Crepúsculo no es mío…bla…los personajes tampoco…bla-bla…y eso!

Agradecimiento bien rapiditos a:

- alejandra87 (hay que pedirle a Esme la foto de Eddie. jeje.).- 19diana92 (gracias por lo de autor favorito, que emoción!)- Anira Cullen. (Gracias por el autor favorito y bienvenida!) - elsa92 (bienvenida al fic!) - barby17. (Te voy a dejar con las dudas por ahora, ten paciencia). - kitttycullen (Bienvenida!) - Reyna cullenswan (aquí tu Edward pov.)- suiza-love. (Yo también te extrañe ) - helena Meyer. (Gracias por tu review) - -dulce amor-. (Bienvenida también!)

Les agradecería un review para la escritora, yo...digamos que me suben el ánimo y me apuran la imaginación.´

ARREGLÈ LAS FALLAS QUE TENIA!!!...Gracias por las alertas y favoritos, ahora…que lo disfruten!


Capitulo nueve//…¿¿que quieres que??

Pov Edward.

Me podría preguntar mil veces si, por casualidad de la vida, pudiera existir en MI vida, una escena tan maravillosa como ella me la muestra. Los sonrojos jamás me habían parecido tan adorables, las risas jamás me habían causado tanta alegría, las miradas jamás habían sido tan transparentes, todo me parecía tan nuevo últimamente.

El problema que había en eso, que aparentemente se veía maravilloso, era que yo no lo quería.

Para ser más específicos…no lo quería, debía, podía sentir-pensar eso.

No era masoquista, no quería lastimarme más. Para eso sabia bien que no debía seguir pensando así de ella, tenia que dejar de sentir lo que ahora tenia hacia esa chica, Isabella.

Bella…- me corrijo mentalmente.

En todos estos años jamás sentí nada hacia ninguna mujer, que no hallan sido gotas de deseo, nunca necesite a alguien de esta manera, ni pensaba en hacerlo tampoco. Era la costumbre de salir con mujeres hermosas, a las cuales les llama mucho la atención, salíamos a alguna parte, conversábamos, y si lo deseábamos…hacíamos mucho más que conversar.

Placer y lujuria. Solo eso. Nada más para satisfacer una parte de mí.

Pero esta vez, fue como si todo lo que había cerrado con candados y cadenas, tan solo con una de sus sonrisas tímidas, se hubiera caído a sus pies.

Era una puta sensación.

Doble a la izquierda, acabronado como estaba, y mucho, con las jodidas bromitas de Emmett. ¡¿Porque carajos no podía parar un momento de molestarme?!

No debería hacerlo después de haberle dejado claro que no quería nada, absolutamente, con su rubia.

Ya tenía bastante con rubias, y a decir verdad, comenzaban a gustarme más, mucho más, las morenas.

Pero si no era con Rosalie, Emmett se empeñaba en recordarme más a la chica castaña, como si no tuviera suficiente con no poder quitármela de la cabeza.

Preciosa…preciosa no le llegaba ni siquiera a los talones, ni infinitas veces la palabra lograba describirla.

¡¡Pero basta Edward!!...¿¿en que plan se supone que estamos??

Um…si. Las apariencias engañan. No todas las mujeres son buenas, ni perfectas, ni bondadosas. Todas te mienten, son vanidosas, cambiantes, indecisas y más mentirosas. No les basta con ilusionarte con su compañía, sino que, además prometen acompañarte por siempre, cada vez que se necesiten, que jamás dejaran que estés solo, nunca.

Puras jodidas, estupidas, malditas…mentiras, que acaban con tu vida.

La cosa era, que cuando veía a bella, todas estas "mierdas" que pienso sobre esas arpías, excluyendo del paquete a la pequeña duende y a Esme, se iban al tacho de la basura, o directamente de vomitada al retrete del baño.

Era incapaz de pensar en nada más que en lo estupendo que se había vuelto la habitación con ella adentro. Y esperen, después de eso, se me iban los pies. No sabía como, pero estaba frente a ella, intentando de quitarme las ganas de estar cerca y tocarle.

¡¡ Mierda… Me acabo de pasar la calle!!

Me di la vuelta y cambie de carril, ahora tenia que devolverme las dos, perras, cuadras que me había pasado.

