Conozco al monstruo porque he vivido en sus entrañas.

Capitulo Décimo: Términos de liberación.

—Sabía que la convivencia entre ustedes, par de idiotas, podría ser compleja pero...¿esto?— El hokage no quitaba sus ojos de un libro que había adquirido quien sabe de donde. Era una versión austera de Icha Icha. Naruto no tenía la menor idea de la autoria de quien, pero siempre se las ingeniaba para consumir ese... tipo de lectura. Con el bastardo habían hecho pedazos su departamento y les saldría más que varias misiones pagar semejante desorden y la paciencia ausente de Kakashi, situación rara de ver pero existente.

—Solo dime el motivo—suspiró. Naruto amagó a hablar—Mejor no—concluyó—, mejor cállate.

—Fue por una cuchilla—Mintió uno de los acusados. Kakashi lo observó con la mirada cansada—.Él la quería para destapar una cer... una bebida— corrigió— y yo no podía quitar una mancha de suelo.

Si el hokague no hubiera llevado mascara, de seguro la mandíbula le hubiera llegado hasta los vidrios del microondas explotado—Creo que metí dos gallinitas en el jaula del lobo al enviarlos otra vez aquí.

Naruto parecía ausente y al sexto le extrañó dicha actitud; el rubio saltaba como un resorte cuando se trataba de insultos que ponían en tela de juicio su habilidad, orgullo y limitaciones. Esta vez el chico miraba los restos de la mesa con ojos apagados. Algún motivo más allá de lo normal estaba tensando la relación fraternal entre esos dos y por un momento, temió que algo en el fondo se halla roto. Eran una alianza imbatible y Konoha los necesitaba, ni hablar de que aunque nunca lo diga en voz alta, Sasuke, Naruto ... ellos... ellos eran algo así como sus hijos.

—¿Fue algo grave?— indagó con suavidad—¡Naruto!—llamó su atención al ver no obtenía respuesta.

—¿Eh?—reaccionó finalmente elevando el rostro.

—Espero que esa cuchilla no tenga nombre, apellido y bonitas piernas—opinó con voz cansada antes de poner su atención en el ANBU que se hallaba en el marco de la puerta abierta y coja. Acababa de aparecer.

—Es sobre Uchiha Sasuke, Hokague-Sama— anunció.

Otra vez el teme. Rodó los ojos. No importa que tanto hizo él por la aldea, finalmente siempre Sasuke se llevaría la atención de todo y de todos. Es una maldición. Se alejó del par y alzó la cuchilla impregnada de la sangre de su amigo. De seguro estaría burlándose por allí. Mierda y más mierda. ¿Como dejaba sacudirse así por sus estrepitosas pasiones?. No es que estaba celoso de Hinata en si, ella... ella era una gran amiga. Carajo, si nunca la pensó como pensaba a Sakura, ni como veía a Sakura en el medio de la noche pero ... en realidad... si la vio así, en el medio de la noche y en brazos de otro. Y no cualquier otro. Le desencajó la mente conocer esa parte de esos dos... él sabía que sus hormonas no estaban en su lugar aún, y todo ese jueguito con su novia lo estaban volviendo insano pero... ¡¿Porque con Sasuke?¡. Si sabe y de más que las aldeanas donarían un órgano vital por tener un sonrojado y desnudo Sasuke en sus camas. Pero que más dá, el muy bastado tiene cara de niño, altura de basquetbolista y la fortaleza de un roble, pero sin dejar de ser estilizado y elegante. Ni hablar de gesto de rebelde sin causa y su enfermizo cabello negro y largo. Se miró al espejo. Hoy día no se estaba sintiendo en armonía con su aspecto. ¿Sasuke era más alto que él?. ¡A Hinata no le importaban esas cosas!. Aunque muchas de las aldeanas soltaban gritos desgarradores cuando él mismo pasaba... ahora, nada le importaba más que saber como aquel ser desabrido, que aunque sea el eros de Konoha no tenia ni una pisca de actitud con las mujeres, había podido hacerle eso a Hinata Hyuga. ¿Que tuvo que decir o hacer para que ella olvide ese fuerte amor que sentía por él y dejarse ... chupar?. Frunció el ceño asqueado.

—Entonces corrió hasta desaparecer en el bosque— terminaba de explicar el espía, o al menos eso fue lo último que escucho Uzumaki. Extrañado se acercó al lugar del dialogo.

—¿Que hay de la Hyuga?— las palpitaciones del rubio comenzaron a agitarle el pecho. Se había perdido algo importante por divagar en la estupidez.

—Corrió tras él. Dijo que sabia como detenerlo. Los hemos buscado y como no tenemos noticias, hemos venido a acatar sus ordenes.

Naruto con la mirada oscura se maldijo mentalmente. ¿Hinata sabia solucionar qué?, ¿qué le podría ocurrir a Sasuke que ella sabría socorrer y él no?, ¡¿hacia cuánto que se habían vuelto más que alumno y aprendiz?.

