Una realidad del pasado

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Una realidad del pasado.

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Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Kishimoto-sama. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.

Sumario: Nada es normal en la vida de Naruto, ni siquiera las circunstancias de su nacimiento. Una carta le revelará su pasado, diciéndole que es hijo de dos hombres… dos hombres que debería odiar. Sin embargo, no es solo eso lo que deberá enfrentar en su vida, sino también un viaje a otra dimensión.

Parejas: la principal será Namikaze Minato/Orochimaru. ¡¡Llámenme loca, pero amo las parejas raras!! Y también habrá Uzumaki Naruto/Hyuuga Neji, Sabaku no Gaara/Nara Shikamaru, Uchiha Sasuke/Haku (¡él no estará muerto!) y Uchiha Itachi/Deidara (¡Tampoco lo mataré!), si hay más lo decidiré en el camino XD

Todas están en seme/uke ñ.ñ ¡Los Namikaze son semes! XD

Aclaraciones y Advertencias: este fic seguirá los hechos del manga lo mejor posible, comenzando desde el chap 283 hasta los actuales. ¡Así que si no leíste el manga no debes leer este fic porque estará LLENO DE SPOILDERS! Como el sumario lo dice y porque soy fanática del Mpreg, este fic estará lleno de niños naciendo de HOMBRES y si no te gusta será mejor que no leas XD

Aclaraciones de lectura:

-Letra normal: dialogo, relato.

-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes y tal vez charla en inglés.

-Letra en negrita: Jutsus y muy probablemente cuando estén en MAYUSCULAS será el habla de los Bijuu.

-Esto: -Hola, bola de pelos.- será cuando Naruto hable en su mente con el Kyuubi.

-N/A: notas de autora.

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¡¡ÚLTIMA ADVERTENCIA!! Los Spoilders comienzan a partir del capítulo 283 del manga, hasta los actuales. ¡SI NO SIGUES EL MANGA NO LEAS!

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Capitulo 9: La vida en familia.

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-.Complejo Uchiha.-

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Una vez en el complejo, la familia fue recibida por la matriarca de los Uchiha. Naruto se sorprendió al conocer a Uchiha Mikoto y comprobar que ella era una persona muy cordial y amable. Uchiha Fugaku vino después y, si bien el hombre miraba severo, trató muy bien a los recién llegados.

-Es normal, no te sorprendas. Cualquiera de aquí podría odiarnos, pero no lo hará notar, después de todo, somos la familia del Hokage, yo soy un Sannin y tú eres prácticamente el siguiente en la línea de tu padre.- aseguró Orochimaru, al ver la sorpresa en Naruto.

-Oh, pero ellos no parecen odiarnos. En esta realidad soy amigo de Sasuke-teme desde la infancia.

-Solo te estoy advirtiendo, no quiero que te lleves alguna sorpresa en el futuro. Recuerda que aquí no conocemos a nadie, a pesar que son las mismas personas con las que convivimos en nuestra realidad. No dejes caer tus defensas, ni sentirte seguro, ni siquiera con Neji, cuando están juntos, porque eso puede hacer que tengas un desliz y termines diciendo la verdad.

-No soy un baka.- masculló, con el ceño fruncido.- Sé que lo de nuestro viaje es un secreto. ¿He intentas decir que Neji me hace débil?

-¿Naruto…?

El rubio giró y se ruborizó al ver que Hyuuga Neji estaba allí, esperaba que no haya escuchado nada de lo que estaban hablando. Sin embargo, su vergüenza se disipó al ver que el muchacho venía de la mano de una pequeña niña de la misma edad de su hermanito, que tenía el cabello un poco más oscuro que Neji y los mismos ojos característicos de su bloodline.

-Um. Hola, Neji.

-¿Qué haces aquí? Pensé que deberías estar en reposo por una semana…

-Yo, bien…

-Recibimos una invitación de Itachi-san y su esposo, personalmente, y no podíamos decirle que no.- intercedió Orochimaru.- Vamos a sentarnos y no hacer esfuerzos, aún así, gracias por preocuparte, Neji-kun.

