Hi =^.^=
Bueno como les prometí no ha sido tan larga la espera.
Y empezamos con los mensajes (n_n):

leonardo: Supongo que si te gustará el cap. ya verás qe si. Pero terminarás odiando a Sasuke ñacañaca xDD

artemisav: Lo más seguro es que Sakura si vuelva a ver a Itachi pero la situación será muy distinta, tú se paciente y espera ^.^

Alondra: del ultimo review que me dejaste, Itachi no es tan malo en este fic xDD aunque tu idea de que la estuviera engañando es muy buena, en serio me lo parecio :]

ruka-chan: OwO tal vez llores con este cap. se qe si T_T si hasta a mi me dieron ganas de llorar, y se que tambien odiarás a Sasukesito :[

Y bueno mil grax a todos los que dejan sus reviews: Namikaze-Aiko, Roshmery, Laura de Uchiha, Chelsea272, michelita, x-MiSaO-x, fatima, SakuritaUchiha95, y son de los que mas me acuerdo, pero si me falto alguien reclamenme en serio xDD


Naruto y todos sus personajes no me pertenecen. Todo se lo debemos a Masashi Kishimoto xD

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Capitulo X

Luz de Luna

Una fuerte brisa comenzó a sentirse en ese momento, causando que sus rosados cabellos bailaran al ritmo del viento, el flequillo de Sasuke también se había alborotado.

En su cuerpo eran muy notorias las heridas. Sus ropas estaban rasgadas y sucias, por sangre y por la misma mugre causada de haber estado en una sucia celda; misma mugre que se encontraba en sus mejillas, brazos y piernas. Aún traía las vendas que Itachi le puso, pero ahora estaban con pequeñas marcas de sangre, posiblemente las heridas se abrieron de nuevo.

Su corazón latía desbocadamente, no sabía si era por la emoción que le causaba ver a Naruto, o por volver a ver a sus viejos compañeros de equipo juntos otra vez. Todo eso la hacía sentirse tan extraña, se sentía mal.

Esa debió ser mi deuda con el destino – se dijó el rubio. Desde la noche en que fue secuestrada, Naruto no dejo de pedir que estuviera viva, sin daños graves; había suplicado volverla a ver. Y ahí estaba su petición, ella, a salvo, con algunos moretones y mínimas heridas pero a fin de cuentas a salvo. Pero aquella imagen impregnada en sus pupilas, Sakura besando al mismo Itachi, ese era el precio que debía pagar por ver cumplida su petición.

Los ojos de Sasuke no emitían emoción alguna para el resto de las personas, pero Sakura había aprendido bien a interpretar su mirada, y sabía que la repudiaba, que la odiaba, la estaba desgarrando con la mirada, como si en su mente le estuviera arrancando la piel lentamente.

La pelirosa comenzó a caminar en dirección a Naruto. Él al notarlo corrió para alcanzarla – Sakura-chan, estás bien? –.

Ella colocó su mano sobre la mejilla del rubio, causando que se sonrojara un poco, y le dedicó la más dulce de las sonrisas. Pudieron haber pasado horas para Naruto en ese momento pero no fue ni la mitad de un segundo cuando los verdes ojos de Sakura se perdieron detrás de sus parpados y su mano resbaló por la mejilla del ninja. Naruto reaccionó a tiempo y la cargó para evitar que cayera.

– Por favor Naruto, nunca me dejes sola – Sakura logró entreabrir los ojos antes de quedar inconsiente. Fue algo que solo él pudo oir.

– Debemos buscar a los demás y regresar a la aldea cuanto antes, no ha comido nada en cuatro días. Ha soportado más de lo que debía – Sai apresuró a todos al ver el grave estado de Sakura.

Tranquilo Sasuke, ya te diste cuenta que es una maldita perra desgraciada, ya no hay razón para dudar en matarla. Pero para obtener lo que quieres hay que convencerla, y para eso hay que fingir … En la mente de Sasuke volvía aparecer una y otra vez la terrible imagen, ahora más que nunca buscaría la manera de vengarse de su hermano y también de Sakura. Al final, Itachi logró quitarle todo.

Finalmente llegaron con los demás, que se alteraron al ver que Naruto llevaba en brazos a Sakura, por un momento pensaron que habían llegado tarde en su rescate.

Nadie dijo algo referente a la traición de Sakura. No sabían porque pero sabían que Itachi había sido el que la ayudo a escapar, seguramente esa fue la manera de agradecerle de Sakura.

– Solo debe reponer energías, pero aún así necesita atención médica o no llegará a la aldea – se apresuró a decir Kakashi mientras Naruto la dejaba delicadamente en el suelo.

– Pero quién, aquí, es médico aparte de Sakura? – preguntó Lee bastante preocupado.

