Disclaimer: Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer, simplemente estoy jugando con ellos. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento. Di NO al plagio. Este capítulo fue beteado por Kathitha
CAPÍTULO IX
Edward
Alice me despertó justo al amanecer, en el desayuno apenas pude comer por prestarle atención a su parloteo. Jasper fue quien logró detenerla al decirle que Rose había llamado.
"¿Cómo te fue ayer?" se sentó en el lugar donde su novia había estado y se sirvió una taza de café.
"Mejor de lo que creí, Rosalie fue de mucha ayuda" respondí tranquilamente.
"Ella ha de estar feliz por tus palabras" comentó, con diversión.
Conocíamos a Rosalie Hale la modelo, a ella le gustaba escuchar ser alabada en sus proyectos, eso le daba energía y motivación para continuar. Más que superficialidad era que en esas palabras ella veía reflejado su esfuerzo.
"Ella lo está, créelo. Emmett incluso llamó para agradecer" puse los ojos en blanco.
"Apuesto a que él es quien está ganando más con esto" comentó con diversión. "¿Tal vez podrías llevar a Alice contigo?" lo miré mal al comprender sus intenciones.
"Te escuché, Cullen" intervino Alice, entrando en la cocina. "Edward, tendremos una cena después de tu última actuación del sábado" informó.
"Pienso que es innecesario, Alice" discutí, ella me miró ligeramente confundida.
"En realidad no sé por qué te pregunto. Será después de tu actuación y punto final" le sonreí abiertamente, sin entender porque me causaba diversión su afán para dar órdenes.
"Deberías de centrarte en cosas importantes" protesté. "Tal vez como fijar la fecha de su boda".
"Ya tenemos la fecha, pero primero haremos una cena de compromiso" argumentó mi hermano.
"¿Qué no la cena de compromiso se hace antes de obtener el anillo?" pregunté confundido.
Alice soltó una risita alegre y miró a Jasper con devoción. "Se supone, pero no en las circunstancias de nuestro compromiso".
"No importa el orden, hermano" Jasper contrarrestó. "Y en otro tema. ¿Has hablado con Jessica?"
Alice me miró con atención. Ladeé la cabeza, recordando las veces en que estuve a punto de marcarle y que había desechado la idea al recordar las palabras que me dijo el día de nuestro rompimiento. Ahora era más fácil controlar mis sentimientos respecto a aquellas palabras, pero aún no las olvidaba.
"He estado ocupado haciendo planes" rasqué mi nuca. "Quiero que sepan que una de las razones por lo que acepté ser modelo fue para conseguir mi propio lugar y dejar de ser una molestia".
Jasper y Alice me miraron mal, la segunda incluso cruzó sus brazos. "No eres una molestia, al menos no siempre" miré a Alice con escepticismo. "Es broma, lo sabes".
"Y hay algo más. Conseguí un nuevo papel, trabajaré con Aro Vulturi" conté con media sonrisa.
"¡Hermano! Las ofertas parecen estar lloviéndote encima" Jasper exclamó sin poder contenerse.
Alice lo ignoró para mirarme dulcemente. "Felicidades, Ed".
Nuestra conversación finalizó cuando Rosalie llegó por mí con la excusa de que no era necesario ir en mi propio auto cuando íbamos al mismo lugar.
Sus ojos azules me miraron con interés. "¿Listo para otro día emocionante?"
"Lo estoy" aseguré. "¿Crees que estoy haciéndolo bien?"
"Ayer lo hiciste muy bien" respondió con media sonrisa. "Creo tu profesión es de mucha ayuda".
"Gracias, aunque sigo pensando que esto no está sucediéndome" admití.
"¿Quieres que te pellizque?" propuso con una ceja arqueada, ella probablemente disfrutaría causarme dolor así que me negué.
El set de aquel día se ubicaba en una bodega abandonada que tenía de fondo el puente de Manhattan.
"Hoy será un poco más rápido, nos iremos temprano a casa" me comunicó Garrett.
Saludé a Bella desde la distancia para no distraerla de su trabajo, me sentí tranquilo al verla conviviendo con sus colegas.
"Si sonríes así cada vez que la miras, los demás pensaran que te gusta" Rosalie comentó con seriedad, mirándome profundamente como si quisiera saber lo que pasaba por mi mente. La ignoré para concentrarme en prepararme para la sesión fotográfica.
