Capitulo 10: ''Perdón, Billy''

Di un salto asustada, sabía muy bien quien era, pero el sonido del motor me pilló desprevenida.

-Tranquila Bella sólo soy yo-dijo Jacob. Me voltee para encontrarme con el mastodonte de mi amigo.
-Hola Jacob-lo salude.
-¿Qué tal Bella?
-Bien gracias, ¿vamos?
-Hey ¿Por que tanta prisa?-preguntó divertido. Mire para ambos lados antes de responder.
-Se supone que tengo clase de gimnasia ahora, no quiero que un profesor o incluso el director se den cuenta de lo que estoy asiendo.
-Con que capeando clases, eh?-dijo alzando una ceja-¿Qué es eso?, ¿Una nueva versión de Bella, "Bella la rebelde"?
-No esta es la versión "como no nos vallamos pronto de aquí soy capaz de partirte la cara"-
-¿No crees que esa versión tiene un nombre muy largo?-preguntó ignorando mi amenaza.
-Jake ¿Quieres meterme en problemas?-
-Esta bien-dijo dándose por vencido-¡sube!-Me subí a la parte trasera de su moto y me aferre fuertemente contra él.
-No andes muy rápido-le advertí.
-Seguro-me pareció un deje de ironía.

Obviamente Jacob no se privo de la velocidad que podía darle su moto. Cuando íbamos traspasando la salida del aparcamiento pude ver a Emmett-que se encontraba a la salida de la cafetería-mirarme con horror. Me pareció oír que decía algo como "Se raptan a Bella!", pero no estoy segura.
Nunca me a gustado la velocidad, me daba terror. Apreté el pecho de Jacob con todas mis fuerzas, quizás si lo dejaba sin aire disminuiría la velocidad.
No quería mirar, la última vez que vi el velocímetro estaba a 30 km y yo ya estaba muriendo.

-Baja la velocidad criminal-reprendí a Jake.
-Bella si fuera mas despacio no avanzaríamos-dijo riendo-¿Oh que mierda pasó?-freno bruscamente y yo abrí los ojos de golpe.
-¿Que pasó?-
-No lo sé –dijo inquieto.
Nos bajamos de la moto y nos encaminamos hacia su casa. La pequeña casa tenía en frente una ambulancia, estaba sorprendida y desconcertada, quizás era su padre pero… ¿Qué le pasó?
-¿Billy?-pregunto Jake asustado-¿Dónde estas?
-Estamos en el cuarto de Billy-respondió una voz que definitivamente no era la de Billy.
-¿Jake, quien es?-no reconocía esa voz.
-No lo sé, no lo sé…-dijo preocupado.

Nos dirigimos al cuarto de Billy, cruzamos el umbral de la puerta y vi a Billy recostado en la cama, no se veía en un muy buen estado, había sangre que lo rodeaba y no estaba segura de si estuviera conciente. Al lado de él se encontraba un guapo doctor inspeccionándolo.
-¿Qué le pasó?-preguntó Jacob al doctor.
-Billy tuvo un accidente, fue victima de un choque-respondió en un tono compasivo.
Esas palabras me dejaron atónita, tomé la mano de Jake inconscientemente, el necesitaba mi apoyo ahora.
-¿Me pueden ayudar usted y su novia a cargar al paciente a la ambulancia?, los auxiliares no han llegado y temo agravar las fracturas si lo cargo yo sólo-
-Por supuesto-respondió Jacob. No dije nada acerca del pequeño error que cometió el doctor, yo no era su novia, pero ese no era el momento indicado para corregirle.
Cuando llegamos al hospital estuve cerca de Jake todo el tiempo, no podía dejarlo solo en ese estado, el pobre estaba destrozado. Llame a Charlie para contarle de la tragedia, Billy era su amigo y necesitaba saberlo cuanto antes.
Vimos al doctor caminando hacia nosotros y antes de que llegara Jacob se apresuro a preguntar:
-¿Cómo esta?-
-Esta bien, esta estable, pero no hay que confiarse, cualquier cosa puede pasar en casos como este-
-Hay un riego de que…-Jacob no pudo seguir su voz se quebró en el ultimo instante.
-Sus heridas son graves, pero tu padre es un hombre fuerte, es probable que si logra salir de esta quede invalido-
Jacob asintió
-Con permiso-se excuso el doctor y se fue.
-Todo estará bien, no te preocupes-le tranquilicé, aunque sabía que esas palabras no tendrían mucho efecto.
-Gracias-se limito a decir.
Pasamos la tarde sentado en uno de los pasillos del hospital, inventando juegos patéticos con el fin de distraer a Jacob de su dolor, estaba sufriendo mucho. Su dolor era mi dolor.

