Disclaimer: Esta historia no es mía y pertenece a Kira Renge la versión original es del anime y manga de Fairy Tail, y yo he pedido permiso para adaptarla a Bleach. Los personajes deBleach tampoco me pertenecen solo a su respectivo creador: Tite Kubo.
Capitulo extra
Amigos inseparables
-Masaki miraba la nubes blancas por la ventana del avión con un sonrisa, esperaba que hijo fuera muy feliz con Rukia y que ambos admitieran que se amaban el uno al otro, recordó a Hisana su querida y preciada amiga, deseaba tanto poder hablar de nuevo con ella y ver amarse a sus hijos, cerró los ojos entregándose al sueño, recordando lo que una vez fue su juventud.
-Hace muchos años atrás:
-Una niña de cinco años se encontraba observando a las hojas bailar con el aire sentada en la rama de un gran árbol, tenía ganas de dormir, pero una voz la interrumpió.
— ¿Qué haces allí arriba? —preguntó curiosa, tenía el cabello negro y ojos azules, al parecer tenía su misma edad.
—No te importa—le contestó.
—Es que quiero subir allí arriba también, me perdí y no encuentro a mi papa y mama—respondió.
—Solo lo escale—respondió con simpleza.
—Intentare subir—dijo luego miro al árbol y tomo el valor para hacer inútiles intentos para subir, Masaki la miro burlesca al ver sus intentos fallidos, caía una y otra vez, pero no se rendía, en una de esas se cayó dejando ver sus bragas de un conejo deforme.
— ¡Bragas de conejitos! —exclamó y se rio a carcajadas causando molestia en la pelinegra.
— ¡Oye! ¡No te burles de Chappy! —dijo molesta y haciendo un puchero.
—Lo siento es que fue gracioso—dijo y salto cayendo de pie en el suelo.
— ¡Eres genial!
—Me caes bien, ¿Cómo te llamas?
—Mi nombre es Hisana-respondió.
—Yo soy Masaki, ¿No encuentras a tus papas verdad?
—Sí, los perdí al ver un peluche de Chappy—respondió triste.
—Ven te ayudare a buscarlos—le dijo ofreciendo su mano y la pelinegra la acepto sonrió, eso le causo gracia a Masaki quien sonrió al igual que ella. Masaki era una niña huérfana, nunca conoció a sus padres y la enviaron, había vivido toda su vida sola, a diferencia de Hisana esta tenía unos padres que la amaban demasiado y que siempre la protegían. Masaki era bastante rebelde y obligaba a Hisana a hacer diversas cosas, una vez condujo una moto a los doce años ya que necesitaba el dinero del premio, o intentaba robar cosas si era que la pelinegra no lo evitaba.
—Si necesitas dinero yo puedo dártelo, pero no te arriesgues.
— ¡No quiero tu maldito dinero! Desde que te conozco siempre vivo a tu sombra ¡Somos diferentes!
— ¡Pero aun asi somos amigas!-grito una harta Hisana.
—Jamás me vas a entender, tienes padres que te aman, tienes dinero, yo no tengo nada, odio mi vida—dijo triste.
—Yo tampoco pedí tener la vida que tengo.
—Nunca se lo conté a nadie pero, mi mama era una prostituta y mi padre un drogadicto—le dijo.
—Detente, te vas a lastimar más.
—Mi padre a pesar de ser como es se obsesiono con mi madre y cuando se enteró del embarazo intento que abortara, era un enfermo, sintió que yo podía quitar el amor que mi madre sentía por él, nací del mismo infierno—dijo llorando.
—Ya, detente—dijo Hisana tomándola de las manos calmándola.
—Nadie sabe que se siente vivir asi durante muchos años, durante mi infancia, como olvidar todo eso, como olvidar todo si eres un niño con memoria eidética
— ¿Memoria Eidética? ¿Tienes memoria fotográfica?- le pregunta
—Si Hisana, recuerdo todas esas escenas donde mi madre es golpeada por un hombre que dice que la ama y que al final terminada asesinándola, luego como este se arrepiente y se suicida, como luego dejan a su hija sola y sin amor de sus padres-dijo llorando a un más.
—Lo siento Masaki, lo siento—dijo llorando también para luego abrazarla
—No te preocupes, pero dime ¿Por qué alguien como tu tendría que importarle la vida de una chica miserable? —dijo zafándose del abrazo y corriendo a donde quien sabe dónde la llevaría.