Bella llegó para saludarnos e informarnos del cronograma del día. Aparte de la sesión también tendría una entrevista, ella dijo que sería algo como una conversación trivial, nada complejo.
"El sábado Alice hará una cena después de la última actuación de Edward, estás invitada" Rosalie le informó.
"Oh, está bien" pude percibir duda en su voz al responder y me pregunté el por qué, por supuesto tendría que esperar a cuando estuviéramos a solos para preguntarle.
Después del maquillaje y vestuario, el director y fotógrafo me llamaron para empezar. Me subí en la plataforma que habían colocado para la sesión y respiré profundamente antes de serenar mi expresión. Era imposible sentirse cómodo escuchando el sonido de la cámara y mantener una postura por varios segundos. Terminamos antes de lo esperado por lo que incluso hicimos la toma al aire libre, eliminando un día de trabajo.
Después me reuní con una entrevistadora, ella me hizo unas cuantas preguntas que respondí fácilmente, comentó que era muy atractivo por lo que debería de prepárame para ser buscado por otras empresas una vez que fuera el lanzamiento del producto. Incluso pidió que nos tomáramos una selfie y aunque sentí que era una exageración acepté.
Recibí la felicitación y agradecimiento de parte de Garret y me explicó sobre la presentación al cliente, prometió llamarme de ser aprobada o haber cambios. Marcus había creado una cuenta para mí e indicó que el primer pago ya había sido depositado. Una vez el proyecto fuera aprobado se me pagaría mensualmente hasta que mi contrato de exclusividad terminara. Me despedí y les agradecí a todos su paciencia antes de caminar hacia el auto con Rosalie y Bella a mi lado.
"Les daré un momento a solas, chicos" Rosalie se alejó de nosotros yendo a su auto.
"Edward, no tengo las palabras para agradecerte por aceptar".
Miré a Bella con seriedad. "En realidad, te agradezco que hayas depositado tanta confianza en mí".
Me sonrió cálidamente. "Sabía que lo harías bien. Nos vemos el sábado".
Me despedí de ella con la mano y después entré en el auto de Rosalie.
"¿Todo bien?" le pregunté porque parecía un poco perdida en sus pensamientos.
"No es nada" aseguró con una sonrisa liviana.
Bella
Cuando llegué al departamento Jacob ni siquiera me saludó. Cada que estábamos en la misma habitación, lo único que podía pensar era en lo que él creía sobre mí. Me sentía fracasada por no ser lo suficiente valiente para decirle que ya sabía porque seguía conmigo.
Era cuestión de tiempo para que mi mente me hiciera una mala jugada, como con las pesadillas. Quería contárselo a alguien, a Edward, pero necesitaba más valor. Por primera vez estaba depositando la energía y confianza que me quedaba en otra persona, esperando que no fuera otro error.
Tomé una ducha y bajé a cenar. Jacob subió a cambiarse y cuando volvió me anunció que iba a salir. Estaba por irse cuando el timbre sonó, supuse que era Sam, pero no. Caminé hacia la puerta al reconocer la voz de Rose presentándose y preguntando por mí. Ella tenía una expresión firme y casi altanera, supuse que a eso se refería Edward al decir que ella solía comportarse diferente con otras personas.
"Rose" intervine y la invité a entrar ante la mirada sorprendida de Jacob, como si no creyera que la conocía lo suficiente para tutearla. Cuando se recuperó se despidió y salió del departamento.
Su expresión usual cambió a una llena de indecisión mientras tomábamos asiento en la sala. Al ser la primera vez en el departamento lo observó cuidadosamente. "Es muy masculino" opinó.
"¿Quieres algo de beber?" ofrecí, curiosa de su visita.
Elevó la vista hacia mí y negó. "Prefiero empezar a hablar y terminar lo más pronto posible con esto" la miré con incomprensión. "Noté que estabas muy incómoda cerca de mí, así que intuí que te habías enterado de mi pasado" ella cruzó sus manos delante de su estómago sin mirarme directo a los ojos, para mí eso fue señal de que algo no estaba bien y me sentí culpable de tener algo que ver con aquello. "No quiero que te quedes con la información de los medios, quiero contarte mi historia y me juzgues solo después de escucharla".
