Disclaimer: Los personajes de Inuyasha no me pertenecen, pertenecen a Rumiko Takahashi, su creadora... Algunos aspectos y características de sus personalidades fueron tomadas pero con la variación de mi imaginación...
MARCADA POR UN DEMONIO
by: sesshy749
Capitulo 10
Rin lo escucho claramente, pero sus piernas no se movían, no le respondían. Su mente trabajando a mil por hora buscando una solución para que él se calmara. Ella sabía que no importaba que tan rápido corriera, él era un demonio con inmensurables habilidades; y una de ellas incluía su súper velocidad. Así que por más que tratara, nunca funcionaria. Sin embargo, tenía que procurar ganar algo de tiempo, debía por lo menos intentarlo, mientras algo se le ocurría en el camino.
Sesshomaru enterró sus garras en uno de los estantes donde habían colocados varios libros, su yōkai lo había dominado, el aroma que emanaba de ella hizo que su demonio resurgiera, tomando absoluto control. Una leve sonrisa comenzó a dibujarse en sus labios cuando escucho el sonido de la puerta cerrar, Rin se había marchado. A lo lejos él podía escuchar su respiración incontrolada con cada paso que daba. Él lo sabía, él podía olerlo en el aire... la caza había comenzando.
Su yōkai no podía esperar, su instinto depredador se había despertado. Era normal entre parejas de su especie este tipo de juego, especialmente cuando iniciaban a sus parejas, ellas luchaban antes de ser tomadas. Ya que ellos tenían que demostrar que merecían ser sus Alfas; y eso algunas veces podía terminar en una batalla sangrienta. No obstante, su Rin era un ser humano, las reglas eran diferentes, y ella conscientemente o inconscientemente lo había comenzado. Su bestia rugía y Sesshomaru se maldecía porque tenía que pasar precisamente esa noche, cuando la luna daba la bienvenida a una temporada que nunca lo había afectado, hasta ese día lo había olvidado por completo.
Él no era débil. Sin embargo, nunca antes ella había estado a su lado cuando esto sucedía, quizás por eso nunca había sido afectado. Así que ahora su yōkai tenía el control, él sabía que su Rin no le temía. No ella no lo hacía, quizás temía a lo desconocido, pero no a él a pesar de haberlo olvidado, esta sería su primera vez, la emoción de la caza hacia que su yōkai interior lo ansiara aun más.
Él disfrutaría mucho en perseguirla, observarla, y ver hasta donde ella era capaz de llegar, porque no solo se llenaría de aquel aroma que estaba envuelto en deseo, emoción y anticipación, sino que también disfrutaría mucho escuchar cada latido de su corazón, cada pulsación de su sangre al recorrer sus venas mientras él se acerca a ella. Ir tras su compañera satisfacía los años de espera, porque ahora ella no estaba perdida, ahora ella le pertenecería, y esa noche no sería a medias, sino por completa.
Sesshomaru saco sus garras de los estantes lamiéndose sus labios, podía saborear la sangre de ella en su boca, aquella distante memoria al marcarla la primera vez cuando apenas era un cachorro era muy tangible en su mente. El sabor de ella era tan dulce que estaba seguro no había cambiado con los años, sus colmillos deseaban penetrar su piel y probarla una vez más.
Su razonamiento de esperar por ella y darle tiempo a prepararse, habían desaparecido en el mismo instante que su yōkai se apodero de su ser, su aura ahora se sentía en toda la mansión, y en toda la región. Otro yōkai no sería lo suficientemente estúpido como para acercarse a su propiedad. Su aura era tan palpable y tan fuerte que ellos sabían serian exterminados fácilmente, sin darles tiempo siquiera a darse cuenta que lo había hecho, hasta él mismo Jaken sabía qué hacer cuando eso sucedía. Sin esperar por más tiempo, y sin usar su velocidad que acostumbraba, Sesshomaru salió en busca de Rin, el aroma de ella impregnado en el aire se había quedado como pequeñas migas de rastro a seguir.
Oh! ...sí, Sesshomaru no podía esperar, su bestia rugía... ella le probaría si era débil como cualquier ser humano, o si ella seria fuerte antes de rendirse a él.
=o=o=
Rin corría por aquel inmenso jardín tan rápido como sus piernas se lo permitían, no sabía cuánto distancia había puesto entre ella y su demonio. Un demonio que la había marcado cuando apenas era pequeña, un demonio que no podía negar era endemoniadamente guapo, Sesshomaru había perdido el control por culpa de ella.
