Un amor heredado
N/A: aquí está el siguiente cap, espero les guste y lo disfruten.
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Resolviendo un misterio
Beta: Krissia Sánchez Alvarado.
Al siguiente día, Harry y Draco están nuevamente en el despacho de Tom, por suerte es día de ir a Hogsmeade y no tienen que preocuparse por las clases; pero Tom, tiene muchas dudas, no solo con respecto a la maldición que padecen el par de jóvenes también con su pupilo.
-Disculpa Nyx...- la muñeca miro a Tom indicando que continuase- ¿crees que yo te pueda hacer algunas preguntas?- solicito e profesor con voz amable.
-Solo si Harry está de acuerdo en eso- respondió la muñeca con confianza.
-Claro, responde las preguntas que te haga Tom- concedió el moreno.
-Muy bien, tú debes de saber por qué Harry habla parsel ¿o me equivoco? Porque hasta donde se solo los descendientes directos de Salazar Slytherin pueden hablarlo-. Dijo el profesor de DCAO.
-Eso es porque Harry también desciende de Salazar, solo que él no es de la rama principal, o no desciende del heredero principal-. Respondió Nyx con seguridad.
-Por eso el sobrero seleccionador me quería poner e Slytherin porque desciendo de él-exclamo Potter.
-Quizás sí quizás no- le cortó Nyx- así como desciendes de Salazar Slytherin, tienes líneas de sangre que te unen a Godric Gryffindor, por lo tanto siempre estarás liado a ambos, por eso siempre tienes conflictos y dudas, ya que las peleas de tus antepasados están en tu sangre, pero puedo decir que cada persona tiene un poco de cada mago antiguo, ya que siempre con el pasar de los años se van perdiendo los herederos directos de sangre con las mezclas entre los magos- explico la muñeca de porcelana mirando a Tom Ryddle con una sonrisa.
-¿O sea que soy de los pocos herederos directos que quedan?-. Pregunto el profesor de DCAO.
-Hay más, pero eres el primero que conozco personalmente-. Respondió Nyx sonriendo ligeramente con su voz.
Hermione caminaba distraídamente por las calles repletas de nieve de Hogsmeade, la navidad se estaba acercando y extrañaba pasar tiempo con sus amigos, pero comprendía que ahora ellos tenían a esa persona especial en sus brazos y no podían descuidarlas. Suspiro pesadamente, y pensar que ella estuvo cerca de tenerla, o al menos eso es lo que ella creía, realmente se sentía algo deprimida con lo que respecta a Pansy Parkinson, pero lo superaría nada como ir a la librería del pueblo como primer pasó. Iba tan ensimismada en su nuevo libro que no se dio cuenta de la persona que se acercaba a ella ocasionando un choque que causo que Hermione callera al suelo sentada.
-Disculpa, no veía por donde iba- dijo el hombre extendiéndole la mano a Hermione.
-Somos dos, estaba distraída con mi libro, así que también le pido disculpas- sonrió Hermione amablemente, pero noto que el joven la miraba de una forma extraña con cierta incredulidad y no comprendía porqué, ¿acaso tenía algo en el rostro?
-¿Los cuentos de Beedle el Bardo?- pregunto el chico curioso.
Hermione rio suavemente.- Sí, soy hija de muggles y solo conozco los cuentos de ellos, por lo que me pareció interesante leer un libro de cuentos escrito por un mago-. Respondió la castaña.
-No sé si te gustaría, pero ¿quisieras ir por una cerveza de mantequilla? Yo invito- murmuro tímida y rápidamente el joven.
Ante ese ofrecimiento Hermione se sintió algo extrañada, ya que no solían invitarla a ningún sitio, y el joven era muy guapo, al menos para ella; tenía la vaga idea de haberlo visto en algún lado, pero ya recordaría, en donde después-por supuesto-. Acepto la chica encantada.- por cierto, soy Hermione Granger- se presentó repentinamente.
-Yo soy Viktor Krum, es un gusto-. Hermione le sonrió tiernamente y camino junto al joven por la cerveza de mantequilla.
El joven a Hermione le pareció encantador, la escuchaba hablar sin mostrar molestia alguna, y al parecer encantado con Hermione. Tenían rato paseando por el pueblo, pero Hermione noto que el chico al parecer se ocultaba de la gente.- vamos Hermione, como no se va a ocultar, está contigo después de todo, la chica nerd y fea de Hogwarts- se deprimió mostrándolo un poco en su expresión.
-No me oculto por eso- aclaro Viktor y Hermione lo miro a presurosamente muy sonrojada y avergonzada, descubriendo que su pensamiento lo había dicho en voz alta.- y de fea nada, eres una chica muy hermosa-. Alago el chico algo tímido pero directo.
-Yo…-
-HERMIONE-. Escucho la Gryffindor que la llamaban a su espalda, reconociendo la voz de Ron.
-¿Qué sucede?-. Pregunto la castaña una vez que Ron estuvo cerca de ella junto con Blaise.
-¡ESCUCHASTE! ¡ESCUCHASTE!- gritaba un sonrojado histérico y emocionado Ronald Weasley.
-Explícate de una vez- pidió la chica con el ceño fruncido.
-Dicen que han visto a Vik…tor…Krum- pronuncio lentamente el nombre notando quien estaba detrás de Hermione. Blaise bufo en disconformidad.
-¿Quién?-. Pregunto la chica frunciendo el ceño, confundida.
-POR MERLIN- chillo indignado Ron.
-Escucha Hermione, creo que mejor me voy- dijo Viktor algo apenado-por eso no quería que me vieran, y cuando encuentro una chica inteligente y bonita que no sabe quién soy me echan a perder el plan- pensó con amargura Krum girándose y caminando para alejarse de los chico.
-Espera- llamo Hermione a Krum alcanzándolo y tomándolo de la mano- ¿Por qué te vas?- cuestiono algo triste por el rechazo.
-Es que…- el búlgaro no sabía muy bien cómo explicarse.
-¡Hermione! ¡Hermione! Él es… él es Viktor Krum- señalo Ron al chico junto a Hermione.
-Sé que es Viktor Krum-le informo la chica frunciendo el ceño. Viktor miro a Hermione entre sorprendido y molesto.- ¿pero qué tiene que ver con lo que me ibas a contar?- preguntó la chica, haciendo que el rostro de Viktor se relajara, cosa que Blaise noto, haciendo que su cabeza comenzara a maquinar algún plan.
-Esto… es… interesante-comento Blaise- al fin veo a la sabelotodo Hermione Granger sin tener idea de algo- Hermione se sonrojo por ese comentario, a su parecer ofensivo, y Viktor frunció el ceño y se acercó al moreno Slytherin.
-¿Qué hay de malo en que no sepa quién soy? Para mí eso es sensacional, no tener una mocosa cazadora de fama y fortuna pegada a mí como lapa, al fin conozco a alguien con cerebro y belleza- la defendió el búlgaro haciendo que la chica se enterneciera.
Blaise sonrió con suficiencia y dijo.- no te ofendas se lo digo con cariño, después de todo llevo años conociéndola, y en este tiempo que la he tratado no había descubierto algo que ella no supiera, solo era un inocente comentario- contrarresto el moreno- además no veo por qué deba afectarte- le espeto con una sonrisa maliciosa y picara.
-Hermione, él es el buscador de la selección Nacional de Bulgaria- exclamo Ron a Hermione que al parecer no salía de su sorpresa ver que alguien quien acababa de conocer la defendía.
-Yo… no sabía- mascullo la chica con un poco de pena.
-¡Pero si siempre te hablo de él!- replico Ron mirando acusadoramente a su amiga.
-Disculpa Ron, pero cuando comienzas a hablar de Quidditch me desconecto, y me centro en mis actividades escolares-le explico apenada la chica ganándose una mirada de reproche por parte de Ron.
-Como sea- atajo Blaise pasando de Viktor para acercarse a su pareja y tirar de su mano para llevárselo- ya viste a Viktor Krum y toda esa cháchara de antes, ahora atenderás a TU NOVIO mientras el señor Krum conquista a la linda Gryffindor Hermione Granger, que les aproveche-. Se despidió Blaise viendo a Hermione y Viktor que estaban algo sonrojados mientras arrastraba a un enfurruñado Ron que solo murmuraba cosas como "falta de atención" y "ignorar a tus amigos cuando hablan".
-Yo… no sabía que fueras alguien importante en el Quidittch, mis disculpas-comento la chica algo avergonzada.- creo que deberé informarme más sobre el Quidittch en el futuro.
-No es necesario que hagas eso, yo puedo contarte- ofreció el buscador amablemente.
-Me gusta obtener nueva información- expresó sonriendo la chica.
-¿Te molestaría que fuera en un lugar menos concurrido? Me molesta que anden viéndome como si fuese un dios o algo-pidió Viktor algo sonrojado.
-Sé dónde podemos ir, vamos- dijo Hermione tomando la mano del chico y guiándolo cerca de los terrenos de la casa de los gritos.
Lo que no sabía Hermione es que era seguida por una chica, específicamente por Pansy Parkinson- estúpida, tan rápido me remplazas.
-Deberías hacer lo mismo- susurró una voz a sus espaldas sobresaltado a la Slytherin sacándole un pequeño gritito.
-Disculpa, no fue mi intención asustarte.
-Sí, como sea ¿te conozco?-. Pregunto con una ceja alzada y brazos cruzados.
-¡Auch! Eso dolió en el ego- exclamo el chico tocándose un costado con ambas manos como si realmente la pregunta de Pansy le hubiese herido.
-Ja, ja, ja- rio sarcásticamente- muy gracioso, si no tienes otras intenciones aparte de estorbar, lárgate- gruño la chica alejándose del chico, pero éste la siguió.
-La verdad es que quería platicar contigo- aclaro el desconocido.
-Vaya, ¿y quién dijo que yo quisiera participar en dicha conversación?- siseó la castaña con saña.
-Nadie, pero creí…-
-Sabes que, piérdete o muerte, como mejor te parezca pero DE-JA-ME- corto la chica.
-Por qué no una tercera opción… como: acompaña a Pansy Parkinson a donde sea que vaya hasta que quiera hablar contigo o te fría los huevos a hechizos-. Dijo el chico con una sonrisa.
-Debes ser de Hufflepuff para no entender las malditas directas, además ¿no que los caballeros no decían palabrotas en frente de una dama?- se enfurruño a Slytherin.
-Sí, soy de Hufflepuff, sí entiendo las indirectas solo que no te quiero hacer caso, y respondiendo a tu pregunta, no veo a ninguna dama por aquí- se mofo el chico con sorna.
Pansy paro en seco y giro mirando a la cara del chico, descubriendo que estaba muy cerca, pero no por eso se dejaría intimidar- escucha, primero no quiero hablar contigo, segundo me tienes hasta los ovarios, y tercero soy una dama, así que desaparece de una puta vez quien quiera que seas-. Termino Pansy algo agitada debido a la rabia que sentía.
-Oye cálmate, no es para que te alteres tanto, solo quería ser agradable contigo…- comento el chico haciendo puchero
-Pues fallaste- acoto la Slytherin.
-… Como sea, es solo que escuche lo que te dejó Hermione y pensé que querrías algún consuelo o algo, por cierto soy Cedric Diggory, grábatelo en tu cabeza hueca- se burló el Hufflepuff con aires de grandeza.
Pansy mordió su labio tratando de calmarse pero fallando debido a que su puño se estrelló en el rostro del chico- eres un maldito bastardo ¿acaso eres una maldita puta? Si no lo eres no vengas con esa mierda de "pensé que querías algún consuelo" y si te parezco una jodida dama o no es tu problema pero esa no es forma de tratar a alguien, desgraciado bastardo, infeliz, así que de una te digo déjame en paz- soltó Pansy furiosa- ¡NO SOY CABEZA HUECA! ¡Y NO ES TU PUTO PROBLEMA LO QUE HAYA PASADO ENTRE GRANGER Y YO!- a medida que iba hablando los ojos de Pansy se fueron llenando de lágrimas hasta que ya no pudo más y las derramo cayendo de rodillas en la nieve importándole muy poco si se enfermaba o no, para algo estaba Pomfrey en la escuela. Cuando quiso darse cuenta, Cedric la abrazaba mientras la arrullaba.
-Joder, sí que pegas duro-. Dijo el chico una vez que Pansy se hubiera calmado para aligerar el ambiente.
-Eso te ganas si insultas a una temperamental Slytherin- suspiro Pansy sin ánimos.
-Solo quería que explotaras para que te desahogaras, pero nunca pensé que me golpearías- le explico Cedric ayudándola a ponerse de pie.
-Pues lo conseguiste, además ¿Por qué crees que nadie se mete conmigo? Cuando me hacen enojar no veo a quien para golpear.
-Lo note, sabes mi madre siempre dice que las penas del corazón son mejores acompañadas de chocolate- susurro el más alto.
-Tienes razón y como eres el de la grandiosa idea tú pagas los chocolates-.
-Está bien, pero solo si puedo comerlos contigo- impuso el castaño claro.
-Ya que- suspiro con una risa resignada- camina idiota.
-Sí, si como quieras cabeza hueca.
Y Pansy sonrió débilmente, al menos había lavado un poco las heridas de su corazón, de una forma extraña, pero que más daba.
-No entiendo, y después se queja porque no la escucho, siempre es así "que si tener listo el ensayo de treinta centímetros para transformaciones" "estudien más" ¿sabes? Yo siempre la escucho, pero cuando yo decido contarle de mi deporte favorito me ignora, no es justo Blaise no es…- las quejas de Ron fueron calladas por los labios de Blaise.
-Ahora que tengo tu atención podrías, no sé, ¿dejar de quejarte de Granger?- bufo el moreno cansado de tanta perorata.
-Pero… es que me ignoro- mascullo con un puchero adorable el pelirrojo.
-Y ahora tú haces lo miso conmigo- reclamo Blaise cruzado de brazos ganándose un nuevo puchero de Ron, Blaise sin poder contenerse se inclinó hacia la cara de su pelirrojo novio y mordió suavemente el labio de abajo ganándose un gemido sensual del pelirrojo, el Slytherin aprovecho la abertura para deslizar su sedosa lengua dentro de la cavidad bucal del Weasley, causando estremecimientos en el cuerpo del Gryffindor quien decidió participar en tan húmedo beso. Cuando se separaron, se miraron a los ojos y se sonrieron.
