Cap. 10 Celos.

Darien observa impresionado a la bella psicóloga saliendo del templo Hikawa. Pareciera cosa del destino que les hacia encontrarse siempre de la manera mas inesperada. Primero afuera del supermercado, después en el colegio de Usagi, y ahora casualmente y sin buscarla en un templo sintoista.

-¿Qué hace usted aquí señorita Hino?- Cuestiona el joven sorprendido de ver a la psicóloga de un colegio católico de señoritas salir de un templo sintoísta.

-Pues aquí vivo, esta es mi casa y además soy la sacerdotisa del templo.- Responde la joven tranquilamente.

-¿Una Miko usted?- Cuestiona el joven medico sorprendido.

-¿Tiene algo de malo?... Yo no lo veo así, para mi es un orgullo servir al gran Kami.- Responde la joven.

El joven sonríe, pues se ha dado cuenta de que tal vez la joven malinterpreto sus palabras.

-Por supuesto que es hermoso ver a una Miko dedicada a servir al Gran Kami con tanta devoción, solo que usted trabaja en un colegio católico y yo pensé que usted lo era también.- Responde el joven.

La joven sonríe al darse cuenta de porque el joven se había sorprendido.

-De pequeña estudie ahí mi educación primaria hasta la preparatoria, nadie en mi familia es católico, pero entre ahí becada, a pesar de todo es una de las mejores instituciones a nivel nacional. Y si trabajo ahí es porque amo mi profesión e interactuar con las niñas, ayudarlas sin importar su credo religioso.- Responde la joven educadamente.

-Eso que dice usted es muy bello, si antes la admiraba y respetaba por su labor, creo que ahora que se que es también una hermosa Miko la venero.- Responde el joven haciendo sonrojar a la joven.

-¿Supongo que usted si es católico verdad?.- Cuestiona la chica tratando de desviar la mirada de Darien.- Digo si inscribió a su hijo en una escuela catolica seguro usted si lo es.

El joven medico sonríe y se da cuenta de que la chica también había estado equivocada en eso.

-Si le confieso algo tampoco soy católico. En mi familia todos practicamos el shintoismo, aunque debo de confesar que no soy tan devoto como usted y no suelo rezarle mucho al Gran Kami.- Confiesa el joven.- Los Hansford lo son, así que después de la muerte de Serena, yo con mis estudios a veces no tenia tiempo de cuidar de Usagi, así que la señora Serenity muy amablemente se ofreció a cuidarla para que yo no tuviera que contratar una niñera. Digamos que ella le inculco el catolicismo a Usagi. Cuando llegue aquí a Japón fue la señorita Minako y la Señora Cebella quienes se encargaron de inscribir a Usagi en ese colegio antes de que yo pensara en eso. Tengo que admitir que en realidad no le he inculcado mucho a mi hija nuestras creencias, pero si llegando a una edad madura ella decide seguir otras creencias tampoco me opondre.

-Sabia decisión Señor Chiba. Se lo digo yo que durante mi época de estudiante muchas veces intentaron hacerme cambiar mis creencias en el colegio.- Recuerda la joven.- Bueno, ya que esta aquí vallamos juntos al restaurante. Por cierto muy probablemente conocerá a Makoto, ella adora el restaurante y suele pasar tiempo ahí.

-Oh si, el eterno amor de mi cuñado.- Responde el joven refiriéndose a Andrew.

Restaurante Kino's Delicious.

Makoto se encuentra en la amplia cocina del restaurante, donde los mejores chefs que ha seleccionado preparan los platillos para los clientes que van llegando.

Mientras tanto ella se encuentra preparando dos ordenes de sushi para una clienta que había pedido comida para llevar. Cierto que el restaurante contaba con excelentes chefs muy bien capacitados, pero Makoto llevaba desde la infancia un amor por el arte culinario y de vez en cuando le gustaba colaborar en la preparación de los platillos, le parecía mas interesante que el hecho de encargarse de la parte administrativa del negocio, en lo cual siempre recurría a la ayuda de su Tío Hiroki, quien había sido su albacea después de la muerte de sus padres en la infancia.

Después de tener preparado el delicioso platillo se quita el mandil, para dejar al descubierto su bien formado cuerpo el cual iba cubierto por un top muy sugerente en color negro y un pantalón de mezclilla.

Al salir al área donde se encuentran los clientes entrega el pedido a la cliente y la despide.

-Muchas gracias por venir, esperemos que vuelva pronto.- Amablemente la joven heredera.

-Gracias señorita Kino, fue muy amable de su parte que haya aceptado mi petición de cocinar usted misma los platillos.- Agradecida la joven.

-Esperemos que vuelva pronto, fue un honor atenderle.

La joven esta a punto de retirarse a la cocina, cuando observa sentados en una de las mesas, a su amiga Rei, acompañada de un hombre bastante guapo.

-Valla parece que Rei trae galán.- Piensa Makoto.

Mientras tanto, la hermosa chica de cabello negro, se encuentra sentada en una de las mesas mientras conversa con Darien.

-No se preocupe Señor Chiba, en realidad el problema de Usagi no es grande, digamos que era normal que tuviera ese impacto después de haber vivido en Estados Unidos sus primeros cuatro años de vida y de pronto un dia la llevan a un país donde el idioma y las costumbres son diferentes.- Dice la joven tratando de tranquilizar al padre.

-No sabe que agradecido le estoy señorita Hino, adoro a mi princesa, se que ella necesita el cariño de su madre y eso me parte el corazón. Trato de ser un buen padre, pero creo que estoy muy lejos de serlo, quisiera poder llenar ese vacio de mi pequeña.- Entristecido el joven.

Rei al escuchar las palabras del joven padre preocupado, sintió algo extraño en su corazón, una mezcla de sentimientos como tristeza por la niña y admiración por su aquel padre que amaba profundamente a su hija. Si bien cuando conoció a Darien en el supermercado le pareció un hombre y un medico increíble capaz de ayudar al prójimo sin esperar nada a cambio. Pero verlo así tan dedicado a su hija era maravilloso.

Ciertamente era demasiado joven, así que llevaba tan solo dos años ejerciendo su profesión, pero en ese lapso de tiempo había tratado con infinidad de padres de familia y jamás había tratado con uno que demostrara tanta preocupación y amor por su hija.

