DISCLAIMER: Harry Potter y todos los demás personajes y lugares pertenecen a J. K. Rowling.
Capítulo 10 – Bienvenido a casa
Las paredes estaban hechas de piedra gris claro mientras el suelo estaba lleno de alfombras de terciopelo verde. Los baúles de Draco aparecieron con un sonoro crack y aterrizaron ruidosamente, mientras la jaula de Harry lo tiró al suelo antes de desaparecer. Dejándolo en el suelo con su cojín encima, gruñendo al ser tratado tan mal clavó sus garras en el cojín y lo destruyó. Mirando mal al lío que había montado empezó a pasear por la habitación, ignorando la inmensa cama rodeada de cortinas de terciopelo verde y negro.
La sala común de Slytherin estaba llena de estudiantes; desde primero hasta séptimo se habían reunido todos para escuchar a su Jefe de Casa. Severus Snape estaba sentado en una silla negra al lado de la chimenea, mirando a la nerviosa masa de estudiantes delante de él. Suspirando, se acomodó mejor en la silla, contento de recibir el calor del fuego antes de empezar a hablar a sus alumnos.
"Me gustaría volver a daros la bienvenida, ya seáis viejos o nuevos alumnos. La Casa de Slytherin es mucho más que un grupo con el mismo objetivo, somos una familia. En esta casa vais a encontrar los alumnos que nadie quiere, somos los indeseados así que estad preparados para ser tratados como si fuerais el diablo por las otras casas. Espero que les ignoréis, no va a haber peleas que resulten con la pérdida de puntos. Si tenéis algún problema hablad con algún alumno mayor o conmigo inmediatamente.
"Este año hay varios miembros nuevos de la casa que no aparecieron en la selección. Se trata de los familiares de los que el director ha hablado. Os recuerdo que no debéis tocarlos o amenazar a sus dueños a no ser que tengáis permiso de sus dueños. Ahora os voy a dejar para que os conozcáis, en el caso de los primeros años, y para que encontréis vuestras habitaciones." Con esto dicho, el profesor Snape abrió la puerta secreta de la pared antes de desaparecer por ella como tragado por la oscuridad.
Draco miró mal a varios niños de primero que lo miraban con admiración; por supuesto había sido por culpa de Blaise por decir que el Príncipe de Slytherin lucía cansado esa tarde. Negando ante el comportamiento de su amigo, se movió para reclamar la silla que había sido suya desde primer curso. Sentándose delante del fuego, miró pensativamente las naranjas llamas. Levantó la cabeza cuando notó un suave toque en el hombro, y suspiró su alivio al ver que era Blaise quien estaba detrás de su silla.
"Solo quería presentarte a Nox Noctis Spes, ya sé que es un poco largo así que le puedes llamar Nox. Llegué a la conclusión que deberíamos presentar a nuestros familiares al ver que pasamos tanto tiempo juntos, con las mismas clases y yendo juntos a las comidas van a tener que acostumbrarse a la presencia del otro." Dijo Blaise, acariciando el pelaje de un gran lobo blanco. El lobo era ligeramente alto, llegaba hasta la cadera de Blaise y tenía unos ojos dorados que reflejan la luz del fuego. Tenía un collar de oro en el cuello, marcado con zafiros y runas de protección. Detrás de Blaise, Crabbe y Goyle estaban montando guardia como siempre.
"Thelma."Murmuró Crabbe, señalando a la pequeña ardilla de su hombro.
"Louise."Dijo Goyle, sacando otra ardilla del bolsillo de su túnica. Todos los ojos estaban fijos en Draco quien estaba sentado frunciéndoles el cejo.
"¿Y bien? Nos vas a presentar a tu familiar o preferirías que lo hiciera yo por ti? Dijo Blaise, fingiendo que se dirigía hacia la puerta de la habitación de Draco. Gruñendo, Draco se dirigió rápidamente a su habitación a buscar a Damian pero Pansy lo interceptó poniéndole una bola de pelo negro a la cara.
"Oh Draco, tienes que conocer a mi familiar. ¿No es preciosa? Espero que se lleve bien con tu familiar; apuesto a que se verán adorables juntos. ¿Por qué no vas a buscarlo para que podamos ver lo que tu papi te compró? Ronroneó ella, la nariz del pequeño zorro negro que estaba sujetando se levantó, gruñendo ante las sacudidas que le daba Pansy y enseñó los dientes para que la soltara.