Estábamos jugando uno de los estupidos juegos que se le ocurrían a mi poca creativa mente, cuando vimos a Charlie caminar aceleradamente hacia nosotros. Me levante para recibirle en cuando lo vi.
-¿Cómo se encuentra Billy?-preguntó.
-No sé, el doctor nos dijo que Billy estaba estable, pero en un momento todo se tenso y los doctores corrieron hacia el pabellón en el que se encontraba Charlie , no sé sí abran logrado controlar la situación-dije lo ultimo con un suspiro
-Ese viejo es fuerte, se a enfrentado a cosas peores-dijo Charlie con vista perdida.

Divisé al doctor a lo lejos y me acerque a donde se encontraba para poder saber algunas novedades del estado de Billy.
-¡Doctor!-lo llame.
-¿Sí?, llame Carlise por favor, Carlisle Cullen-
-¿Carlisle Cullen?-pregunté, el mismo apellido de Edward.
-Si-respondió-¿te suena conocido?-
-Si claro, usted es el padre de Emmett, Alice y Edward, ¿no?-
-Si, ya veo que los conoces, de la escuela ¿no? ¿Cómo te llamas?-
-Bella-con que el era el famoso padre de los Cullen, había vuelto, por fin lo conocía. Aunque este no era el mejor momento.
-Les diré que te vi- y dicho esto comenzó a caminar.
-Espere!-
-¿Si?-
-¿Cómo esta Billy?-
-La situación se esta poniendo tensa, aunque todavía no se nos ha ido de las manos-cuando termino de decir esto lo llamaron.
-Doctor Cullen por favor dirigirse a la sala de operaciones, se le necesita con urgencia-dijo una voz femenina por el altavoz.
Salió pitando hacia el lugar donde lo llamaban.

¿Le abra ocurrido lo peor a Billy?, ¿Qué le abra pasado sino fue eso?, no, de seguro fue un mal entendido, Billy no podía morir.
-Bella ¿Qué te dijo?-pregunto Jacob cuando me fui a sentar a su lado.
-No alcanzo a responder nada, tuvo que irse, hubo al parecer un problema-
-Oh bueno-

Transcurrimos toda la tarde y parte de la noche en el hospital. Hasta que Charlie decidió que era muy tarde. Tuvimos que llevarnos a Jake casi a rastras, no quería abandonar el lugar.
Cuando llegamos a casa tuvimos que organizar donde iba a dormir Jacob.
-Jacob puedes dormir en el sofá, Bella ¿Puedes traer frazadas y una almohada?-me pidió Charlie.
-Charlie de verdad no es necesario-trato de persuadirlo Jacob-puedo dormir en mi casa-
-No jovencito, que duermas acá es la única forma que tengo de asegurarme de que no vallas a media noche al hospital-
-Pero…-comenzó a protestar Jacob
-No se hable mas-dijo Charlie con voz autoritaria, esa voz que era imposible no obedecer.
Charlie comenzó a subir la escalera con paso cansado, sabía que el accidente de Billy le afectaba, aunque tratara de no demostrarlo.
-Buenas noches Jacob-me despedí y le pase una almohada y una frazada.
-Buenas noches-refunfuño Jacob, que todavía seguía molesto.

Subí las escaleras, entre a mi dormitorio y me tire en mi cama. Cada vez me costaba más mantener la línea de mis pensamientos. Estaba cayendo en la inconciencia cuando recordé que no me había puesto pijama, al fin y al cabo daba lo mismo, después todo se volvió negro.
Desperté por el frío que sentía, la mañana en Forks estaba helada. Recordé que Jacob dormía abajo y con eso también recordé el accidente de Billy, que mas quisiera que sólo hubiese sido un sueño. Tome mis cosas para ir a ducharme y al pasar por el dormitorio de Charlie noté que no estaba, seguramente había ido al hospital. Billy era su mejor amigo después de todo.
Me duché y me vestí rápidamente. Las escaleras la bajé mas lento de lo normal, no quería despertar a Jacob.

-¿Bella?- pregunto Jacob seguramente al oírme bajar, mis intentos por ser silenciosa no habían funcionado.
-¿Sí?-pregunte mientras me dirigía hacia donde se encontraba.
-¿Cómo estas?-pregunto estirándose, de seguro tenía todos los músculos agarrotados.
-¿Bien y tú?-pregunté con doble sentido.
-No lo sé, todavía no asimilo el hecho de que Billy esta en el hospital-
-Ay Jake, cuanto lo siento-dije recostándome en un pequeño espacio que había en el sofá en el que Jake dormía.
Me tapo con la frazada y me pasó un brazo por los hombros.
-Ahora eres mi prisionera-supuse que lo decía para aliviar el ambiente, ponerse melancólico de nada servía. Nos quedamos un buen rato recostados en silencio.