-Entiendo que el cariño de una madre no es algo que se pueda suplir. Es triste que la pequeña no tenga ningún recuerdo de su madre, pero déjeme decirle que en mi corta carrera como psicóloga jamás había conocido a un padre tan dedicado a su hija.- Confieso que me ha tocado tratar con excelentes madres de familia. Incluso también con los padres de las pequeñas, y jamás había tratado con un hombre que mostrara tanta preocupación por su pequeña. Déjeme decirle que usted no es solo un excelente medico, sino también un buen padre, el mejor que he conocido de entre los que he tratado en el colegio, que incluso a veces muestran indiferencia por las pequeñas, eso me llena de rabia.

-Señorita Hino, no sabe como me ayudan sus palabras.- Agradece el joven.- Pero le voy a pedir un favor, llámeme solo Darien, y no señor Chiba.

-Bueno, pues si así lo quiere entonces usted comience por llamarme simplemente Rei, después de todo fui gran amiga de Serena.- Dice la joven.

De pronto Rei observa que su amiga Makoto, la dueña del restaurante la observa desde lejos y puede percibir que la joven ojiverde esta pensando que es una cita romántica, así que le hace una seña para que se acerque a la mesa, a lo cual la joven ojiverde se acerca con la intencion de conocer al "galán" de Rei, o al menos eso creía ella.

-Buenas noches amiga, veo que vienes acompañada.- Dice la joven mirando a su amiga con una sonrisa de complicidad lo cual hace sonrojar a Rei.

-Amiga, si te llame es porque te quiero presentar a alguien. El es el señor Chiba del que te hable, es el padre de la hija de Serena, la pequeñita que pensaste que era hija de Andrew.- Responde la sacerdotisa.

-Así que usted es Makoto Kino.- Dice el joven medico.- Un placer conocerla.

-¿Cómo sabe usted de mi?- Cuestiona la joven ojiverde pensando que seguro Andrew le habia contado sobre como la utilizo, así que Rei rápidamente interviene.

-En realidad Serena le platicaba de cada una de nosotras amiga.- Dice la joven sacerdotisa.

-Por cierto, van a pedir la orden, ya que están aquí, serán mis invitados especiales y quiero ser yo quien cocine para ustedes.- Sugiera Makoto con la intención de dejarlos solos.- Por cierto señor Chiba, me gustaría mucho conocer a Usagi, digo ella es hija de Serena, quien fue mi gran amiga.

-Por supuesto que la puede conocer señorita Kino.- Responde el joven.- Por cierto llámeme Darien, no me gustan los formalismos, y menos con alguien que fue tan allegado a la familia de mi difunta prometida.

-De acuerdo Darien, usted también puede llamarme Makoto.- Sugiere la joven.- Bien, ahora me retiro, mandare a una de las meseras a que les tome la orden.

Después de que Makoto se retira dejando a Rei y Darien solos, es el joven quien toma la palabra.

-Ya había visto antes en fotografías a Makoto, la verdad me parecía linda, pero en persona es mucho mas hermosa.- Responde el joven observando por donde se ha retirado la chica.- Ahora entiendo porque Andrew se enamoro de ella.

Rei, que apreciaba mucho a Makoto, no pudo evitar sentir una sensación parecida a los celos al escuchar al joven medico refiriéndose así de su amiga.

-Veo que Makoto lo ha dejado sorprendido, pero le recuerdo que ella esta comprometida, y no creo que Andrew viera con muy buenos ojos que usted que es su amigo cortejara a Makoto.- Dice la sacerdotisa para tratar de ocultar sus celos.

Darien por toda respuesta suelta una carcajada.

-Bueno, no quise ofenderlo eso es lo que pienso, discúlpeme.- Avergonzada Rei por su atrevimiento.

-Señorita Hino, digo Rei, creo que usted ha confundido las cosas. Si bien debo admitir que Makoto es una mujer muy bella, pero eso no significa que este interesado en conquistarla.- Dice el joven.- Pienso que para enamorarme de una mujer, mas importante que tenga una linda cara, es importante que haya quimica, que al verla por primera vez sienta esa sensación de que el corazón se me acelera con solo verla. Eso solamente lo sentí con Serena.

Rei siente que el alma le vuelve al cuerpo, pues el hecho de que el joven hablara de lo mucho que amo a Serena no le molestaba, pero por alguna razón sintió celos de pensar por un momento que el joven sintiera interés por Makoto, entonces se sintió tonta.

-Eso que dices usted es muy lindo.- Dice la joven.- Seguro algun dia volvera a enamorarse de nuevo Darien.

El joven que hasta entonces había pregonado incansablemente no amar a nadie después de Serena, por fin se atreve a cambiar de opinión frente a la hermosa sacerdotisa.

-Quizá algún día, si encuentro a una mujer maravillosa de espíritu y que pueda admirar por su calidad como persona. Tal vez entonces pueda volver a enamorarme.- Responde el joven perdiéndose en la mirada color amatista de la joven.

-Por cierto Rei, creo que te conozco de antes.- Dice el joven recordando que entonces que el día que conoció a Serena, unos minutos antes sintió ese latido en su corazón, del que tanto hablaba….

Oficinas de Hansford Hotels Corporation.

Andrew se encuentra trabajando sobre su computadora, en el proyecto del hotel que próximamente su familia abriría en Japón, cuando su asistente personal entra a la oficina.

-Señor Andrew, aquí le traigo la comida que encargo y la preparo la dueña del restaurante, tal como usted lo pidió.- Responde la chica dejándole un plato sobre el escritorio.- ¿Se le ofrece algo mas?

-No. Pero muchas gracias Mariko, tomate tu descanso para que comas.- Le responde el joven.

Después de que la chica abandona la oficina, Andrew abre rápidamente el platillo de comida y toma los palillos probando uno de los exquisitos rollos de sushi preparados por las manos de Makoto.

-Mi hermosa Mako sigue cocinando tan bien como entonces.- Piensa el joven mientras sonríe saboreando el delicioso platillo.

8 años atrás.

Tiene poco de que acaba de amanecer en la ciudad de Tokio, algunos rayos de sol atraviesan la ventana de la recamara de Makoto que tiene las cortinas un poco entreabiertas, después de haber sido una noche lluviosa el majestuoso sol había salido en todo su esplendor.

Makoto de pronto abre sus ojos al nuevo día y sonríe al sentir los brazos de su amado Andrew rodeando su cintura. Se da la vuelta para tenerlo frente a ella y lo contempla mientras duerme.

-Mi querido Andrew, eres tan mío, solo mío, te amo tanto.- Dice la joven con dulce voz al joven que duerme mientras acaricia su cabello rubio dorado.- Es guapísimo, y es todo mío.- Piensa la joven y finalmente con algo de dificultad se logra quitar los brazos de Andrew de su cuerpo para levantarse de la cama.

