¿Dejarias que te pruebe?
Pero que cosas decía, de quien era esa voz. Hinata trataba de averiguarlo, algo le estaba sucediendo. Y aquella voz…
-¿Hinata?
La voz de Naruto la saco de sus pensamientos. Recordó que aun seguía en sus fuertes brazos, bailando una pieza lenta. Recordó que aun le gustaba eso. Levanto el rostro y un pequeño tono de sonrojo se le apareció mientras se perdía en esos ojos azules.
-Perdón por lo que paso allá atrás.
-¿Eh?
-Si, por lo de mi amor y todo eso- Le dijo Naruto desviando la mirada –Eso fue idea de Sakura.
-E-en serio- ¿Qué significaba eso? ¿Lo que dijo no era verdad? No por supuesto que no, después de todo solo eran extraños que se acababan de conocer. No le gustaba eso, lo aceptaba, pero no le gustaba.
-Si lo que paso fue que… bueno, ella me pidió que lo hiciera y por la manera en que estabas tan asediada pues, accedí.
-No, no te preocupes Naruto, no ningún problema.
Mentirosa
-Perdón si te ofendí- Decía su guía, el se rehusaba a verla a los ojos y por la manera en que le hablaba, parecía que decía la verdad.
-No te preocupes- Le sonrió ella y se volvió a acomodar en su pecho Lo sabia pensó para si misma, su caballero acababa de despertarla de aquel sueño de meros minutos, y la manera en que lo había hecho le había dejado un nudo en el corazón. Pero no podía culparlo, el, un extraño que venia de otra aldea, ella una niña rica que en un principio no debió haber salido de casa.
Pero tú le gustas de nuevo aquella voz.
"No empieces, lo acaba de decir" Se dijo así misma.
¡No! El dijo que todo había sido idea de Sakura y además… ¿Por qué acepto?
Hinata sonrió ingenua, eso no podría ser posible y aunque quisiera, una poderosa barrera llamada realidad se interponía y no había forma de arreglar eso. No era un cuento de hadas de esos de los que leía cuando era niña. Era la vida real y era su vida.
La canción termino poco después. Los chicos se separaron, algunas parejas se retiraban otras permanecían, muchos pares de ojos se encontraban sobre ellos. Sobre Hinata más bien, tal vez la treta de Naruto no los había convencido y en cuanto volvieran la asediarían otra vez. Eso no le gustaba, pero en cambio le gustaba Naruto, le gustaba la manera en que la sostenía. Se sentía casi como si estuviera flotando. Un muy buen bailarín se había dicho la chica.
-Sabes, creo que ese truco allá no funciono- le comentó él. Hinata se asusto eso mismo estaba pensando. Naruto observaba el lugar que acabaran de dejar, el también notaba los pares de ojos que los observaban.
-¿Un baile más?- le dirigió una radiante sonrisa.
-Un baile más- acepto ella también sonriéndole. Volvería a aquel sueño y solo por unos instantes intentaría olvidar aquel regreso a la realidad que su caballero de rubia melena le hubiera hecho. La canción volvió a sonar y ellos comenzaron su danza. Pero esta vez ella lo estaría observando. Se quedo en aquellos ojos tan hermosos y profundos. Un par de zafiros, a eso le recordaban. Él le sonreía. Ella también lo hacia y la curiosidad se le cruzo por la mente.
¿Que estaría pensando?
LOS ESTABAN observando. Ibuki se mantenía en uno de los extremos del parque donde estuviera la fiesta. Él lo había guiado hasta donde se encontraran. Los había visto llegar en grupo desde la entrada sur. Hacer un show que le pareció vulgarmente gracioso. Cantar y luego irse a la pista de baile en parejas. Solo Hinata se quedo sentada en compañía de Kiba Inuzuka además de Konohamaru y otro sujeto. Pero eso no le importo
Para el final de la primera canción la mujer que acompañara al rubio había regresado, tomo a la persona que hablara con Konohamaru y se fue. Luego él también lo había hecho. Para mas tarde, igual lo hizo Kiba. Tendría que actuar.
Se levantó. Fue hasta Hinata y alcanzó primera fila junto con otras personas. De inmediato la estaban asediando.
Ingenuos Pensó para si mismo No saben que ella me pertenece.
Él los observó. Parecían animales que iban tras la misma presa. El tendría que rescatarla. En realidad la chica le pareció hermosa, tan linda se veía a punto de colapsar por los nervios.
