Enamorado de una hombreriega
Capítulo 10 UNA HOMBRERIEGA DOS CARAS Y VENGATIVA
Ha pasado una semana desde que el detective contratado por Gaara había entregado las fotos sobre las aventuras amorosas de Hinata. Bajo las órdenes de su jefe, el detective seguía a todos lados a Naruto, con el fin de descubrir algo que molestara a Hinata o saber su reacción sobre las fotos.
Ese lunes en la mañana, el detective se encontraba en su auto comiendo unas rosquillas y escuchando la radio mientras esperaba a Naruto para seguirlo hasta su trabajo. Se aburría de verlo en su misma rutina: Salir con una sonrisa boba, o con prisa con papeles en mano y con su corbata sin arreglar o incluso más vestido en compañía de Hinata. Pero esa mañana, vio a un Naruto que nunca creyó ver pronto o nunca.
El espía observó como el rubio salía muy arreglado, pero en su rostro había ira y rabia. Llevaba su maletín en la mano izquierda y en la mano derecha las fotos que le había enviado, pero las sostenía con furia en su mano. El Uzumaki subió a su auto con enojo y salió disparado a su oficina, seguido por el detective. Cuando el policía privado llegó a la oficina, usó un pase falso para entrar al edificio y seguir a Naruto. Lo encontró al final de un pasillo donde estaba la entrada de la oficina de Hinata. Se acercó lentamente a la puerta donde escucho una fuerte discusión.
-¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO HINATA?! ¡HAS ESTADO VIENDO A OTROS HOMBRES A MIS ESPALDAS Y ME HAS ENGAÑADO!-gritó furioso Naruto y asustó al detective.
-¡NO NARUTO, ERES EL ÚNICO AL QUE AMO! ¡YA NO HE ESTADO CON NADIE MÁS, TIENES QUE CREERME!-se escuchaban los lamentos llenos de dolor Hinata y se le oía llorar.
-¡CREÍ QUE ME AMABAS! ¡NO PUEDO TOLERAR ESTE ENGAÑO TUYO, MAÑANA MISMO FIRMARÉ MI RENUNCIA DE ESTE LUGAR! ¡ESTO SE ACABÓ HINATA!-finalizó con mucho dolor y rabia el rubio.
Sin escuchar una sola palabra más, Naruto salió de la oficina abriendo y cerrando la puerta con furia y desapareció del lugar, dejando a Hinata envuelta en llanto y totalmente destrozada. El detective había grabado todo lo dicho con una cinta de grabación y tomó unas pequeñas fotos. Él salió del edificio y tomó rumbo a su auto donde llamó a su jefe.
-¿Qué quieres?-habló Gaara desde el otro lado de la línea.
-Misión cumplida jefe, el tal Naruto rompió toda relación con la señorita Hinata con su treta-informó el detective.
-Perfecto, recibirás tu pago de inmediato. Ya no necesitaré de tus servicios-les felicitó el pelirrojo.
-Fue un placer hacer negocios con usted señor Del Desierto-finalizó la conversación y el detective colgó dejando a Gaara muy satisfecho.
-Hinata, al fin. ¡VOLVERÁS A SER MÍA!-declaró Gaara mientras soltaba una sonora y desquiciada carcajada como victoria.
-¿Sucede algo cariño?-preguntó Matsuri, la esposa de Gaara, desde la cocina.
-Nada cariño-respondió Gaara un poco nervioso.
Al día siguiente, Gaara tomó rumbo a la oficina de Hinata, fingiendo no saber nada de la situación de Naruto para sacar provecho. Llegó tranquilo y sin problemas, y al estar cerca de la oficina de la chica vio como salía de esta Naruto, con unos papeles en mano y una caja con sus cosas suyas, caminando hacia la salida del lugar. Gaara tocó a la puerta y entró con una cara de preocupación falsa.
-Hinata, ¿te encuentras bien?–preguntó el pelirrojo con inocencia fingida.
-Ho-hola Gaara, no es nada-le saludó Hinata estaba llena de lágrimas y con la mirada perdida.
-No puedes mentirme, preciosa ¿qué pasó?-preguntó con confusión fingida la mujer.
-Naruto, él terminó conmigo-le respondió Hinata y empezó a llorar en silencio.
