EL PRINCIPE RHAEGAR.

OOooOOooOO

¡Se prendió! Bueno ya viene la rebelión de Robert.

Todos sabemos cómo va esa rebelión, así que me enfocare más en los acontecimientos de la Torre de la Alegría. Solo se oirán rumores.

Espero les haya gustado y me dejan sus comentarios.