Aquí está el nuevo capítulo, no sé cómo me ha quedado, se supone que tiene bastante sentimentalismo, pero, no sé si he sido capaz de transmitirlo correctamente. Con éste se marca el inicio de un nuevo arco, el arco escolar. No sé cuánto durará, mi imaginación pondrá los límites.
Había pasado ya más de un mes desde aquella noche mágica, hablaron con Goku y Bardock sobre la información que les había dado Kate y tras unos días de papeleo e incertidumbre, el ministerio les concedió la autorización para infiltrarse en esa academia con los cargos de profesores de gimnasia e informática y programación. Era una mañana inusualmente tranquila en la sede de Policía Z, muchos de sus oficiales estaban de vacaciones y otros, rellenaban informes.
El joven pelinegro pasaba por los solitarios pasillos con un par de cafés en sus manos, iba a ver a Videl y a informarle sobre su misión del día, parecía insignificante, pero era algo demasiado importante y algo obligatorio en ese día todos los años. Sería la primera vez que la inspectora cumpliría ese encargo, pues se debía a su acercamiento a los altos cargos y, por tanto, gracias a Gohan.
— Buenos días Videl, te traigo tu café favorito y un encargo desconocido para ti. Mientras nos tomamos el café te contaré de qué se trata— habló con suavidad entrando al enorme despacho que ambos compartían y acercándose a ella con una cálida sonrisa para después besar su mejilla con ternura y afecto.
— ¡Gohan, podrían vernos! — protestó inútilmente, porque lo único que consiguió fue que su novio la besara en los labios con una lentitud mortífera.
— ¿Y qué? Todos lo saben, además, los romances entre compañeros están permitidos, no hay ningún motivo por el que no ser cariñoso contigo, ¿no crees? — susurró con un matiz travieso y juguetón en su voz.
Videl decidió que era mejor no seguir con su juego así que se limitó a coger su café y refrescarse con su café helado con leche y esencia de vainilla, la conocía a la perfección.
— ¡Qué cruel! Parece que alguien no quiere seguir jugando— fingía molestia con una voz infantil, pero su sonrisa socarrona lo delataba.
— ¿Mi amado y sexy novio me va a contar lo que tenemos que hacer? ¿O quizá prefiere seguir haciendo el idiota? — interrogó con una voz sensual, tomándolo por su mentón y mirándolo a sus hermosos ojos ónix.
— De acuerdo, tú ganas, te contaré lo que haremos hoy. Hoy es el cumpleaños de Kate y hemos sido encargados de ser los representantes de la comisaría.
— ¿Kate tiene relación con la comisaría?
— Más de la que te imaginas, verás— comenzó a relatar con su voz hechizante.
La joven vampiresa se encontraba rezando frente a una foto familiar donde podía verse a sus padres, acababa de terminar con su rutina de entrenamiento matutina diaria y debido a que aquel día era algo especial, dedicó un mayor tiempo a su oración. Sus ojos le ardían y las lágrimas amenazaban con descender por su bello rostro.
— Mamá, papá, hoy hace diecisiete años que fuisteis asesinados por mi culpa, a veces me pregunto qué habría pasado si no hubiera nacido. Me siento sola, necesito atención y afecto, a pesar de que no os llegué a conocer, puedo afirmar que os extraño. Juro que continuaré con vuestro objetivo, vengaré vuestra muerte y reorganizaré la sociedad, hasta enconces cuidad de mí. ¿Es normal sentir que mi corazón se rompe cada vez que me dirijo a vosotros? ¿Por qué quema tanto?— la joven hablaba para sí y se cuestionaba, sabiendo que no iba a obtener respuesta— Me han contado tantas veces mi origen y he leído tantas veces las cartas que escribisteis que he llegado a creer que alguna vez cuando regresara a casa, estarías ahí para darme la bienvenida y celebrar mi cumpleaños en familia. No es justo lo que me ha tocado vivir, nadie merece ser privado de su familia y mucho menos, el mismo día que ve el mundo— estaba tan destrozada como la voz desgarrada y cargada de melancolía y rabia que salía por sus labios, no pudo contener más las lágrimas que se deslizaban por su rostro y caían sobre sus puños cerrados con gran presión, tanta incluso que hacía brotar la sangre de ellos. Había sido condenada a la soledad antes de nacer.
