Confianza es el sentimiento

de poder creer a una persona

incluso cuando se sabe que él

mentiría en nuestro lugar.

( Henry Louis Mencken)

Capitulo 10: Confianza.

-¡Si tanto te gusta deberías haberte quedado con ella!- Riza le grito furiosa caminando de prisa hacia la casa, Roy trataba de alcanzarla y al ver que la iba a sujetar del brazo la niña le dio un mantón-. Déjame en paz Roy, ¡vete!

-¡¿Por que no eres capaz de oír razonamientos, Riza?!. Espera, no te dejare ir a casa hasta que me escuches.

Esa ves el chico parecía tan molesto como ella y la sujeto del brazo apoyándola contra un árbol y colocándole aun brazo a cada lado de su cuerpo para impedirle escapar.

-Habla, Roy. No tengo todo el día- le espeto en tono frió.

-Clare no me gusta, no me interesa para nada. Es verdad que a ella le gusto- los ojos de Riza parecían querer matarlo- pero yo no siento lo mismo.

-¡Me da igual!

-¡No!¡No te da igual por que si así fuera no estarías montando este espectáculo!- le dijo mientras observaba como alguno chicos que al igual que ellos, salían ya de clases los miraban de reojo al pasar por su lado.

-Puedes hacer lo que quieras con tu vida, ahora déjame ir a casa-.

-No, yo te llevare a casa como todos los días. ¡Deja de comportarte como una niña mal criada, ¿quieres?!- le grito molesto.

-Soy una niña, no lo olvides.

-Lamentablemente para ti, ya no lo eres Riza- esta ves su voz sonaba cansada, como si estuviera harto de aquellas absurdas peleas que se generaban casi todos los días después de clases. Cuando volvían a casa eran otra ves los grandes amigos de siempre, pero en la escuela, con Clare rondando a Roy constantemente las cosas era muy distintas.

Riza observaba a su amigo molesta, las cosas se habían complicado tanto entre ellos. Le dolía reconocer que roy ya era mayor y que le interesaban otras cosas. Salía con sus amigos y habla con otras chicas y ella estaba molesta por eso. No quería dejar ser importante en su vida.

-Siempre dices que lo soy, que siempre lo seré para ti.- esta ves Riza ya no gritaba pero parecía triste, Roy le sonrió y le arreglo un mecho de cabello que se le había escapado.

-Bueno, eso es verdad. Para mí siempre serás a alguien a quien debo cuidar.

-Como a una hermana menor- continúo Riza en tono abatido.

-No, no como a una hermana, creo que hace tiempo deje de verte de esa forma- Riza sintió que se sonrojaba al ver los oscuros ojos del chico clavados en los suyos. Sintió miedo y vergüenza, mezclado con la confusión de lo que el le decía y de lo que ella sentía.

-No esperaremos todo el día- les dijo Maes mientras los observaba- Si llego tarde a casa, mi madre me matará, por no decir lo que hará mi padre. Luego arreglan sus problemas sentimentales, tórtolos. Yo ahora solo quiero cenar.

Ambos se sonrojaron, Riza se aparto enseguida de donde se encontraba, caminando junto a Gracia que se encogió de hombros. Roy miro a Maes dispuesto a golpearlo pero su amigo solo se limito a sonreír.

A pesar de lo tarde que era aun no era capas de conciliar el sueño. Se había ido a la cama temprano pero solo había conseguido dar una vuelta tras otra. Molesta y dolida por la reacción de Roy.

¿Por que había tenido que acudir a aquella cita?

Ella entendía que Clare no se tomara bien su separación, pero Roy no tenia por que intentar consolarle. Ella no haría lo mismo por Frank y si lo hiciera, estaba segura de que Roy seria el primero en recriminárselo.

Desesperada, se levanto lo mas despacio que pudo, vistiéndose a oscuras para salir de la casa. Si no hablaba con Roy esa noche sabia que las cosas empeorarían al dejar que su imaginación, demasiado activa esa noche, siguiera amenazándola con tórridas historias.

El aire frió de la noche azotándole el rostro le dio nuevos ánimos, camino decidida hasta la casa del joven militar. La puerta aun esta abierta por lo cual supuso que bien el chico ya había llegado o Maes aun no se iba, al final decidió pasar de todas formas. Hablar con el amigo de Roy tampoco era una mala idea esa noche.