– Te están llamando, Karin – Suigetsu empujó a la pelirroja por la espalda.

Suigetsu, Juugo y Karin se habían quedado un poco resagados del resto, no se sentían muy agusto permaneciendo con los ninjas de Konoha, así que no notaron su discución.

Karin estaba bastante molesta, no quería cooperar en nada con esa extraña. – Estás loco, yo no voy a mover un dedo por ella. Solo mirala, con su cabellito rosa, no le ayuda mas que a lucir como una zo…– No pudo terminar de hablar porque Sasuke le plantó una fuerte cachetada.

– Lo estás arruinando todo. Cállate y haz lo que dijeron – le dijo Sasuke entre dientes para evitar que alguien supiera lo que decía.

La pelirroja casi se tira al suelo a llorar, pero no le daría ese gusto a sus compañeros y se limitó a obedecer.

– Yo tengo un poco de conocimientos en curación, aunque no soy muy experta. Permitánme ayudarla –. La pelirroja se aproximó a Sakura y esperó hasta que Kakashi dio señas de acceder a su petición. Se dispuso a darle una inyección de chakra por medio de sus manos.

– Listo, con eso será suficiente – se levantó y se alejo lo más que pudo de los demás.

Sakura no despertó pero al menos ya no tenía fiebre, ni estaba al borde de la muerte.

Empezaron a correr en dirección a su aldea. Sasuke se ofreció para llevar a Sakura, pero Kakashi no se lo permitió y se la encomendo a Naruto, aún no confiaba del todo en Sasuke. A la mitad del camino, Naruto tuvo que pedirle a Neji que le ayudara llevando a la pelirrosa, que accedió sin problema.


Finalmente lograron llegar al hospital de Konoha. Un par de enfermeras llevaron a Sakura a una sala donde no dejaron entrar a nadie mas que a Tsunade que se encargaría de curarla. Unos minutos salió para informar que la pelirrosa ya se encontraba bien y sin heridas, pero dormía. Les permitió las visitas pero de uno en uno solamente.

El primero en pasar fue Naruto. Se acercó a ella y vio que efectivamente se encontraba totalmente perdida en sus sueños. Se sentó en el banco que siempre se encuentra junto a la cama para las visitas, recargó su codo derecho sobre la cama y a su vez su cabeza sobre su mano derecha y con la mano que le quedaba libre tomó un mechón de pelo rosa entre sus dedos.

– Porqué lo hiciste? No lo entiendo? – soltó un resoplido de resignación – Eso no debería importarme, tu bienestar es lo único que me importa. Y no te preocupes, puedes estar segura que jamás te dejaré en ésta vida.

El sonido de la puerta abriéndose le sobresaltó y se levantó del banquillo en ese instante.

Se trataba de Kakashi – Ya podrías dejarme pasar, llevas media hora aquí –.

Naruto salió del cuarto con cara de sorprendido, en que momento había pasado media hora, a él solo le pareció estar ahí cinco minutos. De cualquier modo él permanecería ahí, aunque tuviera que esperar fuera del cuarto.

Después de Kakashi entró la mejor amiga y a la vez enemiga de Sakura: Ino, luego fue Sai, le siguió Hinata, y después de ella Sasuke.


Entornó su mirada al cielo y notó que el atardecer estaba llegando de nuevo, que rápido pasaban los días ultimamente. Después se dio cuenta de que estaba atrapado, sus sentidos ya fallaban por falta de descanso y alimento.

– Vaya, vaya, es el maldito traicionero – Kisame se acercaba por detrás de él.

– La dejaste ir, verdad? – Deidara se le acercaba de frente.

– En dónde la dejaste perro desgraciado? – Kisame lo atacó con Samehada, pero Itachi pudo esquivarla.

– Se fue con los ninjas de la Hoja – ya jadeaba.

– El líder ya fue informado de esto, y ahora debemos llevarte con nosotros para que recibas tu merecido, hijo de puta. – Kisame lo volvió a agredir con su espada pero esta vez si logró alcanzar a Itachi que no pudo escapar y fue herido sin más remedio que ir con ellos del buen modo.


Abrió lentamente sus ojos y se percató de lo que jamás creyó ver en su vida pero que sin embargo había soñado mucho tiempo atrás. Sasuke se encontraba junto a la puerta, de frente a ella. Tenía esa postura que lo distinguía, que siempre lo hacía ver tan bien: su espalda recargada en la pared y con los brazos cruzados, pero ahora se le veía distinto ya que tenía una extraña sonrisa que nunca antes había visto, bueno indagando bien en su memoria se dio cuenta que no recordaba a Sasuke sonriendo. Su mirada era atractiva un tanto provocativa y daba a entender que sabía bastante bien el efecto que causaba.

– Vaya, por fin despertaste – se acercó lentamente a la cama para después sentarse a su lado.

