Disclaimer: Naruto y su mundo son de Kishimoto.
10- Una cita con los Uchiha.
—Te esperábamos— a pesar de lo que parecía Ino hablo tranquila.
— ¿Si?— aventuro incomoda.
—Si— Sakura la miraba fijamente.
—Mmm ¿qué necesitan?— piensa en otra cosa se decía, no dejes que te afecte nada y ve a tu lugar feliz.
Ino miro a Sakura advirtiéndole con la mirada si la asustaban nada conseguirían —Solo queremos hablar.
—Claro— Eso, no tartamudees tranquila no ocultas nada, excepto que te beso el chico al que todas siguen y no una sino varias veces ¡ah! sin olvidar que acabas de descubrir que te gusta ¡Kami! tenía que controlarse.
—Por aquí— Ino las guió a la pequeña salita de estar no había nadie, Hinata quiso correr en ese instante a su cuarto. —Veras Hinata— Sakura guardaba silencio era mejor dejar a Ino hablar —Tenemos curiosidad acerca de un pequeño detalle.
Y ella sabia cual, la cinta. Que idiota fue por no esconderla a tiempo. —Aja— dijo esquiva.
— ¿Como le quitaste la cinta a Sasuke kun?— Sakura perdió los nervios y la miraba de una manera que indicaba que no esperaba negativas.
Recordó lo que Sasuke le contesto a Kiba —Buen... bueno él no pensó que podría quitársela— pensó en lo sucedido con Naruto —Se descuido y... bueno pude hacerlo.
— ¿Y a Naruto?— pregunto la rubia.
¡Bien! se tranquilizo por cambiar de tema. —Igual— esta vez era verdad —Él me atrapo de la mano fingí que lo dejaría tomar mi cinta y cuando bajo la guardia tome la suya.— concluyo tranquila.
—Ya veo— Ino se quedo pensativa.
Debía dejarlo claro, aprovecho lo que la había atormentado toda su vida para apoyar su historia —La mayor parte del tiempo la gente no espera mucho de mí.
Ino miró a Sakura ninguna de ellas creyó posible que le ganara a Naruto pensaron que fue Shikamaru, perfectamente pudo imaginar a Naruto cayendo en lo que relataba pero ¿y Sasuke?
— ¿Y la cinta de Sasuke kun?— Sakura volvía a la carga.
Hinata abrió los ojos de par en par —Él se la dejó— dijo alzando la voz y poniéndose de pie, él la atonto besándola y escapó con la cinta.
—Es algo que haría— a Ino le extraño la reacción de la chica, claro Sasuke no permitiría a ninguna chica tener nada de él.
Hinata parpadeo recordando su situación y se sonrojo un poco, tenía que ser más cuidadosa Sakura la veía sospechosa. —Su...supongo.
— ¿Y tu cinta?— la ojiverde no cedía.
El sonido de su celular corto la plática vio la pantalla pero no reconocía el número. — ¿Si?
— ¿Lo haces intencionalmente o es que no te importa?
Un rubor apareció de golpe en su rostro. —Yo...yo— ¿qué decía? las dos chicas la miraban, no sabía de que le hablaba Sasuke y su mente estaba en shock.
— ¿Sabes quién habla verdad?— Esa chica era capaz de decirle que no, ella ni se percató que no le dio la cinta, creyó que lo seguiría para pedírsela y él podría sacarle provecho pero no ella ni se dio cuenta.
—S...i...si emmm— miro a las chicas —Un momento.
¿Un momento? Pensó Sasuke ¿Pero que se creía esa chica?
Hinata se dirigió a las dos muchachas —L... lo siento hablamos después— hizo una corta reverencia y corrió escaleras arriba para hablar tranquila.
Sasuke se levanto de la cama ¿Hablamos después? ¿Le iba a cortar? si se atrevía la iba a buscar aunque tuviera que meterse al dormitorio de las mujeres. Escuchó el sonido de pasos y luego un golpe seco.
—Lo siento— dijo agitada —no estaba sola— se apresuró a aclarar.
Sasuke se volvió a acostar — ¿Con quién estabas?
—Ino san y Sakura san.
— ¿Qué querían?— pregunto receloso.
—Na...nada.
—Dime— le ordeno.
Aun sin verlo se sentía impelida a responderle. —Preguntar por la cinta.
Se lo esperaba — ¿Qué les dijiste?