-Perdón por tardar mi amor- una voz resonó a su lado.
Él volteo. El rubio había regresado. Estaba a su lado. Las bestias se habían callado y tanto él como las bestias observaban a este humano tan confiado. Maldito.
-Naruto- comenzó a decir Hinata –P-pero q…
-No querida, no digas nada, mejor vamos a bailar- dijo el muchacho tendiéndole una mano que ella acepto. Naruto la abrazó y se la llevo a la pista.
Él regreso hasta donde se encontraba Ibuki. Aun estaba asimilando la información. Rubio y con marcas en las mejillas eso era nuevo. Ojos azules. Había cambiado, de eso no había duda pero inclusive el tiempo no hacia milagros. Ibuki se lo había mencionado, pero tenía que confirmarlo por el mismo. Y ahora que lo había tenido tan cerca como para matarlo. Sus dudas se habían despejado.
Sabaku no Naruto ó mas bien Uzumaki Naruto, una de sus propias mascotas. El único que escapara de sus garras con vida había desaparecido once años atrás. Su apellido indicaba que había alcanzado a llegar hasta la arenosa ciudad de Suna y por alguna razón el kazekage lo había adoptado, pero desde luego, eso también ya lo sabía. Un golpe de suerte le estaba dando, ahora solo necesitaba algo mas para dar marcha a su plan y no importaba quien se interpusiera, así fueran el kazekage y el hokage en persona, nadie lo detendría. Hinata seria suya para el final del festival.
Los observó bailar juntos y sonrió maléficamente. A ella le gustaba, pero y él. Ya lo descubriría. Esta noche los dejaría solos, y mañana también pero para pasado mañana dejaría soltar una bomba, y seria tan grande que los destruiría a todos exceptuándolo a él. Sonrió de nuevo.
Se sabe mover.
-Por favor, pasa Naruto.- Le pidió Sakura mientras los observaba.
Realmente se ven bien juntos, fue lo primero que le surco por la mente. Ella los había visto bailar toda la noche. Algo pasaba entre estos dos, ella no tenia duda, pero también estaba segura de que no harian nada. Les tendría que dar un empujoncito.
Luego de aquella maratón de bailes en las que algunos habían abandonado después de las primeras piezas. Naruto y Hinata eran de los pocos que continuaban, cuanta energía tendrían para soportar esas horas. Él la observaba, una expresión radiante. Ella lo observaba y aunque con un sonroso en sus mejilla, su sonrisa tenia un brillo propio.
Pero no bastaría con eso. Para la medianoche, Sakura y Rock Lee regresaron a sus acientos. Kiba se encontraba observando. Celoso. A él le gustaba Hinata y Sakura lo sabia, esa escena le pareció divertida aunque lo lamentara por su amigo, la culpa era de él, de haber actuado antes ahora se encontraría donde ahora estuviera Naruto. Hizo que Lee fuera por unas bebidas y regreso al poco tiempo con algunas bebidas. Entonces Sakura tomo una pastilla y se la hecho una de las bebidas. Otro empujoncito.
Casi todos habían regresado, les ofrecieron las bebidas y las aceptaron. Hinata observó triunfante como Hinata se tomaba un trago a la cual le hechara la pastilla y acto seguido, se encontraba de regreso con Naruto en la pista.
Naruto entro en la casa. Realmente parecía un caballero o mas que eso. Lo supo en cuanto él regresaba con Hinata en brazos desde la pista. La chica se había quedado dormida. Su pastilla funciono. Entonces fue a donde Lee y se despidió. Luego se disculpo con todos y se llevo a Naruto quien cargaba a la bella durmiente.
Caminaron hasta llegar a su habitacion, el joven caballero la tenia como a una princesa en sus brazos. Observando. Sakura les abrió la puerta.
-Por favor, ponla sobre la cama- le pidió. Y asi lo hiso.
Sakura lo observó llevar a la chica. Con mucho cuidado no quería despertarla. Tal vez pareciera exagerado, pero si ella no estaba mal, Naruto la cargaba con tal delicadeza como si creyera que la chica en sus brazos pudiera romperse con la mas minima briza. Él no se había equivocado. Sakura sonrió. La bajo hasta posarla sobre las finas sabanas y la chica se movio. Los efectos de su pastilla estaban terminando como lo tenia planeado.
-Eh, disculpa Naruto, podrías cuidar de ella, ire por algo para beber.
El simplemente la observó extrañado antes de que saliera de la habitación.
