Muchas gracias a todos! Perdonen la demora, tengo mis razones y realmente no tenia nada de ganas de escribir, ahorita subo el capitulo 11, perdonen enserio, espero que les guste. SE VIENE LO BUENO EL PRÓXIMO CAPITULO!


Capítulo 10

Cosas que nunca sucederán

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G-gracias Gray– Dijo aun en su pecho –Si no hubieras llegado en ese momento… yo no sé qué hubiera hecho…– Ella levanto la mirada, y ese momento fue como si algo hubiera hecho que se enamorara de ella, o ya estaba enamorado y se enamoro más? Eso aun es un misterio para Gray. En fin, esa expresión tan, tan… hermosa, se quedo grabada en su mente por unos segundos o más bien en lo que su rostro se ruborizo lo mas que podía y sus ojos se abrían más de la cuenta solo atino a cubrir una parte de su cara con su mano y desviar la mirada mientras una sonrisa se dibujaba en sus labios, esa reacción, era nueva para Lucy y la noto enseguida, Enserio… Gray es tan lindo. Al igual que a él una sonrisa escapo de sus labios rosas, mientras ponía sus brazos sobre el pecho de Gray y lo observaba, era un buen espectáculo, o algo así… era lindo mirarlo.


Sus ojos negros en ese momento se veían tan profundos… y en ese momento la pregunta que debió haber llegado hace mucho llego. No es un poco imprudente actuar así con Gray, Lucy? Pensó su conciencia sacándola de sus distracciones y notando la posición en la que estaban. Ella se incorporo rápidamente con sus mejillas teñidas de un fuerte color rojo y con los ojos bien abiertos pensando en que rayos estaba haciendo! Él la miro confundido pero sin sorprenderse era normal después de todo… no? Ella estaba casada al final, y no había nada entre ellos, sí, la realidad siempre dolía.

–Lo siento, hacer que gastes tu tiempo escuchando esta tontería que es mi vida…– Dijo mientras veía hacia el piso –Gracias…–

Gray se incorporo al igual que como estaban antes y toco su hombro suavemente con su mano –Vamos, ya no. Ya no llores por él que yo me encargaré de todo– Dijo con una mirada profunda llena de preocupación y otra cosa que no era muy distinguible para Lucy. Amor. Extraño verdad?

Ella seguía perdida en su mirada cuando noto su reloj, era tarde –Ahh, quizás deba irme ya– Dijo sin mirarlo a los ojos.

–Irte? Pero si viniste a quedarte–

–Yo no quiero causarte problemas Gray, quizás tu tengas a alguien…– Al decir esto la imagen de Ultear se vino a la mente de la rubia –…Y esto te cause un malentendido, Yo n– No termino de decir porque Gray la corto en seco.

–No tengo a nadie– Confeso con una voz seria y fuerte. Sin hacer caso omiso a sus sentimientos, los cuales no dejaban de mandar recuerdos a su mente… ella. –No te preocupes por eso Lucy, somos amigos cierto?–

Ella asintió levemente aun sin comprenderlo. Tan misterioso…

Ellos continuaron su plática donde Gray trataba de hacerla olvidar a Natsu y a la zorra de su amante hasta casi las 3 de la mañana cuando Lucy se quedo dormida su cabeza ligeramente apoyada en el cojín del sofá y sus cabellos rubios desordenados sobre este, sus gruesas y largas pestañas ocultando sus grandes orbes chocolate, y sus mejillas aún rojas levemente. Simplemente era hermosa aún cuando dormía, parecía un ángel, no, parecía una diosa. Se veía muy muy linda pensó él mientras acariciaba su mejilla Q-Que mierda estoy haciendo! No es como si pudiera tocarla o algo así… ella no es mía. Suspiró pero lo va a ser, va a ser mía. Y la haré la mujer más feliz del mundo…


La noche continuaba y él se encontraba llegando a su casa –Maldita sea… DONDE ESTAS LUCY?– Gritó desgarradamente, si algo le pasaba a su esposa él… no podría. No podría continuar, y ahora se encontraba desaparecida, llevaba todo el día buscándola en sus lugares favoritos, todas las bibliotecas de la cuidad, todos los lugares… y nada, seguía sin encontrar nada. Natsu se dejo caer detrás de la puerta –Ahora que sigue Lucy… primero te desapareces… Ahora que sigue?! Que encuentres a otro?!– La impotencia y el dolor no lo dejaban en paz, pero la culpa… la culpa lo estaba matando.


