Clases de sexo con Edward.
Los personajes no me pertenecen, solo los uso con propósitos de diversión y para matar el ocio.
NOTA: Escenas de sexo explicitas. Solo para mayores de 18, o léanlo sobre su advertencia.
"Perdonar es el significado del verdadero amor... sólo quien ama realmente, perdona."
SABADO
Estaba siendo estúpida, en verdad lo sabía y estaba consciente de eso. Pero como normalmente pasaba conmigo y con el resto de la humanidad, el orgullo podía más que simplemente reconocer que estábamos siendo soberbios, y pedir una disculpa.
Edward se había equivocado, al igual que Jacob, al igual que yo. ¿Eso significaba que los podría perdonar?
Decían que dos errores no hacen un acierto, ¿qué hay de tres errores?
Suspiré. Tres errores tampoco eran equivalentes a un acierto, eran equivalentes a tres idiotas tomando decisiones incorrectas. Entonces, si me estoy dando cuenta de mi error, ¿por qué simplemente no puedo ir a hablar con Edward y aclarar esta situación?
Ah cierto, orgullo.
Seguí caminando sin rumbo por el centro comercial en el cual había pasado aproximadamente tres horas, al igual que los otros tres días anteriores, escondiéndome de Alice y de Edward. Había sido muy inteligente de mi parte, ¿dónde sería el último lugar donde me buscarían? El centro comercial, jamás me buscarían aquí.
Finalmente me senté al borde de una silla de madera mientras observaba a la gente caminar enfrente de mí absorbidos en su propio mundo. En ese momento deseé poder leer la mente, para así conocer los más oscuros secretos de los extraños que estaban desfilando. Así hubiera podido saber las preferencias de Jacob, y nos había ahorrado un mal rato a los involucrados.
Me pasé la mano por el cabello en un signo de frustración, esto se había convertido en algo que yo no esperaba que sucediera, y por ende, como suele suceder cuando algo se sale del plan original, no tienes una manera de remediarlo.
"Bella".- Esa voz me sacó de mi ensoñación.-"Que sorpresa encontrarte aquí".- No, de las personas que menos quería ver, él era de los últimos.
"James, ¿qué haces aquí?".- Pregunté enderezándome y señalándole una silla para que se sentara.
"¿Es tuyo este centro comercial y ya no podemos pasear en él?".- Cuestionó sonriendo sarcásticamente mientras se sentaba enfrente de mí.
"No, es solo que…".- No me dejo terminar mi frase, ya que me interrumpió:
"¿No me quieres ver porque sabes que soy la pareja de tu ex?"
Sonreí incómodamente.
"Algo así".- Contesté encogiéndome de hombros.-"Es algo complicado hacerse a esa idea, ¿sabes? Un día es mi novio perfecto, y al siguiente, bueno… el tuyo".- James sonrió ampliamente; no parecía nada hostil como en todas las anteriores relaciones.
"Sé que es algo duro, Bella".- Contestó acariciando la palma de mi mano.-"Pero si esto es difícil para ti, imagina que tanto fue para Jake aceptarlo. Ser diferente nunca es divertido, no cuando el mundo no te acepta y hace todo lo posible por recordarte que no eres lo que deberías ser".- Asentí mientras el entendimiento llegaba a través de las palabras de James; esto era mucho más grande que yo, Jake había estado sufriendo por aceptar algo que no quería ser, pero que eventualmente era.-"Y en cuánto a Edward, ¿puedes culparlo por ser solo un buen amigo? Después de que Jake aceptara su homosexualidad, Edward fue el único que no se alejo; Bella, no era su secreto para compartir. Quizá también tengas razón, no debieron mentirte por tanto tiempo, pero créeme, yo he estado junto con ellos todo este tiempo, jamás fue con intención de herirte.".- Sus palabras sonaban sinceras, y por dentro sabía que lo eran.
Le agradecí, y le aseguré que hablaría con Jake y que dejaríamos las cosas en paz. Era verdad, no tenía intención de seguir peleada con dos personas tan especiales en mi vida; iría a hablar con Jake, y después iría con Edward.
Ya había desperdiciado tanto tiempo estando separada de él, y no pensaba perder un día más. James y yo compartimos una pizza, antes de dirigirnos cada uno a su auto.
"James, en verdad gracias por eso. Me ayudaste a entrar en razón".- Le dije antes de salir.
"Sabía que eventualmente entrarías, solo quería apresurar las cosas un poco. Jake esta quedándose sin uñas de los nervios".- Sonreí al ver esa nota de brillo en los ojos de James, era amor. No importaba el género, era el mismo amor que yo sentía por Edward.
Toqué la puerta por tercera vez, y me pregunté si tal vez había salido, pero cuando di un paso para regresar a mi coche, la puerta se abrió, dejando ver a un muy sorprendido Jake.
"¡Bella!".- Exclamó.-"¿Qué haces aquí? ¿Quieres pasar? ¿Qué estoy diciendo? ¡Pasa, pasa!".- Habló atropelladamente.