La joven aun sentada en la cama, cubierta por las sabanas de blanca seda, toma sus panties tiradas en el suelo y se las pone. Después camina hacia su guardarropa y saca su pijama, que era un corpiño a juego con un short que era tan corto que parecía un calzón y se viste, después toma una bata y se la pone encima de la pijama.

-Pensar que anoche ni siquiera me puse la pijama.- Piensa la joven al mirar la ropa de ella y su novio en el piso de la habitación.- Pero será mejor que salga vestida con esto, a tía Mika no le agradaría saber que pase la noche con Andrew.- Piensa la joven mientras se ruboriza.

La joven esta a punto de salir al exterior de la casa, cuando de pronto voltea a la cama donde se encuentra su amado y se regresa para besarlo rápidamente en los labios antes de salir. Cuando finalmente se separa de el para volver hacia la puerta siente que unos brazos rodean su cintura.

-No te vallas preciosa, mejor vuelve a besarme.- Susurra Andrew en el oído de la joven que hasta entonces había fingido dormir.

-¡Drew!.- Exclama la joven en voz baja.- Habla despacio, nadie tiene que saber que pase la noche contigo. Además tengo que ir a prepararte el desayuno, seguro debes estar hambriento.

-No, no quiero comer, solo te quiero tener entre mis brazos preciosa y hacer el amor una y otra vez como anoche.- Susurra el joven mientras le besa el cuello y la mira con una mezcla de lujuria, malicia, deseo y mucho amor.

De pronto, el estomago traicionero del joven emite un gruñido que no puede controlar.

-Parece que tu estomago dice otra cosa mi amor.- Dice la joven mientras le da otro beso en los labios y lo separa de ella no con poca dificultad.

-De acuerdo preciosa, vuelve pronto.- Le dice Andrew en voz baja mientras le toma la mano y se la besa. Después la joven sale de la habitación dejando solo al chico.

Makoto al acudir a la cocina se encuentra con las empleadas de limpieza y la mirada preocupada de sus tíos que la miran extrañados. Después de que había llegado a casa llorando, no había querido hablar con nadie, ni siquiera contestarle las llamadas a Andrew. Así que sus tíos se sorprendieron de verla tan sonriente y radiante de felicidad mientras cocina unos rollos de sushi.

-Mako… ¿estas bien?- Pregunta la señora Mika preocupada la verla cocinar con tanta dedicación.- Anoche llegaste llorando y ni siquiera contestaste las llamadas de tu novio.

La joven sonríe y sabia que mostrar tanta alegría podría hacer que su tía sospechara, pues la señora Mika era como una madre para ella y siempre demostraba querer tanto a Makoto como a Naru de la misma manera.

-Bueno, pues finalmente conteste las llamadas de Andrew, nos reconciliamos y estoy feliz, me desvele hablando por teléfono con el.- Dice la joven ocultando su gran mentira.- Por cierto tía, estoy un poco cansada hoy no iré al restaurante, me quedare en casa.

-De acuerdo pequeña, cualquier cosa puedes pedírsela a las muchachas de la limpieza.- Le dice la señora.- Recuerda que estarás sola en casa con ella porque Naru no regresara de Kyoto hasta la próxima semana.

Mientras tanto, Andrew observa en el piso su ropa la cual aun esta un poco húmeda después de que se hubiera mojado bajo la lluvia la noche anterior, así que simplemente se enreda la sabana blanca en la cintura para cubrirse.

De pronto el joven escucha abrirse la manija de la puerta y se sobresalta un poco, pero al observar a su novia entrar cargando una charola con comida se tranquiliza.

La joven de ojos verdes se acerca a la cama mira cariñosamente a su novio mientras coloca la charola en la cama. Una parte de ella se siente acalorada y excitada al verlo así cubierto solo de abajo y con el pecho descubierto dejando a la vista sus músculos. Pero trata de no pensar en eso y mejor se concentra en la comida.

-Cocine sushi para los dos, puse todo en un solo plato grande y amplio para que tía Mika no sospechara.- Dice la joven.- También traje una jarra de te, por los vasos no hay problema, aquí en el cuarto tengo dos ya que a veces alguna de las chicas viene en la noche a platicar.- Dice la joven tomando uno de los vasos.

-Se ve delicioso mi amor, todo lo que tu cocinas me encanta.- Responde Andrew.

La joven sonríe y toma dos palillos y toma un rollo de sushi el cual sumerge en una salsa que había preparado por primera vez. Después lo lleva a su boca y saborea el sabor de aquel delicioso platillo sin darse cuenta de que su novio observa en silencio el plato repleto de comida con indecisión en su mirada.

-¿Qué sucede amor?- Cuestiona la joven. Pero rápidamente se da cuenta de cual es el problema y se carcajea.- Discúlpame amor, creo que ya se cual es el problema, son los palillos.

Andrew toma en su mano derecha los dos palillos y trata de tomar un rollo de sushi, lo cual le parece difícil. Cierto era que llevaba ya un año viviendo en Japón, pero dentro de la casa donde vivía con sus padres se conservaban las costumbres de occidente, y una de ellas era utilizar cubiertos, lo mismo en casa de su prima Minako, que aunque el padre de ella era japonés, su tía Cebella contaba con cubiertos que también utilizaban.

-Lo siento amor, no puedo comer con los palillos, aun me cuesta trabajo.- Dice el joven sonriendo.

-Mi Drew, lo siento tanto, en el restaurante tenemos tantos palillos como cubiertos, tu sabes por aquello de que muchas veces llegan turistas extranjeros de occidente. Pero aquí en casa solo utilizamos palillos.- Dice la joven.- Pero no te preocupes, yo te puedo ayudar.- Termina diciendo la joven mientras toma con los palillos un rollo de sushi y lo lleva a la boca de su novio no sin antes sumergirlo en la agridulce salsa.

-¡Mi amor, esto es realmente delicioso!.- Exclama el joven al sentir en su paladar el sabor dulce y picante del sushi.- Es tan dulce y picante…como tu.- Termina diciendo Andrew logrando que su novia se sonroje.

Después de pasar largo rato comiendo, llega el momento de la saciedad para ambos, asi que Andrew retira la charola dejándola en una pequeña mesita que se encuentra a un lado de la cama.

