los personajes de candy candy no me pertenecen.

aquí les dijo uno cortito pero bonito.


Cap. 10

"¿Cómo es posible?"

Una vez que Candy ha desaparecido en la puerta, Anthony se deja caer sentado en el suelo y se recuesta en la pared. Una gran sonrisa cubre su rostro y suspira mientras pasa sus manos por su cabeza. Se siente tan feliz que no sabe ni que pensar. Apoya sus bazos en sus rodillas mientras ve sus manos y recuerda de nuevo la sensación de los labios de Candy en sus dedos. Mira hacia el cielo y pone una mano en su pecho como queriendo sentir de nuevo la caricia de Candy. No puede dejar de sonreír. Cierra los ojos y repite en su mente pasado encuentro. Sonríe de nuevo al pensar en que la vera mañana.

«¡Mañana!» piensa de pronto «mañana debo trabajar». Golpea el piso con el puño. ¿Que hará?, debe trabajar para mantenerse pero no quiere dejar de verla ahora que ella volvió a él. Se levanta y pone las manos sobre su cabeza mientras suspira intentando pensar que hará. De pronto se queda mirando hacia el hospital y todo su alrededor. Tiene una idea y vuelve a sonreír. Corre hacia la puerta trasera del hospital. Cuando alguien lo ve, él pregunta ansioso por el encargado de mantenimiento.

La primera vez que vio a Candy fue en el jardín del hospital y estaba muy mal cuidado. Además de que al estar tanto tiempo fuera del hospital se dio cuenta de que necesitaba algunas reparaciones. Después de hablar largo y tendido con el encargado de mantenimiento, lo convenció de que lo dejara ser el jardinero además de ayudarle con el mantenimiento. Anthony nunca estuvo tan agradecido con Jean y con su madre. Gracias a ambos y lo que le enseñaron ahora podía tener un trabajo cerca de Candy y verla todos los días. Por suerte quedaron en que Anthony empezaría a trabajar en dos días así que podría estar todo el día de mañana con Candy.

Cuando salió del hospital estaba tan radiante de felicidad que se veía mucho más atractivo. Ya en su apartamento entro y riendo de nuevo se dejó caer en la cama con alegría. No le importaba haber renunciado a su otro trabajo ya que ahora vería a Candy a diario. Después de un momento supo que debía hacer algo. Se levantó y presuroso comenzó a escribirle una larga, y algo torpe, carta a Annette contándole lo que había pasado… Finalmente lo había logrado… Candy había vuelto a él…

Esa noche ninguno pudo dormir, aunque que esa vez era de felicidad. Anthony se sentía tan aliviado de saber que Candy le había creído. No podía evitar sonreír al recordar en sus ojos cuando lo reconoció con una mirada pura y amorosa. Todavía lo quería. Sentía su cuerpo vibrar al recordarla entre sus brazos, recordar la tersura de su rostro y la suavidad de sus labios en sus dedos… Como la quería… la adoraba… la amaba…

Candy no cabía en sí misma de felicidad, casi ni pudo concentrarse en su trabajo el resto del día. Ya en su cama se sentía tan ansiosa que quería gritar. Su querido Anthony estaba vivo, estaba aquí con ella y lo vería mañana… Lo vería mañana… No podía dejar de repetírselo.

Recordaba sus ojos amorosos al verla y sus fuertes brazos rodeándola. Le parecía sentir su mano sobre su rostro y se sonrojaba mientras su cuerpo se estremecía. Era tan increíble que no lograba entenderlo. Por más que pensaba en ello no daba con ninguna respuesta coherente. A veces sentía que empezaba a dudar de nuevo pero entonces miraba la pequeña y maltrecha monedita y sonreía al recordar ese gran día en el pueblo y ese momento en el campanario cuando abrazo a Anthony. Estaba tan feliz que no pudo dormir y solo pensó en él.

Anthony caminaba por las calles de la ciudad. Era muy temprano. Los primeros rayos del sol todavía perezosos se negaban a iluminar mucho la calle. Anthony tenía una gran sonrisa en el rostro. Le sudaban las manos. Poco a poco las calles se iluminaron y las personas comenzaron a aparecer en todas las esquinas. Finalmente llego a la entrada del hospital…

Había varias enfermeras en los alrededores esperando a sus familiares para disfrutar de su día libre. Candy estaba entre ellas hablando con Jenny. Se veía tan radiante que Anthony se detuvo un momento para admirarla, pero no lo logro. Las enfermeras que lo conocían, corrieron a saludarlo y consolarlo, completamente ajenas a lo que había pasado el día de ayer. Candy noto el tumulto y vio a Anthony acosado por sus compañeras y riendo se acercó. Anthony fue amable y cortes al responder a sus preguntas pero cuando vio que Candy se acercaba se disculpó y camino hacia ella. Cuando ambos estuvieron frente al otro se olvidaron de lo demás y se abrazaron con ternura. Las enfermeras los miraban asombradas de ese desenlace pero era una escena tan tierna que sonrieron con satisfacción.

