10. La partida del miedo
El cuerpo de Nick escondido tras un mural, con la sangre de sus propias heridas ensuciando la poca pureza que su cuerpo aún conservaba, su respiración se dificultaba al recordar como su cuerpo y dignidad fueron golpeados impunemente a los ojos de todos.
Escondido entre la sombras del lugar, observaba resignado aquellas dos personas que se entregaban amor en sus miradas como si las marcas de los golpes no significaran nada. Los volvió a ver, un suspiro profundo termino por matar sus últimas esperanzas y el dolor de dejarla al aire para que busque su propio horizonte se hizo concreto, dio la vuelta, dejo el bar en un camina pensante y olvidado.
Tras la respuesta de Luka, ella quedo sin palabra alguna ese sentimiento de ser apoyada pero sin ser presionada era nuevo y excitante de sentir. Con su mano acaricio su rostro que aun estaba morado y rojizo por los golpes, el tomo su mano y la beso depositando un suspiro de alivio.
-Vamos a casa – Dijo Luka tratando de dibujar una sonrisa con su boca lastimada
Los dos se levantaron sin decir nada, se difundieron entre la multitud de personas que bailaban al ritmo de la música cruzaron ese barullo de luces intercaladas de colores y la vibración del lugar.
Caminaron hacia el auto, una vez los dos allí metidos el auto empezó a moverse a delante de la mano de Luka quien era el que lo conducía.
Estaban exhaustos de todo lo que venían viviendo, no podían siquiera mirarse porque hablaban con su mirada... sus ojos se descarrilaban para ver aquellas calles desiertas y blanca, llenas de nieve que daban esa sensación de estar en lo más profundo de la soledad que acompañaba sus vidas, era ver por la ventanilla del auto esa sensación a vacío y depresión que tanto conocían. Aquellas calles blancas lo demostraban en la forma más literal que nada podía igualarla.
Una vez que llegaron ese silencio seguía ahí intacto, los dos bajaron en una marcha cansada del auto subieron en el ascensor escondiendo sus ojos del otro para no desenvolver una pelea de emociones en silencio. El ascensor marco el piso 8 con una sacudida, ellos enfatizaron el mismo carácter y entraron al departamento sin más que incómodos suspiros.
Ella se encontraba en la cocina, él sentado sobre el sofá mirando esa ventana que mostraban un cielo diferente al de unas horas atrás, uno más turbio que parecía reflejar la angustia de las personas que lo contemplaban.
-¿Quieres té?- Dijo Abby en una voz suave, despojándolo del pensamiento racional que ejercía.
-Sí, claro. – Sin prestar mucha atención a lo que aceptaba, simplemente mirando el cielo como buscando en el la respuesta a un sentimiento que lo hundía en otro más penoso.
El sonido de la tetera chiflando tomo el protagonismo en el departamento haciéndolos caer en donde estaban parados. Ella preparo las dos tazas de té y fue hacia la sala donde un más alerta Luka se encontraba.
Luka pozo sus labios en la taza y al beber el líquido se quejó por su herida.
-¿Qué pasa?
-Nada... me dolió al beber el té nada más...
-Esta muy morado... – Sin decir más se levanto y tras unos segundos volvió con unas gasas y alcohol.
-Déjame... si no lo desinfecto vas a tener una infección... – Le dijo acercándose con paciencia.
Luka se acomodo en el sofá boca arriba un poco molesto mientras ella se le arrimo arrodillada a un costado de él. Tomo las gasas y las untó con el alcohol, él miraba cada paso que ella daba por un lado contento de el fuese el paciente y por otro un sentimiento de vergüenza por que ella estuviera curando sus heridas de una pelea.
Aplico con mucho cuidado sobre el labio inferior de él la gasa dando pequeños golpecitos con cuidado, él gimió adolorido como si fuera un niño cosa que la hizo sonreír.
Volvió a aplicarle las gasas ahí fue cuando Luka se quejó más fuerte casi llorando, Abby volvió a sonreír y acarició con sus dedos la herida que aquel rostro portaba.
Luka quedo inerte ante el contacto, volvió a mirarla expectante de alguna respuesta por más mínima y callada que le diese el permiso de tomar su rostro entre sus manos y volver a sentir el gusto que esa boca le producía.
El tomo la mano de ella y la beso con ternura sin decir nada... En un segundo Abby se puso sobre el, ahí los dos uno sobre el otro en el sofá...
Sin más Luka paso varias veces sus manos por el cabello de ella, hasta que empezó a jugar con sus labios de forma coqueta, Abby no pudo contenerse, se le acercó todo lo que era posible y emprendieron un juego excitante de lenguas y caricias en los que los dos se perdonaban todas las cosas que para ellos eran incorrectas aunque para otros solo eran errores humanos...