"Es verdad que escuché los rumores, pero no quiero que eso te haga sentir mal. Lamento estar un poco incomoda contigo, pero… me tomó por sorpresa y no supe cómo reaccionar" me disculpé.
"¿Realmente no lo sabías?" cuestionó con incertidumbre.
"Supongo que sucedió mientras vivía en Forks, con mi padre, y además nunca he estado al pendiente de los chismes. No sabría que eras modelo sino fuera porque Edward me lo contó" dije apenada, porque eso sonaba ridículo.
"Es un alivio" comentó, dándome una media sonrisa. "De cualquier manera, quiero contártelo".
"No es necesario" dije tercamente. En realidad, no quería escucharlo, era innecesario, conocía un poco de la Rosalie actual y no me importaba su pasado.
"Claro que lo es" rebatió insistentemente, "pienso que si lo sabes la incomodidad desaparecerá. Además, eres mi amiga y mereces conocer la historia tanto como los demás" añadió.
Le miré cautelosamente y asentí. "De acuerdo, te escucharé".
Se preparó por unos minutos y luego abrió la boca para soltar un suspiro. "De acuerdo. Estaba en un karaoke cuando un hombre se me acercó, era un fotógrafo. Él me invitó a un casting destinado a encontrar nuevas modelos. En ese tiempo tenía 16 años y nunca había pensado en ser modelo, pero en el fondo la propuesta me pareció interesante así que… hice la prueba".
Fijé mi vista en el suelo, sintiéndome raramente débil para mirarla a los ojos.
"Eso fue mi pase para entrar a una agencia y para ser contratada en pasarelas" dudó un poco de sus palabras. "También fue mi pase para un mundo de experiencias extremas. No todas las modelos somos anoréxicas, drogadictas y todo eso, pero es un mundo dónde siempre estás a la tentativa de esas provocaciones" la miré atentamente. "Al cumplir la mayoría de edad me mudé con otras modelos y fue cuando empecé a ir en varias fiestas donde los encuentros sexuales no eran un tabú. Ahí conocí a Royce" suspiró y guardó silencio. "Me pareció un hombre increíble porque no intentó sobrepasarse conmigo, me enamoró y terminé viviendo con él. Y entonces realmente lo conocí" dijo con pesar.
"¿Lo conociste realmente?" cuestioné sin querer, aunque ella me escuchó y asintió.
"En nuestro departamento había fiestas tres veces a la semana, había adultos con adolescentes enrollándose, muchas drogas y bastante alcohol, podría jurar que hasta abusos sexuales" tragué en seco con su respuesta.
"¿Tú…?" pregunté con temor, sintiendo mis rodillas temblar.
"Royce lo hizo. Él me violaba, pero nunca había mantenido relaciones sexuales con ningún otro hombre así que no conocía otra manera" mi mano se posó encima de la suya con cautela y entre lágrimas formándose en sus ojos sentí que me agradecía esa muestra de apoyo. "Un día me lastimó tanto que estuve sangrado por dos días seguidos, usualmente sangraba porque era muy rudo pero las pastillas me quitaban el dolor y el sangrado paraba por sí solo, pero no esa vez" sus ojos se oscurecieron. "Él me abandonó cómo un animal moribundo en la puerta de un hospital y desapareció".
Contuve mi respiración cuando la escuché, eso me rompió el corazón. Mis mejillas temblaban por contener mis propias lágrimas.
"Los médicos dijeron que no iba a sobrevivir, no podían intervenirme porque al parecer, de alguna manera, había estado consumiendo drogas, para cuando quede limpia de eso… estuve en terapia intensiva, durante dos largos meses" se aclaró su voz. "Nunca creí en milagros, pero lo que me sucedió es lo más cercano a uno y es lo que me tiene aquí".
"Rose…"
"Después de eso no fui la misma" me interrumpió, "mis padres estaban muy renuentes a dejarlo así y demandaron a Royce. Se descubrió que era traficante de drogas y armas. Nunca me di cuenta de aquello, tal vez era muy tonta" una sonrisa irónica se formó en sus labios. "Asistí a terapia y descubrí cosas que estaban mal desde el principio, pero que nunca pude ver. Eso me hizo deshacerme de la culpa y sanar" aseguró.