-Oh, de nada, Orochimaru-san.- se ruborizó ligeramente.- Sayuri-onee-chan, ¿no vas a saludar a Naruto y su otou-sama?

-¡Hai! Encantada de volver a verlos.- murmuró tímidamente la niña, arqueando respetuosamente. Las cejas de Orochimaru y Naruto se levantaron en sorpresa. ¿Neji tiene una hermana menor?

-¡Sayuri-chan! ¡Vamos a jugar!- chilló Hikaru y tomó la mano de la niña, para arrastrarla al área de juegos que se instaló en el Complejo.

-Traje a mi hermanita y tengo que vigilarla, pensé que iba a aburrirme, pero ya que estás aquí, ahora pienso todo lo contrario.- dijo el Hyuuga, sonriendo ligeramente y acercándose para darle un beso a su pareja.

Naruto se ruborizó y, de nuevo e inconscientemente, sus brazos rodearon la cintura estrecha de su uke.

-Bien, entonces los dejo, yo voy a sentarme y buscar charla con los invitados.- miró a su hijo.- Recuerda lo que te dije en casa, Naruto-kun.- dijo seriamente, en mensaje enviado a través de sus ojos. Tenemos que buscar información… Y Naruto entendió, asintió a su papá, antes de tomar la mano de un prometido, para llevarlo a otro lado.

No pudiendo con su genio ni ansiedad, el jinchuuriki llevó a su amante a un pasillo despoblado del complejo, lo estrelló contra una pared y comenzó a devorar sus labios. ¡Esto es tú culpa, Kyuubi-teme! Lo sé…, devolvió el zorro con voz cansina. Neji no se quejó y permitió que las manos de su novio estuvieran por todas partes de su cuerpo, mientras gemía y exponía su cuello para que Naruto deje la marca de su pertenencia. Su novio ya se lo había explicado, este Naruto no sabía, pero una vez que su contraparte de esta realidad había reclamado al Hyuuga como suyo, sus sentidos, debido a la mezcla con el Kyuubi, lo obligaban a poseer a Neji con frecuencia y dejar su marca en su cuerpo, como una necesidad vital. Él era suyo y quien se atreviera a tocarlo, pagaría las consecuencias.

Las manos ya estaban en el trasero de Neji, metidas bajo la yukata de colores blancos y grises tradicionales de la familia Hyuuga, cuando escucharon una voz sorprendida.

-¡Haku!

Uchiha Sasuke estaba parado en la pasillo lateral de donde Neji y Naruto hacían de las suyas, mirando a un ruborizado y hermosamente vestido Momochi Haku, quien llevaba un kimono verde manzana, adornado con flores de Sakura.

-K-Konnichiwa, Sasuke-sama.- arqueó respetuosamente.

-¿Qué haces aquí?- Naruto hizo una mueca de dolor al escuchar la pregunta brusca. Genial, teme… sigue así, que nunca vas a conquistar a Haku-chan de esa forma. Igual... tú no te lo mereces.

-Oh, yo…- su voz tembló y agachó la mirada, apenado, un rubor más notorio en sus mejillas pálidas.- Su hermano me invitó, Sasuke-sama, si usted no me quería aquí… yo no sabía.

-¡No!- Todos saltaron al escuchar el grito de Sasuke, que lucía aterrado. ¿Uchiha Sasuke se está desesperando? Definitivamente, esta realidad es extraña.- Digo…- carraspeó incómodo.- No pienses eso, por favor, Haku.- se acercó hasta estar a solo dos pasos del rostro del otro. El rubor de Haku aumentó.- Creo que me expresé mal, no esperaba verte aquí, eso es todo. Y llámame Sasuke a solas, o puedes agregarle el "kun".- sonrió galante.

Naruto hizo un gesto como que quería vomitar y Neji lo codeó en las costillas. Él parecía animado con el espectáculo que estaba viendo.

-A-Arigatou, Sasuke… kun.- murmuró, ruborizado pero sonriente.

-¿Buscabas algo en especial por aquí?

-¡Oh, sí!- exclamó, recordando.- Quería saber dónde estaba el baño. ¿Me indicarías?