-Así está mejor-susurro Blaise sobre los labios del pecoso chico.
-Sabes, aun no me acostumbro a que metas tu lengua en mi boca- mascullo Ron todo colorado.
-¿Qué? es un beso francés-. Dijo el Slytherin rodando los ojos.
-Bueno, metes tu lengua en mi boca- repitió el Gryffindor aún más rojo.
-Sabes eres un inocentón de campeonato- se burló el moreno con una mirada picara.
-Discúlpeme usted por no andar de promiscuo- protesto Ron con molestia.
-Sabes que no quise decir eso.
-¿Y que querías decir entonces?- le cortó rápidamente Weasley.
-Nada en especial, solo fue un comentario inocente- se defendió un poco nervioso.
-Pues tú no tienes nada de inocente- le espeto el chico al Slytherin.
-Pero que dices, yo aún conservo mi inocencia- salto el moreno dejando su punto en claro.
-Si claro, todo Hogwarts sabe que eras un puto… ¿Por qué has dejado de serlo verdad?-. Pregunto con los ojos entrecerrados el Gryffindor mirando acusadoramente al Slytherin.
-Puede que haya tenido un pasado lleno de desvergüenzas, pero cuando voy en serio soy fiel Ronald Weasley- replico el moreno acercándose al cuerpo de su compañero.
-Más te vale porque si no…- finalizo el pelirrojo moviendo sus dedos en forma de tijeras.
Blaise solo miro horrorizado al pelirrojo -¿no te atreverías? ¿Verdad?... Ron.
-Pues ve y ponte de puto para que puedas averiguarlo- dijo el pelirrojo andando por las calles blancas de Hogsmeade con las manos en los bolsillos de su abrigo.
A Blaise lo recorrió un escalofrió algo desagradable por el cuerpo y corrió para alcanzar a Ron.
En eso se encontraron con Theodore y Neville que estaba tomados de la mano.
-Hola Ron, Blaise- saludo Neville con una sonrisa.
-Vaya, vaya no has perdido el tiempo Theo- comento Blaise con una mirada picara causando que Neville se sonrojara.
-¿Para dónde van?- pregunto el pelirrojo a la pareja.
-A la taberna de mándame Rosmerta- respondió Neville tímidamente.
-¿Qué les parece si vamos los cuatros?- pregunto Blaise efusivamente.
-Claro, será divertido- dijo Theodore con una sonrisa sínica.
-Qué demonio acabo de invocar- pensó Blaise mirando algo preocupado a su amigo.
Los chicos caminaban hacia la taberna de Madame Rosmerta y cuando entraron se encontraron con Harry y Draco que eran acompañados por un rubio muy parecido a Draco.
-¿Ese es el abuelo de Draco?- pregunto Ron a sus acompañantes mientras se sentaban en una mesa algo apartada de los prometidos, pero en un ángulo en que pudiesen verlos.
-Si- respondió secamente Blaise.
Harry y Draco caminaban por Hogsmeade cuando se encontraron con el abuelo del rubio y este sonriendo lo invito a una cerveza junto a Harry, revelándoles que ese era el motivo de su visita, hablar con su nieto y su prometido. Al principio la situación era algo incomoda pero poco a poco comenzaron a fluir las conversaciones hasta que ya estaban algo más relajados, pero Harry notaba algo extraño a Draco, estaba algo distante, ni siquiera lo miraba al rostro, y cuando normalmente se sentaban muy juntos en ese momentos estaban a frente a frente, además tampoco dejo que le invitara la cerveza de mantequilla o cualquier cosa que el rubio quisiera.
-¿Está todo bien?- pregunto Abraxas a Harry cuando Draco se levantó de la mesa para ir al baño, pero Harry sabía que Draco no regresaría con ellos, lo vio en su mirada, estaba huyendo.
-Ni siquiera yo lo se señor- murmuro por lo bajo el de lentes sin dejar el tono formal.
-Por favor deja lo de señor, me siento más viejo de lo que soy, puedes llamarme por mi nombre- le pidió el mayor con amabilidad.
-Muy bien, Abraxas, no sé cómo están las cosas, Draco ha estado muy extraño desde esta mañana, algo distante conmigo y cuando llegamos a Hogsmeade, incluso le propuse que pasásemos tiempo cada uno con sus amigos por separado para darle su espacio si era eso lo que le estaba molestando, pero creo que se enojó más- le conto Harry al rubio con confidencialidad.
-Si prácticamente le dijiste que no querías pasar la tarde con él- señalo Abraxas mirando a Harry y meneando la cabeza.
-Oh, lo dije por eso, lo vi en su mirada, no quiere estar conmigo, y ya me he partido la cabeza pensando por qué y no se me ocurre nada, estoy algo preocupado, ¿y si ya no quiere estar conmigo?- soltó Harry más para sí mismo.
-Dale su espacio, mi nieto solo necesita pensar un poco las cosas, después de todo aún son algo jóvenes, y más si es algo arreglado- le aconsejo Abraxas palmeándole la espalda.
-Arreglado o no, sé que nuestro destino es estar juntos, sabe he llegado a enamorarme de él, a pesar que a veces se porta como un cabronazo, incluso comenzó a gustarme esa forma graciosa de arrugar la nariz cuando le disgusta algo, o su sonrisa de capullo, pero lo que más me gusta son sus ojos, esos ojos plata que me miran enamorados, pero esa mirada ya no sé si está ahí, Draco ni siquiera me ha mirado al rostro- refunfuña el azabache haciendo puchero.
-Hijo, no sé qué decirte, me sorprenden tus palabras, jamás pensé que llegasen a congeniar, pero me alegra haberme equivocado- rio el rubio suavemente- pero si el estar juntos es su destino como dices, eso es algo que decidirá el tiempo, ahora por que no vas a hablar con los jóvenes de aquella mesa que no dejan de mirarnos desde que llegaron, yo mientras hablare con un viejo compañero de escuela- dijo Abraxas con una extraña mueca, después de todo no acostumbraba a sonreír, pero Harry agradeció el gesto.
-Vaya, vaya, así que ya has terminado de reprender a mi pupilo- se mofo Tom acercándose a la mesa en donde estaba Abraxas.
-Solo lo he despacho para que te animaras a acercarte- dijo rodando los ojos el rubio.
-No me pareció conveniente interrumpirlos- explico secamente el profesor de DCAO.
-Tomas, Tomas, sabes que nunca has podido engañarme, ni siquiera puedes ocultarme el hecho de que aun deliras por mí- se burló el ojiplateado con una mueca ligeramente cruel.
-No te creas la gran cosota, Abraxas, puede que me gustases…- ante la ceja alzada de Abraxas Tom suspiro- está bien, puede que aún me pongas, pero no estoy tan desesperado- replico amargamente Tom tomando un trago de su wiski de fuego.
-Eso no es lo que decía la carta que me enviaste no hace mucho- le recordó despectivamente el rubio.
-Deja de joder Abraxas- exclamo Tom- estúpido mocoso suicida Gryffindor- pensó Tom, estar mucho tiempo con Harry le estaba pegando sus manías.
-Si te has sentado aquí conmigo es porque quieres que te joda ¿no?
-Ese comentario no te calentó, NO, fue el wiski, fue el wiski- pensó desesperado el profesor de DCAO.
-El que calla otorga- se burló el rubio.
-Eres un maldito cabrón, pero si, puede que contigo sea un maldito masoquista- suspiro el moreno resignado.
-Son cosas de la vida Tom, después de todo en nuestro tiempo de escuela la situación era a la inversa, pero estabas ocupado pensando en tus grandes ideas de grandeza- recordó Abraxas algo resentido.
-Grandes ideas de grandeza que se fueron al caño cuando comencé con las clases a los mocosos, quien diría que terminaría amando dar clases- reflexiono el profesor.
-No sabía de esa faceta cursi de ti- susurro Abraxas medio en burla medio en sorpresa.
-Para mi gusto conoces muchas de mis facetas- replico Tom.
-Como sea ¿y tú pequeña serpiente?- pregunto el rubio.
-Ya no es pequeña y está por ahí cazando, a lo mejor en el bosque prohibido- dijo el moreno.
-Sabes puede que nunca haya estado de acuerdo con esos temas de relaciones entre personas del mismo sexo, al menos después de que te aprovechaste de mi…- comenzó el de orbes de plata.
-¿Abraxas Malfoy con rencor?
-Calla y deja que termine de hablar- cortó Mlafoy- …aunque en las familias sangre puras algunos de los varones nazcan fértiles, pero no puedo negar que siempre me puso el oírte hablar parsel- Tom disimulo como pudo el pequeño ahogo que sufrió cuando escucho eso.
-¿Si?- mierda mi voz sonó demasiado ronca-.
-Así es, sabes he descubierto un libro muy interesante en la mansión que tengo aquí en Inglaterra ¿quisieras venir conmigo? puedo mostrártelo, y quien sabe, que cosas puedas mostrarme a cambio- Tom trago grueso ante ese ofrecimiento, pero no quería hacerse las malditas falsas ilusiones que siempre sentía cuando Abraxas le decía algo como aquello, ¿por qué se había aprovechado del rubio, por qué no aprovecho aquella oportunidad que se le dio solita? así que no queriendo arriesgar su dignidad, aunque quien sabe si lo que iba a preguntar la dejaría intacta, se acercó a Abraxas y le pregunto.
-¿Te refieres a que te muestre mis habilidades en el sexo como pago o quizás estés hablando de alguna otra especie de pago?- pidió saber con urgencia el pelinegro.
-Creo que ya te he dejado mortificarte suficiente, y te he hecho pagar muchos años tu desplante así que por que no simplemente pasamos antes al pago una vez que lleguemos a la mansión y me das duro contra la cama- susurro con sensualidad el rubio.
Eso fue lo suficientemente erótico para Tom, e inmediatamente llamo a madame Rosmerta pidiéndole que le anotara toda la cuenta prometiendo que enviaría el pago después. Sin dudarlo un segundo se llevó a rastras a Abraxas y ambos se aparecieron fuera del portón de la mansión del Malfoy.
Sirius estaba en Francia algo deprimido y solo se había centrado en los trabajos que su hermano le había encargado. Él estaba acostumbrado a administrar las empresas en Inglaterra, y como su francés estaba algo oxidado no ayudaba mucho, pero no le había ido tan mal, aunque también estaba el hecho de que la mayoría de los socios con los que había tratado eran algo jóvenes o solteros y se le insinuaban descaradamente a Sirius quien siempre había tenido un atractivo especial para cualquiera de los dos sexos, y para su sorpresa no se había visto interesado, sabía que eso se debía a dos razones; primero si su hermano se enteraba lo colgaría de los huevos y eso no sería nada lindo, y segundo siempre que pensaba en aceptar la indecente propuesta el rostro de Severus le venía a la mente y ese lado fiel suyo que no sabía que tenía se encendía y fingía demencia como si no notase los roces intencionales ni los muchos toques accidentales que recibía su trasero, ni que fuera menso, se sentía alagado y todo pero no sabía por qué no podía decir que si a una fogosa noche de sexo salvaje sin compromiso, ahí se manifestaban las dos razones latentes.
-Amo, Kreacher vino a avisarle al amo que el joven amo Regulus está aquí-. Dijo el elfo domestico haciendo una exagerada reverencia, cuando el elfo desapareció la puerta del despacho exploto mostrando a un muy enojado Regulus.
-¿Cómo es eso de que la hija del socio Mallory quiere comprometerse contigo?- pregunto entre dientes Regulus.
-Qué coño voy a saber, me he portado bien, lo juro por mis pelotas-se defendió Sirius encarnizadamente.
Regulus entrecerró los ojos y se sentó frente a su hermano.
-A todo esto ¿qué haces aquí?
-Supervisándote- respondió llanamente el menor de los Black.
-Se supone que soy el mayor aquí- refunfuño Sirius.
-Que sea mayor no te hace el maduro- espeto el pequeño.
-No comiences con eso.
-Está bien, está bien, y a todo esto, nunca me dijiste porque decidiste encargarte de los negocios de por aquí- pregunto Regulus muy casualmente.
-Cosas de la vida- Susurro el de cabellos más largos.
-Es que me extraño, que quisieras dejar a Lily y a Harry- insistió el otro con una sonrisita inocentona.
Sirius miro a Regulus suspiro y dijo- lo sabes.
-Pues quien diría que mi hermanito correría a Francia con el rabo entre las patas- le puyo el menor.
-Se lo que piensas y lo intente, pero Severus no me quería allá, le estorbaba, y ni siquiera se molestó en detenerme cuando se enteró de que me mudaría Francia- refunfuño el mayor sinceramente dolido.
-Vamos hermanito, tu contribuiste mucho a eso en tus años de escuela- le recordó el de cabello más corto sin petulancia.
-No me lo recuerdes, ya tengo suficiente con la maldita conciencia para que vengas a echarle sal a la herida- comento Sirius en tono lastimero e infantil.
-¿Tu herido? No me jodas, el indignado debería ser Severus, sabes más bien fue sutil contigo, si yo hubiera estado en su lugar te hubiera freído a hechizo, decir que estabas enamorado de él mientras que pasaste toda la jodida infancia haciendo su vida miserable, eso no se hace- le recrimino el pequeño.
-Gracias por recordármelo, y gracias a merlín no me hizo eso- mascullo el otro sin dejar de lado su berrinche.
-Sí, si sé que quieres mucho tu aparatito.
-Oye, más respeto no es tito es tote- se defendió el otro sacando a relucir su orgullo masculino que en nada importaba o ayudaba.
-Si claro- se mofo el menor.
-Regulus, no comiences que me cabreas.
-Esa es la idea, tú me cabreaste mucho en la escuela con los siempre jodidos merodeadores- replico el pelicorto.
-Quien te escuchara diría que es rencor- se burló el de cabello largo.
-Y quien piense eso es muy suspicaz- acepto.
-Ya, quieres dejar de joder y decirme ahora sí que haces aquí- espeto Sirius cansado.
-Pues a verte lamentarte obviamente- Sirius gruño.
-Sí, si, ya dejare de joder, pero será mejor que solucione lo de los señores Mallory quienes por cierto están esperando en la sala-.
Sirius gruño pero resignado se levantó del sillón y se dispuso a salir, desganado llego a la sala sorprendiéndose al no encontrar a los señores Mallory, en su lugar estaba un nervioso Severus Snape quien se puso de pie cuando vio a Sirius.
