Capitulo 8: Pequeños Problemas (parte 3)

Hay veces en las que las cosas no salen como se planearon, hay veces cuando todo sale increíblemente mal y hay veces en las cosas tus planes son totalmente destruidos por algo realmente inesperado. La situación que esta viviendo Caroline ahora fácilmente podría caer en esas tres categorías. Ella fue reducida al tamaño de una hormiga gracias a una linterna mágica, dicho aparato cayo en manos de Gideon, el cual encogió a Dipper y Mabel; y ahora los secuestro. Caroline estaba corriendo detrás de el, cada paso que Gideon daba se alejaba aun mas de ella. Caroline se estaba cansando rápidamente, a este paso ella no podrá alcanzarlo. ¿Quien sabe lo que Gideon le hará a los gemelos? Caroline se detuvo para recuperar el aire, mientras ella se recuperaba, Gideon ya se había ido del lugar.

-Maldita sea- Dijo Caroline mientras caía de rodillas al suelo. -Esto no esta pasando... ¿Ahora que hago? ¿Como lo alcanzo?- Caroline miro a su alrededor y vio un auto de juguete a control remoto tirado cerca de un bote de basura. Sorprendentemente estaba en buenas condiciones y con el control cerca de el. -Salvada por la coincidencia- Caroline corrió hacia el juguete, agarro el control del auto y lo abrió para ver si tenia baterías. Tenia las baterías dentro y parece que funcionaba perfectamente. -Muy bien... Voy a salvarlos de Gideon y después voy a matarlos por dejarme así- Caroline se subió al auto, encendió el control y controlo el auto. Primero fue lentamente para probar los controles, cuando ya sabia para que servia cada botón, Caroline golpeo el acelerador y fue tras Gideon que ya había tomado el autobús.


Caroline siguió a Gideon hasta su casa al lado de la venta de autos usados de su padre. Caroline se había quedado sin batería justo cuando el autobús se detuvo y Gideon salio de el. Caroline tiro el control, salto del auto de juguete y siguió a Gideon, teniendo cuidado y evitando ser vista por Gideon y los demás. Gideon paso cerca de su padre quien esta convenciendo a un grupo de personas para que compren sus autos, obviamente estaban en mal estado, pero aun asi la gente se dejaba llevar por la publicidad de Bud Gleeful.

-Oye, hijo. ¿Que hay en el frasco?- Bud pregunto cuando vio a Gideon caminando rápidamente hasta la casa. Gideon se dio la vuelta y puso su cara mas tierna.

-Solo es mi secretito- Dijo con una voz muy dulce. Caroline se estaba escondiendo debajo de los autos y miraba como Gideon fingía para la gente.

-Hay que admitir que es bueno en eso- Penso Caroline. Gideon se apresuro a la casa, Caroline corrió detrás de el con todas sus fuerzas. Gideon cerro la puerta de la casa detrás de el y Caroline entro por la entrada del correo. Dentro vio a la mama de Gideon, usando la aspiradora mientras miraba a la nada como si estuviera loca. -Pobre mujer- Dijo Caroline y corrió hasta la habitación de Gideon.

Lo mas difícil seguía ahora ya que Caroline debía subir las escaleras para llegar a Gideon. Caroline inhalo y exhalo tranquilamente, estiro sus brazos e hizo un pequeño calentamiento antes de subir los escalones. Subir cada uno le tomaba 5 minutos aproximadamente y fueron 12 escalones. Una hora le tomo llegar hasta allí. Apenas llego al segundo piso, Caroline cayo al suelo y pudo sentir como los músculos de sus brazos estaban palpitando. Cuando pensó que podría descansar por al menos unos minutos, el papa de Gideon grito desde el primer piso.