– Es bueno estar de vuelta, pero verte aquí me hace sentir extraña, como si nunca te hubieras ido – se giró y fijo la vista en las flores que Ino le había dejado para esquivar la mirada del Uchiha.

– Sí, te comprendo, para mi también es extraño estar aquí y volver a ver al equipo 7 junto –

– Alguien más ha venido a verme? – se atrevió a ver a Sasuke pero le estaba costando mucho trabajo mantener la mirada.

– Pues si, Tsunade, Kakashi, Sai, Ino, Hinata – al mencionar a Ino señaló las flores que se encontraban en la mesita de a lado.

– Y nadie más? – preguntó dudosa

– No – dijo pensativo

– Naruto? – volvió a preguntar con una última esperanza

– No, solo supe que apenas llegamos fue a comer a Ichiraku –

– Ahh – aquellas palabras la destrozaron, estaba segura que él habría ido a verla. Lo más seguro es que me odia por lo que hice, pero Sasuke … Sasuke debería odiarme aún más. Todo esto se ha vuelto tan confuso.

– Bueno debo irme – se levantó y ya se encontraba girando la perilla de la puerta, cuando Sakura lo detuvo.

– Espera … si ves a Naruto, dile que por favor venga a verme – casi se le escapa una lágrima al decir su nombre, pero se contuvo por la presencia del Uchiha.

– Si yo le diré – después de decir eso se cerró la puerta detrás de él.

La kunoichi de cabello rosado volvió a recostarse, abrazo la almohada y comenzó a llorar en silencio, ni siquiera alguien que hubiera estado dentro de la habitación habría podido escucharla llorar.

Afuera se encontró con cierto ninja impaciente y ruidoso.

– Cómo está? Ya despertó? Te dijo algo? –

– Shhh, callate. Sí, ya despertó. Está bien, solo un poco agotada. Ah, y me pidió que te dijera que no pases a visitarla mientras este en el hospital por favor. Ya sabes, dice que eres muy escandaloso y no está en condiciones de soportarte – hizó un chasquido de desaprobación con la lengua y se marchó sin más dejando a un atormentado Naruto en la sala de espera.


Hebi se encontraba en el pueblo de las afueras de Konoha, esperando a su líder que ya se había demorado. Cuando Sasuke llegó con ellos, fue recibido por malas palabras de Suigetsu y miradas de recelo por parte de Karin y Juugo.

– Sasuke, no se que estés planeando, pero tu juego de niñita buena ya me aburrió – Suigetsu azotó sobre la mesa su vaso vacío, que anteriormente contenía sake, como símbolo de enojo.

– Sí, además es obvio que ellos dudan de nosotros, y es un milagro que Juugo no se haya vuelto loco en frente de todos – la pelirroja se acomodó un mechón de pelo detrás de la oreja en forma de coqueteo.

Sasuke se sentó con ellos y comenzó a hablar dirigiéndose específicamente a Karin. – Número uno: tú casi nos delatas con tus estupideces. – hizo una pausa en la cual Suigetsu aprovechó para soltar una risita burlona – Y número dos: sí, tienes mucha razón. – todos mostraron rostros de sorpresa ante el comentario del Uchiha. – Ellos dudan de ustedes por lo cual tendrán que dejarme esto a mí, solo durante la primera fase –

– Cómo? – se apresuró Karin a preguntar atónita.

– Quiere que nos larguemos de aquí, fingir que nos dejó porque éramos malas personas y cuando tenga el cristal o por lo menos a la chica, volvernos a encontrar y seguir siendo el maldito grupo de criminales que somos – Juugo le explicó a Karin con un tono de molestia.

– Exacto – concordó Sasuke

– Bueno, tú has lo que tengas que hacer y mientras nosotros nos divertiremos, pero más te vale que no te tardes. Oh, y por cierto, si después de todo esto ya no te sirve la chica, podrías regalarmela – dijo mientras volvía a beberse otro vaso de sake.

– Idiota – Sasuke les dio la espalda y apenas logró oir lo que Suigetsu le estaba gritando y salió del lugar.

– Oh vamos, solo quiero probarla un poco – le gritó a Sasuke que se alejaba, seguido de una sonora carcajada.


La noche volvía a caer. Tres ninjas con capas negras adornadas con nuves rojas se encontraban cerca de Konoha, pero no lo suficiente para ser vistos o como para representar una amenaza. Aparentemente esperaban a alguien, y en efecto, al poco rato alguien más se les unió. Una chica rubia de cabello largo peinado en una coleta.

– Y bien? – preguntó el pelirrojo dueño del Rinnegan

– Ella se encuentra en la aldea, en el hospital – la rubia le respodía con seriedad pero con respeto a la vez.