-¿Qué… que haces aquí?- pregunto sorprendido Sirius.
-Yo… vine a hablar contigo- murmuro Severus.
-Claro… Kreacher- llamó sin dar tiempo a nada.
El elfo apareció con un pop-¿sí señor, amo, señor? En que es bueno Kreacher.
-Podrías traer té y galletas para nuestro invitado- pidió Sirius con voz plana.
-Claro, señor, amo, señor, Kreacher las traerá enseguida- respondió solicito el elfo.
-Tú dirás- dijo Sirius sentándose en el sillón frente a Severus.
-Yo… estuve pensando mucho, y cuando fui a detenerte para que no vinieras a Francia me encontré un montón de cajas en Grimmauld Place y a Regulus, así que pensé que era muy tarde, pero Regulus insistió que si realmente quería intentarlo me tocaba a mi dar el siguiente paso, así que aquí me tienes- explicó Severus de brazos cruzados esperando la respuesta de Sirius que estaba a punto de decir algo cuando Kreacher apareció con té y galletas como Sirius le había ordenado, desapareciendo después de hacer una muy exagerada reverencia.
Un silencio incomodo se instaló en el lugar ante el repentino mutismo de Sirius, pero el ex Gryffindor se levantó de su asiento apartando la taza de té de las manos de Severus y se sentó a horcajadas en las piernas del pocionista quien coloco sus manos en las caderas del Black. Sirius se inclinó y beso los labios de Severus con amor, quería mostrarle que todo lo que le había dicho era cierto que realmente lo amaba, que realmente lamentaba todo el sufrimiento que le causo al pocionista.
-Espero eso sea un si perro pulgoso- dijo Severus con una sonrisa.
-Claro que si Quejicas- ambos hombres se volvieron a sumergir en un beso lleno de pasión que poco a poco se iba llenando de lujuria; Sirius comenzó a restregarse contra Severus, frotando insistentemente sus miembros dormidos que ante la deliciosa fricción comenzaban a despertar poco a poco.
-No crees que vamos muy rápido- susurro Severus entrecortadamente a causa de la falta de aire por los constantes jadeos que escapaban de ambos pares de labios.
-Ni que fuéramos virginales magos- dijo Sirius- sabes, siempre he querido sentir como te entierras en mi…- Sirius acerco su boca al oído de Severus y susurro-… sentir como tu verga toca mi punto especial, como se desliza dentro, fuera constantemente- Sirius lamio la oreja del pocionista quien había cerrado los ojos imaginando lo que Sirius le decía.
-Por qué mejor no vamos a una habitación- sugirió Severus, Sirius se levantó de las piernas de Severus y tomando una mano del pocionista lo guio a su recamara.
Cuando llegaron a la habitación de Sirius, el animado se situó frente a Severus con un dedo acariciando sobre su pecho, como quien no quiere la cosa.
-¿Qué quieres que haga Sevrus? -preguntó Sirius sugerentemente- sabes que te debo muchas así que solo pide.
-Sirius… yo- el animago sonrió pícaro mordiéndose un dedo.
-¿Sí?-comenzó a pasarle el mismo dedo que se había mordido por la parte baja.
-Sirius- insistió Severus, paseando sus manos por las caderas de Sirius acercándolo mas a su cuerpo.
Severus empujo a Sirius quien callo a la cama e inmediatamente se situó sobre el ex- Gryffindor comenzando a darle besos húmedos en el cuello para luego ondear sus caderas, haciendo una evidente demostración de lo que se aproximaba.
-¡Snape!-gimió Sirius por que el movimiento de las caderas de Severus contra las propias lo estaban poniendo a mil.
-Severus, llámame Severus- pidió el pocionista sin apartarse del cuello de Sirius.
Sirius sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo con las mordidas que le brindaba el ex- Slytherin, y claro, él quería follar, se moría de ganas, pero tampoco quería ser un sumiso.
-No vayas tan rápido- pidió Sirius en un jadeo para luego invertir los papeles y hacer caer de espaldas a Severus a la cama sentándose a horcajadas sobre su vientre-. Esta vez, quiero estar arriba.
Severus lo miró un poco confundido-pensé que querías que te follara.
-No me has entendido, Quejicus, quiero estar arriba porque quiero…- pronuncio con voz sensual y una mirada por demás intensa.
-Montarme- completo Severus intensificando la lujuria reflejada en sus ojos.
Y sin esperar más, Sirius comenzó a mecerse sobre Severus, todavía llevaban mucha ropa, así que con un floreo desvistió completo a Severus quedando él con solo un bóxer
-Sabes, amaba esas túnicas- rio Snape acariciando el muslo de Black.
-Ya te comprare otra Severus, pero solo… Solo siente, así que tú solo debes hacerme caso ahora- exhaló el animago mientras se iba quitando la ropa interior, pero Severus no pensaba quedarse quieto porque comenzó a hacerla añicos sin pensárselo mucho, sintiendo como le habían dicho-por merlín verte tan necesitado de mí me calienta- exclamo con voz extasiada el animago.
Severus le dio una palmada a Sirius haciéndole dar un bote.- eso es por las muchas que me debes- dijo y atrajo a Sirius hacia su rostro para comenzar a besarlo, con demasiada exigencia ya que se encontraba muy acelerado.
-Cóbratelas todas… todas las que quieras- farfulló Sirius después de recuperar el aire.
Severus le volvió a dar otra palmada y Sirius soltó otro grito poco masculino por el cual se mordió el labio inferior para controlarlos un poco.
Comenzaron a friccionarse entre más besos acalorados, el animago comenzó a prepararse, frente a los ojos hambrientos de Severus.
-¿Te gusta lo que ves?- pregunto entre jadeos Sirius con ambas piernas abiertas mientras se penetraba con sus dedos, montándolos para deleitar a Severus. Puso más lubricante en su mano y ahora empezó a embadurnar el adolorido miembro de Severus.
-Sirius- siseó Severus, moviéndose contra la mano que lo acariciaba.
-Y esto solo es el principio, Severus- dijo Sirius con su voz normal para luego empalarse a sí mismo.
Ambos jadearon, complacidos con la sensación, Severus no lo sabía pero esa era la primera vez de Sirius, al menos de esa forma, el ex- Gryffindor poco a poco se fue relajando para luego apretar el miembro en su interior y hacer gruñir a Severus, sabía que eso era delicioso, pues muchos de sus amantes hacían de esa forma, y Sirius solo quería que Severus se sintiera pleno y satisfecho.
-¿Estás listo?- preguntó Sirius acomodando sus manos sobre el pecho velludo de su amante, jugando con sus pezones en el trayecto y deseando besarle hasta secarle los labios. Severus asintió y sujetó a Sirius por sus caderas.
-Uhmn, quieres mantener tú el ritmo, ¿acaso temes que sea demasiado para ti, Quejicus?-cuestionó mientras hacía círculos con sus caderas haciendo estremecer al de ojos ónix.
-Más quisieras, perro sarnoso- respondió Severus con una sonrisa afectada, provocándole gracia que usasen esas palabras en un momento distinto a cuando las usaron por primera vez.
-Entonces prepárate- advirtió y comenzó a subir y bajar rápidamente, buscando el ángulo perfecto donde ese punto en su interior lo haría ver estrellitas debido al gran placer y de paso, volver loco a Severus- Severus, Snape… joder… Quejicus…- gemía Sirius, ganándose una sonrisa de prepotencia de Severus, prefería que Sirius lo llamase así mientras lo montaba.
Severus saboreo el cuello de Sirius, sabiendo que le dejaría marcas a ese paso, y comprendía la petición implícita en aquel llamado de Black, así que siguió besándole despacio para luego encontrar su boca y capturar sus labios mientras cogía el olvidado miembro del ex- Gryffindor y lo masturbaba.
-Sí, sí, así, ¡sí!-gritó Sirius penetrándose una y otra vez, al ritmo de los toques de Severus en su miembro.
-Por Salazar Sirius, mmmg… gimes como puta- exclamo el pocionista retorciéndose de placer.
-si… pero… tu… puta- logro decir Sirius entre gemidos debido a las diferentes estimulaciones, sus testículos se estremecían y apretaban con fuerza.
Severus por su parte creía que se iba a desmayar, él no se movía por más que quería enterrarse en lo profundo de Sirius, ser absorbido por sus entrañas y nunca salir de aquel espacio cálido y apretado. Se sentía completo, y lo que se le ocurrió fue besarlo con dulzura en ese instante, haciendo que esa acción contrastase bastante con el ambiente en el que estaban, pero para él no solo era sexo, aunque lo cruciaran jamás lo admitiría en voz alta pero comenzaba a enamorarse de Sirius. Sirius aumento más el ritmo si era posible, estaba cerca, Severus podía sentirlo debido a que la entrada de Sirius se iba apretando cada vez más, cuando Sirius se corrió sobre el pecho de Severus, grito con todo su ser el nombre de pocionista, y Severus al escuchar su nombre salir de aquella boca en ese grito erótico se corrió en el interior del ex- Gryffindor.
Severus invoco su varita y limpio a ambos con un hechizo Sirius cayó sobre el pecho de Severus y se acurruco en él, dejándose llevar por los brazos de Morfeo cuando sintió que Severus lo envolvía entre sus brazos.
Y Severus no se arrepintió de haber terminado en Francia en busca de Sirius.
En el despacho un muy disgustado Regulus refunfuñaba- comiendo pan en frente de los pobres, cabronazos, al menos pudieron colocar un hechizo silenciador en la maldita habitación, por lo menos tengo material nuevo para molestar a mi pasivo hermano mayor-sonrió muy sínicamente Regulus,
Draco estaba preocupado, no se sentía del todo bien; los últimos recuerdos de su padre y él de Harry lo habían hecho sentir mal. Se preguntaba: y si sus padres hubieran dejado sus miedos de lado para estar juntos ¿su padre seguirá vivo? ¿Hubiese sido más feliz? ¿Qué hubiera sido de él y de su madre?, esas eran las preguntas que rondaban por la mente de Draco. Ya no estaba tan seguro de seguir con Harry, pero al menos rompería la maldición, no quería que su nieto se encargara de algo que el mismo podría detener junto a Harry.
Se sentía halgo mal por haber abandonado a Harry con su abuelo, pero se encontraba sofocado, necesitaba un respiro y estaba cansado. Decidió ir al bosque que estaba cerca y descubrió a Luna revisando un tronco hueco; sin saber por qué decidió acercarse a ver que buscaba la chica.
-Lovegood- llamo Draco haciendo notar su presencia, Luna giro el rostro para ver quien la llamaba, y al ver que era Draco sonrió soñadoramente.
-¿Qué te trae por acá? ¿También vienes a ver el nido de los nargles? Lamento haber dejado mis lentes pero al menos puedo sentirlos- se dijo a sí misma.
-Eh, solo estaba paseando por ahí- contesto Draco algo confundido.
-¿Y Harry?- quiso saber la chica sin prestar demasiada atención.
-Debe estar con mi abuelo- susurro el rubio desviando la mirada.
-¿Y tú por que no estas con ellos?-insistió la Ravenclaw.
-La verdad…- comenzó Draco agachándose de la misma forma en la que estaba Luna- escape, no quería estar con ellos, me sentía incómodo.
-Ya veo…- Luna abrió la boca como si quisiera decir algo, pero de repente sus ojos perdieron un poco de brillo- ¿te digo al extraño?- pregunto Luna. Draco noto que la voz de la chica había cambiado un poco y ya no tenía ese tono soñador o "lunático" como solían llamarle los Slytherin, era algo más serio y frio, Draco solo asintió en respuesta- he soñado contigo, con Harry y conmigo, no son sueños buenos, en ellos siempre los separo, hay veces que tengo el impulso de estar con Harry y descubro que lo sigo, pero no sé por qué, es como un impulso, como si quisiera lastimarlos, y no quiero hacer eso- exclamo la chica meneando la cabeza- Harry es un gran amigo, y tú eres un gran chico, digan lo que digan, pienso que tal vez…- Luna se calló de golpe y giro su rostro para volver a centrarse en el hueco del tronco- ¡MIRA! Están saliendo los Nargles- dijo con alegría la chica.
-Luna ¿recuerdas lo que estabas diciendo hace unos segundos?- pregunto ansioso Draco, sintiendo como tenía la última pista enfrente de él.
-Sí, me decías que te escapaste de Harry y de tu abuelo, y yo te iba a decir que deberías dejar de escapar y que si algo te molesta díselo a Harry, él te comprenderá y sabrán resolverlo, pero los nargles comenzaron a salir del tronco- relato con una sonrisa la Ravenclaw sin estar del todo interesada en la conversación.
Draco miro con extrañeza a la chica, algo no cuadraba.
-Draco… yo… quería decirte algo, bueno más bien preguntarte… ¿crees que a Vincent le gusten las chicas rubias?- inquirió Luna centrando su atención en Draco con un brillo en los ojos.
Draco giro estrepitosamente su cuello y miro a la chica extrañado -¿Te gusta Crabbe?- pregunto sorprendido.
-Si- confirmo sonrojada la chica retorciendo sus manos incomoda por la forma en que Draco la miraba.
Entonces Draco medito un poco sobre los recuerdo que había observado con Harry.
"…ahí dice que tenemos que crear algo parecido a un contra hechizo cuando descubramos el encantamiento que nos hizo la vieja esa Melanctha; pero para que eso pueda funcionar el descendiente actual de Melanctha debe estar de acuerdo con nosotros para quitarnos la maldición, debe estar enamorada de alguien que no sea un Potter o un Malfoy…"
-Así que puede que Luna sea la descendiente de Melanctha, lo que significa que tendríamos que verificar por qué al parecer no tiene intenciones de separarnos o por qué solo tiene breves momentos de lucidez relacionados con Harry y conmigo, y si realmente le gusta Vincent es una gran oportunidad, tengo que ayudarla a que este con Vincent, y luego llevarla con la muñeca de porcelana, y contarle a Harry- pensaba el rubio sonriendo- sabes Luna, creo que es hora de que Crabbe tenga novia, y tu serias la indicada- para la sorpresa de Draco Luna se sonrojo y asintió con su mirada perdida y soñadora. Draco y Luna comenzaron a buscar a Vincent Crabbe que estaba, sorprendentemente, solo y cuando vio a Draco y reparo en Luna se sonrojo levemente- esa es buena señal- pensó el rubio- Crabbe- llamo Draco.