Se levantó con lentitud sin molestarse en secar sus lágrimas, ya que, muy pronto se mezclarían con la corriente de agua proveniente de su bañera, necesitaba darse un baño relajante y refrescante, despejar su mente y aclarar sus ideas, era un día de celebración y no quería preocupar a nadie con su comportamiento.
FLASHBACK
Kate siempre había estado trabajando con la policía, ella era huérfana y la policía irrumpió en su casa después de haber recibido una llamada de alerta. La imagen mostrada ante ellos fue horripilante, todas las paredes estaban cubiertas de sangre y el olor a dicho líquido inundaba la vivienda. Se encontraron con cuatro cadáveres y un pequeño bulto arropado cuidadosamente entre sábanas blancas.
Entre ese bultito adorable de ojos indescriptibles había una nota, probablemente explicaría el porqué de la situación.
"Queridos agentes, aquí yacemos mi amada y yo, junto con nuestros mejores amigos. Supongo que tendré que explicar brevemente antes de desfallecer lo que ha ocurrido y por qué. Verán, todos nosotros somos vampiros, sí, vampiros y no cualquiera de ellos. Mi amada y yo somos los sangre pura más poderosos del mundo y los otros dos son nuestros vástagos vampíricos, uno de sus últimos deseos fue convertirse en vampiros para protegernos del consejo de ancianos. Esos corruptos desconocen de la existencia de mi hija, así que os pido que la cuidéis y ocultéis. Ellos han acabado con nosotros, ellos quieren dominar el sistema vampírico y van a por cada uno de los sangre pura que siguen viviendo en el día de hoy, los cuales pueden contarse con los dedos de la mano.
Mi hija será la salvadora de nuestra raza, hemos dejado el testamento oculto en uno de los cajones del escritorio, ella heredará toda nuestra fortuna y nuestra casa. Como última petición les pediré que nos mantengan a mi esposa y a mí conservados en hielo, no viviremos, lo sabemos, pero Kate debe obtener nuestros poderes y recuerdos una vez que cumpla los diez años, si todavía no habéis caído en lo que significa lo diré. Tendrá que beber nuestra sangre, no le oculten quién es, ni de quién procede, confiamos en que ella sabrá moderarse.
Un bebé y niño vampiro no necesita ningún cuidado especial, son prácticamente humanos, eso sí, cuidado con su fuerza sobrehumana. No deben preocuparse por exponerla al sol, es nuestra hija y por tanto una sangre pura y vampiresa suprema, para asegurarnos de que nada malo le pase, ambos le mordimos y le dimos parte de nuestro poder, el resto tendrá que obtenerlo bebiendo de nosotros.
No la den en adopción, críenla hasta que tenga edad de ir a la guardería, es bueno que tenga estimulación desde pequeña, este pequeño bebé revolucionará el mundo desde las sombras.
Siento no poder contarles más, me encuentro tan débil que voy a dejar esta nota donde ella duerme plácidamente y me tumbaré al lado de mi amor, tomando su mano y voy a mirarla hasta que la última chispa de energía abandone mi cuerpo, ella me lo ha dado todo y siento no haber podido protegerla de nuestros atacantes, soy un fracaso de hombre, marido y padre.
Firmado por Leonhardt y Shizuka Yoshioka"
— No puedo imaginarme todo lo que ha tenido que sufrir.
— Tranquila, mi abuelo la crio como a una hija y yo la considero una hermana, nos hemos criado juntos y en una relación peculiar, cuando ella tenía sed de sangre yo dejaba que bebiera de mis heridas para saciarse. Ahora entiendes por qué es tan importante celebrar su cumpleaños, ¿verdad?