-¡Gideon, el camion de helados llego!-

-Ya voy- Grito Gideon. Caroline maldijo en voz baja. Una de las puertas del pasillo se abrió y Gideon salio de allí. Caroline corrió hasta un pequeño mueble en la pasillo y se escondió detrás de la patas del mueble. Gideon bajo las escaleras y Caroline corrió hasta su habitación, una vez allí Caroline grito los nombres de Dipper y Mabel. Dipper se asomo desde el escritorio de la habitación.

-¿Caroline? ¿que haces aquí?- Pregunto Dipper. Caroline camino hasta el escritorio.

-Vine a rescatarlos. ¡No sabes lo difícil que fue subir escaleras por una hora para poder llegar hasta aquí. Cuando todo esto termine tu y yo vamos a tener una seria charla sobre el uso de artefactos mágicos, Dipper!-

-Lo se, perdón, Caroline-

-Un simple perdón no basta Dipper. Discutiremos esto luego ¿Hay algo que puedan usar para bajar?- Caroline pregunto.

-Si, encontré algo que podría servir. Espera un poco- Dijo Dipper y dejo de asomarse por el escritorio. Caroline espero por un momento y del escritorio salio una cuerda hecha totalmente de cabello blanco. Dipper y Mabel bajaron de el, apenas llegaron al suelo Mabel corrió hasta Caroline y la abrazo.

-Caroline viniste a salvarnos- Dijo Mabel.

-En realidad vine para golpearlos por abandonarme en el patio. Menos mal que no me encontré con ninguna araña. Como le dije a Dipper vamos a tener una seria charla después de esto- Caroline se quito a Mabel de encima y miro a su alrededor, buscando la linterna. -¿Donde esta la linterna?-

-¡Gideon la tiene! ¡y planea encoger a Stan!- Dijo Dipper.

-¿Entonces tenemos que volver a la Cabaña? Ugh, me hubiera quedado allí. Prácticamente subí una montaña por nada, mis brazos me duelen mucho-

-Toma, te hará sentir mejor- Mabel le dio la cabeza de un koala de gomita.

-No quiero eso. Vamos, tenemos que llegar a la Cabaña antes que Gideon- El trió corrió hasta el pasillo y bajo las escaleras, lo cual fue mas rápido que subirlas.

-¿Como llegaste aquí tan rápido?- Pregunto Dipper

-Me subí a un auto de juguete y lo maneje al estilo Toy Story. No podemos usarlo de nuevo, se quedo sin batería-

-Si alcanzamos a Gideon tal vez podamos meternos en sus bolsillos- Dijo Mabel.

-Ya veremos- Dijo Caroline mientras llegaba al primer piso. El trió corrió hasta la sala principal y vio a Gideon comiendo helado con su padre. La linterna estaba en la mesa delante de el. Gideon termino de comer su helado y se lamió las manos.

-¡Papa! ¡Limpiame!- Grito el. Bud se levanto del sillón y le limpio la boca a Gideon. -Padre ¿Podrás llevar a este pequeñín a la Cabaña del Misterio ahora?- Pregunto Gideon con una voz adorable.

-Aw, me gustaría calabaza, pero tengo una enorme pila de autos para vender- Dijo Bud y le hizo cosquillas a Gideon. Gideon estaba riendo a carcajadas, suplicando que se detenga.

COSQUILLAS NO!- Gideon grito y lanzo el bote de helado contra la pared, asustando a su madre en el proceso. -¡Nunca!¡Jamas me hagas cosquillas! ¡¿Que te he dicho?! ¡¿Que te he dicho?!- Gideon apunto a su padre mientras el se quedaba callado, claramente asustado de su propio hijo. -¡Mírame!¡¿Que te he dicho?!-

-Las... Cosquillas no te causan gracia- Dijo Bud, asustado.

-Buen chico- Gideon acaricio a su padre como si fuera un perro.

-¿Aun quieres que te lleve a la Cabaña del Misterio?-

-Tomare el autobús- Gideon agarro la linterna y salio por la puerta, no sin antes romper un jarrón y volcar una mesa en el proceso.