-Lo lamento tanto, cariño. si necesitas compañía, puedes contar conmigo cuando lo necesites-le dio su apoyo Gaara y se acercó a la chica para abrazarla, mientras esbozaba una siniestra sonrisa sin que Hinata lo viera.
-Gra-gracias Gaara, en verdad necesito compañía-agradecía Hinata mientras se aferraba al abrazo del pelirrojo.
-Vi que Naruto salió de tu oficina, ¿te hizo algo malo?-cuestiono el sujeto.
-No, solo entregó su carta de renuncia y tomo sus cosas. Dijo que ya no quería saber nada de mi ni tenerme cerca. La verdad es que era un buen empleado-admitió Hinata y lloraba al hablar.
-Alguien como tú puede conseguir a alguien mejor en poco tiempo-declaró Gaara.
-Creo que perdí el toque, él fue una de mis relaciones más largas-suspiró el pelirrojo.
-Te olvidas de mí…-le lanzó una indirecta Gaara.
-Tú me engañaste-mencionó la chica algo resentida.
-Ya no soy lo que era, he cambiado-mintió Gaara mientras cruzaba los dedos detrás de su espalda.
-Me alegra saber eso, te agradezco por tu consuelo-dijo la ojiperla.
-Si me necesitas para lo que sea, no dudes en llamarme-ofreció el sujeto.
Gaara se separó de Hinata y le dio un beso en la frente para después salir de la oficina con una sonrisa de victoria totalmente siniestra. El pelirrojo se fue del edificio y estaba planeando como volver a conquistar a la chica.
Al día siguiente, el empresario malévolo se encontraba en su oficina con su habitual rutina de trabajo, hasta que recibió una llamada en su celular.
-Habla Gaara, ¿quién es y qué necesita?-.
-Gaara, soy yo Hinata-.
-Hola preciosa, ¿hay algo en lo que pueda ayudarte?-preguntó el pelirrojo.
-Estoy muy deprimida aún y necesito compañía. ¿Podrías venir a consolarme en mi departamento?-le pidió Hinata.
Esas palabras de Hinata hicieron sonreír al pelirrojo porque era lo que estaba esperando todo este tiempo.
-Iré contigo al terminar mi trabajo-mintió Gaara.
-Esperaré pacientemente por tí-finalizó Hinata y sin más colgó.
Al colgar el teléfono, Gaara se levantó de su asiento y caminó hacia la ventana con vista a la ciudad mientras se dibujaba una sonrisa demente en su rostro.
-¡AL FIN, VOLVERÁS A SER MÍA HINATA! ¡MUAJAJAJA…!-gritó Gaara con locura.
-¿Ocurre algo señor Del Desierto?-preguntó Fu, la secretaria de Gaara.
-No es nada señorita Fu. Continúe con sus labores y tal vez reciba un premio-le respondió seductoramente el pelirrojo.
Gaara le guiñó el ojo de forma coqueta haciendo que la peliverde se sonrojara por la pequeña indirecta.
Pasó el día muy rápido y, al terminar su trabajo, Gaara tomó rumbo al departamento de Hinata. Al llegar, la puerta se abrió, donde la Hyuga peliazul lo esperaba usando un hermoso vestido muy tentador y sexy.
-Bienvenido Gaara, te estaba esperando-saludó la ojiperla.
-Te ves muy elegante, no parece que estés deprimida-opinó el pelirrojo mientras notaba la sensual vestimenta.
-Claro que estoy deprimida, pero no podía recibirte usando ropa común-alegó la peliazul.
-Pues te ves muy hermosa-admitió el sujeto.
-Gracias Gaara. Pasa, preparé una deliciosa cena para los dos-le indicó Hinata.
Hinata y Gaara se sentaron a la mesa para disfrutar un delicioso banquete preparado por la chica. Ambos empezaron por hablar de sus vidas, donde el pelirrojo le contó sobre su vida matrimonial, mientras compartían una copa de vino.
-Así que tienes problemas con tu mujer-repasaba Hinata la información del pelirrojo.
-Así es. Después de eso, me di cuenta del error que cometí al casarme con ella, cuando debí quedarme contigo-bajaba la vista Gaara, mientras ocultaba sus mentiras con una mirada triste
-Si te soy sincera, aun me gustas. Creo que nunca pude olvidarte, después de todo fuiste el primero en mi vida-admitió la ojiperla.