Ahora le dolían los músculos de su cuerpo por la depravación de oxígeno que estaba sufriendo, nunca en su vida había corrido tan rápido como ahora lo hacía, a pesar de haber demostrado a través de los años resistencia en sus entrenamientos y en el colegio, ella sabía que no era tan rápida como él demonio que la perseguía, ella no podía parar. Tenía que seguir corriendo sin importar qué.
La adrenalina que bombardeaba a través de sus venas, moderaba el dolor que ella sentía. Las gotas de sudor que se habían formado en su frente, y las múltiples capas del bendito kimono que portaba, se aferraban a ella, moldeándose como si fueran una segunda piel. El sudor que corría por su rostro entró en sus ojos, borrando ligeramente su visión.
Él le dijo que corriera, y esa era razón suficiente para ella hacerlo, ella vio sus cambios, era la primera vez que veía como un daiyōkai cambiaba, porque no recordaba la primera vez que él lo hizo, cuando la marco, sus dulces ojos dorados cambiaron inmensamente rápido, tornándose a un color rojo como la sangre, sus colmillos y sus garras crecieron también rápidamente, y cuando su garra recorrió su rostro, ella en vez de sentir miedo, sintió algo diferente, no sabía que él no obedecerlo lo enojaría tanto, no sabía que por leer aquel bendito libro, él se perdería, porque sus ojos rojos le decían lo furioso que estaba...
Así que tan pronto la idea se formo en su mente, ella salió de aquel estudio corriendo, él la iba a castigar por desobedecer, ¡si tan solo no fuera tan curiosa!... ahora en vez de estar corriendo, ella estaría disfrutando de su compañía, ¡pero no!, su curiosidad la llevo a este momento, tan pronto salió de la mansión vio como la luna brillaba encima de ella, un color extraño tenia, y ni una sola nube en el cielo se veía. ¡Es que hasta incluso el tiempo estaba en contra de ella!...
Ahora ni siquiera podría esconderse de él, porque en una noche como ésta, no había manera de que su visión superior no la detectara, por eso era qué tenía que correr, esconderse ya no era una posibilidad, simplemente no era justo. No sólo él poseía una visión superior, pero también un fuerte sentido del olfato, que lo ayudarían a encontrarla de inmediato, no importaba donde ella se escondiera, él la encontraría.
El único problema con el correr, era el hecho de que sus sensibles oídos sin duda alguna captarían el sonido de sus zapatillas golpeando contra el suelo del camino que ella recorría, así que pronto decidió, había tenido suficiente de su estrépito, ella se detuvo y arrancó las zapatillas de sus pies, junto con todos los accesorios que Enju le había puesto, ella los arrojó a un lado del camino, esperando que él pensara que ella hizo un desvío, a pesar de que ella sabía que sería casi imposible engañarlo.
Rin continúo corriendo en sus calcetines sobre el follaje verde. Los árboles que se extendían en su camino comenzaron a desdibujarse mientras ella los pasaba, cada uno de ellos desaparecía a su paso, tenía la esperanza de que la propiedad no fuera tan extensa, tenía la esperanza de poder encontrar una solución para calmarlo, piensa Rin, piensa... se repetía mentalmente una y otra vez.
=o=o=
Sesshomaru se detenía de vez en cuando en lo alto de un árbol, oliendo el aire, tratando de conseguir su esencia, una sonrisa depredadora se extendió por su rostro mientras la suave brisa transmitió su aroma a él, no estaba lejos, si él realmente quería, todo lo que tenía que hacer era correr, y él estaría sobre ella en cuestión de minutos, pero todo terminaría muy rápido. Por lo tanto, él empezó a caminar firme y majestuosamente hacia su presa, con la intención de darle tiempo antes de reclamarla. Porque ella le pertenecía.
=o=o=
Rin seguía corriendo mirando detrás de ella de vez en cuando, no veía ninguna señal de él, era como si no estuviera realmente persiguiéndola para castigarla. Pero ella sabía, que a pesar de que ella no lo podía ver, él estaba en algún lugar, muy cerca, en busca de ella, observándola, esperando por la oportunidad perfecta, como un cazador a su presa.