—Lo mismo que le dijiste a Kiba kun. Por cierto— dijo sentándose en la cama y fingiendo sonar severa hablar por teléfono era más fácil que tenerlo frente a frente— ¿Y mi cinta?
— ¿Hasta ahora te diste cuenta?
Se avergonzó al pensar que lo notó hasta que Sakura lo menciono —Si.
—Entonces responde mi primera pregunta.
Hinata se quedo pensando, él le dijo algo de si lo hacía con intención o no le importaba ¡ah! se refería a la cinta. —No me percate.
Eso supuso —Cuando hablas por teléfono casi no tartamudeas— Incluso sonaba segura.
— ¿S...si?
—Ya rompiste el record.
Sonrió a su pesar, es cierto que tartamudeaba pero casi siempre por incomodidad o nervios, podía hablar perfectamente con Tenten o su primo. Aun así trato de defenderse —No siempre lo hago.
—Sería imposible entenderte de lo contrario— Escuchó la suave risa de ella en respuesta.
Pensó en llamarla citarla para darle la cinta y aprovechar el rato. Ahora tenía una plática que no se espero era raro sus conversaciones con mujeres se resumían a molesto protocolo cuando era necesario y unas cuantas palabras cuando no quedaba de otra pero nunca converso así. Se dio cuenta mientras regresaba a los dormitorios había conversado con ella cómodo, era algo que surgía natural y no sabía cómo explicar.
— ¿Y...y la cinta?— repitió de repente nerviosa por el silencio.
—Mañana misma hora mismo lugar.
La estaba citando sintió su corazón acelerarse aun mas. —D...de acuerdo.
Sintió a Naruto acercarse. —Bien.
La comunicación se corto pero la sonrisa solo aumento se acostó en la cama para marcar a Tenten lo pensó un momento y se dijo que lo haría después ahora solo quería disfrutar el momento.
...
Al día siguiente hablo con Tenten por la mañana, su amiga grito, canto y luego seria le dijo que aunque todo fuera hermoso tuviera cuidado. Y eso que no le comento nada de los misterios y secretos del lugar y claro que él había descubierto el secreto que ni ella sabía.
Decidió salir a dar un paseo por la ciudad, pasaría a visitar a Kiba y verlo hacer lo que le gustaba, busco la cámara pues su padre le había "pedido amablemente" que enviara fotos de lugar y sus compañeras. Debía encontrar la forma de fotografiar a las chicas si le enviaba una foto de con quienes pasaba más tiempo era capaz de venir por ella, antes le habría parecido buena idea pero no ahora. Pensó en que ponerse debía aparecer en la foto también y si salía en jeans su padre la reñiría, decía que las damas debían usar faldas y vestidos ¿en qué siglo creían que estaban?
Eligio un lindo vestido celeste que Hanabi le regalo era de tirantes gruesos y la falda era suelta y le llegaba abajo de la rodilla. No era lo que acostumbraba pero Hanabi amaba verla con ese vestido, preparó las cosas tomo un bolso y sandalias a juego y salió.
—Que linda Hinata.
—Shion sempai— saludo —Gra...gracias.
— ¿Vas a la ciudad?
—Sí.
— ¿Por qué la cara larga?
Le explico la solicitud de su padre de las fotos.
—Pero eso es sencillo— dijo bajando las gradas —Dame la cámara.
Hinata se la tendió algo escéptica. Cuando llegaron a la pequeña sala donde se reunían las chicas alzó la cámara sonriendo.
— ¡Una foto chicas!— dijo alzando la voz —Muévete Hinata— dijo divertida empujando a la chica para que se acomodara —A la de tres— les dijo a todas mientras corrían a poner su mejor expresión —1, 2, 3— vio la pantalla y sonrió, quedo perfecta. —Eso es todo gracias— gritó mientras atraía a Hinata a fuera.
La rubia le devolvió la cámara con una sonrisa. —Viste que fácil— le tendió la cámara de nuevo.
—Sí, gracias.
—De nada y ten cuidado.
...
Se había despertado temprano, su hermano venia a la ciudad aprovechando un viaje de negocios, Naruto aun roncaba cuando Sai entro en silencio.
—Buenos días Sasuke kun.
Sasuke solo movió su cabeza como reconocimiento.
—Karin quiere salir.
— ¿Y?
—Esta peleada con Suigetsu y hoy no puedo acompañarla.
Sasuke se volvió mirando al inexpresivo chico. —Yo tampoco.
Ambos miraron al durmiente Naruto un momento.