-Que buen niño- Dijo Bud y la madre de Gideon siguio limpiando el suelo

-¡Sigue limpiando!... ¡Sigue limpiando!- Ella susurro.

-Ese chico necesita una buena golpiza- Dijo Caroline

-¡Vamos!- Dipper dijo y los tres salieron por la puerta. Corrieron hasta los autos para esconderse de la gente. -Tenemos que buscar un lugar alto-

-Si en especial, tu. Que eres bajito- Dijo Mabel, burlándose de la estatura de Dipper de nuevo.

-¡Ahora no, Mabel!- Dijo Caroline.

-¡Mabel, Caroline, allí!- Dipper apunto al globo atado al suelo. Tenia el signo de dinero y alas. El trió corrió hasta el y subieron por las sogas que lo mantenían en la tierra. Una vez arriba vieron a Gideon subiendo en el autobús hacia la Cabaña. -¡Va a encoger a Stan!-

-¿Como hacemos para llegar antes que el?- Caroline trato de pensar en un plan, pero Mabel hablo sin pensar.

-Oh, dolar alado de descuento. Si tan solo pudieras volar hasta la Cabaña del Misterio- Dijo ella.

-¡Eso es, Mabel!- Dijo Dipper y saco una navaja multiuso de su bolsillo y corto la soga. -¡Sujetense!- Al decir eso, una corriente de viento los golpeo y salieron volando en el globo hacia el autobús. Dipper y Mabel maniobraban las alas del Dolar mientras Caroline se aferraba de el para no caer. El globo alcanzo al autobús y lo paso, llegando hasta la Cabaña antes que el. El globo choco contra el tótem que estaba en la entrada. Dipper, Mabel y Caroline se subieron al tótem y vieron llegar al autobús. -Justo a tiempo... ¿pero como bajamos?- Pregunto Dipper. Un pájaro carpintero se paro sobre ellos y picoteo a Dipper en la cabeza -¡AH! ¡VETE!- Grito Dipper. Caroline golpeo al ave en el ojo y este se fue volando.

-¿Estas bien?

-Si, Gracias-

-Oigan, podemos usar el cable para llegar a la Cabaña- Mabel apunto al cable de la luz que iba desde la Cabaña al tótem. Ellos se colgaron de los cables y se balancearon rápidamente hasta la Cabaña. Gideon estaba a tan solo un par de centímetros de la puerta. Sin pensarlo, Caroline agarro el koala de gomita que tenia Mabel y lanzo al cabello de Gideon.

-¡Ugh, una de esas infernales gomitas de koalas cayo en mi perfecto cabello! ¡No puedo vencer a Stan con este aspecto!- Gideon dejo caer la linterna y busco un espejo para quitarse el dulce de encima.

-¡Bajemos por los cables, ahora!- Caroline apunto a los cables que iban desde el techo hasta el suelo. El trió se deslizo por los cables hasta abajo y corrieron hasta la linterna. Dipper giro el cristal y Mabel fue hacia el botón.

-Rápido, aléjate y te haré mas alto- Dijo Mabel.

-De acuerdo... Espera ¿Vas a darnos la misma estatura, cierto?- Pregunto Dipper.

-¿Es en serio, Dipper? ¡Eso no importa ahora! Crecerás eventualmente ¿Que importa que Mabel sea mas alta? Eso no la hace superior a ti. Mabel, deja a Dipper en paz. Esto paso porque no parabas de molestarlo. ¡Ustedes dos causaron esto, dejen de pelear y terminemos con esto!- Grito Caroline. -Mabel apresúrate antes de que Gideon- AH!- Gideon agarro a Caroline y a los gemelos. Gideon miro a Caroline directo a los ojos.