-Siempre has sido una mujer gentil, eso es algo que siempre supe-recordó el sujeto.
-Gracias, ¿quieres sentarte en un lugar más cómodo?-le propuso Hinata.
Hinata se levantó de la mesa y tomó la mano de su acompañante mientras lo guiaba a un cómodo sofá de la sala.
Gaara sintió la comodidad del sofá, a lo que Hinata contestó que se sentía mucho mejor en compañía de alguien. El pelirrojo estaba convencido de que sus encantos habían vuelto a enamorar a la chica ojiperla. Él se acercó más a la chica mientras pasaba su brazo izquierdo para atraerla más a su cuerpo.
-Yo opino que nos merecemos una segunda oportunidad. Si vuelves conmigo, serás tratada como la reina que eres y prometo nunca lastimarte ni herirte emocionalmente-mintió muy bien Gaara.
Una sonrisa bastó para que Hinata cerrara el trato. Se acercó lentamente al pelirrojo para unir sus labios y compartir un beso lleno de pasión y lujuria.
Gaara empezó a soltar caricias en el cuerpo de Hinata, pero cuando estaba por tocar sus pechos, sintió como sus párpados se hacían más pesados hasta caer profundamente dormido en sus piernas.
Después de un rato, Gaara recuperó el conocimiento y sintió algo muy duro sujetando sus muñecas. Al abrir los ojos, vio con sorpresa que se trataban de unas esposas, además de que frente a él estaban varios oficiales que le apuntaban con sus armas, y al fondo se veía a Hinata junto a Naruto y sus padres con una sonrisa burlona.
-¡GAARA DEL DESIERTO, QUEDA ARRESTADO POR FRAUDE, TRÁFICO ILEGAL DE ARMAS, DROGAS ILEGALES Y TRATA DE PERSONAS!-dijo el Oficial Yamato levantándolo del sofá.
-¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?!-exclamó Gaara totalmente nervioso.
-Fue una trampa, cariño. Fuiste tan tonto para pensar que había caído de nuevo a tus pies. Por favor, llevo más en el juego que tú-declaró Hinata pegándose a su novio rubio.
-Planeamos todo: El falso rompimiento, el despido, la invitación, la cena y la emboscada. Todo para que la policía lograra arrestarte por tus crímenes, sin oportunidad de escapar-confesó Naruto satisfecho.
-¡MALDITOS! exclamó enormemente furioso Gaara porque había descubierto, pues se había asegurado de ocultar sus crímenes a la luz del sol y del público.
-Sí, la curiosidad fue mucha. Digamos que fue un pajarito quien nos pasó toda esa información, algo que fue totalmente repulsivo descubrir-habló Minato.
-Ya escuché suficiente, llévense a este criminal enfermo de aquí-ordenó Yamato, mientras otros policías tomaban de los hombros al criminal.
-Permítame algo-pidió Naruto a Yamato y se acercó a Gaara-Soy un caballero y no me rebajaré a tu nivel de cobardía. Pero toma esto como una advertencia…-.
Sin siquiera verlo, Gaara recibió una poderosa patada en su entrepierna, que casi lo mata.
-¡ESTO ES LO QUE RECIBIRÁS SI VUELVES A INTENTAR SEPARARME DE HINATA! ¡¿FUI MUY CLARO?!-advirtió el rubio con mucha ira.
-Como… el cristal…-dijo Gaara con una voz chillona como el de una ardilla.
Los policías procedieron a llevarse a Gaara, el cual se retorcía con dolor por ser dañado en lo que le quedaba de "hombría". Mientras era sacado del departamento, los cuatro afectados miraron con seriedad su marcha final. Al cerrarse la puerta detrás de las autoridades, los cuatro no pudieron más que soltar una sonora carcajada, celebrando su victoria sobre el infame pelirrojo.
-¡ESO VALIÓ ORO, ME DUELE LA BARRIGA!-decía Kushina mientras se retorcía de la risa en el suelo.
-¡SU CARA DE ESPANTO Y LUEGO DE DOLOR, ESO FUE ÉPICO!-secundó Minato y se apoyaba en el suelo con mucha risa.
-¡ESO LE PASA POR QUERER PERJUDICARNOS!-declaró Naruto entre carcajadas.