-Pronto aprenderás a utilizar los palillos amor, no es tan difícil después de todo.- Sugiera la joven.- Pero no te preocupes, cuando nos casemos me encargare de que tengamos cucharas y tenedores para hacerte la vida mas fácil.

Andrew se acerca a la chica y enreda uno de sus dedos en uno de los rizados cabellos de Makoto, que parecían unos bien formados bucles.

-Sabes Mako, me encanta tu cabello ondulado… te hace ver realmente hermosa..

La joven se sonroja ante el tierno comentario de su novio, a pesar de que llevaban un año de novios le parecía extraño aun que un hombre le dijera esas cosas, pero no podía negar que le encantaba y la hacían sentir mas linda, mas mujer y muy tierna.

-Es extraño, yo siempre me he distinguido por ser un poco… salvaje y sabes que mas de una vez he noqueado a mas de una persona.- Confiesa la joven avergonzada.- Asi que creo que de tierna no tengo mucho.

-Tal vez la mayoria te ve como una chica salvaje y agresiva.- Dice Andrew muy cerca de ella tomándole el rostro con sus manos.- Pero tu eres tan mía y te conozco, se que en el fondo eres tierna, claro también una salvaje, pero así te amo y no te cambiaria nada.- Termina diciendo para después besarla en los labios y tumbarla sobre la cama.- Vez que no eres tan fuerte, ni siquiera evitaste que te tumbara en la cama.- Susurra el joven mordisqueándole el labio inferior.

-Oh Andrew, te amo tanto.- Dice la joven mientras suspira al excitarse con el simple hecho de sentir ese calido beso.

-Preciosa… gracias por la comida ahora quiero el postre.- Dice el joven con voz muy sugerente mientras desliza sus manos por debajo del corpiño de la joven mientras frotaba su miembro contra el sexo de la joven.

-Si quieres un postre puedo traerte pastel de limón, se que es tu favorito.- Sugiere la joven fingiendo inocencia.

-Tu sabes que no es a la clase de postre que me refiero preciosa.- Le susurra al oido.- Pero me encanta que te hagas de la inocente, eso me excita mas.- Susurro el con la voz llena de deseo mientras pasaba su lengua por el lobulo de la oreja de la chica.

Ella por su parte, simplemente rodeo el cuerpo de su novio con sus brazos, y en un instante los dos cuerpos sucumbieron ante el deseo…

Restaurante Kino's Delicious.

Mientras tanto, en el restaurante Rei suelta una pequeña carcajada ante el comentario de Darien, era obvió que ya se habían conocido antes de que el fuera a su cubículo en la escuela, y eso había sido en el supermercado.

-Por supuesto Darien.- Responde la chica.- Nos conocimos afuera del supermercado cuando tuve problemas con una de las llantas de mi auto.

-No fue ahí la primera vez. Yo a ti te conocí en el aeropuerto, hace seis años.- Recuerda el joven.- El día que me fui a Estados Unidos becado por la universidad.

6 años atrás.

La joven de ojos color amatista baja del camión publico que la dejo justo frente al aeropuerto. Ese día Serena regresaría a Estados Unidos, una semana después de que Andrew partiera a aquel país.

Serena había decidido quedarse una semana mas, pues quería despedirse de cada una de las chicas. Ese dia los padres de Minako se encargarían de llevar a Serena al aeropuerto, y Rei, Lita y Amy habían acordado verse allá para despedirse de la rubia de coletas a la cual le habían tomado gran cariño.

-Si no me apuro llegar tarde y no alcanzare a despedirme de Serena.- Piensa la sacerdotisa corriendo hacia el aeropuerto.

Al mismo tiempo, Darien se despide de sus padres y hermanos prometiéndoles desempeñarse muy bien en la Universidad de Washington.

-Setsu, Zafiro los extrañare mucho.- Dice abrazando a sus dos hermanos.- Por cierto Diamante, cuida de mi hermana y no la hagas sufrir.- Mirando al joven peliplateado que era el nuevo novio de su hermana.

-Ten por seguro que no será así Darien.- Dice el joven despidiéndose tambien de su cuñado.

-Hijo, me siento tan orgulloso de ti.- Con satisfacción el reconocido Doctor Endymion.

-Y yo de ti padre. Por favor cuida de mamá.- Dice el joven.

La señora Chiyo mira con lagrimas en los ojos a su hijo, quien partirá lejos para continuar con sus estudios.

-Darien, háblame en cuanto llegues.

-Madre, no llores, te prometo que así lo hare.- Cariñoso el joven.- Quiero que te sientas muy orgullosa de mi cuando sea un gran medico como papá.

-Ya lo estoy hijo, créeme que ya lo estoy.

Finalmente el joven se despide de su familia, y entra al aeropuerto dirigiendose al avión que lo llevaría a Estados Unidos.

De pronto al seguir su camino apresurado, se tropieza con una mujer haciéndola caer al piso.

El joven entonces se acerca preocupado a la joven y le da la mano para ayudarla a levantarse.

-Discúlpeme señorita, no fue mi intención lastimarla.- Responde el joven.- ¿Esta usted bien?.- Cuestiona el joven ofreciéndole su mano a la joven para ayudarla a levantarse

La joven después de levantarse posa su mirada en el joven y responde.- No se preocupe, fue solo un tropiezo, supongo que va apurado, así que le deseo buen viaje.- Después la joven desaparece corriendo entre la multitud.

El joven mira embobado la belleza de la joven de cabello negro que se pierde entre la multitud, y siente una sensación extraña en su corazón, algo que nunca había sentido nunca, como si este quisiera salírsele del pecho. Si bien mujeres hermosas había visto muchas en su vida, pero la mirada de aquella joven de ojos amatistas lo cautivo. Siente el deseo de ir corriendo tras ella y preguntarle su nombre, conocerla, pero de pronto recuerda que el avión a Estados Unidos lo espera y sigue su camino.

-Valla que es hermosa.- Con el corazón acelerado el joven.- Pero bueno, si no me apuro el avión me dejara.

Fin del Flash Back.

-¡Como no lo recordé antes!- Exclama la sacerdotisa.- Tienes razón, ese día yo llevaba prisa porque quería alcanzar a despedirme de Serena antes de que se fuera, es una casualidad que te haya conocido minutos antes de que conocieras a Sere.

-Bueno Rei, creo que ya hablamos suficiente de mi hija, de la relación entre Mako y Andrew, no cabe duda de que se siguen amando. Pero porque mejor no me platicas de ti.- Sugiere el joven.

