A/N Hola mis queridos querubines!, ¿como les ha ido en la semana, pues resulta ser que éste capitulo ha llegado a mi de manera tan abrupta que tuve que escribirlo directamente aquí, asi que por favor disfrutenlo, porque de verdad que yo lo he disfrutado enormemente. Ahora bien a responder reviwes.

Lilikins2703: Bueno te diré que para mi tambien fueron muchos sentimientos encontrados a la hora de escribir ese cap. Sin embargo me gusta de verdad que sientan lo mismo que los chicos a la hora de que todo les sale mal y son concientes de las concecuencias que eso puede representar para ellos. Quiero que prestes fina atencion al capitulo que te dejo a continuación. Espero y lo disfrutes.

Miaumiaulogic: Creo que tu y yo estamos en el mismo canal, porque yo tampoco me voy a ir con medias tintas y creo que ya lo he desmotrado a la hora del sexo, y prometo será avasallante, desgarrador y muy muy HOT; ahora bien ese paralelismo ha quedado claro creo yo, y dejame decirte que nuestro joven principe aprenderá una lección más grande en éste cap. Si creo que nuestro querido Theo no sabe ni que carajos esta pasando, por eso estuvo a punto de un ataque de panico, sin embargo la ha librado bien quiero pensar yo, y respecto a Luna, yo creo que en muchos aspectos será la que ayude a Theo a mantener su cordura, esperemos jejeje. Y no solo eso sino que ahora comenzaremos a ver como el plot llega a su parte dónde se afianza, ya que en los proximos dos capitulos que ya tengo en mente, nuestras jovenes serpientes deberan decidir entre lo que es facil o correcto. Ahora respecto a Blaise y Ginny, jaja bueno ¿saben como divertirse no es así?

Lady Ann: Jajaja bien por el cubo de agua fría, porque quiere decir que mi escritura esta logrando su cometido; me da gusto que deisfrutaras del cap, espero y éste te mantenga en el filo de la silla tambien :), y si los chicos la estan pasando muy mal, sin embargo sin lecciones que deberan aprender en sus vidas.

ItzelNox: Es parte de lo que pretendo, poder indagar en sus personalidades, para verlos desde una nueva perspectiva, y darnos cuenta que en realidad en muchos aspectos siguen siendo unos niños. Muchas gracias por seguir mi historia tan de cerca y pues qui te dejo la siguiente actualización! Disfruta.

LaChicaRiddle: En definitiva verás muchisimo más de ese triangulo amoroso, y será muy desgarrador para ambos chicos, ya que al final la de la decisión será Luna obviamente. y efectivamente tanto a Blaise como a Ginny les encanta jugar con fuego, pero ambas estamos de acuerdo que se ppuede llegar solamente hasta cierto punto antes de salir quemado no es asi? Siempre he pensado que Draco se asemeja muchisimo a Mr. Darcy, así que bueno aqui veremos algo de eso tambien. Espero y disfrutes este cap. Saludos!

SALESIA: Te diré que mi concepto de Ginny no es tanto así como de facilona, sino más bien más sexualmente desarrollada que la mayoria de las chicas de su edad; así que te diré que hasta cierto punto efectivamente Blaise no solamente se hara adicto, sino que generará este tipo de capricho por la pelirroja dificil de superar. Ahora bien respecto a Theo y Luna, efectivamente Theo está tomando conciencia de las concecuencias de sus actos, y va y busca a Luna no solo por su bondad, sino que siento que hasta cierto punto le cuesta trabajo admitirselo, pero Theo ama la paz que Luna le dá, aunque sea momentanea, y si, eso de verse vulnerable ante ella, y rogarle que se quedara con él, creo que descoloca a cualquiera, ver a semejante hombraso hacer eso, pues bueno es dificil. Y si bien Draco no comienza a cuestionarse aún sobre esas cuestiones de las que hablas, si pasará algo interesante; entenderá que para el amor, no hay diferencias de razas, o clases sociales.

Romaaa: jajajaja te diré que amo a Blaise y su perversion, me lleva tan facilmente de la mano a la hora de escribirlo que me doy unas divertidas enoormes, y si es triste que deban de pasar por algo así, pero como bien sabemos, TODO tiene concecuencias, y ya verás de las leccines que se aprenderán en este cap, no solamente para Draco jejeje, y es que con Hermione y Draco es más lento el asunto porque son más calculadores, entonces debo legar a ese momento donde BAM! pasó porque ninguno de los dos pudo evitarlo.

Alo: Bueno gracias por haber notado todo ésto respecto a las parejas y sus diferencias, porque quería marcar respectivamente la diferencia entre cada una de mis parejas protagonistas, jajaja y si tu pareja preferida es Draco y Hermione, disfrutarás bastante éste cap, porque he marcado algo importante entre ellos, ya lo veras, jajaja así que Disfruta y Bienvenida a bordo!

amtorop: No desesperes que aquí esta la actualización, intentaré hacerlas lo más periodicamente posible, y si no es así, minimo les avisaré porque no he podido, no pienso dejarlos colgados, así que bueno, disfruta el cap. y bienvenida a bordo.

