Slytherin Ties and Teddy Bears

Autor: trexie

Traducido por: Luna Oscura

Beta: GiselleFriends

Original: .net/s/5873697/10/Slytherin_Ties_and_Teddy_Bears


Capítulo X


Will no diría que era feliz con su vida, pero estaba contento con ella. Su hermano casi había echado a perder todo por lo que había trabajado desde que comenzó el colegio, pero ahora, Will tenía un plan, subordinados y aliados. Sabía que no sólo debía dejar a sus padres encargados de sacar a Harry del colegio, incluso cuando tenía a toda su casa espiando a su gemelo, pero ya estaba preparado para poner en marcha su plan con el Ministerio. Ya sabía que tenía al menos un empleado devoto en el Ministerio. No por su hermano, si no por él mismo, por Will Potter.

Will se sentó en su silla favorita en la sala común de Gryffindor; jugando con la esquina de la carta, la cual acababa de terminar de escribir. Ya todo el mundo se había ido a la cama, pues ya era la una de la mañana, pero Will estaba determinado a mandar la carta justo ahora. Necesitaba que esta persona estuviera de acuerdo en ayudarlo, necesitaba que fuera devoto a su causa, necesitaba que aceptara ayudarle, y de hecho, que terminara el trabajo. Necesitaba que Percy Weasley le ayudara. Percy era algo parecido al secretario del Ministro, y esa posición debería influenciar un poco a otros empleados del ministerio.

Cuando Will vio que la última gota de tinta se secó, enrolló la carta, la selló y la colocó sobre la mesa, observándola, esperando no estar cometiendo un error al pedirle ayuda a Percy, pero él era la única persona con quien podía contar.

Después de otro debate interno, Will asintió para sí mismo y se dijo que estaba haciendo lo correcto, para finalmente deshacerse de la presencia de su hermano. ¡Harry podía salvar el mundo desde cualquier lugar! ¡¿Por qué tenía que meterse en la vida de Will? El Potter colocó el sobre a un lado para así poder comenzar una nueva carta para sus padres.

Sabía que perdería credibilidad con sus compañeros de Gryffindor si prometía llevarlos a Hawái y no podía cumplirlo. Sólo tenía que convencer a sus padres de que era crucial que fueran a Hawái para Navidad. Harry estaría de acuerdo con eso, ¿verdad? ¿Qué clase de adolescente no querría viajar a una isla tropical en lugar de una sombría celebración en la nevada Inglaterra?

Will trabajó por otra hora en la carta de sus padres. Pensando duramente, tachando algunas partes y reescribiendo otras, e incluso tratando de añadir uno o dos trucos para inculparlos y así asegurarse de obtener lo que quería. Cuando su carta estuvo terminada, la releyó muchas veces hasta que la tinta estuvo seca y se hubo memorizado cada palabra y coma.

Dobló el pergamino y lo selló de la misma forma que la carta anterior, y la colocó al lado de la otra. Así era como Will Potter estaba pasando su sexto año, haciendo complots para deshacerse de su hermano. Tuvo otro debate interno consigo mismo sobre cuando sería el momento apropiado de mandar las misivas, y después de un largo bostezo, decidió esperar hasta la hora del desayuno.

Will se sonrió zorrunamente cuando caminaba escaleras arriba, hacia los dormitorios. ¿Quién hubiera pensar que el hermano del Héroe del Mundo Mágico podría ser tan taimado? Estaba orgulloso del plan que había creado y no podía esperar para finalmente deshacerse de su hermano y volver a ser el más popular, el más amado y el hombre más codiciado en Hogwarts. Mientras Will se arrastraba hacia su cama esa noche, no pudo evitar dormirse con una sonrisa de satisfacción en su rostro.


Severus Snape finalmente había terminado su propio plan. Después de trabajar por muchas horas recluido en su habitación, ya sabía cómo mostrarle al resto de colegio que Slytherin era superior. Cada casa escogería a dos candidatos de cada año y se juntarían para competir contra las otras tres casas en mini torneos.