-En realidad no tengo nada interesante que contar, mi vida es bastante común y corriente.- Responde la joven que rara vez hablaba de si misma con alguien que no fueran sus amigas.

-Pues no se de tu familia, quizá tal vez de tu novio, porque seguro que lo tienes.

La joven se sonroja y sonríe.

-En realidad no tengo novio desde hace dos años.- Responde la joven.- Quede huérfana de madre y padre a los 12 años, así que prácticamente me tuve que hacer cargo de mi hermana con ayuda de mi abuelo, ella ahorita tiene 16 años. Mi abuelo murió hace 5 años… y el único novio que he tenido me termino.

2 años atrás, Templo Hikawa.

La joven sacerdotisa discute a las afueras del templo con su novio Kaido, un joven bastante apuesto de cabello castaño y ojos color miel.

-¡Escúchame bien Kaido, jamás recluiré a Hotaru en un orfanato, ella tiene 14 años y no la voy a abandonar, ella estará conmigo hasta el día que decida hacer su vida!.- Enojada la joven sacerdotisa.

-Rei, entiende yo te amo, pero si nos casamos Hotaru solo seria un estorbo. Pobrecita me da lastima, se que es cruel quedarse huérfana. Pero ni tú ni yo tenemos que hacernos cargo de ella.

La joven sacerdotisa siente que la rabia y la decepción la invaden. Si bien cuando conoció a Kaido le pareció un chico guapo, amable, lleno de cualidades. Aunque jamás sintió aquella sensación de mariposas en el estomago que le describía Makoto cuando había estado con Andrew, pensaba que era mejor estar con Kaido a estar sola. Pero aun así no podía evitar sentirse decepcionada de Kaido.

-¡Pues entonces olvídate del compromiso, porque si tengo que escoger entre Hotaru y tu obviamente la elegiré a ella!.- Responde la joven quitándose el anillo de compromiso y tirandolo al piso con rabia.

-¡Si eso es lo que deseas así será, pero recuerda que jamás nadie te aceptara con esa carga en tu vida!.

Antes de irse, el joven recoge el anillo y se retira ante la mirada de la sacerdotisa que lo ve partir con sus ojos arrasados de lágrimas. Sin duda le dolía en el alma, ese hombre había significado mucho en su vida, estuvo con ella después de la muerte de su abuelo, y fue su apoyo incondicional, fue su primer novio, su primer beso, la primera vez que compartía intimidad con un hombre, y aunque no se sentía tan enamorada como lo estaban Mina o Amy de sus novios, o como cuando Makoto estaba con Andrew, llego a pensar que quizá con el tiempo llegaría a ser feliz con el.

-¡Que gran imbecil, como se atrevió a pedirte eso!.- Molesto el joven.- Si yo hubiera sido ese hombre jamás te hubiera pedido eso, pero dime una cosa…¿Aun lo amas?- Cuestiona el joven desesperadamente.

Rei tan solo esboza una sonrisa y finalmente responde.

-Por supuesto que no. Algún tiempo de terminar con el me di cuenta que eso no era amor. Me sentía tan sola en el mundo después de haber perdido a Mi abuelo, que creo que me refugie en Kaido para no sentirme sola y confundí mis sentimientos.- Responde la joven omitiendo el hecho de que con Kaido había tenido su primera experiencia sexual, la cual aunque no había sido horrible, tampoco había sido maravillosa como sus amigas decían.- Digo, lo supere demasiado rápido, al mes siguiente me sentía como si nada. Amor es lo que siente Makoto por Andrew. Mas de una vez la he visto llorar por el, y cada vez que dice que lo odia solo me confirma que lo sigue amando.

La joven hace una pausa y retoma la palabra.

-Si dices que Andrew siempre siguió enamorado de Makoto, cosa que yo tambien he creído…entonces supongo que tu debes de saber porque la termino de esa forma.-

-Rei, eso es algo que yo no te puedo decir, es cierto que lo se, pero yo no soy quien para hablar de la vida privada de Andrew.- Responde el joven pelinegro.

-Si es así lo entiendo, no te preocupes.

De pronto una de las meseras se acerca a la mesa llevando dos platillos deliciosos a la vista y exquisitamente decorados.

-Bueno Rei, comamos.- Sugiere el joven después de que la mesera se retira.

Despues de algunas horas de seguir conversando y disfrutando de los exquisitos platillos preparados en el restaurante, el joven medico pide la cuenta y se levanta de la mesa no sin antes dejar la propina.

-Me la he pasado muy bien contigo Rei, creo que podriamos llegar a ser algo mas que simplemente un padre tratando con la psicologa de su hija.- Dice el joven a la joven logrando que esta se sonroje.

Darien entonces se da cuenta de que tal vez sus palabras pudieron ser mal interpretadas por la sacerdotisa e incluso pdrian incomodarla y agrega:

-Podriamos llegar a ser amigos…¿verdad Rei?.

La joven escucha esto ultimo desilucionada pero dibuja una sonrisa en su rostro para que el joven no se de cuenta.

-Por supuesto, ya lo creo.- Responde la joven.- Por dios Rei idiota, que te estas pensando, Darien era el prometido de una de tus mejores amigas.- Se reprende en silencio mientras sale del restaurante con Darien.

-No cabe duda que no solo es hermosa, también es una gran mujer, como existen pocas, si no me hubiera ido a Estados Unidos, quiza…- El joven entonces se da cuenta de lo que esta pensando.- ¡Que tonterías estoy pensando, seguro ella debe tener muchos pretendientes y no creo que estuviera interesada en mi, ella tan solo ama su trabajo, por eso acepto salir conmigo.- Piensa el joven para si mismo.

De pronto el silencio se empieza a hacer incomodo y Darien toma la palabra ya que se le ha ocurrido una idea para volverla a ver.

-Por cierto Rei, se que la siguiente semana ustedes organizaran una celebración en memoria de Serena, Minako me ha invitado…¿Podría pasar a tu casa ese día?- Cuestiona el joven ansioso de que la joven le diga que si.

-Por supuesto, no veo porque no.- Responde la sacerdotisa, su boca le habia respondido que si, pero dentro de su corazón estaba sintiendo algo distinto, algo que iba mas allá de lo profesional y eso le asustaba.

Agencia de Automóviles Sanjoi, un día después.

Dentro de la oficina de la agencia. Neflyte se encuentra sentado en su silla giratoria frente al escritorio hablando por teléfono, mientras Naru se encuentra sentada sobre sus piernas.

Después de que el joven cuelga, la chica lo ataca a preguntas.

