TARAAAAAN! después de varios borradores que no me convencieron... bueno, espero que este sí. jajaja

Este es el final (sí, el final, no intenten persuadirme D: tengo dos fics más que terminar! jajaa) de esta historia, y quiero agradecer a mi perra, a mi gata... ehem, digo, a ustedes, lxs lectores, que se toman su tiempo de leer. Gracias enormes por los favoritos, los comentarios, por seguir la historia...

Paso a responder los hermosos comentarios que me hacen muy feliz :) (sí, siempre digo lo mismo, por algo será ;) )

somerhalder701: me alegra que te haya gustado el capitulo! aquí el epílogo, y sí, estoy escribiendo más historias sobre esta pareja :)

Celestana: (chillando estilo el resplandor) PERO EN ESTE SI HAY! PORFAVORNOMEMATES! D: jajaja gracias por comentar, espero te guste este cap ;)

VSATGPFAN88: jajaja, las dos drama queens hicieron una hermosa bebé :) que sí, está aquí en este epílogo! ya sabes, las veelas son... sorprendentes en muchas cuestiones e.e jajaja, espero te guste, saludosss!

Marcedhampir777 : a mi también me parece hermosa la idea de pequeñas fleurs y hermiones dando vueltas por ahí, así que sí, tenía que ser una familia :P yo me lo imagino más como el segundo caso que planteaste ;) y no, no me animo a seguir por ahora esta historia, tengo pendiente las otras dos aún y la continuación del oneshot yyyy ya empecé la facultad otra vez u.u gracias por leer! :D

Allen-walker: jajajaja me reí mucho leyendo tu review, te atacaste tanto como Hermione o peor! jajaja nooo, todo tenía una explicación! ;) me alegra mucho que te haya gustado, aquí está el epílogo, espero te guste y perdón la tardanza :D beesos y hasta la próxima!

Nara375: totalmente, quién no se atacaría en una situación así? pero bueno, las consecuencias de la magia que se le va a hacer? ;) jajaja gracias a vos por leer y hasta pronto, espero!

Shaliahlam : hola! este es el último capítulo, el anterior fue un extra que me surgió en el momento. Muy interesante tu crítica, me gustaría saber más que es lo que habría que pulir, sé que hay varios errores porque he leído varias veces el trabajo (sí, lo hago para revisar más tranquila los errores) y en un futuro me comprometo a arreglarlos. gracias a vos por leer y dejar tu review, es importante para mí saber lo que lxs lectores piensan! saludos!

dianadethemyscira: yo tampoco dudé jamás de la fidelidad de Fleur! me parece genial tu fe en ella! (no se si cuenta igual lo mío porque bueno, yo lo escribo... pero...) :D jajaja aquí está el epílogo por fin, por fin conoceremos a lo que hicieron estas dos brujas geniales :) muchas gracias por leer, yo también soy una romántica aunque no lo admita jajaja saludosss!

Flokita: lo del bebé fue un ataque de "inspiración" que dio por resultado ese capítulo extra, pero es que siempre me imaginé que tendrían bebés hermosos como ellas :D jaja! sí, tienes razón, podría haber contado un poco más del embarazo, pero en ese momento decidí contarlo así, en fin, quizás en un futuro pueda ampliarlo, no lo sé. gracias por leer!

kimme: yo le hice ojos de cachorrito a la pantalla de la pc para que me saliera algo lindo antes pero resultó que era yo la que tenía que escribirlo y no funciona conmigo misma u.u jajaja me encanta que te haya gustado leer la historia tanto como a mí esribirla! :D y entiendo perfectamente, yo he leído varias veces algunos fics desesperada porque mágicamente apareciera otro capítulo más jaja :) espero te guste este también, saludosss enormes!

jizakura: aquí está aquí está aquí está! espero que esto haga que dejes de sufrir porque no quiero hacer sufrir a nadie D: D: D:


Epílogo

(Te amaba antes de saberlo)

Los primeros meses no fueron fáciles, pero ambas se turnaron religiosamente para atender el llanto de la pequeña niña durante las largas noches. Además, habían tomado sus bajas por maternidad, aunque Hermione continuaba adelantando un poco de su trabajo en casa, consciente de que los seres mágicos desamparados no podían esperar indefinidamente que las leyes cambiaran para obtener un poco de justicia.