-Dra…Draco, Lovegood- saludo tímidamente el chico.
-Hola, Crabbe gran día para pasear- dijo Luna con una sonrisa.
Crabbe no respondió, solo sonrió.
-Sí, ahora que lo dices, necesito hablar con Harry, Crabbe ¿crees que puedas acompañar a Luna?- pregunto el rubio mirando intensamente a Crabbe esperando que entendiera su mudo favor.
-Sera un placer ¿quieres una cerveza de mantequilla?- pregunto Vincent cortésmente a Luna.
-Sera un placer- contesto la chica algo emocionada.
-Espero no te moleste que te vean conmigo- comento el chico comenzando con el paseo.
-Eres un gran chico, me encantaría estar contigo- replico Luna haciendo al Slytherin sonrojar.
Draco sonrió y siguió caminando, dejando solos a la posiblemente nueva pareja. Ahora tenía que localizar a Harry para comentarle su sospecha de que posiblemente Luna sea la descendiente de Melanctha.
Neville estaba algo callado, mirando a su novio conversar con Ron y Blaise, bueno mirando a su novio avergonzar a Blaise.
-De verdad te digo que cuando teníamos 8 años Blaise prefería jugar al té con Pansy que practicar en las escobas de entrenamiento con nosotros- contaba divertido Theodore, Blaise se sonrojo y miro muy mal a su amigo.
-Así que fue ese el demonio que invoque, prefiero el que me recuerda que Draco no es tan puro… mejor dicho prefiero a Theodore en modo come libros- pensaba con amargura Blaise.
-Bueno no es algo de otro mundo, cuando todos mis hermanos y yo estábamos pequeños como Ginny era la única niña y no tenía con quien jugar "bonito" como decía mamá, jugábamos con ella a la casita, y muchas veces los gemelos hacían de chicas, o incluso yo- dijo con una sonrisa Ron. La sonrisa sínica de Theodore se borró y la cara de amargura de Blaise fue sustituida por una de profundo orgullo por su pareja.
Neville no participaba en la conversación, y al estar sumido en sus pensamientos no pudo evitar recordar la forma en que habían acabado Theodore y él juntos.
"Neville iba caminando por los pasillos de Hogwarts estaba buscando a Hermione cuando la vio a lo lejos y ella estaba alejándose de Pansy. Como fuera necesitaba hablar con ella para que lo ayudara a confesársele o darle una oportunidad a Theodore, sonrió a Hermione cuando esta le vio, pero Hermione le miro algo extrañada, lo que supo después es que alguien tiraba de él y lo besaba apasionadamente en los labios. Su secuestrador lo adentraba a un aula desocupada, y el confundido empujo al susodicho algo asustado, miro a la cara a quien lo había besado descubriendo a un muy sonriente Theodore.
-¿Qué pasa contigo?- pregunto con el ceño fruncido Neville.
-Nada del otro mundo, solo quería explicarte lo que no dejaste que te explicara el otro día porque saliste corriendo- Neville se sonrojo.
-yo…- intento.
-Shhh, no tienes nada de qué preocuparte- le susurro Theodore acercándosele callando sus quejas con uno de sus dedos, sello la habitación y coloco hechizos para que Neville no escapara ni nadie escuchara en caso de que comenzara a gritar.
-¿Qué estás haciendo?- pregunto en un susurros el Gryffindor quien no sabía ni como sentirse en ese momento.
-Sabes siempre que te veía pensaba que eras una persona sin gracia, pero a pesar de eso, siempre lograbas captar mi atención, tu torpeza al principio me causaba gracia al igual que tu timidez, o tu tartamudez, pero a medida que pasaban los años me enterneciste, yo no era lo suficientemente curioso para averiguar más sobre ti o acercarme a ti, luego Harry y Draco decidieron sacar a la luz su compromiso, y comenzamos a tratarte, poco a poco me fuiste pareciendo lindo, hermoso, eres alguien que me intriga y mucho, se sobre las tradiciones sangre puras de los Black, sé que debes preservarte, sé que no debí mancharte como según tú hice, pero no me importa porque quiero que seas mío Neville, quiero que dejes que llene tu cuerpo de besos, que dejes que cubra tu piel con mis caricias, que dejes que toque tu cuerpo, que bese tus labios, que no te avergüences si toco cualquier parte de tu cuerpo, solo deja que sea el dueño de tu inocencia, te prometo que no te fallare ni te abandonare, solo… no te alejes de mi- pidió Theo con un tono de voz muy sugerente que casi derrite al otro chico.
Neville suspiraba agitadamente, sorprendido por las palabras de Theodore, pero la sombra de la duda cubrió sus ojos.- ¿Cómo sé que no soy solo para un rato? ¿Cómo sé que cumplirás tu palabra?- exigió saber.
Theodore llevo su mano a la mejilla de Neville y la acaricio mirándole intensamente - porque eres lo que necesito para sentirme completo-respondió con seguridad.
-¿No es un juego?- a pesar de las palabras dichas a Neville aún le era difícil confiar por completo.
-No, a menos que estar contigo sea el premio- respondió el Slytherin.
-¿No te cansaras de mí?-insistió el tímido león ya sin mucha convicción para resistirse.
-No podría, tu sola presencia me entretiene y me hace querer descubrir más cosas de ti- finalizo el insistente chico.
-¿Y si soy yo quien me canso de ti?- pregunto Neville mirando directamente a los ojos de Theodore quien reflejo duda y miedo.
-Me encargare de que no lo hagas, quiero ser tu mundo Neville ¿acaso es muy difícil confiar en mí?- pregunto con voz afectada.
-Yo… tengo miedo a salir lastimado- susurro Neville. Theodore abrazo a un lloroso Gryffindor reconfortándolo tratando de que entendiera que ahí estaba para él.
-No te lastimare, y si llegase el caso dedicare mi vida entera a recompensarte, siempre estaremos juntos, no tienes por qué preocuparte al menos no porque te abandone- aseguró Theo.
-Está bien…- susurro Neville rompiendo el abrazo- pero si me lastimas dejare que mis amigos te maten- amenazó con una sonrisita melancólica y asustadiza.
-Trato- dijo Theodore acercándose al rostro de Neville quien iba cerrando los ojos a medida que se acercaba con claras intenciones de besarlo.
El beso comenzó sutil apenas si era un contacto, Theo quería que fuese Neville quien diera el siguiente paso, así sabría si estaba seguro de estar con él.
-Theo- suplico Neville contra los labios del Slytherin, sin poder contenerse comenzó con el beso, podrían decir que era tímido, pero por algo estaba en Gryffindor, y acaricio sus labios con los contrarios hasta que Theodore deslizo su lengua fuera deslizándola por los suaves labios de Neville quien debido a la sensación entreabrió los labios debido a un pequeño jadeo que escapo de su boca. Theo deslizo su lengua dentro de la cavidad de Neville acariciando todo a su alcance, incitando con su lengua a Neville a que participara más en el beso, y él tímidamente comenzó a imitar los movimientos de Theodore volviendo más placentero el beso. Cuando sus pulmones reclamaron aire se separaron suavemente con sus respiraciones agitadas, Theodore apoyo la frente en la de Neville con su mano en su mejilla- hazlo- susurro Neville llevando sus brazos al cuello de Nott.
-Pero…- de pronto el Slytherin se sintió cobarde.
-Está bien, hazlo, se lo que quieres- susurro el Gryffindor deslizando una de sus manos por el pecho de Theo desabrochándole la camisa- porque yo también lo deseo, tómame.
Eso fue todo lo que pudo soportar Theodore, normalmente Neville era tímido y penoso, pero que se pusiera así exigiendo que lo tomara con la voz enronquecida e incitándolo con sus manos era algo digno de disfrutar. Sin perder el tiempo Theo transformo el escritorio en una cama, sería más excitante follarse duro y profundo a Neville sobre un escritorio, pero eso lo dejaría para otra ocasión. Beso nuevamente esos labios a los cuales se estaba volviendo adicto mientras caminaba hacia la cama, se separó de los labios del Gryffindor y deposito suavemente el cuerpo de Neville sobre la blanda superficie, se colocó en cuatro sobre el Gryffindor y suavemente comenzó a desvestir a Longbottom, besando cada centímetro de piel que aparecía ante sus ojos. Neville se estremecía a cada contacto, se sentía desfallecer debido a las atenciones que Theodore le brindaba a su cuerpo; antes de siquiera darse cuenta, Neville estaba completamente desnudo ante los ojos de Theodore que lo miraban hambriento.
-Tu… también- logro decir entre jadeos Neville, su cuerpo solo experimentaba espasmos de placer y corrientes eléctricas que atravesaban su columna, su cara estaba muy roja y sus manos se aferraban a las sabanas de la cama con fuerza mientras que de su boca solo salían gemidos y jadeos.
-¿Yo que?- pregunto con una sonrisa socarrona el Slytherin.
-Maldición Theo quítate la ropa o te quedas sin follarme en tu puñetera vida- amenazo cabreado el Gryffindor porque no le daban lo que quería.
-Si es lo que quieres- dijo el Slytherin apoyándose sobre sus rodillas comenzando a desvestirse lentamente ante la mirada de Neville que recorría algo avergonzado el cuerpo de Theo con sus ojos. Una vez que Theo estuvo desnudo se volvió a colocar en cuatro sobre Neville quien abrazo al Slytherin juntando sus cuerpos, se besaron hambrientamente mostrando así la necesidad que sentían por el otro- voltéate, boca abajo, con el trasero levantado- ordeno Theo.
Neville no se hizo el de rogar, se giró y cuando Theo se separó de él, Neville se puso en cuatro agarrando las cobijas en expectación, Theodore admiro ese hermosísimo trasero, deslizo su mano por los carnosos glúteos y sin poder evitarlo palmeo uno, Neville gimió excitado ante el toque agresivo, después de eso Theo comenzó a besar la espalda baja de Neville deslizándose poco a poco, hasta que con sus manos separo las nalgas del Gryffindor admirando la fruncida y virginal entrada del jadeante león, deslizo su lengua por la hendidura causando espasmos de placer desconocidos en el cuerpo de la masa gelatinosa que era Neville, en cualquier momento sus rodillas cederían y caería cuan largo era, y Theo notándolo para que Neville no hiciera tanto esfuerzo, giro el cuerpo de Neville e hizo que este tomara sus muslos dejando el culo al aire, donde Theo sumergió su lengua causando que Neville se ahogara en sus propios gemidos. Neville, sin fuerzas para más, soltó sus piernas y las dejo apoyadas en la espalda de Theodore mientras con sus manos empujaba la cara de Theo contra su entrada para que este le diera más placer.
-Veo que te gusta-comento socarrón el Slytherin para deslizar su lengua por el falo de Neville.
-Joder Theo, no… me hagas rogarte- exclamo Theo olvidando cualquier rastro de timidez.
-Vamos gatito, eso me pondría mucho más- respondió el Slytherin engullendo el miembro de Neville quien llevo sus manos a la boca para callar sus ruegos, gemidos y jadeos, estaba muy avergonzado.
-Te dije, que dejaras la vergüenza, no tienes por qué ocultarte de mí porque yo no me burlare, estoy aquí para complacerte, estoy aquí para cumplir con todo lo que me pidas.
Ante esa palabras de Theo Neville dejo rienda suelta a una sonora sinfonía de gemidos y jadeos, que solo ponían cada vez más a Theodore, ya que los gemidos de Neville eran muy necesitados y eróticos, y que solo se entendiera el "Theo" era lo que lo iba a llevar al límite. Dejando el miembro de Neville el Slytherin aplico un hechizo lubricante en la entrada del Gryffindor quien jadeo en sorpresa por la sensación fría y resbalosa en su interior, Theo comenzó a preparar a Neville introduciendo un dedo en el ano del chico quien se tensó un poco por la intromisión, pero Theo subió al rostro y comenzó a besarlo con delicadeza para que se fuese relajando, cuando introdujo el segundo dedo acaricio el miembro de Neville para que alejara el dolor, una vez que introdujo los tres dedos, Theo comenzó un mete y saca con sus dedos tratando de encontrar ese punto que haría delirar a Neville de placer; el gemido gutural y el espasmo que sintió que experimentaba Neville le indicaron que lo había encontrado.
-Más, Theo, entra ahora- suplicaba Neville con una voz completamente extasiada por el placer.
-No te quiero hacer daño- dijo Theodore algo ronco, ya que se sentía demasiado excitado debido a la imagen y los sonidos que le proporcionaba Neville. No iba a mentir, su miembro dolía a horrores, pero no quería que Neville sufriera, solo quería que disfrutara y sintiera que lo único que quería era darle placer, y demostrarle lo mucho que le importaba.
-No lo harás, sé que no lo harás, así que hazlo, déjame darte placer con mi cuerpo- murmuro Neville con una tierna sonrisa y su cara roja como tomate.
Theo asintió y casi eyacula cuando Neville volvió a agarrar sus piernas exponiendo su entrada, aplico un hechizo lubricante en su mano para llenar su hinchado y dolorido miembro aparte de hacer los hechizos correspondientes de protección para evitar sorpresas antes de que la relación avance mejor y así evitar problemas con la estricta abuela de Neville.
Theo entro lentamente en Neville notando que comenzaba a derramar lágrimas, para no postergar el momento, Theodore entro de una profunda estocada, Neville quedo sin aliento y miro algo disgustado al Slytherin, pero Theo comenzó a besar por todo el rostro a Neville susurrando palabras de amor que le resultaron reconfortantes, esperando a que se acostumbrara a la intromisión. Theo solo quería moverse salvajemente hasta acabar, pero no podía ni se atrevía a hacer eso, Neville fue quien comenzó a mover las caderas incitando al movimiento a Theodore, quien comenzó sacando solo un poco y volviendo a entrar suavemente, a medida que iban avanzando las envestidas, fue acelerando profundizando las estocadas, tocando el punto G de Neville quien abrazo a Theo atrayéndolo para darle un beso necesitado.
-Theo, estoy… cerca- suspiro entre jadeos el Gryffindor.
-Yo igual… vengámonos juntos- pidió Theodore tomando el miembro de su Gryffindor para comenzar a acariciarlo…"
-NEVILLE- grito Ron sacando de sus placenteros recuerdos al tímido Gryffindor.