—Despiértalo hasta que me vaya— dijo Sasuke —No quiero oírlo quejándose.
—Entiendo.
—Asegúrate eso si que Karin se lo lleve, no debe andar sola.
—Se los diré.
Salió poco después rumbo a la entrada del instituto donde ya esperaba su hermano con su llamativo auto nuevo.
...
Se había reído ante la reacción de Kiba al verla entrar, tenía un delantal puesto guantes y un pañuelo en la cabeza estaba limpiando las jaulas de unos preciosos cachorros, parecía a punto de echarse a correr. Luego paso un mal rato cuando la hermana apareció haciendo muchas bromas sobre la primera chica que visitaba a Kiba, por dicha Kiba la saco disculpándose y diciendo que se verían el lunes. Shino no estaba así que vago hasta una librería donde compro un libro local con historias antiguas de guerreros.
Había tomado algunas fotos en su salida del instituto, los cachorros y conejos que Kiba cuidaba, unas más y bastaría para su padre. Caminaba a una cafetería que vio la vez anterior pero cuando pasaba frente al banco la puerta de este se abrió dejando salir a dos pelinegros muy parecidos, uno de ellos la miraba fijamente.
Cuando pasaron por la librería creyó ver una chica muy parecida a la Hyuga pero antes de estar seguro su hermano lo había arrastrado al banco. Ahora la tenía enfrente y si era ella, llevaba un vestido celeste que se ceñía bien en su dotado busto ajustándose a su cintura y acababa en una caída suelta, era sencillo pero la hacía ver tan hermosa que no podía apartar su vista.
Itachi no se extraño cuando la muchacha tras casi chocar con ellos empezó a sonrojarse, era normal ante dos Uchiha bien parecidos pero cuando notó la forma en que la miraba su pequeño hermano la entendió, nunca le había visto una mirada tan intensa.
Hinata sentía su cara arder ante el escrutinio al que se veía expuesta por Sasuke, su corazón acelerado a mil y la sensación en el estomago la golpearon de una. Tratando de recobrar la compostura apartó la mirada encontrándose con otro joven apuesto e increíblemente parecido a Sasuke que la miraba curioso, volvió a ver a Sasuke y trató de saludar.
—Sa...Sasuke kun.
— ¿Se conocen?— Itachi intervino al ver a su hermano parpadear traído a la realidad por la voz de la chica.
—Somos compañeros— Respondió el menor sin mucha importancia.
—Itachi Uchiha, mucho gusto— dijo tendiéndole la mano.
—Hi... Hinata Hyuga— dijo nerviosa respondiendo al gesto.
—No te había visto nunca en las fotos de grupo de Sasuke.
—Es nueva— acortó Sasuke —Vámonos o nos retrasaremos— dijo queriendo salir del paso.
Un joven paso desvistiendo con la mirada a la despistada chica que ni lo notó pero la mirada asesina en los ojos de su hermano le aclaró muchas cosas.
— ¿Y qué iba hacer Hinata san?
— ¿Eh yo...? pues mmm— Sasuke parecía molesto de repente y ella solo quería desaparecer.
—Nosotros íbamos a almorzar ¿le gustaría acompañarnos?
— ¿Qué?—respondieron los dos mas jóvenes.
—No... No creo que sea b...buena idea— la sola idea la paralizaba.
Sasuke asintió un poco inconscientemente a lo dicho por Hinata pero Itachi no iba a perder la oportunidad de corroborar sus interesantes sospechas.
—Insisto— continuo divertido con la situación —Me sentiré ofendido si no acepta.
Hinata boqueó y el rubor aumentó sin saber qué hacer, su cerebro no terminaba de procesar lo que sucedía miró a Sasuke con una muda suplica.
—Hermano no puedes decir algo así.
— ¿Por qué no? tu no me cuentas mucho de la escuela siempre debo interrogar a Naruto kun para saber, es bueno conocer más compañeros tuyos.
La expresión solemne de su hermano no podía ser mas creíble pero Sasuke no se comía ni media palabra.
Al ver al pequeño tratar de replicar lo cortó. —Solo me preocupo por ti— Se giró a la chica que parecía más y más sonrojada nunca había visto algo así. — ¿Qué me dices?
—Yo... pues...— vio de nuevo a Sasuke pero él se veía alarmantemente resignado, empezó a sentirse mareada.