Dos cuadras Edward. Definitivamente estas mal, hombre.

Y yo que me tenia creído que Emmett era el idIota…al parecer la estupidez se contagia.

Me estacione frente al centro comercial. Al menos era rápido encontrar un puesto libre en Seattle. La típica escena. Miles de chicas, y solo algunos chicos, cruzaban repletas de bolsas de unas tiendas a otras.

Y pensar que con Alice es peor, me estremecí.

Cuando entré, todos aquellos rostros concentrados en las mejores ofertas y diseñadores exclusivos, se volvieron en efecto domino hacia mí. Unas muchachas que pasaban por mi lado comenzaron a murmurar entre ellas, mirarme y reír nerviosamente. No pude evitar sonreír ante su comportamiento adolescente.

Lo molesto comenzó cuando, cómo a las muchachas que había pasado, otras de más allá, las de enfrente, las dependientas y hasta las mujeres de limpieza se detenían a mirarme y murmurar algunas adulaciones, bastantes subidas de tono unas cuantas.

¿¿Que se suponía que había pasado con las muchachas tímidas y vulnerables??¿¿ Acaso todas eran unas salvajes, adictas al sexo??

Me acerque a informaciones, quería saber donde estaba la biblioteca en este lugar enorme, estaba desesperadamente incomodo con las miradas hambrientas que recibía de…ellas.

¿¿Es que no tenían hombres en Seattle??

- hey tú, acá. Yo puedo servirle.-dijo una joven empujando a otra que "intentaba" venir en mi dirección.- puedo ayudarle, en todo, lo que usted desee.- casi ronroneo.

No sabia si sentirme halagado, o con ganas de vomitar todo lo que había comido durante el día.

Ella era bonita, simple, pero a fin de cuentas agraciada. Era menuda y de cabellera rubia, que llevaba semi recogida en una coleta, de ojos de un negro brillante y una sonrisa enmarcada por unos labios rojo sangre.

- gracias, mmm…-busque alguna plaquita que me condujera a su identificación, pero temía en mirarle mucho.

- soy jane y…- ella sonrió, guiñándome un ojo- estoy a tú completo servicio.

Decidí dejar pasar su segunda insinuación, lo único que quería, y con urgencia, era salir lo más rápido que pudiera de aquel lugar.

- bueno, jane.- le asentí y ella suspiro, enarque una ceja y mire hacia otro lado.- ¿¿podrías indicarme donde queda la librería acá??

Ella abrió la boca y pestañeo varias veces.

- Le-lees?- jane pregunto sorprendida, siguiéndole otro suspiro.

Pobre chica, ¿es que no conoce hombres que lean? ¿O es que eso solo se lo dejan para ellas?

Ya no estaba incomodo… ahora estaba asustado.

Nota mental: jamás salir de casa sin Emmett o Jasper, o como último recurso, con Alice.

- ¿tú no?- no pude evitar responder, pero me arrepentí enseguida al darme cuenta de que le había dado para hablar.- sabes, jane, necesito ir a esa librería con urgencia, ¿podrías ayudarme?- le sonreí.

Ella asintió con una gran sonrisa y saco una hoja de papel para dibujarme el camino hasta, lo que suponía yo que era, la librería.

- si gustas puedo acompañarte al lugar y…-me extendió el papel.

Tome la hoja y me voltee rápidamente, di dos pasos y le mire, levante la hoja de papel sobre mi cabeza.

- eres grandiosa, jane, te lo agradezco.-le guiñe un ojo.

Ella se sonrojo a más no poder, me hizo recordar a cierta chica que conocía, nuevamente. Seguí caminando, y para cuando iba a subir por la escalera pude escuchar el chillido que resonó por todo el centro comercial de mi nueva "conocida" y otros chillidos que dieron las demás chicas que nos habían estado viendo.

Que predecibles, y solo era por cortesía.

Cuando vi el camino escrito, y también los números gigantes y remarcados en negrita del teléfono de la chica, no me costo nada llegar al lugar.

- bienvenido, en que puedo ayudarle?

Una muchacha de sonrisa amable me saludo en la entrada, me tranquilizo que solo se sorprendiera por verme y no se arrojara sobre mí.