Habría un evento para Pociones, Encantamientos, Transfiguraciones, Quidditch y algo con obstáculos relacionados a la Defensa contra las Artes Oscuras. Ya casi tenía todo planeado, sólo necesitaba que el director lo aprobara y que los respectivos profesores planearan sus pruebas. Sólo necesitaba al más joven de los Potter y asegurarse de que estaría aquí para la competencia, y así finalmente obtendría su victoria. Finalmente podría presumir y reírse en la cara de McGonagall, bailaría alrededor de Flitwick y se jactaría sin parar frente a Sprout. Finalmente podría asegurarse de que cada estudiante reconociera cuan grandiosa era la casa de las serpientes.

Sí, el sueño que todo Jefe de Slytherin ha tenido por fin se haría realidad. Sólo necesitaba que Harry Potter regresara al colegio y se quedara por más de una noche. Tal vez podría convencer al Director para que evitara que el chico se marchara.


Draco estaba sobreexcitado por tener a Harry para sí solo por dos días. No podría escapar, no podría evitarlo y siempre tendría que estar exactamente donde Draco lo dejara. Rápidamente, el rubio elaboró planes en su cabeza sobre cómo seducir al chico de cabello negro, cómo hacer que Harry confiara en él y ganar su amistad. Tenía planes que involucraban cenas románticas con manos entrelazadas, su imaginación ya se lo estaba poniendo a fantasear.

Suspirando interiormente, tomó un profundo respiro y se volvió hacia su carga. Viendo la suciedad y la sangre seca, Draco sonrió para sí mismo por la oportunidad que se le estaba presentando: —Bueno, Potter, parece que tu enfermero necesita darte un baño de esponja. —Draco sonrió maliciosamente, Sí, esto puede ser divertidísimo, pensó.

Draco avanzó hacia el otro chico y vio la confusión en sus ojos: —¿Tú me vas a bañar? —preguntó. Draco suspiro y supo que tendría que comportarse profesionalmente si quería ganar la confianza del chico.

—Sí, pero no tienes que desnudarte completamente. Comenzaremos con tu torso y con tu cabeza, y después con tu parte inferior, pero puedes mantener tus partes privadas cubiertas —dijo. Draco pensó que eso sonaba profesional. Su madre estaría orgullosa de su forma de manejar una situación tan delicada.

—Umm… supongo —aceptó Harry. Draco se sorprendió de lo rápido que aceptó. Bueno, esperemos que siga así de complaciente, pensó. El rubio le quitó la camisa delicadamente, evitando abrir nuevamente los cortes. Después de deshacerse de la camisa, tuvo el primer vistazo del daño causado en el pecho y jadeó.

Había moretes y cortes, unos más profundos que otros, y diferentes problemas con piel abrasada de los que Draco podría pensar que Harry tenía. Había sangre seca y suciedad, y afortunadamente nada estaba infectado, pero lucía terrible. Cualquier pensamiento de seducción abandono la cabeza de Draco cuando se dio cuenta de que Miriam no estaba bromeando cuando dijo que necesitaba un enfermero. Realmente estaba en un estado horroroso.

Draco evaluó la situación y esta vez fue sinceramente cuando actuó de enfermero de Harry. El chico necesitaba ayuda real y Draco estaba determinado a hacer un buen trabajo antes de tratar cualquier otra cosa nuevamente. Cuando el rubio vio la sangre en el torso, se convirtió en el enfermero Malfoy, y su actitud cambió mientras conjuraba un recipiente con agua tibia y una gran esponja.

Draco trabajó rápida y hábilmente para limpiar a Harry. Lavó cuidadosamente cada herida y tuvo que desvanecer y conjurar nueva agua muchas veces. Una vez que estuvo satisfecho con la parte superior del cuerpo, cambió hacia la parte inferior, pero dejó que Harry mantuviera su dignidad.

Una vez terminado el baño, Draco ayudó a Harry a colocarse la parte superior de su pijama de botones y llamó a un elfo doméstico para que les trajera comida. Ayudó a Harry a sentarse, ajustando las sábanas y acomodó las almohadas, siendo persistente para que comiera algo, dándole sus pociones y finalmente, regañándolo cuando no quiso dormir. Una vez que el chico héroe estuvo arropado y dormido, Draco se sentó en su cama y lo observó por unos minutos.