-¿Qué quería ahora la insípida de mi prima?.- Cuestiona Naru con desden.

-Invitarme a la dichosa fiesta anual en honor de la muerta, esa tipa que dicen que era prima de Minako y amiga de ellas.- Con voz burlona el joven.- No entiendo esa estupidez de celebrar el cumpleaños de una muerta.

-Así son de ridículas y patéticas Makoto y sus amigas, también la muerta lo era.- Dice Makoto recordando a la chica rubia de coletas.- Esa extranjera, que por cierto, te recuerdo que no solo era amiga de Makoto, también era su querida cuñadita, la hermana de Andrew y ahora que me pongo a pensar las cosas, Makoto nunca te invita a esas fiestas, seguro te esta utilizando para darle celos al tal Andrew, su eterno amor.- Burlona la chica.

Neflyte siente que la sangre le hierve ante el comentario de la joven y la lanza con fuerza haciéndola caer al piso.

-El día que nos casemos le dejare bien claro a la idiota de tu prima que Neflyte Sanjoi no es un títere que se utiliza para darle celos a alguien.- Molesto el joven.- Mientras tanto iré a esa fiesta, no quiero sorpresitas ni que el tipo aproveche para quedarse con la herencia de Makoto.

-Pues serás guapo y todo lo que quieras querido, pero la cursi de mi prima sufrió por el imbecil de Andrew, que ha decir verdad era bastante atractivo cuando adolescente, supongo que ahora debe de verse mejor.-

-¿Sabes porque el imbecil termino con tu prima?- Cuestiona Neflyte apretando a la joven de la mandíbula.

-No lo se a ciencia cierta, pero bueno supongo que como extranjero que es le atraía tener una aventura en este país, además tu sabes Makoto es demasiado ridícula e insípida.- Dice la jovencita.- Aunque no he de negar que me sorprendió que la terminara, jamás lo espere de el. Incluso una vez el idiota se rehúso a acostarse conmigo.- Recuerda la joven con rabia.

8 años atrás.

En la mansión que perteneció a la familia Kino, donde ahora vive Makoto con sus tíos y su prima, se encuentra sola la señorita Naru Osaka. Ese día las empleadas domesticas tenían su día de descanso pues era domingo.

Makoto había salido con sus amigas, así que seguro Andrew estaría solo en ese momento. En un descuido la joven había olvidado su celular en casa, por lo que Naru aprovecho para armar un plan maquiavélico.

La joven instalo una cámara de video en la sala principal de la casa y miro al espejo observándose ataviada por un corto y sexi vestido en color vino tinto.

Mientras tanto, a las afueras de la mansión, Andrew ha llegado emocionado a casa de su novia después de haber recibido en su celular aquel sugerente mensaje de texto:

"Amor, ven a casa estoy sola, muero de ganas por que me hagas el amor. No estarán mis tíos, ni los empleados domésticos, ni mi prima. Estaremos solos tú y yo. Te amo."

No era la primera vez que entraba en la casa de su novia, inclusive algunas veces en que estaban los tíos de la joven se metía al cuarto de la joven a escondidas, lugar donde muchas veces le dieron rienda suelta a la desenfrenada pasión y deseo.

Al llegar a la puerta el joven puede ver que esta se encuentra entreabierta y la empuja. Pero al observar a Naru en la sala se sorprende y algo le hace pensar que los tíos de Makoto seguro ya llegaron.

-Hola Naru, yo venia a visitar a Makoto.- Nervioso el joven tratando de ocultar el motivo que tenia para verse con Makoto.

-No es verdad.- Responde descaradamente la joven.- Tu viniste en busca de satisfacer tus mas bajos deseos. Makoto no esta, pero aquí estoy yo y te aseguro que puedo ser mejor en la cama que ella.- Termina diciendo la joven mientras se deja caer el vestido quedando solamente en ropa interior.

Andrew se queda parado sin saber que decir o hacer y la chica se acerca a el tocándole el pecho.

-Eres tan guapo Andrew, y sabes tu acento extranjero al hablar japonés te hace escucharte demasiado sexy.- Le susurra la joven a su oído que después se acerca con la intención de besarlo en los labios, pero Andrew rápidamente reacciona y la aparta con brusquedad.

-¡Tu estas loca o que te pasa, como te atreves a pensar que le pondría los cuernos a mi novia, y peor aun con su prima!- Grita el joven molesto.

La joven se recuesta en el sillón y se quita el sostén dejando sus pechos grandes y redondos al descubierto, mientras se abre de piernas.

-Nadie lo sabrá Andrew, la casa esta sola y Makoto esta con las chicas.- Susurra la joven con voz sexy mientras se mordisquea el labio inferior.- Pasémosla bien ahora, Mako no tiene que saber nada, solo déjate llevar y disfruta. No te aburre siempre Makoto, digo esta bien es tu novia, pero de vez en cuando es bueno variarle. Seria tan aburrido como comer diario hamburguesas.

Andrew, como todo joven adolescente siente el deseo sexual correr por su cuerpo y por un momento le pasa por la mente volcarse sobre la chica. Pero entonces cierra sus ojos y respira profundo.

-Eres muy sexy, pero no puedo, amo a Makoto y jamás la engañaría.- Dice el joven dándose media vuelta.

La joven que aun no se rendía corre hacia donde se encuentra el y le toma la mano.

-¡Tócame, se que te gusta lo que vez!- Ordena la chica.

-¡De verdad que estas loca!- Responde el joven deshaciéndose del agarre de la chica con brusquedad para después salir de la mansión donde viviera su novia.

¡Maldito Idiota, que tiene la estupida de mi prima que no tenga yo!- Rabiosa la joven mientras toma en su mano la cámara donde pensaba grabar todo para mostrárselo a Makoto, la cual termina lanzando contra el piso con fuerza logrando que esta se quebré.

Fin del Flash Back.

Después de escuchar aquella anécdota de cómo Andrew rechazo la propuesta de Naru. Neflyte no puede hacer más que burlarse de la joven soltando una gran carcajada.

-Así que el tipo ese extranjero te rechazo, haber visto tu cara.- Burlón el joven de larga cabellera castaña.- Pero debe de ser imbecil para rechazar una propuesta así. La diversión de hacer lo prohibido, yo no hubiera tenido agallas para resistirme. Pero bueno en mi caso es diferente, yo fui quien se acerco a la sexy prima de mi novia.

