Sea within a sea
Tuvo que aceptar que su dolor no justificaba lo que había hecho. Lo había usado como una gran excusa, echándolo en cara siempre. Se convirtió en eso que tanto odiaba, en un victimario con máscara de mártir. ¿Hasta cuándo sus heridas iban a seguir marcando su destino? Se vio reflejado en la triste figura de Madara, decadente y patética. Un demente que buscaba en un mundo ilusorio la cura de su sufrimiento, otro más que quería escapar de la realidad. Él, sin embargo, no quería eso. Odiaba la mentira. Sabía que se engañaba pensando que su destino estaba atado a la oscuridad, después de todo estaba en el mismo camino que todos los demás. No había nada de especial en su sufrimiento.