Malfoy sabía que tenía que poner en orden sus pensamientos y rápido, pues constantemente estaban cambiando y eso lo estaba confundiendo. Un minuto sus pensamientos estaban concentrados en planear cómo llegar a Potter y al siguiente miraba a esos brillantes ojos verdes y sus planes se destrozaban. Como fuera, esta noche cuando vio las heridas un fuerte sentido de posesividad lo invadió. Quería que Harry sanara para así poder ocultarlo lejos de los peligros del mundo.

Draco sabía que eso nunca sería posible. La primera vez que conoció a Harry supo que el moreno era más de lo que parecía, fue entrenado para algo más que sólo matar a pequeños señores oscuros. Vio la forma en que se movía, cómo tomaba sus armas, cómo hablaba. Sabía que se iba a misiones y que resultaba herido. Miriam se lo probó al ver la familiaridad con la que lo trataba. No actuaba como una Sanadora con un paciente que sólo había tratado algunas veces.

Draco actuó como el enfermero perfecto por los siguientes dos días. Se aseguró de que Harry estuviera limpio y bien alimentado, le trajo algunos libros para mantenerlo entretenido, se aseguró de que tomara siestas y que las pociones fueran consumidas a sus horas cada día. Cada vez que Harry trató de hablar sobre sus cita o el estatus de su relación, Draco evadía la pregunta y le recordaba que debía estar enfocado en su recuperación, pues su salud era algo más propicio que una cita.

Por su parte, Harry sólo fue con la corriente de la atmósfera. Leía, tomaba la siesta y hablaba sobre temas neutrales de la luz. Miriam venía una vez al día para hacer algunos exámenes en Harry y siempre se iba rápidamente después de ellos. Después del tercer día en cama, Draco escuchó a Harry gruñir y demandar que al menos le permitieran caminar por el cuarto. No queriendo tensionarlo, Draco le dijo que ya que Miriam le diera permiso podría hacerlo.

Harry esperó todo el día para que Miriam llegara. Draco observó como la mujer finalmente se aparecía en la habitación y comenzaba los exámenes. Antes de siquiera poder terminar sus revisiones, Harry gritó: —¡Miriam, por favor, déjame salir de esta cama! Déjame caminar alrededor de la habitación por unos minutos y regresar inmediatamente a cama. O mejor aún, di que estoy recuperado y puedo salir de esta habitación —rogó.

Draco vio como una sonrisa sádica apareció en su rostro cuando contestaba: —No. —Después se desapareció nuevamente antes de que Harry tuviera tiempo de responder. Viendo que ya se había ido, Harry soltó otro gran gruñido, dejándose caer nuevamente en la cama, cubriéndose la cara con sus manos. el rubio sabía que debía decir algo para confortar al chico.

—No quiere que tus heridas se vuelvan a abrir y se infecten. Algunas siguen un poco mal y tiene el potencial de causarte más daño. —Sí, esa fue una buena respuesta.

Malfoy regresó a los papeles que estaba organizando en su escritorio antes de que Miriam llegara, y escuchó las sabanas crujir. Creyendo que Harry sólo trataba de ponerse más cómodo, ignoró al chico. Colocando sus notas de Runas Antiguas en su folder designado, sintió dos manos colocarse sobre sus hombros.

Draco se dio la vuelta sólo para ver a Harry parado tras él con una seria expresión en su rostro: —¡Potter! ¿Qué haces fuera de la cama? —preguntó mientras se paraba de la silla y enfrentaba al muchacho—. Debes regresar a la cama en este momento; aún no tienes permiso para caminar —reprendió al moreno.

Harry fijó su mirada en los ojos del rubio, con una seriedad en ella: —Draco… yo… umm… —balbuceó hacia el muchacho más alto. Draco sabía que estaba tratando de decirle algo y que probablemente tenía que ver con lo de su cita. ¿Por qué no podía esperar hasta que se encontrara bien antes de sacar a relucir lo que estaba seguro iba a ser una incómoda conversación para ambos?

