Ningún personaje de HTTYD me pertenece

Esta historia no fue hecha con fines de lucro, es solo para entretener

CAP. 9 Propuesta

POV HIPO-

Respiré de nuevo de forma profunda mientras nos subíamos al autobús juntos. Sentía que en cualquier momento podría escupir mi corazón de todos los nervios que tengo en mi interior. Volteé a verla y me sonrió, mientras comenzaba a hablarme del entrenamiento que había tenido ayer en el equipo de hockey, me mantuve atento y después de un rato pude relajarme un poco.

La conversación incluso nos llevó a hablar cuando éramos más chicos y vivíamos en Berk. Me di cuenta que se puso un poco nervosa por eso y sin duda sus ojos tomaron un aire soñador, con las mejillas sonrojadas, esquivaba de vez en vez mi mirada, yo no entendía su actitud. Pronto cambiamos de tema y pude ver que se tranquilizó un poco, ¿A qué se debía ese cambio?, me encogí de hombros, tal vez solo era mi imaginación.

Llegamos a tiempo al encuentro y nos sentamos uno al lado del otro para ver el partido. Podía detectar fácilmente el perfume que llevaba, la ropa holgada con la camisa del equipo le sentaba bien, pude notar como algunos chicos nos observaban, no le quise dar importancia y continué hablando con ella, hasta que comenzó el partido.

Fue la primera anotación y Aleyna, emocionada, se colgó de mi cuello mientras gritaba de alegría, yo me sonrojé un poco por el acto pero no dije nada y le seguí en la celebración, eso siguió pasando la mayoría de las veces en cada anotación y con cada falta podía verla gritar ciertas palabras que no pensé que ella pudiera decir, algo que me causaba mucha gracia.

Una vez finalizado el partido decidimos ir a comer algo, esta vez fui yo quien dije que pagaría, luego de insistir un poco, logré que aceptara. Ya que le mencioné un lugar cercano decidimos ir a pie, sus cortos cabellos se movían con el viento, era ondulado y eso lograba que su cara se viera un poco más redonda de lo que era, sus ojos color miel tenían cierto destello que no lograba reconocer. En un algún momento me tomo del brazo y seguía contándome diferentes cosas, como su primera anotación siendo capitana, sus películas favoritas, entre otras cosas, a pesar que en un principio no entendía su trato tan familiar me terminé acostumbrando, tal vez simplemente así era su personalidad, aunque eso no evitaba que ese leve sonrojo en mis mejillas no se fuera.

Me soltó del brazo y me tomó de la mano mientras comenzaba a avanzar caminando hacia atrás, sin apartar su mirada. Sus manos eran cálidas. Ella sonreía ampliamente, parecía como si tuviera mucho tiempo sin hacerlo de esa manera.

— Sabes Hipo, eres muy lindo.— no me soltó de la mano y se acercó de improvisto a mi cara mientras lo decía.

Seguramente el semáforo en rojo nunca podría estar de un color más intenso que el mío cuando me dijo eso tan cerca de mi rostro.

— Algunas veces llegué a invitar a los chicos al igual que a ti y siempre terminaban besándome o intentando hacer algo conmigo al poco rato, al parecer no tengo buen ojo para los chicos y siempre invito o atraigo a patanes.

Yo sabía sin saber que decir, ella continuó hablando.

— Contigo, eso nunca podría pasarme por la mente... así que, espero que esto siga repitiéndose, al menos hasta que me gradué, ¿Puedo pedirte eso?

— Esto es muy repentino.— dije como pude, sílaba por sílaba, con mi mano libre me rasqué la nuca.

— Por supuesto que... no tienes que sentirte obligado aceptar.— me soltó de la mano, al parecer se acababa de dar cuenta de eso.

Ella también estaba sonrojada, me pregunté si acaso podría escuchar a mi corazón queriendo salir de mi pecho. Últimamente me pasaban muchas emociones.

— No podría negarme, ha sido divertido.

Fue la única frase que pude articular una vez recobré el aliento de la impresión. Aleyna volvió a sonreír y se puso a mi derecha. Cambiamos de conversación y llegamos al lugar, ya estaba el crepúsculo cuando terminamos de comer.

— Te acompaño a tu casa.

Parecía un poco sorprendida por el ofrecimiento, pero aceptó. Ella vivía al lado contrario, pero no me importó, me di cuenta que de alguna manera estaba alargando aún más el tiempo con ella, ¿Por qué sería? mientras hablábamos note que ella en ningún momento dejaba de mirarme a los ojos y en medio del camino me dijo otro cumplido.

— Tus ojos me recuerdan al bosque, son de un color muy bonito.

— Gracias.

Continuó observándome, con sus grandes ojos miel. Suspiró, de forma larga, no entendí esa acción. Después de eso continuamos hablando de diferentes cosas, hasta que llegamos a su casa y me bajé con ella. Al estar frente a su casa me despedí, pero ella de nuevo me detuvo, tomándome de la mano.

