Serena

No se dio cuenta en que momento empezó a correr, ni tampoco cuando tuvo que detenerse porque una vez mas no podía llorar y correr al mismo tiempo.

Era estúpido, no quería sentirse así pero a la vez, un alivio la inundaba, por fin tomaba un respiro, desde aquel amanecer en el que recordó todo.

Mientras lloraba era ella, Serena Tsukino, la chica sencilla que luchaba contra viento y marea por convertirse en lo que todos querían que se convirtiera, era ella la que veía a través de sus ojos y no esa mujer extraña que la había reemplazado dejándola oculta en lo mas hondo de una oscuridad, a la que llevaba eternidades temiéndole, era como resurgir de un pozo profundo y una sensación de bienestar se extendió por su cuerpo, si suyo, otra vez. Y lo peor es que se sentía plena aunque ahora era frágil de nuevo, la extraña que ocupaba su lugar le protegía, así le mantuviera prisionera, esa extraña era un escudo y que se marchara, así sea solo para dejarla respirar, significaba dejarla expuesta al mundo, a un mundo que la había lastimado y que sin duda volvería a herirla tan pronto tuviera oportunidad.

Sentimientos encontrados, tenia miedo a esa oscuridad infinita, pero esa oscuridad la mantenía a salvo.

Todas sus queridas amigas la acompañaban, lo habían hecho desde que por segunda vez afronto los recuerdos de un pasado tormentoso y no la abandonarían, la miraban tristes, consternadas, era evidente que la mascara se había caído, ella no era fuerte como la extraña que había estado dando la cara a las chicas todo este tiempo y era la primera vez que veían el estado de la verdadera Serena.

Estaba, tan herida, tan dolida, tan débil y frágil…

La sacerdotisa se acerco a ella cautelosamente hasta abrazarla, la rubia correspondió y se hundió en los cabellos negros de su amiga, la calidez que desde siempre había rodeado a su princesa regresó, aunque fuesen solo los pedacitos, estos brillaban de nuevo.

—Ayúdame Rei -susurro entre el pelo azabache ahora mojado por las lagrimas- no quiero que duela, pero no quiero volver a esa oscuridad, me da miedo, le tengo mucho miedo, mas que al coco, o al odontólogo…

—no seas tonta Serena, el coco no existe-respondió la pelinegra llorando también-

Haruka se acerco y la tomo en brazos, la cargo como a una niña pequeña y ella solo se dejo llevar,

—tranquila cabeza de bombón, mi princesa es una niña muy llorona, pero muy fuerte…

La llevaron a la casa de Mina, ella no dejo de sollozar y repetir, '' Darién, mi querido Darién''


Darién

No reacciono hasta que enérgicamente Lita lo tomo de la chamarra y sacudió; el había recordado antes, con el viaje en el tiempo pero… pero no así, tan vivido, tan real… como pudo el ser capaz de algo semejante…

Como pudo lastimarla así, ella…. La pureza, la inocencia del mundo, eso no tenia perdón de ningún tipo

—sonríe Darién, son buenas noticias ¿no lo ves?-exclamo con un repentino entusiasmo Michiru-

— ¿que te fumaste? Ella me odia, soy un miserable, ella no tendrá que vencerme, ya lo hizo cuando me miro con sus ojos celestes plagados de dolor-apretaba los puños y los ojos-

—exacto, ella te odia, ella Serena, aun sigue hay, aun tenemos oportunidad de traerla de vuelta –respondió la peli azul-

—Sálvala-añadió la castaña-

— ¿yo? –rio irónicamente- ¿yo que fui quien la arrojo a esas tinieblas?, ¿yo que la he lastimado como nadie mas lo ha hecho? No ven que lo único que hago es causar dolor-les dio la espalda frustrado-

—Claro y ahora te lavas las manos-dijo en tono de reproche de nuevo Lita- tú la arrojaste, tú sácala

El sólo se lamio los labios recordando la dulzura de ella con pesar, antes de mirarlas de nuevo y murmurar

— ¿Cómo? ¿Cómo reparar tanto dolor?

