Es solo deseo

"Ahora eres mía. Solo mía."

Sus ojos parpadearon perezosos a despertar. Su garganta emitió un leve gemido ante la luz que anunciaba un nuevo día.

Sintió que él estaba aun junto a ella, abrazándola posesivamente por la espalda.

Durante unos segundos todo fue algo confuso en su mente, hasta que una resplandeciente sonrisa se dibujo en sus labios.

Ella y Trunks habían pasado la noche amándose como si el mundo se fuese a terminar aquella misma noche. Hasta que al final el cansancio les había vencido.

Ahora, su cuerpo dolorido por los golpes, se movió inquieto sobre el duro suelo.

Cerro nuevamente los ojos y se acurruco nuevamente entre sus brazos, los cuales la apretaron con más fuerza. Pero entonces sus ojos se volvieron a abrir de par en par.

Ya era de día y por la posición del sol la mañana estaba algo avanzada.

- Maldita sea!- Maldijo a la vez que se estiro para alcanzar un trozo de ropa que por suerte resulto ser su camiseta.

Se puso en pie de un salto y miro a Trunks que seguía placidamente dormido.

- Trunks. Nos hemos dormido!- Le dijo ella a la vez que se ponía la camiseta.- Mi ropa, donde esta mi ropa?

Las palabras de Pan parecían haber entrado en su cabeza y sus ojos se abrieron repentinamente a la vez que se incorporaba.

Miro a Pan, que corría de un lado a otro buscando su ropa y después miro la posición del sol.

- Mierda! La reunión.

Ambos se vistieron a toda prisa.

- Mi padre va a matarme.- Dijo ella mientras se ponía las botas.

Al terminar, Pan miro Trunks que en aquellos momentos acababa se abrocharse los pantalones.

Al sentirla Trunks alzo la vista para mirarla.

Mirarla aquella mañana le hacía sentirse diferente. Tal vez porque ahora ella era realmente suya.

Le sonrió y ella simplemente le devolvió la sonrisa ante de salir volando.

...

Aquella mañana nada había conseguido borrar la sonrisa de sus labios. Ni las pesadas horas de aburridas clases, ni la pequeña regañina que le había echado su padre por llegar tan tarde, que había sido rápidamente disculpada explicándole que había estado entrenando con Trunks y se había entretenido más de la cuenta. Al fin y al cabo no podía negar que había estado con él ya que su padre habría sentido sus energías durante la noche. Tal vez por aquel motivo su padre no la había regañado duramente. Porque él también había pasado noches enteras entrenándose en su juventud, perdiendo la noción de todo lo demás. Aunque en realidad ella y Trunks no habían estado entrenándose o al menos no de la forma tradicional.

Incluso en aquellos momentos, mientras comía con Aoshi en el mismo banco de siempre, no era capaz de abandonar la sonrisa.

Si era cierto que no había tenido tiempo de hablar con Trunks, ni de saber lo que aquello había significado para él. Pero realmente aquello tampoco parecía importarle aquella mañana. Estaba feliz, radiante! Por primera vez en toda su vida se sentía completa y satisfecha.

Ni siquiera las heridas causadas por los golpes de la noche anterior parecían dolerle. Era una sensación que no podía explicar. Era una felicidad absoluta.

- Pan, que te ha pasado en el... labio y en ... la pierna?

Pan se miro la pierna. Al estar tan feliz no se había dado cuenta de que al llevar unos pantalones negros muy cortos había dejado a la vista un gran maratón en el muslo. Si te fijabas bien incluso podías ver claramente las marcas de los dedos.

Además tenía un leve corte en el labio que Trunks le había echo al morderla excitado.

Con solo recordar aquello sintió un fuerte cosquilleo en el estomago.

- No es nada, me he caído. – Le dijo indiferente.

- Debiste haberte echo mucho daño. – Le dijo ella.

- No, en realidad parece más de lo que es. – Le contesto sonriente.

- Pareces feliz esta mañana.- Le dijo Aoshi sonriendo.

- Hoy el mundo es maravilloso.- Le dijo ella feliz.

Aoshi sonrió más divertidamente al escucharla.

- Y que lo hace mejor que ayer?

- Ayer también fue un día maravilloso.

- Vaya, quien lo diría? Al terminar la fiesta parecías cansada.

- Bueno he estado algo melancólica estos últimos días. Pero ahora me siento resplandeciente.

- Me alegro. Empezaba a estar preocupada por ti.

- Pues no debes estarlo. En realidad estoy mejor que nunca.

- Si.- Dijo ella.- Se te nota. Pareces diferente.

- Si, es posible que lo sea.- Le contesto feliz.- Dime, os lo pasasteis bien en la fiesta?

- Oh! Si, fue maravilloso! – Exclamo ella.- Todos tus amigos son... realmente extraordinarios.