Sasuke conocía a su hermano era terco tanto como él y cuando se le metía algo en la cabeza no había fuerza humana que se lo quitara. Por otro lado presentía que pronto tendría que evitar que Hinata se estampara en la acera, el rojo en su rostro había cedido y ahora se veía muy pálida.
—Bien— miró a la muchacha —Vamos Hyuga.
—Pe...Pero.
— ¿Como Hyuga? ¿No la tratas por el nombre? que falta de confianza Sasuke.
Camino rumbo al auto mirándolo con reprobación, Sasuke lo ignoró pero vio a Hinata aun clavada en su lugar.
La tomo del antebrazo instándola a moverse, se arrepintió al sentir la suave piel de la muchacha y recordar los sueños que protagonizaba, la soltó en cuanto sintió que avanzaba.
—Compórtate como se debe Sasuke.
Miró a su hermano serio ¿esperaba qué le diera el asiento del frente? la chica se desmayaría ante tal situación pero dejarla en la parte de atrás sola era echarse una reprimenda gratuita. Abrió la puerta de atrás para que entrara y cuando ella subió volvía a estar muy roja, le hizo señas para que le diera espacio.
Itachi asintió satisfecho — ¿Qué quieren comer?
— ¿Realmente importa?— soltó por lo bajo Sasuke irritado.
—Cualquier cosa esta bien por mi— Hinata contesto con voz suave y tranquila.
Sasuke la observó ¿no tartamudeo? iba ida viendo una cámara y tocando un botón insistentemente casi no parpadeaba ¿estaba en shock?
Hinata en realidad se había ido a su lugar feliz la parte alejada de los jardines de su casa había un precioso estanque y le encantaba pasar las tardes ahí, le había tomado una foto antes de partir ahora no bastaba imaginárselo tenía que verlo para controlarse.
— ¿Te gusta tomar fotos?— Itachi también había visto lo que hacía.
—No soy buena pero mi padre me pidió enviar fotos del lugar y compañeros— respondía en automático sin dejar de ver la foto.
Sasuke estaba tentado a ver en la cámara que captaba la atención de ella de esa forma y la hacía actuar así pero Itachi ya lo veía raro no quería darle más motivos.
—Conozco un buen lugar que debes fotografiar, es una gran vista.
Antes de que contestara ya estaban frente al restaurante.
Sasuke la ayudó a bajarse no estaba del todo seguro de la salud mental de la joven en esos momentos, apartarse de la cámara parecía a haberla traído de vuelta a la realidad.
Entraron y tomaron una mesa alejada para tener privacidad. Ordenaron y esperaron sus platos.
—Hinata san ¿de dónde eres?
—De Tokio— Preguntas normales respuestas normales eso no la ponía nerviosa.
— ¿Y qué te trae a estudiar tan lejos?
Los ojos del joven eran casi idénticos a los de Sasuke, solo que sin arrogancia y con más madurez. Curiosamente también le daba esa sensación de impulsarla a responder. —Mi padre así lo decidió.
— ¿Y te ha gustado el lugar?
—Si.
— ¿Y tus compañeros?
—Han sido muy amables
— ¿Hasta Sasuke?— dijo interrogativo.
— ¿Eh? bu...bueno él…
—La trajiste para interrogarla— intervino Sasuke.
—Tranquila— dijo ignorando el comentario —Sé como es Sasuke espero disculpes sus malas maneras.
—No... No Sasuke kun es buena persona.
Itachi sonrió y la camarera interrumpió trayendo sus pedidos.
Comieron tranquilos en silencio sin darle importancia a las miradas que atraían los tres, dos acostumbrados a ser el centro de atención e ignorarlos y una tercera que ni se percataba. Hinata era la hija de un prestigioso hombre de negocios dueño varios hospitales de Tokio sabía cómo comportarse y lidiar con situaciones de ese tipo.
Una vez terminaron Hinata se disculpó y se fue a los lavados, Sasuke reprimió la mueca al notar como la mayoría de hombres giraban a verla aunque se sintió satisfecho al comprobar que ella ni los tomaba en cuenta sumergida en su propio mundo, así que no era solo con él. Claro estaba seguro que ella ya no pasaba de él, bastaba una mirada suya para descontrolarla por completo.
— ¿Por qué sonríes?
— ¿Qué?— ¡Carajo! olvido que Itachi estaba con él.
—Sonríes— dijo Itachi complacido. —Fue pequeña pero ahí estaba.
—Te lo imaginas.