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-Me alegra tanto de que hayas venido- Clare se puso de pie para recibirlo e intentó besarlo pero Roy la evito fácilmente.

Se sentía terriblemente molesto con ella por todo lo que había ocurrido. Riza estaría furiosa y herida por lo que pensaría que el estaba haciendo, algo que por el jamás hubiera deseado hacer, lo que menos quería en esos momentos era hablar con Clare, pero la seguridad de Riza era mas importante que cualquier cosa.

-Vamos, Clare, ¿que es lo que tenias que hablar conmigo?

La chica sonrió y lo invito a sentarse a su lado, Roy negó con la cabeza y ella hizo un mohín de disgusto.

-Antes no eras tan frió conmigo, amor- dijo dejando escapar un suspiro exagerado- Por lo que veo, esa muchachita te ha atrapado por completo.

-No se a lo que te refieres, Clare. Se mas precisa, por favor.

-¿De verdad que no sabes de lo que hablo, Roy? Creo que tendré que refrescarte un poco la memoria. Todo se limita a Elizabeth Bradley.

Su expresión de triunfo le provoco repulsión a Roy. Era verdad que Clare siempre había sido un poco manipuladora, pero jamás se le cruzo a el por la cabeza que ella pudiera ser una persona mala, pero ahora… ¿seria a caso todo culpa de lo que el había hecho? Lo dudaba, la esencia de las personas es algo que nunca cambia, puede ocultarse pero siempre esta allí, como una amenaza.

-¿Elizabeth Bradley?

-Si, la chica con la que sales. La ex prometida de Archer. Según muchos, una criatura muy hermosa y encantadora. ¿Fue eso lo que te llamo la atención de ella, Roy? Por que si es así, ya también lo soy, ¿o hay algo más?

La idea de contarle la verdad a Clare cruzo por su cabeza, pero decidió desecharla. La situación era complicada sin necesidad de que el lo hiciera aun peor. Riza ya había sufrido bastante con el enfrentamiento ante su padre y ante Archer para que el le presentara una nueva rival,

- Vamos, Clare. Termina el juego y dime que quieres de una ves.

-Esta bien- le dijo con una sonrisa irónica-. Te quiero a ti, Roy. Deseo que vuelvas conmigo.

-Sabes que no lo haré. Estas perdiendo tu tiempo.

-Pensé que me darías esa respuesta- Clare se puso de pie acercándose peligrosamente hasta el-. ¿Cuánto darías por ella, Roy? ¿Cuánto serias capas de sacrificar?

No hacia falta que ella le dijera lo que pretendía hacer, sus ojos hablaban por si mismos.

-No tengo por que darte explicaciones a ti, Clare.

-Claro que no, amor. Solo deseaba saber que harías por proteger a tu delicada señorita. Archer la esta buscando, ¿sabes? Y tú eres su principal sospechoso.

Clare apoyo sus manos en el pecho del alquimista fingiendo una expresión de tristeza.

-Te amo demasiado para verte sufrir. Pero no dejare que una chica como esa te aparte de mi lado, así que te ofreceré un trato, cielo. No le diré a nadie sobre el lugar en el que ella se encuentra, pero tú regresaras conmigo Roy, sin rencores, como si nada entre nosotros hubiera cambiado.

La sola idea le parecía absurda, pero sin embargo sabia que si Frank o Bradley la encontraban, Riza estaría en serios problemas.

-¿Tu silencio por que regrese contigo?- le preguntó Roy resignado.

-Si, me alegra ver lo rápido que entendeos las cosas, querido. No es necesario que me contestes hoy mismo. Puedo esperar hasta mañana. Pero te aseguro que este donde este, la encontrare, y no dudare en decirle a Archer donde encontrarla. Solo de ti depende su seguridad.

Roy asintió resignado, esa noche tendría mucho en que pensar.

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El sonido de una puerta que se cerraba despacio hizo que el militar que descansaba en el sofá se sobresaltara, rápidamente su puso de pie y se llevo una gran sorpresa al ver a Riza de pie en el umbral de la puerta.

-¿Te asuste?- le pregunto la chica al observar su reacción.

-Solo pensaba que era Roy, ¿Qué haces aquí, Riza? Ya es tarde.

-Bueno, supongo que lo mismo que tu. Esperar a Roy- una leve sonrisa asomo a sus labios y Maes asintió aun somnoliento.