—Al bosque— ordenó más para si, que para el resto. Kakashi lo tomó de la campera naranja y lo frenó—No hay nada en el bosque, esto ocurrió hace dos horas. Iremos al hospital para hablar con el estudiante que Sasuke prendió fuego. Ponte tu uniforme.

—No podemos perder el tiem... ¡¿que?! ¿Sasuke hizo que cosa?— se precipitó— ¡No usa el amaterasu! juró no hacerlo más. El mismo se sorprende lo macabro que es ese jutsu.

—¡Carajo! ¡Naruto, escucha las cosas!— se alertó el Hokague, luego intentó conservar la calma, como el genio que era. Algo le decía que estaba en vísperas de un problema mayor. Él mismo sabia que el sharingan no era solo una bendición ocular, si no que ocultaba otras particularidades no tan célebres —No sabemos en que condiciones perdió el control y quemó a Shee.

—Eso es imposible— murmuró procesando la nueva información.

—¿Porque no podríamos sorprendernos de alguna reacción así de Sasuke?.

—No lo digo por él. Me refiero...—pensó Naruto antes de indagar a Kakashi— ¿Que tendría que ver él con Shee?.

—No lo sabemos, pero ¿por que no tendría algo que ver con él?.

—Porque Shee nunca ha dado indicios de tener algún conflicto con él.

—¿Y como lo compruebas?.

—She forma parte de mi escuadrón—explicó con una ceja en alto— ¿Ya lo olvidaste?.

...

Sombras. Sombras que lo acechaban. Tenían apariencia extraña, deformada y desagradable. Reflejadas en un fondo rocoso y húmedo, le gruñían y parecían buscar algo o alguien, desesperadas. Como si ese objetivo les fuera a calmar las ansias dolorosas que sentían, podía entender lo que sentían, querían sedar el dolor que latía en el centro su laberíntico y confuso ser. Pronto una figura, menuda, con aires celestiales bajó de algún lugar en particular, las sombras se relajaron y parecieron apaciguarse como el agua marina después de romper una ola, le tomaron la mano al ser, que se las ofrecía extendiéndola desde una posición redentora. Pero tal como el agua salada que se retrae antes de crear otra nueva y hostil ola, las sombras mortíferas se llevaban al ser, dejaron de estar calmas. Lo retenían y parecían absorberlo, comérselo, arrancarle los pedazos, masticarlo. Él gritaba en un llanto desgarrador pero suave, estaban comiéndose la mejor parte de él, saboreandolo gustosos, robandole lo celestial, lo inocente. Luego lo iban escupiendo por partes y convirtiendo aquella figura casi angelical en un ser terrenal, manchandolo, marcandolo ...los gritos volvieron en ascenso y sus tímpanos no lo soportarían ni por un segundo más. ¡No me hagas esto!, ¡duele!, ¡Sasuke!, ¡Sensei! ¡te quiero! ¡no me mate!. La menuda figura tenia ojos de nubes y se cortaba el cuello con un pequeño shuriken de madera.

—¡Hinata!— se alarmó. Pestañeó un par de veces y un agudo dolor lo ensordeció por un momento. Comprendió que el dolor no se iniciaba con su vuelta a la conciencia, si no que siempre estuvo allí. A juzgar por las sombras que veía reflejadas en... ¿en donde mierda estaba?... ¿reflejadas en una cueva?. Había una fogata y esta le jugó una mala pasada indicándole que se había colado en su mezcla de periodos de vigilia y descanso. Malditas pesadillas, nunca lo dejaran en paz. Ya sentado y frotando su frente, localizó una gran grieta en el suelo, que poseía agua; se inclinó a estudiarla, el liquido rojizo en ella era producto de la mezcla entre agua potable y sangre, en el fondo reposaban coágulos, también en él flotaban algodones y a juzgar por como le dolía el cráneo, el rostro y el cuerpo en general, él era el que donante de cierto porcentaje del contenido. Había también rastros de vendajes y ungüentos. Alguien lo había estado desinfectando. Se tocó, con cierto deje de desespero, el cráneo lleno de vendajes, quitó algodones de sus fosas nasales y al tocar sus dientes, sangre brotó de sus encías, las muelas le azotaban la mandíbula—¡No fue otro ataque de mierda!— exclamó desentendido y desconcertado. Comenzó quitar el vendaje de uno de los brazos, y notó rasguños profundos y ardientes. Cinco exactos ... dedos. —Maldición— protestó mientras sentía desesperarse y quitaba las vendas de su tórax, allí había más, arañazos en muchas direcciones; algunos incluso se cruzaban entre sí. Notó machucones y muchas más marcas indescifrables. Alguien, también, se había tratado de defender de él y no hacía falta que lo piense dos veces para saber de quien se trataba. Como pudo se puso en pie. Sus pantorrillas temblaban y sin caer en la cuenta de que se encontraba en ropa interior comenzó a buscarla. En él juego de luces y sombras que la fogata, que supuso ella había encendido cerca de él, la buscó con desespero. Era una cueva estrecha, pero dedujo son sus sentidos algo entumecidos que estaban en la profundidad de una montaña.