ForeverMalfoy: Bienvenida a bordo, y espero y estes disfrutando de la isotira, aprecio muchisimo tus reviwes tan detallados y tu forma tan entusiasta de hablarme de cada cap. GRACIAS , jajajaja espero que ese sin fin de escenarios te esten gustando, y que sigas acompañando a nuestro trio de plata en su aventura, ahora espero y entiendas que no puedo contestar de sopeton a toooodos dus Reviwes que son bastante extensos pero aqui te dejo lo siguiente. Disfuta el cap, y sigue a bordo de éste loco que sigue buscando algo por lo que luchar.

Sin mas por el momento, vamos directamente al capitulo; por cierto he notado tristemente que nadie ha notado la ausencia de Slughorn o me han preguntado por él, y es importante porque el no exisitrá en la historia, más adelante sabrán por que :) besos mis querubines! y disfruten su cap.

Cap.9 Más que una lección bien aprendida.

Theodore Nott POV

¿Qué significa ser lo que soy?... Iniciar una vez más tanto debraye mental, tanta innecesaria y relativa palabrería junto con una verborrea que en mi interior no cesaba, había dolor –si es posible que yo pudiera sentir algo-, solo existían esas dos palabras en mi mente, que junto con su perfume llegaba a iluminarlo todo… Luna Lovegood…. Yo jamás he creído en los Ángeles, no me considero un hombre de fe, si es que ya soy un hombre –en realidad las circunstancias me obligan—pero ella, ella es lo mas cerca que estaré algún día de tocar el cielo.

Fin POV

Theo se encontraba observando a Luna en el bosque prohibido, como muchas otras veces esa semana. La rutina no variaba mucho, primero comían con sus respectivas casas, luego se despedían y compartían algún postre o conversación ahí, con los thesthrasls, y sinceramente cuado estaba ahí, se sentía como si su realidad; la realidad de una guerra, muertes y asesinatos, fuera parte todo de un mal sueño.

Cuando estaba ahí, sólo, observándola, la escena de Katie Bell no se repetía constantemente en su cabeza. Cuando estaba ahí, en ese pequeño claro, no escuchaba el sollozo ahogado de Draco en el baño, que intentaba cubrirlo con el agua corriente de la regadera. Cuando estaba ahí podía acallar un poco el sonido mudo de la almohada de Blaise, que ahogaba las pesadillas de su amigo. Cuando estaba ahí, no era un Nott, no era un intento de mortifago a las ordenes de un Señor en el cual no creía, no, cuando estaba ahí era solo Theo.

Luna llevaba su larga y sedosa melena rubia atada con un listón, su collar de corchos y sus aretes de rabanitos, mientras se acomodaba un riso rebelde que se estaba escapando del listón, acariciaba al caballo alado gentilmente. Hasta que sintió una mano fuerte que comenzaba a aferrarse tentativamente en su cintura, después, sintió su nariz un poco fría en su cuello, aspirando todo su aroma, hasta que sus brazos posesivos se hicieron de ella, y la giraron para encararlo.

Sus sonrisas, esas a las que tanto admiraba, cada vez eran más escasas esa semana, y veía como constantemente su mano derecha sujetaba con fuerza su antebrazo izquierdo desnudo, su piel comenzaba a verse pálida hasta quedar morada, eso lo hacía muchas veces, hasta que cualquier cosa triste que oscurecía sus ojos azules y los convirtiera en un mar tempestuoso se fuera, y la volteara a ver, y ese Theo, con corazón de niño se posara frente a ella.

Esta tarde no era distinta a otras de esa semana; después de que Theo pasara la noche con ella durmiendo, las cosas cambiaron, ella no sabía cómo o dónde poner su dedo específicamente, pero esa noche algo en el interior de Theo había cambiado. Su hilo de pensamientos fue interrumpido por su voz ronca y seca.

-¿Por qué puedes ver a los Thesthrals, Luna?—Preguntó el chico, mientras una de sus manos subía para acomodarle un riso rebelde detrás de su oreja. La chica le sonrió mientras ella le quitaba el pelo de los ojos.

-Mi mamá era una bruja extraordinaria, le gustaba experimentar mucho, un día uno de sus experimentos salió muy mal, yo lo vi todo, tenía once años, sucedió antes de que llegara a Hogwarts, así que puedo verlos desde entonces, supongo que asusté un poco a los niños—dijo ella con su voz soñadora mientras se perdía profundamente en ese mar tempestuoso que era su mirada.

-Ya veo, lo siento—dijo el chico mientras la estudiaba cuidadosamente, pasando su mirada por su cejas un poco despeinadas, sus pestañas pálidas, largas y tupidas, después pasaba la mirada por su nariz fina, sus orejas con sus aretes de rabanitos, su cuello de cisne, y regresaba la mirada a sus labios, torturándose un poco más para reclamarlos, solo un poco más. Luna por alguna extraña razón siempre hervía en nervios bajo el peso de la mirada de Theo, a pesar de que ya no se le hacía raro ver ese mirada hambrienta, aún seguía intentando entender de dónde provenía el peso de esa mirada.