—vámonos, ya pensaremos en algo, ahora hay esperanzas- le respondió Michiru sonriendo, no quería demostrarlo pero estaba feliz, ver a Haruka le había hecho bien-

—Además, tenemos que estar preparadas, ir con Amy y Setsuna ellas pueden correr peligro, como ves estaban todas reunidas, transformadas y listas para algo importante antes de que llegáramos-concluyo Lita-

De esta manera emprendieron el camino hacia el departamento de Darién, adonde dos ansiosas chicas esperaban su regreso-

Charlaron durante horas, ellos les contaron los recientes acontecimientos y se hundieron en una tormenta de ideas, suposiciones y planes, hasta que de repente la chica del tiempo levanto una mano agitándola para que todos se callaran, era obvio que se le había ocurrido algo

—las hijas de la luna están predestinadas a ser amadas, a encontrar el corazón nacido solo para este fin… sin embargo toda la evidencia parece indicar que ese corazón no fue ni es el de Darién.

— ¿Qué? – dijo con incredulidad Amy

—No entiendo como se paso por alto-decía mientras movía su cabeza negativamente –

—tiene que ser él Setsuna, ¿Quién mas?-hablo la castaña

— ¿No lo ven?-respondió ella sorprendida mientras todos la miraban con intriga

—Habla de una ves por el amor de Dios-exclamo el pelinegro-

—Es Seiya, Seiya Kou.

Darién entro en shock, de todos los hombres del universo, ¿él?; Esto no podía estarle pasando… sintió ganas de vomitar mientras todas reían ante el ''maravilloso'' descubrimiento.

—Ese chico la amo desde el primer momento y ella, no estamos muy seguros de que no le correspondiera, eran tiempos de crisis y tenia mucha presión encima-continuo Setsuna-

—es una posibilidad, una grandiosa posibilidad, Serena se puso muy mal cuando las outers le prohibieron acercarse a él, incluso ella nos conto de la declaración directa de Kou, mejor aun, nos conto sobre la sensación extraña que le produjo conocer los sentimientos de Seiya - repuso Lita-

—Probablemente confundió todo con amistad y agradecimiento, tal vez no quiso indagar si era solo cariño fraternal lo que sentía, seria demasiado complicado empezar a dudar cuando ya has visto con tus propios ojos tú futuro al lado de otro- animo Amy

Todas sonreían, esa era la esperanza que habían creído perdida, si era Seiya el verdadero amor de Serena, él seria el único que podría sacarla de las garras de la oscuridad.


Serena

¡Callaos, callaos por favor! Dejadme-gritaba llorando- no me toquen por favor, aléjense de mi…-murmuraba mientras era acorralada por sombras, muchas sombras; estaba en el ruinosos milenio de plata.

¡Que deseáis de mi ¡ dejadme en paz –suplico cayendo de rodillas mientras todos se cernieron sobre ella

— ¡Dejadme! –despertó gritando, bañada en lagrimas y sudor, con su cuerpo tembloroso y respirando con dificultad

— Tranquila Serena, todo va bien- le dijo Mina tomando sus manos para calmarla- aquí estoy, aquí estamos…

Y ciertamente todas estaban en la habitación, cuidándola, tomando su temperatura constantemente pues tenia algo de calentura y por supuesto velando sus pesadillas, había delirado durante las diez horas que llevaba de inconsciencia, llorado y pedido auxilio pero sin despertar.

Serena la miro confusa, perdida, tratando de distinguir el paso del tiempo, la continuidad del mundo, era tan difícil percibir todo eso con un corazón roto.

— Mi...na, Mina-se abalanzo sobre la rubia- ya no puedo, no puedo…-exclamo con voz ronca-

— Te lo juro,-apretando los dientes- daría mi vida por no verte sufrir de ese modo-murmuro conmovida mientras acariciaba su cabello en señal de apoyo-

— Sabes que no lo lograre verdad, que esto es mas grande que yo…-susurro entre hipos de llanto, sus lagrimas no habían cesado desde que se quedo dormida el día anterior.

— Si lo lograras, yo lo se, eres fuerte,- la animo-

— ¡no lo soy ¡-dijo separándose y levantando el tono de la voz- no soy fuerte, soy débil y cobarde, yo no quiero continuar con esto, me canse de luchar contra la corriente

— Tranquila princesa-se acerco Haruka- todo va a estar bien, pero tienes que calmarte- dijo cuidadosamente, temiendo que estallara en una crisis de nervios.