Y esa noche, la inglesa se secó descuidadamente los dedos manchados en un pedazo de pergamino suelto al escuchar el llanto de su hija, incorporándose con rapidez, para caminar fuera del estudio a través del pasillo.

La casa en la que se habían instalado era lo suficientemente amplia, de hecho, todavía le sobraba una habitación, y el cuarto de Victoire era la anteúltima puerta al final del pasillo, pintada de un bonito melocotón, en la que colgaba un pequeño letrero con el nombre de la niña, que la madre de Hermione le había regalado junto a la cuna.

Empujó la puerta entreabierta para encontrar a Fleur de pie junto a la cuna, sosteniendo a la pequeña Victoire en sus brazos. Desde su lugar, Hermione podía verle la espalda, cuyos hombros estaban un poco caídos por el cansancio y la larga cabellera rubia despeinada, con mechones que parecían desafiar la ley de la gravedad.

-Creí que era mi turno.- murmuró la inglesa acercándose. Fleur miró por encima de su hombro, con una expresión tranquila en el rostro a pesar de cansancio, y Hermione la sujetó suavemente por las caderas, apoyando su mentón en el hombro desnudo de la rubia. Desde su posición, podía ver a su hija mamando lánguidamente del pecho izquierdo de Fleur.

-Ya es hora de su comida. Lo sé porque me duelen los pechos, demasiada leche…- explicó vagamente la francesa, apoyándose en Hermione.

La inglesa sólo pudo dar un gruñido de asentimiento, presenciando el acto materno con devoción. Lo cierto es que los pechos de por sí llenos de la francesa habían aumentado un par de tallas, por suerte rebosantes de leche, aunque Fleur a menudo se quejara por la excesiva sensibilidad en la zona.

Hermione pensó con una complicidad bochornosa, que ni ella ni (muy por seguro) Victoire, tenían en realidad algún problema con aquello. Al contrario.

-¿Qué es tan interesante?- preguntó arqueando una ceja la francesa, consciente de la mirada insistente de su compañera.

Se encogió de hombros por toda respuesta, dejando un suave beso en la base del cuello de la rubia.

-Se ha dormido.- dijo simplemente, evitando confesar el tren de sus pensamientos.

Fleur asintió, mirando nuevamente a la bebé entre sus brazos. Con cuidado de no despertarla, depositó a Victoire nuevamente en la cuna, suspirando luego, sin molestarse en acomodar su ligero camisón, que colgaba por un hombro dejando aún su pecho al descubierto.

-Déjame ayudarte.- murmuró, tomando delicadamente el delgado bretel de seda, deslizándolo suavemente a través del hombro de la veela para colocarlo en su lugar otra vez. Sin embargo, sus dedos permanecieron sobre su piel.

Fleur suspiró al contacto, dejando caer su cabeza hacia atrás para apoyarse nuevamente en Hermione, que la recibió abrazándola por la cintura con el brazo libre.

-¿Todavía duelen?- preguntó con la voz un poco más ronca. Desde ese ángulo la vista a través del escote era maravillosa, y la seda de la prenda le permitía notar sin dificultad la protuberancia de los pezones.

La veela le dio una sonrisa taimada, torciendo el rostro para dejar un pequeño beso en el cuello de la otra.

-¿Sabes alguna forma de aliviarme?- suspiró con fingida inocencia, y Hermione sintió que todos los nervios debajo de su piel comenzaban a arder ante la expectativa.

-Creo que puedo hacer algo al respecto.- dijo rotundamente, trasladando una de sus manos directo a acunar el pecho izquierdo de la veela y lo apretó ligeramente.

Fleur suspiró cerrando los ojos, en tanto se arqueó hacia la caricia. Y Hermione sonrió contra su mejilla, besándola luego con cariño, mientras su dedo trazaba círculos perezosos alrededor de la sensible protuberancia.