— Sí, ahora vamos, espero que le hayas comprado algo que le haga ilusión.
— Le he comprado su perfume favorito en el mayor tamaño, es muy caro, además de una figura de su personaje de anime favorito, llevaba tiempo quedándose embobada cada vez que pasaba por el escaparate en el que se mostraba— sonreía triunfal, nada se escapaba a su mirada, tenía vista de halcón.
Salieron tomados de la mano hasta llegar a otra de las motos deportivas del joven príncipe, en esta ocasión se trataba de su kawasaki zzr 1400 abs de color negro nacarado que pasaba a un color plata oscuro con el sol.
— Lo primero es la seguridad, toma tu casco— dijo poniéndoselo con delicadeza antes de arrancar a esa bestia de dos ruedas. — Agárrate bien a mí, no quiero que te pase nada malo— tras pronunciar esas palabras aceleró rumbo al hogar de la cumpleañera, sorteando el tráfico con una habilidad digna de un corredor profesional e ilegal, al igual que evitando los tramos con semáforos.
La bella policía se aferraba con fuerza al cuerpo del apuesto conductor, aspirando y deleitándose con su olor cítrico, amaba cada uno de sus perfumes, este era cítrico, con cuerpo, de olor profundo, sexy e inolvidable, tal y como él.
Tras varios minutos llegaron a una urbanización de casas maravillosas, enormes y lujosas que contaban con piscina propia e individual y un campo de tenis privado, común a los vecinos.
— ¡Pedazo de casas! ¡Lo que daría yo por vivir en un lugar así! — exclamó asombrada.
— Sus padres eran muy ricos, eso lo explica todo, vamos, toma mi mano, ella ya sabe que estamos aquí— comenzó a caminar, deteniéndose frente a la puerta y llamando al timbre. La puerta se abrió como por obra de magia, sin nadie tras ella. — No te extrañes, es algo habitual en ella— tranquilizó con su voz y le ofreció su mano para guiarla y que se sintiera protegida.
Una vez que pasaron el recibidor y el pasillo principal, llegaron a un inmenso salón con chimenea, un piano de cola, un violín, varias guitarras, un televisor de última generación y decorado con un sinfín de cuadros, diplomas y trofeos. Daba a varias escaleras que llevaban al piso superior, de una de las habitaciones superiores salió la dueña de la casa secando su cabello y solo vestida con la parte inferior y un sujetador, no le daba demasiada importancia a tener visita. Bajaba las escaleras con lentitud y sin decir una palabra. Se limitaba a contemplarlos con sus ojos enigmáticos como si pudiera ver a través de ellos.
— Podéis sentaros, estáis en vuestra casa, gracias por venir. Como veis, me habéis pillado algo desprevenida, esperad a que termine de vestirme— su voz misteriosa carecía de emociones, aunque una sonrisa se dibujaba en su rostro, su aura magnética te obligaba a centrar tu mirada en ella, sus movimientos tan sensuales e hipnóticos, la luz que entraba por los cristales creando un juego de sombras en su torso que junto con algunas gotas de agua que se deslizaban por sus senos y su abdomen plano y tonificado le daban un aspecto que te fdejaba sin aliento.
— ¿Sabes si alguien más vendrá? — interrogante levantó su mirada, encontrándose con tal imagen, jamás creyó que aquella pequeña tímida y melancólica se convertiría en una diosa de la sensualidad.
— Creo que solo vendrá Zandro, me prometió que vendría— decía mientras iba de un lado a otro buscando algo.
— ¿Qué buscas?
— El montón de ropa, allí estaba la camisa que quería ponerme— se detuvo en seco y los policías vieron como su expresión cambiaba y su mirada se iluminaba. — Parece que tengo una visita inesperada, pensar que se ha acordado de mi cumpleaños me hace tan feliz— su voz reflejaba emoción y alegría, no sabían de quién se trataba, pero seguro que era alguien importante, pues consiguió alterarla.