La localizó enroscada, en posición fetal entre dos rocas. Se le acercó lo suficiente como para apreciar sus rasgos delicados descansar. Tenía la pequeña boca semiabierta y las largas pestañas hacia abajo. Su rostro estaba salpicado de secos puntos rojos. Sasuke frunció el ceño y se le apretó la garganta cuando la luz le permitió detectar parte del labio de la chica partido, y la quijada amoratada. Su boca comenzó a temblar nerviosa. Ella estaba envuelta por su poncho; sintiendo una devastadora avalancha de sensaciones amargas comenzó a levantarlo lentamente. Lo primero que avistó fueron las piernas desnudas de la chica, de una blancura sublime. Enseguida se detuvo y apartó la vista. -Que carajo hiciste- se repetía mentalmente mientras con el vanidoso coraje que toda la vida tuvo y que ahora sintió faltarle, siguió su labor de investigar a la que creyó su victima. Hilos de sangre comenzaban a avistarse en sus mulos, parecían venir desde más arriba, eran varios y oscuros. Apretó los ojos y soltó la prenda. Retrocedió varios pasos con las pupilas negras encarnadas, observando aquel inocente ser caído. —Soy un hijo de puta—se dijo antes de comenzar a caminar, con gran velocidad, a no sabia donde.

A pasos torpes, con la mente muy lejos de esa cueva y después de años de maldades, aberraciones y de cargarse a todo aquel que osase cruzarse en su camino, se sintió una verdadera mierda. Una mierda hecha y derecha, un ser repugnante. La humedad y el calor del sendero rocoso de aquella cueva llena de claustros, lo guío hasta que descubrió algo así como un lago interno de agua cálida y azulada. El liquido, mezclado con los minerales, destilaba un vapor casi relajante. Sasuke vió su reflejo, su rostro de niño bonito algo amoratado en su piel blanca y el vendaje que aun asi ella le había hecho. ¡Aun así!. Tomó agua con ambas manos y la desparramó en su cara, este fluyó por todo su cuerpo.

—Enfermo—volvió hacia su reflejo, riéndose—Matas a tu hermano y violas a la unica chica en la que tus putos ojos se fijaron— rió aun más y entre las carcajadas murmuró— putos ojos.

Golpeó el agua con rabia y vió su reflejo distorsionarse hasta cobrar una forma monstruosa.

Bufó planeando calmarse y se recostó en la roca que estaba hincado, su cabeza quedó colgando hacía atrás, cerró los ojos y al abrirlos, estos, se chocaron con el rostro de Hinata. Ella le regalaba una preocupada y amoratada sonrisa. Aun cubierta con el poncho lucía parte de sus piernas con vestigios de sangre inocente.

—¿Por que estás sonriendo?— indagó cuando se sentó dándole la espalda. Algo no le permitió sostenerle la mirada. A él, a él gran Uchiha, la culpa no lo dejaba actuar mirar a una simple muchacha. ¿Una simple muchacha?.

—Porque parece haberse recuperado antes de lo que pensé.

...

Tocó su barbilla, cuello, brazos. Todos habían sido cocinados a fuego lento y a pesar de los miles de ungüentos, ardía como el infierno —Como el séptimo circulo del infierno— comparó irónico.

Comprobar estaba comprobado. La maldición que hacia volver locos de ira a los Uchiha era real y claro, no tenía que ser con otra que con Hinata Hyuga. ¡Jodido karma! eso le pasaba por romper el corazón de Karui. Ahora, la primer chica en la que se fija después de tanto tiempo sirviendo al kage es el objeto de perdición de uno de los criminales más temidos de la historia. Y si las cosas eran como los informes que había escrito Danzo y guardaba Hanzo, él tuvo una desgraciada suerte de los mil demonios. Si Sasuke hubiera sido colmado por el odio y la sed de posesión, estarían buscando sus extremidades por todo el bosque.

Y lo peor de todo es que no pudo al menos advertirle a la muchacha que le convenía estar alejada de aquella monstruosidad. Golpeó la camilla. ¡Una chica tan tierna! no merece pudrirse junto a ese loco. Lo unico que recordaba antes se sumergirse en la inconsciencia era verla alejándose tras él. No sabía que podría ser de ella ahora... si aun estaba con vida estaría escondiéndose del espectro, que la estaría depredando por el bosque, por el mundo entero. Lo había estado estudiando para colaborar con Hanzo y conseguir ayuda para su aldea natal. El okoru se había activado por primera vez en la historia de los Uchiha, y eso volvía a Sasuke más que manipulable, mas que susceptible. Era la marioneta ideal para cualquier persona ansiosa de poder. Y realmente no le importaba lo que quería Danzo, Hanzo, lo que seria de Sasuke y de Konoha... pero si uno de los medios para llegar al fin era tener que tomar a Hinata Hyuga... a aquella simpática niña que lo ayudo en las pruebas y que le gustaba como jamás, al menos hubiera estado mucho más tranquilo advirtiéndole que Hanzo estará tras ella. O se sentiría menos culpable.