-Amor, quizá deberíamos ir a la cama. Victoire duerme… y estaremos más cómodas allí.- sugirió en un susurro, aunque su otra mano ascendió para capturar el otro pecho, apretando la carne con deleite.

La veela asintió como pudo, y dejó escapar un nuevo suspiro cuando las manos de su compañera abandonaron aquella zona para ir hacia su cintura y girarla. Compensando la pérdida de contacto, Hermione la besó con intensidad, disparando su lengua a través de los labios de Fleur, instándola a responder con el mismo anhelo, y la francesa torció un poco la cabeza para tener mejor acceso, acariciando con su lengua la de la otra.

Caminaron hasta su habitación en medio de besos inacabados y en el mayor silencio posible, cerrando la puerta de la habitación con un clic ligero. Las manos ansiosas de la rubia desprendieron con rapidez el jean de la inglesa mientras ésta se deshacía de su propia camiseta.

Hermione pateó los pantalones fuera de sus piernas, quedando sólo con su ropa interior, y le dio una sonrisa hambrienta a Fleur, que se estremeció al notar los ojos penetrantes sobre sus pechos hinchados. Enseguida, la castaña la llevó hacia la cama, empujándola suavemente contra el colchón en una muda indicación.

Por lo general, tenían una breve batalla sobre el control, porque a la rubia no le gustaba ceder con tanta facilidad y lo cierto es que a la inglesa, tampoco. Pero esa noche, la expresión decidida de Hermione no daba lugar a réplicas, y Fleur se acomodó a sí misma sobre las almohadas.

Hermione se arrodilló en medio de las piernas de su compañera, acariciando con las palmas de las manos a través de las pantorrillas ascendiendo lentamente, mientras sus ojos café miraban directo hacia los cerúleos, y la francesa tomaba respiraciones profundas intentando controlarse y fallando miserablemente. Entonces, los dedos de la inglesa encontraron el borde del camisón, levantando la prenda con deliberada lentitud, descubriendo la piel nívea de la veela y agachando la cabeza para comenzar a dejar un camino de besos húmedos a través de su vientre.

La inglesa recordaba con adoración los cambios sucedidos en el cuerpo de su compañera durante el embarazo. Si bien su hinchado vientre había desaparecido casi por completo sin dejar marcas, los pechos llenos permanecerían por un tiempo más, y Hermione sonrió al descubrirlos, antes de finalmente quitar por completo la prenda que se había vuelto un obstáculo.

Sin demorarse, pero captando la expresión anhelante de Fleur y sonriéndole cómplice, inclinó el rostro para tomar con la boca uno de los rosados pezones, obteniendo un leve gemido así como las uñas de la rubia clavadas en sus hombros. Se sostuvo con un codo al costado del cuerpo de Fleur, mientras su mano libre viajo hacia el otro pecho, comenzando a masajearlo, pellizcando cada tanto la protuberancia que los coronaba. Fleur gimió con más fuerza, arqueando su cuerpo hacia arriba, golpeando su cadera con la de la otra y consiguiendo un roce grato que hizo gruñir a Hermione placenteramente.

La castaña succionó por inercia el pezón en su boca, consiguiendo inevitablemente un poco de la leche materna de Fleur, sonrió con malicia, liberándolo con un pequeño pop, para lamerlo con la punta de su lengua y soplándolo suavemente luego, haciendo estremecer una vez más a la veela. Enseguida continuó hacia el otro, mientras su mano se deslizó entre sus cuerpos, directo a la entrepierna de Fleur, colando su mano dentro de la ropa interior, pasando tentativamente dos de sus dedos a través de los pliegues húmedos.

Fleur chilló, sus caderas despegándose involuntariamente del colchón ante la invasión de los dedos de su compañera profundamente en su intimidad, enviando una sacudida de placer a todo su cuerpo, que se sumaba a las gratas atenciones que le propiciaba con la boca en sus pechos. La inglesa dejó escapar una leve risita, levantando el rostro para mirarla.