"Gracias Jake".- Contesté con voz baja mientras entraba a su casa.-"Lamento mucho haber huido de esa manera, y que hasta ahora estoy dando la cara".- Expliqué cruzando los brazos sobre el pecho. Esto sería más difícil de lo que pensé.
"No tienes porque disculparte por nada, Bells. Nunca debí haberte hecho perder tu tiempo".- Se sentó en el sillón, invitándome a mí a hacerlo.
"Supongo que pudiste haberme dado alguna pista".- Bromeé mientras me sentaba.-"Jake, está bien. Hace unos momentos me encontré con James y me hizo entrar en razón; lo que estás pasando es suficientemente duro, como para que yo te lo haga más complicado. Lo que necesitas en estos momentos es una amiga, no una ex novia que sea una espinilla en el trasero".- Sonreí abiertamente; estaba claro que no iba a ser sencillo, pero quería estar bien con él, y apoyarlo.
Jake sonrió levemente y sus ojos se inundaron de lágrimas. Según me había platicado James, los padres de Jake le habían dado la espalda, y no lo apoyaban. Había tenido una discusión muy fuerte con su padre; y me había enterado que la semana y media que estuvo fuera de la ciudad, había estado buscando un departamento en San Francisco, a donde se mudarían en dos semanas.
Jake también habló sobre Edward, haciendo hincapié en lo buen amigo que era.
"¿Sabes? Siempre supe del gran amor que te tenía, incluso sin que él me lo dijera".- Comentó mientras le daba un sorbo al refresco que estaba tomando.-"Había algo en la manera que te miraba, la manera en la que hablaba de ti, como sus ojos se iluminaban tan pronto como escuchaba tu nombre, o tu voz. Era increíble lo sobreprotector que era contigo, un par de veces se metió en peleas por defenderte.".- Me quedé sorprendida. ¿Peleas? Jamás supe de eso.-"Fue ese motivo lo que me hizo poner mis ojos en ti, desde entonces tenía dudas sobre mis preferencias, y deduje que si Edward estaba enamorado de ti era porque eras espectacular, y enamorarme de ti sería fácil. Y estaba en lo cierto, enamorarme de ti hubiera sido extremadamente sencillo, fue por eso que me di cuenta de quién era realmente, si no te podía amar de esa manera, jamás podría amar a ninguna mujer.".- Me sonrojé.
"Eso es lindo".- Murmuré.
"Aunque me convertí en el peor de los amigos, le robé a Edward el amor de su vida, y aún así el me apoyó cuando me sinceré con él".- Explicó con la cabeza gacha.-"Jamás me perdonaré eso".- Prontamente, me entró una urgencia por ver a Edward; mis manos picaban, mis labios se sentían secos, mis manos vacías, y mi corazón latía lento y pesadamente.
"Jake, por favor debemos vernos antes de que te vayas; pero en ese momento tengo que ir a ver a Edward. Tenemos que hablar, aclarar las cosas.".- Jake asintió y sonrió.
Antes de irme me abrazo y me dio las gracias por ser tan comprensiva, le deseé mucha suerte y me fui de ahí lo más rápido que podía. No sabía que era esa sensación de asfixia, no podía pensar con mucha claridad. Necesitaba verlo, besarlo, estar con él…
Sonó mi celular, Alice.
"Alice".- Contesté con la voz temblorosa mientras giraba para tomar la calle que llevaba a mi casa. Primero iría por algunas de las cremas, si quería una reconciliación, iba a ser una épica.
"ISABELLA SWAN, tengo tres días sin saber nada de ti, ¿y tu contestas como si nada? ¿Se puede saber dónde te has metido?".- Preguntó.
"De compras".- Contesté estacionando mi carro.
"¡¿De compras? ¡Por favor! Se honesta… ¿dónde has estado?".-
"Alice, estoy siendo honesta… Ahora, estoy algo ocupada. Te llamó luego".- Y colgué sin dejar terminar lo que Alice iba a decir.
Entré a mi casa aventando las llaves en la barra de la cocina. ¿Dónde se había metido Charlie estas últimas semanas? No lo había visto, solo hablaban a través de notas en el refrigerador.
Subí las escaleras y entré a mi habitación rápidamente.
"¡Bella!".- Chilló Edward que se encontraba sobre cama colocando pétalos de rosas sobre ésta.
"¡Edward!".- Chillé igual que él, muy sobresaltada.
"¡Llegaste!".- Gritó mientras revolvía más los pétalos.
"Llegué, ¿Qué haces aquí?".- Pregunté un poco más calmada, pero con el corazón aún latiendo rápido. Había olvidado lo hermosa que su cara era.
"No he sabido nada de ti por los últimos tres días, Bella; he estado al borde del colapso incontables veces, me sentía peor que un alcohólico en el primer día sobrio. Bella, nunca he tenido una relación…" Empezó pero lo interrumpí.
"¿Victoria?"