-Oh no te preocupes, aún tengo a mi padre, así que pues no estoy sola del todo... además si todos estamos solos, al menos, todos estamos juntos en eso, ¿no?—el joven necesitaba procesar aquello lentamente en su mente, como el peso de esas palabras caían como un bálsamo, gota a gota, sobre su herida alma.

-Así que tu crees que todos estamos solos—dijo Theo afirmando aquello mientras besaba la parte interna de la muñeca de la rubia, aspirando todo su aroma.

-¿Y acaso es eso malo?—pregunta Luna con potente franqueza, mientras unos rayos de luz se filtraban entre el follaje de los árboles—creo que constantemente nos inculcan que debemos cumplir con expectativas. Ahí esta la teoría de la media naranja; tu otra mitad, me parece que es sumamente egoísta cargarle a la otra persona el deber de completar todo lo que te hace falta sabes—Theo sonría mientras asentía levemente su cabeza, pidiéndole con su mirada que continuara—es decir, ¿no sería más hermoso compartir tu felicidad con la otra persona, y multiplicar tu felicidad?, es lo mismo con las expectativas, nos enseñan a cumplir con lo que los demás esperan de ti, pero no con lo que tu esperas de ti, por eso digo que nadie esta en este mundo para cumplir con expectativas de nadie, y si se puede coincidir es una belleza, si no se puede, pues que triste, pero no por eso se debería cumplir con la expectativa de alguien más—

El peso de aquellas palabras turbaban la mente de Theodore Nott, como el sonido de un violín mal afinado; penetraban en lo más profundo de su alma y lo entristecían, por que, de haber si quiera escuchado algo similar antes, quizás su destino hubiera sido distinto.

-Y sin embargo aquí estas—le dice Theo señalando su punto con la mirada fija en la suya—eres inteligente Luna, sabes que yo voy por todo o por nada, y aquí estas—Luna sonrió ampliamente mientras ponía ambas manos en sus hombros, y lo miraba directamente a los ojos.

-Si los tropozolos no estuvieran constantemente rondándote, sabrías que no me importa darte aunque sea un poquito de paz Theo—el Slytherin se quedó sin palabras mientras un hambre abrasadora se sentaba en sus labios.

Lentamente se fue acercando a sus labios, pero en el momento en que sintió aquella deliciosa seda por completo, todo se tornó en blanco, paz, la más absoluta y exquisita paz se centro en su mente, no había nada, no existía nadie, solo ese lugar y ese beso.

La levantó colocando sus manos en sus muslos, Luna obedientemente enredó sus piernas en su cintura, mientras Theo la sostenía, hasta que sintió en su espalda un tronco, las manos de chico comenzaron a explorar la expansión de sus piernas, hasta llegar a sus nalgas, luego con sus labios comenzó a bajar a su cuello, dejando besos avasallantes, marcándola en cada pedazo de piel descubierto, la chica emitió un pequeño gemido involuntario, arrancándole una sonrisa a su perpetrador, mientras él movía su pelvis contra la de ella, dejándola sentir su miembro impúdicamente, arrancándose un sonido gutural, al parecer Luna Lovegood estaba más que húmeda y lista; sin embargo el sabía que debía llevar las cosas lento.

Theo fue menguando en su agarre, dejando que la chica se parará y respirará un poco, Theo siguió besando los labios de la chica lánguidamente, sus manos comenzaron a explorar su cintura, después un poco más arriba, en su costado; tocando sus costillas, después sorpresivamente uno de sus senos, la chica tomó un respiro violento y abrió los ojos, sin embargo la caricia no le era incomoda, extraña si, incomoda no, decidió dejarlo ser.

El castaño al no sentir que la chica lo detuviese, colocó ambas manos en sus senos, encima del suéter, masajeándolos a su antojo, mientras Luna se paraba ahí, sin saber bien que hacer con sus brazos o sus manos, hasta que Theo la acercó a él de manera posesiva, colocando con sus propias manos los brazos de la chica detrás de su cuello. Entonces Luna experimento algo parecido a tocar las estrellas, cuando Theo pasó sus manos de forma suave y decadente de sus senos a su espalda, para pasar por su cintura, para colocarlas de manera firme en su cadera, apretarla y acercarla más a él, terminando en sus nalgas, él emitió algo hibrido entre un gemido y un gruñido, despabilándola de su entre sueño.

-¿Luna sabes lo que me haces?—Theo colocó su frente sobre la de la rubia, mientras sonreía, ahí esta esa sonrisa que tanto me gusta, pensó la chica, ella sonrió también mientras el le pinchaba una nalga y comenzaban a reír.

Escucharon la voz grave de Hagrid hablando con Albus Dumbledore, mientras se alejaban del claro de los Thesthrals. Si Theo estaba nervioso, no lo denotó, pararon un poco, mientras Luna recogía flores y las ponía en una bolsita que colgaba de su brazo izquierdo; mientras Theo escuchaba la conversación de Dumbledore y Hagrid.