- gracias. -le sonreí- busco algo de la sección de autoayuda.

Vi en sus ojos algo de asombro y pena.

- ¿autoayuda?- se pregunto a ella misma, luego se volteo al computador.- ¿algún autor en particular?

- en realidad necesito el libro…

Ella asintió y me miró a través de sus pequeñas gafas.

- si gusta puede mirar otros libros de esa sección, mientras le mando a buscar el suyo.

- por supuesto.- asentí.

Me di vuelta leyendo los títulos de algunos libros, "como deshacerte del estrés matrimonial", "los secretos del mejor sexo", sonreí, talvez se lo regalaría a Emmett para que aprendiera a leer y tomar un libro, al menos ese le entusiasmaría, estoy seguro. "como romper con el estorbo de tu chico", fruncí el ceño, "las mejores frases de antología para decirle al hombre que te ama"…

¡¿Así que hacían libros con toda esa porquería?!

- buenas tardes, bella…-la chica le pregunto a alguien, corrí a esconderme detrás de un estante de libros, mirando a la chica agitar la mano hacia algo, gracias a un pequeño espacio entre dos libros.

A lo que has llegado, por dios, ¿¿escuchando conversaciones a escondidas??

P-A-T-E-T-I-C-O… En demasía.

Me sorprendí cuando vi el precioso cuerpo de bella acercarse a la chica y sonreírle. ¡¡Pero que sonrisa más bonita!! Llevaba un suéter violeta y su cabello desordenado en algo parecido a un moño.

Luego de hablar algo que no entendí, por el hecho de no dejar de ver como se movían los labios de Isabella, ella le entregó unos papeles a la chica y esta después de decirle no se que cosas al oído, se dio vuelta y le dejo sola.

Bella se perdió entre las líneas de la pared a su lado, las miro inconcientemente y luego de un rato sacudió la cabeza como si estuviera despejándosela de algo indeseable y/o molesto.

¿¿En que estaría pensando?? ¿¿Tendría algo que ver conmigo, quizás??

Lo más probable es que yo no era de su agrado, talvez no soportaba la idea de tener que estar junto a mí en lo que Alice nos pidió. Quizás solo le causo molestia de estar junto a alguien como yo…un encaprichado.

Si, porque eso era ella para mí. Solo eso. Un capricho. Isabella Swan era algo desconocido y brillante que tenia sorprendido al inmaduro y caprichoso Edward Cullen, totalmente pasajero.

Solo era cuestión de conocerla, aburrirme y desilusionarme de ella, como pasa con todas las mujeres.

Con eso. Que malo podría pasar?


Pov Rose.

- vamos bella, dilo de una vez, ¿que rayos te paso para que estés así?- pregunte por décima vez.

A bella le habían comido la lengua los ratones, el gato y su pandilla. No había dicho palabra desde que nosotras la encontramos afuera del auto, ni siquiera donde habíamos acordado juntarnos.

- si te dijera que me están volviendo loca…-me miro por el espejo retrovisor y negó- pero no para bien, ¿me creerías?

- lo haría.-asentí.- ¿¿pero quien??

Alice sonrió y la miro fijamente con una de "esas" sonrisas.

- no será alguien que conozco? -bella la miró, y pude jurar, de que había empalidecido aún más de lo que usualmente estaba.

- no la jodas, Alice.

Bella sonrió sin ganas.

- gracias Rose, Alice no coopera en nada.

Alice refunfuño y se encogió de hombros.

Lamentablemente...Sabíamos que no la dejaría pasar así de fácil.

- no puedo creer que la defiendas después de que te halla acusado por teléfono.

De verdad, lo había olvidado, bella había contado algo que he dicho de Emmett…y por teléfono, ¡¡a mí hermano!!

- a decir verdad… -bella rodó los ojos, pero yo continué.- no será cierto fotógrafo que te tiene puesta como una…- me mordí el labio y guiñé- ¿¿loca??

Alice se carcajeo mientras a bella se le subían varios tonos de rojo al rostro.

- sigan, búrlense, pobre de mi y mi torpeza.- suspiro- ¿puedo tener mas suerte? Hoy peleé con un libro y me hacen la ley del hielo por algo que ni siquiera se.