-¿Quieres ir al hospital?-pregunte incorporándome.
Asintió.
Fui a la cocina a preparar el desayuno mientras Jake iba a ducharse. Hoy claramente no iría al colegio, tampoco Jake.
-¿¡Jake estas listo!?
-Si-dijo, supongo que bajando las escaleras, se hoya ese típico ruido que reproducía al bajarlas.
Desayunamos en silencio. Al llegar al hospital vi el radio patrulla de Charlie en el aparcamiento. Se encontraba en el hospital tal y como lo supuse. Estacione mi coche al lado del de mi padre.
Entramos al hospital a enfrentarnos con las frías paredes blancas que este tenía y el dolor que este significaba.
-Charlie!-dije cuando lo vi paseándose de un lado a otro nerviosamente. Levanto la vista en cuando oyó su nombre.
-¿Has sabido algo de Billy?-se apresuro a preguntarle Jacob.
-No-dijo agachando la cabeza. Tome de la mano de Jake y lo lleve a sentarse. Íbamos a estar un buen rato en el hospital. Me senté al lado de Jacob y puse mi cabeza entre mis manos. Pensaba en nada serio cuando oí unos pasos, gire mi cabeza para ver de donde provenía. Al fondo del pasillo se veía a una chica morena, con una escultural figura.
-Leah-susurre. Jacob al parecer me oyó por que giro la cabeza hacia donde yo miraba.
Pude sentir como se levantaba de su asiento y soltaba mi mano en u sólo movimiento, y se lazaba rápidamente al encuentro de Leah. Jacob la alzo en un abrazo mientras que Leah ponía su cabeza en el hueco que había entre el cuello y el hombro de Jake.

Leah ponía su cabeza en el hueco que había entre el cuello y el hombro de Jake.
Ciertamente, me sentía algo sobrante, bastante incomoda para ser sincera. Charlie debió de haber notado mi incomodidad, pues se sentó a mi lado y me paso su brazo por los hombros, mientras colocaba un mechón de pelo detrás de mi oreja.
-Tranquila Bella-esas palabras significaron más para mí que el significado que Charlie podía darle.
Pasamos todo el Martes en el hospital, ya me estaba sofocando, por lo que salí a tomar aire. Afuera la oscuridad reinaba, ya había oscurecido y yo ni cuenta me había dado. Me senté en la orilla de la acera y puse mi cabeza entre mis manos y me puse a pensar en todo lo que había tratado de evitar.
Sabía que si Billy…moría-me obligue a pensar en esa palabra-mi relación con Jake y con Charlie no sería igual, ellos no serían los mismos y yo tampoco…
-¿Bella estas bien?-la voz de Jacob interrumpió la línea de mis cavilaciones. Me gire para verle.
Leah se encontraba un poco más atrás de Jacob, mirándome…preocupada, fue recién ahí que note que tenía la cara empapada en lágrimas.
-¿Te encuentras bien?-volvió a preguntar Jacob.
-No, la verdad es que no-ya no era capaz de mentir.
Tenía una serie de sentimientos que me inundaban: lo que me hizo Reneé, la carta que me envió y ahora lo de Billy. Eran demasiadas preocupaciones para una joven de tan sólo 17 años. Sabía que tarde o temprano colapsaría, pero no esperaba que hubiese público.

-¿Q-Qué pasa?-pregunto algo preocupado.
-¿Puedes volver con Charlie?, necesito irme ahora-necesito pensar.
-Esta bien, Bella lo que venía a decirte es que…Billy esta bien-el alivio corrió por mi cuerpo y sentí como me desmoronaba, esperaba a que mi cara se estampara contra el piso, pero los fuertes brazos de Jake alcanzaron a atraparme.
-Te llevare a tu casa-
-No, no te preocupes, puedo irme sola-dije tratando de convencerle-…Billy quedo?…, tu sabes-
-¿Te refieres a si quedo paralítico?-me limite a asentir-No, se pondrá bien, lo darán de alta en 2 semanas-dijo calmado.
-Eso esta bien-dije tratando de sonreír-Bueno díganle a Charlie que me voy. Adiós-me despedí con la mano y camine hacia mi auto.