Pan sonrió algo nerviosa, por unos segundos había pensado que ella diría "realmente extraños".

- Me alegro. Y dime, paso algo con Parker? Te acompaño a casa no?- Le dijo con voz maliciosa.

- Oh.- Aoshi se sonrojo notablemente.- No, no paso nada.

- Deberías aventurarte y decirle lo que sientes.

- No, no puedo hacer eso. Júrame que no le dirás nada.- Le dijo suplicante.

- Tranquila, creo que eso es algo que debes hacer tu.

Aoshi sonrió aliviada.

- Si estas de tan buen humor podrías venir hoy conmigo a la Corporación Cápsula. Así me sentiré un poco menos nerviosa.

- No debes estar nerviosa. Trabajas allí desde hace una semana.

- Lo se pero... vendrás?

Pan la miro sonriente.

- Si, porque no?

...

- Hola Bulma!- Saludo ella felizmente al entrar en el laboratorio.

- Vaya, Pan, no te esperaba hoy por aquí.- Le dijo Bulma que dejo de mirar el motor de lo que parecía una nave nueva.

- Me apeteció venir, quería ver a Aoshi trabajando. Espero que no te moleste.

- Claro que no, esta es tu casa ya lo sabes. Además creo que puedes serme de gran ayuda. Hay una tuerca del motor que se me resiste. Lo he probado con todo. Iba a llamar a Vegeta, pero bueno... ya sabes... siempre acaba rompiéndolo todo.

- Claro.- Dijo ella sonriente.

Pan se tumbo en el suelo y se metió bajo el motor con cuidado.

- Ten cuidado no te ensucies. Algunas piezas tienen algo de grasa.

- Nadie lo diría.- Le dijo ella divertida dado que aquella tarde Bulma llevaba toda la ropa manchada de grasa.

Bulma se cruzo de brazos y sonrió algo sorprendida.

- Pareces de muy buen humor esta tarde.

- Y lo estoy. – Le contesto ella.- Bulma aquí hay como mil tuercas.

- Esta a la derecha, junto al carburador. Si te fijas lleva una arandela roja alrededor.

Pan busco según las instrucciones de Bulma y no le costo demasiado encontrarla.

- Ya la veo.

- Ten cuidado.- Le dijo ella.

- Si, tranquila.- Le dijo ella al la vez que colocaba la llave en posición.

Pan intento hacerlo de forma lenta, para no romper nada, pero no pudo ni siquiera moverla, así que tuvo que hacer algo de fuerza. Al hacerlo la tuerca giro pero acompañada por el tuvo al que estaba enroscada, el cual se partió inevitablemente. Vio el carburador moverse y lo sujeto todo con las manos antes de que todo se cayera al suelo.

- Ups!

- Ups? Que quiere decir ups?- Le dijo Bulma inclinándose levemente sobre ella. – No me gusta cuando decís ups.

- Creo que puedo arreglarlo.- Le dijo ella.

- Vaya! Así que hay algo que arreglar. – Dijo ella desesperada.- Podrás hacerlo?

- Si. Al menos lo intentare. No creo que la cosa pueda empeorar mucho. Además he visto a mi padre hacerlo muchas veces.

- Tal vez sea mejor que me lo dejes a mi.

- No lo creo Bulma. En este momento la cosa esta bastante inestable.

- Inestable?- Pregunto ella ya desecha.- Adiós a mi nuevo invento.

- Ten cuidado Pan.- Dijo Aoshi preocupada.

- Necesitare un destornillador y tuercas nuevas del ocho.

Pan estuvo largo rato debajo del moto, cuando al fin logro que al menos este no se desmontara salió de debajo de el.

- Me ha sobrado esto.- Le dijo enseñándoles el tubo que había roto.- Aunque tampoco creo que se pueda volver a utilizar.

Bulma se cruzo de brazos y sonrió ante la imagen que Pan daba. Sus ropas y su piel estaba manchada de grasa y sus labios dibujaban una sonrisita nerviosa.

- A veces te pareces demasiado a tu abuelo.- Le dijo ella.

- Lo siento Bulma.

- No importa.

- Vaya Pan, como has podido romperlo de esta manera?- Dijo Aoshi quitándole el tubo. – Es un tubo de un material muy resistente.

- Ah! Pues no se.- Dijo divertida llevándose las manos ala cabeza.- Soy algo patosa para estas cosas. Iré a lavarme.

Pan salió del laboratorio sosteniendo su sonrisa nerviosa en los labios. Pero cuando se vio libre de la mirada de Aoshi esta se borro para suspirar nerviosa.

- Algún problema?

Pan alzo la vista y miro a Vegeta, que frente a ella, la miraba con los brazos cruzados sobre su pecho y con una sonrisa divertida en los labios.