-Por supuesto, ¿vamos?- ofreció un brazo y los ojos de Haku se abrieron como platos, pero aceptó el gesto caballeroso y rodeó uno de sus brazos con los del otro.

-¡Sigámoslos!- siseó Naruto.

-¡¿Qué?! Naruto, pero ellos…

-¡Shus! No confío en ese teme, es mejor tenerlo vigilado.

-¡Pero ellos se aman!- protestó, mientras se dejaba llevar, renuente.- Debemos dejarlos solos, ésta puede ser su oportunidad.

-¡Que oportunidad ni nada! ¡No voy a dejar que ese pervertido se aproveche del inocente Haku-chan!

Neji puso los ojos en blanco.

-Tú te aprovechaste de mí y Sasuke te apoyó en todo.

-Es diferente.- masculló obstinado.

Al final, llegaron a donde estaban los baños y vieron que Sasuke tenía acorralado entre sus dos brazos al muchacho femenino, contra la pared. Neji usó toda su fuerza para detener a su novio, Naruto se retorció, pero el castaño le mandó una mirada de advertencia y el jinchuuriki solo se cruzó de brazos y puso mala cara.

-… siempre me gustaste, Haku.- decía Sasuke, en un susurro seductivo. Naruto bufó con desdén, ganándose un coscorrón de su novio.- Desde que te vi en Konoha aquella tarde que apareciste con tu otou-sama que estás en mi mente. No te lo había dicho antes, por temor a no ser correspondido, pero ahora no me importa nada, te quiero y deseo que seas mío…

Haku estaba ruborizado hasta las orejas, pero miraba a los ojos de Sasuke durante toda la declaración posesiva. Finalmente, el chico dejó de mordisquear su labio inferior (una acción que parecía volver loco al Uchiha) y sonrió.

-No deberías haber temido… hubieses sido correspondido si me decías que te gustaba al siguiente día que entré a Konoha.

Naruto estranguló y se estremeció al ver como los ojos de Sasuke se abrían como platos y después sonreirá, antes de lanzarse a los labios de Haku. El ojo derecho del rubio crispó y no pudo aguantar más, no cuando las manos del moreno bajaban peligrosamente hasta más debajo de las caderas del castaño.

-¡Sasuke!- gritó. Su novio lo fulminó con la mirada, pero él lo ignoró.

La pareja se separó asustada. Al verlo, Haku pareció querer que la tierra se lo tragara y Sasuke estaba ruborizado, pero enojado de verse interrumpido.

-¿Qué deseas, dobe?

-Tu madre te llama, teme.- masculló, cruzándose de brazos.

Sasuke gruñó algo ininteligible, besó en la mejilla a Haku y se fue no sin antes de darle una mirada que prometía que eso no terminaba allí. El moreno caminó hasta donde estaba su amigo y, prácticamente, se podían ver los rayos que salían de los ojos de ambos, cuando conectaron miradas.

-Ano… Buenas tardes, Neji-san, Naruto-kun.- murmuró Haku.

-Hmph, me debes una explicación, Haku.- gruñó el rubio.

-¡¡QUÉ?! ¡¡MALDITO DOBE!!- se escuchó que alguien gritó enfadado.

-¡SASUKE! ¡NO MALDIGAS FRENTE A LOS NIÑOS!- regañó una voz femenina igual de fuerte.

Orochimaru suspiró y miró para otro lado. Era desconcertante ver a Sasuke-kun ser estirado de la oreja por su madre, después de maldecir. Tomó un poco de su té y miró el jugar de su hijo con la pequeña Hyuuga y otro muchacho que reconoció como un Akimichi. Pero ahora estaba buscando a su blanco, decidió que el mejor para obtener información de todos los presentes era el mismo Deidara. Por lo que supo de él, después de abandonar el Akatsuki, era un chico muy hablador si sabías como llevarlo y el Sannin era experto en eso.

-¿Todo bien, Orochimaru-sama, un?- preguntó el rubio, acercándose al hombre embarazado y facilitando su trabajo.

-Estoy muy bien.- sonrió.- Es muy linda la fiesta.