-¿Qué?- fue lo único que pudo decir Neville.
-¡TU TAMBIEN!- exclamo indignado Ron recordando que Hermione al parecer también lo ignoraba cuando hablaba con ella.
-¿Estas bien?- pregunto Theo a su novio, ya que Neville estaba muy rojo, respirando agitadamente y con una fina capa de sudor en la cara.
-Sácame de aquí- le insto Neville inclinándose sobre Theodore.
-¿Pero que tienes?- inquirió extrañado el Slytherin, Neville como respuesta solo tomo la mano de Theodore y la guio a su entrepierna, el Slytherin se sorprendió mucho, pero después sonrió muy contento y complacido.
-Chicos, Nev y yo nos vamos, los dejaremos a solas, suerte Blaise en contentar a tu león- se despidió Theodore llevándose a Neville abrazado de la cintura caminando lo más rápido posible para que nadie viera a su novio en su situación, o si no el pobre moriría de la vergüenza.
-Claro- apenas tuvo tiempo de responder el moreno Slytherin cuando se percató de que Theo no había pagado lo que habían consumido él y su novio- Theodore- Giro bruscamente tratando de ver si podía visualizar a la pareja que se había ido- estas me las pagas- exclamo con amargura Blaise.
-¿Tú también me vas a ignorar?- pregunto Ron haciendo un puchero muy infantil.
-Como piensas que sería capaz de eso Ronni, vamos regresemos al castillo tengo ganas de ir temprano a la cama, cerrar las cortinas, poner hechizos silenciadores y hacerte gritar de placer hasta el amanecer.
Ron solo apuro a Blaise y lo llevo casi a rastras de regreso al castillo.
Ya habían pasado un par de días desde la salida de Hogsmeade, y en esos dos días muchas cosas habían cambiado, primero el profesor de DCAO estaba a la mar de feliz y daba más que todo clases prácticas, donde casi todos los estudiantes estaban sumamente alegres por solo memorizar hechizos y practicarlos y no saber la historia de todos los bichos de los que el profesor hablaba. Para horror de Hermione que tenía la extraña necesidad de saber todo sobre cualquier cosa, Tom Ryddle no era el único profesor que estaba de buenas; el profesor Severus Snape, conocido por ser el estricto profesor de pociones, estaba destellando alegría por cada poro de su piel, y recordando que hablamos de Snape este había optado por mostrar su felicidad restándole pocos puntos a Slytherin y bajando un poco, pero solo un poco a sus exigencias en cuanto a las pociones, pero no había perdido su hobbie principal, joderle la vida a los Gryffindor hasta hacerlos llorar, bueno no era hasta tanto, pero seguía haciendo sufrir a Gryffindor quitándole puntos.
Pansy seguía siendo, según ella, molestada y acosada por un molesto Hufflepuff aunque ya se había resignado a que Cedric la siguiera a todos lado.
-MALDICION DIGGORY MI SOMBRA HACE MEJOR TRABAJO- grito exasperada la Slytherin.
-No grites- pidió Cedric tapando sus oídos con una sonrisilla malvada.
-Sí serás grosero, espero no me sigas al baño… ¿verdad?... Cedric Diggory… responde… INFELIZ ¿LO HACES?- inquirió sumamente molesta la castaña.
-Debo cerciorarme de que no te pase nada- la cara de Pansy era un poema, había desde vergüenza, indignación a enojo.
-Por dios, eres un pervertido- gimió la chica.
-Claro que no es…- intento defenderse el de cabello claro.
-No respondas, no quiero saber que pasa por tu extraña mente Hufflepuff- le corto Pansy aun con algo parecido a un sonrojo con la mano en la boca de Cedric.
-Bbadh ajjd- murmuro Cedric contra la mano de Pansy, la Slytherin gruño pero quito la mano de la boca del chico- agradezco que te laves las manos- suspiro con algo de asco en la cara el chico, Pansy dio un puñetazo en el brazo a Cedric.
-Joder ¿Qué TE HE DICHO DE LOS GOLPES? Se supone que eres una Slytherin orgullosa sangre pura, usa la maldita varita- le espeto el chico sobando su brazo golpeado.
Pansy comenzó a hacer muecas imitando lo que decía Cedric con voz grave.
-¿Sabes que yo no hablo así verdad?- pregunto con una ceja alzada.
-Pues cuando abres la boca yo escucho puros chillidos agudos- se mofo mordazmente Pansy.
-Me indignas, yo soy un hombre- replico el chico insultado en su tonto orgullo masculino.
-Eso es algo que no puedo asegurar- se burló Pansy cruzada de brazos y con una ceja alzada.
-¿Ah no?- susurro Cedric tomando una mano de la chica obligándola a que descruzara los brazos y llevándola a su entrepierna- ¿ves? Un miembro viril- le indico el Hufflepuff. Pansy chillo indignada apartando la mano y caminando de prisa con los puños apretados a cada lado de su cuero, pero paro en seco y se regresó; Cedric se cubrió el rostro con sus brazos protegiéndolo de un seguro golpe, pero mayor fue su sorpresa y dolor cuando recibió una pata en sus genitales por lo que solo pudo llevar sus manos al lugar afectado cayendo de rodillas.
-Tienes razón eres hombre aunque hables como señorita- se burló Pansy con una sonrisa orgullosa.
-Y es por eso que estas en Slytherin, maldita y sensual Pansy Parkinson- medio grito gimiendo el Hufflepuff a la chica que se fue con una enorme sonrisa de suficiencia en el rostro.
Otra cosa que había cambiado en esos dos días, Vincent Crabbe se la pasaba por los patios de la escuela revisando arbustos junto a Luna Lovegood que se veía más feliz y soñadora que de costumbre.
-Luna- llamo Crabbe en una de sus travesías.
-¿Qué sucede Vincent?- pregunto con una sonrisa la chica mirando atentamente a su acompañante.
-Veras… yo… quería preguntarte…- tartamudeo el Slytherin pasando una mano por su nuca.
-¿Sí?- pregunto con entusiasmo la chica y con un brillo diferente en los ojos.
-¿Que si tu…podriasdecirmequesloquebuscamos?- pregunto atropelladamente y muy sonrojado el chico.
Luna hundió un poco los hombros pero no dejo de sonreír aunque ese brillo extraño se había opacado solo un poco.
-No estamos buscando nada, solo estamos caminado- dijo divertida Luna.
-Ah sí… Luna… por qué estás conmigo tú eres muy bonita y yo…- intento preguntar el chico.
Luna se sonrojo y dijo: - tú me gustas, Crabbe, así que no te sientas menos- le respondió Luna sin su mirada perdida de costumbre.
-¿De-de verdad?- quiso saber el chico con un tono de voz ilusionado.
Luna solo asintió.
-Tú a mí también me gustas- confeso Crabbe sintiéndose más seguro.
Draco miro de lejos a Luna y a Crabbe, y vio que seguían caminando pero esta vez tomados de la mano. Draco sonrió, y siguió su camino decidiendo que ya había evitado suficientemente a Harry.
Después de buscarlo por todos lados decidió probar en el gran comedor, teniendo éxito, ya que Harry estaba ahí, pero se veía muy decaído, y malhumorado. El rubio se acercó a la mesa de Gryffindor donde estaba Harry, pero para su sorpresa estaba solo, sin el grupo que siempre formaban para comer.
-¿Harry?- llamo Draco sentándose junto al susodicho, pero a medio metro de distancia. Harry solo levanto la mirada y rápidamente la regreso a su plato.-con respecto a lo de…
-No te fuerces, sé que has estado investigando- le corto Harry con un lenguaje corporal que demostraba incomodidad- hablaremos después de clases sobre eso, lleva a Luna, creo que ella es a quien buscamos, he visto que has estado con ella- indico el de lentes.
-Harry…- volvió a llamar Draco algo sorprendido por el actuar frio del moreno.
-Está bien Draco, vamos- dijo Harry levantándose después de empujar su plato.
Draco siguió al moreno en silencio, Harry se detuvo en un pasillo poco transitado por casi nadie.
-¿Estas bien?- pregunto el rubio mirando a su acompañante.
-Perfectamente- respondió seco el moreno- ¿algo más que decir?
-Yo, estuve hablando con Luna y tiene cortos momentos de lucidez relacionado con nosotros, algo me dice que tiene algún hechizo de bloqueo, o ella no quiere seguir con lo que su antepasado se propuso- conto el rubio.
-Es una posibilidad, después de clases lo resolveremos- murmuro Harry sin mirarlo.
-¿Qué te sucede, por qué estas así conmigo?- pregunto algo molesto el rubio, aunque sabía exactamente qué le sucedía al moreno.
-Eso es lo que yo debería preguntar, me dejaste solo con tu abuelo, y te fuiste a quien sabe dónde, estuve un momento con los muchachos tomando cervezas de mantequilla mientras te esperaba, aunque sospechaba que no regresarías, pero está bien, no tienes que decirme nada- susurró Harry entre molesto y dolido- sé que estas incómodo con la situación, no te preocupes, céntrate en ti, y cuando ya pienses que has tenido suficiente tiempo para ti me dices, ahora solo concentrémonos en resolver el misterio de la maldición- dijo Harry sin pizca de emoción en la voz o en la mirada. Draco quedó como petrificado ante las palabras de Harry, sabía que él tenía la culpa por no querer estar cerca de Harry, pero se sentía tan sofocado, se sentía tan culpable; su padre, su querido padre no pudo ser plenamente feliz con quien realmente amaba, y además borraron los datos de la maldición de su memoria, sin consultárselo rompieron el enlace.
-No sigas con esos pensamientos o explotaras Draco- se reprendió a sí mismo el rubio recuperando la compostura y dirigiéndose a sus clases. Harry lo observo de lejos, con una mirada triste, no quería tratar tan frio a Draco pero si es lo que el rubio quería, él no podía oponerse.
Después de clases, Draco busco a Luna.
-Luna- llamo el rubio a la chica que estaba conversando con Crabbe.
-¿Sí?- pregunto la chica con una sonrisa agradecida al rubio.
-¿Necesito hablar contigo de algo sumamente importante, te molestaría acompañarme?- pidió Draco sin mirar a Crabbe.
-No hay problema ¿nos tardaremos mucho?- cuestiono la rubia prestando atención al rostro de incomodidad que presentaba su acompañante.
-No lo sé, todo depende de cómo se de la conversación- respondió sinceramente el Slytherin.
-Está bien, Vincent…- dijo la chica en dirección del tercero- si no te alcanzo a cenar no me esperes ya hablaremos mañana temprano- pidió la chica con dulzura.
-Claro- acepto el chico con una sonrisa. Luna antes de irse se puso de puntitas y alcanzo la mejilla de Crabbe y la beso, dejando al Slytherin muy sonrojado y con una sonrisa boba mientras se despedía de la chica con la mano antes de que se perdieran en una esquina.
-Veo que las cosas están saliendo bien entre ustedes dos- resalto el ojiplata.
-Así es, y todo gracias a tu buen corazón- exclamo la chica dando saltitos.
-Sí, aunque dudo eso de mi corazón, pero como sea vamos que Harry nos estas esperando-Luna solo asintió.
Draco llego al despacho del profesor de DCAO y toco la puerta, siendo recibido por su sorprendido abuelo.
-¿Abuelo? ¿Qué haces aquí?- pregunto sorprendido el chico sin que una explicación coherente se le ocurriera.
-Ya estaba de salida, estaba visitando a Tom- aclaro Abraxas con una sonrisa orgullosa.
-Aja como digas- replico extrañado el rubio menor con una miradilla de sospecha.
-Más bien follado como locos- hablo Harry con picardía.
-Hasta cuando te digo que me respetes- le regañó en siseos molestos el profesor.
-Yo te respeto, solo que también me rio un poco de ti, después de todo tú haces lo mismo conmigo-le recordó el de lentes.
-Ya dejen de hablar en parsel, joder, no sé si hablan de mi o no- exclamo algo disgustado Abraxas por el intercambio entre Harry y Tom.
-Está bien, ya, como sea, si están ocupados vendremos más tarde- dijo divertido mirando a Tom.
-No se preocupen, de hecho Abraxas iba de salida- explico Tom restándole importancia al asunto.
-Ya nos veremos Tom, fue un placer verlos chicos- se despidió Abraxas dirigiéndose a la chimenea y desapareciendo en las llamas esmeraldas.
Tom sello la chimenea y la puerta- muy bien ¿se le ofrece algo?- pregunto.
-Vera, creemos que Luna es la descendiente de Melanctha- comento Harry sin rodeos.
-¿Qué les hace pensar eso?- quiso saber el mayor.
Draco le platico sobre lo que sucedió en Hogsmeade y Luna miro sorprendida al rubio-¿realmente dije eso?- pregunto la chica algo perdida- no lo recuerdo.
-Harry podrías…- comenzó Tom.
-Claro- atajo adivinando el pensamiento de Tom- Nyx- llamo.
-¿Me necesitan para…?- Nyx se interrumpió y se quedó observando fijamente a Luna hasta que con voz poco amigable pregunto- ¿Qué hace ella aquí?
-¿Qué sucede, por qué el cambio?- pregunto Harry extrañado.
-¿Que hace alguien con la sangre de Melanctha con ustedes?- cuestiono con voz enojada la muñequita.
-Y eso lo confirma- exclamo Tom.
-Nyx, ella es Luna Lovegood, ella está enamorada de otro chico, y no ese chico no somos ni Harry, ni yo- aclaro Draco interponiéndose entre Nyx y Luna.
-Tampoco tiene conocimientos de la maldición, y tiene pocos momentos de lucidez, es como si tuviese un bloqueo, o algo parecido- continuo Harry.
-Eres muy bonita, pero por la forma en que hablas de mí no te debo agradar, no soy mala- aseguro Luna con una sonrisa algo triste.
-Disculpa, es solo que tus antepasados han hecho sufrir mucho a los descendientes de mi padre y los descendientes de su enamorado, y ya algunos de tus antepasados ha atentado contra mí y el cofre- reveló con tono amargo.
-¿De verdad?- pregunto sorprendido Draco.