-Tal parece ser que los centauros solamente han debilitado esa zona de la barrera Director Dumbledore—dijo el enorme hombre con esa voz rasposa, mientras Dumbledore seguía observando con cuidado los distintos linderos de la protección.

-Tal parece ser que tienes razón mi estimado amigo, repararé el daño y lo reforzaré; esperemos que así se quede—dijo Dumbledore, como de pronto mirando en dirección a Theodore Nott, el chico tuvo la cautela de esconderse tras de un árbol sin embargo, sentía como si el hombre de las gafas de media Luna lo observase penetrantemente.

...

Tarde por la noche en el dormitorio de Slytherin, nuestro trío había estado discutiendo las maneras mas viables de reparar el armario, resulta ser que no importaba cuanto avance estuviera haciendo Theo con la barrera de protección, ya que existían otro tipo de defensas que no estaban contemplando había sido un error de principiantes y amateurs, según las palabras de Draco al estarlos reprendiendo y a sí mismo por haber dejado pasar eso.

Sin mencionar el hecho de que el mismo Albus Dumbledore había reparado esa barrera, colocando varios hechizos que Theo aún no sabía como lidiar con ellos del todo. Así que deberían de enfocarse por completo en el armario, ya no había más opciones.

La decisión era la siguiente: día a día se alternarían reparándolo, hasta que quedara en perfectas condiciones; sus marcas les ardían eso estaba demás decirlo, ya habían hecho el hábito de cortar un poco la circulación de sus brazos así evitarían el dolor. Sin embargo habían sido notificados que el próximo fin de semana eran requeridos ante la presencia del Señor Tenebroso.

Decir que estaban libido era poco, sin embargo cada uno en su propia manera trataban de lidiar con aquello sin mucho éxito, ya que al caer de la noche sus demonios personales los cazaban, y ésta noche era el turno de Draco.

Él conocía ese lugar, lo había visto muchas veces cuando era pequeño y jugaba a esconderse de su madre; pero no entendía como o por qué se había quedado atrapado ahí, intentó abrirlas pero las rejas no lo reconocían como su amo, hasta que lo escuchó, un grito desgarrador.

-¡AAAHHHHH!—esa es la vos de mi madre, pensó para sus adentros Draco Malfoy

-¿Mamá?, ¿mamá?... ¿MAMÁ?—el joven rubio gritaba desesperadamente mientras golpeaba las rejas de su celda una y otra vez sin conseguir abrirla.

-Yaaa, porfavooor, mi señor se lo ruego, yaaaa—su voz se escuchaba titubeante, cansada, como si esto llevase horas—es solo…es solo un niño mi señor…si ha fallado en la misión es—su voz fue interrumpida y después otro grito— ¡AHHHHH!

Alguien se estaba asomando por las rejas y de pronto se escucha la voz de ese bastardo a lo lejos…

-Colagusano, trae al joven príncipe, quiero que el presencie las consecuencias de sus acciones—

Cuando abrieron la puerta del calabozo y Colagusano comenzó a guiarlo hasta la habitación principal de la mansión, lo que sus ojos vieron…simplemente no podía procesarlo, su padre estaba tirado en el piso…en un charco de sangre…

-Ppp…papá, papa—corrió a verlo, pero su mirada estaba inerte en algún lugar, ya no le respondía-¡PADRE!, respóndeme, por favor—esta muerto, su mirada ahora se entorno hacia ese maldito.

-Draco, por favor, ven, acompáñame en esta deliciosa velada, quiero que aprendas a no desobedecer las órdenes que te dan…Frente a ti, yace en el suelo la hermosa Narcisa Malfoy, que hasta el día de hoy ha sido una fiel servidora, sin embargo, dado que su pequeño decidió incumplir con su encomienda, bueno el día de hoy seré generoso con ella y haré lo que me pide—

Su madre frente a él; solo estaba en un rincón de aquél piso de mármol blanco, acostada con las extremidades totalmente quemadas, el rojo vivo de su piel tostada contrastando con el blanco pulcro del suelo marmóreo, y lagrimas corriendo por sus mejillas… ¿qué pasa?, ¿no habían cumplido con su misión?, no entendía nada, su mirada rebuscaba por toda la sala, para toparse con los cuerpos de sus amigos colgados del cuello por una soga en el candelabro de la estancia, la respiración se escapó de su pecho, ¿Qué tarea, de qué habla?, ¿falta tiempo, no?, aún había tiempo, aún había tiempo, es lo único que repasaba su mente una vez tras otra, mientras escuchaba a su madre pronunciar aquellas fatídicas palabras...

-Ma...mátame, porfavooor, mátame—

-Ah claro que lo haré mi querida Narcisa; pobre tenía una mente débil, pero no te preocupes, el sufrimiento ya terminará dentro de poco, pero antes quiero saber si el mensaje ha penetrado—

Draco se levantó agitado por Theo una vez más, sin embargo esta vez lo abrazó, se aferró a su amigo como si la vida se le fuese en ello, Theo sin pensarlo dos veces lo abrazó igual de fuerte mientras dejaba que el rubio platino se tranquilizara y su respiración menguara.