— En serio Kate, tienes que contarme cómo consigues que la puerta se abra automáticamente, sería un sueño hecho realidad tenerla en mi casa— dijo una mujer portadora de una voz cálida y maternal que te envolvía en calidez, no era muy mayor, rondaría los 40, iba acompañada de una adolescente que se quedó boquiabierta al ver el aspecto de la vampiresa.
— ¿Nos harías el honor de presentarnos? — Gohan preguntó, haciendo que ella dejara su búsqueda y se acercara a donde estaban todos.
— Gohan, Videl, ella es María,mi vecina y mi profesora de historia y, por tanto, será compañera vuestra durante todo el curso, la amo como a una madre, ella me ha cambiado y quien la acompaña es su hija, Naomi, es un año mayor que yo y comienza la universidad.
— Kate, vístete. Si estás buscando ropa, la tienes detrás de ti, ahora, ponte algo— el tono severo de la recién llegada provocó que terminara de vestirse en un tiempo récord. — Así mejor, ahora ven aquí, sé que estás deseando que te abrace— la mujer extendió sus brazos y la vampiresa se acurrucó entre ellos gustosamente.
— Feliz cumpleaños y gracias por haber nacido, contigo no hay un día aburrido en clase y nada sería lo mismo sin ti, sé que un profesor debe ser imparcial, pero, sabes que eres mi favorita y que te quiero como a una hija— susurró afectuosamente acariciando sus cabellos y besando su frente, para más tarde colocarle un delicado colgante de plata que llevaba la constelación de virgo.
La hija de ésta se unió también al abrazo y le felicitó a su manera: "Felicidades, será muy aburrido no poder verte a diario y prométeme que cuidarás de mi madre como llevas haciendo todo este año, la verdad, es una pena no poder estar a vuestro lado"
— Tenemos que irnos ya, estamos esperando visita. Para terminar de celebrarlo, búscame a principios de curso y te invito a lo que quieras en un recreo, te lo prometo. Pásalo bien y sonríe, no tienes ningún motivo por el que no hacerlo— con eso se despidieron madre e hija, siendo escoltadas hasta la puerta por la cumpleañera, quien tras cerrar la puerta y regresar al salón se derrumbó sobre sus rodillas.
Había tanto en su mente, se había jurado a sí misma que no volvería a acercarse ni a encariñarse con nadie más, porque lo único que le trae eso es dolor, todas las personas importantes para ella estaban muertas o resultaron gravemente heridas por su culpa, pero en esta ocasión le era imposible no hacerlo, extrañaba tanto una figura maternal, alguien que la consolara, aconsejara y escuchara.
— Kate, sabes que no deberías jugar con los humanos— regañó Gohan, él no conocía la verdad de todo eso, pero sabía que jamás se había relacionado con humanos para asegurar su protección y bienestar.
— ¡Tú no lo entiendes! ¡Esto es real y me odio por eso! No estoy jugando con nadie, vivo en una angustia permanente porque tengo miedo de que les ocurra algo malo, no entiendes lo duro que es que todas las personas que te rodean hayan muerto, no puedes comprenderme, yo nací muerta y no moriré jamás. ¡Mis padres fueron asesinados por mi culpa! ¡Nada de esto hubiera pasado si no hubiera nacido, solo traigo problemas! ¿Acaso crees que fue agradable lo que tuve que hacer? ¿Crees que disfruté cuando vi los cadáveres de mis padres y supe que tendría que beber hasta la última gota de su sangre? Tengo insomnio porque todos los recuerdos de mis padres me atormentan, me atormenta recordar a todas las personas que he querido y que en este momento están siendo comida de las lombrices. ¡No tengo un motivo real por el que vivir! ¡Estoy vacía y totalmente rota, no vivo por mí, vivo cumpliendo lo que se espera de mí, vivo para vengar la muerte de mis padres! ¡Me gustaría tener una vida normal y poder relacionarme, no aislarme para evitar que mi sed de sangre se manifieste y termine matando a alguien! ¿Sabes lo duro que es llegar a casa y que no haya nadie e irte sola? Nadie te habla, nadie te pregunta, eres invisible y los demás te utilizan por su propia conveniencia, no le importas a nadie, te utilizan y te tiran como a algo viejo e inútil. No tengo a nadie…— jamás hubieran imaginado que explotaría de esa manera, llevaba tanto tiempo guardándose todo.