-Si bien el estupido extranjero era guapísimo, pero mas que llevármelo a la cama deseaba demostrarle a mi prima que yo podría arrebatarle a su amorcito cuando quisiera.- Rabiosa la joven.

-Pero si eso no es algo extraño, tu siempre has querido arrebatarle todo a tu prima, sus pretendientes, a mi, su fortuna, realmente le tienes mucha envidia.

-¡No le tengo envidia, simplemente odio a esa maldita huérfana rica y mimada!- Gruñe molesta la joven.- ¡Odio que mis padres le presten tanta atención!

De pronto la joven deja la discusión, pues llega a la oficina el nuevo hombre de confianza de Neflyte, quien era nada más y nada menos Zafiro.

-Señor Neflyte, bien aquí estoy. ¿Cuál será mi misión?- Cuestiona el joven.

-¡Que mates a esa ratita odiosa de Hoturu!- Exclama molesta la chica de ojos verdes.

-Creo que después de lo que paso con la niña esa ahorita su hermana la debe de tener bien vigilada.- Dice Zafiro.- Pienso que seria mejor vigilarla y ver hasta donde puede llegar y que tan peligrosa es para usted señorita Naru, claro que para eso necesitaría saber las razones de porque quiere deshacerse de ella.

Naru se queda callada, no le ha gustado nunca hablar de las razones por las que consideraba a Hotaru un peligro en su vida, si no lo sabia Neflyte, menos confianza sentía para contárselo a Zafiro.

-Creo que eso no es de su incumbencia, limítese a hacer su trabajo.- Responde molesta la joven.

-Usted me disculpara señorita Naru, pero yo aquí solo recibo ordenes del señor Sanjoi.- Dice Zafiro cortésmente a la joven, lo cual la hace rabiar.- Además, no ha pensado que en todo caso si la joven no la ha perjudicado de alguna manera hasta ahorita es porque seguro tiene miedo. En todo caso si ella sabe algo de usted quizá podríamos tenerla vigilada, uno nunca sabe si en el futuro le puede ser útil la mocosa.

-Viéndolo de esa manera, creo que hasta resulta interesante.- Responde la joven.- Bien querido Neflyte nos vemos después.

Después de que Neflyte y Zafiro se quedan solos, el joven de ojos azules comienza a poner en marcha su plan para que nadie sospeche que sus intenciones son proteger a Hotaru.

-Señor Neflyte, ya que estamos aquí solos usted y yo, déjeme decirle que Hotaru le podría ser muy útil a usted. Si la señorita Naru tiene algún crimen que la inculpe, esa niña podría sernos muy útil.- Dice Zafiro.- O no me diga que después de que se case con Makoto Kino y se deshaga de ella piensa compartir en verdad la fortuna con la señorita Naru.

Neflyte entonces sonríe de manera diabólica y suelta una carcajada.

-No cabe duda de que tú y yo nos llevaremos muy bien Zaf, piensas mas rápido que el equipo de imbeciles que tengo.- Responde Neflyte.- A esos inútiles jamás les hubiera ocurrido un plan así de inteligente para quitarme también al obstáculo de Naru. Claro por ahorita mientras se llega la boda y me deshago de Makoto, su prima me será útil. Así que encárgate de vigilar que Naru no busque otros medios para dañar a la mocosa, creo que en realidad si nos será útil a futuro.

Mansión Aino, semanas después.

Han pasado semanas desde aquel último encuentro entre Makoto y Andrew en el elevador. El hombre rubio se encuentra ya en la hermosa mansión perteneciente a sus tíos, padres de Minako.

La casa se encuentra hermosamente decorada con fotografías de Serena y muchas cosas que a ella le gustaran en vida. Tal pareciera como si le fueran a festejar su cumpleaños numero 24 y de pronto la joven fuera a aparecer, pero eso no era así. Era simplemente una fiesta que las chicas hacían en honor a Serena cada 30 de Junio, donde recordaban lo mejor de su amiga querida.

Andrew entonces se acerca a una de las fotografías de la hermosa rubia de coletas y pasa su mano sobre el rostro de la joven.

-Te extraño tanto Serena, creo que hubiera sido mejor que fueras tu quien estuviera viva y no yo. Tu tenias a Darien que te amaba, una hija preciosa que siempre te va a necesitar, unas amigas que te apreciaban y estabas llena de alegría.- Dice el joven frente a la fotografía.- Yo en cambio no tengo a la mujer que amo, tengo por novia a la mujer equivocada, no debería ser yo quien este aquí, quisiera poder ser feliz para que tu muerte no haya sido en vano. Pero tú sabes que no puedo, no sin ella.

De pronto una hermosa mujer rubia de edad madura se acerca al muchacho y le pone una mano sobre su hombro. El joven inmediatamente voltea encontrándose con la mirada maternal de su Tía Cebella.

-Andrew, todos la extrañamos.- Susurra la señora en voz baja.

-Tía, estas aquí, sabes quisiera irme, Serena era mi hermana, pero no quiero incomodar a Makoto.

-No te preocupes, incluso ella misma hablo con Minako y comprende que en esta fecha tu también tienes derecho a estar aquí recordando a Serena.- Responde la señora.- ¿Aun la amas verdad?

-Jamás deje de hacerlo, la he extrañado cada día de mi vida.- Responde el joven con nostalgia.

-Por cierto… ¿Dónde esta Darien?- Cuestiona la señora.

-Oh si Darien, lo que pasa es que se retraso porque quedo de pasar por Rei tu sabes con eso de que es la psicóloga del colegio ha amistado mucho con ella.- Responde Andrew.- Aunque algo me da a pensar que mi amigo tiene otros intereses.- Termina diciendo el joven.

De pronto frente a la concurrencia aparece Darien acompañado de Rei que viste un sencillo vestido negro, mientras el joven medico carga en brazos a la pequeña Usagi que viste un lindo vestido en color rosa pastel.

-Veras pequeña que esta noche conocerás a otras dos amigas de tu mami que esta en el cielo.- Le dice Rei a la pequeña niña mientras le acaricia la rubia cabellera.

-Gracias Rei, te quiero mucho.- Responde la niña abriendo los brazos para ella.- ¿Tu también eres mi amiga verdad?

Rei mira a la niña con ternura y la toma de brazos de Darien dejándola después en el piso.

-Por supuesto que somos amigas y yo te quiero mucho.- Responde la hermosa sacerdotisa.

Darien mira embobado a la hermosa sacerdotisa que se comporta de manera muy cariñosa con su hija y siente una profunda admiración por esa mujer.