Itachi apoyo su rostro en la palma de su mano. —Eres terco— suspiró —La seguiste todo su camino a los lavados.
Él no era tan evidente ¿o si? todo era culpa de ella, no, todo era culpa de Itachi que insistió en traerla.
—No me mires así, es bueno verte actuar como lo que eres.
— ¿Y que se supone que soy?
—Un adolescente.
Sasuke solo hizo mal modo.
El primogénito sonrió mas, era alentador ver a su pequeño hermano abrirse más e interesarse por alguien.
Cuando Hinata volvía un tipo se atravesó en su camino con toda la intención.
—Lo siento preciosa.
—No... no es nada— dio un paso al lado para seguir pero el hombre hizo lo mismo.
—Lo siento parece que es el destino— lo dijo en un tono lascivo que alertó a la muchacha de inmediato.
—No lo creo— dio un paso atrás y paso a su lado.
Sasuke había aferrado con fuerza la mano en la mesa pero no se levantó.
—Pensé que irías a golpearlo.
—No es necesario, se sabe cuidar sola— dijo sin pensar ni dejar de ver en dirección a Hinata.
Itachi sonrió, la respuesta que esperaba era un "a mí no me importa" pero lo que le dijo...
Sasuke miro a su hermano cuando Hinata ya casi estaba con ellos al ver la forma en que lo miraba cayó en cuenta en lo que dijo ¡mierda!
—Iré a pagar la cuenta, ya vuelvo.
De repente todo el control que Hinata había logrado lo perdió al quedar sola con él.
—Lo siento— susurro.
— ¿Por qué?— la miraba intensamente lucía un lindo sonrojo y trataba de no verlo a la cara.
—Pues... no estoy segura— confeso —Pero no debería estar aquí.
—Itachi te trajo.
—En todo caso yo interrumpí tu día— dijo Itachi volviendo —Déjame recompensarte, te llevaremos a tomar fotos.
—No... es necesario en verdad— Su resistencia a situaciones incomodas estaba al límite.
—Vamos no te arrepentirás, la vista es preciosa.
Sasuke bufó —No crees que ya es suficiente.
— ¿De qué hablas?— hizo su mejor cara de extrañeza. —Solo te enseño a ser amable, ella no es de aquí hay que mostrarle lo bello de nuestra ciudad.
Olvidaba que a veces Itachi era muy intenso, resopló cansado captando la atención de Hinata que al ver la misma expresión de resignación de antes empezó a mentalizarse en que iba a ser un día muy duro.
— ¿Entonces?— dijo mirando a los dos chicos.
—Vamos Hyuga— dijo cansado el azabache. Sintió la mirada seca de su hermano por llamarla por el apellido. —No presiones Itachi.
Salieron del local rumbo al auto, Sasuke se adelantó bajo la mirada de su hermano para abrir la puerta y que ella subiera. El carro arrancó y se alejó dejando a cierta pelirroja boquiabierta al otro lado de la calle.
Habían salido de la ciudad y subido una colina, Hinata se concentraba en mirar por la ventana el cambio en el paisaje, Sasuke la miraba de reojo e Itachi lo veía a él.
Itachi anuncio la llegada a su destino Hinata a pesar de la incomodidad y nervios se sentía un poco más tranquila que antes, bajo antes de que Sasuke le abriera la puerta ya que lo hacía con cara de pocos amigos.
—Este es el mejor lugar para observar la ciudad— Itachi caminó rumbo al mirador —Puedes tomar fotos de la vista.
El lugar era hermoso, fresco rodeado de arboles se acerco y la vista de la ciudad era preciosa, tomo varias fotos con eso tenía más que suficiente.
—Pero debes aparecer en las fotos ¿no crees?
Se sobresaltó pues no lo había sentido acercarse, en definitiva se parecía mucho a Sasuke —Mmm no importa.
—Claro que si, dame la cámara.
Lo miró abriendo mucho los ojos, cada vez que sentía que todo iba bien él salía con algo más.
Tomó la cámara sin esperar respuesta y dio un par de pasos atrás. Sasuke miraba medio divertido como el sonrojo aparecía de nuevo, seguro ella quería que la tierra se abriera y se la tragara.
Itachi sacó un par de fotos a una visiblemente incómoda Hinata, se detuvo pensativo.
—Te ves muy sola así— se volteó a su hermano que tenía una expresión de burla y sonrió —Ve Sasuke, ponte junto a ella.
— ¿Qué?— de nuevo hablaron en coro.