-Si sigues así, despertarás a Victoire.- le advirtió juguetonamente, y retiró los dedos en el interior de Fleur casi por completo sólo para volver a embestirla con más fuerza.

La rubia se mordió el labio en un intento de ahogar un gemido, enterrando otra vez las uñas en los hombros de Hermione que siseó ante el dolor placentero y la besó de lleno, mientras comenzaba a establecer el ritmo entre las piernas de Fleur, cuya cadera intentaba seguir el movimiento en medio de pequeños gemidos desesperados.

Poco a poco, Hermione podía sentir su propia piel incendiarse a través de su vínculo, percibiendo el placer ascendente de Fleur casi como si fuera propio. Se apartó de su beso lo suficiente para poder admirar el rostro de la veela, que comenzaba a jadear, con los ojos cerrados y las cejas arrugadas, mientras se acercaba rápidamente a su liberación.

Una vez más inclinó la cabeza, atrapando con manía uno de los turgentes pezones, y lo apretó entre sus labios luego de chasquear con su lengua. Y aquello fue el impulso que Fleur necesitaba, llegando con fuera a un orgasmo que atrapó los dedos de Hermione entre las paredes cálidas de su sexo.

La rubia dejó escapar un gemido gutural, retorciéndose mientras las oleadas de placer recorrían su cuerpo y la inglesa observó embelesada, esperando pacientemente a que se recuperara.

Luego de unos cuantos segundos, retiró sus dedos de la intimida de Fleur y dejó un beso casto en su mejilla, admirando el rostro relajado de la veela. Sonrió al notar las leves ojeras debajo de sus ojos producto del cansancio que arrastraban ambas desde hace meses.

-¿Hace cuanto que no hacíamos el amor?- preguntó, al recordar que últimamente se dedicaban a acariciarse lánguidamente sólo para transmitirse todo lo que se amaban, pero sin llegar a nada más, porque se quedaban dormidas en los brazos de la otra antes de poder intentarlo, y a sabiendas de que sus horas de sueño serían pocas.

Fleur soltó una breve carcajada.- ¿Dos semanas? Creo que desde la visita de tus padres, cuando tu madre insistió en que ella se ocuparía de Victoire y nos obligó a salir a cenar.

Hermione asintió riendo.-En el asiento trasero del coche de mi padre.- dijo divertida, pensando en que sonaba como un cliché muggle, pero que en ese momento habían estado casi desesperadas por un poco de intimidad.


-Amor, ¿dónde está el vino?- inquirió Hermione en voz alta, buscando frenéticamente en las alacenas, intentando mantenerse estable en el par de zapatos de tacón, que Fleur había insistido en que usara.

-Lo dejé sobre la mesa de café en la sala de estar junto a los regalos…- respondió la aludida, entrando a la cocina con Victoire en brazos, que miraba con curiosidad a su madre revisándolo todo.

Hermione se giró entonces, haciendo una mueca.-No me di cuenta…- murmuró avergonzada, tirando del borde de su vestido para acomodarlo en su lugar.-No entiendo cómo me convenciste de usar de usar esto…

Fleur le dio una sonrisa pícara a cambio.-Diría el por qué, pero no creo que sea apropiado decirlo delante de nuestra Victoire.- respondió, guiñándole un ojo a la castaña y dejando luego un beso en el cachete regordete de la niña, que gorjeó alegremente agitando sus manitas en el aire.

Hermione se mordió el labio, negando con la cabeza un par de veces y se acercó para tomar a su hija en brazos, repasando mentalmente si tenía el resto de las cosas listas.

-Bien, entonces creo que podemos irnos, Harry nos espera abajo, ha traído su auto nuevo.- dijo la castaña, besando suavemente a la rubia, que asintió en acuerdo y salió a buscar el resto de las cosas.


La cena de Navidad se celebró una vez más en la madriguera, y la mesa había tenido que ser ampliada mágicamente una vez más, puesto que Luna, Gabrielle y Neville se habían sumado ese año a los festejos.