-Bueno, olvidemos todo esto – dijo Hinata recuperando un poco la compostura – esto merece una deliciosa cena. Yo invito
-Pero antes de irnos, debes lavarte los dientes-le indicó Naruto a su novia mientras la detuvo y apuntó al baño.
-Tienes razón ¡QUÉ ASCO TENER LA SALIVA DE GAARA EN MI BOCA, ME SIENTO SUCIA!-gritó Hinata con asco.
-Al menos, desapareció de nuestras vidas-finalizó Naruto la conversación.
Los cuatro salieron del departamento con rumbo a un restaurante para celebrar su victoria. Naruto iba conduciendo mientras hablaba con sus padres. Durante la conversación, Hinata recordó el plan que idearon para entregar a Gaara a las autoridades.
Flashback Inicio
Naruto y Hinata se encontraban en su departamento hablando sobre el problema de las fotografías, hasta que el rubio recibió una llamada de su padre.
-Hola papá-contestó Naruto el teléfono.
-Hola hijo, vamos de camino a tu departamento. Kakashi dijo que ya tenía la información sobre Gaara y acordamos reunirnos con ustedes. Mencionó que estaba muy hambriento y no tuvo tiempo de llegar a su casa-habló Minato mientras se escuchaban que conducía.
-Descuida, Hinata y yo prepararemos algo para todos-mencionó Naruto.
-Gracias hijo. Nos vemos en un momento-terminó la llamada el rubio mayor.
Naruto avisó a su amada sobre la llegada de sus padres y Kakashi y que debían preparar algo de comer. La chica sugirió un festín para agradecer la ayuda.
Sin pensarlo dos veces, empezaron a preparar un delicioso pavo relleno con ensalada, espagueti con chorizo y queso asado en tira para complementarlo. Una hora después, los padres llegaron al mismo tiempo que Kakashi.
El sujeto usaba un traje normal, pero cubierto por una gabardina oscura. Su rostro era cubierto por una máscara tipo ninja color negra hasta su nariz. Sus ojos eran negros y en su ojo izquierdo llevaba la cicatriz de una amplia cortada. Su cabello era plateado y en puntas paradas y mantenía una mirada serena y tranquila.
Hinata los invitó a pasar y se dispusieron a comer lo que habían preparado ella y Naruto.
-Ha pasado mucho tiempo Naruto, no te había visto desde que eras pequeño-saludó Kakashi al hijo de su antiguo maestro.
-Pues lo siento, pero la verdad, desconocía eso–respondió el rubio mientras comía.
-Por cierto, ¿por qué usa esa mascara?-cuestionó Hinata curiosa.
-Pues verás, mi trabajo me expone a muchos enemigos. Por eso necesito mantener mi identidad en secreto…-declaró el peliplateado poniendo una expresión seria e intimidante.
-Deja las payasadas, usas esa ridícula mascara para que la gente no te vea sangrando cuando lees esos estúpidos libros eróticos-interrumpió Kushina molesta a Kakashi con un manotazo en su cabeza.
-Mi máscara no es ridícula. Es genial y sofisticada…-alegó Kakashi molesto.
-¿Cuáles libros eróticos?-preguntó Hinata curiosa.
-El "Icha Icha"-contestó Minato.
-Ya veo, son esos libros del señor Jiraiya. Hace un tiempo Hinata y yo logramos una gran negociación con él en Hawái. Como le agradamos mucho, nos envió de regalo una colección completa de sus libros, incluyendo unos exclusivos de "Edición limitada Deluxe" y extremadamente difíciles de conseguir…-contó Naruto, pero antes de poder continuar, fue tacleado por Kakashi mientras sus ojos brillaban con intensidad.
-¡SI ME DAS ESOS LIBROS, TODA LA INFORMACIÓN QUE REUNÍ PARA USTEDES SERÁ TOTALMENTE GRATIS! ¡INCLUSO LES AYUDARE CON SUS PLANES…!-propuso Kakashi y se puso sobre el rubio a forma de súplica.
-Eres de lo peor-regañó Kushina mientras se palmeó la frente avergonzada y estiraba la oreja del peliplateado para quitarlo de encima de su hijo.
-Descuida, son tuyos. Además Hinata y yo ya los leímos-dijo Naruto mientras se levantaba un poco nervioso.