Después la niña deja solos a Rei y Darien y se va corriendo hacia donde se encuentran sus tíos Andrew y Mina a los cuales saluda efusivamente.

-Seguro usted seria una muy buena madre Rei, se nota que tiene instinto maternal.- Le dice Darien logrando que la joven se sonroje.

La joven sacerdotisa siente como el rubor sube por sus mejillas ante el comentario del joven medico, pero entonces se siente a salvo cuando ve llegar a Amy acompañada de Taiki y Seiya.

-Hola Rei que linda.- Dice la peliazul al mirar a su amiga.- Hola doctor Chiba, no sabía que usted conociera a Rei.

-Doctora Mizuno, Señor Kou…¿ustedes y Rei se conocen?- Cuestiona Darien sorprendido de ver a una de las doctoras del hospital de su familia en la fiesta acompañada de su novio quien cada día iba a recoger a su novia después de que terminaba de trabajar en el hospital.

-Veras Darien déjame explicarte, ella es Amy Mizuno, una mas de las que fueron amigas de tu novia aquí en Japón, era la ultima que te faltaba por conocer.- Le dice Rei.- Y el es su novio Taiki.

-Valla pues entonces creo que fue la primera que conocí. Me la presento mi padre el primer día que me presente a trabajar en la clínica aquí en Japón.- Responde el joven.- En cuanto a Taiki lo he visto cada que va a buscar a la doctora al hospital.

-¿Qué coincidencias verdad?... Entonces usted es el padre de Usagi, la hija de Serena.- Dice la peliazul sorprendida.- Me muero por conocer a la hija de mi amiga.

De pronto los ojos de la joven peliazul se clavan en el joven rubio, primo de Minako y hermano de la difunta Serena y se llena de rabia al verlo ahí.

-¿Qué hace aquí el patan de Andrew?- Cuestiona la peliazul a Rei.

-Amy por favor guarda la compostura, se que no lo soportas, pero bueno si Makoto puede hacer un esfuerzo por soportarlo hoy, entonces creo que tu tambien puedes. Ademas sabes que no podemos juzgarlo sin saber sus razones para …-

-Rei por favor, si el es el Rey de los patanes, pero en fin, entiendo que era el hermano de Serena, y seguro si le dolió la perdida de su hermana digo aunque sea un patan yo creo que al menos si debe de tener sentimientos nobles para su familia.- Molesta la peliazul.- En cuanto a lo que le hizo a Makoto esa es la peor de las canalladas.

De pronto Andrew siente la dura mirada de alguien y al girar la cabeza se encuentra con la mirada de Amy que lo mira duramente.

La joven doctora camina hacia donde se encuentran Mina y Andrew y saluda solo a su amiga.

-Veo que aquí estas patancito, pero no te preocupes el día de hoy me limitare a no verte.- Dice la joven doctora.- Pero tu te limitas a no molestar a Makoto.

-Amy por favor.- Molesta la chica rubia.

-Lo siento Minako, pero sabes que soy alérgica a los patanes, sobre todo a los que hacen sufrir a mis amigas.- Termina diciendo la joven de cabello azulado.

Andrew entonces se retira dejando a las dos amigas solas y se encuentra con su pequeña sobrina que lo mira con ojos llenos de ternura.

-Tío Andrew… ¿Cómo me veo?- Cuestiona la pequeña niña.

Andrew se agacha y toma a la niña en brazos.

-Te vez hermosa linda princesa.- Le dice Andrew.- Y si te digo un secreto, eres la mujercita mas hermosa de todas las aquí presentes.

-Gracias Tío, te quiero.- Responde la niña dándole un beso en la mejilla.- También quiero mucho a tía Minako y a tía Setsu.

Mientras tanto, un auto en color negro entra al área de estacionamientos de la Mansión Aino.

Un joven de larga cabellera castaña baja del auto y enseguida da la vuelta hacia el área de copiloto para abrirle la puerta a la mujer que va sentada y baja.

Al bajar, Makoto saca un pequeño espejo de bolsillo y se mira el rostro para verificar que todo estuviera perfecto. Para esa ocasión había escogido un vestido en color beige con estampados de rosas en tono rosado, haciendo juego con sus aretes de rosa. Ambos regalos de Mina en su ultimo cumpleaños cuando ajusto los 23 años.

-Te vez muy guapa Makoto.- Le dice el joven Sanjoi.

-Muchas gracias Neflyte.- Responde la joven y le sonríe.

La joven lo toma del brazo y ambos caminan hacia la entrada de la mansión.

-Si el idiota de Andrew piensa que aun lo amo hoy se dará cuenta de que me importa muy poco su vida, por algo yo tengo a mi prometido.- Piensa la joven en silencio.

-Si ese estupido extranjero cree que me va a quitar a Makoto para quedarse el solo con su dinero esta muy equivocado porque la fortuna Kino será solo mía, de nadie mas.- Piensa le joven mientras toma del brazo a la chica.

Mientras tanto todos murmuran en la fiesta y platican unos con otros. Andrew por su parte carga en brazos a la pequeña Usagi a la cual lleva hacia fuera ya que la pequeña quería contemplar el jardín de la mansión Aino, pero justo cuando esta a punto de salir se encuentra con Makoto que va acompañada del brazo de su prometido, Neflyte Sanjoi.

Al verla Andrew siente que el corazón se le va a salir del pecho, no cabe duda de que aun la amaba, pero por otro lado siente que la rabia lo invade al ver a la joven acompañada de aquel tipo que le parecía tan odioso.

Mientras tanto Makoto siente mariposas revolotear en su estomago al ver a su amor de adolescente, sabia que el estaría ahí, y aunque se había preparado para afrontarlo y demostrarle que ya no lo amaba, no podía evitar sentir ese hormigueo con solo verlo y recordar aquel encuentro pasional que tuvieron en el elevador.

-Hola Señor Hansford… ¿no me va a saludar?- Cuestiona Makoto formalmente al joven con un aire de ironía en su voz…

Hola!:

Aquí esta el décimo capitulo de esta historia, espero no se les haga muy tedioso, pero la verdad ya necesitaba llegar a este punto de la fiesta. Ahora si puedo decir que el siguiente capitulo estará muy intenso, ya que en esa dichosa fiesterita en honor a Serena las cosas se pondran muy intensas.

Creo que si Serena volviera a la vida se volvería a morir de coraje a ver todo el alboroto en que terminara esto.

Saludos a todos.

Atte:

Mademoiselle Rousseau.