¡Mierda! ¡Si solo le hubiese puesto atención!. Hubieran escapado ... no lo sabe, la hubiera protegido, la hubiera llevado a donde guste. Pero la necedad no la dejó al menos escucharlo. ¿Que carajo le pasaba con ese tipo? ¿temía sentirse decepcionada de su Sensei? ¿le había dado a entender otra cosa acerca de ellos?. Jamás iba a entender como se dejó atrapar en sus redes, como fue que lo besó en la residencia Uchiha, como fue que se permitió acariciar en aquel árbol.

El lo hubiera hecho mejor.

—Sensei— saludó desde la camilla, mientras Naruto ingresaba a la habitación y disimulaba su gesto de impresión al ver las heridas chamuscadas y la piel ampollada de su mejor estudiante.

—Quiero que me lo cuentes todo.

—Sensei yo...

—No divagues. Si no hablas, quedas expulsado de mi escuadrón por falso testimonio y miles de acusaciones más.

...

—Déjeme ver sus heridas Sensei— la suave y delicada voz, inocente e irrompible le ardió en el estomago—¿Se ha quitado las vendas?. Tal vez no la ajust-

—Cállate— interrumpió casi gritando, luego la vio sentarse junto a él—¿Que ha ocurrido?.

Hinata agachó la mirada y se disculpó por parlotear, seguro la cabeza le dolía. Intentó acomodar los vendajes de la frente pero antes de establecer contacto con su Sensei, este la frenó tomándole ambas muñecas. Ella comenzó a temblar —Deja de ignorarme— inquirió. Las pupilas de su alumna comenzaron a dilatarse —¡Vamos¡ ¡Deja de hacer como si nada hubiera pasado!—Hinata comenzó a querer liberarse del agarre conforme el temblor iba en aumento, Sasuke presionaba y retiraba su pregunta, con un tono casi desesperado. Los lagrimales de ella comenzaron a cargarse de lagrimas y le presionaban los ojos que ahora le picaban. Ante el último tirón de manos de su Sensei, una lagrima calló libremente por su mejilla y ahí fue cuando Sasuke quedó estático.

Hinata se puso de pie y marchó de vuelta por donde había llegado. Sasuke se reprimió mentalmente y observó aquellas delgadas piernas inmaculadamente blancas partir.

Se sumergió, el agua cálida le sonrojó las mejillas y le pegó el cabello a la piel. Necesitaba aclarar dudas y esforzar su mente para recordar que fue lo último que podía reverberar. O Hinata en realidad era un ser cínico y auto-destructivo que disfrutaba ser flagelada por él o realmente era la reencarnación de Itachi. Cuando el agua le llegó hasta la cintura, sacudió su cabello para librarlo de la humedad, vapor se hizo presente cuando resopló. Era una estupidez comparar a la Hyuga con Itachi. Aun así...

Estaba aturdido y debía confesar que era excesiva su suerte, que una persona haya aparecido así en su camino, sin más... no lo veía como la bestia que era y podría jurar, que al igual que Naruto, todavía estaría allí, en las situaciones más irracionales, cuando todos se hallan ido. De todas formas, la posibilidad de que ella fuera a sentir algo tan básico como el "amor" ordinario por él, era nula. No por ella, nadie que lo conozca realmente y en su sano juicio querría tener algo que ver con hombre que de día te chantajea y de noche intenta tomar todo de ti sin preguntar.

Aun así...

...

Otro suave y disimulado temblor la agitó en una cuidada convulsión. Y para ser franca, no sabia porque lloraba. Si era por saberse metida en el más polémico de los embrollos de su vida, por extrañar a su familia, por ansiar volverse más fuerte, por hacerlo junto a Sasuke, por no poder definir que turbaba sus sentidos cuando él estaba cerca o lejos o simplemente estaba, ¿lo odiaría por haberla querido someter a la más vil de las injusticias? ¿lo querría, tal como lo confesó? que fácil es declararse en un momento tan inusual, pero ahora había que tomar el toro por las astas y no todo era tan simple. Lloraría por todo a la vez, si los dolores aun prevalecían, lloraría más y más hasta limpiar las dudas turbias con su drama lacrimogeno. Limpiaría su interior desde el llanto.