Madrugada… ella suspiró aun el cielo está teñido de negro con algunos destellos de color azul profundo como los ojos de Gray… Pensó mientras miraba por el ventanal pero su mente hizo clic en alguna parte y Que! Asdftxdgbj! Ella volteó a su lado derecho para verlo a él aun durmiendo y su rubor se hizo más notorio, además de las ganas de tocar. Subió su mano tímidamente a su rostro y delicadamente acaricio su mejilla pudiendo sentir su respiración profunda, ella sonrió. Pero una vez más su mente pudo más que su ella. Aparto la mano rápidamente y se levanto de aquel sofá sin despertar a Gray.

Hizo su camino hasta el ventanal y miro las estrellas Que debería hacer mamá? Sería capaz de continuar con Natsu o sería capaz de terminarlo…? Seré capaz de ser feliz de nuevo? Cada respuesta a cada pregunta le aterraba, ella tocaba su anillo de bodas en su dedo, recuerdos en su mente, una vez más las lágrimas se hicieron presentes. Mamá… no me dejes sola por favor… Cayó lentamente al piso y ahí se quedo tratando de que sus sollozos no despertaran a Gray porque no me di cuenta antes? Porque no note las señales? Pensaba para torturarse y culparse aun más a sí misma.

Al amanecer los rayos de luz chocaban con sus ojos cerrados, haciéndolo despertar, Gray se levantó y bostezo estirando sus fuertes brazos hacia arriba, hasta notar que Lucy no estaba al lado de él alarmándolo –Lucy!– Dijo antes de girarse y encontrarla en el piso recargada en un lado del sofá, durmiendo profundamente haciéndolo suspirar en alivio –Por un minuto pensé que te habías ido– Dijo sinceramente mientras se inclinaba para tomarla de su espalda y piernas levantándola y poniéndola lentamente sobre el sofá, Hay que admitir que se ve mejor en mis brazos Pensó con arrogancia sonriendo hacia ella, el sol dejaba notar los rastros que las lágrimas recorrieron anoche, preocupándolo, Definitivamente se verá mejor en mis brazos.

Gray se fue a la cocina y comenzó a hacer el desayuno, él tenía que irse a trabajar pero no podía dejarla así como así. Al escuchar ruido Lucy despertó le pesaban los parpados y le dolían los ojos de tanto llorar. Y algo le decía que eso no sería todo, tenía un mal presentimiento al respecto. Se levanto hasta quedar sentada en aquel sofá Creí que estaba dormida en el piso… pensó y le dio una mirada a la persona en la cocina para después sonreír de lado Gray suspiró.

La mujer camino hasta la puerta que conecta a la cocina y se recargo en el marco para encontrarse con un Gray sin camisa, mientras freía huevos en un sartén negro, pareciera que estaba muy inmerso en sus pensamientos pero… Q-que! Porque anda sin camisa cuando sabe que estoy aquí?! Lucy! Tu sigues siendo una mujer casada después de todo! Pensó ella mientras sus mejillas se pintaban de rojo carmesí.

–Hey despertaste Lucy!– Dijo él muy animado hasta notar su grave sonrojo –Estas bien? Te ves muy roja– Dudo y camino hasta ella para tocarle la frente mientras Lucy seguía en su mar de pensamientos abrumadores al respecto –No, no tienes calentura– Dijo aun mirándola confundido.

La rubia se giro rápidamente aun con sus mejillas ardiendo –Ah, es solo… t-tu r-ropa…– Susurro avergonzada.

–EHH!– Grito sorprendido y corrió a buscar donde había dejado su camisa Es que acaso no se había dado cuenta de que no traía su camisa? Rió, y continúo haciendo el desayuno.