-Así es, más de una vez de hecho, incluso en una ocasión casi logran terminar conmigo, intentando extraer el núcleo mágico que me dio mi padre antes de morir, si no hubiera sido por que la extracción se salió de control cuando comenzaron quitando el odio que habita en mi enfocado únicamente a aquellos con la sangre de esa bruja… no quiero ni imaginarme que hubiese pasado si todo hubiese salido bien, seguramente sería como una muñeca más en el mundo y el cofre hubiese sido destruido.
-Yo… lo siento… entenderé que me quieras hacer responsable por las cosas que han hecho mis antepasados, pero mi intención no es separar a Harry y a Draco- aseguro Luna con lucidez.- solo desearía no sentir esos impulsos, y ese rencor sin justificación aunque no sé por qué… ¿eres una hada?- preguntó al final Luna perdiendo la poca lucidez que había recobrado.
-Esto es muy extraño- murmuro Nyx- puedo sentir que es sincera- Nyx se acercó flotando hacia Luna y apoyo su pequeña frente contra la de ella cerrando los ojos; los presentes no sabían que estaba sucediendo. Así como se acercó a Luna e hizo aparecer el cofre- puedes abril por favor- solicito Nyx a Harry, quien torpemente abrió el cofre, una vez abierto Nyx hizo que varios pergaminos flotaran en círculos a su alrededor; la pequeña muñeca observaba a los pergaminos que pasaban frente a ella hasta que grito-¡ESO ES!
-¿Qué sucede?- pregunto Harry.
-¿Qué le hiciste a Luna? ¿Por qué no abre los ojos y no responde cuando la llamo?- pregunto alterado el rubio moviendo a la rubia por los hombros.
-La he puesto en un trance, tiene una especie de bloqueo en su mente, pueden ser varias las razones, por ejemplo, pudo haber tenido una contusión de pequeña causándole amnesia y cuando se recuperó su verdadera personalidad quedo sumergida en su mente, aunque también pudo haber pasado por algún trauma causando que se sumergiera en un mundo de fantasía, o alguien cercano a ella bloqueo la atadura de odio que hay en el hechizo. La tercera opción sería la más sensata, ya que Luna siente que debe separarlos y odiarlos pero es algo que ella no desea, es muy fuerte para poner su personalidad delante de la que le ha heredado Melanctha-.
-¿A qué te refieres Nyx?- quiso entender Harry sintiéndose algo perdido.
-Veras, en una parte del hechizo Melanctha recita "… ato mi odio a quienes me prosigan, los ato a esta maldición" por eso aun después de siglos tratan de romperla, porque muchos de los antepasados de Luna no se opusieron al odio que les fue atado, pero Luna si, debe de tener a alguien que no quiere que sea como sus ante pasados… ¿Quién es su madre?- inquirió después de unos pocos segundos.
-No lo sé, solo sé que ella falleció preparando una poción, Luna fue testigo, ella solo tiene a su padre- manifestó Harry.
-Podría ser…- susurro Nyx dejando el pergamino que había estado leyendo y comenzando a buscar de nuevo- aquí esta, hace diez generaciones Eric Malfoy y August Potter habían hecho sus vidas, tenían esposas e hijos, pero aun no sabían de la maldición, por lo que obviamente cuando llegaron las pistas señalando que era su turno tratar de romper la maldición ellos no estaban muy interesados en eso; en ese entonces la descendiente de Melanctha era como Luna, la mente de Isadora siempre sufría un retraso, nunca sabias con qué edad despertaría la mañana siguiente, pero extrañamente siempre recordaba a Eric y August. La noche en que decidieron romper con la maldición usando una canción que Isadora escribió en sus pocas horas que se mantuvo lucida, el bloqueo de tenia Isadora se rompió; al principio estaba confundida, su ultimo recuerdo cuerdo fue antes de que su padre la hechizara, al parecer fue quien bloqueo la atadura, pero al ser débil Isadora cayó en el odio al que estaba atada y atento contra Eric Malfoy logrando asesinarlo, August casi cae ante el despliegue de rabia y odio de Isadora, pero logro contenerla, le dejo encargado a su elfo domestico el cuidado del pergamino y la llave del cofre con la estricta tarea de entregarle la llave a su hijo mayor junto con un traslador que lo llevaría a una cabaña abandonada rodeada de protecciones y el pergamino al primogénito de Eric Malfoy, para que ellos pudieran encontrarme y el trasladador funcionase debían estar enlazados. August al terminar de dar órdenes al elfo me ordeno que fuera a la cabaña y se suicidó para acompañar a su amado, Isadora se encargó de tener una hija para seguir con el camino de odio de Melanctha… así que cuando desarrollen el contra hechizo probablemente el bloqueo que tiene Luna desaparezca… no sé si su corazón es débil, puede que sea más fuerte que la atadura, puede que no, eso es algo que se sabrá a su momento- termino de explicar Nyx los acontecimientos que narraban en el pergamino.
La habitación se sumió en un profundo silencio, sin saber que hacer o cómo actuar hasta que Draco reacciono y entusiasta dijo- la respuesta es clara, para eso se especifica que la descendiente de Melanctha debe estar enamorada de alguien más que no sea uno de los malditos, Isadora cayó ante el odio porque puede que estaba enamorada de Eric o de August, ¿acaso no pasaban tiempo juntos? Por eso su corazón fue débil porque al ser una maldición hereditaria el odio de quienes la preceden se aloja en su corazón al ver que ella no es amada, después de todo si el amor no es reciproco se sumergirá en una oscuridad de la cual si no pueden conseguir salir su amor se ira convirtiendo poco a poco en odio- analizo el rubio- fue lo que dijiste, para salir de su odio deben enamorarse de alguien más y debe ser un amor reciproco, Luna está enamorada de Crabbe y él le corresponde, parecen más bobos de lo que son cuando andan juntos- sonrió Draco orgulloso por su deducción.
-Debo felicitarlo señor Malfoy, una gran deducción- celebró Tom mirando uno de los alumnos predilectos de su casa, aunque le hubiese cedido el puesto de jefe de casa a Snape seguía siendo un Slytherin.
-¿Pero por qué las has colocado en trance?- pregunta Harry, mirando a Luna que aún estaba ida.
-Para que pueda concentrarse en sus recuerdos y pueda estar en paz consigo misma, deberían buscar a Crabbe para no arriesgarnos, espero con eso romper el bloqueo- dijo Nyx.
-¿Para qué?- volvió a preguntar Harry.
-Porque necesitamos que este en sus cinco sentidos y tal vez nos pueda aclarar por qué su madre bloqueo la atadura de odio- respondió Nyx pacientemente.
-Muy bien, yo iré por el- ofreció Harry.
Harry llego al Gran Comedor y busco con la mirada a Crabbe que estaba con sus amigos, sorprendentemente sin siquiera tocar bocado.-debe estar esperando a Luna- supuso Harry con algo de gracia al ver que Crabbe esperara a alguien para comer- me pregunto si Ron sería capaz de eso.
-Harry- exclamó muy contento Ron al verlo.
-Hola chicos, Crabbe dice Luna que está algo ocupada que no podrá venir a cenar, pero que vengas y nos acompañes- aclaró Harry para que solo Vincent escuchara.
-¿Por qué no vino ella a decirme?- pregunto Crabbe con el ceño fruncido.
-Cuando lleguemos te explicaremos todo- aseguró Harry con una sonrisa.
-Está bien- aceptó Crabbe levantándose, Harry lo iba a imitar cuando Hermione lo atajo.
-Ten, te llego esto, pero como ya no tienes tiempo para tus amigos no te enteraste más temprano- le reprocho la castaña con un puchero.
-He estado algo ocupado, aunque un pajarito me dijo que has estado ocupada carteándote con un misterioso chico búlgaro- la molesto Harry moviendo las cejas de arriba abajo, Hermione se sonrojo, le arrojo la carta y señalo en dirección de las puertas del castillo-pero no tienes que correrme, ¿no querías que estuviera contigo?
-Te estas portando muy Slytherin Potter- resopló Blaise con un ceja alzada.
Harry gruño y se levantó de la mesa corriendo para llegar junto a Vincent que lo esperaba en la puerta.
-¿Qué creen que este tramando?- pregunto Theodore mirándoles a todos.
-No lo sé, al parecer ya no nos necesita para sus tretas- replicó Ron antes de llevar una gran cucharada de puré de papas a su boca.
- O a lo mejor son tretas, pero… de pareja- comento insinuante Theodore en dirección de Blaise.
-No vayas a iniciar- exclamo Blaise con tono amenazador.
-¿Esa no es Pansy?- preguntó Ron señalando la mesa Slytherin.
-¿Qué hace un Hufflepuff en nuestra mesa?- inquirió sorprendido Theodore al ver que la chica estaba acompañada.
Blaise y Theodore se miraron cómplices y sonrieron sínicamente- oye Ron te molesta si Theo y yo vamos a acompañar a nuestra querida amiga Pansy con su nuevo amigo- pidió Blaise.
-Por mi bien- concedió Ron apenas, antes de seguir engullendo su comida.
-Theo, no la cabrees tanto- dijo Neville con una sonrisa tierna.
Theodore y Blaise se acercaron a la mesa de Slytherin.
-¡Oh no!- gimió Pansy cuando vio que sus amigos se acercaban.
-¿Qué sucede?- preguntó Cedric mirándola preocupado, esa mirada descoloco un poco a Pansy pero suspiró resignada y señalo en dirección de sus amigos quien estaban parados frente a ellos.
-¿Podemos sentarnos con ustedes?- preguntó Blaise con una amabilidad visiblemente fingida.
-Pero si estaban comiendo con sus lindos novios, ¿Por qué se sentarían sin ellos?- preguntó con inocencia Pansy.
-Es que hace rato que no te veíamos, además teníamos curiosidad por tu… novio- dijo con intención Theodore, pero con un tono inocentón.
Pansy se sonrojo y frunció el ceño, Cedric solo tenía una sonrisa enorme en el rostro.
-El- no- es- mi- no- vio- pronunció suavemente Pansy con rabia en cada silaba.
-Pero si hacen linda pareja- siguió Blaise tomando asiento frente a Pansy y el Hufflepuff.
-Además, deberías considerarlo, es un Hufflepuff, necesitas amor, y a alguien que te endulce- se burló Theodore imitando a su amigo pero haciéndole ojitos a Pansy- aparte que parece un chico muy dulce y caballeroso- ante lo último Pansy bufo, pero luego sonrió sínicamente. Theodore y Blaise se miraron preocupados, Pansy no era normalmente un peligro, podria ser una mano suelta ladillosa, pero cuando estaba cabreada y ponía esa sonrisa sínica era de temer.
-Mis queridos amigos- murmuró con voz zalamera Pansy- normalmente no recurro a esto, nunca lo he necesitado, pero ¿les he contado que tengo una gran cantidad de fotos de ustedes… con otros?- siseó terminando con una risita.
Blaise y Theodore palidecieron.
-A veces soy muy descuidada, podría olvidarlas en cualquier lugar, y sería muy trágico que… alguien la encontrara ¿no creen?- cuestiono Pansy para tomar un sorbo de su jugo de calabaza.
-Sabes Pansy, siento como que Neville me extraña- exclamó Theodore abrazándose a sí mismo- creo que ya me voy, fue un placer hablar con ustedes- y sin más Theodore quedo fuera de combate.
-Cobarde- grito Blaise viendo a su amigo huir- así que Pansy, cuéntame ¿cómo es que iniciaron su hermosa relación?- pregunto Blaise con una sonrisa socarrona.
-Pues fue de la peor manera- comentó Pansy sonriendo sin gracia, Cedric la miro mal.
-Así que no niegas que son novios- remarcó el moreno con una sonrisa pícara.
-No lo niego, ni lo afirmo, además a ti por qué te tendría que importar… Ron cariño- llamó Pansy al pelirrojo que se había sentado junto a Blaise, Zabini se tensó, nada bueno podría avecinarse.
-Hola Pansy, Cedric… ¿Qué haces con Pansy? Pensé que salías con Cho Chang- cuestionó el pelirrojo con inocencia.
-Oh cariño mío diste en el blanco sin querer hacerlo- pensó Blaise con gracia, pero su comentario mordaz murió en sus labios antes de siquiera pronunciarlo ante la vista de una Pansy con lágrimas en sus ojos, en su puta vida la había visto lagrimear por un comentario, por más feo que fuese, ni siquiera cuando salía golpeada cuando eran niños, después de todo era la única mujer del grupo, por eso era así de brusca y salvaje al haber crecido rodeada de niños algo de eso se le pego, ni cuando era niña había llorado por algún raspón, si dolía, pero nunca lloro frente alguno de ellos, así que verla al punto de las lágrimas por un comentario así lo dejo fuera de combate.
-Yo, creo que me voy- susurró Pansy levantándose de su lugar.
-Eres un bocón Weasley- acusó Cedric siguiendo a Pansy.
-¿Qué dije de malo?- pregunto inocentemente Ron.
-Creo que hemos roto la nueva ilusión de Pansy- dijo Blaise preocupado, si fuera otro hubiera ido tras de su amiga a consolarla, pero como era precisamente su amiga sabía que había que darle espacio, iba a correr sangre si Diggory le dirigía la palabra.
Pansy en cuanto atravesó las puertas del gran comedor salió corriendo rumbo a las mazmorras, pero su nombre en los labios de Cedric la detuvo.
-¿Qué quieres?- pregunto brusca.
-No… yo no…- intento explicarse el Hufflepuff.
-No me interesa- le corto Pansy e iba a seguir su camino, cuando recordó que Hermione no le había dado la oportunidad de explicar su desliz; apretó los puños suspiro resignada para girar lentamente y mirar despectivamente al angustioso chico y pregunto-¿a qué juegas?
-Te juro que no salgo con Cho, ya no- aseguró el chico con mirada sincera.
-¿Cómo sé que es cierto?- quiso saber la chica.
-Preguntémosle, pregúntale, dale varitaserum, dame a mi varitaserum- soltó el chico todo lo que se le vino a la mente.
Pansy rio amargamente.- soy estúpida, no tienes por qué darme explicaciones, no somos nada, no te angusties, te creo, podía sentir una mira asesina en mi cuello, pero también es cierto que no somos nada… buenas noches- se despidió la Slytherin con una mirada vacía.
-Joder sí que eres difícil- dijo Cedric tirando del brazo de Pansy para atraerla hacia sí y besarla sutilmente en los labios-que no seamos algo ahora no significa que no podamos serlo- susurró.