Detuve el auto frente a la casa, luego de haber hecho conducir a mí bebe de la casa de Alice a Seattle y devuelta cargado con miles y miles de bolsas.

¿¡Que carajos había dicho bella!?

- ¿peleaste con un libro?- me di vuelta en mi asiento para mirarle.- ¿pero porqué, enserio?

- ¿quien te hace la ley del hielo? ¿Desde cuando?- siguió Alice.

Bella se encogió de hombros y abrió la puerta.

- estaba demasiado ocupada analizando los hechos y ustedes burlándose, como para poder haberles dicho.

Salio del auto y cerró la puerta en la nariz de Alice, nos miramos con la boca abierta. Y luego, salimos veloces por la puerta del coche para atraparla.

- bella…-chillo Alice- ven aquí!

- Isabella Swaaaan…tengo que hablar algunas palabritas con tu persona…- corrí para alcanzarla en la puerta.

Bella bailo desde la puerta haciéndonos burla, nos saco la lengua infantilmente.

Achique los ojos y mire a Alice, asentimos cómplices y apuramos el paso, la cara de bella era de susto.

- ya veras, bella.- reí cuando la iba a agarrar.

- te arrepentirás Isabella Marie…- dijo la duende- veras como te atrapooooo….

Agarramos a bella de los brazos, pero ella, con su súper habilidad cayó con "agilidad" sobre la puerta que se abría, haciéndonos caer con ella y desparramarnos por el piso.

- están bien?- preguntamos a coro.

- Alice, bien.- dijo ella, masajeándose la cabeza.

- Rose, bien.- dije arreglando el cabello que se había pegado en el gloss de mis labios.

- bella, bien.- dijo bella con una sonrisa tímida.

Vi mi brazo, con el cual había caído, y raramente había sonado un clic.

Diablos…Mi pulsera!!!! De oro con incrustaciones de rubís!!!

- mi pulsera!!-masculle, mire a bella que se había sentado y se sobaba los brazos.- que bueno que estés bien bella, porque si no fuera así, no tendría la satisfacción de yo misma machucarte!

Me abalancé sobre sus hombros y la comencé a zarandear como si no hubiera un mañana, sin poder dejar de pensar en que mi hermosa y delicada pulsera, que valía millones, estaba toda rota.

- Rosalie, suéltala!!- Alice grito y se colgó de mi espalda en un intento de que la soltara.

La volví a ajetrear, mientras bella forcejeaba y Alice me zarandeaba por la espalda.

- Rose?

- bella?

- Alice?

Nos paramos las tres ahí, dejamos de respirar y lentamente levantamos la cabeza. Emmett, Edward y Jasper nos miraban curiosos. Además de las cabezas de Esme y Carlisle que se asomaban desde el salón.

- ya llegamos. -dijimos las tres.

Alice salio de mi espalda y se levanto, me levante y le di la mano a bella para que lo hiciera, nos sonreímos entre las tres y suspiramos.

- entramos? -pregunte.

Los chicos asintieron y se miraron entre ellos, Esme sonrió a Carlisle y él rodó los ojos antes de desaparecer con ella. Entramos y los chicos se encargaron de dejar las bolsas en la habitación de Alice.

Bella se rehusó a decirnos que era lo que le había pasado, y cuando yo y Alice nos habíamos entrado a desesperar, Esme nos llamo a comer, haciendo que bella echara poco más a correr por las escaleras al comedor.

Fue la cena más deliciosa que jamás había probado, además de la excelente compañía. Emmett era exquisitamente gracioso y ocurrente, aparte de comer como si el mundo se le fuera acabar, lo que me pareció increíblemente tierno. Sus sonrisas y guiños fueron lo que mejor acompaño a la pasta y el sabroso pavo que Esme con tanto cariño preparo.

- bien!!!-chillo la duende haciendo que todos nos volteáramos a verla- es hora de comenzar con los juegos!

Bella me lanzo una mirada aterrorizada y yo le sonreí. Ella negó y mire como Carlisle y Esme que aparecían por la puerta, bien arreglados y abrigados.

¿¿Se supone que saldrían??¿¿Quedaríamos esta noche solos??

