¡A sugerencia –y reclamo- de Amelié xD contesto reviews aquí mismo!

Amelié: ¡Hola querida niña preguntona! ¡Gracias por seguirme tan locamente! ^^ me encanta que me escribas y sobre todo que siempre me ponen de buenas tus reviews (perdón por no haberme dado el tiempo antes de contestarte), pero bueno… aquí tus respuestas por inciso 1) ¡Me divierto! Jijiji, creo que es la primera vez que un fic mío le causa tan tremendo lío a alguien, ehm… tómalo con calma, lo que tenga que pasar, pues pasará. 2) Ni yo lo sé, tal vez de alguna película. 3) No se ha olvidado de ninguno (o eso es lo que me dice cuando YO le pregunto a ella), simplemente que Blaise es encantador… y el ramo de flores realmente era bonito xD. 4) ¿Tú Luna? Bueno, no te lo puedo contar por que se pierde la emoción :D pero confía en mi. 5) (me sonrojo) pero procuro alimentarme sanamente… ehm, y tomo leche todos los días xD. 6) ¡De los reviews! ¡Son ánimo e inspiración para mi! --- ¡Gracias por tu tiempo pequeña! ¡Y que te guste mucho este capítulo!

Natisluna: ¡Hola! ¡Y si! ¡Por supuesto que se complican más las cosas! ¡Pero Blaise y Ginny! ¿No te encanta? ¡Imagínate todo lo que se nos vendrá! ¡Y pos supuesto que habrá Draco-Ginny! ¿Pero que sería de los fics D-G si no hubiera un montón de gente latosa a su alrededor? Por cierto, gracias por las felicitaciones :D estoy tratando de ponerme al corriente con todos los amigos y asuntos descuidados por la escuela ;) como los fics ¡Y vamos para adelante! JIJIJI Por que si yo no desembrollo esto ¿quién? xD xD

Cassandra Malfoy: Kysy –me encanta esa abreviatura de tu nombre-, hola! Gracias por el tiempo que me dedicas, en especial en este raro fic, el capítulo que presento hoy es quizá menos romántico que los anteriores pero según yo, es emotivo y medio sufrido, espero que te guste musho, musho. Por cierto que furia… no es nada jijiji. Muchas gracias y seguimos adelante! ^^ XOXO.

Lynette P. Broderick: ¡Hola! xD ¡Por supuesto que te presento a mi hermano! Mil gracias por todos tus buenos deseos, voy a entrar a mi internado y me divido entre la emoción y el miedo jiji, pero esencialmente es entusiasmo, creo. Y si! Salgamos! Espero que las nuevas sorpresas que trae este capítulo te gusten mucho… ¡Besines y abashos para ti también! ¡Y tú pórtate bien! ;) Yo me estoy portando mal por las dos!!!!

Snape: Ehm… ¿hola? Pues ya he dicho muchas veces que esto va comenzando apenas a tomar forma, en ningún lado pongo que esté terminada o cerca de terminar… en fin. ¿Por qué escribimos sobre Draco Malfoy? Por que es un personaje que se puede explotar y explotar, por que, ¿qué chiste tendría escribir lo caballeroso que Cedric es y eso si ya esta en el libro? Personalmente creo que Draco es polifacético así que puede ser tan ruin o tan mezquino como una quiera o al contrario todo lo lloroso y cobarde como J.K lo pone y cada quien le pone su toque de maldad o nostalgia o galantería o lo que se necesite para la historia donde se quiera introducir. Y si, si nos atraen los chicos malos. Y si, también nos gusta Tom. Sobre Ginny; puede que tus argumentos sean válidos, pero no están del todo sustentados: La Ginny de esta historia es tan fuerte de carácter como se requiere, pero vamos, no es de piedra y el hecho de que le toque llorar en brazos de Draco es meramente circunstancial, "casualmente" este es el único a quien ella encuentra cuando Harry no esta y siempre he defendido que el canon Harry-Ginny me gusta en los libros pero ¿qué caso tendría hacer un fic –o una historia independiente- de género romance/drama donde los personajes tienen claros sus sentimientos? Y lo del flirteo con Blaise… bueno, sin comentarios sobre eso. Me gustaría que si sigues leyéndome lo hicieras con un fin diferente que "criticarme con más base". Saludos.