Precipitaría en el fondo de la tristeza. Porque Neji le había enseñado que era necesario. "Con el miedo, pero a través del miedo". Detuvo sus movimientos conteniendo el aire cuando sintió brazos ensortijarse en espalda y por debajo de sus rodillas, lentamente reptaron y se fijaron con el sigilo y elegancia de una serpiente. SasuKe la elevó hasta su pecho y ella, desconcertada lo primero que buscó con vehemencia fueron sus ojos para comprobar que no esté sufriendo otra manifestación del Shraingan. La oscuridad apagada con la que la miraban relajados le ordenaron, sin hablar, que debía confiar y así fue como lo sostuvo del cuello. El no dijo nada, tampoco lo diría, pero Hinata pensó que en sus facciones, a veces indescifrables, lo encontraba arrepentido. Leía sus pesimismos y sus fatigas.

Y aunque no era momento para reaccionar así, se avergonzó al saberlo semidesnudo. Lo vio recostarse sobre la roca, horas atrás cuando lo encontró en el lago. El agua le recorría milagrosamente el torso, el pelo estaba oscurecido por la humedad, las tonalidades rosas que el calor provocaba en su piel, el vapor que salía de su nariz, sus ojos lánguidos y oscuros observándola...

Sasuke caminó con Hinata encima hasta que el agua sobrepasó su cintura, ella se entorpeció al sentir contacto con ella—Nos quemará al principio y hasta sentiremos dolor, luego nuestras temperaturas se moldean—le aseguró mientras la sumergía sosteniéndola desde abajo de las axilas. Con el agua al cuello, la Hyuga comenzó a sentirse vulnerable y sin meditarlo, volvió a aferrarse del cuello del ex Ninja renegado.

—Em...empieza a sentirse bien— se animó a contestar. Y volvió a fijar su atención el rosado de las mejillas de él, que aun prevalecen y le recordó al niño que amenazaba a los floreros. Río levemente.

—¿Que es lo divertido?— curioso con una ceja en alto.

—Tu cabello, y el color de tu rostro.— sonrió—Me recuerdas a un niño pequeño.

Sasuke desvió los ojos. ¿Realmente se estaba avergonzando?. —Itachi siempre decía que mientras conservara este rostro, en vez de asustar a mis rivales, los enamoraría— Hinata recordó a Orochimaru y soltó una carcajada abierta y la melodía de su diversión lo entretuvo, tanto así que Sasuke esbozó una sonrisa, de dientes apretados y blancos, y de labios algo amoratados que removió algo en ella ese día que nunca más volvería a sentir dentro. Verlo sonreír, con los ojos algo cerrados y los hombros temblorosos por la gracia, fue una imagen que no quería dejar de contemplar. Jamás lo había visto así. Pronto aquel gesto sin precedentes se desvaneció y ella supo que moriría por verlo sonreír una vez más. Reaccionó ante el cambio de estado de él, había estirado los brazos hacía atrás, marcándolos, para tomar las manos de ella, que lo sostenían—Más gracioso es verte con mi enorme ropa pegada— ella se miró a si misma —Debería flotar pero se rehúsa a abandonar tu cuerpo— le dijo mientras elevaba sus brazos para luego tironear del poncho y pasarlo sobre la cabeza de la Hyuga. Ella, con aquella sonrisa haciéndole eco en las neuronas lo dejó hacer.

—Y quien se negaría a abandonarlo.

Ahora ambos estaban en ropa interior, entre el agua que los abrazaba sintió la rodilla de él abrirse paso entre sus piernas hasta tomarla por la cintura y sentarla sobre él. Estaban tan cerca que el vapor que salía de sus interiores se habían vuelto uno. El posó su nariz a un lado de la de ella. Sus labios eran totalmente rojos y estaban entreabiertos. No soportaría un segundo más sin que él la besara, solo era cuestión de aceptarlo. Y saberse no una sumisa, si no una egoísta.

—Dime que ocurrió—ella solo lo miró sin saber que responder.

—Lo hice. ¿Verdad?— la tomó del rostro para estudiarle los gestos —¿Te violé, Hinata?.

Aun luego de todo lo que había ocurrido, las palabras colisionaron duro contra ella —No... yo... yo lo detuve.

El agua pareció enfriarse y aliviar cada pesar en el alma de Sasuke. La historia no era cíclica, no estaba tan maldito como lo pensó, no había manchado con humillación el nombre de aquella chica —Estoy completamente arañado. Te has vuelto fuerte.

—Se lo debo. La mayoría de las cosas que empleé para seguirlo y encontrarlo usted me las enseñó. Supo potenciar todos mis sentidos. Le estoy agradecida Sensei.

—Sasuke—corrigió tomando ambas piernas y enroscandolas en su cintura. Sintió la anatomía de ella bajo su ombligo y para no asustarla esbozando un gesto que el placer le obligaba a hacer, colocó su cabeza en el hombro de ella—Aun así— siguió mientras caminaba hacia la orilla —Debió haber algo más. Porque aunque deteste hablar sobre eso, en mis fantasias te sueño resistiéndote. Y rasguñarme debió alterarme más.