-Vaya, vaya, vaya. Miren a quien tenemos aquí. ¿Tu también te encogiste, Caroline? Vaya, ¿Quien es el enano ahora, bruja?- Gideon se rió delante de ella mientras Caroline trataba de escapar de sus manos. -¿Que fue eso que dijiste el otro día? ¿Que ibas a hacerme si me acercaba a la Cabaña? ¿Como piensas mantenerme alejado? ¿Como piensas ganarme? Eres una hormiga-

-¡Y tu eres un enano de jardín con peluca de mal gusto!-

-¡Mi cabello es autentico y hermoso!- Gideon apretó a Caroline y ella tosió. Sintió sus costillas siendo aplastadas. -Podría aplastarte ahora mismo... Pero quiero saber que escondes, Pines. Mejor dicho... ¿Que eres? Ningún humano puede hacer eso... A menos que no seas humana... ¿O acaso eres una bruja?-

-Caroline, ¿De que esta hablando?- Pregunto Dipper.

-¿Que se yo? El enano esta delirando- Dijo Caroline.

-Llámame enano de nuevo y te aplastare. No tengo ningún problema con matarte aquí y ahora-

-Da miedo pensar que tan solo tienes 10 años, Gideon- Dijo Caroline. -¿Quieres saber mi secreto? Bien, Acércate y te lo diré al oído- Gideon se acerco lentamente. Caroline inhalo y le grito al oído. -¡Tu cabello esta en llamas!- Ella grito y chasqueo los dedos. De la nada una llama apareció en el cabello de Gideon y el solto a Caroline y a los gemelos en pánico. Gideon se tiro al suelo y rodó, tratando de apagar el fuego. Caroline, sin perder tiempo, corrió hasta la linterna y se devolvió ella misma su tamaño normal. Gideon seguía tratando de apagar el fuego hasta que Caroline lo apago por el tirandole agua de la manguera. -Gritas como niña pequeña. Gideon-

-¡TU! ¡¿COMO HICISTE ESO?! ¡EXIJO SABER COMO RAYOS LE HICISTE ESO A MI CABELLO! ¡NO ME IRÉ HASTA QUE SEPA COMO- Gideon fue interrumpido por Caroline.

-A dormir- Caroline chasqueo los dedos de nuevo y Gideon cayo al suelo, dormido. -Maldito duende- Caroline vio a Dipper y a Mabel, aun pequeños. Ella se agacho frente a ellos. -¿Están bien?-

-¡Caroline eso fue increíble!- Grito Mabel. -¿Como lo hiciste? ¿Eres una hechicera?- Mabel pregunto con brillo en sus ojos mientras Dipper parecía mas nervioso que otra cosa.

-¿Que le hiciste?-

-Esta dormido, Dipper- Caroline suspiro y agarro la linterna. Antes de devolverles el tamaño ella se puso la linterna en el bolsillo. -Escúchenme ustedes dos. Voy a decir esto una vez y solo una vez. Si tengo que repetirlo no les va a gustar lo que venga después- Mabel, quien estaba feliz sintió un escalofrió en todo su cuerpo. Caroline nunca se enoja, eso lo sabia. Pero cuando lo hace, es mejor alejarse de ella. En este momento ella podía ver cierto enojo en su rostro. -Hay cosas que son mejor dejadas en el olvido, esta es una de ellas. Ninguno de ustedes hablara de esto con nadie, si descubro que abrieron la boca no les gustara mi reacción. Ahora, debería hacerles lo mismo que Gideon. Dejarlos inconscientes para que olviden todo lo que vieron-

-¿Puedes hacer eso?- Pregunto Dipper.

-Acabo de hacerlo- Caroline levanto la mano, Sus dedos estaban listos para chasquear. -Es muy fácil, podría hacerlo... Debería hacerlo... Tengo que hacerlo... Pero no lo haré-

-¿Huh?... ¿Porque?- Pregunto Dipper.