"¿Victoria? ¡Vamos Bella! Ella no era una relación, tuve una aventura con ella esperando que me pudiera gustar para sacarte de mi cabeza".- Explicó.-"En lo que estaba, nunca he tenido una relación, no sé cómo funciona. No sé qué es lo correcto, ni lo incorrecto. Lo que si sé, es que nadie te va a amar la manera en la que yo te amo, y la última vez que tuvimos una discusión, lo arreglaste con sexo. Pensé que esta vez también funcionaría así".- Se encogió de hombros tímidamente.-"Pero llegaste antes de lo planeado, y no pude terminar de prender las velas, ni la música".- Sonreí mientras me acercaba a él.
"¿Sabes que no podemos arreglar cada discusión con sexo?".- Dije una vez que lo había alcanzado y había enrollado mis manos en su cuello.
"No, pero sería divertido ver que resulta".- Dicho eso me besó recuperando los últimos tres días en los que el orgullo y la estupidez nos había alejado. Sentí como caminábamos cada vez, hasta que choqué contra la puerta del baño.
Después de unos minutos, tanto Edward y yo nos encontrábamos casi desnudos, a excepción de un par de prendas que no estorbaban. Edward me cargó en sus brazos y lentamente comencé bajar, al mismo tiempo que él me llenaba de completo haciendo que los dos soltáramos un gemido de placer intenso. Arañe levemente su espalda mientras las embestidas aumentaban la velocidad y la intensidad. No sé si fue falta de equilibrio, pero terminamos en el suelo, yo encima de él. Me reí histéricamente mientras recordaba la noche del toro mecánico, y aplicaba parte de lo aprendido en el baño con Alice.
"Dios, ¡Bella!".- Gritó Edward mientras sus manos se aferraban y arañaban un poco mis pompas. Sonreí soberbiamente y aumente la intensidad lo que estaba haciendo; iba a logar que Edward jamás me quisiera dejar ir.
Los gemidos de Edward inundaban completamente la casa, tan pronto como Edward vio mi sonrisa de superioridad, me giró asegurando que el quedara encima de mí. Con la mirada advertí que esta vez sería yo la que inundara la casa de gemidos de placer.
Cada embestida, Edward jugaba bruscamente con mi clítoris, mandando impulsos nerviosos indescriptibles. No era capaz de pensar con claridad, ni siquiera era capaz de entender lo que estaba diciendo.
Con una sacudida brusca liberé el enorme nudo que se había formado en mi vientre alcanzando el mejor orgasmo que había tenido desde que había empezado mi relación con Edward. Mientras yo disfrutaba esa sensación de paz infinita por unos segundos, Edward embistió un par de veces más, para después unirse a mí a la sensación de felicidad.
"Bella, estaba pensando".- Anunció Edward una vez que estábamos nuevamente vestidos y bajando las escaleras para hacer algo de cenar.
"¿Si?"
"Yo te di clases de sexo, y ambos debemos admitir que superaste al maestro".- Reí torpemente mientras me sonrojaba.
"¿Aja?"
"Pensé que sería buena idea que ahora tu me dieras clases, pero esta vez, clases de cómo ser el novio ideal".- Me quedé sorprendida ante su petición, pero me agradó tanto la idea de poder llamarlo novio, que me abalancé sobre él.
"¡Sí!".- Chillé entusiasmada.-"Primera lección, sigue besándome".
Edward rodó los ojos mientras reía para después unir nuestros labios nuevamente.
Y así fue como esa semana se convirtió en la semana que cambiaría no solo mis conocimientos en como tener buen sexo, si no la semana en la cual re-encontré el amor perdido que tenía por él, y la semana en la que supe que me amaba de la misma manera que yo a él.
Esa semana fue más que clases de sexo con Edward, fue la semana en la que me enamoré nuevamente del amor de mi vida.
FIN
Colorín colorado, este cuento no apto para menores de edad, ha terminado.
Era inevitable, lamento haber tardado, pero ya saben: cumpleaños, navidad, año nuevo. Muchas cosas que no me daban tiempo.
Gracias a todas de ustedes por haber leído esta historia, que nació como un pequeño proyecto y se convirtió en algo grande. Fue gracias a ustedes.
Les tengo otra noticia, buena para muchas al igual que puede ser mala.
Esta autora, oficialmente se retira de FanFiction. No se debe a plagios, ni nada, pero es tiempo a que me dedique a mis propias historias, y si lo estoy haciendo, pero no puedo hacerlo al 100% mientras sigua ligada aquí.
No borraré mi perfil, las historias continuarán disponibles; por eso quise terminar ésta antes de salirme.
En cuanto a ¡Voy a enamórate! y Enchanted, esas las borraré ya que planeo hacerla historia propia, excepto Voy a enamorarte ya que ya es un libro, y no quiero demandas :D
En fin, no las aburro más.
Gracias a cada una de ustedes por apoyarme durante estos casi 3 años.
Las quiere, por siempre.
Anabella.