Ella tragó en seco, intentando olvidar la escena acontecida. Jamás querría volver a ver a Sasuke con las expresiones desencajadas de su rostro y las venas hinchadas. No, le gustaba precisamente así: con la voz relajada y entre murmuros — Si lo hubo.

—Necesito saber de que se trata—ella negaba con la cabeza gacha, mientras él la depositaba en la zona playa del lago. Donde recostada entre las diminutas rocas de colores azulados, el agua no llegaba a cubrirle todo el cuerpo. El claro de luna que entraba curiosamente por una de las grietas, las gemas casi luminosas conteniendo aquel cuerpo pálido, los cabellos azulados flotando y adornando su entornó, le dieron a Sasuke una imagen casi mítica. Recostándose sobre ella le besó los labios, suavemente, como si paradojicamente tuviera miedo de romperla. Se sintió extraño cuando ella correspondió el gesto con mucho más ímpetu que el. Le gustó y sonrió. Comenzó a acariciarle la cintura y enganchó dos de sus dedos en la prenda de ella, amagando bajarla, en un tironeo que nunca se concretaba. Ella le acarició los hombros, mientras se debatía mentalmente que tan indicado era seguir con este acto temiendo por la salud mental de él... de ambos. Uchiha acarició, con su lengua entera sobre la boca entreabierta de ella, antes de separarse y volver a contemplar ese generoso cuerpo ante él. No era un tipo superficial y habia estado con miles de mujeres antes. Pero esa mujer lo dejaba bien jodido. —En este momento—Ella lo miraba expectante—¿Tienes miedo de lo que pueda hacerte?.

—No.

—¿Quieres que continúe?.

—S..si.

—No te oigo segura.

—Si ...Sasuke—y eso fue suficiente. Buscó con los ojos las heridas de donde provenía la sangre que había visto en sus pierna y encontró cortes, que seguramente él mismo le había provocado cuando le arrancó la ropa. Volvió a sentirse mierda y se dijo que remediaría cada herida. Por un momento su mente habilitó todas las malas decisiones que había tomado en el pasado para remendar la muerte de su hermano. Esta vez sería distinto, dirigió su lengua hasta las marcas de la entrepierna y comenzó a besar y lamer cara una de ellas. El curaba como curan las bestias. Con ambas manos a tomó de su parte posterior y la elevó para agilizar su actividad y llegar a las heridas más ocultas y enigmáticas. El aroma de la piel de Hinata lo incitaba y lo volvía violento, intentado contenerse comenzó a temblar y emitir ruidos que escapaban de su garganta en forma de gemidos.

Hinata no tuvo palabras para describir la experiencia sensorial-espiritual que en ese momento le provocaba aquel chico mientras le pedía disculpas, a su manera, de lo que le hizo. Él le hundió los dedos en la carne y un montón de piedras se acumularon en la palma de las manos de ella. Las dudas volvieron entremezcladas con el dolor y el placer que le ocasionaba sentirlo sobre sus cortes. ¿Lo quería? ¿lo odiaba?. La respuesta esclarecedora llegó cuando sintió los cinco dedos de Sasuke acariciarle desde debajo del valle de los senos hasta su obligo. No lo quería, no lo odiaba y que le digan apostata, pero toda esas sensaciones eran demasiado especiales como par poder etiquetarlas en un pobre sentimiento. Querer, odiar, ¿amar?. Quizá la humanidad nunca sintió algo así, por eso nunca pudo especificar como se sentia ella en ese momento.

—Te quiero—soltó entre quejidos. El alzó la cabeza para observarla y el mundo se detuvo en un segundo... como si ya no llevaría meses estático. Su mirada incrédula la obligo continuar—Le dije que lo quería y retrocedió, hasta que las marcas ardieron una vez más e intensamente hasta dejarlo inconsciente.

Mientras su cabeza intentaba hacer una retrospección a la fuerza, se recostó algo turbado en suave abdomen de ella— ¿Por que aun estas aquí?— pero no le dio tiempo a responder —¿Que sientes por mi?.

Hinata dudo pero determinada a contestarle y contestarse habló—No encuentro palabras... yo ... es algo que va más aya de lo convencional.. me siento... LIBRE. Libre junto a usted— al oírla frunció el ceño y su mirada se perdió en la nada por un instante. Luego subió hasta ella, el ruido del agua que se encontraba en extrema calma y ahora se agitaba, alertaron a la Hyuga, que no percibió el momento en que él se acomodó sobre ella y comenzó a restregar su nariz en la parte baja de su oído—Es la primera vez que acabo de pensarte, sin violencia ni torturas— Suspiró— Libertad eh...— hizo otra pausa y soltó con voz áspera —Déjame hacértelo... con ese maldito extraño sentimiento que también siento.