- ya nos vamos, chicos.- aviso Carlisle.

-cuídense mucho y nos llaman por cualquier cosa, de acuerdo?-dijo Esme.

- si mami!- la única que respondió fue Alice- cuídense mucho.

- espero que se entusiasmen con la sorpresa de Alice.- nos sonrió Carlisle y se despidió con la mano- nos vemos.

- besos mis niños, nos vemos.-dijo Esme y cerraron la puerta.

Se produjo un silencio total, tanto que se sintió como el bello Mercedes de Carlisle salía del garaje y partía rumbo a donde fueran. Todos nos dedicamos a mirarle el rostro al otro.

- Que sorpresa?- susurro bella para romper el silencio.

Emmett me miro y me sonrió, le sonreí de vuelta.

- les digo luego…- dijo Alice, Jasper nos sonrió y la abrazo- ahora a jugar.

A que jugaríamos? Fácil. Por ser Alice jugaríamos su juego favorito…

- vamos a jugar verdad o reto…- miro a jazz y asintió.- con algunos cambios.

- es lo siguiente…- explico mi hermanito- todos tendrán cuatro opciones: verdad, chupito, prenda o reto.

- fácil, prenda.-susurro bella, que traía puesta dos cazadoras arriba de su suéter morado.

- prenda… –miro Jasper a bella- será utilizado como, todas, tus prendas.

- todas?- abrió los ojos como platos bella.

Jasper asintió y sonrió.

- absolutamente.-respondió.

- estoy obligado a jugar en esto?- pregunto el fotógrafo, hermano de Emmett y Alice.

- si, Edward.-Alice lo fulmino con la mirada- y verdad será utilizada solo una vez.

Alice trajo vasos y una botella de whisky. Nos sentamos en un círculo, luego de correr todos los muebles lejos para hacer espacio.

- bella empieza.- dije y ella me miro enfuruñada.- ¿que? la venganza es dulce.

- mmm…chupito.

Alice sirvió uno y se lo entregó, bella le puso mala cara pero se lo bebió de un sorbo.

- Rosalie…- me sonrió, maldita, no lo hagas!- que decías?

- verdad.- haría el juego…más interesante.

- desearías que alguien de este salón…- miro de soslayo a Emmett- te besara apasionadamente?

Perra! En verdad lo hizo!

- a decir verdad…si.- le sonreí.

Todos se quedaron con la boca abierta, me gire hacia mi hermanito.

- Jasper?

- chupito.-suspiro.

Jasper tomo la botella y se la empino, tomando mucho más que un chupito de whisky.

- Emmett.- todos lo miramos, Jasper se encogió.- ¿que dices?

Emmett sonrió y me miró, no pude evitar sonrojarme como una estupida y bajar la vista avergonzada.

- reto.-respondió.

- vamos hombre…- le golpeo el hombro Edward a Jasper- vas a tener que ser fuerte.

- tienes que besar a Rosalie, donde tú quieras.

Me tuve que haber sonrojado hasta las orejas, entendía a bella ahora, todos me miraban mientras yo solo deseaba que me tragara la tierra.

Se levanto y se acerco a mí, sin dejar de mirarme se inclino y levanto mi rostro con sus grandes manos, me guiño un ojo y acaricio mi mejilla.

- ¿me vas a…

Y sus labios me callaron, y vaya que me callaron bien, se aplastaron contra los míos, haciéndome levantarme con él. Lo tome del cuello de su camisa y lo acerque más a mí. Entreabrió sus labios y succiono parte de mi labio inferior, volviéndome loca, su mano se hundió en mi cabello y me pego más a él. Sus labios eran tan calidos y fuertes, se movían salvajes y hambrientos con los míos.

Jamás había sido besada así, joder! jamás se había sentido tan bien.

- suéltala!- grito Jasper- llevan como cinco minutos por dios!

Emmett presiono suavemente sus labios sobre los míos una vez más y se acerco a mi oído.

- maravilloso, maravillosa.-murmuro, haciéndome, una vez más, sonreír como una tarada.-hermanito?-se giro hacia Edward.

- rayos.-susurro él.- un chupito.

- Alice.- él dijo después de beber.

Alice sonrió.

- reto.-se encogió de hombros.