Ella la miro aturdida e inhalo y exhalo forzadamente tratando de obedecerla y calmarse, sin embargo no paso un segundo guardando la compostura antes de que el llanto se atorara en su garganta y no pudiera reprimirlo mas.

Se veía tan miserable, tan infeliz, estaban impávidas ante su agonía, sin saber que hacer o siquiera que pensar; no existía nada para amortiguar su pena, no habían palabras de aliento que valieran, se hallaban impotentes, esta situación se estaba saliendo de sus manos rápidamente y pronto ellas solo serian un estorbo; o al menos eso era lo que empezaban a creer todas presenciando la muerte lenta de su princesa.

El teléfono sonó y su monótono, agudo y molesto timbre se repitió durante varios minutos, el teléfono, quien estuviera tras la línea, o lo que hubiera fuera de esas cuatro paredes no importaba; esa era la única verdad en la vida de esas chicas desde que el mundo se les vino al suelo, Haruka y Rei echaban humo de enojo, estaban molestas, furiosas, poseídas por la rabia y canalizando su odio hacia todo su alrededor, hacia ellas mismas porque eran consientes de que todo se pudo haber evitado, que Serena no tendría porque morirse frente a sus ojos y el maldito futuro con el que habían fantaseado no tenia porque haber desaparecido; Hotaru permanecía callada, estoica, era admirable el control sobre si misma que tenia esta chiquilla y Mina en cambio lloraba en silencio, presa de la frustración que le producía tener que quedarse allí, sentada, sin poder hacer algo para que ella no sufriera, solo quería correr y asesinar a alguien y que ese alguien muriendo arreglara las cosas, pero sabia muy bien que podría matar a cada cosa viviente que se arrastrara sobre el planeta y nada cambiaria.

Finalmente y sorprendiendo a todos Serena abandono la posición fetal sobre la cama y se estiro hasta tomar el auricular

— Alo-dijo con la voz temblosa-

— Hija, Serena estas bien-respondió una cálida voz al otro lado de la línea

— Mamá…-dijo sin poder evitar quebrar la frase a la mitad a causa del llanto

— ¿Que te ocurre? No sabes cuan angustiada estoy- la voz de Ikuko también flaqueo y un sollozo fuer perfectamente audible

— Podrás perdonarme mamá, podrás perdonarme por todo el daño que te voy a causar-dijo la rubia acongojada

— Yo se que pasas por una situación difícil, mas difícil de lo que yo soy capaz de llegar a comprender, se que hace mucho dejaste de ser mi niñita y se que hay cosas que no puedes decirme; jamás tendré que perdonarte Serena, te quiero, desde siempre y para siempre...

Yo también mamá, te quiero y no importa lo que diga o haga después, jamás olvides que te quiero- respondió con la voz hecha un hilo-

— Gracias -dijo con un tono cálido, como el que siempre esta acompañado por una sonrisa-gracias por todo…

Serena colgó y se apretó el pecho con ambas manos en el lugar donde debería estar su corazón, buscaba nostálgica en su memoria el rostro de su mamá, si, su querida y adorada madre, le dolía el remordimiento, le dolía pensar que la ultima vez que la vio no pudo recordar lo mucho que la amaba y no pudo decírselo, no pudo abrazarla; le dolía saber que era tarde porque las dos sabían que esa era la ultima vez que hablarían.

Luego La inundo un sentimiento cálido, brillante… las lagrimas por fin se detuvieron y ella por fin sonrió, sonrió de verdad como no lo hacia hace mucho tiempo.

— Tengo que ver a mi bebe-susurro de pronto- tengo que ver a mi hija.

— Las demás seguían shockeadas, molestas, tristes, sorprendidas y solo asintieron con la cabeza.

— ¿No me escucharon verdad? tengo que verla, y tengo que verla ahora; yo ya no aguanto mas y necesito decirle que la amo, que lamento arruinar su vida y que lamento obligarla a asumir la responsabilidad de mis errores-su tono aumento mientras hablaba y ella se puso de rodillas sobre la cama mirando a las demás histérica-

— No te preocupes, iremos, iremos, haremos lo que sea que nos pidas y lo sabes- la tranquilizo Mina

— ¡Entonces háganlo!, vamos ya, cuando vuelva tras las rejas de la oscuridad ya nunca podre decirle todo esto y créanme, las fuerzas se me acaban, no voy a soportar por mucho más antes de que esa extraña ocupe de nuevo mi lugar.