Un ruido de un objeto que venía raspando las rocas de la orilla los separó y ambos vieron dos bolsos detenerse justo ante ellos, levantando polvo y sin tocar el agua —¡Eso es mio!— exclamó Hinata y Sasuke coincidió al ver sus pertenencias. Y aunque les dolió en la piel y jamás lo dirían, salieron de su ensimismamiento hasta trotar hacia los bolsos. Definitivamente en las mochilas contenían objetos imprescindibles como ropa, alimento, armas, mapas —No te muevas— le ordenó y se vistió rápidamente con la ropa de su bolsa, luego de examinar que no tuviese ponzoña y fuera una trampa.

Caminó en zic-zac por los laberínticos túneles. Se movió con agilidad entre las rocas hasta encontrar la salida. Lo primero que vio, sin arriesgarse activar el sharingan, fueron los árboles apagados por la oscuridad previa al amanecer que estaban más allá del claro que rodeaba la entrada de la caverna.

—Pude traerles lo básico para que se alejen por un tiempo—soltó Naruto. No lo había visto, porque estaba sentado con ambas piernas flexionadas y los codos sobre las rodillas, contra la roca a un lado de la entrada por donde él había salido. Lo lúgubre de su voz lo tomó por sospresa.

—¿Qué dices?.

—Desaparezcan Sasuke. Ahora son fugitivos.


N-A:

Es haya o alla? joderrrrr

Estoy tan agradecida por como han recibido este fic. Cada día crece más y eso me impulsa a escribir más y más.

Karywolfe: ¡La chica de los grandes diálogos!. Casi te envió un PM para pedirte ayuda, me había trabado en una parte. Pero finalmente me calmé, tomé un licuado (?) y lo resolví sin tener que perturbar la paz de mis amigas escritoras. Bueno, la manera en la que describes a Sasuke es tal y como quiero mantener su personalidad. No demasiado violento, como bien decís, he visto fics en donde alguien le decía "Hola Sasuke" y él ya le amputaba un brazo. No lo veo un tipo psicópata, veo solamente una persona que el tiempo volvió hostil. De hecho el mismo se detesta por tener que cargar con una maldición tan "enfermiza", y lo compara con lo que le hizo a Itachi. Tampoco quiero que Hinata se enamoré solo por que se enamoró, quiero que ambos tengan la mente bien confundida. Estoy haciendo catarsis (?). Bueno, yo actualicé rápido e intento que sea una por semana, mientras me duren las vacaciones. Y no es por presionarte pero ... ¡actualiza mujer!. PRENDERÉ el amaterasu. ajaj Saludos!

Uchiha Hyuga Hinata: Es la intensión! no hay mejor forma de pescar al lector llenandolo de incertidumbres y resolviéndolas rápido para hacerlo dudar de nuevo muajaja. Saludos!

Cami-Shama: El día que leí tu comentario dije ¡lo notó!. Bueno fue asi, She quería prevenir. Y como habrás notado también, le ha contado todo a Naruto. She no es bueno ni malo, y creo que no existen personas malas o buenas en este fic... solo existen personas con los porcentajes de humanidad de cualquiera.. Saludos! gracias por Leer Cami!

Miey-chan: ¿De verdad?. Me esfuerzo por generar adrenalina y alguna que otra sensación, pero a veces siento que fallo rotundamente!

Arts1802: Realmente gracias. No sabía que este fic podia mantener enganchado espectadoras y comentarios como los suyos me ponen feliz e me incita a escribir muchos capitulos más. Gracias!

InestableUniverso: Bueno, fumar cosas raras, no fumo. Pero el licuado de durazno es un buen alucinogeno (?). Cuando leí tu rew en mi celular y luego leí "en tercer lugar, Sasuke" abrí la pagina para corroborar que seguía luego. No sé si el mensaje se cortó o solamente fue "Sasuke". Eso me da miedo xD jajaja y bien, con respecto a She ... también me dolió quemarlo, no soy muy piromana que digamos. Pero tenía que demostrar la enajenación de Sasuke, ya que bueno ... no tenia salida. jajaja, Gracias por comentar y leer! Espero que este cap también haya sido los suficientemente picante!

Hinatacris: Esta vez no fui tan cruel, creo xDDD.

Naoko Ichigo: Vos! si vos! te debó un agradecimiento rotundo, sos la que traducis los grandes fic SasuHina. Te leía antes de hacer los propios. Te mereces un monumento. Y vos lo dijiste, tuve que quemar She para poder demostrar libremente la locura que Sasuke no puede controlar cuando se trata de Hina. Gracias por leer!

Starsolf: Gracias por desearme un feliz año, lo mismo para vos. Y bueno, si las reacciones de Naruto no te dejaron de sosprender esta debe la más inesperada de todas. Creo que al fin dejó sus caprichitos de lado y supo que era lo correcto. Lo sorpresivo de lo que ocurrió en el bosque con Sasuke le hizo madurar y actuar de una patada en el culo! jajaj.

Connie23: Celos caprichosos, pero en fin celos. En realidad no queria embrollar mucho a Naruto en la historia, pero las cosas se fueron dando así jajaj. Gracias por estar siempre leyendo, comentando e interesandote siempre! realmente sos una de las lectoras que aprecio!