-Todo bien—dijo Blaise observando esto desde su cama, su cara cubierta por algunas ojeras, también había falta de descanso ahí.

Draco negó con la cabeza mientras lo observaba y seguía abrazando a Theo.

-Si morimos, moriremos juntos—dijo Draco con convicción a sus amigos, mientras los otros dos hacían un juramente silencioso al respecto, y asentían sus cabezas, para que después Theo le diera una fuertes palmadas en la espalda a Draco—Mide tu fuerza bruto—le dijo Draco a su amigo castaño, mientras el otro sonreía depredadoramente y le contestaba.

-El pequeño príncipe no puede soportar unas palmaditas—pestañeó exageradamente sacando su labio inferior, logrando que la expresión permanente de asco regresara a las facciones de su amigo, mientras Blaise reía y le aventaba un cojín a Theo.

...

Blaise Zabinni se paseaba de un lado a otro en el aula vacía del quinto piso donde había quedado de verse con Ginebra Weasley esa noche.

Miraba una vez más a su costoso reloj colocado en su muñeca izquierda, ya tenía más de 30 minutos esperándola, mientras se preguntaba internamente; ¿porqué la esperaba?, sin embargo el sabía la respuesta a esa pregunta demasiado bien.

Era su necesidad de beber de esos labios, y de ver como la chica se deshacía con sus caricias.

Escuchó la puerta abrirse, mientras la luz de la luna ya comenzaba a filtrarse por una de las ventanas en forma de arco. Y justo ahí en la puerta el objeto de su obsesión entraba contoneando su cadera de esa manera que lo volvía loco.

La serpiente miraba cada movimiento hasta que la luz de la luna la iluminó por completo, vistiéndola de algún tipo de manto nocturno, envolviéndola de su luz, haciéndola ver más que deseable a sus ojos, incluso con su traje de quidditch.

-Llegas tarde—dijo el chico en tono de reclamo mientras la envolvía en sus brazos y aspiraba su aroma profundamente desde su cuello, rosas salvajes, tierra húmeda, miel, merlín que bien huele.

-Tenía cosas más importantes que hacer Blaise—dijo ella en tono burlón mientras se soltaba de sus brazos y lo miraba juguetona a los ojos.

-No me digas—dijo Blaise con tono sarcástico mientras la miraba detenidamente—tenías cosas mas importantes que hacer, más importantes que hacerme a mi—dijo Blaise con una sonrisa mientras Ginny lo miraba con la misma sorna con la que él había hecho aquel comentario.

-¿Vas a seguir hablando Blaise?—dijo ella mientras se acostaba en el escritorio arrumbado de aquel salón—o vas a ocupar tu lengua en algo mucho más útil—dijo ella guiñándole un ojo de manera seductora.

El chico no esperó más para enfrascarse en aquella batalla de fieras que tanto disfrutaba con la pelirroja. Prácticamente le arrancó el uniforme hasta que la tuvo desnuda frente a él; sin embargo hasta él sabía que su trato hacía ella había cambiado, ahora en vez de apresurar las cosas y llevarla a ese calor infernal; la disfrutaba, paso a paso, pagándole homenaje al valle de sus senos, a sus hombros, su cuello, lánguidos besos se propagaban por el cuerpo de la chica, mientras Blaise construía ese orgasmo en el que Ginebra Weasley le encontraba sentido a su existencia misma.

Lo dejó ser, sin darse cuenta del cambio en las caricias o en la mirada del chico, si bien era cierto que la veía con lujuria sus ojos denotaban algo más, capricho, Blaise Zabinni estaba indudable e irrevocablemente encaprichado con su nuevo juguete, y cada vez se sentía mas reacio de compartirla, para fines prácticos con cualquiera.

Detestaba que la miraran, no eran celos, simplemente que era territorial con sus juguetes, era lo mismo con ella; así como no dejaba que nadie colara su escoba más que él, era lo mismo con Ginny.

Mientras la chica mordía su suéter para contener el grito de placer que se escapaba de su garganta provocado por nada más y nada menos que Blaise Zabinni.

El chico hacía magia con sus manos y su lengua eso era obvio, sin embargo Ginebra Weasley se sentía sumamente confundida por las emociones que en ella se arremolinaban cada que dejaba aquel salón. No era culpabilidad, sin embargo si era un profundo sentimiento de traición, no a Dean, era obvio que la cosa no iba nada bien; la traición era para con ella misma, para con los valores que le habían inculcado en su casa, y para con sus padres, desde luego. Sin embargo no podía evitar repetirse a sí misma que no era algo malo lo que hacía.

Ya lo había visto unas cuantas veces desnudo y sabía perfectamente bien que no era un mortifago, y sabía que este juego iba a terminar en algún momento, pero también que sabía que no se quería quedar con el "que tal sí", con el "quizás", con el "hubiera", porque por merlín que el hombre sabía llevarla hasta la locura.