— ¿Puede explicarme alguien por qué está llorando? ¡Seguro que has sido tú Gohan, no tienes el tacto suficiente como para tratar con alguien como ella! — un joven que portaba una caja enorme se acercó a él dejando la caja con delicadeza y lo cogió por el cuello de su camisa fulminándolo con la mirada, era mucho más alto que él, de cabello plateado corto y alborotado, ojos amatista, una cicatriz en su ojo izquierdo recorría su masculino y atractivo rostro, una tez bronceada y una musculatura tan trabajada, desarrollada y tonificada como la del empresario.
La joven paró de llorar en el mismo momento en el que escuchó esa voz tan familiar y que tanto extrañaba, lo miró con los ojos aguados y se lanzó sobre él, para continuar llorando y empapando su camiseta. El recién llegado la abrazó protectoramente, acercándola a su pecho para calmarla con los latidos de su corazón.
— No pasa nada, llora todo lo que necesites, estoy aquí para ti, vivo por ti. No estás sola, me tienes a mí, yo seré tu compañero por toda la eternidad, recuerda que les hice una promesa a tus padres antes de que nacieras de que te cuidaría, atesoraría y protegería y eso pienso hacer.
— ¿Eso significa que no estás enfadado conmigo?
— Jamás podría molestarme con mi razón de ser, no pienses que te dejé porque me harté de ti. Quise darte alas y que vivieras por ti y para ti, pero parece que me equivoqué, has estado sufriendo y reprimiéndote estos dos años. Eres lo mejor que me ha pasado, desde que mis padres me dejaron con un conocido suyo no sonreía ni entendía el por qué, entonces llegó la policía a nuestra casa, preguntando por el contenido de ciertas cartas y yo te vi, tan pequeña, frágil y adorable, me acerqué a donde estabas, uno de ellos te tenía arropada entre sus brazos, dormías plácidamente y te despertaste al sentir mi presencia, tus ojos tan bellos me incitaron a tocarte y tú cogiste mi dedo con tu puño tan minúsculo, eso te provocó diversión y comenzaste a sonreír y a reír. En ese momento decidí que protegería tu risa y tu sonrisa, amándote por toda nuestra existencia, incluso aunque tú no sintieras lo mismo yo seguiría protegiéndote desde las sombras— sus palabras consiguieron detener el torrente de lágrimas de la joven, provocando que centrara toda su atención en él.
Sus dedos recorrieron la suavidad de su rostro y sus labios, sus labios secaron sus lágrimas y cubrieron los suyos en un tierno beso, jamás se apartaría de nuevo de su lado, jamás volvería a verla llorar, él la amaba con toda su alma y no dejaría que nadie le hiciera daño. Lo que más le sorprendió fue ver como sus ojos se tornaban carmesíes y se aproximaban a su cuello, sabía que necesitaba su sangre, la única que calmaba su sed, su caliente lengua recorrió su cuello con lentitud provocando que se estremeciera y finalmente, sus afilados colmillos penetraron su piel con una brutalidad digna de toda la sed que llevaba reprimiendo tanto tiempo.
— Te amo…no pensé que los hechos se desarrollarían de esta manera, pero supongo que es mejor. Te traía una sorpresa para que te hiciera compañía y no estuvieras sola, espera aquí. — después de haberle servido de alimento se alejó de ella en contra de su voluntad.
El peliplata se alejó y cogió con suavidad lo que contenía la caja, sorprendiendo a todos los presentes.
— Zandro…no puede ser, ¿cómo puede haber una cosita tan preciosa en la naturaleza? — se acercó a él y tomó entre sus brazos a uno de los cachorros que llevaba, un hermoso husky siberiano de pelaje blanco como la nieve y ojos azul hielo. — Es tan adorable, no me digas que este es mi regalo…con verte era mucho más que suficiente— lo abrazó con tanta delicadeza como si estuviera abrazando algo tan frágil como el cristal.