-¡DESDE AHORA, SERÁS MI PROTEGIDO! ¡NADIE TE LASTIMARÁ MIENTRAS YO ESTÉ CON VIDA!-declaró Kakashi mientras se ponía delante de Naruto con una mirada de confianza exagerada.
-Ah, ¿de acuerdo?-dijo el rubio estaba un poco incomodo.
Después de eso, Kakashi sacó una carpeta que contenía varios papeles con información de Gaara. Kushina se sorprendió al saber que todo era información sobre la vida criminal del pelirrojo. Los cuatro empezaron a leer todos y cada uno de los archivos de la carpeta, quedando desde impresionados y hasta asqueados por todo lo que estaban descubriendo.
-¡ESTO ES HORRIBLE! Tiene un negocio de trata de mujeres blancas, eso no es humano-habló Hinata con miedo y asco.
-Tráfico de drogas como cocaína, heroína, LSD, parece todo un experto-enlistó Naruto muy enojado.
-¿Qué tenemos aquí?-Kushina se sorprendió por algo que descubrió-Tiene varias cuentas en las Islas Caimán-.
-Además, varios de los edificios que ha construido violan las leyes de protección del medio ambiente. Si esto llega a manos de las autoridades, definitivamente será llevado a la prisión de por vida-analizaba Minato los archivos a detalle.
-Ha dejado de ser el Gaara que conocí hace tiempo, es un monstruo sin corazón-suspiró Hinata estando un poco triste por como terminó su antiguo amigo.
-No todos se pueden salvar cariño-Naruto se acercó a su amada con un abrazo para que se sintiera mejor-Seguirá tratando de arruinarnos la vida, es necesario que reciba un castigo-.
Naruto recibió un beso en la mejilla por parte de su novia al sentirse apoyada por su novio.
-Pero si hacen la denuncia, él se dará cuenta y tratará de escapar-hablo Kakashi un poco preocupado.
-Pero si algo lo mantiene distraído-empezó Minato a idear un plan.
-O alguien…-al momento que Kushina pensó en eso, todos giraron la vista hacia Hinata.
-¿Quién, yo?-dijo la pobre chica se puso nerviosa.
-Detesto reconocerlo, pero tienen razón-suspiró Naruto y agachó la vista ante la idea-Si te tiene, se distraerá por completo y será fácil atraparlo.
-Bien, esto es lo que haremos...-les empezó a contar su plan Minato.
Minato procedió a explicar su plan a todos: Hinata y Naruto debían hacer un escándalo donde se expusiera un "rompimiento". De esa forma, la persona encargada de pasar la información de Gaara lo informaría a su jefe, y él mencionad empezaría a buscar de nuevo la confianza y amor de Hinata, mientras ésta fingía caer en sus encantos. Cuando él empezara a tomar confianza, Hinata lo invitaría a su departamento donde se prepararía la trampa. Mientras la chica servía el vino al pelirrojo, ella colocaría un potente somnífero en su copa, lo que provocaría que cayera dormido. Así podrían llamar a la policía y entregarlo, demostrando que un pobre mujeriego como él, nunca le ganaría a una ex hombreriega como ella.
Flashback fin
Hinata tenía una sonrisa llena de tranquilidad y satisfacción al recordar todo lo planeado y como esto había resultado bien para todos, a excepción de Gaara. Llegaron a un elegante restaurante donde degustaron de un amplio banquete mientras celebraban el éxito de su plan. Al terminar la linda velada, Naruto y Hinata dejaron a los padres del último en su casa, para después volver a su departamento muy agotados.
-Uf, que día pero valió la pena-suspiró la chica colgando su bolso en el perchero de la puerta.
Hinata fue callada por un repentino beso de su amado dejándola muy sorprendida y llena de alegría.
-Na-Naruto…-dijo la pobre chica totalmente ruborizada y sorprendida.
-Perdona amor, pero debo asegurarme de quitar todo rastro de la esencia de Gaara en tu cuerpo-le habló el rubio y empezó a besar el cuello de su amada.