-Entonces esperaremos juntos. Toma asiento mientras te traigo un pocote café. No se que le habrá acorrido a mi amigo, pero seguro que no tarda en llegar.

Riza asintió algo cohibida. Su relación con Maes no había sido de las mejores, pero entre la perspectiva de regresar a su casa sola y llena de dudas era mejor esperar junto a el por Roy. Cuando estuvo de regreso, le tendió una tasa de café y se sentó frente a ella para beberse el suyo.

-Siento lo que ha ocurrido esta noche, Riza. Se que para ti todo esto debe ser difícil, pero lamentablemente Roy no tenia otra opción.

-Hubiera preferido que no se juntara con ella. Clare no me agrada mucho…

-Es lógico, cuando eran niñas tampoco se llevan del todo bien

-¿De verdad?

-Bueno, Clare es dos años mayor que tu, y te molestaba bastante, sobre todo por que odiaba que tu y Roy fueran tan amigos, incluso una ves la golpeaste en la escuela. Casi le rompiste la nariz- le dijo el militar sonriendo- Eras la chica con mas agallas que he conocido en mi vida.

-Pero no te agrado- le dijo Riza desanimada.

-Bueno, creo que jamás hemos tenido la oportunidad de limar asperezas. Cuando eras niña, bueno, tampoco eras dulce y simpática, la mayoría de las veces estabas discutiendo conmigo y me hacías sentir tonto. Lo que mas me molestaba era que Roy estaba tan interesado en ti que te dejaba pasar absolutamente todo, le gustabas demasiado.

-Te prometo que si esa mocosa me vuelve a provocar le bajare los humos de una sola ves.

-No puedes enfadarte con ella, Maes, Riza solo estaba tomándote el pelo y tu vas y te enfadas y la tratas mal, es lógico que se enfade contigo.

Maes miro molesto a su amigo moviendo la cabeza.

-Te tiene colgado, ¿verdad? Estas tan enamorado de ella que te niegas a ver la clase de chica que es, ojala abras los ojos antes de que sea demasiado tarde.

-Lamento lo que haya hecho, aunque no lo recuerde.

-Lo se, Riza. Y por mi parte esta bien, me alegra que Roy sea feliz contigo, y estoy seguro de que tu lo serás con el. Es una persona maravillosa.

Ambos continuaron en silencio, la compañía les bastaba para sentirse más seguros. Al cabo de veinte minutos sintieron el ruido de un coche al estacionarse en la puerta de la casa. Seguramente seria Roy.

Riza sintió el miedo recorrerle el cuerpo, había llegado la hora saber a que se enfrentaría ahora.

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Roy estuvo caminado durante mucho rato tratando de encontrar una solución para el lió en el que se encontraba. Podía decirle a Clare que desechaba su propuesta, pero eso significaría poner a Riza en peligro. Si tomaba la alternativa de regresar cos Clare, perdería a Riza para siempre.

La desesperación no lo dejaba pensar con tranquilidad, era irónico pensar que en las veces que el había expuesto su vida jamás había dudado tanto sobre lo que debía hacer, sin embargo, ahora que la vida y la felicidad de la persona que el mas amaba en el mundo dependían de el, no era capas de tomar una decisión.

No importara cuanto pensara, no había otra salida. Suspiro resignado, maldiciendo a la vida por no permitirle ser feliz, quizás un pago por todos sus pecados. Se subió al coche para poner rumbo a su casa. Sabía que Riza lo estaría esperando y tendría que poner fin a todo aquello para cuidar de ella.

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Riza se sorprendió mucho al ver la expresión de abatimiento del joven alquimista. Parecía terriblemente cansado y triste. Sabía que las noticias que traía no eran buenas.

-Me alegra que hayas regresado, amigo, ha sido un anoche larga- le dijo Maes tratando de parecer tranquilo, pero sin duda, también se había percato del estado de melancolía en el que su amigo se encontraba.

-Ha sido una noche… difícil- respondió desanimado-. Maes, agradezco tu ayuda, pero me gustaría que me dejaras solo. Riza y yo tenemos que platicar.

El militar entendió perfectamente el mensaje. Beso a Riza en la mejilla y dio unas palmada en la espalda a su amigo en señal de apoyo antes de salir dejando a Riza y a Roy sumidos en un silencio denso e incomodo.

-Lamento haber ido a ver a Clare, Riza.

-Creo que eso no es suficiente para mí. Quizás sea injusta contigo, pero no me permites llegar a confiar en ti, Roy. Sin eso no puede haber una relación entre nosotros, ¿te das cuenta?