— De que demonios estas hablando-grito exasperada Rei-¿que extraña?

— Como que ¿Cuál extraña?, Pues la extraña que planea matar a Darién, ¡que tan poco me conocen como para saber que yo no soy capaz de hacer algo así!-se halo los cabellos desesperada mientras las lagrimas regresaban

— Princesa...-hablo por fin Hotaru- usted no tiene por que sucumbir ante ella, no lo haga, ¡resista!

— No puedo, toda esta mierda duele demasiado y yo no puedo soportarlo; –seco bruscamente sus mejillas húmedas y se puso de pie.

¡Eternal sailor moon; transformación!

Todas un poco dudosas la siguieron, la habitación en un segundo se vio llena de sailor scout

— Eriol-hablo de pronto sailor moon y el susodicho apareció acto seguido con un repentino ''puff''

— ¿Donde has estado?

— Yo... majestad…-titubeo-

— No me gusta que me desobedezcan-hablo cortante-

— Es que yo…

— Urano, mars…mátenlo

— Las aludidas se sobresaltaron – ¿que?...

— Mátenlo -repitió vocalizando-

— Pero Serena, que…

— Solo háganlo, y por favor no dejen restos por ahí, luego volveremos a este departamento y no quiero encontrar el más leve indicio de que este sujeto vivió alguna vez.

La transformación de sailor moon parpadeo durante un instante, sin embargo una mirada basto para hacer a un lado ese detalle y obligar a las susodichas a concentrarse en la orden inminente

— Espere, alteza, no se precipite- hablo mientras su cuerpo empezaba a sacudirse , estaba temblando con expresión de horror, asustado como un niñito cobarde

Sailor moon no volteo a verlo, hizo señas a las demás de salir dejando al condenado con sus verdugos

Luego un estruendo, un grito ahogado y al final silencio

Que fácil había sido librarse de los estorbos pensó una vez más la princesa de la luna, a lo que su transformación respondió parpadeando de nuevo y ella se llevo las manos a la cabeza

— No, no solo un poco mas...-dijo más para si misma- resiste, ¡debes ver a Rini primero!-perdió el equilibrio y se tambaleo, saturn y Venus la sostuvieron

— Que es lo que te pasa- ¿te sientes mal, débil? –pregunto alarmada Saturn-

Muy pronto no podre transformarme,-ladeo la cabeza para evitar verlas a los ojos- voy a matar el amor de mi vida y a destruir inocentes de todo un planeta y no se si de toda una galaxia-sacudió su cabeza acobardada a lo que se le venia- es simple, no podre ser sailor moon si ya no voy a luchar por el amor y la justicia

— Pero nosotras-empezó Haruka entrando-

— Ustedes no luchan por el amor y la justica, ustedes luchan por sus convicciones, en este caso ustedes luchan por mi-las miro de forma tierna- gracias…


Darién

No soporto permanecer allí mas tiempo, una fuerte migraña se apodero de su cabeza sacándolo de casillas en segundos… dejando a todas estupefactas salió tras el sordo sonido del azote de la puerta; pareció como si toda esa envidia y esas inseguridades que mantuvo siempre frente a Kou unieran fuerzas para derrocarlo, le dio un puntapié a la mesa de te y se paro junto a la ventana mirando a la nada, no podía creer que el, Darién Chiba echara humo de los Celos como en los mejores momentos de su novia, tenia ganas de golpear el cristal , golpear a Kou, golpearse a el mismo; siempre se encargo de mantener fuera de su vida esos instintos primitivos, de reprimirlos y oprimirlos hasta sofocarlos pero ahora estaba desarmado… iba a dar un paso al costado porque era la única forma.

Crujió los dientes conteniéndose para no actuar como un animal y gritarles a todas que seria mejor que ese no se acercara a mas de cien metros de Serena o lo asesinaría-que estaba seguro que lo haría-, literalmente pensaba darse en la cabeza contra las paredes de desesperación, ¡ demonios! el la amaba demasiado como para soportar una vida con ella lejos de su lado; y no era que pensara impedírselo-como si tuviera opción- claro que no, sabia que era capaz de oficiar su boda si era por el bienestar de la rubia pero eso no cambiaba el rumbo se su vida si las cosas se daban así; se iría al mismísimo infierno.