-¿Pero por qué tan repentino?
-Es cierto que hace poco termine con Cho, pero tú me gustabas desde antes, y que Cho solo se la pasara parloteando de Harry ayudaba mucho a olvidarla y fijarme más en ti, algo inalcanzable, pero al menos no te la pasabas hablando de "lo maravilloso" que besa Harry…- Diggory gruño ante el recuerdo-siempre he sido, algo ñoño en las relaciones, después de todo es lo que buscan las chicas, pero siempre que te veía, no eras así, ni cursi ni boba, preferías las cosas directas, y tu forma de tratar a tus amigos, era como si fueras un chico más, pero con pechos…- explico el de cabello claro.
-Y sin un miembro viril- recalcó Pansy con gracia recordando la patada que le había dado a Cedric en la mañana- disculpa lo de la entrepierna- rio.
Cedric también rio- admito que me lo merecía, pero es que me sacas de quicio algunas veces.
-Agradécele a los chicos, ellos me volvieron una salvaje, después de todo crecí con ellos- contó la castaña.
-Así que… ¿quisieras salir conmigo?- increpo Cedric mirando a Pansy a los ojos.
-No pierdo nada con intentarlo aparte di tiempo- dijo la chica encogiéndose de hombros-solo te digo que no me gusta que anden de encimosos conmigo- aclaró.
-Oh vamos, abrazar es bueno- susurró Cedric estrechando a la chica entre sus brazos.
-No te pases Diggory- gimió la chica tratando de apartarlo, al final suspiro resignada y lentamente regreso el abrazo.
-Ves que es fácil, claro siempre y cuando sea solo a mí quien abraces y dejes que te abrace- bromeó el chico.
-Apacíguate, puede que abrace a mis amigos, pero no son tan efusivos- aclaró la chica suspirando el aroma del Hufflepuff.
-Bien, será mejor que vayas a tu sala común- murmuró.
-Claro, Blaise piensa que estoy muy cabreada, dirá sí a cada cosa que diga y no aprovecharme de eso sería pecado- comentó la Slytherin con malicia.
-Eres mala… me gusta eso- dijo el chico con una sonrisa, se inclinó y beso los labios de su acompañante, a pesar del trato que se daban uno al otro en esos días las caricias que se daban en ese momento eran muy sutiles y respetuosas por parte del chico, recordando siempre que salvaje o no Pansy era una mujer y merecía respeto.
-Descansa- se despidió Pansy con una sonrisa que Cedric no le había visto.
-Tú igual.
-¿Ahora si me dirás por que no fue Luna por mí?- pregunto Crabbe cuando estaban llegando a las mazmorras.
Harry suspiro pesadamente y dijo:- para que puedas entender esto tendré que contarte todo desde el principio, pero no le vayas a decir a nadie- Harry procedió a explicarle las cosas básicas sobre la maldición y lo que tenía que ver Luna en el asunto- ahora tu participación seria demostrarle a Luna que estás ahí para ella, demostrarle que tú le correspondes, si no… estaremos perdidos- susurró lo último Harry para sí mismo.
Cuando Harry entro a la habitación se encontró a un Draco sentado muy nervioso en el sillón y a Nyx flotando alrededor de Nagini aparentemente sorprendida, Tom tenia cara de circunstancias con los ojos levemente tintados de rojos en señal de enojo.
-¿Quiero saber?- exigió saber Harry.
-No, no quieres- dijo con amargura Tom.
-Es una serpiente muy linda, me gusta- exclamó la muñequita- ese es el chico- afirmó Nyx mirando fijamente a Crabbe.
-¿Por qué haces eso cada vez que conoces a alguien?- pregunto Draco un poco desconcertado.
-Analizo sus líneas del tiempo, así veo de quien desciende- aclaró la muñeca.
-¿Entonces?- pregunto Harry nuevamente.
-Está limpio, no tiene nada malo, su corazón… es sincero- afirmó feliz Nyx.
Luna aún seguía en trance pero había mucha diferencia en la expresión del rostro de la rubia, cuando Harry se fue en busca de Crabbe tenía el rostro sereno y relajado, ahora su rustro reflejaba angustia.
Nyx nuevamente se acercó a Luna pero antes de apoyar su frente con la de ella simulo que le daba un besito en la frente para finalmente apoyar la suya; el rostro de Luna mostro un poco de paz.
Todos estaban expectantes a las reacciones de Luna, quien abrió lentamente los ojos y repaso los rostros de cada uno quedándose un momento en el de Harry y Crabbe para finalmente mirar a Nyx. Con dolor y pesadumbre sonrió tristemente y sin aviso alguno comenzó a llorar amargamente, metió la mano dentro de su túnica y saco la varita apuntando a Draco, la cara de Luna reflejaba dolor, tristeza y rabia, las lágrimas rodaban por las mejillas de la chica. Crabbe miraba absorto a la rubia, sentía su corazón apretarse, no le gustaba ver a Luna así, le gustaba ver su sonrisa sincera y su mirada soñadora, le gustaba escucharla hablar de cualquier bicho que se le ocurriera mencionar, no le molestaba que él fuera Slytherin, solo no soportaba verla desmoronarse, no quería que se sintiera mal por lo que sacando valentía Crabbe se interpuso entre Draco y Luna, y le sonrió.
-Luna baja la varita- pidió el chico acercándose lentamente a la Ravenclaw.
-Él… él me lo quito- acusó Luna con una voz que no era la de ella.
-Melanctha- susurro Nyx con odio.
-Él ME LO QUITO- grito fuerte y gutural Luna, iba a arremeter contra Vincent pero él le dio un manotazo a la mano de Luna causando que la varita saliera volando, con ese breve momento de distracción por parte de Luna Crabbe la abrazo.
-Tranquila, él no te quito nada, shhh, recuerda quien eres, vamos Luna, vuelve conmigo, tenemos que buscar duendecillos de nieve, y cuando pase el invierno buscaremos nargles, vamos, no me dejes, eres muy importante para mi te necesito- susurró Crabbe en el oído de la chica quien lloraba en el hombro del chico oculta ante los otros.
-Vincent- gimió la chica- no quiero sentir odio, Draco es bueno, me ayudo a estar contigo- recordó la rubia con la voz rota.
-Entonces relájate, piensa en todo lo que haremos cuando ayudemos a Harry y a Draco- le pidió Vincent acariciándole el cabello.
-¿Estarás conmigo siempre?- pregunto Luna con voz ahogada.
-Sí, siempre estaré contigo, después de todo estoy enamorado de ti- confesó Vincent mirándola a los ojos.
Luna se acurruco en los brazos de Vincent y poco a poco se fue calmando, hasta que solo estaba abrazada a Crabbe sintiendo los brazos del chico aprisionarla posesivamente.
Se separó un poco de Crabbe para mirarlo a los ojos y solo vio comprensión y amor, y se sintió mejor, como si todo el peso que sentía en su espalda se desvaneciera; abrazo fuertemente a Crabbe y le susurro-no cambies Vincent, me gustas mucho- dijo Luna muy serena y sonriente, como si no hubiese llorado amargamente minutos antes. Minutos después salió de su escondite que era Crabbe y enfrento a los demás presentes.
-Lamento las molestias causadas- se disculpó Luna algo apenada.
-¿Puedo ver cómo está tu mente?- pregunto Nyx; Luna asintió, Nyx se acercó y coloco su pequeña mano en la frente de Luna y cerró los ojos, luego se separó de ella y dijo: veo que ya no tienes tantas dudas con respecto a ti, y el bloqueo ha desaparecido, ¿te sientes diferente?- inquirió.
-Ya no siento rabia cuando veo a Draco y me siento más tranquila, me siento feliz- aseguró la chica tomando la mano de Crabbe que estaba a su lado.
-Muy bien señorita, ahora que ha recuperado el control de sus pensamientos ¿cree que pueda respondernos unas preguntas?- pregunto Tom con tono serio.
-Si esta en mi poder lo hare con gusto- respondió Luna con el mismo tono soñador de siempre, pero con más credibilidad en sus palabras.
Tom indico que Tomasen asiento.
-¿Sabes quién te lanzo el bloqueo?- indagó Nyx sentada en la cabeza de Nagini que estaba descansando en el hombro de Tom.
-Mi padre lo hizo- respondió la chica inmediatamente.
-pensamos que habia sido tu padre.- dijo el moreno-.Y sabes por qué?- quiso saber Harry.
-Saben, mi madre era una bruja muy talentosa…- comenzó narrando Luna, sorprendiendo a todos ¿realmente habían roto el bloqueo?- pero estaba un poco perdida, siempre buscaba formas de separar parejas y de perfeccionar los conjuros que ya existían, siempre me decía que debía odiar a los Malfoy, que algún día entendería por que debía hacerlo, pero un día que trabajaba en una poción, no recuerdo muy bien para que era solo que sería algo malo para ustedes, no salió muy bien y la vi morir, sin poder hacer nada. Desde ese día mi padre me cuido solo, me enseño de criaturas inimaginables todas con extrañas apariencias, pero no por eso malas. Un día que estábamos sentados frente a un tronco hueco y me dijo "…olvídate del odio, ignora tu pasado, traza un nuevo camino, no te ates a tus antepasados, busca tu felicidad y tu propia salida, deja que ellos vivan en paz, rompe el ciclo y vive tu nueva vida" en ese entonces no comprendí lo que significaba, hasta hoy ¿ese era el hechizo de bloqueo verdad? Padre siempre amo a mi madre, lamento que no fuese como él quería, pero aun así no quiso que acabara como mi madre- recordó con voz suave la rubia.
-Luna, yo…- comenzó Harry, pero Luna negó y sonrió amablemente.
-Está bien, los ayudare a romper con la maldición, solo necesito saber cuál fue el conjuro o hechizo que les hecho Melanctha a sus antepasados para trabajar en la contraparte, mi sangre los maldijo creo que debe ser mi sangre quien la rompa- afirmó la Ravenclaw.
Nyx le entrego el pergamino donde narraba el sueño de Damian Malfoy suspiro y dijo- tiene algunas brechas, con una buena contraparte será suficiente, no sé si el odio se vuelva a manifestar en mí, espero no les moleste que Vincent nos acompañe- pidió Luna apretando la mano del chico.
-Pensamos que el que él esté presente será lo mejor- dijo Nyx
Luna y Vincent después de despedirse de todos partieron del despacho del profesor de DCAO.
-Ya todo está resuelto, solo falta que Draco y Luna trabajen en la contraparte, si necesitan mi ayuda solo pídanla, Nyx regresa el cofre a la sala, si quieres puedes quedarte conmigo, ya no es necesario que lo protejas, pero escóndelo para evitar preocupaciones de mas- ordeno Harry sin mirar a Draco.
-Como digas- aceptó Nyx con vos preocupada mirando a Harry y saltando a mirar a Draco.
-Muy bien, si me disculpan me retiro- se despidió Harry saliendo del lugar, Nyx desapareció el cofre y se fue con Harry sentada en su hombro.
-¿Algún problema joven Malfoy?- pregunto Tom mirando al rubio algo preocupado, tenía un aire culpable que el mayor no pudo interpretar.
-No hay problema profesor, yo soy el problema- exclamó con pesar Draco.
-¿Tiene algunas dudas con respecto a la maldición?- increpo el profesor con suavidad.
-No es eso, es solo que… no sé si pueda seguir junto a Harry- suspiró el rubio.
-Harry puede ser un poco torpe y tonto, pero ha demostrado ser leal, señor Malfoy si espera que le diga que continúe o termine con él no lo hare porque eso es una decisión que solo le corresponde a usted y únicamente a usted, pero tal vez debería mirar atrás y preguntarse ¿realmente me quiero separar de él?- aconsejo el mayor mirándolo un poco más tranquilo, comprendía que las dudas podían surgir.
Draco salió del despacho de Tom y se dirigió a su dormitorio porque no tenía hambre, pero estaba algo pensativo.
¿Realmente me quiero separar de él?
-Ya pensare en eso- se aseguró a sí mismo.
Habían pasado unos cuantos días desde que habían conversado con Luna quien trabajaba arduamente en desarrollar la contraparte de la maldición, Vincent estaba ayudándola junto a Draco quien veía como Luna y Crabbe desprendían amor cada vez que estaban juntos.
-Creo que así está bien, pero siento que le falta algo al final- dijo Luna pensativa.- ¿tu qué crees?- pregunto la chica extendiéndole el pergamino a Draco.
Draco medito un poco y dijo-¿qué te parece con mi sangre los maldije con mi sangre los libero?- propuso el rubio.
-Sí, eso me parece perfecto- concedió Luna con una sonrisa.
-¿Cuándo crees que deberíamos terminar con todo esto?- pregunto el rubio.
-En el pergamino que Nyx me dejo leer decía que había un frio casi imposible de soportar, además que el conjuro recita "en esta noche de invierno" por lo tanto me imagino que debemos recitar el contra- hechizo en un ambiente similar ¿no crees?- exclamo la rubia.
-Sí, tiene sentido, eres muy lista Luna- alago Draco.
-Por algo estoy en Ravenclaw ¿no?- bromeo la chica con una risa espontánea y natural.
-Como sea, los dejo, le contare a Harry que ya está listo- se despidió el rubio dejando sola a la pareja.
Harry miraba la carta que su madre le había enviado hace días, aun no la había respondido y se sentía culpable por haberse olvidado de su madre, miro la carta y la volvió a leer.
"Harry cariño, ¿Cómo has estado? Imagino que ocupado, ya que no has enviado ni siquiera una pequeña nota a tu madre, aunque sea una chiquitita; te extraño bebé, me haces falta, pero la amistad que he llevado estos meses con Narcisa ha ido fenomenal, me divierto mucho con ella, es una mujer interesante y tenemos grandes ideas para la boda, se lo que piensas "mamá aún falta mucho" pero cariño me hace mucha ilusión organizar tu boda, aparte que Draco es un joven muy apuesto; me pregunto cómo serán sus hijos, estoy muy entusiasmada con la boda, sé que debes estar cansado de que te lo repita pero es verdad, espero ya estés en mejores condiciones con Draco. Bueno no quito más de tu tiempo, espero te estés cuidando y cumpliendo con tus deberes, te quiero.