Cuando comenzó a retomar su respiración y abrió los ojos por completo Blaise comenzaba a recostarse a un lado suyo en aquel escritorio y le sonreía hipnóticamente.

-No tienes que lucir tan jodidamente complacido de ti mismo—dijo la chica con una sonrisa igual de hermosa.

-¿Porqué no?, si estoy complacido—dijo el chico seguido de risas de ambos, la chica negó con la cabeza mientras comenzaba a bajar lentamente hacía el hemisferio sur de su presa— ¿alguna vez te he dicho que sabes deliciosa?—le dijo de ultimo mientras la chica comenzaba con su ardua faena.

La chica disfrutaba llevar a Blaise hasta la locura de manera lenta, logrando que el chico gimiera de placer y terminara ronroneando como un gatito que acaba de recibir su crema.

Poco a poco la cabeza de la chica comenzó a ir de abajo a arriba, pagando homenaje a la extensión su miembro, mientras la respiración de Blaise comenzaba a hacerse más profunda y aferraba la melena de la joven para que dejara de bromear con él. Ensartando su miembro en la garganta de la chica por completo, el cual ahogó una risa de la joven. El chico emitió un rugido de aceptación.

-Mierda eso se siente bien—dijo en voz alta mientras la chica volvía a reír, masajeando sus testículos, el chico llevó ambas manos a la melena de la joven y la sostuvo en su lugar, para bombear su miembro palpitante de manera rápida en su boca, hasta que Ginebra se soltó, y comenzó a hacerlo una vez mas lento, matando a Blaise de placer. Cuando Blaise llegó a su liberación, y después de limpiarse un poco el sudor de sus cuerpos se quedaron ahí acostados uno al lado del otro, sin menguar palabra alguna. Hasta que Blaise la abrazó contra su cuerpo. Este tipo de cercanía era nueva, pero no incomodaba para nada a Ginny. Ella obedeció felizmente y se recargo en su pecho, mientras su mano trazaba círculos imaginarios en su abdomen marcado.

-Ginebra—la chica volteó a verlo con sus oscuros ojos-¿Sabes cual es la única diferencia entre una pasión de toda la vida y un capricho?—preguntó Blaise confundiendo un poco a la joven quien negó con la cabeza. El chico sonrío ampliamente para ella, no una sonrisa depredadora, o sarcástica, una honesta que iluminó su rostro de manera casi angelical—que el capricho dura un poco más—dijo Blaise mientras la chica volteaba los ojos y volvía a recostarse en su pecho.

Lo que Ginny Weasley no sabía, es que Blaise estaba llegando a una conclusión importante, en ese momento, ella había pasado a convertirse en un capricho para él, un capricho que no menguaría hasta poseerla por completo.

...

Draco Malfoy había tenido una batalla con aquel libro en muchísimos aspectos.

Sobre todo en la parte dónde manifestaban la existencia de un Dios, en como las chicas de esta novela se encomendaban a éste ser omnipotente y omnipresente con ésta fe cegadora.

Y de pronto le pesaba el hecho de que en realidad Darcy y Lizzie estaban hechos el uno para él otro, y de no haber superado sus prejuicios y sus propios orgullos quizás jamás se habrían dado cuenta sobre eso. Y quizás jamás hubiesen estado juntos, viviendo en completa miseria, seguramente Lizzie como una solterona y Darcy, muy seguramente como él mismo terminaría, en un horrible matrimonio arreglado, con alguien de su misma estirpe y clase.

Draco suspiró profundamente mientras volvía a observar el libro frente a él, posado en aquel escritorio viejo y empolvado del aula vacía donde esperaba a Hermione, quien entró para sorprenderse de que Malfoy hubiese llegado primero ahí que ella.

La chica entro con paso seguro mientras veía el libro posado en el escritorio.

-¿Qué te ha parecido?—preguntó Hermione mientras se sentaba frente a él.

-Tiene una narrativa buena, y un uso del lenguaje muy interesante, también me ha parecido bastante soso, ver la manera en que todo se acomoda tan convenientemente para las hermanas; lo único rescatable es la honorabilidad del señor Darcy, desde luego un hombre inteligente y bien educado, pero por lo visto su inteligencia se vio atrofiada por haberse prendado de una dama tan poco importante como es Elizabeth Bennett—soltó Malfoy de manera muy directa mientras continuaba con su análisis del libro—también me ha parecido que los modales de aquella época eran mucho más aceptables que los que se manean hoy día en el mundo muggle, sin mencionar el hecho de una fe ciega por un dios omnipresente, del cual jamás había escuchado—dijo Draco de manera jactanciosa mientras Hermione asentía de vez en vez a lo que Malfoy le decía.

-Entonces jamás habías escuchado sobre Jesús de Nazaret o Cristo antes de esto—dijo ella a forma de afirmación

Draco negó con la cabeza, mientras veía como ella se mordía su labio inferior de una manera tan invitante que poco le hizo falta para quedar embobado por aquellos labios.