— Hipo, esto fue una cita.

Luego de eso pude sentir sus labios en mi mejilla, yo no entendía nada, ella había dicho que quería que fuéramos amigos, además, ¿Eso significaba entonces que yo le gustaba?, ella al ver mi cara de confusión soltó una pequeña risa.

— Estoy segura que si te haya dicho que lo era nunca hubieras aceptado mi invitación, ¿Verdad?

— ¿Querías invitarme?, ¿Por qué?

— Porque siento que eres un chico que vale mucho la pena... la verdad es que me impresionó un poco que me evitarás o es que me volví creída al tener a tantas personas queriendo hablar conmigo o ligar. El punto es que... ahora fue mejor de lo que esperaba y quisiera que lo pensaras.

Yo parpadeé varias veces, sin entender nada, ladeé un poco la cabeza y ella al ver mi cara de estupefacción volvió a hablar.

— Quiero que volvamos a vernos y que me des una oportunidad, de eso estoy hablando Hipo, se que sonará loco y que no tiene sentido pero es la verdad, siento que... podríamos divertirnos más a que si solo vamos como amigos.

Seguramente si haya abierto la boca habría balbuceado como un tonto. Lo que estaba sucediendo definitivamente parecía irreal, cualquiera diría, incluso yo lo pensé; que el ex- compañero de Astrid era el que estaba interesado de otra manera en mi amiga, pero ahora resultaba que era al revés, la capitana, por la cual seguramente todos creían que lo había hecho por lástima o última opción, en realidad lo hizo con toda alevosía para darme esa proposición.

— Podrías salir con cualquier chico, por lo que se, le gustas a muchos...— no es como si mi mente pudiera cuadrar bien los pensamientos en ese momento.

— Hagamos esto, si en las próximas semanas logro que te interese de esa manera saldrás conmigo de aquí a que me gradué, sino, no te insistiré y quedaremos como amigos, ¿Eso te parece bien?

— Ni siquiera estoy seguro de poder responderte a eso ahora.

— Lo siento, si fue así de repentino— acomodó uno de sus mechones detrás de la oreja y volvió a mirarme.— ¿Podrás contestarme el lunes o martes?

— Yo... el miércoles te lo diré.

— Me gusta tu forma de ser Hipo, eres un chico amable y buena persona. Tal vez me apresuré, estoy en mi último año y no me quiero ir a Estocolmo pensando en que pude haberlo intentado.

— ¿Realmente me ves de esa forma? digo... ¿Yo realmente te gusto de alguna manera?

Mantuve su mirada, mientras aguantaba la respiración. ella se sonrojó un poco.

— Cuando vivíamos en Berk realmente consideré tu propuesta, eras tan bueno en el hockey, en un principio te envidiaba un poco, pero luego de ver tu empeño y talento me fui fijando en ti, cuando te ibas a ir y me dijiste eso, me sentí feliz.

¿Yo también le gustaba en aquel entonces?, ¿Cómo era eso posible?, ella continuó.

— Tal vez era el hecho de tener dos años más que tu lo que me detuvo, además que tu padre era mi entrenador y me moría de la vergüenza, pensaba, "cuando los dos seamos más grandes", realmente quería mantener mi promesa, pero mi primer año aquí fue tan cambiante, pensé que tal vez simplemente era un sentimiento de niña que lo olvidaría y el hecho que me evitaras me rompió un poco el corazón.

Ella hizo un pequeño puchero mientras me veía con un poco de reproche en su mirada.

— Tuve citas con varios chicos, pero no formalicé nada por las cosas que ya te dije y cuando menos me di cuenta ya estaba en último año, ya tenía una posible beca que podría obtener en Estocolmo si continuaba en el hockey, no quería irme sin decírtelo.

Pude notar en sus ojos una lágrimas que amenazaban por salir, sus manos las tenía entrelazadas, las apretaba un poco, seguramente de nervios, yo solo escuchaba, no podía articular palabra.

— Pensé en que al menos podría intentarlo y que así podría dejar salir estos sentimientos que aun tengo en mi interior. Es mi primera confesión, perdona si soy muy pesada, solo quería explicarte, ya que parece que no lo puedes asimilar.

"Primera confesión", precisamente la chica más popular y guapa de la escuela, quien tenía varios pretendientes y además, quien fue mi amor platónico cuando vivía en Berk. Parecía que el pasado empezaba a regresar a mí y de forma muy rápida.

— Si lo entiendo... el miércoles te daré una respuesta. Gracias por invitarme.

Nos dimos un abrazo como despedida y entró a su casa. Me fui casi como un robot hasta la parada del autobús y subí de la misma manera, ya había anochecido. Tenía dudas, lo cierto era que lo de Aleyna fue por varios años y mi repentino cambio a Visby hizo que yo le hiciera prometer aquello, pero nunca pensé que lo haya tomado enserio en algún momento y que eso aún estuviera en ella hasta ahora.