Los besos de Naruto hacían que la respiración de Hinata se volviera más agitada a cada momento. Sus gemidos que empezaron de pequeños y silenciosos, se convirtieron en grandes y llenos de intensidad. Poco a poco, Naruto empezó a desvestir a la ojiperla mientras ella le devolvía el favor. Ya totalmente desnudos, entraron a su habitación sin detener sus besos y caricias que se volvían cada vez más intensos. La pasión que los dominaba era totalmente insaciable.
-Hinata, en serio extrañé tu lujurioso cuerpo. Cada parte, cada centímetro me pertenece y lo deseo con fuerza-le susurró Naruto y no dejaba de besarla.
-Yo también te extrañé mucho mi amor. Sin tus besos, sentí que iba a morir-le respondió la chica y ella acariciaba el cuerpo de su amado.
Naruto empezó a descender hacia los pechos de la chica y empezó a saborear sus pezones, como si se tratara de un recién nacido que necesitaba ser alimentado.
Él se aferró al pecho izquierdo de su novia mientras Hinata se estimulaba el derecho usando sus delicadas y suaves manos, mientras el rubio bajo su mano derecha la intimidad de la chica, logrando excitarla por completo y gritaba el nombre de su novio con mucho placer e intensidad. Después de eso, Naruto se detuvo y Hinata quedó respirando profundo.
-¿Qué sucede Naru…? ¡OH SÍ!-chilló Hinata y ella sintió como su clítoris era presionado con fuerza.
-Parece que encontré tu punto débil ¿eh perra?-le dijo Naruto empezando a hablar sucio, pues sabía que eso excitaba a su novia.
-¡SIII, LO ENCONTRASTE! ¡NO PARES!-exclamó loca de placer Hinata.
-Suplica como la perra que eres-.
-¡SIII, SOY UNA PERRA, UNA SUCIA PERRA!-.
-¡NO, ERES MI PERRA!-le declaró Naruto y terminó por estimular al mismo tiempo los pechos y el clítoris de la chica.
Este doble acto de excitación terminó por hacer que la chica soltara un tremendo chillido mientras se corría por completo y conseguía un poderoso orgasmo. Después de eso, su respiración se volvió totalmente agitada hasta que empezó a recuperar el aliento.
-Veo que estas satisfecha mi amor-le susurró Naruto al oído.
-Solo un poco. Naruto, ya estoy lista-le dijo sorpresivamente la Hyuga.
-¿Para qué?-.
-He decidido entregarte mi virginidad anal-dio a saber la ojiperla.
Esas palabras sorprendieron al rubio por completo, pues estaba consiente que aún mantenía esa zona totalmente virgen. La chica se colocó en posición, elevando su amplio y sexy trasero a su amado, el cual empezó a penetrarla con delicadeza. Hinata soltó un sonoro grito de dolor, pero poco a poco se fue acostumbrando y a excitarse con esa acción.
Cuando por fin llegó a soportarlo, las estocadas del rubio empezaron a dar inicio lenta y deliciosamente. Naruto sólo podía sentir lo estrecha que estaba su novia en esa zona, logrando excitarlo aún más. Los gemidos de Hinata estaban llenos de dolor y placer al mismo tiempo, pero estas empezaron a aumentar con la velocidad de las estocadas de Naruto, haciéndola gritar de dolor y placer.
-¡OH SÍ, NO PARES! ¡SOY TU ZORRA, SOY TO PERRA, SOY TU MALDITA ESCLAVA DEL PLACER Y LA LUJURIA!- gritaba Hinata con locura y placer.
-¡HINATA, ERES TOTALMENTE INCREÍBLE! ¡ESTOY POR LLEGAR A MI LÍMITE!-.
-¡LLÉNAME MI AMOR, LLENA MI ANO CON TU ESPESO AMOR!-.
-¡ME VENGOOOO!-.
-¡AAAHHHH!-.
Naruto terminó por eyacular dentro de su amada y al retirar su miembro del ano de su novia, el espeso líquido se deslizaba lentamente por el trasero de la chica. Ambos cayeron rendidos en la cama mientras sus respiraciones eran totalmente agitadas.
Los dos se conectaron al mirarse a los ojos mientras compartían una sonrisa totalmente sincera después de haber finalizado el ritual del amor. El rubio atrajo a su novia a su desnudo cuerpo con un abrazo, la cual se acunó en sus brazos, solo para terminar uniéndose en un beso y después dejarse arropar por los brazos de Morfeo, con una gran sonrisa en su rostro.