Se separaron lentamente. Anthony, guiñándole un ojo, tomo su mano y ambos salieron caminando del hospital. Candy se volvió ligeramente y se despidió con la mano de Jenny que respondió con su usual energía y luego junto las manos y se las llevó al pecho.

Ya en la calle Anthony le pregunta a Candy que quería hacer y esta después de pensarlo lo dirigió tras de sí al parque de la ciudad. Allí podrían hablar con tranquilidad.

Después de caminar un rato por él y ver como los arboles resplandecían y las hojas eran iluminadas por los rayos de la mañana, se sentían dichosos. Además podían sentir la dulce brisa sobre sus rostros y la escuchaban juguetear entre las ramas de los árboles. Se sentaron en una banca apartada rodeada de grandes árboles.

Ninguno sabía que decir, ni por dónde empezar. Solo se miraban a los ojos pensando en cuanto habían deseado hacerlo los pasados años. Candy metió la mano a su bolsillo y sacando la moneda sonrió. Se la tendió a Anthony. Este, en vez de tomarla y le cerró la mano con cariño para que se la quedara. Candy sonrió de nuevo y supo que quería que ella siempre tuviera una prueba de su identidad. Después de guardarla en la bolsa de su chaqueta, Candy tomo su brazo y se recostó en él tímidamente

- ¿Cómo es posible?...- susurro Candy al fin, viendo hacia el cielo

- ¿Qué?- pregunto Anthony- Ahh… cómo es posible que estoy vivo.- dijo casi de inmediato- bueno… es muy fácil en realidad… para empezar nunca estuve muerto - dijo con soltura pero vio el semblante triste de Candy.

- Pero… no lo entiendo… yo te vi caer del caballo- respondió susurrando se nuevo- cuando me incline sobre ti… tú no… - decía con dificultad tratando de no llorar- no respondías… no te movías… - se aclaró la garganta mientras bajaba la mirada- no… no respirabas y yo… yo creí…-Anthony tomo su mano dulcemente y con la otra le levanto el rostro para hacerla mirarlo.

- Tranquila… aquí estoy… estoy bien…- decía mientras secaba una lagrima que resbalaba por la mejilla de Candy, y esta se tranquilizó- veo que este tema te afecta mucho. Empezare a explicártelo para que lo entiendas y no sufras más por algo que nunca paso.- beso su mano con dulzura y Candy sonrió- después de que caí del caballo, es cierto que quede inconsciente; pero luego desperté sumamente herido y adolorido…- decía mientras recordaba lo sucedido- Cuando gire mi cabeza te vi sobre mi espalda te llame, y como tampoco me respondías me asusté mucho pensando que tú también estabas herida. Fue por eso que decidí ir a buscar ayuda. Después de mucho esfuerzo, logre adentrarme en el bosque…

Candy lo miraba con los ojos muy abiertos sorprendida de lo que Anthony le contaba. En realidad tenía mucho sentido y ahora le parecía lógico y se recrimino el haber sido tan incrédula. Después de explicar cómo sobrevivió paso a relatarle las razones de su separación y Candy se sentía aún más asombrada de que eso hubiera pasado. Anthony le conto de su intento de huida y de su fracaso. Le conto de su lenta recuperación y de su llegada a Francia la cual describió como un belleza. Le conto sobre todos y cada uno de sus frères y soeurs del circo. Le conto de su petite soeur y de Monsieur Antón los cuales ocuparon gran parte de su relato. Le conto de los años que trabajo en el circo y de su gira por toda Francia…

Finalmente llego al momento de la guerra. No era un tema que le gustase recordar pero Candy quería saber cómo fue que tardo más de tres años para huir de ella. Fue un relato doloroso y no pudo evitar que una cuantas lágrimas salieran de sus ojos al recordar a todas las personas tan queridas para él, que vio morir frente a sus ojos sin poder evitarlo. Luego termino por relatarle su viaje en barco y su breve estadía en new york. Candy simplemente sostenía su mano y la presionaba con dulzura.

A pesar de que le fue muy difícil y doloroso; termino su relato fielmente sin ocultarle nada, ni siquiera sus temores y dudas sobre ella. Candy estaba impresionada de la vida tan dura y peligrosa que había llevado desde su separación. Durante el relato le pregunto muchas cosas sobre sus amigos y sobre la guerra, se asombró de pensar que ella estuvo a punto de estar también en el frente, en Francia pero como enfermera, sin embargo al escuchar a Anthony le agradeció a Dios el no haber ido.