Esa noche Hisana lloro, por su amiga siempre había sospechado que su amiga tenía una gran tristeza en su corazón, pero jamás había imaginado que le había pasado algo tan horrible, deseaba tanto que lo que le había pasado a la peli naranja no hubiera pasado, que tuviera una hermosa familia a la cual amar, que fuera feliz, no quería verla de nuevo triste, pero en algo tendría razón ¿Por qué le debería de importar a una chica como ella? Y la verdad es que si, si le importaba, era su amiga, una de las únicas y verdaderas que había tenido, la mayoría siempre decían serlo solo por sus padres o por el dinero, y era la única que la había querido como era, una amante de conejos deformes pero la quería.
Masaki corrió, sabía que haber dicho todo eso no hacia sido lo corrector, pero mantenerlo oculto era más doloroso, se desahogó, no quería dejar de ser su amiga, pero ella no pertenecía a ese mundo, no lo hacía.
—Oye Chica naranja ¿Y esa amiga tuya? —pregunto un sujeto de unos diesi siete años.
—No sé de quién me hablas.
—Oh vamos, de aquella amiga tuya de cabello negro, está bien buena—le dijo-
—Es una cría de doce años, maldito pedófilo—le dijo fríamente.
— ¿Y qué? Tú también tienes doce años, y fíjate donde estas—le dijo dándole saber a qué se refería.
—La basura con la basura, lo digo por ambos—respondió—. No es mi amiga, creo que ni la volveré a ver.
—Y yo que pensé que tendría una noche divertida con ella.
— ¿enserio? ¿Quién se acostaría contigo idiota? —dijo burlesca.
—Muchas locas—dijo y se subió a la moto. Masaki volvió al lugar donde se encontraba llena de males, personas que no tenían bondad en su corazones, aquellas personas que podrían divertirse con ella si asi lo quisiera, pero ella era fuerte, podía defenderse, mientras que Hisana no, ella era débil, debía protegerla, y aunque no volvería a hablar con ella por su seguridad, la protegería de lejos con su vida.
Luego de eso ninguna de las dos volvieron a hablarse de nuevo, la chica naranja era muy conocida por todas las calles, aquella que comenzó a cursar la universidad, aquella chica que todos le temían solo al oír su nombre. Ya Masaki como Hisana tenían diecinueve años, y cursaban la universidad. La vida de ambas había cambiado, Hisana tenía una hermana pequeña y sus padres habían muerto poco después, su madre en el parto y su padre en un accidente, dejando a Hisana cuidando de una pequeña niña de apenas unas semanas de recién nacida, y Masaki por su parte aún seguía siendo una delincuente juvenil temida por todos y ruda. Mientras Masaki caminaba por las calles, tranquila choco con alguien lo cual hizo molestarla.
—Fíjate donde caminas imbécil—le dijo.
—Una chica tan hermosa como tú no debería tener ese lenguaje—dijo el muchacho con quien se había chocado.
—Esas palabras cursis están fuera de moda—le dijo burlándose.
—Lo sé, pero al menos debía internarlo. Masaki lo miro, él le sonreía muy alegre, era alto y era más o menos de su edad, tenía el cabello negro, ojos oscuros, le tembló el cuerpo y se colocó nerviosa, a pesar de tener ojos oscuros, le daban una sensación de calidez que nunca antes había experimentado.
—Lindos ojos-le dijo sin pensar.
—Gracias, los tuyos también, resaltan muy bien con tu hermoso cabello.
—Eres muy cursi-dijo riendo, le pareció divertido aquel sujeto.
—Pero al parecer te gusta—dijo sonriendo-—. Me llamo Isshin Shiba, ¿Cuál es su nombre preciosa dama?
—Masaki…—dijo ella algo nerviosa.
—Bello nombre—dijo el—. Masaki—lo repitió.
Masaki pudo ver dos pelinegros acercarse y se le hacían un tanto conocidos, pero la que más le llamo la atención era la mujer de ojos azules, los podía reconocer a metros de distancia era: Hisana. Sin despedirse, se marchó rápidamente.
—Oye Isshin-san ¿Qué ocurre?-pregunto la pelinegra mientras que el de cabello negro y ojos grises solo miraba confundido.