"¿Qué cosas?" pregunté sin poder contenerme.
Su expresión se relajó. "No noté lo enfermizo que era esa relación. No se supone que el amor duela y habló en todos los sentidos. Uno tiene el derecho a negarse a acostarse con alguien, aun si es tu pareja, pero yo nunca pude. Él tampoco me permitía llamar a mis padres, su personalidad era impredecible, no sabía si estaba enojado o feliz, pero constantemente era agresivo. Nunca me golpeó, pero si me violentó de otras maneras, verbal y sexual sobre todo" expresó.
Se quedó en silencio dándome a entender que había finalizado, me permití asimilar toda la nueva información en ese tiempo. Me sentí tan tonta por como reaccioné en un primer momento, la historia de Rosalie no cambiaba lo que pensaba sobre ella, al contrario, me hacía admirarla.
"No sé qué decir, pero lamento cómo reaccioné, y te aseguro que no lo haré de nuevo" dije.
"Está bien, no es necesario que digas algo, solo quería que lo supieras" pude notarla más relajada.
"Pero ahora eres feliz, ¿no?" cuestioné con ilusión.
Sus ojos se pusieron de nuevo llorosos, pero sonrió. "Me tomó muchos años saber lo que era sentirme feliz. La experiencia con Royce borró todo lo bueno que alguna vez tuve y convirtió mi vida en un asco" aceptó haciendo una mueca. "Hace dos años dejé de ir a terapia. Bella, esa experiencia nunca la olvidaré, pero he decidido que tampoco me detendrá. Al contrario, me da el valor para seguir modelando y ser más fuerte cada día" expresó con energía.
"Eso explica tu personalidad y porque… dijiste lo qué dijiste sobre Jacob" comenté.
"Eso fue un error" reconoció. "Solo espero que algún día decidas contarme tu historia".
Su sonrisa era sincera y lo tomé como señal de que ella había aprendido de la experiencia. "Entonces, ¿los demás lo saben?"
"Los conocí hace tres años, cuando aún estaba en terapia y durante todo un año fueron un gran apoyo" contó con una sonrisa extensa bailando en su rostro. "¡Tengo que contarte como conocí a Em!" soltó con regocijo.
Atiné a sonreírle cálidamente dándole pauta para hablar. Con la personalidad de Emmett presentía que sería una buena historia.
"Lo conocí en un evento de modelaje, después de dos años de lo de Royce. Siempre ha tenido esa chispa, tú has sido testigo de su desenvolvimiento" para ese momento ambas sonreíamos. "Entonces para mí, él era el mesero inmaduro, mujeriego que no dejaba de coquetearme y ofrecerme tragos" rio con suavidad. "Cuando el evento terminó me retrasé cambiándome, coincidí en la entrada con él. Consiguió un taxi para mí, pero bromeó diciendo que me lo cedería si le daba mi número" negó con la cabeza, sin dejar de sonreír. "Fue una buena jugada que no acepté, aun así, me abrió la puerta del taxi y antes de cerrarla me dio su número" suspiró soñadoramente.
Pude imaginar a Emmett haciendo todo lo que Rosalie me había contado. Estaba contenta por ella, hizo lo que pocas podrían hacer; confiar en sí misma y continuar su vida.
"Debió ser difícil dar el primer paso y llamarle" expresé.
"Sabía que confiar en Emmett sería muy difícil, pero quise intentarlo para poner en práctica lo que había aprendido" prosiguió. "Lo conocí siendo mesero, lo vi escalar posiciones y aprender hasta que llegó a ser chef, lo que realmente aspiraba a ser" reconocí devoción en la voz de Rose. "Envidiaba su fortaleza, podría estar cansado y estresado, pero siempre tenía una sonrisa en su rostro y chistes inapropiados para cada situación" agregó lo último sin gracia, pero a mí me lo causó. "Solo teníamos un mes saliendo oficialmente cuando mi pasado salió a la luz. Esa información se filtró y nadie pudo detenerlo. Fue… horrible" confesó.
Tomó un pequeño momento para respirar y aproveché ese momento para observar el anillo de su mano, aquello fue la pista para saber que, aunque todo fue difícil lo superó.