-Por favor, Fleur, ¿Vas a privarme de ver a mi sobrina para el año nuevo?- se quejó Gaby, que sostenía a una animada Victoire, la pequeña niña rubia jugaba con un sonajero mágico que cambiaba de color constantemente, regalo adelantado de su tía.

-Todavía no hemos decidido con Mione dónde lo pasaremos.- respondió tranquilamente la hermana mayor, mirando en dirección de su compañera, que en ese momento hablaba con Ginny. Fleur frunció el ceño al notar la expresión de Hermione, percibiendo un extraño nerviosismo a través de su vínculo.

-Dime al menos que irán a Francia. Quiero verlas antes de tener que volver a la escuela.- insistió con un puchero Gabrielle, mirando a su hermana con ojos de cachorro.

Fleur sonrió, encogiéndose de hombros.-Tengo algo en mente…- confesó, sin dejar de mirar a la castaña, lo que terminó llamando la atención de Gaby también.

-¿Hermione tiene que trabajar?

La bruja mayor negó con la cabeza, todavía demasiado pendiente de Hermione, que casi en el otro extremo de la habitación, hablaba con Ginny en un cuchicheo bajo, aunque ahora Luna se había sumado a la conversación y sonreía enormemente, aunque la castaña por el contrario, tenía una expresión casi atormentada.

-¿Habrá sucedido algo?- siguió Gabrielle, captando también la particular situación.

Fleur suspiró, haciendo una mueca con los labios.-Espero que no, realmente tenía ganas de unas buenas vacaciones…

Gaby le sonrió con empatía, pasando a mirar a su sobrina luego, que estaba ajena a completamente todo lo que no fuera su camaleónico sonajero.

-Bueno, si necesitan un poco de tiempo a solas, puedo ser la niñera de Vicky…

-Oh, por supuesto que sí, tenía algo en mente y estoy segura que tú y mamá podrán ayudarme…- dijo Fleur, sonriendo sin poder evitarlo.

Gabrielle arqueó una ceja con curiosidad, pero asintió sin dudarlo.

Sin embargo, todo lo que Fleur rogaba era que no surgiera nada extraño como para arruinar sus planes.


Se acercó a su compañera por la espalda, abrazándola por la cintura con cariño y dejando un beso casto en su mejilla.

-Joyeux Noël, chérie.- murmuró en su oído, sosteniendo un sobre de vibrantes colores rojos y verdes delante de la castaña.

Hermione sonrió, tomando el sobre con curiosidad.

-Ya que Victoire recibió sus regalos, pensé que sería justo que tú también.- dijo muy sonriente, esperando a que se decidiera a abrirlo.

La castaña asintió con entusiasmo, y abrió la solapa para encontrar dos pasajes de avión con destino a París.

-Todavía tengo mi departamento, y pensé que podríamos hacer los recorridos que nos quedaron pendientes…- explicó con suavidad, aguardando la reacción de la otra bruja.

La inglesa asintió con rapidez, girando en los brazos de Fleur para poder besarla con más comodidad. Podía sentir la sonrisa de la otra sobre sus labios, y el sentimiento feliz y nostálgico que las invadió a ambas al recordar aquella semana.

-Creo que es una idea excelente, amor.- suspiró Hermione, mirándola profundamente con sus ojos café en los que podía perderse por horas.-Pero tendremos que adaptar algunos de esos planes…

La rubia la silenció de un rápido beso.-He hablado con mis padres, y ellos cuidarán de Victoire para algunas de las excursiones.- repuso, orgullosa de su capacidad de organización.

La inglesa dejó escapar una risita, mordiéndose el labio mientras los ojos le brillaban.

-Has pensado en todo, amor.- dijo con fingida sorpresa, pero se tornó entonces repentinamente más seria.-Tenía algo para ti también, pero hubo un pequeño detalle en el que no reparé… así que lo siento, pero tendrás que esperar.

Fleur arqueó una ceja con interés al oír aquello, examinando si la expresión de pena y vergüenza en el rostro de la inglesa no eran más que un truco.

-Prometo que lo compensaré.- murmuró la castaña, intentando una sonrisa de disculpas.