–Lo siento Lucy– Dijo él.

–Ah no te preocupes–

Pasados unos minutos los dos se encontraban desayunando después de que Gray convenciera a Lucy de desayunar, ya que ella se negaba a pesar de estar hambrienta, que complicada situación.

–Así que, que harás?– Inicio Gray.

–De que hablas?–

–De tu esposo por supuesto…–

Ella bajo la mirada –Realmente no he pensado en eso… aún así no puedo abandonar todo de la nada, él debe estar preocupado y yo no– No termino ya que Gray la corto.

–Cuando ocurren ese tipo de cosas, ocurren una y otra vez… Ya te lo he dicho, pero tú mereces ser tratada cual princesa, no estás para soportar que un idiota como él haga lo que quiere– Lucy sonrió.

–Es solo que no sé qué creer–

–Te entiendo– Dijo Gray haciéndola verlo a los ojos

–Ya has pasado p–

–Oh, se hace tarde, te llevo a algún lado o prefieres quedarte aquí?– Tratando de evitar la pregunta inconclusa de Lucy.

–Ah, está bien iré a casa–

Gray la miro preocupado –De acuerdo, yo paso por ahí así que puedo dejarte en la avenida–

–Muchas gracias, Gray, por todo lo que haces– Él solo la mira y sonríe a sus grandes orbes chocolate.

Así los dos salen del departamento de Gray y toman el elevador, en el trayecto los dos estaban terriblemente serios y en especial al llegar a la recepción con la mirada profunda de Ultear, la cual Gray no parecía notar. Él solo la saludo como cualquier día al igual que Lucy, y ella simplemente devolvió el saludo. Subieron al auto y tal como habían planeado en la avenida Lucy bajo del auto.

–Gracias Gray, nos vemos… supongo– Dijo tímidamente Lucy.

–No hay que agradecer. Si tienes problemas con ese idiota avísame y yo…–

–Está bien Gray, no te preocupes, puedo manejarlo–

–Mmm… Cuídate Lucy– Dijo él antes de pisar el acelerador y continuar su trayecto despidiéndola por la ventana y sin dejar de verla por el retrovisor, no puedo creer que me haya enamorado de ella…


La rubia suspiró y comenzó a caminar en sentido contrario a su casa, y al igual que siempre termino parada en la acera de la casa de Levy, definitivamente ella sabría que decirle. Se acerco a la puerta y toco aunque para su sorpresa… o quizás no? Abrió Gajeel, a pesar de no tratarse mucho eran buenos amigos, ya que tenían algo en común: Levy.

–Oh eres tu coneja, pasa– Dijo él con media sonrisa en sus labios.

–Te he dicho que dejes de llamarme "coneja"… Gracias– La rubia pasó por la puerta y vio a Levy sentada en el comedor comiendo un tazón de cereal. Realmente su casa no era muy lujosa, todo el interior estaba decorado con tubos de hierro, las escaleras, los muebles, la mesa, la cocina, más bien todo tenía ese recubrimiento, además de estar llena de libros por todas partes, se podían ver muchos sus personalidades combinadas en la decoración…

Al ver a Lucy Levy se levantó de su silla rápidamente –Lu-chan! Dónde estabas? Natsu estuvo marcándonos porque no sabía dónde estabas, me habías preocupado!–

Lucy camino hasta donde Levy y la tomo de las manos –Levy necesito hablar contigo…– Aún tratando de no mostrar una expresión triste, nunca podría engañar a su mejor amiga.

–Debemos llamar a Natsu antes, debe estar preocup–

–No!– La corto la rubia con una expresión de angustia mientras que Gajeel solo las veía, y es que como no le iba a preocupar la extraña situación de la coneja…

–Yo iré arriba– Dijo él al sentir que incomodaba la conversación, camino hasta la mesa y se llevo su tazón de cereal para la recamara.