"Estaba tan asustada por mi carrera, por Emmett, por mis nuevos amigos, por sus padres y los míos, pero sobre todo por mí. ¿Qué haría? ¿Cómo se suponía que debería actuar?" me contó con conmoción.
"Sé que nunca dijiste nada" lo confirmó.
Ella asintió. "No importaba si lo aceptaba o negaba, igual la gente hablaría y me despedirían. Simplemente quería mantener la ventaja de saber la verdad" declaró. "Emmett quería destruir a Royce con sus propias manos, verlo así por mí fue todo lo que necesité para ignorar todo lo demás" suavizó su expresión y me sonrió. "Ahora tú también eres parte de nuestra familia, a mí me tomó tiempo aceptarlo y sé lo difícil que puede ser para acostumbrarse. Pero confía en mi cuando te digo que eres parte de nuestro grupo y puedes confiar en nosotros".
Asentí, conmovida. "Gracias, Rose".
"Tengo que irme, ha sido un día largo" expresó, levantándose y tomando su bolso. "Una cosa más. "¿Podrías no decirle a Emmett que lloré? Él lo odia, no comprende que soy un ser humano".
Sonreí mientras se lo prometía. Decidí acompañarla hasta el estacionamiento para que notará que volvíamos a ser las de antes, sin distanciamientos. Al llegar al estacionamiento me detuve al ver a Jacob saliendo de un automóvil que sabía no era suyo o de Sam, escuché a Rose maldecir y cuando salió el conductor eso tuvo sentido.
"¿Jessica?" balbuceé.
Sentí a Rosalie jalándome hasta su automóvil para que ellos no nos vieran, desde nuestro escondite no podía escuchar lo que decían, pero si observar su comportamiento. Mi respiración se volvió pesada cuando ella se movió para quedar frente a Jacob, pero dejé de respirar él la acercó a su cuerpo y la besó. Él la beso y ella le respondió con una sonrisa en los labios.
Cerré los ojos y mi estomago se revolvió. Rose a mi lado me sostuvo, alejando también su mirada de aquella escena.
"No me esperaba eso" se aclaró la garganta. "Sabía que Jessica podría hacerle eso alguna vez a Edward, pero…" sus cejas casi se unieron y negó con la cabeza, "no pensé que Jacob…" me miró cuidadosamente y guardó silencio al darse cuenta de las palabras que iban a salir de sus labios. "Bella…" me llamó con preocupación.
En el fondo quería que todo fuera un juego de mi mente. Pero no lo era, estaba sucediendo. Y Rose era testigo. No podía negar que Jacob estaba engañándome porque el estacionamiento era privado, la idea de los paparazis no funcionaba como explicación.
"No vayas a decírselo a Edward" pedí, ella me miró insegura.
"¿Por qué no? Él tiene derecho de saber que Jessica le ha estado siendo infiel desde hace quien sabe cuánto tiempo" discutió en un susurro, cuando las palabras dejaron su boca ella me miró con disculpa.
Mis ojos se llenaron de lagrimas al entender que Jacob y Jessica habían estado más que actuando.
"Esperemos a su última presentación, yo misma me encargaré de decírselo" supliqué.
Ella debió escuchar mi necesitad por lo que, sin rebatir, movió la cabeza con aceptación.
"Bella, él no te merece" comentó. "Llámame si me necesitas, ya no estás sola".
Asentí, no porque lo supiera, sino porque necesitaba que se fuera. Volví al departamento, mis ojos se habían cristalizado y un nudo se había formado en mi garganta. Lo único que podía hacer era llorar, recordando la imagen de Jacob besando a Jessica, todo mientras trataba de asimilarlo.
Jacob no me quería. Aunque me negaba a verlo, la verdad estaba frente a mí. Era por eso que se había alejado de mí, que no se daba cuenta de que estábamos mal, que yo estaba mal.
Me negué a admitirlo por medio a sufrir, pero ya no podía. Amaba al Jacob de años atrás pero el actual me estaba traicionando. Dolía darme cuenta de que me había enamorado de una persona que ya no existía; de otro rol más que había interpretado para mantenerme a su lado. A pesar de saber eso la tristeza y sensación de traición no disminuía.
Mi temor más grande se había vuelto real y no sabía qué hacer.
CORREGIDO Y RESUBIDO