—Creo que conocí al amor de mi vida-dijo sonriendo para sorpresa de ambos.
El hombre y la mujer se miraron sorprendidos, la mujer más que el otro, por lo que conocían al hombre, nunca lo había escuchado. Desde ese día, el pelinegro busco sin descansar a la peli naranja que había robado su corazón, la encontraba en las noches en unas pistas, y la visitaba todo el tiempo haciéndola enfadar y a la vez sonreír, poco a poco la amistad fue creciendo, aunque Isshin siempre sintió algo más que solo amistad por su peli naranja. Muchas veces este le pidió que dejara esa vida, proponiéndole que ella podía ser más feliz, pero Masaki solo la miraba a los ojos con tristeza, no podía escapar de quien era.
—No tienes que ser igual a tus padres-le dijo el pelinegro.
—Yo solo atraigo puras desgracias.
—A mí me has traído muchas alegrías, pero tú no me aceptas—le dijo.
—En mi vida no entra el amor—dijo sonriendo con tristeza—. Solo traeré dolor como a ella.
— ¿Ella? —pregunta.
—Sí, la única amiga que tuve, pero yo lo arruine diciendo cosas que jamás debí hacer dicho—dijo al borde las lágrimas. Ella lloro.
— ¿Cómo era su nombre? —preguntó.
—Es una amiga tuya, Hisana—le respondió. Isshin se sorprendió al saber que la misma Masaki de la cual hablaba siempre Hisana, era la misma de la cual se enamoró, diseño un plan de juntarlas, con ayuda de Byakuya que solo lo hizo por su amada Hisana.
Isshin invito a Masaki a que conociera la universidad donde este estudiaba, y luego las encerró a ambas en una habitación, al principio solo se escuchaba los insultos de Masaki contra el pobre Isshin y los golpes intentando abrir la puerta, luego de un rato solo se encontraron con sollozos, abrieron la puerta y se encontraron ambos pelinegros con una conmovedora imagen, ambos mujeres están en el suelo, Masaki abrazaba fuertemente a la pelinegra quien lloraba amargamente y Hisana quien tenía lágrimas en los ojos le acariciaba el cabello con ternura, Isshin se sintió feliz de haber solucionado el problema de aquellas amigas.
Masaki dejo poco a poco su vida en las calles, y acepto una relación con Isshin quien estaba completamente feliz, un tiempo luego estos contrajeron matrimonio al igual que Hisana y Byakuya, fueron años de diversión y amor entre ambas parejas.
—Ichigo se lleva muy bien con Rukia—dijo la pelinegra observando a los dos niños que jugaban tranquilamente con un pequeño perrito.
—Me alegra de que sea así.
— ¿Por qué lo llamaste Ichigo? Pensé que le pondrías otro nombre—preguntó.
—Significa Angel guardián, y me pareció el indicado para él, y me recuerda bastante a ti—le dijo.
—Aunque Rukia no conociera a mama y papa, le decidí colocar ese nombre ya que fue un rayo de luz para mí-dijo y ambas sonrieron.
—Creo que ya debo irme—le dijo Masaki.
— ¿Tan pronto? —le dijo triste Hisana.
—Tengo que modelar, después de todo soy famosa—dijo y ambas sonrieron de nuevo.
Luego de eso ambas se despidieron con un abrazo, y vio como Isshin buscaba a su esposa e hijo, observo a Ichigo y sonrió, ese pequeño era la felicidad de ambos, sabía que aunque Masaki vivió una vida terrible, nada es para siempre y ella misma consiguió la felicidad. Hisana observo a su pequeña hermana y la abrazo con fuerza y pensó.
—Espero si soy yo la primera que me vaya, confió en que la cuidaras—dijo—. Te la confió, Masaki. Y in pensar en eso sus palabras se hicieron realidad—. Gracias Masaki—susurró Hisana.
-Actualidad:
-Masaki despertó llorando, extrañaba tanto a su amiga Hisana, y cumpliría aquello que le prometió antes de despedirse para siempre, cuidaría a Rukia, lo haría, por la memoria de su mejor y única amiga- Sonrió y se llevó una mano al pecho para suspirar. Pronto el avión aterrizaría a su destino.
—Gracias Hisana—susurró y las palabras se las llevo el aire.
Actualizado el 21 de noviembre de 2016.