—Bueno, Potter, di lo que quieras decir rápido y después te vas a la cama —dijo. Murmurando por lo bajo algo que sonaba a "chicos idiotas" y "debería haber ido a gryffindor", mientras bajaba la mirada hacia el otro chico, vio una ola de determinación tomar control sobre el antes tímido chico.

—Draco, has estado cuidando de mi los pasados días y he tenido que verte por horas interminables llegando así a conocerte, lo que me ha estado volviendo loco, pero lo que he estado pensando todo este tiempo es esto —dijo Harry, antes de pararse sobre las puntas de sus pies y estrellar sus labios contra los del rubio. Draco se quedó parado por un segundo en shock para después responder el beso, deslizó su lengua sobre los labios del más pequeño antes de que le diera permiso de entrar. Sintió la lengua de Harry presionarse contra la suya, perdiéndose en la pasión y las sensaciones que le daba el besar al otro chico.

Después de un tiempo, se separaron y Draco notó que había terminado con un brazo alrededor de la cintura de Harry y el otro enredado en sus cabellos. Harry tenía sus dos brazos alrededor de su cuello, Draco observó como el moreno daba un paso atrás y le guiñaba uno ojo antes de darse la vuelta: —Ahora regresaré a la cama —dijo antes de alejarse casualmente.

Draco se quedó parado en el mismo lugar por un minuto, contemplando los eventos que acababan de ocurrir. Finalmente, dándose cuenta completamente de que Harry acababa de besarlo, levantó la vista para ver al otro adolescente ya dormido en su cama. Draco no pudo evitar la gran sonrisa que se apoderó de él. Harry lo besó. No necesitaba elaborar planes o técnicas de seducción; sólo había sido él mismo y ayudado al chico a sanarse. ¿Quién hubiera pensado que eso funcionaría? Todavía sonriendo para sí mismo, Draco regresó a organizar su escritorio, pensando nuevamente en ese dulce momento en que Harry lo había besado.


El día después de que Harry besara a Draco, Will se encontraba sentado a la hora del desayuno cuando recibió una lechuza de parte de Percy. Hábilmente, removió la carta de la pata de la lechuza y ocultó la nota antes de que sus compañeros de casa se pusieran curiosos. Todavía creyendo que su hermano se encontraba fuera haciendo algo heroico, Will se dio la vuelta y comenzó a coquetear con las féminas de su casa. Prestando especialmente atención a Ginny.

Will sabía que Ron esperaba que algún día su mejor amigo y su pequeña hermana comenzaran a salir, pero Will era un hombre altamente deseado. No podía pertenecer a una sola chica. De igual forma, Ginny tampoco quería a un solo chico, pero ninguno le decía eso a Ron. Le dejaban creer que algún día estarían juntos, mientras tanto, cuando los dos se sentían aburridos o solitarios se reunían por las noches y dormían juntos.

Will no sabía cómo su mejor amigo no sabía que su hermana era la escoba del colegio. La pelirroja estaba dispuesta a abrirle las piernas a cualquier hombre o algunas veces mujer, que le guiñara el ojo y le dijera que era bonita. Sacudiendo la cabeza, Will se recargó y susurró en el oído de Ginny que se encontrara con él en el periodo matutino que tenía libre en el cuarto de los hombres de sexto año. Ginny rápidamente aceptó, dándole una sonrisa sexy y regresando a su conversación con Lavender.

Sintiendo que había cumplido su misión para el desayuno, Will se excusó y se marchó para leer la carta. Los gryffindor estaban tan felices de que su líder estuviera actuando normal de nuevo, que ignoraron completamente su raro comportamiento a comienzos de año y le dejaron marchar sin ninguna pregunta.

Sonriendo para sí mismo, se deslizó dentro de un aula vacía en el segundo piso para leer. Cuidadosamente, Will rompió el sello al reverso de la carta y levantó la vista hacia el cielo, enviando una silenciosa oración a cualquier dios que le estuviera escuchando. Sin importar si decía buenas o malas noticias, sabía que necesitaría que Ginny le ayudara a gastar algunas energías más tarde y esperaba que fuera un sexo grandioso no uno decepcionante. Finalmente, después de unos respiros profundos, Will comenzó a leer.