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Espero que este capítulo lo disfruten tanto como yo ^^.

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X. EL ÚLTIMO VALS

(canción de la oreja de Van Gogh)

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En un abrir y cerrar de ojos, Draco ya estaba al frente de su compañía y con su primer contrato en puerta, sólo era cuestión de afinar un poco el proyecto para convencer a sus clientes.

"Malfoy y Socios" abrió sus puertas un lunes a mediados de octubre y en bien poco tiempo llenó de trabajo los cubículos de sus empleados y de contratos millonarios los bolsillos de Draco Malfoy.

Muchos de los que le habían conocido durante la Guerra y lo habían visto huyendo despavorido de cuanta varita mágica le apuntaban, se mostraban ahora sorprendidos de la temeridad con que comprometía su trabajo y la pericia que demostraba si se hablaba de negocios.

Para cuando empezó diciembre, la empresa había dejado de ser un proyecto y se había consolidado dentro del mercado.

Como casi siempre,

cuando algo se muere,

nace la nostalgia buscando un corazón.

Tal como Ginny había hecho cuando George reabrió su tienda, Luna permaneció junto a Draco como una compañía constante, alguien con quien él podía contar fuera lo que fuera, y su compañera imprescindible los jueves en la noche, cuando iban al viejo Caldero Chorreante para conversar sobre frivolidades detrás de vasos y vasos de güisqui.

Hubo una noche de tantas que habían compartido en complicidad, que de pronto fue distinta de las demás noches de jueves. Luna simplemente invitó a Draco a pasar a su departamento esa noche en lugar de irse al bar y Draco aceptó por que cambiaba la rutina.

Las cosas habían ido tan bien hasta esa noche, que Luna se reprochó por mucho tiempo, el haber provocado el cambio con su inocente invitación.

--¿Has planeado algo? –preguntó Draco sacándose el elegante cubretodo y dejándolo en la percha.

--Nada en realidad –admitió Luna sonriente, más bien, radiante--. Es sólo que hace tanto frío que no me dan ganas de salir. Por eso pensé que podríamos quedarnos.

Draco aceptó de buena gana, de todos modos ya no quería ir al Caldero Chorreante, el tendero había empezado a tratarlos a él y a Luna con una familiaridad que le ofendía.

Mientras encontraban un buen lugar le pareció que estaba bien quedarse en casa.

Pero en mi no es raro,

y aunque este desordenado,

es impermeable al dolor.

--¿Sabes? –Preguntó Luna extendiéndole un vaso lleno de hielo y la botella para que se sirviera--, ayer tuve un sueño de lo más extraño –dudó un momento antes de agregar--: de cuando nos conocimos.

Draco degusto el licor con calma –el cual le pareció demasiado dulce- antes de responder.

--¿Qué parte?

--Cuanto tú y yo nos conocimos –repitió Luna, esta vez, poniendo énfasis en el "tú y yo".

--¿Quieres hablar sobre los sueños? –consultó Draco sin mudar la expresión de su afilado rostro.

--No ¿y tú? –Draco respondió moviendo la cabeza en negación—Más bien estoy nostálgica sobre los días de colegio.

--La verdad es que no fueron mis mejores días –dijo Draco en el mismo tono arrogante en que hablaba siempre, sin embargo, la expresión de sus ojos se ensombreció.


--¿No? ¡Qué va! –soltó Luna sonriendo— no es que hayan sido mis días más fáciles, pero recuerdo con cariño los momentos contigo, con Ginny, con Nev y con Dean.

--Nos la pasábamos escondiéndonos para hacer cosas buenas que parecían malas por ser las circunstancias lo que eran –Draco elevó una de las comisuras de sus labios en una sonrisa torcida.

--Nos hicimos muy buenos amigos –dijo Luna y se sonrojo.

El gesto no fue ignorado por Draco.

La felicidad es mu maquillaje,

de sonrisa amable,

desde que no estás.

--No, Luna. Yo creo que ahora tú y yo somos muy buenos amigos, entonces sólo éramos cómplices con un enemigo común.