-¡Arigatou, un! ¡Me esforcé mucho para hacerle una fiesta linda a mi Shisui-chan, un!

-Lo felicito.- murmuró, tomando un sorbo de su té.- Me preguntaba si es que podría responderme algunas preguntas.

-¡Claro! ¿Qué desea saber, un?

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.:.Más tarde.:.

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-Estuvo bonita la fiesta, ¿ne?- susurró Neji, acurrucado en su posición contra el pecho amplio de su amante.

-Sí.- contestó Naruto, ocupado en tocar los cabellos largos, lacios y sedosos del muchacho, de vez en cuando llevándolo a su nariz, para oler el aroma característico que solo el Hyuuga tenía en su cabello castaño.

Ambos estaban sentados frente a la pequeña laguna que había en el patio trasero de la casa de los Namikaze, donde habían ido para estar solos, luego que la fiesta en la casa de los Uchiha's terminara. Naruto se sentía tan extraño al estar en esta posición tan cómoda con alguien con el que apenas había hablado en su realidad. Sin embargo, a raíz de esto, Naruto consideraba que sentía una fuerte atracción hacia Neji. El sexo y los besos que estuvo compartiendo con el chico no solo eran por temor a ser sospechado o por hacerle casos a sus hormonas, en el fondo él sabía que Neji nunca le fue indiferente y todo esto solo hizo que él se lo admitiera a sí mismo.

Neji suspiró y levantó la cabeza para compartir un beso con su amante. Recién en ese momento, el rubio notó algo que hizo que sus ojos se abrieran como platos.

-¡Tu sello!

El castaño cayó en el pasto cuando su novio saltó y lo dejo caer. Neji se levantó luciendo enfadado y desconcertado.

-¿Mi sello? ¿Cuál sello?- preguntó, usando sus manos para levantarse y sacar algunas hojas secas que habían quedado en su cabello.

-¡El de tu Clan! ¡El del pájaro enjaulado!- chilló, señalando su frente con incredulidad.

-Oh, eso.- suspiró y luego puso los ojos en blanco.- ¿Tampoco lo recuerdas?- bufó con cansancio.

-…n-no.

-Baka.- gruñó.- Ven aquí y regresa en la posición que estábamos. Estaba cómodo y tu reaccionas como el dobe que solías ser cuando estabas en la Academia.

-¡Hey!- protestó el rubio.

-Sí, sí.- masculló con voz cansina, antes de que Naruto se sentara y él se acomodara entre sus piernas y brazos, volviendo a tomar la posición cómoda de antes.

-Anda, dime, ¿qué pasó con el sello?

Neji le mandó una mirada exasperada.

-Lo tenía, pero me lo sacaron hace dos años.

-¿C-Cómo?- tartamudeó. ¿Será que había una forma de persuadir a los Hyuuga para que sacaran el sello de los de la casa de rama?

-Fue por ti, Naruto.- susurró, haciendo una mueca de dolor al recordar esos tiempos.- Nos conocimos en las fiestas que se organizaban en la Torre del Hokage, donde todos los miembros prestigiosos de los Clanes debíamos asistir. Nunca nos llevamos muy bien.- suspiró.- Tú decías que yo era un estirado y yo que tú eras un baka. Pero las cosas cambiaron cuando fuimos inscriptos para el examen de Chuunin que se hizo en Konoha. Según el sorteo, se suponía que lucharíamos en la tercera prueba y bien…- se ruborizó.- Tuvimos un mes para entrenar y, durante ese tiempo, te infiltraste en mi casa en el Complejo de Hyuuga para poder recabar datos acerca de mí y… me viste desnudo y proclamaste a alta voz que era lo más lindo que habías visto nunca… aparte de Haku.- frunció el ceño.

-Oh.

-Sí.- sonrió.- Y a partir de ese momento, comenzaste a fastidiarme, pidiéndome una cita. Me tenías tan cansado y yo estaba tan seguro que ganaría, que te dije que si me ganabas en la lucha de la tercera prueba, yo tendría una cita contigo.

-¡Y gané!- sonrió, haciendo muecas.

