10.


Twilight no me pertenece. La trama es mía. Se prohíbe el uso parcial y/o total de esta historia. Escrito sin fines de lucro. Gracias por sus comentarios, aquellos que agregan a sus alertas y a sus historias los posibles errores de ortografía.

Pronto re-edicción de esta historia.


No sabía si debía estar asombrada por todo lo que estaba dispuesto a hacer por mi.
Él sabía que yo quería venganza.
Él sabía que estaba tan destruida como para querer huir hasta de él.
¿Qué tanto podía conseguir una mujer de un hombre enamorado?
Era una pregunta peligrosa y yo estaba dispuesta a jugar con fuego, dispuesta a enfrentar las llamas y brazas si con eso conseguía lo que quería, todos los riesgos eran pocos si es que con ese peligro me llevaba a tener a mi hijo en brazos por vez primera.
Algo aprendí de Renée, las hienas ríen antes de matar, debía estarle agradecida y yo me encargaría de dedicarle a ella mi mejor sonrisa.
Pensé en el hombre que estaba a mi lado, ese hombre que estaba muy metido en sus pesamientos. No quería que dejara de hacer aquello, lo cierto es que se veía adorable, como un niño regañado, con el ceño fruncido, la duda y las miles de pregunta eran notorias en su rostro. Si, un crio adulto después de todo, sentí la gran necesidad de reír y no pude evitarlo, así fue como tuve sus ojos fijos en mi.
—¿Sucede algo?
—Eso es lo que quisiera saber yo, quería preguntartelo pero temí que pudieras moderme.
Lo vi sonreír.
—La única oportunidad en la que quizás podría morder es en la intimidad.
Me sonroje. "¿En donde te has metido, Isabella?" Me grite a mi misma mentalmente y sentí mi rostro arder.
—Mucha información, detende allí vaquero o no tendre más remedio que llamarte mordelón.
Lo vi reirse y sonrojarse.
Wow, ese era quizás un poder oculto en mi ¿El poder de hacer a un hombre sorojarse? Ni que fuese un adolescente que es encontrado por un adulto cn los pantalones bajo.
La tensión que había en el hambiente se esfumo y esperaba que este viaje privado al menos sea para coocerle mejor.
—¿Y tú sobrina?
—Ella se encuentra bien, feliz al saber que la familia va a crecer.
—Increíble, un hermanito.
De pronto note mi sonrisa sincera en la comisuras de mis labios.
—Si, Rose espera que sea un niño esta vez, así tener al bebe de mamá ya que su hija es la bebe de papá y olvida a su madre...
—Pobre Rose...
Yo siempre había añorado tener una familia grande pero con lo sucedido era claro que todos esos sueños de niña ilusa, de cuentos de hadas y princesas ya no podía ser para mi, ya que se fueron por las alcantarillas.
Esperaba poder llegar pronto a donde quiera que sea que Jasper me llevaría.
La casa de los Cullen, según me dijo, ¿Conocería a todos los Cullen? ¿Me caerían bien? ¿Yo les caería bien a ellos? Por fin podría saber quien era quien y tenerlos cara a cara.
El vuelo privado que compartía con Jasper fue interesante, es un hombre bastante aceptble si le permites tratarte y aceptas sus multiples cumplidos, pero después de todo se trataba de un hombre, con sólo saber eso me basta para saber que quiere más de mi, siempre lo quiso y que yo tenía en mis manos el poder de negarle lo que tanto añora.
He pensado en los Cullen, no los conozco a todos y es más, creo que aunque me acepten en su casa debería buscar otro lugar sólo para mi.
Para mi sorpresa, Italia me despidio con alegría y con los rayos de sol iluminando mi rostro. Estados Unidos fue todo lo contrario, como si mi propio hogar se negara a mi regreso, todo estaba gris, viento, como si mi regreso sólo auguraba tempestad para aquellos que se atrevieron a meterse conmigo, los que alguna vez me dieron la espalda y más aquellos que me arrebataron lo que tato amo en mi vida, los que me quitaron a mi padre y a mi hijo.
Ser el verdugo tenía algo ueno despues de todo, de por si todos estaban condenados y yo, hace años que deje de ser la victima.