Draco había enfatizado la cosa de "buenos amigos" apropósito, Luna sin embargo parecía completamente distraída.


--En realidad, tú querías entrar al grupo –dijo.

No era la primera vez que Luna se perdía entre sus propios pensamientos así que Draco se había ido acostumbrando. Sin darle mayor importancia a su aparente distracción tomó un largo trago de licor de durazno.

--¿Has vuelto? –preguntó cuando notó la transparente mirada de la joven de nuevo sobre él.

Habitualmente cuando ella se distraía, respondía un animado "si" a la pregunta de Draco, esa noche fue distinta.

--Yo siempre creí que habías entrado por mí –dijo y su voz se apagó. Casi seis años después, al fin recordaba todo claramente.

Siempre serás,

bienvenido a este lugar,

a mi lista de obsesiones,

de nombres a olvidar.

--Lo siento, pero no entiendo nada, Luna –reconoció Draco.

--Tú desencadenaste todo.

Fastidiado, Draco botó el vaso con el empalagoso licor en la mesa y se cruzó de brazos esperando a que Luna se explicara.

--Una tarde, Ginny llego a la sala de menesteres diciendo que debíamos robar la espada de Gryffindor a Snape y de alguna forma hacérsela llegar a Harry ¡Tu le diste la idea! ¡Ahora recuerdo que tú ibas tras ella cuando se fue a los terrenos ese día!

Draco evocó el recuerdo a su mente, esa tarde, alguno había hecho un comentario impertinente que había mellado en Ginny y él lo notó. En ese tiempo no comprendió por qué, pero tuvo la necesidad de ir a ver que la altanera Gryffindor estuviera bien.

Y fue así que siguió a Ginny por todo el exterior del Castillo y le demandó por primera vez que fuera fuerte, apenas y le había insinuado que podría hacer algo por Potter, el resto había sido cosa de la pelirroja**.

** Ver. Cap. V –La paz de tus ojos- FB "una idea".

--Luna –intentó Draco --, ¿a dónde va todo eso?

--Cuando pusimos el plan sobre la mesa, nos dimos cuenta de que necesitábamos más gente y echamos a andar el Club del caminante nocturno en busca de personas de confianza.

--Un montón de chicas feministas –apuntó Draco, pero Luna siguió hablando como si no escuchara nada.

--Todo estaba casi listo, sólo faltaba…

--Yo –interrumpió Draco --, me necesitaban a mi para monitorear a Snape.

--Así es –Luna pareció notarlo por primera vez en lo que iba de la conversación --. Y me ofrecí de voluntaria para ganar tu ayuda.

--No fue una labor tan difícil…

--No. Pero acabo de hacer conciencia del por qué fue tan fácil.

Cómo recordarte sin mirar atrás,

Yo nunca olvidare el ultimo vals.

--¿Por qué yo quería entrar? Es básico. Ya había tenido suficiente de parte de ese idiota media sangre, estaba dispuesto a…

--¡No te engañes, Draco! –soltó Luna --. Querías entrar para estar cerca de Ginny. La pregunta es por qué.

Draco se preguntó desde cuándo Luna era tan sagaz. Luego se dio cuenta de que Luna llevaba con la pregunta en la mente mucho tiempo, no estuvo seguro de si eso le asustaba.

--¿Crees de verdad que voy a responder a eso? –inquirió Draco con las cejas levantadas en expresión de incredulidad.

--¿No lo harás? –inquirió Luna con la misma expresión de incredulidad de Draco.

--Te lo cuento si me sirves algo decente –soltó Draco señalando con desdén el vaso de licor que tenía.

--¿Hidromiel? ¿Vino? –ofreció Luna.

--Lo que sea, pero ya no pienso beber este licor.

Mientras Luna se iba a la cocina a buscar algo decente, Draco cerró los ojos para que el recuerdo en su mente fuera completamente claro.

- -

Cuando todo acabe,

y el silencio hable

sólo tus pupilas

sabrán que fue verdad.

A primera vista, Ginny no era nada extraordinario: cuerpo de niña, carita de niña, ojos profundos a saber de cuantas vidas pasadas… nada que fuera realmente atractivo, ningún atributo digno de la mirada juiciosa de Draco.