Las dos mujeres se sentaron en el sillón y Levy comenzó –Que paso Lu-chan? Sabes que puedes contarme lo que sea–

Lucy suspiro e inicio a contarle todo lo que había sucedido, como se entero de que Natsu le era infiel, como Lisanna era la amante, como los tres se hicieron llamar mejores amigos hace varios años, como Gray la había encontrado y llevado a su casa, quien era Gray, en fin, todas las cosas que habían sucedido en apenas esos días… Dejando a una furiosa, sorprendida y emocionada Levy.

–Ese Natsu es un bastardo! Cuando lo vea le partiré la cara tenlo por seguro! Y Lisanna?! Qué rayos le sucede a esa zorra? Meterse con tu esposo sabiendo cuanto se aman!– Gritaba mientras Lucy solo sollozaba mirando hacia el piso.

–Lose… y me da mucho coraje el solo pensarlo, pero realmente no lose, yo lo amo, pero me duele mucho que haya preferido irse con otra persona, la verdad no sé que siento, ni que quiero hacer, solo sé que me duele mucho el corazón… aunque quizás el orgullo también… yo… no lo sé–

–Calma Lu-chan, se que tienes miedo de volver a confiar. Pero primero pregúntate a ti misma si vale la pena perdonarlo? Si la historia que tienen juntos y el amor que se tienen, así como las cosas que han sufrido y disfrutado juntos pesa más que la frase "yo nunca perdonaría algo así"… Sé que puedes encontrar la respuesta fácilmente Lu-chan, Y sea cual sea sabes que yo y Gajeel te apoyaremos, aunque tengamos que golpear a ese idiota de Natsu y a la zorra de Lisanna! Estamos contigo!– Dijo Levy y Gajeel se acerco a ella tomándose de las manos, en señal de lo que había dicho era cierto.

–No dejaríamos que esos imbéciles te siguieran haciendo daño, y en cuanto lo digas les patearemos el trasero, así que no te preocupes– Dijo él lo cual hizo sonreír a Lucy.

–Gracias chicos enserio me alegro de tener amigos como ustedes– Lucy se acerco a ellos y los abrazo mientras que la pareja le devolvió el abrazo –Necesitamos hablar esto entre los dos, y quizás podamos ser capaces de hacer algo– Dijo ella mientras se apartaba y miraba a otro lado. Levy y Gajeel solo le mostraron unas de sus más sinceras sonrisas y así Levy la acompaño a la puerta –Gracias– Dijo la rubia, de alguna manera se veía tan radiante como siempre.

–Suerte Lu-chan! Llámame si sucede cualquier cosa! Te amamos!– Gritaba desde la puerta mientras Lucy avanzaba hasta la acera, y asentía a todo lo que le decía Levy.

–Lo haré! Gracias Levy, Gajeel… los amo también– Dijo en un tono más bajo y comenzó a caminar en sentido a su casa.

Miro hacia el cielo, ya era de noche y había estado lloviendo todo el día no sería de extrañar que comenzara a llover más tarde… Sin dudas en su corazón Lucy llego a lo que antier era el lugar donde vivía felizmente casada. Era como si a través de sus ojos pudiera reflejar sus recuerdos… podía ver cuando llego de su luna de miel en aquel auto rojo de Natsu, cuando la llevo adentro cargando, cuando todo era tan mágico. Sabía que era solo un recuerdo. Pero se veía tan real en ese momento… Me pregunto si Natsu se siente igual…? Pensó antes de sacar sus llaves y abrir la puerta.


Esa decisión habría marcado su vida? En definitiva que si…


Lucy abrió la puerta y entro caminando hasta llegar a la sala, donde estaba él… –Natsu– Dijo ella con las palabras cargadas de esperanza.

Él simplemente le mostro una cara que nunca antes había visto lo cual la sorprendió… miro hacia el piso y vio 3 botellas de tequila vacías, suspiro. Eso no iba a salir bien, nada bien, ella lo sabía. –Se puede saber donde rayos estabas Lucy?– Dijo en un tono elevado sin llegar al límite de gritar, pero fue suficiente para voltear todas las ideas en su cabeza…

To be continued...


Capítulo 11: La Profundidad del Daño.