Claro, ella no tiene de que preocuparse.

- por mañana no puedes comprar nada, pero enserio, nada.

O talvez si…Ouch.

Alice lo miro con un puchero y él negó, la demonio chillo y se arrojo sobre los brazos de Jasper.

- bella? -la miro y negó antes de que ella dijera nada. -no puedes elegir chupito nuevamente, reglas del juego.

Mi amiga se lo pensó antes de responder.- verdad.

Alice sonrió malignamente. Bella se estremeció.

- describe a Edward en tres palabras.

- ¿Edward?- pregunto bella innecesariamente.

- si, bella, mi hermano, él que esta sentado en frente de ti, ese Edward.- la duende rodó los ojos.

No tuvimos que esperar para que bella se coloreara, incluso más que yo hace momentos, y mirara a Edward, quien no le quitaba los ojos de encima ni aunque lo vendaran y lo mandarán a algún rincón oscuro.

Ahí si que había algo…¿¿pero que??

- bueno él…- bella balbuceó, causando una corrida de risas, excluyéndolos a ella y, casualmente, al chico cobrizo.- tendrían la bondad?

- claro, haga sus honores, guapa chica tomate.- dijo Emmett y le guiño un ojo.

- ve a comer, king kong…-respondió bella y le saco la lengua a Emmett.

Emmett abrió la boca desprevenido y luego una sonrisa se extendió por su rostro acompañado de una carcajada a todo pulmón.

- buena Bells!- levanto sus pulgares- yo quiero una hermanita así!

Bella le guiño un ojo y se sonrieron, me causo mucha gracia que los dos se llevaran tan bien.

Y que conmigo se llevara mejor.

- bella, puedes darte prisa, ¿O tendremos que esperarte toda la noche?

La sonrisa de bella desapareció y suspiro, su vista se volvió a clavar en los ojos de Edward.

- Edward en tres palabras es…- se hallaba atontada mirándolo, juraría que estaba a punto de botar baba por él.- correcto. Sensual…- Jasper se aclaro la garganta- …y complicado.-susurro para bajar la cabeza al piso.

- en lo de complicado te apoyo… ¿pero sexy?- Emmett le pego un codazo a Edward, quien tenia una rara expresión de confusión en su rostro.- Edward es sexy, quien lo diría!

- Alice.-dijo bella.

- verdad. - Respondió ella.

Bella la miro, aún roja como un tomate, y se quedo pensando.

- ¿¿cual es la sorpresa de la que hablaba Carlisle??

Alice sonrió y se levantó, elevando a Jasper con ella. Miro a mi hermano y le sonrió.

- queríamos comunicarles que decidimos cambiarle de localidad a la boda.

- ¿y como es eso?- pregunte con la ceja alzada.

- será en otro lugar, no aquí en Forks, Rosalie.- Jasper dijo como si fuera tonta, le hice una mueca.

- quiero hacer la boda en…-miró al idiota, que se dice llamar mi hermano, a su lado.

- la haremos en irlanda.- sonrió e inclino la cabeza para besar a Alice en los labios..

- que quieres que? -dijimos todos.

- queremos la boda en irlanda.- nos miraron a todos.- y ahí se hará.

Definitivamente esta noche tendría mucho en que pensar, además de ser una noche muy larga…para todos.


Wow…me supere en lo largo del capítulo, tanto, que lo tuve que hacer en dos días.

Este capitulo tuvo de todo, ¿no?, ¿Ahora entienden un poquito como se siente Edward?

Críticas, comentarios y sugerencias de povs, ustedes saben donde, en los reviews!

Que les parece que la boda se haga en irlanda? Se lo habrían esperado? Jajaj, todo maquinado por la pequeña mente de Alice! Ni yo lo había imaginado!

Estos personajes cada vez están más vivos… ¬¬. Jijij. Que confianzudos.

Si les ha gustado, y quieren más, denle al botoncito verde de abajo y pidanlo, me dan prisa para seguirla mas rápido.

Los review le dan felicidad a esta loca, y algo traumatizada, autora!!

Como siempre…Besos. Mordidas. Sonrisas torcidas y abrazos de oso-sexy tipo Emmett. Las quiero una millonada! .Niss. .