A segunda vista, Ginny era atractiva, algo imantaba en sus ojos de chocolate, pero nada más. Era valiente si, pero vamos que la cuarta parte del colegio (todos los Gryffindors) lo eran, era insolente, como todas los Gryffindors, revoltosa, como todos los Weasleys, nada extrardinario.

Draco la notó hasta el tercer vistazo. Entonces sí le resulto atractiva.

La había notado casi al mismo tiempo que Harry, un día que iba por el castillo con los rizos rojos liberados de la habitual cola de caballo y alguien le había pintado las pestañas, seguramente ella venía de una sesión de besos con su novio por que llevaba los labios enrojecidos. Fue entonces que Draco la descubrió como una mujer hermosa. De haber sido otras las circunstancias, se habría frenado en seco y se hubiera ido tras de ella para conseguirla a toda costa. Sin embargo, en ese preciso momento, tenía que ir a trabajar con el armario.

Más tarde descubrió que la quería para él, así sin más. Se dio cuenta de cuanto quería poseer a esa mujer cuando la vio del brazo de Potter y no comprendió qué rayos hacía con él. Ella poseía una belleza inocente pero absolutamente sensual y Potter era… Potter. ¡Esa chica tenía que ser suya!


Fue por eso que Draco inició su último año en Hogwarts con mejor disposición. A pesar de que el colegio en general le repudiaba no tenía ninguna estúpida misión suicida, ni a Potter en el camino. Ese era su año.

Sin embargo, descubrió que la chica Weasley no era más que una sombra, un fantasma de sí misma que vagaba por el castillo, que medio comía, medio dormía y medio iba a clases. A quien poco le importaba si le castigaban, si le torturaban, al otro día se levantaba y asistía en el mismo estado patético a sus clases.

Hasta el día en que Draco se cansó de aquello.

Y entre los cristales,

pedacitos de esa tarde,

donde comenzamos a soñar.


Por que ese día, después de perdonarle por enésima vez la tortura sin que ella reaccionara o se motivara en lo mínimo, Draco se jugó su última carta: uso a Harry Potter.

Y por fin, saboreó su triunfo. No estaba enamorado ni nada por el estilo, pero le gustó verla recuperada, fuerte, como una reina que vuelve del destierro a reclamar su trono. Y en realidad, parecía que Ginny, Luna y Neville reunían un ejército, en unas semanas, estaban listos para poner en marcha su plan.

Durante los preparativos, Draco mantuvo su distancia. Intentó usar legidimancia en Astoria para que le revelara los planes y buscar su provecho, sin embargo, ella bloqueo su mente magistralmente; aunque felizmente, estuvo dispuesta a cooperar con Draco a quien consideraba un amigo desde su infancia.

--Sé que sabes lo que estamos haciendo –esa era Luna. Fue lo primero que le dijo la primera vez que hablaron.

--¿A si?

--¿Nos vas a ayudar?

--¿Por qué habría de hacer eso, lunática?

--Por que deseas tanto como nosotros que esto acabe.

--¿Y estas segura de que quiero que acabe en su favor?

--Bueno –dijo Luna con la habitual naturalidad que asustaba a tantos --, tendrías que ser idiota para querer estar con quien tu sabes después de todo lo que te ha hecho pasar.

--Y ustedes tendrían que ser idiotas para desafiarlo realmente.

--Es diferente ser idiota que ser justo.

--¿Cómo sabes que es su lado el justo?

--Por que luchamos contra un… ser, que quiere que seamos lo que él mismo no es…

--Ni Weasley ni Longhbotom confiaran en mi para este plan. Y lo sabes.

--Malfoy –el tono sereno de Luna asustaba a Daco --, si tuviéramos otra opción, la que fuera, no estaría ahora aquí.

Lo más difícil, contrario a lo que Luna le dijo a Draco, fue efectivamente ganar la confianza de Ginny. Había requerido de un gran sacrificio…

El rubio había tenido que soportar el castigo de Alecto Carrow en el lugar de Luna para que Ginny confiara en él. En esos días, Amycus y Alecto castigaban las insolencias por separado y la joven Ravenclaw estaba tan débil que Ginny iba a recibir por partida doble el castigo de Aleto con tal de que dejaran ir a Luna. Pero apareció Draco.