-Chicos... Ustedes son mi familia y quiero protegerlos de todo lo malo que paso por aqui. Incluso esto. Hay una razón por la que escondo esto, no quiero que nadie salga lastimado. También se que ustedes estuvieron hablando sobre mi el otro día. Algo sobre una grabación de mi hablando en una lengua rara. No se exactamente como consiguieron eso, pero están pisando hielo, si siguen no les gustara lo que encuentren- Dipper y Mabel sintieron sus corazones latiendo fuertemente. Caroline lo sabia. -Mirare al otro lado por ahora, pero si me entero de que hablaron sobre esto o si siguen tratando de descifrar ese lenguaje tendré que borrar eso de sus mentes y no quiero eso. Tiene efectos secundarios-

-¿Que... clase de efectos secundarios?- Pregunto Mabel

-Perdida de la vista, perdida de memoria, perdida de inteligencia y no tendrán control sobre sus extremidades. Claro, son temporales, pero no quiero lastimaros. Es lo ultimo que quiero- Caroline saco la linterna de su bolsillo y la dejo en el suelo. -Prométanme que esto no lo sabrá nadie. Ni papa, ni Soos, ni Wendy, nadie. A cambio haré lo que ustedes quieran, menos responder preguntas. ¿Trato?- Dipper no parecía convencido. Sentía que estaba dejando ir un delincuente peligroso que prometía no cometer crímenes, solo que en este caso no sabe exactamente que estaba ocultando Caroline y tampoco si es algo de lo que debería preocuparse. Si Caroline estaba suplicando por que guarden el secreto significa que ella se preocupa genuinamente por ellos. Tranquilamente podría haber borrado sus mentes, pero no. Por que ella se preocupa por ellos, los quiere. Dipper sabia eso y no le quedaba otra opción que confiar en ella ciegamente. Mabel por el otro lado acepto el trato sin pensarlo mucho. Para ella era como guardar el secreto entre chicas, era algo sagrado. Dipper suspiro, su curiosidad lo mataba por dentro. El quería saber que ocultaba, pero si ella dice que es mejor no saber nada entonces debería hacerle caso... Por ahora.

-Esta bien, Tía- Dijo Dipper. -Trato hecho, guardaremos el secreto-

-¡A cambio de que nos compres Sonrisa Dulce!- Grito Mabel. Caroline y Dipper la miraron como si estuviera loca.

-Umm, Mabel, eso es difícil de conseguir y-

-Si no lo haces hablare-

-Esta bien, veré que puedo hacer-

-¡Si! También quiero que bailes con Pato para un vídeo viral-

-No te pases, niña. Todavía puedo borrarte la memoria- Dijo Caroline. Dipper apunto la linterna hacia Mabel y le devolvió su tamaño. Mabel a su vez agarro la linterna y agrando a Dipper. Ambos se midieron y Mabel noto que seguía siendo mas grande que Dipper.

-Oye, me dejaste mi milímetro extra-

-Si, supongo que me deje llevar. Su no hubiera hecho esa linterna nada de esto hubiera pasado. Tal como dijo Caroline, pero tu también debes dejar de tratarme así ¿Porque lo hacías Mabel?-

-Eres mejor en todo, Dipper. Ajedrez, Damas, en la escuela también. Eres muy inteligente y siempre alardeas sobre eso. Creo que ser mas alta me hacia sentir mejor que tu en algo. Por fin te estaba ganando en algo- Explico Mabel.

-Vaya... Ahora me siento como un gran idiota-

-¿No queras decir... Un pequeño idiota?- Mabel se rió y Dipper también.

-Jajajaja, si, me merezco eso- Dipper se dirigió a Caroline. -Perdón por encogerte. Fue sin querer-

-Acepto tus disculpas, Dipper. Aun así sigo algo enojada por eso. No sabes lo duro que fue subir esas escaleras-

-No puedo imaginarlo. Cambiando de tema, ¿Que hacemos con Gideon?- Pregunto Dipper. Caroline saco un marcador de su bolsillo y le dibujo un bigote a Gideon.