Con cariño, Mamá"
No era la carta más larga que había recibido de su madre, pero le hacía sentirse bien, recordar que ahí estaba su madre para él, aunque al mismo tiempo le recordara que Draco estaba distante y que se iban a casar al terminar el curso-si es que aún sigue queriendo estar conmigo- pensó el moreno resignado.
-Oye Harry, Draco está esperando fuera de la sala común- le informo Seamus desde la puerta al verlo.
-Por qué no solo lo dejan pasar- pidió Harry sumamente molesto por tener que dejar su sagrada cama.
-Está bien, lo haremos pasar- aseguró Seamus al ver que no era buena discutir con un malhumorado.
Unos minutos después sintió como la puerta era abierta nuevamente.
-¿Harry?- llamo el rubio dubitativo.
-Mmm- articulo Harry acostado en su cama sin quitar la vista de la carta.
-¿Podemos hablar?- pidió el Slytherin dudando en acercarse o no.
-Estamos hablando Draco- espetó secamente el de lentes.
-Sí, pero ¿podrías prestarme atención?- solicitó Draco molesto por la actitud de su prometido.
Harry suspiro resignado y se sentó en la cama, guardo la carta en su baúl y miro a Draco en señal de que podía continuar.
-Luna termino el contra hechizo- explico el de ojos de plata.
-Los felicito- mascullo Harry sin alegría.
-¿Cuándo…?
-Lo más pronto posible, podría ser mañana… Nyx- llamó Harry esperando.
-Dime -apareció Nyx sentada en la mesita de noche
-¿Podrías buscar un lugar adecuado para realizarlo?- cuestionó el de lentes.
-Como gustes- aceptó la chica mirando fijamente a Draco, se acercó al rubio y le dijo al oído.-escucha a tu corazón, olvida la razón y has a un lado la moral- sin más la muñequita desapareció.
-¿Qué te dijo?- pregunto curioso el moreno.
-Nada importante- dijo Draco sorprendido.
-Muy bien- siseó Harry volviendo a recostarse, pero se giró quedando de lado mirando al rubio quien no había hecho movimiento alguno- ven- susurro lo suficientemente audible el moreno para que Draco escuchara. Algo cohibido el rubio se acercó a la cama donde Harry descansaba, el Gryffindor hizo espacio para que el rubio se acostase a su lado quedando ambos frente a frente. Harry abrazo al rubio y el Slytherin comenzó a derramar silenciosas lagrimas.- sea lo que sea que te preocupe no olvides que aquí estoy para ti, lo estuve cuando fuimos enemigos, lo estoy ahora que somos prometidos, y lo estaré aunque dejemos de estar juntos, decidas lo que decidas no me perderás, así que no te mortifiques y piensa en ti ya que tienes todo el derecho de hacerlo- susurro el moreno junto al oído de Draco quien solo se refugió en los brazos del Gryffindor dejando que sus lágrimas resbalaran con libertad.
Así fue como Nyx los encontró al regresar, Draco durmiendo entre los brazos de Harry y el moreno con la mirada perdida y triste.
-¿Estas bien Harry?- quiso saber la criaturita preocupada.
-Espero que sí, espero que si- respondió Harry a Nyx.
-Encontré un buen lugar, es un claro en el bosque prohibido, está repleto de nieve y sería perfecto, me he adelantado y le he dicho a Luna lo que debería hacer, o al menos lo que Eric Malfoy y August Potter iban a hacer- explico la muñeca.
-Gracias- fue lo que dijo el moreno antes de acompañar al rubio en el mundo de los sueños.
Todo ya estaba preparado, el claro estaba cubierto de nieve, solo blanco y negro había alrededor, pues ese era el color que se veía en los árboles. Cuando Harry y Draco llegaron al claro había un triángulo rojo en el centro del claro, en medio del triángulo había dos velas una más alta que la otra, la alta era de color blanco y la más baja era de color rojo.
Crabbe estaba detrás de Luna quien estaba fuera del triángulo en la esquina de enfrente.- Draco párate dentro del triángulo pero en la esquina izquierda, lo mismo contigo Harry, pero en la esquina derecha- explico Nyx cuando estuvieron en el lugar.
-¿Están listos?- pregunto Luna que estaba sujeta por cintura por Crabbe que estaba tras de ella, todos asintieron.
Luna suspiro y comenzó a decir:
"En el nombre poderoso de Eros,
Dios griego del amor,
Protector de amores,
Con el poder absoluto y total del amor:
Rompo y disuelvo cada maldición, embrujo,
Sello, hechizo, brujería, vínculo, trampa, lazo, ardid,
mentira, escollo, obstáculo, decepción, desviación o distracción, influencia o cadena espiritual, deseo de ruina; también cada enfermedad de sus cuerpo, alma y mente, que haya sido conjurada por mi sangre a aquellos que nunca debimos haber corrompido,
Sobre esta pareja,
Sobre sus futuros hijos,
Sobre cualquier persona vinculada a este conflicto,
Por equivocaciones de mis generaciones pasadas, por la envidia.
Unos hilos dorados comenzaron a salir de Draco y de Harry seguido por un hilo oscuro que se iba enrollando alrededor del hilo dorado, lo mismo paso con Luna solo que su hilo dorado era casi invisible, los tres hilos se encontraron en el centro del triángulo sobre las velas pero el hilo oscuro de Luna comenzó a trepar por los hilos de Harry y de Draco ocasionando que se intensificarán los hilos de color oscuro que ya habían salido de Harry y de Draco. La vela de color blanco al sentir sobre ella los hilos prendió su mecha alcanzando solo los hilos oscuros causando un gran destello ya que el blanco se asocia con la pureza, con lo inmaculado y la luz divina. Era la vela tratando de purificar a los jóvenes que estaban llenos de odios donde la mayoría de esos rencores ni siquiera eran propios.
"…Rompo y disuelvo toda cadena de pecados de soberbia, lujuria, envidia, codicia, gula, pereza o ira
Cometidos por mi madre, mi abuela,
Mi tatarabuela,
y todas las demás generaciones,
hasta la primera quien inicio con toda esta cadena de odio, que me está afectando a mí en mi proceder
y a mi futura descendencia.
Con mi sangre purificada y mi mente aclarada pido perdón por los delitos, culpas y castigos
que hayan cometido mis antepasados.
Rompo todo atadura entre mi persona
y todas las generaciones de mi árbol genealógico,
y reclamo en nombre de Harry Potter y Draco Malfoy
que no haya comunicación directa
entre ninguna de estas generaciones con ellos o sus descendientes,
ni con aquellos que me precedan."
A medida que Luna iba hablando sus piernas se debilitaban, pero Crabbe la ayudaba a mantenerse en pie diciéndole palabras dulces, alejando al odio de su mente para que continuara con el hechizo, la luz que consumía los hilos oscuros se había intensificado casi alcanzando a Harry y a Draco.
"…Toda comunicación se filtrara
a través de mi sangre,
limpia sin remordimientos ni odios,
nos rodee y nos aislé de tal modo,
que ahuyente lejos de nosotros
a todo deseo inmundo que quiera perturbarnos
a toda fuerza o influencia que tenga origen antiguo que no tenga que ver con nuestros deseos.
Que en nosotros solo haya cabida para la luz,
la verdad, el amor y la paz de nuestros corazones…"
El triángulo que fue hecho con la sangre de Luna brillo, parecía fuego sobre la nieve, pero los lados del triángulo que apuntaban a Luna comenzaron a desaparecer poco a poco.
Por favor
que aquellos a quienes llame hijos, a aquellos que desciendan de mi sangre y mi magia no insistan de ahora en adelante, a separar a nadie por envidia.
Y me rindo ante el amor que me profesa mi pareja
y recibo con respeto y reverencia
la amistad de aquellos a quienes tratamos de hacer daño, cubrimiento y protección a su amor es lo que deseo.
Con mi sangre los maldije con mi sangre los libero"
Cuando Luna termino una luz cegadora envolvió todo el claro, la vela blanca se había consumido y solo hilos dorados salían de los chicos, ahora los tres encontrándose sobre la vela roja, Luna saco su varita y con un hechizo cortante rompió su hilo dorado por la mitad el cual se desintegro hasta que en el centro solo se unían los hilos dorados de Harry y de Draco, la vela Roja se prendió de un color asociado al fuego, al cambio, al amor y lo sexual. La parte del hilo de Luna regreso a su interior y debido al esfuerzo Luna cayo inconsciente entre los brazos de Crabbe, la vela que aún quedaba intensifico su llama y consumió poco a poco el hilo dorado de Harry y Draco, hasta que la línea de sangre que quedaba y unía a Harry y a Draco fue borrada por la nieve, al final la vela termino de consumirse y el hilo dorado paso a ser rojo enrollándose en los meñiques de Harry y Draco, para poco a poco ir desapareciendo, pero Harry y Draco podían sentir el hilo enrollado en su meñique si se quedaban muy quietos.
Regresaron al castillo cuando enterraron las velas, Crabbe llevaba a Luna en brazos porque no reaccionaba con ningún enervate; Nyx dijo que se debía al esfuerzo y al pequeño colapso que debió haber experimentado cuando su hilo fue separado del de Harry y del de Draco acostumbrada desde niña a estar unida a ellos inconscientemente.
Llevaron a Luna a la enfermería y después de mil explicaciones, obviamente inventadas, Madame Pomfrey dejo de preguntar y comenzó a tratar a Luna, la cual quedo descansando en la enfermería con un Vincent Crabbe muy preocupado velando su sueño.
Draco y Harry salieron de la enfermería y fueron a las orillas del lago, donde se sentaron bajo un árbol, Harry coloco un hechizo calentador alrededor de ellos.
-¿Somos libres?- pregunto Draco al fin más por romper tensión que por necesidad de una respuesta.
-Sí, puedo sentirlo- proclamó Harry, notando que nuevamente Draco estaba a medio metro de distancia- Nyx- llamo Harry a la muñeca que se materializo en medio de ellos sentada en la nieve mirando el paisaje.
-¿Sí?- pregunto la muñequita mirando al paisaje
-¿Ahora qué sucederá?- pregunto el rubio.
-Es su decisión, están libres de la maldición, por ende, es su decisión estar juntos o no, pero aún están enlazados- respondió la muñequita encogiendo sus piernas pensando la respuesta.
-¿Podrías darle el desenlace a Harry?- pidió el Slytherin.
El Gryffindor giro su cuello abruptamente cuando Draco pregunto eso, abrió la boca para replicar pero vio que Draco comenzaba a derramar lágrimas- ¿Por qué?- fue lo único que pregunto Harry.
-Porque puedo, porque quiero, y por culpa, lamento que mi padre no vivió como realmente quería- confesó el chico bajando la mirada a sus manos.
-Dijiste que nada cambiaria entre nosotros pasara lo que pasara- le reclamó Harry sintiendo como algo se rompía en su pecho.
-Lo sé, pero, todo es más grande de lo que parece- replicó el ojiplata con la voz rota.
-No tiene por qué serlo- suplico el de lentes agarrándose el pecho justo sobre su corazón.
-Son unos tontos- exploto Nyx- ¿realmente quieres separarte de Harry? ¿Crees que sería justo abandonar lo que tu padre dejo para ti? Ellos sabían que estaban destinados a estar juntos, que eran ustedes ¿acaso tu padre no te comprometió con Harry antes de morir?...- le pregunto la muñeca al rubio de manera acusadora.
-¿Cómo sabes eso?- pregunto sorprendido el rubio a la muñeca.
-Yo sé todo sobre los Malfoy y los Potter, yo siento la tristeza y el dolor en las personas, en especial el de las estirpes a quienes tengo que proteger, he visto por siglos a personas separarse por orgullo, vergüenza y por miedo, a personas separarse porque no les quedaba opción y ustedes que al fin pueden estar juntos en nombre de todos los Potter y Malfoy que los preceden ¿decidirán tirar todo por la borda?... no se… ¡Tomen!- grito Nyx tirando un pergamino a Harry- no es necesario que le lances un obliviate ya no hay maldición que ocultar-terminó sombría Nyx antes de desaparecer.
Harry llamo una y otra vez a Nyx pero ella no acudió al llamado.
-Hazlo- susurro Draco mirándole por fin a los ojos.
Harry se levantó y miro al rubio- ¿realmente quieres separarte de mí?- pregunto Harry con la voz quebrada.
Draco miro a Harry a los ojos y recordó la primera vez que lo consoló, las veces que le siguieron, las veces en que solo estaban sentados en la torre de astronomía observando las estrellas en silencios, cuando le anunciaron el compromiso, la forma en que aceptaron una relación que seria sin fingir nada, todo y cada uno de los gestos que había tenido el moreno con él pasaron por su mente- ¿realmente quiero separarme de él?- se preguntó el rubio- no- susurro el rubio levantándose y arrojándose a los brazos del moreno- perdón, por los desplantes que te he hechos estos días- suplico con voz rota apretándose contra Harry.
-Perdóname tu a mí por haber sido frio contigo, necesitabas pensar, eso era todo- aclaro el de lentes abrazándolo por la cintura.
-Nyx- llamo Draco, esta vez la muñequita sí acudió al llamado.
-¿Sí?- pregunto con una enorme sonrisa.
-Ten- dijo el moreno regresando el pergamino con el desenlace.
-Me alegra que dejaran las dudas- exclamo Nyx sinceramente alegre.
-A mi igual- dijeron los chicos al unísono, para luego reír.
-¿Crees que tengamos un futuro feliz?- cuestiono el rubio a la muñeca.
-Tú y yo nos encargaremos de eso- afirmo Harry con voz firme.
-Te amo Harry- proclamo Draco.
-Yo también te amo Draco- le susurro Harry con dulzura.
Todo lo que sale del corazón, de nuestras venas y mente, lo logramos con perseverancia, pero siempre con la verdad, si se confunde y presume puede caer en el vacío, cuidemos lo que ha costado con esfuerzo, el amor.
El fin de un ciclo es el inicio de otro.
N/A: ¿Qué les pareció gente hermosa? Espero les haya gustado, si llegaron hasta aquí le agradezco de corazón, espero les haya gustado el final de la historia, solo falta el epilogo..
Realmente lo espero.
Gracias a todos ustedes por comentar, y a mi genialísima beta Krissia que si no fuera por ella mis ideas explotarían.
Espero hayan disfrutado la lectura como yo disfrute escribir.
No leemos en otra vez.
Se despide Midori Uchiha Phantomhive.