- No.

- Eres medio humana. Desconoces que es en realidad un guerrero del espacio.

- Yo...- Dijo ella sin entender lo que Vegeta le decía.

- No puedes luchar contra tu parte guerrera, por el simple echo de que tu parte humana es débil. Nada de lo que hagas cambiara ese echo. Así que ni lo intentes.

Con aquellas palabras Vegeta se alejo de ella dejándola realmente perpleja.

Que había querido decirle Vegeta?

Pan siguió su camino aun perpleja por sus palabras cuando sus pies volvieron a detenerse frente a la habitación de Trunks.

La puerta estaba abierta, así que su interior quedo frente a sus ojos.

Por primera vez en toda su vida, Pan vio algo de desorden en esta. Aunque pudo imaginarse porque.

La puerta de su armario estaba abierta, los pantalones que había llevado la noche anterior estaban lanzados sobre la cama y sus botas en mitad del suelo.

Al igual que ella, Trunks había tenido que vestirse rápidamente aquella mañana.

Pero no fue aquello lo que capto su atención realmente. Sino el olor que pareció colarse en su cabeza. Una olor que nunca antes había percibido. Su olor. Toda la habitación parecía impregnada de la olor de Trunks.

Entro en la habitación casi hipnotizada por aquella olor que parecía en parte sedarla y en parte excitarla.

Como era posible que pudiera captar su aroma tan claramente? Era como si su olfato se hubiese multiplicado por cien. Que estaba pasándole? Era acaso su imaginación o realmente podía detectar su olor de aquella manera?

No lo sabía y no encontraría allí la respuesta, así que salió de la habitación antes de que alguien pudiera verla y continuo su camino hasta el baño.

...

La oscura noche había caído sobre la cuidad y ni siquiera parecía importar que no prestara demasiada atención al camino. Su cuerpo parecía saber muy bien hacia donde se dirigía.

Los recuerdos de la noche anterior había estado llenando su cabeza durante todo aquel día y si cerraba los ojos casi podía sentir sus caricias sobre su cuerpo.

Había estado equivocado. Equivocado al pensar que todo se calmaría después de tenerla. Muy equivocado.

No había echo otra cosa que pensar en ella, en su piel, en sus labios... había luchado todo el día por no salir a su encuentro y volver ha hacerla suya nuevamente.

Había algo en su interior que parecía necesitarla. Una necesidad de posesión sobre ella no que podía traer nada bueno.

La había tomado. Olvidando que ella era la hija de Gohan y la sobrina de Goten. Había olvidado la amistad que le unía a ellos, les había traicionado y aun así ni siquiera era capaz de pensar en la posibilidad de renunciar a ella.

Eran muchos años los que les separaban, demasiadas cosas que podían destruir con aquella relación y aun así estaba sobrevolando los cielos, con su corazón acelerándose bajo su pecho, a su encuentro.

Había perdido la razón en el momento en que ella le había besado. La había perdido totalmente. Todo por ella.

Con aquel pensamiento Trunks descendió de los cielos a gran velocidad para detenerse justo frente a ella.

Sus ojos negros se clavaron sobre los suyos y simplemente estuvo nuevamente perdido. Nuevamente todo lo demás careció de importancia alguna, así que simplemente lo olvido. Como si no existiera nada más que ella.

Alzo una mano y perfilo la herida que Pan lucia en sus labios con la yema de sus dedos, los cuales descendieron por su cuello con suavidad, hasta que su mano se cerro sobre su cuello y de un solo tirón la atrajo hasta él para llenar su boca con la suya.

Pan no pudo evitar gemir deliciosamente dentro de su boca a la vez que lo rodeaba por el cuello. El dulce sabor de sus labios se extendió rápidamente por su cuerpo, al igual que las manos de Trunks, las cuales no tardaron en pasearse por sus curvas.

- No sabes cuanto te deseo.- Le dijo Trunks entre besos a la vez que la recostaba sobre el suelo.

...

Sus labios acariciaron suavemente sus pechos, para después descender lentamente por su vientre.

Una de sus manos aferraba posesivamente unos de sus muslos, sosteniendo su pierna recostada sobre su cadera.

Sus cuerpos saciados yacían desnudos en el suelo, aun entrelazados.

De nuevo habían pasado horas amándose de una forma salvaje, sin palabras, más que las que expresaban sus cuerpos. Llevados por el deseo que parecía dominarlos a ambos.

La risa de Pan rompió el silencio de la noche ante las cosquillas que provocaron las caricias de Trunks sobre su vientre. Al sentirla él alzo la vista para mirarla con una sonrisa dibujada en los labios.

Estaba seguro de que si la felicidad absoluta existía, era aquella. Estar allí con ella. Lejos del mundo, siendo simplemente ellos.

- Me haces cosquillas.- Le dijo ella.