— Deja de comportarte como un niñito, madura.

El pelinegro giro la cabeza forzadamente para ver de medio lado el ceño fruncido de Andrew

— Que es lo que te pasa, tienes que asumirlo; tú no eres el todo poderoso, no siempre tienes la razón y no siempre serás el ganador, baja del maldito pedestal y entiende de una vez por todas que no eres perfecto.

El apretó la mandíbula frustrado intentando en vano mostrar indiferencia pero su cuerpo temblaba de ira sin que pudiera hacer algo para evitarlo.

— Deja la soberbia, no tienes porque ocultar cuanto te duele la idea de que el amor no correspondido en esta historia seas tú, no de todas las batallas se puede salir victorioso y tu ego no puede cegarte a tal punto que pases por encima de ella.

— Suena tan fácil verdad; sopesar la posibilidad de haber entregado tu alma y tu corazón a alguien que a su vez desde antes de nacer se lo dio a otro…-gruño iracundo- tú no lo entiendes porque no sabes nada-se volteo completamente y dijo esto ultimo de un grito- yo sostuve en mis brazos a mi futura hija- mi futura hija,-haciendo énfasis- puedes siquiera imaginar lo que es eso. no, no lo sabes ni lo sabrás…

— Y volvemos a lo mismo, no Chiba-dijo sarcástico- no eres el centro del mundo, ¿siquiera estas dándote cuenta de lo que estas diciendo? Todo gira entorno a ti y te tengo noticias: no eres indispensable alteza, aquí no cuenta que seas príncipe del planeta o del universo, no cuenta que seas un héroe, ni el mas maduro y correcto de los hombres, acepta tus errores, ha llegado el momento de que asumas las consecuencias de tus actos, que repares todo el daño que tu orgullo dejo a su paso y eso la incluye a ella porqué soy tú mejor amigo y me gane el derecho de escupirte a la cara que Eres el único culpable de que ella no te ame, no entiendo una mierda del pasado y el futuro extraño de ustedes pero yo mismo fui testigo de cómo la hacías sufrir con tu indiferencia, con tu frialdad, mataste el amor que te tenia porque no eras capas de ver a través de esa cortina de grandeza y superioridad de la que te regodeabas, que ella podría cansarse, que el amor se podía agotar , dabas por sentado que la tendrías a tus pies para siempre, y ¡oh! sorpresa, la vida ahora se encarga a punta de golpes, de demostrarte lo contrario.

— Es que no pueden estar hablando en serio, no puede ser él-susurro aún mas enojado- tienen que escucharme-dijo encaminándose de nuevo con las chicas

— Ya no están Darién, fueron por Seiya

— No seas ridículo...-expresión desconcertada-

— Oye no lo se, se marcharon, desaparecieron, iban a un tal planeta del fuego, ''teletransportandose''-murmuro aún sin comprender exactamente que había ocurrido

Darién exclamo en un sólo segundo más maldiciones de las que había pronunciado en toda su vida.


supongo que se estan preguntando ¿Donde esta Seiya? lo prometi, lo se, lo siento... pero este capitulo por motivos personales y muy superiores a mi voluntad tuvo que ser mas corto...:(

de todos modos no se preocupen, el siguiente cap sin falta es de Seiya, las chicas ya fueron por él, no se impacienten, la telentrasportación hace que recorrer años luz de distancia sea muy rápido, no tardaran.

espero sus comentarios, ya saben lo importantes que son para mi u.u

gracias a todos por su apoyo, por querer asesinarme despues de la discusión de Serena y Darien y por perdonarme luego !!

liebende lesung: entiendo que me odies, u.u fue muy cruel, sufri escribiendo pero pues ya te di gusto al menos con Eriol wajawajaja-gracias por brindarme tu apoyo incondicional en este fic ...

milenia angels: hay ma, mi padre se pasa de malo a veces, pero no es su culpa, es solo un poco idiota... y pues en cuanto a mi, no te preocupes, voy a nacer wajawajaj

serenalucy: sii ya se que estabas esperando a tu querido novio pero se retraso un poco, en el próximo cap de seguro ya aparece !! wiii gracias por tu apoyo tambien.

edith selene: bienvenida a mi fic, y si.. sufren y sufren los pobres.. lo peor es que seguiran sufriendo; espero tu coment !!