Ella se detuvo de inmediato cuando ese pensamiento le vino a la mente, ¡que tonta!, como no lo pensó antes, él era después de todo un demonio perro, ella busco en su nublada mente algunos de los detalles que había leído, y a pesar de saber que no tenía un buen chance de triunfar, igual lo intentaría. Rin se detuvo respirando con dificultad al escuchar no muy lejos el sonido del agua, un pequeño arroyo ella vio al acercarse, Rin pudo notar lo contenido que se encontraba, sin embargo para ella era suficiente, quitándose una capa de su kimono, ella lo puso a un lado, entro en el agua, y se sumergió varias veces antes de salir, ella tomo la primera capa que removió entre sus manos antes de continuar.
Rin arrojó la primera capa de su kimono a un lado, no dejaba de repetir la misma acción quitándose poco a poco, una a una, las capas del kimono que portaba, mientras continuaba cambiando de cuando en cuando por caminos diferentes, ella lo hizo hasta que se quedó solo con uno. Sabiendo que iba a ser muy frustrado para él después de encontrar tantas capas de su kimono sólo para descubrir que había sido engañado. Ella sabía a ciencia cierta que su olfato se debilitaría de manera exponencial por el agua.
Cuando la brisa de la noche la acaricio, ella se sintió agradecida porque todavía era verano, de lo contrario se habría resfriado.
=o=o=
Sesshomaru recogió otra pieza de su kimono, esa era la segunda vez que su kimono lo había extraviado. Pero él no pudo evitar sentir un orgullo a través de su pecho, ella había estado poniendo atención a la lectura que le dejo, sus tácticas se lo demostraban.
Lo que le había estado enseñando, lo estaba ahora usando en su contra, la mejor herramienta de seguimiento de un yōkai, era su sentido del olfato, y fue muy debilitada por el agua. Él nunca pensó que ella realmente estaba poniendo atención, pero allí estaba la evidencia de que había estado estudiando su raza.
Él dejo salir un gruñido brevemente, ahora debía de tomar en cuenta que ella sabía de algunas de sus estrategias de seguimiento. Ella podría haber extendido las capas de sus kimonos en diferentes caminos solo para engañarlo, y hacer que perdiera su verdadero rastro, como que si ella pudiera engañar a este Sesshomaru... ¡Hmph!... él ahora incremento su velocidad, usando sus otros sentidos, escuchando cuidadosamente cada sonido, cada ruido, asechando con su aguda visión a su presa una vez más.
=o=o=
Rin veía a lo lejos lo que parecía la salida de aquella propiedad, una sonrisa apareció en sus labios, no lo podía creer, lo había perdido, esperaba tener suerte y que un auto pasara y la ayudara, su emoción fue tan grande que tropezó y se cayó, usando sus manos para amortiguar el golpe, un pequeño corte en sus palmas sufrió, cuando trato de levantarse ella de repente vio por el rabillo de sus ojos una mancha blanca a lo lejos de ella, que se movía entre los árboles...
Sesshomaru la encontró, el olor de su sangre lo invadió, cuando Rin finalmente se levanto, ahora un poco más rápido tratando de correr, una borrosa imagen de plata se topó con ella, sujetándola contra el suelo...
Rin se recupero rápidamente abriendo sus ojos, encontrándose con los de él, su tono carmín aun seguían presentes en ellos, pero había algo mas, en sus labios se dibujaba una sonrisa que nunca había visto.
-¡Mía! — gruño él, acercándose lentamente a su rostro, moviéndose hacia su cuello, llenándose de su aroma y oliendo como había cambiado nuevamente, Sesshomaru cerró sus ojos escuchando aquellos latidos de su corazón retumbar, mientras sus colmillos y sus labios rozaban lentamente las líneas de su cuello, saboreando al mismo tiempo el sudor que perspiraba de su cuerpo, sus garras se deslizaba sobre la última capa de su Kimono sintiendo como ella se estremecía con tan solo tocarla.
-Lord Sesshomaru, por favor... Rin promete no desobedecer nuevamente — rogó ella con su respiración agitada, su cuerpo experimentando algo diferente, ella no pudo evitar estremecerse al sentir sus colmillos, sus labios, y sus garras recorrerla, a pesar de que estaba cansada, no tenia energías como para luchar, no era que ella pudiera hacerlo de todas maneras, él era fuerte, y aunque la sostenía contra el suelo, no le hacía daño, él no la estaba lastimando.
Sesshomaru yōkai rugió al escuchar esas palabras, había conseguido sumisión, pero ella había sido astuta, demostrándole que a pesar de rendirse a él en esos momentos, ella no era débil.