El militar asintió cabizbajo, tenía que reunir el valor suficiente para decirle que no seguirían juntos. Solo le diría que se había dado cuenta que se hacían daño mutuamente y que lo mejor era que cada uno siguiera su propio camino, no permitiría que se enterara que el volvería con Clare.

-En ese caso… creo que lo mejor será que terminemos- logro decir controlando el temblor de su vos- Últimamente los problemas se han venido uno tras otro, y no es bueno para ninguno de los dos.

-¿Eso es lo que piensas, Roy? ¿Crees que soy un problema en tu vida?- le preguntó Riza en tono frió. Roy levanto la mirada y se encontró con sus ojos ámbar que lo observaban con una mezcla de rabia contenida, miedo y tristeza. Eso resultara más difícil de lo que había pensado.

- Si. Eres un problema en mi vida, Riza.

Aquellas palabras bastaron para que la chica se pusiera de pie y se dirigiera directo hacia la puerta de la casa. Todo se había acabado.

Roy se dejo caer en el sofá. No podía creer lo que acababa de hacer. Riza lo odiaría por el resto de su vida.

-No habrá jamás un problema tan grande que no podamos solucionar juntos, ¿me crees verdad? ¿Confías en mi?- le preguntó el chico a la niña que lloraba sobre su pecho.

-Confió en ti, Roy. Confió en ti más que en mi misma.

Corrió hacia la puerta, aun no era demasiado tarde, hablaría con Riza, no podía dejar las cosas así, no ahora que ella lo necesitaba mas que nunca.

Su sorpresa fue aun mayor al encontrársela en la puerta, con las mejillas encendidas pero aquella determinación en sus ojos que era lo que siempre le había fascinado de ella. Su fortaleza para enfrentar los problemas.

-Yo…- comenzó a decir el militar, pero Riza le poso un dedo en los labios para hacerlo callar.

-No quiero más mentiras, Roy. Eso no nos servirá de nada. Te aseguro que nada de lo que me digas puede hacerme mas daño del que ya he soportado en mi vida, solo te pido que confíes en mi, como y lo hago en ti.

Roy la observo sintiéndose terriblemente vulnerable, la atrajo hacia el apoyándole la cabeza en su pecho. Permanecieron así por un momento hasta que el se decidió a hablar.

-Hoy Archer fue a verme, sospecha que tu y yo estamos saliendo y que yo estoy en conocimiento de tu paradero- Riza asintió en silencio-. El siguiente problema es que Clare, sabe que estas en mi casa. Me propuso el trato de que si regresaba con ella. No le diría a Archer donde encontrarte.

-Y tú pensabas hacer eso por mí- término Riza-. De verdad que te lo agradezco, Roy. Pero creo que nada conseguiremos si seguimos ocultándonos. Tantas mentiras, tantas cosas ocultas no nos ayudaran en nada.

-Pero tu seguridad…

-No soy tan débil como crees- le dijo levantando el rostro hacia el y sonriéndole- Se defenderme sola y se que teniéndote a mi lado todo ira mejor.

-¿Tanto confías en mi, Riza?

-Ni siquiera te lo imaginas. Te confiaría mi vida Roy, como te he confiado mi corazón.

El la beso dulcemente, ella tenia razón. La verdad seria lo único que los mantendría juntos. La verdad y la confianza mutua serian el camino de bebían recorrer para poder ser felices algún día.

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Ya chicas, espero que les hay gusto el chap, todo parece ir tranquilo pero la próxima semana sufrirán un poco. Gracias a lo que leen y especialmente los que dejan su opinión así que:

Xris: Como ves amiga, no terminó del todo mal, por lo menos confían el uno en el otro. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana. Ciao

Evinkuruga: Ojala que no te pase nada cuándo leas el chap y después tampoco, espero que te haya gustado y como ves este termino mas feliz, pero aun falta un poco. Gracias por el apoyo y nos leemos luego, ciao.

Taiji-ya Hawkeye: Como ves la confianza y el amor lo pueden todo. Así que por el momento están muy decididos a no dejarse doblegar. Gracias por el poyo y nos leemos luego.

Tsuki-one chan: Espero que este también te haya gustado y como ves lo perdonó, ahora están juntos , felices y decididos, solo queda esperar a ver que pasa Gracias y nos leemos luego, ciao