Al ir leyendo la carta, la sonrisa de Will comenzó a crecer cada vez más. Percy había aceptado darles un vistazo a los guardianes de Harry y de ser posible, encontrar alguna forma de que lo expulsaran o lo sacaran del colegio. Will sabía que contactarse con Percy había sido una buena decisión. Ahora sólo tenía que asistir a Encantamientos y después podría celebrar su brillante forma de pensar con una ronda o dos con Ginny. Se estaba poniendo duro de sólo pensarlo. Tampoco ayudaba el haber ignorado su libido desde que se había estado obsesionado con su hermano durante su primer mes, y ahora estaba regresando.

Will abandonó la habitación y en su excitación tiró la carta de Percy en el piso del aula. Todavía ignorando su error, caminó hacía el corredor de Encantamientos y no vio la sombra que emergió y entró a la habitación que acababa de abandonar.


Harry había salido a hurtadillas de su dormitorio temprano esa mañana. Estaba tan inquieto por todo el descanso que había tenido que escapar. Así que revisó para asegurarse que Draco y los otros chicos estuvieran dormidos antes de huir. Vagabundeó por un tiempo cerca del lago hasta que el desayuno comenzó.

Conjuró un hechizo de invisibilidad en sí mismo que era más efectivo que uno de desilusión y entró en el Gran Salón. Se sentó al final de la mesa de Slytherin y se alimentó. Vio a Draco entrar y buscando frenéticamente por el salón antes de salir nuevamente. Claramente estaba buscando a su paciente perdido.

Harry volvió la vista hacia la mesa de rojo y dorado y vio a su hermano. Vio como la lechuza aterrizó frente a él y vio como los ojos de Will se iluminaban al ver la carta. Vio a su gemelo guardar la carta y después hablar con la más pequeña de los Weasley. Harry sabía que su hermano estaba metido en algo y decidió seguirlo al verlo levantarse de la mesa.

Siendo cuidadosamente silencioso, Harry siguió a su hermano hacia el segundo piso y lo observó entrar a la habitación. Harry esperó fuera hasta que su hermano saliera, lo que ocurrió dos minutos después, Harry conjuró un hechizo para que la puerta no se cerrara demasiado rápido. Vio a su hermano tirar accidentalmente la carta e ignorar lo que hizo, cuando se alejaba caminando. Harry se deslizó dentro de la habitación y recogió la nota, antes de deslizarse nuevamente fuera de la habitación para regresar a su habitación, y a un muy irritado enfermero rubio.

Cuando Harry regresó al dormitorio, notó que Draco aún no había regresado. Rápidamente se cambió nuevamente a unos pijamas y se deslizó dentro de su cama antes de abrir la nota. Sus ojos se abrieron enormemente a las palabras y supo que finalmente había conseguido pruebas de que su hermano estaba tratando de deshacerse de él. Decidió confrontar a su hermano una vez que le estuviera permitido salir de la cama y que debería involucrar a cierto Príncipe de Hielo.

Además, si apelaba al amor de Draco por las venganzas y su odio por los leones, tal vez se olvidaría de su acto de desaparición durante la mañana. Cómodo con su plan, Harry se sentó y esperó a que el rubio regresara a la habitación.

TBC


Notas de Luna*

¡Holaaaaaaaaaaaa Gente!

Bien, si ya leyeron mi pequeño drabble, sabrán porque sigo aquí, sino... ¿qué esperan? Está en mi perfil ^^

Bueno, mis vacaciones se pospusieron hasta nuevo aviso... u.u y estoy muy deprimida...

Les traigo hoy el capi porque, las vacaciones se "pospusieron" no se cancelaron, así que pronto me iré y como sé, será en fin de semana, no podré actualizar en esos días, así que para que luego me la perdonen se las dejo hoy ^^

Espero les guste! ¡Fue el primer beso! Haha en el siguiente se pondra mejor... los siguientes capis... dios... espero esten al pendiente de ellos ^^

¡Besos!

Luna Oscura*