-Rinnnn... — Sesshomaru tomó de sus manos abriendo sus palmas, él pudo ver los rasguños y el corte que ella sufrió, su instinto protector surgió. Sesshomaru lamió sus cortes lentamente sin perder detalle de ella, su compañera se había lastimado.
Rin se sorprendió de ese acto, el dolor que estuvo sufriendo poco a poco fue desapareciendo de sus palmas, ella no entendía porque lo hacía, ella pensaba que la iba a castigar, sin embargo él no tardo en abandonar sus manos, ella abrió sus ojos de par en par al verlo acercarse nuevamente, sus narices rozaban, no se movió, sus ojos la tenían presa de él.
-Sesshomaru-sama... — pudo susurrar ella antes de que él tomara sus labios, recibiendo así su primer beso, uno que no supo cómo atender, pero al sentir su aliento mezclándose con el de él, su lengua acariciando cada parte de ella, Rin se rindió, ella nunca se imagino que la fuera a besar, ella nunca imagino que su primer beso seria con un demonio, y no era uno cualquiera, Sesshomaru la había elegido, y ella, ella no sabía lo que sentía, cuando él rompió el beso, ella casi no podía respirar, el beso la tenía en una neblina perdida, rendida ante él, sin embargo, a pesar de todo, ella pudo escuchar cuando él más que decir...
Declaró: -¡Tu eres mía!, y esta noche, este Sesshomaru te reclamara! — solo cuando termino esas palabras fue que Rin finalmente salió de su neblina, sus ojos se abrieron de par en par, y sus mejillas se encendieron de manera furiosa, mientras su corazón latía tan rápido al realizar lo que él deseaba. ¡NO! su mente gritó... Tenía que detenerlo y pronto.
Sesshomaru los levanto a los dos al mismo tiempo, en un solo movimiento, tomando a Rin entre sus brazos, él comenzó su marcha hacia la mansión, en su súper velocidad, mientras que Rin recordaba exactamente qué fue lo que hizo que provoco que Sesshomaru yōkai tomara el control, lo que ella creyó fue enojo, fue simplemente atracción, sus ojos cambiaron justo cuando él volteo a mirarla, ella en ese momento no dejaba de admirar lo perfecto que él era, porque él era un demonio muy guapo, hermoso, y sus ojos dorados puestos en ella pusieron su imaginación a volar, ella trataba de imaginar cómo sería estar casada con un demonio como él, claro habían cosas que no pudo evitar pensar.
Eso fue lo que sucedió, a ella se le olvido que ellos podían oler todos los cambios en sus cuerpos, y ella sin querer, fue la causante de todo lo que ahora sucedía, ¿pero cómo detenerlo?, él tenía razón, ella no estaba preparada para lo que venía, para lo que él quería...Kami ayúdame...pidió, porque ella no sabía cómo detener a un demonio en esa condición...
Sesshomaru llego a la mansión en un abrir y cerrar de ojos, él subió por las escaleras hasta que llegaron a su habitación, él coloco su preciosa carga en su amplio futón, cubriendo su pequeña silueta, fue solo entonces que Rin noto que habían llegado...
-Sesshomaru-sama, no podemos, tu tenias razón, Rin no esta lista...Rin necesita tiempo... — decía ella, mientras el gran yōkai no la escuchaba oliendo nuevamente su cuello, dándole suaves besos.
-Sesshomaru-sama, escúchame, nosotros no podemos, no debemos — ella no sabía cómo detenerlo, no lo miraba, porque ella escucho como su chaqueta y su camisa cayeron al suelo, si ella lo hacía, estaría perdida, como evitar su propio deseo?... así que apretó sus ojos cerrándolos, tratando de controlar lo que él la hacía sentir, ella podía sentir sus labios recorrer su cuello, sus manos separando sus cabellos, una sensación sublime e imposible de ignorar.
-¡Tu eres mía!, ¡siempre serás mía!... — susurraba él hundiendo sus colmillos en su cuello, marcándola como suya nuevamente, dejando esta vez su presencia en ella para siempre.
-Sesshomaru-sama... — Rin sintió dolor cuando él penetro sus colmillos, unas lagrimas corrieron por sus mejillas cuando finalmente ella pudo recordar el día cuando él la marco por primera vez, un sentimiento invadió su ser, al ver su rostro, pero esa fue la única memoria que vino a su mente...