"Sácame ese bicho de la cara Pansy." Demandó Draco, con una mano delante para evitar que el animal pudiera volver a acercársele. Viendo la mano, el pequeño diabólico animal aprovechó la oportunidad para tomar uno de los dedos de Draco y morderlo firmemente. Siseando de dolor, se apretó la mano herida contra el pecho; el resto de la sala común quedó en silencio ante el drama que ocurría ante ellos. Todo el mundo palideció cuando se oyó el sonido de algo pesado chocar contra la puerta de la habitación de Draco. Toda la sala soltó el aire que no sabían habían retenido cuando la puerta aguantó el asalto, pero pronto se dieron cuento de lo errados que iban. La pesada puerta crujió y lentamente fue cediendo a medido que la fuerza que la empujaba iba creciendo, hasta caer sonoramente al suelo. Todo el mundo vio a la pantera cabreada que había encima de los escombros. Esmeraldas brillaron mientras la pantera movía la cola y rugía en el silencio de la sala común de Slytherin. Bajando de la puerta, la pantera adoptó una pose de caza, observando al causante del dolor de Draco. Avanzando con la barriga tocando el suelo, los colmillos brillaron mientras la pantera siseaba y rugía.
Pansy gritó aterrorizada al ver como el animal se le acercaba, haciendo lo único que se le pasó por la cabeza, tirar el zorro a la cabeza de la pantera. En un movimiento rápido como el rayo, el zorro era capturado en el aire y retenido debajo la pata de la bestia, bien sujetado mientras la pantera gruñía. La habitación estaba en absoluto silencio mientras todo el mundo esperaba a ver qué haría la pantera. Un suave gruñido desde detrás de todo el mundo hizo se giraran a mirar a Nox, quien se había puesto en pie, y había abajado la cabeza, mostraba los dientes como respuesta al reto que imponía la pantera. Blaise cogió al lobo por el collar y le ordenó que se sentara pero se notaba que el lobo no le hacía caso.
"¿A lo mejor alguien debería ir a buscar al Profesor Snape?" Sugirió Draco sarcásticamente, mirando mal a los otros alumnos que estaban allí paralizados y horrorizados por la habitación. Haciendo rodar los ojos vio como un chico de segundo año salía corriendo de la habitación. Un rugido siseante y un aullido bajo lo hicieron volver a prestar atención a la situación para ver como Damian cogía al zorro por el pellejo del cuello. Aguantando la respiración avanzó y empezó a hablar con la furiosa pantera.
"Vamos Damian, ambos sabemos que el pequeño zorro no quería morderme realmente. Ella hubiera sido más feliz mordiendo a Pansy pero en la misma situación yo también hubiera cogido la mano más limpia en lugar de la que hubiera estado en vete a saber dónde." La gente empezó a reírse a medidas que Draco iba hablando. Pansy se enfadó y empezó a avanzar hacia él con la mano levantada pero se congeló cuando oyó un gruñido amenazador de la pantera.
"¿Por qué no dejar marchar al pobre animal? Después de todo creo que ya ha sufrido lo suficiente al estar enlazado con Pansy por el resto de su vida." Draco se movió lentamente hacia donde la pantera estaba, poniendo una mano encima de su cabeza, pero retirándola rápidamente cuando la pantera se movió bruscamente. El zorro negro se deslizó por el suelo hasta los pies de Pansy. Draco volvió a poner la mano en la cabeza de terciopelo de la pantera, suspirando aliviadamente cuando empezó a ronronear bajo sus caricias.
"¿Una pantera?" gritó Blaise, ahora que ya había pasado todo volvió a poder expresarse con libertad. "¿Tu padre te compró una pantera? ¿Te estás riendo de mi? Mi padre me consiguió un lobo porque son más fuertes que los perros aunque menos leales. ¡Los gatos no tienen dueño! ¿Cómo narices vas a entrenar a una pantera adulta?"
"Fácil, con amor." Dijo Draco, rascando la barbilla del gato cuando se presionaba más fuerte contra su mano. "Voy a protegerlo siempre y él va a protegerme siempre a mi."
"¿Vas a entrenar a una pantera con amor? ¿Te has pegado un golpe en la cabeza durante el verano? ¿A lo mejor te han dado algo raro?" Preguntó Blaise, mirando en estado de shock a Draco. "Nadie me ha golpeado desde que lo tengo. La única persona que me levantó la mano fue herida por las garras de Damian. Tengo la sensación que haría lo mismo con cualquiera que intentara hacerme daño." Murmuró Draco, levantándose de donde se había arrodillado para acariciar mejor a su familiar, dejando una de sus manos apoyada en la cabeza del gato. "¿Puedes decir lo mismo? ¿Nox gruñe a todo lo que puede herirte?" Ante el gesto de vergüenza de su amigo, Draco suspiró. Extendiendo la mano hacia Blaise ambos se dieron las manos, arreglando la amistad que habían estado cerca de romper por nada.
