-Lo siento por usted Señor William
-¡Esa mujer es tan terca! Pero la tengo clavada en el corazón.
El jefe de Jimmy se llamaba Jean-François Poupeau trabajaba directamente con Paul Schlumberger uno de los dueños de la compañía.
-Jean, quiero que me platiques cómo va Jimmy ¿Se está adaptando al trabajo?
-Es un muchacho muy inteligente Señor Paul
-Lo lleva en los genes ¿Y su madre adoptiva? ¿Ya está viviendo con él?
-Ella sigue en Chicago, todavía sigue tramitando su cambio para Houston
-Quiero que muevas cielo y tierra para que ella esté cuanto antes con mi hijo.
Señor Paul ¿Cuándo le dirá a Jimmy que usted…
-Primero necesito ganarme su confianza, además todavía no estoy seguro si decirle la verdad, tengo a mis otros hijos y no sé si acepten a su medio hermano, pero cuando menos ayudaré a Jimmy a que tenga su propio negocio, por eso quiero que aprenda todo el manejo del corporativo, necesito que pase por la mayoría de las áreas para que tenga conocimiento de todo, por eso lo traje a Houston, sus hermanos están en otros países, más que trabajo será una capacitación.
-Quiero comentarle algo
-Dime
-A pesar que Jimmy pone su empeño en aprender, parece que tiene alguna preocupación, casi no se integra a sus compañeros.
-Mándalo con el psicólogo y que él te dé un reporte de lo que le preocupa, vamos a tratar de darle solución a su problema para que este al cien por ciento en la empresa.
-Así lo haré Señor Paul.
Jean hizo que Jimmy fuera con el psicólogo y este investigó que le preocupaba su novia embarazada.
-¡Un nieto Jean!
-Si Señor Paul, la chica es hija de William Albert Andrew.
-Ah ya veo porqué es un imposible para Jimmy, veo una gran oportunidad de acercarme a él, puedo ayudarlo a que se case con la muchacha, total ella ya es mayor de edad, mis hijos ni piensan casarse, en cambio Jimmy ya me dará un nieto.
-¿Por qué teme decirle que usted es su padre?
-Su mamá y yo tuvimos una aventura, no me hice responsable de él cuando nació luego ella se enfermó traté de ayudarla pero no aceptó, iba adoptarlo aunque me metiera en problemas con mi esposa, pero aquella chica me ganó el parpadeo, sentí alivio pues ya no arriesgué mi matrimonio. He sido malo, no creo que mi hijo me perdone enseguida, tengo que hacer méritos con él.
-Entiendo, Jimmy se ve buen muchacho y no creo que sea rencoroso.
-Tendré que inventarle alguna historia cuando llegue el momento de darme a conocer quién soy para él, se acerca el aniversario del corporativo haremos una parrillada para que los empleados convivan con sus familias, ahí me presentarás a Jimmy.
Jean hizo todo lo posible para que hicieran rápido el traslado de Candy.
-Hoy es tu último día en el hospital
-Así es
-¿No te sientes nostálgica?-preguntó Tom
-Sí pero estaré a lado de mi hijo.
-¿Cuándo irá por Leslie?
-Por ahora se está enfocando en su nuevo empleo, han hallado una forma de comunicarse, Jimmy le pidió ayuda al ingeniero en sistemas de su compañía y este logró quitar el candado que tenía el sistema en la mansión Andrew, son cosas técnicas Jimmy trató de explicarme pero no le entendí.
-Si ha avanzado mucho la tecnología, ya los jóvenes nos dejaron abajo. Entonces te irás conmigo al restaurante, allá estará Paty y la mayoría de nuestros compañeros para despedirte.
A Candy le entró la melancolía cuando checó por última vez su salida en el hospital. Fue con Tom al restaurante ahí la esperaban 50 personas para despedirla.
-William, hoy la doctora Candy se desvió, no fue directamente a su casa sino se fue en compañía del Doctor Stevens para un restaurante al parecer estaban despidiendo a alguien.
-No me gusta que tenga amistad con ese doctor, él estuvo enamorado de ella. Hoy trataré de acercarme a ella.
Era la última noche que Candy pasaría en su casa, al día siguiente haría un bazar para vender todos sus muebles, llegaría Tom para ayudarla, luego se hospedaría en un hotel hasta terminar sus trámites pendientes.
Esa noche Albert se metió a su casa como si fuese un ladrón, Candy estaba en su recamara apagó las luces y se durmió, Albert entró a su habitación sigilosamente, se quitó los zapatos y la playera de encima, se acostó a su lado y la acarició, Candy rápidamente encendió la lámpara.
-¡Cómo te atreves a entrar a mi casa! ahora mismo llamaré a la policía
Albert le agarró el teléfono y la jaló hacia él.
-Sé que me has extrañado, una pasión como la nuestra no se puede terminar así nada más.
Albert llevó su mano hacia la intimidad de Candy, tan sólo con esas palabras Candy se había humedecido, sus hormonas le hicieron una mala jugada, él la tomó esa noche nuevamente, Candy no opuso resistencia pues creía que nunca más lo volvería a ver, después de eso lo volvió a correr.
-Aunque me corras mil veces, regresaré a tu lado.
Al siguiente día Candy vendió todos sus muebles, después de terminar de contar lo que había ganado Tom la llevó a un hotel.
-William, me informan los muchachos que la Doctora Candy vendió todos sus muebles y luego se fue con el doctor Stevens.
-¿Qué estás diciendo? -¿Dónde se la llevó?
-Le perdieron el rastro.
Albert esa noche fue a la casa de Tom.
-Quiero que me diga donde está Candy
-Lo siento mucho señor William, pero no puedo darle esa información.
-Dígame y lo recompensaré.
-Yo no venderé a mi amiga.
-Entonces perderás a tus pacientes, llamaré a todos mis amigos y le diré que ya no vayan con usted.
Tom se quedó pensativo: Si algo así pasa entonces me iré a Houston siguiendo a Candy.
Por fin Candy llegó a Houston, Jimmy la recibió en el aeropuerto.
-¡Hijo por fin juntos de nuevo! Estos meses me parecieron una agonía.
-Mamá, me alegra que hayas venido a esta hora, nos da tiempo de ir la parrillada que organizó la compañía para que conviviéramos con nuestras familias.
-Pero quiero ducharme y …
-Tú te ves hermosa de cualquier manera, además no fueron muchas horas de vuelo.
-Está bien, vamos.
Chicas lindo fin de semana, misión cumplida.