No era lo mismo que con Camicazi y volví a recordar la razón por la que no seguí dudando con lo respecto a ella...

La cabellera rubia y los ojos azules de Astrid se plantaron en mi pensamiento, ante la mirada color miel y los cabellos castaños y cortos de Aleyna. Me revolví el cabello, pensando en que eso podría alejar esos pensamientos tan confusos.

Suspiré profundamente y llegué rápido a mi casa, donde cerré la puerta del cuarto, Thootless al parecer estaba feliz luego de no verme en todo el día, comencé a jugar con él un poco para intentar alejar todo lo que rondaba por mi cabeza. ¿Por qué me tenía que pasar esto con dos chicas que me gustaban antes?,¿Y en tan corto periodo de tiempo?

La verdad nunca pensé que Aleyna alguna vez haya sentido algo por mí y que, al igual que yo, pensará que tal vez cuando creciéramos podrían cambiar las cosas entre nosotros, curioso que todo esto se mesclara con mi reciente amistad con Astrid.

Tal vez si volvía a hablar con Astrid podría tomar una decisión...

OOoOooOoOo

Agradecí que al despertar fuera domingo y no lunes, me bañé y cambié. Mi padre de nuevo se había ido al trabajo antes de que yo despertara, algo que no era nuevo para mí y como siempre, el era la última opción a consultar y más ahora con mis dilemas acerca de las chicas. Luego de desayunar algo ligero le puse una correa a Thootless para que me acompañara a la casa de los tíos de Astrid.

Toque la puerta y luego de decirle a su tío que era un amigo de Astrid le hablaron y ella bajo, al parecer también tenía poco de haberse levantado, le dije que tenía algo que contarle y al ver a Thootles fue por Stormfly para salir conmigo a caminar un poco.

Ella no insistió al principio y comenzó a hablarme del enfrentamiento de Arvid, al parecer, luego de ver la pelea; la cual ganó, la invitó a ir a comer con su familia para celebrar, sus padres la reconocieron y pudieron divertirse hablando de cuando iban juntos al Kick Boxing, ellos la trajeron a su casa luego de eso, por lo que al parecer no pasado nada que la tuviera inquieta como a mí, seguramente notó que yo realmente estaba turbado, nos sentamos en aquel parque donde la primera vez que nos conocimos, Thootless le había roto el botón de su aparato auditivo.

— Dime Romeo, ¿Otra vez tienes dilemas amorosos?.— dijo medio riendo.

Yo me sonrojé hasta las orejas y ella rió un poco mientras nos sentábamos en los columpios y dejábamos a nuestras mascotas jugar.

— ¿Que voy a hacer contigo Hipo? tal vez una bolsa en tu cabeza podría espantar definitivamente a las chicas.

A pesar de que quería molestarme, sabía que lo hacía para que me relajara.

— Habla ya y cuéntame que paso.

Asentí y tome aire para explicar todo desde que conocía a Aleyna en Berk. Astrid comenzó a fingir que comía palomitas de aire, lo cual logró que yo pudiera soltarme un poco más y no preocuparme, sabía que podía confiar en ella y que me escucharía. Antes de continuar le agradecí y ella como siempre me dio un leve golpe en el hombro, lo que logró que extrañamente mi corazón se acelerara un poco...

OOoOooOoOo

¿Qué les pareció? ¿Qué piensan que pasará ahora? Sé que los sorprendí 7w7 jaja, me prometí actualizar antes de los dos meses y lo logré, solo mes y medio! xD Ademas la ultima parte dio señales 7w7

En fin, espero saber que piensan de este nuevo giro y que no odien a Aleyna, al menos no le robo un beso en la boca como Camicazi jeje, segun yo ya les conteste a los demás sus comentarios, solo me faltaron estas personitas:

Yahab: La verdadera pregunta es ahora xD

alwayshiccstrid: Jaja así pasa y te sientes ignorado, pero suelo contestar los más posibles ;) Sabía que todos pensarían eso, ¿Qué tal ahora?, no sean malos con ella, es solo una chica enamorada (?)

fanatico z: Demasiado! y ahora la más guapa se le declara, es un heartbreaker ese Hipo xD, claro que habrá, ellos serán la pareja principal :3, la historia es de cómo se van haciendo mejores amigos, como se hacen novios y los problemas que tiene Hipo para que los papás de Astrid lo acepten n.n

ESTOY MUY FELIZ! Con solo 9 capítulos y un prólogo, esta historia tiene mas de 11,000 visitas y 66 favoritos, además, ya pasa de los 100 comentarios, mi otra historia de HTTYD solo tiene 40 favoritos, 173 comentarios y 15,000 lectuas, Y CON ESA YA LLEVO 20 CAPÍTULOS! de verdad les agradezco enormemente sus comentarios, lecturas y favoritos, seguiré dando lo mejor de mí :D

NOS LEEMOS!