-¿Y por qué me lo dices ahora?- inquirió con sospecha, mirándola por debajo de sus pestañas.

Hermione rodó los ojos, sonriéndole burlonamente.-Oh, para empezar para que no pienses que los regalos de mañana serán los únicos… y porque también sé que te carcomerá la curiosidad.

La rubia gruñó por todo respuesta, fingiendo que la lluvia de besos que Hermione comenzó a esparcir por toda su cara no le encantaban tanto como en verdad lo hacían.


Hermione no había olvidado lo particularmente tranquilas que le habían parecido las noches de París, pero quizá tuviera que ver con la compañía que había disfrutado en su estancia anterior.

Ese día en particular, Apolline y Monsieur recogieron a Victoire, con la promesa de que estaría allí con la bebé para almorzar al día siguiente, dándoles espacio a las dos jóvenes brujas para disfrutar de su aniversario.

Y para ser completamente honesta, aunque pasaron parte de su día visitando hermosos lugares de la escena parisina e intercambiaron significativos regalos, gran parte del día se lo pasaron en la cama… y en otros lugares del departamento también, aunque practicando una misma actividad.

Pero aún faltaba el broche de oro, y eso era lo que tenía a la inglesa hecha un manojo de nervios en ese momento.

Suspiró, intentando calmarse. Se ajustó la bata en los hombros y caminó hasta el balcón, donde Fleur la esperaba, luego de haber disfrutado de una cena ligera, y con una botella de buen vino servida en dos copas.

-Chérie.- murmuró la rubia, palmeando el asiento vacío a su lado y estirando el brazo para alcanzarle una de las copas.

Hermione le dio una pequeña sonrisa nerviosa y aceptó lo que le ofrecía, apurando el vino con un buen trago, quizá de alguna manera eso ayudaría a deshacerle el nudo que tenía en la garganta.

Fleur la miró arqueando una ceja, con los ojos claros brillando por curiosidad, y la inglesa estaba segura de que su compañera podía sentir su nerviosismo no sólo en sus acciones, si no también a través de su vínculo, por lo que tendría que actuar rápido antes de que la rubia saltara a conclusiones.

A pesar de la invitación al asiento, decidió que sería mejor situarse delante de ella, y apretando la pequeña caja que tenía detrás de su espalda, se acuclilló delante de la veela, tomando suavemente su mano.

Fleur la miraba con curiosidad y expectación, sus ojos azules brillaban reflejando las luces de las velas que habían esparcido por todo el departamento para crear un clima más íntimo, pero también transmitían amor.

Sonriendo, con la confianza de quien ama y se sabe amado, Hermione tomó una respiración profunda antes de empezar a hablar.

-Yo… simplemente quería decirte que te amo…- comenzó tentativamente, observando con atención el rostro de la francesa.-Y que si pienso en el pasado, jamás tuve fantasías de amores ideales, todo lo que sucedió, honestamente no me daba tiempo para esas cosas…

Hermione hizo una pausa, intentando recordar las palabras que había ensayado en su mente miles de veces, pero la emoción la embargaba de tal forma que su boca hablaba sola, dejando de lado cualquier argumento lógico.

-Pero lo cierto es que jamás lo necesité. Porque siempre has sido tú. Aún en los momentos más oscuros y las horas en las que todo parecía perdido, solamente necesitaba de ti para renovar mis esperanzas. No entendía por qué, pero recordarte a ti, la forma en la que me sonríes y me miras, los abrazos fuertes que me hacían sentir segura, y las palabras de aliento cuando sentía que no podía creer ni en mí misma...- dijo lentamente, sabiendo que tenía las mejillas incendiadas y sin atreverse a mirar a los ojos azules de Fleur, limitándose a sus manos entrelazadas sobre el regazo de la francesa, hizo una breve pausa, respirando profundamente antes de continuar:-Los años han pasado y a pesar de la distancia, jamás he podido apartarte de mi mente aunque lo quisiera. Fleur, tarde años en poder aceptar que estaba completamente enamorada de ti y un poco más en atreverme a declararte mi amor…

Haciendo acopio de todo su valor, se atrevió a levantar la mirada para encontrarse con los ojos azules que la miraban amplios y cristalizados, había además una sonrisa estampada y ligera en sus labios, que inevitablemente tentaron a Hermione, por lo que se inclinó hacia delante, en un beso tierno y apacible, mientras retiraba la mano de detrás de su espalda y depositaba la pequeña caja sobre la palma de la mano de Fleur.