—Vamos, vamos— hizo gestos con su mano libre —No seas tímido.
—Mira Itachi ya es sufic...
— ¿Sasuke qué tiene de malo?
—Ita...Itachi san por favor— jamás creyó verse envuelta en una situación así, excedía los límites de todo lo que había vivido.
Estuvo a punto de apiadarse de la chica y su expresión abatida pero no perdería una oportunidad así. —Hinata san no tengo muchas fotos de mi hermano, es huraño ante las cámaras así que debo aprovechar cualquier oportunidad que se presente— dijo todo lo sincero que pudo —Vamos Sasuke no te veré en más de un mes que te cuesta complacerme.
Se enrumbo molesto junto a la Hyuga odiaba cuando su hermano lo chantajeaba, sabía que no podía negarle nada, así como él le daba cuanto quería después de todo solo se tenían el uno al otro. Se puso junto a ella sin mirar nada en particular —Apresúrate.
Respira Hinata se decía, no seas tonta es solo una foto, tranquila pronto todo acabara.
—Acércate más— le riño —No es como si quemara.
¿Más? ¿Qué pretendía con eso? se lo iba a cobrar caro, invitaría a Naruto en vacaciones y lo haría pasar toda una semana con ellos así sabría lo que es perder la paciencia. Obedeció de mala gana y sus costados de tocaron casi sonríe al sentirla estremecerse.
—Ahora sonrían— Y ambos muchachos lo miraron como si hubiera perdido la razón. Itachi suspiro. Tomo un par de fotos donde una joven sonrojada y nerviosa hacia su mejor esfuerzo por mantenerse de pie, el chico miraba en otra dirección con pose aburrida. Itachi entrecerró los ojos y sonrió, sacó su celular para inmortalizar el recuerdo.
—Oye fue suficiente— Sasuke ya se retiraba.
—Oh no, aun no o quieres que cuente de cuando tenias 5 y corriste por toda la ca...
—De acuerdo, de acuerdo— se apresuró volviendo a su posición —Ya entendí— ¡diablos! porqué siempre lo amenazaba con eso.
Hinata sonrió mirando a Sasuke ¿qué clase de historia era esa para contenerlo así?
Itachi tomo la foto esta vez Hinata salía más relajada mirando a su hermano con una sonrisa mientras este mantenía su pose resentida. —Bien ¿ahora qué quieren hacer?
—Mmm yo... yo necesito volver— No era cierto pero tenía más que suficiente para un día en especial si quería mantener su cordura.
Sasuke vio como desviaba la mirada supo que mentía pero había sido suficiente también para él. —Volvamos.
— ¡Ah bueno!— Itachi supuso que así acababa su aventura pero lo paso bien —Aquí tienes— le tendió la cámara.
—Gracias— estaba feliz de escapar y ser libre de nuevo.
De vuelta al auto se mantuvieron en silencio cada uno en sus propios pensamientos, llegaron a la ciudad y bajaron para despedir a la joven.
—Fue un placer— dijo Itachi —Gracias por brindarnos su agradable compañía.
—Mmm gra... gracias a usted por invitarme.
—Espero podamos repetirlo.
—Ah si...si— dijo no muy segura.
Itachi los dejo solos y se adelanto de vuelta al carro.
Sasuke observaba como el rubor se volvía mas fuerte mientras ella miraba el suelo —No olvides lo que dije ayer— Ella levanto la cabeza de golpe mirándolo sonrojada —Mas te vale llegar.
Asintió despacio y lo vio alejarse. Camino un par de metros sin rumbo y sonrió, pasada toda la loca situación fue agradable saber más de Sasuke además de conocer a Itachi que le pareció una agradable persona, se notaba que se querían mucho. Fue a imprimir algunas de las fotos para enviarlas a su padre, se las podría mandar por e mail pero su padre detestaba las computadoras.
Eligio las más adecuadas un par de paisajes, la que tomó Shion, de la vista del mirador y de ella sola. Después de enviar el paquete donde duro bastante porque no aparecía nadie que atendiera decidió ir a comprar un par de cosas a la cafetería antes de volver. Casi todo eran dulces pero no había nadie que la riñera por abusar de su ingesta de azúcar.
Ya iba rumbo al instituto cuando uno de los papelitos de compra de escapó de sus manos se giró rápido para atraparlo y al final de la acera a unos seis metros estaba Karin con expresión de sorpresa por ser descubierta.