- Me gusta besarte.- Le dijo él antes de hundir su rostro en su cuello para besarlo nuevamente.

Pan sonrió ante aquellas palabras y acaricio el brazo que sostenía su pierna en forma de caricia, mientras se dejaba besar nuevamente.

- Hoy he estado en tu casa.- Le dijo ella.

- Lo se.- Le contesto él mientras seguía besándola.- Tu olor estaba por todas partes.

Pan lo miro sorprendida ante aquello. Él también podía olerla? Entonces no lo había imaginado? Realmente podía percibir su aroma tan intensamente? Porque? Porque a él y no al resto?

No lo pensó, tampoco puedo hacerlo, dado que los labios de Trunks volvieron a reclamar los suyos, captando nuevamente su atención.

Durante largo rato sus caricias y sus besos prosiguieron, hasta mucho después, que simplemente abrazados, ambos se quedaron en silencio.

- Nadie puede saberlo- Dijo entonces Trunks captando la atención de Pan.- Esto no esta bien.

Pan lo miro sorprendida por sus palabras. Ella no había pensado en contárselo a nadie, al menos no de momento, pero no porque creyera que aquello no fuera correcto, sino por hacerlo suyo un poco más.

Porque? Porque no era correcto amarse? Nadie elegía amar o no amar. A menos que...él no la amara.

Se habría acostado Trunks con ella solo por sexo? Y porque no? Él no le había dicho en ningún momento que la quisiera. Es más, intento evitar aquello. En parte era ella quien lo había forzado. Quien había ido a su encuentro pese a que él no había deseado verla? Él había intentado evitar aquello, sería porque no la amaba?

- Estas arrepentido?- Le pregunto ella.

Trunks la miro ante aquella pregunta. Durante unos segundos clavo su mira sobre ella, como si tuviera que pensar la respuesta.

- Me temo que no.

- Temes que no?- Le pregunto ella herida.- Así que crees que deberías estarlo?

- Ya no eres una niña, Pan, sabes que esto no esta bien. No eres una mujer cualquiera. Tu estabas prohibida para mi.

- Prohibida?

- La diferencia de edad que nos separa es demasiado grande, eso sin contar los lazos familiares que hemos puesto en peligro.

- Así que según tu, nunca podremos estar juntos?- Le pregunto perpleja.

- No más de lo que estamos ahora.

Pan cerro los ojos al escuchar aquello y sin más se puso en pie para empezar a vestirse. Trunks la miro con fastidio. Sabía que ella tenía motivos para estar enfadad y molesta con él, pero no podía cambiar el echo de que sus palabras eran ciertas.

- Pan...

- Olvídalo Trunks. No quiero saber nada más.- Le dijo ella con enfado.

- Pan...- Dijo poniéndose en pie.

- No necesito que me lo expliques, de acuerdo. Te he entendido perfectamente. Es solo sexo, así que podemos saltarnos la parte de después.

- No es eso, maldita sea!- Le dijo él enfadado.

- Pues para mi si lo es. – Le dijo ella enfadada.- Es divertido, tal vez porque ambos somos en parte iguales. No hay porque complicarlo. Así que dejemos las explicaciones y las disculpas para otros. Ahora tengo que irme. Ya nos veremos.

- Pan- Le dijo él al verla alzar el vuelo.- Pan espera!

Pero no pudo hacer nada. Pan se perdió en los cielos en pocos segundos.

- Maldita sea! – Grito enfadado.

CONTINUARA...

Ups!! Hice yo eso? Que mala.

Pero bueno, creo que era justo que Trunks fuera sincero con ella.

Espero que este nuevo capitulo les haya gustado y les adelanto el titulo del nuevo capitulo... Un juego peligroso. Mmmmmm suena bien, no?

Como ya me lo habéis preguntado os diré que suelo actualizar cada día... si es que puedo... sino un par de días... más o menos. Por lo general actualizo muy rápido. Cuando empiezo una historia me vuelvo adicta a ella y suelo pasarme las horas muertas escribiendo sin poder evitarlo. Que cosas!! Menos mal que mi marido ya esta acostumbrado.

Aprovecho la ocasión para saludar a mis lectores: Schala S, Shadir, X-Melly, CaritoAC, Loregar, Zuhy, Chabel, Jany, Iyka-chan, loresan88, RBriefs, Hannia, miaka y Sabrinadragonlady. Muchas gracias por sus reviews!! Y por seguir este fic tan fielmente. Os lo agradezco muchísimo y como siempre les invito a seguir dejándome sus opiniones. Haber si este fin de semana puedo ir contestándoles personalmente, pero con tanta actualización apenas tengo tiempo de nada más.

Y con todo esto os dejo hasta el próximo capitulo.

Nos leemos pronto.

JJ.Amy