Eda: Bueno... no tengo palabras para agradecer semejante alago jajaj. Espero no decepcionarte... si era un one-shot, una idea al aire que pensé una vez. Luego todo se comenzó a nutrir y dije: "quiero escribir algo romantico pero morboso" y algo que no tenga a una Hinata sumisa y un Sasuke dominante. Que Sasuke también aprenda y crezca, y Hinata se vuelva realmente FUERTE. Gracias... muchas gracias!

Woahitsboo: Hey no mueras! no vas a poder seguir leyendo! me alegra que ames este fic, espero no decepcionarte... saludos!

KattytoNebel: Woo Kattt. Que lindo verte de nuevo por estos lados. Bueno realmente quiero que la gente se confunda como Hinata, al leer a un tipo tan loco y sin embargo quererlo. jajaj. Espero que siga leyendome! Un salaudo enorme!

Mogami: Hola Mogami! y antes que nada, gracias a vos por tomarte el tiempo de leerme. Bueno, en verdad Hinata también es mi personaje favorito y es cuestión de confesar, creo que lo es por que de chica tuve problemas para relacionarme con el resto jaja, y aunque cambié, la timidez a veces me obliga a moverme a la fuerza. No soy buena para describir sentimientos en Sasuke, pero lo que ocurre con Hinata... a veces pienso que son mis propias reacciones ante cierto hecho. Bien, muchas gracias por leerme!

ValenLondono: Bueno la realidad es que tus comentarios me hacen reír sola y a veces mi familia me queda mirando con cara de ¿eh?. Vos al contrario de muchas lectoras, no sufrís, te enardeces con cada reacción y eso me saca risas. Realmente espero siempre leer tu rev porque me alegra de sobremanera. "La Sasukonda" eso no me olvido más jajajaj. Y bueno, antes de que te quemes con el amaterasu tengo que decir que en cierto momento estuve a punto de darle un giro demasiado inesperado y hacer que realidad Naruto este celoso de Sasuke. Mi fujoshi interna lo pedía a gritos, pero aquí no todos tienen mis gustos y más de una me iba a maldecir. Igual, nada me clausura para escribir algún Yaoi en otro fic... a medida que el publico crezca (si es que crece) pienso volverme libremente retorcida jajaja. Saludos!

.Surumi: Bueno tu mente no se había volado tanto de la realidad, casi hago algo un poco yaoi de parte de Naruto. Lo medité durante un día, pero no era el momento, ni el fic para irme tan ... tan al carajo!jajaja. Espero que te haya gustado este nueco cap!.

Brujhah: La verdad es que quería responderte en ultimo lugar, así me tomaba el trabajo de hacerlo tal y como lo mereces. No se sí llegaste a leer el fic entero, pero te debo mis más grandes agradecimientos por tomarte el trabajo de hacerlo, y no solo eso, si no valorarlo y analizarlo. Realmente valoro mucho esas actitudes, solo por la honestidad y la dedicación y gastar tu tiempo en esto. Fue como visitar un psicólogo jaja gracias! busqué un par de palabras que utilizaste en el diccionario jaja... ya habrás notado mi falta de vocabulario, por eso leo todas las tarde y cualquier palabra que me guste, sea cual fuera... la anotó en un cuaderno para emplearla en el momento en que me quedo sin palabras. También tengo frases, expresiones, canciones... es una ensalada literaria. Bueno, descargué el tema que recomendaste, si es muy bueno. Utilizo algunas buenas músicas de películas para motivarme a veces, o si no música en general. Es el lenguaje de las sensaciones.. y ni hablar que siempre que puedas recomendar, son bienvenidas. Con respecto a los espacios, si es una verdad... los genero en un capitulo y al otro ya los tapo. Es el empujón que me da para crear otro capitulo ya que, quiero hacerlo considerablemente largo. El hilo principal consta en las contradicciones del propio ser humano, y como es que Hinata y Sasuke, confundidos y en situaciones extremas y jodidas pueden llegar a sentir cosas el uno por el otro. Digo, "cosas", porque no quiero caer en simplismos vulgares como el "amor", me gustaría poder expresar sentimientos más relativos a los personajes y no tan usuales, algo nuevo, algo así como lo que le paso por la cabeza a Itachi cuando asesino a su clan por Sasuke. Hasta ahora los comparo con la libertad: la sensación de encontrar su propio ser. No es que Itachi se haya sentido libre matando gente, pero si le dio su gran lugar de lo que siempre fue: el mejor hermano mayor de la historia. En tanto Sasuke tiene dudas existenciales con el mismo y Hinata quiere concretarse como la persona que nunca pudo lograr ser, ambos necesitan liberarse y encontrarse. No voy a negar que se quieren, pero es algo que los excede y se va liberando de a poco... No lo sé. ¿Estoy loca?!.Saludos!