Los ojos de Sesshomaru se tornaron normales de repente al oler sus lágrimas saladas, él pudo reaccionar y tomar control en ese momento, su boca llena con el sabor de ella, Sesshomaru levanto su rostro viendo como ella mantenía los suyos cerrados.
-Rinnn — llamó en un susurro, limpiando sus lágrimas.
-Sesshomaru — pronuncio su nombre sin el sama, abriendo sus ojos, sonriendo al notar como sus ojos regresaron a su color normal.
-Este Sesshomaru... — él no pudo continuar, él era incapaz de disculparse, no era en su naturaleza hacerlo, recordaba todo, estuvo a punto de tomarla a pesar de haber escuchado sus suplicas.
Rin noto inmediatamente en sus ojos su disculpa, su rostro estoico no mostraba nada, pero sus ojos, sus ojos lo decían todo, y ella estaba empezando a reconocer cada uno de esos sentimientos que él era incapaz de expresar con palabras...
-Nada paso, lo siento, seré más cuidadosa — Rin acaricio su rostro, ella sentía que perdería el sentido en cualquier momento.
-No es tu culpa Rin, no debí acercarme a ti, no debí hacerlo precisamente hoy. — Ella no entendía, ¿a qué se refería?
-¿Por qué? — lo miro extrañada, al ver algo parecido a dolor en sus ojos.
-Porque hoy ha comenzado la temporada de apareamiento, y este Sesshomaru nunca había sido afectado — respondió él comprendiendo que ahora era diferente porque ella estaba cerca, él nunca la tomaría a la fuerza, él no le haría daño, no a ella, no a su compañera.
Rin entendió, entonces no había sido solo ella, simplemente era algo natural que les sucedía a ellos cada temporada, ella sabía algo acerca, lo había escuchado, pero aun no había llegado a esa parte en el estudio de su raza.
-Sesshomaru... — susurro su nombre antes de finalmente perder el conocimiento, entre el agotamiento y su marca, Rin no pudo decirle, lo que recordó.
=o=o=
Cuando Rin abrió sus ojos la mañana siguiente, lo primero que vio fueron aquellos dorados ojos, ellos la miraban sin decir nada. Ella le sonrió sintiéndose envuelta en su calor, abrazándolo aun más fuerte, antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo, al sentir su pecho desnudo, ella de inmediato se separo.
-Rin, ¿te duele la marca? — La pregunta hizo que Rin tocara su cuello inconscientemente, no, no le dolía, y tampoco tuvo la pesadilla... ¿pero que le paso?, apenas y recordaba su conversación con él.
-No, no me duele. ¿Qué me paso? — Preguntó ella sentándose en él futón y notando que portaba una bata de seda, ¡por el amor de Kami!, ¿cuando se cambio?
-Tú eres humana, y la marca te deja sin energía.
-¿Entonces yo no me cambie? — preguntó temiendo a la respuesta.
-No, este Sesshomaru lo hizo, tu kimono estaba mojado.
Rin sintió convertirse en una fresa en ese momento, sentía vergüenza, él la había visto completamente desnuda, el primer hombre, no, demonio la había visto como Kami la trajo al mundo, su vida realmente estaba cambiando radicalmente, no podía mirarlo...
Sesshomaru al verla dijo: -No tienes porque sentir vergüenza, tu eres mi compañera — Confirmó. Porque él simplemente no dejaría que Jaken o ningún otro sirviente masculino la cambiara. Era inaceptable.
Rin respiro hondo pensando que por lo menos no la dejo dormir desnuda con él entre las sabanas, se moriría si eso hubiese pasado, pero ahora tenía la oportunidad de pedirle nuevamente lo que él le negaba.
-Sesshomaru-sama, por favor... déjame ir a ver mis padres.
-¡No! — fue su solida respuesta.
-¿Por qué no?
-Porque no confía en ellos — respondió levantándose, no quería que le pidiera nuevamente lo mismo, él no dejaría que ellos la alejaran nuevamente.
-Entonces confía en mí — pidió, eso al parecer hizo que él se detuviera, una esperanza nació en ella, quizás hoy finalmente ella podría ver a sus padres.
Continuara...
Gracias Por Leer...
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Mis especiales Agradecimientos a: Karito - JANET-KNUL - Renesmee Black Cullen1096 - KANAME- serenityfullmoon - silvu - ukkas - amigocha - SesshoxRin - serena tsukino chiba - Miara Makisan - karito - Bakkura - dannyrock - LinTanya - ana gh - JaNaSeL - Marvivi - Ryunna - somiant...