-Sí, me ganaste.- hizo un gesto de desdén.- Pero solo porque me confié y te subestimé.

-Awww.

-En fin.- codeó a su novio, obteniendo un "¡UF!" de protesta.- Tuvimos que esperar, porque tú terminaste muy herido de luchar con Gaara y luego tuviste que apoyar a Sasuke, porque muchos de los de su Clan perecieron al ser los primeros en ser atacados, porque querían venganza ya que ellos recogieron a Deidara, después de lo que hizo al Tsuchikage. Pero al final salimos y, por muy extraño que le pareciera a todo Konoha, congeniamos y bien… nos hicimos novios.- mordió su labio inferior.- Hace dos años me pediste matrimonio, yo estaba asombrado, porque teníamos solamente catorce y trece años. Te pregunté por qué lo hacías con tanta anticipación, cierto, quería casarme contigo en algún momento, pero pensé que podríamos ser novios un poco más, antes de que pensáramos en comprometernos.

-¿Entonces…?

-Entonces me volviste a sorprender con tu respuesta.- sonrió en la memoria.- Durante nuestra lucha hablamos de lo amargo que me tenía mi sello y tú me hiciste la promesa de suprimir esa costumbre de mi Clan. Recuerdo que me miraste serio y me dijiste que le pediste ayuda a tu papá, Orochimaru-sama y juntos investigaron qué se podía hacer. En las investigaciones encontraste una cláusula que decía que el comprometerse en matrimonio entre dos Clanes fuertes daba derechos al que era más fuertes de los dos y tenía más poder político. Al comprometerme contigo, mi futuro apellido pasará a ser Namikaze una vez que nos casemos, por lo cual deberé servir a mi esposo y dejaré de estar bajo los caprichos de la Casa Principal de los Hyuuga. Usaste esa cláusula para imponerte a mi tío y él se vio obligado a quitarme el sello. Fui un privilegiado entre todos mis parientes de la Casa de rama…

Al notar la nostalgia viniendo del muchacho entre sus brazos, Naruto apretó el abrazo y se agachó para susurrar a su oído.

-No te preocupes, encontraré la forma de suprimir esa costumbre estúpida y quitaremos el Sello de tus demás parientes.

-Arigatou, Naruto.- murmuró Neji, volteando la cabeza para atrapar los labios de su prometido con los suyos.

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-.En la realidad del Manga.-

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-Bien, ya estamos aquí.- Naruto frunció el ceño al ver la cueva donde habían visto que el Orochimaru de esa realidad tenía su guarida.- Es… sombría.

-Es segura.- corrigió su papá.- Y es perfecta para alguien que se relaciona con una serpiente, ¿no crees?

-Nuestra casa es luminosa y aireada.- encrespó su labio en repugnancia.

-Pero nuestra vida y la de estos personajes no es la misma.- comentó, mientras comenzaba a caminar.- Vamos, necesito mi cuerpo. Ahora.

El rubio asintió y caminó al lado de su papá, mirando con los ojos angostados para todos lados, buscando posibles enemigos. Esta era una actitud que tanto su padre como él hacían cada vez que salían. Orochimaru era la reliquia para los varones mayores de la familia Namikaze y lo vigilaban de hasta que una hoja de otoño pudiera caer sobre su cuerpo. Al principio, esto exasperó al mayor, pero ahora ya estaba acostumbrado.

Caminaron a pasos sigilosos, recordando perfectamente donde estaba el laboratorio de este hombre. Cuando llegaron, el Sannin tuvo que utilizar su sangre y destruir varios sellos para poder entrar. Una vez allí, tardaron más de cinco horas en hallar una ligera pista de donde podría estar el cuerpo original del Uzumaki de universo.

-Mira.

Orochimaru dejó los expedientes que estaba mirando y caminó hasta donde su hijo indicaba. Cuando vio lo que señalaba, jadeó y sus ojos se abrieron como platos.

-¡Kami-sama!- como en transe, se acercó hasta el mostrador y acercó con temor una de sus manos. Allí, frente a él, estaba una mano con parte del brazo, con un anillo en uno de los dedos. La mano estaba demacrada, pero Orochimaru sabía que era la suya.- ¿Cómo…?