El día siguiente los dos despertaron con el sol entre sus ojos, sus cuerpos parecían entrelazados por algo mayor que solo deseos, una noche simplemente escuchando sus respiraciones, sintiendo el calor del otro y cada cuanto un beso robado en el medio de la noche, era suficiente para ellos... porque no era necesario desnudarse para amarse como esa noche lo hicieron...
Los días transcurrieron con velocidad de pronto en un segundo, los dos despertaron en la noche, alertados que ya había pasado una semana... que el 'sueño' momentáneo había llegado a su meta y que de nuevo una distancia gráfica los separaría de oír el calido sonido de sus voces.
Ya había llegado la hora de ese adiós tan temido por los dos, de ver como sus almas se apartaban y sus bocas se anhelaban.
En un frío y blanco lugar con alta voces que no hacían más que distorsionar el sentimiento de partida, allí los dos sentados mirándose buscando en cada una de sus expresiones algo nuevo que no se hayan dicho esperando que el tiempo se quede en el mismo lugar por mucho tiempo y abrazados en medio de docenas de personas.
Pero esa maldita voz pronuncio lo indeseable...
-Ven conmigo – Dijo Luka con una mínima de esperanza, abrazado a ella.
-No puedo...
-Sí puedes, no va a pasar nada... no voy a dejar que pase nada...
-Luka... no quiero volver... no hagas esto más difícil de lo que es... ve y vuelve pronto... muy ponto – Aferrada a su pecho como si fuera un salvavidas, con lágrimas de protagonistas en esa historia y un sentimiento de abandono planificado que la mortificaba...
-No...no... no te quiero dejar aquí sola... – Contuvo un gemido de llanto, sujeto la cabeza de ella acariciándola con suavidad tratando de que ese momento no estuviera pasando, volvió a sentirse feliz por mucho tiempo supo que si vida no era un juego mal pasado de la vida y que todavía esa sensación de felicidad podía gozarla... supo que no era solo pena y llanto... supo que podía volver amar y cuando disfrutaba de ese sentimiento encontrado el tiempo se lo arrebato casi sin prepararlo.
-Voy a estar bien... – Levantó su mirada hacía el y junto sus labios como si nunca los hubiera experimentado.
"Pasajeros del vuelo 2056 BJ con destino a Illinois, Chicago dirigirse a puerta de embarque N° 6"
-Es mí vuelo... – Corto el beso con pena y ya su cuerpo levantándose de la silla con destino a su pasado.
Abby asistió con la cabeza, se paró con él y partieron con las manos agarradas... Se encontraban frente a la puerta de vidrio con un guardia esperando.
Luka llegó, miro el lugar y se voltio hacia Abby mirándola penetrante.
-Si pasa algo me llamas, no importa que o a que hora si es importante o no... solo llámame ¿ok? –
-Sí, esta bien...
-Ok, lo mismo yo te voy a llamar todos los días...
-¡Señor, ya están abordando! – Gritó el guardia desde la puerta
-Vete... te voy a extrañar... – Abby se acercó y lo abrazo con fuerza en un ruego interno de que se valla antes de que su mente le gane y se valla con él.
-Yo también...mucho... – La separó, beso su frente y sonrío aparentando.
Al mismo tiempo los dos cuerpos dejaron de estar juntos, Luka empezó a caminar lentamente para atrás sin dejar de verla, con una mochila en su mano y sus ojos inundados por lágrimas de el adiós, veía cada vez más de lejos la figura de esa mujer que lo había echo volver a sonreír tras tanto que paso, veía cada vez más lejos que su sonrisa se iba desvaneciendo como esa figura allí exhausta de despedidas...
Ya entrando a la puerta sin dejar de verla solo ahí cuando vio que sus palabras ya no sería mortíferas ni traerían consecuencias inmediatas, solo ahí cuando vio recuperado lo perdido...
-Abby... le grito despacio desde donde se encontraba
-Sí... – tratando de mantener la cordura de el habla ya que su llanto le impedía articular bien...
-Te amo.
Tras eso el cuerpo de Luka desapareció en un muro de concreto blanco entre guardias y gente con maletas yendo hacía un nuevo comienzo o hacía un viejo pasado...
Abby casi no procesaba lo que sus oídos habían escuchado, esa palabra dirigida a ella no era nada más una palabra llevada por emoción de la despedida, era volver a ser querida por alguien aunque ella no quería serlo... Cuando se quiso dar cuenta para dar una respuesta sin pensarla con miedo y dejar de ser la que razona todo hasta arruinarlo... ahí en la franja entre el vacío y la nada... cuando quizo desenvolver su alma atrapada de nuevo en esa mirada que la envolvió... el ya no estaba.