Fue al día siguiente cuando Ginny besó a Draco por primera vez***.

*** Ver cap. 6 –Tres veces no-. FB "funcionará, ahora cayate".

Y tres días después, Draco ya era un adicto que debía poseer su boca.

- -

Cuando Luna volvió con algún preparado de no mala pinta, Draco estaba con una sonrisa torcida.

--¿Y bien? –preguntó Luna con una sonrisa.

--¿Y bien, qué? –preguntó Draco degustando en nuevo licor, estaba mucho mejor que el anterior.

Luna sonrió sinceramente.

--Escucha, todo este tiempo, creí que no te hubieras acercado jamás a nosotros si es que no me hubieran enviado a conseguir tu ayuda. Pero acabó de comprender que tú ya querías estar cerca, la pregunta es ¿por qué?

Draco miro a Luna con complicidad. Muy tarde descubrió que la forma en la que Luna lo miraba a él, no era complicidad.

--Ginevra –soltó sin más--. Me gustaba.

Por primera vez desde que la conocía, Draco vio una sonrisa forzada en Luna, ella que siempre estaba tan a gusto, tan tranquila.

La felicidad,

es mu maquillaje

de sonrisa amable

desde que no estás.

--Creía que nunca ibas a admitirlo –dijo con un hilo de voz la joven.

--Siento confianza contigo.

--Ya veo.

--¿Sabes que veo yo? –preguntó Draco, dispuesto a desahogarse ahora que ya estaba en eso.

--¿Qué?

--Que tuve en mis manos la historia.

--¿Por?

--Por que esa fue la primera vez que arruiné todo.

Siempre serás,

bienvenido a este lugar

a mi lista de obsesiones,

de nombres a olvidar.

--No fue tan malo. Si hubiéramos robado esa espada falsa y la hubiéramos enviado a Harry el habría intentado usarla causando que…

--No estoy hablando de la espada, Luna –aclaró Draco y Luna se dio cuenta de que ya había bebido tres vasos del cóctel que le había preparado.

--¿No? –las cejas de Luna se alzaron tanto que se ocultaron completamente bajo su flequillo rubio sucio.

--Debí explicarle a Ginny desde un principio el por qué no debía robar la espada falsa. Con delatarlos de ese modo sólo logre que les castigaran y…

--No fue tan malo, sólo nos enviaron con Hagrid y…

--Perdí la confianza de Ginny.

Luna tenía la boca abierta cuando Draco se termino el cuarto vaso.

--Pero yo seguí confiando en ti.

--Es verdad ¿Por qué?

--No sé –la joven volvió a sonreír--, tenía un buen presentimiento --. Además, Ginny volvió a confiar unos días después.

--No, una cosa es que haya vuelto a hablarme y otra que me haya perdonado realmente –sentenció Draco y apuro su quinto vaso –el día que todo terminó y volvió a casa me volvió a echar en cara haberlos delatado.

--Pero si nos hubieras detenido, Neville nunca se hubiera consolidado como líder por que no habríamos fundado el club. De alguna forma, hacer el plan e intentar llevarlo a cabo y ser delatados fue crucial.

--Creo que ella nunca lo verá así.

--No creas. Ginny es muy justa. A estas alturas, estoy segura de que ha puesto todos sus sentimientos en su lugar.

Ya un poco tomado, Draco sonrió como un loco. "Si supieras, Luna. Si supieras."

Cómo recordarte,

sin mirar atrás,

yo nunca olvidare el ultimo…

--Aunque te diste el lujo de arruinarlo muchas veces más.

--Es verdad.


--¿Te arrepientes de algo?

--De un montón de cosas, si te soy franco.

Luna sonrió para si misma, Draco debía llevar ya unos doce vasos de alcohol, realmente no podía atribuir tanta franqueza a otra cosa… había sido tan fácil sacarle la verdad.

--¿Cómo qué?

--Todavía pienso que de haber sido un poco menos cobarde, o ruin o… lo que sea. Tendría a Ginny conmigo.