Renée no imaginas cuanto deseo tenerte frente a frente.
Jessica, iré a por ti, me puedes serir de algo al menos.
Phil ya no importas. ¿Será que el cree en la justicia divina? Deberia preguntarselo, pero por lo que supe, hace más de tres años que ya no pude decir ni una sola palabra, tampoco podría verme, sólo oirme... Él es la prueba de que los accidentes suelen ocurrir en la carcel, más si el preso es un violador. Ahora su cruda realidad es que ha pasado a ser la ramera de varios reos. Si,el caso de Phil es justicia poética. Al menos, ya no tendre que encargarme de él.
Susan y la familia Newton,eran otra cosa. La muy zorra se atrevio a despreciarme, no sólo a mi sino también a mi hijo... Lauren, Lauren... Otra zorra más... Espero que jamás tenga que sufrir la perdida de un hijo, porque es lo peor que podía pasarte en esta vida.
Ninguno abría quien los golpeo, después de todo, yo para el mundo ya estoy muerta.
Tenía n enemigo invisible o mejor dicho dos enemigos de los cuales desconocia su identidad, aquellos que atendieron mi parto, ese par de animales que me dejaon media muerta, a esos hdp nadie podría salvarles, me encargaría personalment de esos dos, ellos se llevaron a mi bebe y eso no se lo perdono a nadie.
—Perdona Isabella, no quise asustarte—Me dijo Jasper después de tocarme la mano y ver mi reacción.
—No te preocupes, estaba pensativa, sólo... No lo vuelvas a hacer.
Lo vi mirarme de una manera tal que mi corazón se habría destrozado de no ser que ya estaba en mil pedazos. Lo que vi en sus ojos era tristeza, yo no podía hacer nada, tampoco quería hacerlo, el me dijo que podría usarlo, como bien sabía que yo no era un presa fácil... No, yo no era una cualquiera, lo triste de esto, de Jasper y de mi, es que jamás se habría volteado a mirar a Isabella Swan, él veía a la poderosa y omnipotente Isabella Vulturi y esta era una razón para que este hombre no sea para mi. Él supone cosas de mi vida, pero no sabe nada, no sabe nada de mi vida y no lo sabrá a menos que sea necesario.
Pronto, pronto recuperaría a mi hijo, o importaba morir en el intento, ese pequeño es mio, sólo mio y nadie podría arrebatarmelo de lo brazos nuevamente, pobre de aquel que hiciera el mínimo intento... Si, pobre de él porque allí si, sacaría uñas y dientes, todo por mi bebe.
Isabella Vulturi, de la realeza italiana, reí ante tal pensamiento... Jasper me trataba como tal. ¿Así debrería sentirme?
Después de salir de aquel angar privado, a fuera nos esperaba un auto con chofer incluído, al subir en él, Jasper me hizo compañía y el chofer se ocupaba de nuestro equipaje...
—¿Nerviosa?
—No.
—Pensé que lo estarías, conocerás a los Cullen después de todo.
—Ya conozco a Emmett y me cayo bastante bien, creo que así será co el resto de la familia.
—Debo decirte algo...
—Dilo.
—Alice esta aquí.
—¿Y?
—Creo que no le caes bien.
—Tranquilo vaquero, Alice no me preocupa y se que si se llega a dar una situación sabré ponerla en su lugar, no dudes de ello.
—Alice es muy isistente si quiere algo.
—También suelo serlo, más si me molestan. Sí Alice planea algo tendrás que ponerla en su lugar ya que de lo contrario lo haré yo.
Jasper me miro asombrado, lo ignore, no quería que me siguiera mirando de ese modo, me miraba como si fuese una completa desconocida y así era, él no me conocía.
De repente vino a mi mete una idea ridícula, que no supe si ponerme furiosa o reirme de algo tan infantil. ¿Jasper mencionó a Alice sólo para ver mi reacción? No, esto era completamente hilarante.
Decidí mirar por la ventanilla, la ciudad era increíble, muy poblada y a la vez, ante ms ojos, vacía.
En el centro de New York, rodeada de rascacielos, se encontraba una majestuosa mansión, era sorprendente, describirla simplemente imposible, debías verla con tus propios ojos, era igual a la casa Vulturi.