Anthony había hablado por horas y ahora la miró ansioso esperando su reacción. Candy tenía tanto en la mente que no sabía cómo expresarse. Anthony al ver su silencio temió que estuviera disgustada tomo sus manos de nuevo y le dijo con ojos suplicantes:

- Por favor Candy, dime qué piensas, ¿tome la decisión correcta?...-Candy se sorprendió ante la pregunta- sé que esa decisión nos alejó por muchos años pero lo hice porque creo que era lo correcto y era mi deber… ¡por favor Candy dime que no estás enojada! -decía algo ofuscado, Candy al notarlo tomo su rostro entre sus manos y lo tranquilizo al decirle en todo suave y comprensivo

- Tranquilo… no te aflijas… no estoy disgustada…- Anthony suspiro- Hiciste bien, yo hubiera hecho lo mismo… no te preocupes más… estoy orgullosa de ti…

Anthony sintió que un peso se le iba del corazón y lo dejaba renovado. Sonrió ampliamente y miro a Candy por unos minutos sin decir nada. Esta se quedó ida en sus ojos y olvido que aun sostenía su rostro entre sus manos cerca de ella...

De repente se escuchó un sonido en la distancia muy parecido a una armónica. Candy se sobresaltó. Soltó a Anthony y se levantó de la banca. Miró a su alrededor. A lo lejos logró divisar a un pequeño niño que corría con un gran perro, mientras lo llamaba con una armónica.

- ¿Qué sucede Candy?- pregunto Anthony haciendo lo mismo.

- No, nada… - dijo recuperándose- es que estoy cansada… quiero caminar -dijo sonriendo

- Por supuesto, yo también- le ofreció su brazo y Candy lo tomo con delicadeza y ambos empezaron a caminar por el gran parque.

- Quisiera que me hablaras más de tú… "petete soure"- dijo Candy sonriendo

- Querrás decir: mi "petite soeur"- la corrigió riendo- bueno ella ha sido la pequeña hermana que nunca tuve y la quiero mucho…

Ambos caminaban por en medio de los arboles cuyas copas eran iluminadas por los rayos del sol que las atravesaban bellamente. El paisaje era hermoso y ambos se perdieron en él. Anthony hablo largo rato sobre Annette. Empezó por contarle acerca de su gran parecido físico. Le dijo que era esa semejanza con ella, la que lo hiso admirarla de inmediato. Le hablo de todas las veces que lo ayudo con sus palabras. Le conto como la había visto crecer y como se imaginaba que así debía ser ella. También le hablo de las vivencias que tuvieron juntos y las travesuras que hacían en el circo.

Candy no podía evitar el tener la sensación de que esa chica, tal vez, no lo quería como él pensaba. Por todo lo que le contaba Anthony, era casi obvio para ella que esa chica no lo quería como un hermano, pero al ver la transparencia en los ojos de Anthony se sentía mal de dudar de él. Termino por contarle cómo fue su confidente todos esos años y por ultimo como lo ayudo a reunir el valor para venir a verla a pesar del peligro de encontrarse con los Andry.

- ¿A qué te refieres con encontrarte con los Andry?, ¡¿es que ellos no saben que estás vivo?!- pregunto Candy asombrada

- No Candy, no lo saben… y no quiero que lo sepan- dijo con el semblante serio

- ¡Pero Anthony!... ¡¿Por qué no?!... ¡Es tu familia!...

- Candy es… muy complicado…- dijo al frustrado- no sé si me entiendas… pero no soporto vivir mi vida como un miembro de los Andry –la miro a los ojos- Candy, cuando estuve en Francia tuve que aprender a cuidar de mí mismo…

A continuación le explico las razones de su decisión. Le conto las muchas cosas que había aprendido. Lo bien que sentía de trabajar por sí mismo para mantenerse. Lo mucho que disfrutaba de ser autosuficiente. Lo mucho que le agradaba ayudar y colaborar con otros. Y se sentía libre…

No quería volver a ser un juguete de la tía abuela. No quería tener que volver a esa vida de apariencias y falsedad. Candy lo entendía a la perfección pero no consideraba justo el que le ocultara a su familia su regreso. Intento convencerlo pero él estaba decidido a evitarlo. Al final pensó que sería mejor dejarlo para otro día y mientras tanto mantendría el secreto aunque significaba que no podría compartir con nadie su felicidad de haberlo encontrado. En estos pensamientos se encontraba cuando…

- Ahora es tu turno Candy, - esta lo miro extrañada- cuéntame que paso en tu vida después que de que desaparecí…

Al entender la pregunta que Anthony le hacía, Candy no pudo evitar que en su mente apareciera la imagen de un chico de ojos azules, sin embargo su cabello no era rubio…


muchas gracias por sus comentarios. los aprecio mucho. me pareció interesante lo que algunas me escribieron sobre preferir a albert pero "en este caso" inclinarse un poco por anthony. para ser honesta yo también creo que candy quedo con albert al final tanto de la serie como del manga y me alegra que fuera así (aunque no tengo nada contra terry) pero como ustedes dijeron "en este caso" yo también me inclino por anthony. después de todo, si el no hubiera muerto lo mas probable es que hubieran quedado juntos de alguna o otra manera. el no era del tipo que se rendía y hubiera luchado por ella contra terry si fuera necesario pero no paso a si. por eso quise darle una oportunidad ahora. después de que todo paso para ver que hace.

así que, que les pareció este?