-No lo sé, pero podemos hacer algo, ¿cierto?- preguntó con nerviosismo.

-Creo que sí. Los Jutsus curativos que Tsunade me ha enseñado son muy buenos, creo que podremos hacer algo por esta mano.

-Pero está disecada.

-No subestimes los Jutsus de tu obaa-chan, Naruto-kun.- su padre sonrió.- Anda, toma la mano; debemos buscar el cuerpo y ver en qué estado se encuentra.

-Ewww, yo no quiero tocar eso.

-Hazlo te digo.- siseó.

-… hai.- suspiró sumiso.

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-.Realidad Alterna.-

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-Hueles a sexo.

Naruto se ruborizó y tosió nervioso. Él y Neji se habían levantado algo tarde y el Hyuuga solo atinó a vestirse antes de bajar e irse a una misión que tenía hoy. El rubio tenía hambre, así que solo se puso sus ropas y bajó a desayunar.

-¿Cómo puedes olerlo?

-Es una degeneración hormonal que se crea en todos los hermafroditas cuando estamos embarazados. Nuestro tacto, vista y olfato se realza a partir del segundo trimestre.

-Oh.- frunció el ceño, nunca mirando la cara del Sannin.- Bien…

-No te estoy culpando de nada. Yo mismo estoy aprovechando esta oportunidad con tu padre.

-¡¡Wa!!- chilló, tapándose los oídos.- ¡No deseo saber eso!

-Eres un baka.- declaró, tomando un sorbo de su té, mientras acariciaba su estómago ligeramente hinchado.

-Bien.- suspiró y se sentó junto al mayor.- Averigüé algunas cosas, ¿y tú?

-Varias, pero dime tú primero.

-Neji es de la Rama de los Hyuuga, pero no tiene el sello.- Orochimaru enarcó una ceja y miró a su hijo con sorpresa.- Es algo que tiene que ver con nosotros los Namikaze, tenemos más poder y él formará parte de esta familia, así que debe servirme a mí.- frunció el ceño.

-Entiendo. Lo mismo me pasó a mí, yo soy un Sannin respetado, pero tu padre es el Hokage, es por eso que en esta realidad eres Namikaze Naruto.

-Hn.- gruñó, cruzándose de brazos.- Entonces, ¿qué averiguaste?

-Tsunade está en Konoha y su pequeño hermano está vivo…- Naruto enarcó una ceja.- Pero no vive aquí, está casado y vive en una Aldea circundante de Konoha. Es por ello que ella nunca abandonó nuestra Aldea y en cambio se volvió la Directora General del Hospital de Konohagakure.

-Vaya.- frunció el ceño.- Tendré que visitarla entonces… y a Shizune-nee-chan.

-Ella no vive aquí.

-¡¿Qué?!

-Tsunade conoció a Shizune-san en unos de sus viajes, Naruto. Al no salir de la Aldea, ellas no se conocieron, ni siquiera ese cerdo Ton-Ton anda por aquí.

Naruto puso mala cara. Deberías buscarla entonces, no era justo que ella ande vagando por ahí.

-¿Qué más?

-Hay algo que averigüé esta mañana.- murmuró, mirando para otro lado.- Ya sé porque tu padre está vivo en esta realidad…- inspiró hondo.- Mi sensei tomó su lugar para hacer el Jutsu que selló al Kyuubi dentro tuyo.

-¿… el Sandaime-jiji?- preguntó Naruto, con voz suave.

El rubio tensó su cuerpo al ver como una solitaria lágrima rodaba por la mejilla pálida de su "madre", no se movió de su lugar, porque en estos momentos no sabía que hacer. En su infancia, solo Iruka-sensei y el Sandaime lo habían consolado, pero muy pocas veces y en todas ellas él se había sentido extraño ante el toque. Era por eso que ahora no le nacía el sentimiento de consolar a Orochimaru, porque, después de todo, todavía estaba asimilando la información de que este hombre lo había gestado.