-Aprovechemos ya que esta dormido y no recordara nada- Caroline le dio el marcador a Dipper. El le escribió fraude en la frente y Mabel le dibujo un garito en la mejilla izquierda. Caroline agarro el marcador de las manos de Mabel y le escribió en el estomago "Disfruta de nuestro arte" Firmado por ella, Mabel y Dipper. "Ps: Perdón por el cabello, crecerá" Escribió Mabel. -Ahora lo dejare en la puerta de su casa ¿Quien quiere acompañarme?- Los gemelos levantaron las manos. Hicieron un viaje rápido hasta el pueblo, dejaron a Gideon en la puerta de su casa, tocaron el timbre y salieron corriendo.


Mas tarde esa noche, Caroline se encontraba acostada en su cama, mirando al techo. Dipper estaba escribiendo en el diario y Mabel estaba durmiendo con Pato a su lado. Dipper miraba a Caroline mientras escribía en el diario, el no podía evitar escribir sobre ella y lo que paso el día de hoy. El había prometido no hablar sobre ello, pero esto era mas como una anécdota que otra cosa. Dipper cerro el diario y camino hacia ella.

-Caroline, ¿Quiero preguntarte algo?-

-No voy a devolverte la linterna- Caroline le quito la linterna a Dipper en lugar de destruirla, ella pensó que podría ser util en algún momento.

-Lo se, solo quería saber si lo que le hiciste a Gideon fue una especie de magia o algo parecido- Caroine suspiro y miro a Dipper.

-Podría decirse que fue magia, pero no del tipo de magia que ves en televisión o en las películas. Hay una diferencia muy grande entre ambas. Pero aun así, si. Es magia-

-Entonces... ¿Podría decirse que eres una maga?-

-No. No soy maga, ni hechicera, ni nada de eso. Solo se cosas. Dejemoslo así, Dipper- Caroline se sentó en la cama. -Te diré algo. Yo tengo varias razones por la no quiero que nadie sepa de lo que soy capaz, una de ellas es por que no quiero que ustedes queden involucrados en esto. No me lo perdonaría. Cuando arregle unos asuntos, te lo diré todo, Dipper. Lo prometo. Mientras tanto quiero que cierren la boca. No quiero usar la magia contra ustedes-

-Esta bien... ¿Entonces prometes contarnos todo?-

-No rompo mis promesas, Dipper. Solo te pido que seas paciente- Caroline vio que el reloj, ya era tarde. -Muy bien, niños. Hora de dormir- Caroline se levanto y fue a la puerta.

-¿Tu no vas a dormir?-

-Tengo cosas que hacer con papa. Hasta mañana, Dipper- Caroline apago la luz y cerro la puerta. Dipper fue directo a su cama. Caroline bajo hasta la cocina y se sentó en la mesa. Ella froto sus manos y de ellas salio una pequeña llama azul. -Necesito que salgas y sigas buscando por mi. Vuelve antes de que salga el sol- Dijo ella y el fuego salio por la ventana y voló hacia el bosque como si tuviera mente propia. -Estoy cerca... Solo unos materiales mas y no tendré nada de que preocuparme- Ella susurro.

-¿Preocuparte de que?- Stan apareció en la cocina y Caroline dio un salto. -¿Hay algo que te preocupa?-

-No en realidad, Papa. Solo...- Caroline pensó en una excusa rápida. -Super Halloween esta cerca, me preocupa no tener el disfraz listo- Ella soltó una carcajada.

-Tu tranquila. Este año sera el mejor Super Halloween de nuestras vidas- Stan abrazo a Caroline. -Con tu ayuda asustaremos a todos eso mocosos que pasen por esa puerta-

-Jajaja, si. Les daremos un infarto- Caroline miro por la ventana, el fuego azul se adentro al bosque y Caroline no podía evitar sentir un escalofrió en su espalda.