--¡Ay! ¡Por Dios! –Luna tenía sus enormes ojos azules abiertos de par en par.

Draco acababa de dejar caer su vaso sobre la alfombra y ahora estaba medio dormido.

--Tú aún la quieres –murmuró Luna y una lágrima silenciosa se escapó de sus ojos. "Tú aún la quieres".

Siempre serás,

bienvenido a este lugar,

a mi lista de obsesiones…

- -


Cuando Draco despertó a la mañana siguiente, en el sofá del departamento de Luna (que Ginny había comprado), apenas tuvo conciencia de la cantidad de sentimentalismos y cursilerías que había dicho la noche anterior y que nunca pronunciaría sin doce vasos y medio de vodka preparado.

Naturalmente, sentía que la cabeza le reventaba en esos momentos.

Y a la vez, se sentía muy tranquilo. Desahogado, si tenía que ponerle nombre a la sensación.

--Draco –le llamó Luna sentándose junto a él con una sonrisa un poco triste y extendiéndole una poción.

--Hola, Luna –dijo Draco con un hilo de voz –gracias.

--Si me lo permites –comenzó Luna cuando Draco se bebió la poción y se sintió mejor--, hay algo que tengo que decir y que ya no puede esperar.

--Te escucho.

Luna tomó el anguloso rostro de Draco por la barbilla y cerrando los ojos apretó sus labios contra los del rubio.

--Toma –dijo y puso en las manos del rubio una tarjeta de opalina.

--¿Y esto?

--Llevo pensándolo toda la noche y creo que debes ir a Francia.

--¿Para que querría yo ir a Francia?

--Por que ahí encontrarás a Ginny.

El semblante de Draco se endureció, pero sus ojos no traslucieron ninguna emoción fuera de lo común en él.

de nombres a olvidar,

cómo recordarte,

sin mirar atrás…

--Por que se que la quieres todavía.

--No es así.

--Entonces sigues siendo el mis cobarde, mi querido amigo.

Draco miro a Luna fijamente, a diferencia de los suyos, los ojos de Luna eran trasparentes y se podía leer su alma en ellos.

--No lo soy.

--Pero no vas a aceptar lo que sientes por ella…

--No.

--¿Por qué?

--Orgullo.

--Barato y vulgar…

--Orgullo al final de cuentas.

--¿Y si vamos juntos?

--¿Y por qué querrías tú ir a Francia?

--Ehm… ¿de expedición?

--¿Qué piensas buscar?

--Un novio, ya que he descubierto que mi prospecto no me corresponde, pues necesito uno.

Draco y Luna estuvieron mirándose un rato, luego se volvieron a sonreír, obviamente muy a gusto uno con otro. Draco nunca había llegado a sentirse tan él mismo con nadie más que con Luna.

--¿Entonces vamos? –consultó Luna todavía un poco sonrojada por haber besado a Draco.

--No lo creo –sonrió el rubio.

Algo terriblemente oportuno ocurrió en ese momento: Una lechuza marrón se posó en la ventana y entregó una carta para Draco.

--Es de Blaise Zabini –anunció Draco y una sonrisa enferma se le pinto en la cara –que me invita a Francia… para hacer negocios.

- -

Unos días después, cuando Draco y Luna preparaban su viaje, ninguno de los dos podía siquiera a imaginar la cantidad de dichas y desventuras que les esperaban.

Yo nunca olvidare el último vals.

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Hasta aquí. ¿Qué les ha parecido? ¿Les ha gustado o tienen ganas de golpearme? ¡Cuéntenme todo en un review!

:D Espero pronto subir cap de la Enfermera Weasley, aunque no se si me dará tiempo por que me voy de vacaciones. Por si ya no nos vemos, saben que deseo para todas lo mejor en esta navidad y para el año que comenzará. ¡Sean muy pero muy felices! ¡Cumplan sus sueños!

Con mis mejores deseos, Sarita.

;) Ahora ya saben cómo fue exactamente que todo esto comenzó, si quieren saber como termina, manden muchos reviews ¡para la inspiración! ;P

¿Es bueno? ¿Es pésimo?