Capítulo 6

Descansar era lo que quería y lo que logre después de recostarme un rato en la cama mientras lloraba recordando a Freddie y en que no debí engañar a Brad. Me sentía estúpida, me sentía tonta por no haberle dicho a Freddie que yo lo amaba y haber dejado pasar estos cinco años pasaran y el terminara comprometido con una chica que no era yo. Me saco de mis pensamientos Carly quien me decía que el desayuno estaba listo.

-Cinco minutos más – le dije pegándole a Carly.

-No, levántate – me tiro de la cama.

-Okey, okey, okey – salió de la habitación y yo me levante y la seguí

Tenía la mesa puesta me senté y comencé a devorar de todo estaba muerta de hambre y no soportaba mas. Comí unas tostadas jugo de naranja y yogurt con cereales que estaban muy deliciosos.

-Sam – dijo Carly un poco preocupada.

-¿Qué pasa? – tome jugo.

-Llego esto para ti – me entrego una carta vi de quién era y decía Fredward Benson y Amanda Biquel sentí que mi corazón dejo de funcionar y solo me pare y camine a mi habitación, me senté en el suelo y abrí la carta. Al principio decía "De: Fredward Benson y Amanda Biquel" y debajo de eso "Para: Samanta Puckett"

La abrí con cuidado y me di cuenta que era una carta impresa con un estampado beige con un color como morado y letras como escritas a mano con caligrafía perfecta y yo sabía que era.

"Samanta Puckett:

Te queremos invitar a nuestra boda que se realizara en el Manhattan City a las 6:00 pm en punto. Será una cena formal para celebrar nuestra unión. Deseamos tu presencia en este evento tan especial para nosotros y te estaremos esperando.

Atentamente Fredward y Amanda"

Era poco pero en ese papelito se veía mucho al igual que como me dolía en el corazón leer esto. Entre a bañarme me puse unos jeans, polera y chaqueta para luego salir de ahí que ya no aguantaba más.

Carly

Después de que le entregue la carta ella entro en su habitación algo triste pero a los minutos salió corriendo tan rápido que no le alcance a decir nada. Sentía mucha tristeza por lo que le estaba tocando vivir pero aun más me daba pena era de que ella no le quiera decir por miedo a que el la rechace.

General

Sam estuvo dando vueltas por todo Seattle hasta que empezó hacerse de noche y entro a un local donde se encontraba un amigo de ella atendiendo.

-Hola, Matt.

-¿Qué ahí, Sammie? ¿Qué quieres que te sirva?

-Dame un whisky con limón por favor.

-¿Segura?

-Sí, solo dámelo – dijo molesta.

-Que mal humor.

Sam empezó con vaso de whisky pero termino con dos, luego tres hasta que ya no podía mas y estaba completamente ebria.

-¿Sam que te pasa? – le pregunto Matt.

-¿Matt? ¿Son tus hermanos gemelos? – decía tocándose la cabeza.

-Sam tomaste mucho. Te llevare a tu departamento.

-¡No!

-¿Por qué no?

-No quiero que Carly me vea así.

-Pero…

-Pero nada. Estoy bien me iré sola.

Sam se para y luego cayó al suelo y empezó a llorar.

-¡Sam! – Matt se acerco a ella - ¿Estás bien?

-¿ME VEO BIEN? – Grito Sam triste – SOY UN DESASTRE.

-Tranquila, Sam Te llevare con Carly.

-¡No! Déjame con en la plaza al frente del edificio Carlos Matthew.

-Okey pero… ¿para qué?

-Solo llévame – dijo llorando molesta

-Está bien enojona.

Matt salió de turno y la llevo donde ella pidió y luego se fue ya que Sam le dijo que ya no lo quería ver. Subió por el edificio hasta el departamento 46 donde estaba Freddie y tocó la puerta.

-Hola, Sam – Dijo contento Freddie antes de que Sam se cayera - ¿Estas ebria? – se preocupo.

-Eso da igual ahora, Freddie – comenzó a llorar.

-Pasa – tomo a am del brazo.

-¿Esta Amanda?

-No, ella no vive conmigo – Sam se soltó del brazo de Freddie y lo miro a los ojos.

-No te cases…