-En esta realidad también existe el Akatsuki, Naruto.- murmuró Orochimaru, secando la lágrima rebelde que salió de su ojo.- Deidara me dijo que hace dos años un "tipo azul" y una "planta" vinieron a Konoha a ofrecerle a Itachi que se una a ellos.- su mirada se tornó seria.- Eran Kisame y Zetsu evidentemente, y me temo que siguen teniendo los mismos objetivos que en nuestra realidad.

-¡Bah! Me he escapado de ellos antes; lo volveré a hacer si me buscan.

-¡No debes tomarte a unos criminales "S" tan a la ligera!- exclamó el Sannin, cerrando sus puños en rabia. Naruto lo miró con sorpresa.- ¡Si regresamos a nuestra realidad estaremos nosotros solos! ¡He hecho cosas malas y jamás me dejarán estar a tu lado si regresas a Konoha…!- inspiró varias veces, porque estaba entrando a un estado de histeria. Se levantó de su asiento y se arrodilló frene al deslumbrado rubio.- Entiende hijo, desde que sucedió lo de mi esposo, siempre tuve la esperanza de que algo como esto pasara y ahora sé que mi bebé está vivo. Si es que volvemos… si te pasa algo…- negó con la cabeza, como queriendo sacar esa posibilidad de su mente.- Eres mi ancla a la realidad, Naruto. Si algo te sucede… me volveré a perder en la locura.

No sabiendo que hacer, pero siguiendo sus instintos y memorias vagas, Naruto se arrodilló en el piso y envolvió el cuerpo de Orochimaru en un abrazo feroz, que transmitía todos los sentimientos que esa revelación le habían causado, pero que no podía expresar con palabras.

Fue así como Minato los encontró.

-¡Wow! ¿Me he perdido de algo?- preguntó el ojiazul, enarcando una ceja. Él estaba en las escaleras que venían desde las habitaciones de arriba, luciendo recién bañado y afeitado.

-¡Minato!- exclamó el pelinegro, separándose ligeramente de su hijo, sin perder el contacto.- ¡Nosotros…!- frunció el ceño.- ¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar en la Torre ahora?

-Etto…- sonrió vergonzosamente, mientras rascaba la parte posterior de su cabeza.- Bien, me quedé dormido.

-Irresponsable.- masculló Naruto.

-Maa… maa… mi familia no me perdona nada. Pero es tu culpa, Maru-chan… anoche me agotaste mucho.- guiñó un ojo. Papá e hijo se ruborizaron y el Sannin fulminó a su esposo con la mirada.- Entonces, ¿Qué hacían?

-Nada importante.- musitó Orochimaru, levantándose del piso y alisando su yukata.- Recordábamos tiempos de cuando nuestro hijo era un bebé y sabes cómo me pongo cuando estoy embarazado.

-Sí, recuerdo.- puso los ojos en blanco.- ¿Qué hay de desayunar?

-Si me sigues a la cocina, te puedo preparar algo.

-Awww, me mimas demasiado.- al rubio hizo muecas y siguió a su esposo.

A medio camino, rodeó la cintura de Orochimaru con sus brazos por detrás y enterró su cara en el cuello del mayor. Naruto pensó que le dijo algo hentai, porque el pelilargo se ruborizo, pero una sonrisa pícara se formó en sus labios, antes que entraran a la cocina.

Hmph, estoy rodeado de Hentais. Él se olvidó, convenientemente, que tenía relaciones sexuales con un muchacho que apenas conocía y que pertenecía a su otro yo de esta realidad.

Continuará…

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-.-Importante: fíjate que te molestó en mi fic y que te agradó. Dímelo. Pero trata de mantener la cortesía y hazlo de una manera que pueda entender.-.-

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Notas sin sentido: ¡¡Hola!!

Espero que lo del sello resultara creíble, puesto que pienso usarlo en la otra realidad también, en la "verdadera". Sí, pienso hacer que Orochimaru recupere su verdadero cuerpo… resultará difícil, pero lo haré creíble.

¡¡Gracias Noxy-chanpor betear este fic!!

Atte: Uko-chan!

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