– Entonces sí la dejó ir, maldito – dijo entre dientes mientras cerraba el puño. – Bueno regresa a tu aldea, por ahora solo quiero que la vigiles bien. – le ordenó retomando la calma. La kunoichi asintió y le ofreció una reverencia antes de salir corriendo.


Naruto se dirigió a su casa bastante deprimido después de haber ido a comer ramen con Iruka, él obviamente se dio cuenta que Naruto no estaba bien pero no le quizo preguntar. En cuanto llegó se puso su pijama y se recostó en su cama. No podía dormir, solo recordaba la imagen de Sakura besando a Itachi, su cabello enredándose en sus dedos y luego las palabras de Sasuke resonaban en sus oídos. Miró por su ventana a la luna, tan relusciente.

Debería odiarla por todo lo que me ha hecho desde que eramos niños, pero simplemente no puedo. Siempre me ha dicho que soy un estorbo, un niño tonto y aún así estoy salvándola porque no puedo permitirme verla herida. Pero hay momentos en los que pareciera que no me odiara, al contrario, como hoy cuando me pidió que nunca la dejara, son las peores torturas, más que sus insultos… Te perdono por todo, pero no me tortures más, Sakura …


Ya se sentía lo suficientemente bien para irse de ahí pero tendría que esperar hasta el día siguiente. Se giró para poder ver por la ventana. Se encontraba la luna tan brillante como aquel día en el que fue secuestrada, solo que aquella vez era solamente un arco de luna.

Mientras me encontraba retenida por Akatsuki me di cuenta de mis verdaderos sentimientos, y temía no volver a verte, no poderte decir lo que realmente siento por ti; pero ahora temo más que me odies, tenerte ahí cerca pero tan lejos de mi a la vez, eso es lo que más temo, haberte perdido sin siquiera haberte tenido. Al final me di cuenta de que era lo que realmente me hizo falta estos años, y no era Sasuke, solo tenía que dejar de engañarme y darme cuenta que siempre fuiste tú. Espero que algún día logres perdonarme.

Cerró sus ojos dejando escapar una pequeña lágrima de color plateado por el efecto de la luna.


– Qué es este lugar? – preguntó Itachi intrigado.

– Es la nueva base de Akatsuki, sabiamos que tarde o temprano, los ninjas de Konoha encontrarían la anterior – Deidara lo dejó caer violentamente, después lo encadenó con la ayuda de Kisame y Tobi, como días antes había estado Sakura. Después se marcharon y lo dejaron solo.

En los muros del lugar estaba adornados por una fila de agujeros de aproximadamente 30 centimetros de diámetro. Itachi miró en uno de ellos la resplandeciente luna.

Espero que donde quiera que te encuentres, Makoru, estés bien. Y espero que tú Sasuke, estes protegiendo a Sakura, si la llegas a perder jamás te perdonarás, y lo más seguro es que ni siquiera yo te pueda perdonar. Tal vez ésta sea mi última noche, tal vez no vuelva a ver el amanecer. Y tal vez no te vuelva a ver, Sakura …


Sasuke caminaba entre arboles y entre la oscuridad, de regreso a su aldea natal. Caminar por ahí, inhalar el aroma peculiar de su aldea, le llenaba de recuerdos, dolorosos y alegres a la vez, siempre se preguntaba si había hecho lo correcto, si irse de la aldea y dejar a las personas que de verdad lo querían solo para saciar su deseo de venganza había sido la mejor decisión, siempre se lo preguntaba, pero en esos momentos con mayor insistencia.

Tus ojos verdes llenos de vida y tu sonrisa siempre estaban ahí para mi, esos ojos tenían un encanto especial, brillaban cuando me mirabas, supongo que pensabas que no prestaba atención a tus acciones. Pero ahora tus ojos han cambiado, ya no brillan cuando me miras, sin embargo, hoy cuando mirabas a Naruto volví a encontrar ese brillo. Se que ya no me amas, y se que besaste a Itachi en mi cara para vengarte de todo lo que te hize, para causarme dolor, cierto? …

Se detuvo un momento antes de llegar a la entrada de Konoha, alzó la vista al cielo y observó detalladamente la luna. Ya no importa más lo que llegamos a sentir uno del otro, ya no me importa nada. Te prometo que mataré a mi hermano, mataré a Naruto y después te mataré a ti, Sakura …

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Bueno solo espero que les haya gustado.

Disfruten el fin de semana, pasensela super ;D

Y les aviso que ahora si me tardaré mas en subir el proximo capitulo porque la siguiente semana tendre examenes T_T (desenme suerte xD)

Y porfis todos los que lean este capitulo dejen review, ya saben aunque sea para lanzar jitomatazos xDD

SaYoNaRa!!!!

aTTe. YuGuRe-nO-HaNa