— Son una pareja, yo tengo al macho, tú, a la hembra. Ahora, contesta a mi pregunta, ¿volverías a salir con este idiota que lo único que quiere es hacerte feliz?
— ¿Pero no estabas jugando en la NBA?
— Se acabó mi contrato y terminé mis estudios y preparación para ser policía, todo lo hice por ti.
— Mentiría si dijera que no hubo un solo día en el que no deseé estar junto a ti, sería algo demasiado idiota negarme a tu propuesta, no te he olvidado y no pienso hacerlo— se acercó a él y lo abrazó colocando su cabeza en su pecho.
— No es por interrumpir, pero, ¿entonces contamos con un nuevo vampiro de sangre pura en plantilla?
— Así es, espero poder cumplir con vuestras expectativas.
— Kate, perdona a Gohan, lo único que busca es tu protección, felicidades y toma nuestros regalos, creo que tenéis mucho de lo que hablar. Mañana comenzamos en el instituto, nos veremos la semana que viene que es cuando comienzan las clases, si tienes algún problema no dudes en llamarnos.
Gohan se acercó a ella y la envolvió entre sus brazos durante casi un minuto, se sentía tan mal que esa noche no iba a poder dormir.
— Te perdono, ahora suéltame, tu perfume está causando estragos en mi mente— protestó divertida, dándole un golpe en el hombro.
— No es mi culpa, soy irresistible— bromeó con una sonrisa ladeada que relajaba el ambiente.
— Y también tienes un ego con personalidad propia, vámonos, el papeleo nos llama— la joven inspectora lo agarró por la muñeca y salieron de la casa.
— Oh, venga ya, no he salido de la oficina para tener que hacer el mismo trabajo, ¿no podemos fugarnos?
— Me parece que en esta ocasión no.
Y con esa última oración volvieron a la comisaría para cumplir con sus obligaciones, en contra de su voluntad, nadie quería rellenar informes, pero era necesario.
— ¿Has pensado qué papel cumpliremos en nuestro nuevo trabajo? — preguntó curiosa, interrogándolo con la mirada mientras sostenía un lápiz entre sus labios y nariz.
— Creo que seré el aburrido y serio, pero sexy profesor, ¿crees que me va ese papel? — llamó su atención acercándose peligrosamente a sus labios, deteniéndose para torturarla con la distancia.
— Te iría mejor el papel de profesor sexy, simpático y juguetón— contestó tomando la iniciativa, jalándolo por su corbata y besándolo apasionadamente, subiendo la temperatura del ambiente.
— Me quedaré mejor con lo que había pensado, tú eres la única que ve estas facetas, tú serás la profesora autoritaria y mandona por la que todos suspirarán.
— Me gusta la idea, me la quedo.
— ¿Ajá? Yo prefiero quedarme contigo— susurró con picardía, levantándola en sus fuertes brazos, dejándola sobre el escritorio y comenzando a besarla mientras ella aflojaba su corbata y metía sus manos bajo su camisa acariciando toda la inmensidad de su torso.
— Yo me quedo contigo también, nunca he visto una oferta tan tentadora como tú— habló entre besos y caricias.
— ¿Me acompañarías esta noche? Una buena cena y una botella de tu vino favorito, solos tú y yo, ¿qué me dices?
— Que me conoces demasiado bien, pero no me canses demasiado, mañana hay que estar en plena forma.
— Preciosa, no puedo prometerte nada, tú me haces perder el control, pero, si mañana no puedes caminar, te llevaré en mis brazos hasta donde me pidas y haré lo que quieras— tantas indirectas en esa oración empezaban a excitar a la joven.
— Eres un idiota.
— Pero no cualquiera, soy tu idiota.
Espero que les haya gustado, ¿qué opinan de Kate y de su pasado? ¿Creen que logrará su cometido?