"Y por entrenamiento, un perro o un lobo dependen mucho en las órdenes; los gatos tienen su propia manera de hacer las cosas. Lo encerré en una habitación mientras yo iba a encontrarme con Padre y me encontró. Se tiró desde una ventana del tercer piso para protegerme. Me escucha, todo el tiempo, parece saber que necesita hacerse y como conseguirlo." Dijo Draco suavemente, mirando los brillantes ojos esmeralda. Mirando a los alumnos que todavía estaban en la sala común, rápidamente les asesinó con la mirada y les preguntó que estaban haciendo. Inmediatamente se llenó el pasillo de salida y se escucharon puertas al cerrarse mientras los estudiantes se iban rápidamente a la cama antes que el Príncipe de Slytherin mandara a su pantera tras ellos.
Draco suspiró mientras veía marcharse a los estudiantes de la habitación, girándose para mirar mal a Pansy quien estaba pálida unos cuantos metros lejos; frunció el labio en disgusto.
"Te dije antes que nunca me tocaras Pansy y lo decía en serio." Girándose, se rascó la frente y le frunció la frente a Blaise, Crabbe y Goyle quien estaba detrás suyo. "Bien, este es mi familiar Damian." Les presentó Draco, como si todo el incidente no hubiera pasado, "y estoy seguro que va a llevarse bien con vuestros familiares, con el tiempo." Damian había empezado a pasear de un lado al otro delante de Draco, gruñendo suavemente aunque la amenaza había pasado. Parando, el gato fue directamente hacia Draco con una seguridad solo vista en un soldado que va a una misión. La pantera hizo un círculo alrededor de Draco, dejando un rastro de pelusa negra tras de él; paró justo delante de él y se agachó de repente. Se dio de cabeza con las rodillas de Draco, haciéndole tambalearse antes que le ayudaran a recuperar el equilibrio.
"Para Damian. Maldición, me va a llevar una eternidad sacar todo ese pelo de la túnica, suerte que eres un gato negro." Dijo Draco, sacudiéndose la capa y los pantalones con la esperanza de hacer caer algo de la pelusa.
"Mañana por la tarde, después de cenar, vais a venir todos al aula de pociones. Después de lo que acabo de ver creo que todos vosotros necesitáis ser entrenados en controlar a vuestros familiares y en usar el enlace lo mejor posible." La áspera voz del Profesor Snape hizo que toda la gente todavía en la sala común diera un salto ante la inesperada aparición de su Jefe de Casa. Ni Nox ni Damian se sorprendieron, un signo que decía que le habían escuchado entrar en la habitación. "También quiero informaros que aunque vuestros familiares son mansos y no van a atacar sin provocación, deben llevar correa siempre que no estén en la sala común." Sonriendo maliciosamente al oír los gruñidos de fastidio de sus alumnos, se fue sin decir otra palabra, con la puerta cerrándose de un golpe detrás de él. El susurrado 'Ahora id a dormir' hizo que todo el mundo se diera las buenas noches y se fuera a dormir.
Damian estaba tumbado en los pies de la cama de Draco, mirándolo pasear por la habitación y maldecir por la puerta destrozada, que todavía estaba tirada en el suelo, y también los pedacitos de almohada tirados por ahí.
"Has arruinado tu almohada así que ¿Dónde demonios crees que vas a dormir?" Preguntó Draco parando lo suficiente para mirar a la pantera que ocupaba su cama. "De ninguna manera te voy a dejar dormir en mi cama." Girándose hacia la puerta sacó la varita, tirando el hechizo que iba a reparar la puerta. Viendo como la madera se reparaba, cerrando las grietas y llenando las marcas de garras, usó otro hechizo en la almohada de Damian. Cuando la puerta estaba completamente arreglada, Draco hizo que se volviera a poner donde tocaba. La almohada de la pantera se negaba a volver a su forma original, luciendo muy inconfortable en su opinión. Suspirando, cogió todo lo que necesitaría para irse a la cama y se fue al baño. Reapareciendo 45 minutos más tarde, encontró a Damian dormido profundamente en la cama y no lo podía mover por mucho que lo empujara. Gruñendo flojito, Draco se subió a la cama, subiéndose las mantas hasta la barbilla; se aseguró de poner un pie en la barriga de Damian antes de cerrar los ojos y dormirse.
N/T: Bufff… Por fin he acabado! Bueno, muchas gracias a todos los que me habéis dejado reviews.
Gracias por haber tenido paciencia con lo mucho que tardo.