Mientras Hermione narraba su historia, y el significado que tuvo para el mundo muggle, también le explicaba sobre los discursos que daba para todos, en igualdad de condiciones, y sobre todo como decía que se debía profesar amor al prójimo. Bondad, compasión, cosas tan ajenas a su vida; conceptos tan extraños le fueron esclarecidos mientras el escuchaba de manera atenta como Hermione le dibujaba una línea del tiempo en un pergamino para él; mostrándole como la existencia de un solo hombre afectó de manera tan importante en todo el mundo; tanto que el tiempo se contaba en antes y después de él.

Después de una explicación como de cuarenta minutos, Draco Malfoy no podía despegar sus ojos de los labios de la castaña, mientras su rostro seguía enfocado al pergamino, pudo observar su delicado perfil y como sus rulos caían en suaves ondas hasta sus hombros, también pudo observar ese brillo tan peculiar en sus ojos, el brillo del conocimiento. Después pasó a sus manos tan pequeñas, que sostenían la pluma haciendo anotaciones de vez en cuando para que el se quedara con el pergamino. Entonces ella volteó su vista hacia arriba topándose con el peso de aquella mirada que le penetraba hasta la medula.

-Deja de hacer eso—dijo la chica abstrayendo al rubio de manera rápida del hilo de sus pensamientos

-¿Qué cosa?—preguntó el joven Slyttherin mientras sonreía al ver el rubor en las mejillas de la Gryffindor

-Verme, me pone incomoda—soltó la joven de manera apresurada

-Ah eso—dijo Draco ensanchando más su sonrisa.

-Si eso—dijo ella irritada

-¿Porqué te incomoda Granger?, no se supone que los Gryffindor son pura valentía—dijo el joven mientras lograba que la chica volteara exasperada a otro lado, para resumirse a seguir hablando sobre el tema.

Después de haberle explicado toda esta cuestión mitológica sobre Dios y trino, Jesús, la santa iglesia católica ortodoxa, la manera en como eran butizados o como se diga, y como se suponía eso dejaba una marca de por vida en el alma… sobre los santos y los milagros, una idea muy romántica a su gusto, algo en el interior de Draco protestó de manera avasallante sobre este supuesto Dios de amor y bondad, sí existía entonces como porqué su vida era una mierda.

— ¿Estás hablando en serio? ¿Dios?, dejar tu destino a la voluntad de un supuesto ser supremo que ya tiene la vida entera de la humanidad planeada me parece muy…muy cobarde, y mira de quien viene Granger; en vez de enfrentarse a su destino tener responsabilidad de su libre albedrío, yo que se—Draco soltó de manera enfática, disgustado por todo aquello, sin poder procesar muy bien el hecho de que inclusive Dios lo había olvidado al parecer.

Hermione continuó explicando que se requería fortaleza interna para tener fe ciega en un ser desconocido, y fue aquí cuando Draco entendió porque Lord Voldemort tenía seguidores como los tenía, porque le creían un Dios; porque le tenían fe ciega, aunándole aquello a las ansias de poder y riqueza, instintivamente se comenzó a apretar el antebrazo izquierdo.

Muchas mas cuestiones realizadas, hablaron de los milagros reconocidos en el mundo, que lógicamente se podrían explicar en el mundo mágico, así que apelé por un momento a su lado más lógico.

—Muy bien Granger haber el de la silla, en no se dónde, que les regresa la fertilidad a las mujeres infértiles, puede ser explicado muy lógicamente, la silla esta encantada alguna bruja la encantó o algo por el estilo, lo de que le regresan la vista a un ciego, también sabes que es fácil con un encantamiento, y lo de las lagrimas de sangre y eso, bueno, puedes crear fácilmente una ilusión—

—Bueno Malfoy, eso es muy cierto, pero también te olvidas de algo, los muggles no pueden ver magia, lo recuerdas, si todas las apariciones fueran hechas por magia, es decir estuvieran realizadas mediante algún tipo de hechizo, encantamiento, en general, los muggles no podrían verlas—

-Cierto—

-No pareces sorprenderte ni un poco—

-No—

-¿Por qué?—

-Porque si como tu dices ese benevolente y magnánimo Dios existe, ha sido muy injusto conmigo—

-Hmmm—

-Granger… ¿tu crees que ese Dios del que tu hablas sería capaz de hacer un milagro para mi?—mi pregunta la tomó por sorpresa—Digo no es como si yo necesitará uno en realidad—

-Esta noche cuando resé Malfoy, le pediré por ti—

Malfoy se inclino por completo sobre el escritorio, quedando solo a centímetros del rostro de la chica, logrando que de alguna manera Hermione quedara sorprendida por aquella cercanía, por esa invasión a su espacio personal, la chica emitió un pequeño chillido del susto.

Draco aspiró su aroma profundamente, mientras recordaba el evento en el baño aquella noche. Vainilla, pergamino, tinta y agua de rosas.