Las rejas se abrieron de par en par, permitiendo el ingreso del auto, sentí mi estómago un millón de sensaciones distintas, querá caerles bien. Bien a todos.
¿Jasper me presentaría como su novia? No, como su amiga estaba bien, no hablamos de esto, tendría que haberme ado cuento o haber sacado el tema durante el vuelo o el recorrido hasta a mansión.
Al bajar del auto, Jasper me sostuvo un momento, lo permití ya que estaba muy mareada.
—¿Te encuentras bien?—Lo vi preocupado—Quizás Carlisle se ecuentre en la casa, así te atienda.
—No, ya estoy bien. No se lo digas, pero o me gustan los médicos.
Lo vi sonreír enigmaticamente. Algo me escondía... Y no espero a hacermelo saber.
—Carlisle te gustara.
No quice preguntar más, ¿Gustarme un doctor? Eso jamás...
Vi como Jasper habría la puerta, como dueño de casa, lo que me sorprendió.
Escuche murmullos, risas y comentarios. Si, eran una gran familia. No pude más que recordar a los Vulturi y a Charlie, al estar con ellos era igual en ambiente familiar y yo, añoraba aquello.
—¡Isabella!—Reconocí la voz de Emmett— Aunque debería decir, Arquitecta Vulturi.
No pude evitarlo, sonreí... Él se acerco a mi, dispuesto a abrazarme, no fue hasta que vio mi cara de terror que se detuvo o en este momento estaría siendo victima de un fuerte abrazo de oso.
—Isabella, no tienes idea... Jasper se la ha pasado llorando por ti, hasta llegamos a pensar qe era gay...
Ese era Emmett nuevamente, conseguí adaptarme a él tiemp a tras, lo que no espere es que Jasper saliera corriendo por detras de él, persiguiendolo iacundo. Me dejaron sola ante todos los Cullen.
Busque un rostro familiar y no encontre ninguno, entonces mis ojos se fijaron en unos ojos verdes que me miraban, observe a aquella hermosa mujer y sentí que podía confiar en ella, simplemente lo sentí, tenía un aura maternal, me miraba como a una hija más.
—Isabella soy Esme Cullen, espero que tu estadía en nestra casa sea de tú agrado.
—Gracias señora Cullen...
—Dime Esme—Le sonreí—Te presento a mi esposo, Carlisle Cullen.
Vi a un hombre rubio de ojos celestes...
—Enantada de poder conocerle, Dr. Cullen.
—Dime Carlisle, Isabella.
Lo vi sonreír, como aprobandome... ¿Qué pasaba aquí?
—Esta es mi hija menor, Alice—Vi a una chica bajita, quien me saludo sólo por mera cortesía—Él es Edward.
Vi al hombre que tenía adelante, su cabello cobrizo despeinado, a leguas se notaba que era un seductor.
—Es bueno conocerte al fin—Murmuro a lo que sólo asentí.
—Ya conoces a Rose, Alison y a Emmett. Tanya, la esposa de Edward, no se encuentra en casa, esta internada.
—¿Se encuentra bien?—No pude evitar preguntarselo.
—Si, es normal con su enfermedad.—De atras de Edward, rodeandole la pierna, vi que algo se movia—Y este es mi otro nieto, Anthony.
Entonces vi al pequeño, cabello castaño y ojos grices, era muy lindo el pequeño.
—Hola Thony...
—Hola.
Me emocione al ver que me saludaba, ¿Mi hijo sería como él? Mi pequeño ya tenía seías años. Entonces sentía que Rose se acercaba a mi con su pequeño vientre que ya estaba creciendo y me abrazo, al igual que Ali...
Al fin, estaba en New York. Al finconocía a los Cullen. Todo comenzaba hoy.
—Isabella, ¿Por qué a nosotros no nos dejas abrzarte?—Pregunto Emmett.
Todos rieron conmigo por su ocurrencía, él venía agarrandose la cabeza y Jasper le seguía con una gran sonrisa. Esta familia no era nada parecido a lo que he conocido antes. Algo bueno podría salir de esto... ¿No?


Continuara.