Cuando se alejó, la rubia le dio una mirada inquisitiva, y Hermione la animó con una sonrisa a que abriera la pequeña caja de terciopelo. Dentro, había dos anillos, que hicieron que Fleur dejara de respirar y en consecuencia, que el corazón de la inglesa se detuviera de pura expectación.

Sólo cuando una naciente sonrisa comenzó a formarse en el rostro de la rubia es que se atrevió a hablar:

-Sé que ya tenemos una vida juntas e incluso una hija, pero aún así me gustaría que… ehm, quiero decir, me encantaría…- balbuceó torpemente, y suspiró frustrada al darse cuenta que estaba arruinando el momento, lo que hizo sonreír aún más a la francesa.

-Sí.- dijo entonces Fleur con seguridad, a lo que la castaña la miró con timidez.-Sí quiero, quiero casarme contigo, Hermione.

La inglesa dejó escapar una risita de pura felicidad, inclinándose otra vez para besarla, sintiendo su interior bullir pero de sentimientos mucho más gratos que los anteriores.

Luego, deslizó el anillo que había comprado para Fleur en su dedo, el cual era una banda de plata estilizada y elegante, coronado con una gema azul engastada. Enseguida, la rubia hizo lo mismo con el restante, que era exactamente igual salvo porque tenía una gema roja en su lugar.

Ambas permanecieron en su lugar, sonriendo felizmente la una a la otra, observando los anillos en sus manos entrelazadas.

-¿Esto es lo que te tenía tan nerviosa? Te vi hablando con Ginny en la cena de Navidad…- cortó el silencio Fleur, con evidente curiosidad.

Hermione se encogió de hombros, sabiendo que sería imposible que su compañera no se hubiera dado cuenta. Al final, se decidió por decirle la verdad.

-Para ser honesta, iba a proponértelo antes, ese mismo día… pero estuve tan preocupada por conseguir un anillo perfecto para ti… que olvide conseguir uno para mí.

La confesión hizo reír con fuerza a Fleur, que se escondió en el cuello de la castaña intentando ahogar las carcajadas. Y a pesar de su vergüenza, Hermione esperó pacientemente a que su futura esposa se calmara.

Finalmente, tras unos cuantos segundos para poder controlarse, Fleur levantó el rostro, dándole una sonrisa brillante a la inglesa y acariciando suavemente su mejilla con la mano.

-Te amo.- suspiró, enviando una oleada de ese sentimiento puro que abrazó gentilmente el alma de Hermione.-Te he amado desde el primer día en que te conocí, y siento como si te hubiera amado aún antes de conocerte, chérie.

El corazón de Hermione rebotó con fuerza en su pecho, y estaba segura que la sonrisa en su rostro era tan fuerte que le haría doler las mejillas después.

-También te amo, mi amor, y sé que lo haré por el resto de mi vida.

El último pensamiento coherente que tuvo esa noche antes de volver a besar a su compañera, fue que nunca había tenido una certeza que la hiciera tan feliz.


Bueno, hasta aquí he llegado, muy feliz y satisfecha de haber escrito esta historia y poder finalizarla también! gracias, miles de gracias por leer, una vez más...

Podría haber puesto "Fin", pero en realidad es como si sus vidas juntas como pareja recien acabara de empezar (a pesar de que no es necesario en realidad que se casen para validar su amor, pero me pareció que en un sentido romántico, ambas lo querrían).

Intenté mostrar también un poquito más de lo cotidiano, de lo que sería ambas viviendo juntas después de la semana en la que se reunieron por fin, espero les haya gustado!

gracias mil!

saludos enormes, espero sus comentarios :)