- ¿Es que siempre luchas por las causas perdidas?—preguntó él mientras la observaba directamente a los ojos, dejando entre ver un calor extraño para ella, algo que Hermione jamás había visto en sus ojos.

-No, no... No es eso—dijo la chica balbuceando un poco mientras intercalaba la mirada entre los ojos de Malfoy y sus labios. Esto estaba mal, y ella lo sabía, sin embargo su cuerpo no le estaba haciendo mucho caso a su cerebro en éste momento

-Entonces ¿que es?—el joven sonrió para ella, una sonrisa verdadera, no una sonrisa sarcástica, o burlona, una sonrisa que reflejaba la ironía de la situación en la que se encontraban.

- ¿Qué es que?—dijo la chica completamente distraída. Mientras Draco ensanchaba más su sonrisa.

La joven lo miró como poco a poco se paraba y se colocaba frente a ella, tomándola de los hombros, para que la Gryffindor abriera los ojos como platos, mientras sentía su latido ir más y más aprisa.

-Si rezas hoy por mi, pídele a tu Dios solamente una cosa Granger—dijo el chico con su voz baja—pídele que nuestro orgullo y vanidad queden fuera de éste salón de clases la próxima vez—

Hermione Granger miró estupefacta como Draco Malfoy salía del salón de clases, dejándola ahí con un sin fin de preguntas en su mente, surcando una a una, dándose cuenta poco a poco que esa era la primera vez que Draco Malfoy la careaba verbalmente sin insultarla siquiera.

Ese día, en el aula vacía del tercer piso, algo más allá de sus entendimientos tomó forma, un milagro que ninguno de los dos esperaría en sus vidas, mucho menos Draco Malfoy; y sin embargo ambos dos eran merecedores de aquel sentimiento que los mantenía al filo del abismo, listos para lanzarse y volar, porque de alguna manera sabían que volarían.

...

Su pelo estaba enmarañado en mis manos, y sus labios estaban en mi pecho y bajando, torturándome lentamente, matándome de pasión, sintiendo como esa electricidad recorría todo mi cuerpo, poco a poco llego hasta mi vientre y pude sentir su respiración agitada y el calor de sus labios cuando comenzó suavemente a besar gentilmente mi pene, era una sensación calida, no era algo errático como lo había sido con otras chicas antes, esto era distinto, cuando la tome de su cabeza de manera delicada la dirigí hasta mis labios y la bese apasionadamente, me estaba perdiendo en ellos, poco a poco fui acariciando y besando cada rincón de su piel, su cuello, su espalda que tanto me gusta, su senos, su vientre de paloma, y su voz como agua clara diciendo mi nombre en un gemido de placer, poco a poco comencé a penetrarla, ella arrugaba las sabanas de seda verde con sus manos, esto es lento, sentía como lentamente iba haciendo mía su esencia, su ser, toda su alma, después de todo esta era su primera vez…Estaba deliciosamente estrecha, sentí un poco de dolor al penetrarla por completo y pude escuchar un pequeño quejido, y ella poco a poco se aferraba a mi espalda, viéndome profundamente a los ojos, diciéndome que me amaba, y yo estaba embriagado en su perfume en su sudor, en su tacto, en su sexo, en ella misma, sepultando mi corazón entre sus piernas, cuando comencé a sentir la serie de descargas eléctricas, sabía lo que significaba, esté sin duda será por mucho el mejor orgasmo que iba a tener en toda mi vida, de pronto mi voz ronca comenzó a escaparse a manera de gemidos, y al ver sus ojos envueltos en placer, me dio mayor satisfacción, ella lo disfrutaba igual que yo, un ultimo gemido de parte de los dos…

Draco Malfoy despertó de manera abrupta y sintiendo una serie de descargas eléctricas en sus músculos, extendiéndose desde su centro a todo su cuerpo, parecidas a un orgasmo, "merlín esto no es posible, ¿de verdad?, un sueño húmedo".

Draco, hacía més de 4 años que no tenía uno, y de todas las personas del mundo precisamente tenía que haber sido "ella" la protagonista; su subconsciente le estaba traicionando de una manera terrible. No pudo ser otra mujer, incluso Parkinson hubiera sido agradable a este nivel para él, todas menos "ella", se levante de la cama, procurando no alertar a sus amigos, ya que estaba totalmente húmeda y manchada, envió las sabanas a la lavandería y mágicamente aparecieron otras… se acosté unos segundo y vio que hora era invocando un Tempus con su varita, las 4:00 de la madrugada…intentó volver a dormir pero no podía, lo único a lo que su mente lo regresaba era a esa imagen de Granger desnuda debajo de su cuerpo, de sus besos, de sus caricias…esto era mas de lo que podía manejar para un día…entonces recordó lo que podía ayudar a tranquilizarse.

En su cajón de noche, había un caracol musical que su madre le había regalado cuando niño, abrió el cajón que estaba al lado de su cama y escucheó la melodía y poco a poco fue conciliando el sueño una vez más, hasta quedar profundamente dormido, hipnotizado por la melodía, y por ese aroma que poco a poco embriagaba sus sentidos, vainilla.