En esta también subí todos los que tenia escrito, tal ves así les guste un poco mas la historia, se los prometo n.n
Ahí estaba el, frente a Aome, su cabello largo (No tanto) atado en una cola de caballo, tan negro como siempre y sin perder los ojos azules. Poseía una sonrisa dibuja en su rostro. Los anteojos de sol que saco cuando ella escucho su vos y se dio la vuelta a mirarlo los guardo en un saco negro de vestir que llevaba puesto, junto con una camisa blanca, un pantalón de vestir negro y zapatos de igual color. — ¿Tu qué haces aquí?—Le pregunto Aome y lo cierto era que nos e veía demasiado contenta, con la presencia de ese joven.
—Pasaba de casualidad y sorpresa, aquí te encontré mi bella Aome—Le dijo acercándosele, pero ella se apartó y choco con Sango la cual justo se daba vuelta.
— ¿Y el quien es?
—Soy Koga, mucho gusto—Dijo el peli negro de ojos azules.
—Dime Sango ¿Ya está todo hecho?—Pregunto Aome nerviosa.
—S… sí, pero…—Antes de que Sango continuase…
—Ya nos tenemos que ir, adiós—Dijo Aome a Koga y tomo del brazo a Sango y marcho dejando atónito a Koga.
— ¿Me vas a decir quién es?—Pregunto Sango, mientras Aome llamaba un Taxi.
— ¡No es nadie!-Alterada contesto Aome y luego las dos subieron al Taxi.
Mientras Inuyasha y Miroku las esperaban preocupados, ya que una vez les toco salvarlas y ahora no tenían ni idea de donde se encontraban, además de que sino no se encontraban ninguna de la dos, no comían, sobre todo Inuyasha. Como no tenían nada mejor que hacer, los dos se pusieron a cocinar causando gran desastre en la cocina y justo llegaron Sango y Aome, antes de que los dos pudieran limpiar la huellas del crimen.
— ¡Ya te dije que es un cono…!—Aome no termino de hablar cuando vio el desastre que habían hecho Inuyasha y Miroku.
—Pero…—Aome estaba espantada ante la visión del living y luego de la cocina, donde encontró a los causantes de la travesura.
— ¿¡Que fue lo que paso!?—Pregunto Sango.
— ¡Fue el!—Gritaron al mismo tiempo Inuyasha y Miroku señalándose con el dedo.
— ¡Que par de niños!—Dijo Aome poniendo ambas manos en su cintura.
—Tu eres la niña—Dijo Inuyasha acercándose a ella y tirándole un paquete de harina en la cabeza. Miroku quiso intentar lo mismo con Sango pero ella le tiro dos huevos en la cabeza.
— ¡Jajaja!—Se rieron Aome, Sango e Inuyasha.
— ¡Tú no te rías, para ti también hay!—Le dijo seria y firme Aome a Inuyasha mientras derramada miel que estaba cerca en su cabello. Los cuatro se estaban divirtiendo como un cuarteto de niños cuando el teléfono de la casa sono. Sino fuera porque Inuyasha estaba empapado en miel e intentaba quitársela, él hubiese contestado el teléfono, pero Aome lo hizo ni bien se sacudió la harina. —Hola ¿Quién habla?—Pregunto feliz Aome.
—Quien más, tengo ganas de verte preciosa—Le dijo una vos masculina al otro lado del teléfono.
—Koga ¿Cómo conseguiste en número?—Pregunto Aome, la cual no podía creerlo.
—Yo siempre consigo todo y esta tarde lo hice. Ya te dije que quiero verte, tú eliges cuando y donde—Le dijo la vos masculina, Koga.
— ¿Para qué?
—Solo deseo verte, solo dime cuando y donde.
— ¡Esta bien, nunca y jamás!-Casi grito Aome, pero recordó que estaban sus amigos cerca y sobretodo Inuyasha.
—Entonces iré a buscarte, tú lo quisiste así, Aome—Dijo esa vos masculina luego de que Aome le cortara. —Pronto o en minutos recibirás una gran sorpresa—Sonrió y camino por la calle, luego subió unas largas escaleras.
Luego de la llamada de Koga, Aome regreso a la cocina para seguir divirtiéndose con sus amigos, pero seguía algo impactada por el recuerdo de encontrarse con Koga y ahora con su llamada. Inuyasha noto la estabilidad de Aome y aprovecho para llevársela lejos de Sango y Miroku, Aome no dijo nada y lo siguió, así hasta que llegaron al cuarto de Inuyasha y Miroku.
— ¿Qué te ocurre?—Le pregunto dulce Inuyasha.
—Nada, mejor volvamos—Aome trato de sonar tranquila, pero Inuyasha sabía que algo le ocurría.
Mientras abajo en la puerta de la entrada a la casa fue golpeada y Sango fue quien abrió la puerta, encontrándose con el mismo que vio en la casa de revelación. —Hola, se encuentra Aome ¿Verdad?—Dijo directo Koga, dejando el esta vez atónita a Sango.
—Si ¿Pero tú quién eres?—pregunto Sango quien enseguida tenía a su lado a Miroku.
— ¿Quién es el, Sanguito?—Pregunto Miroku apagando su risa.
Inuyasha prefirió no seguir molestando a Aome y ambos bajaron, cuando Inuyasha vio a Koga sin saber quién era y luego Aome lo vio, tenía ganas de esconderse pero no sería correcto hacerlo. —Hola preciosa—Le dijo muy sonriente Koga.
— ¿Preciosa?—Se preguntaron, Sango, Miroku y principalmente Inuyasha.
—Toma la decisión de darte una grata sorpresa—Le dijo muy contento acercándose a ella, pero sin contar que su camino estaría Inuyasha.
— ¿¡Quién eres!?—Pregunto molesto Inuyasha. Aome trato de esconderse, pero conociendo a Koga prefirió ponerse delante de Inuyasha, pero este la detuvo. — ¡Contesta! ¿¡Quién eres, para venir y entrar así y llamar de esa manera a Aome!?—Pregunto más molesto Inuyasha, tratando de controlarse.
—Soy su novio ¿Qué no se los dijo?—Pregunto sínico Koga.
— ¡Eso es mentira!—Salto Aome— ¡Tú crees que lo somos, mejor vete Koga!-Continuo Aome ya alterada, entonces Inuyasha posesivamente la oculto detrás de si a lo que Aome no se negó.
—Sera mejor que te retires—Sono amable Miroku.
—Si mejor—También sono amable Sango.
— ¡Ha, mejor hazlo!—Le dijo victorioso Inuyasha.
—Yo la vine a ver a ella, no a ustedes—Dijo altanero Koga.
—Bah, sino lo haces por las bueno lo horas por las malas—Dijo tranquilo Inuyasha, formando un puño con una mano y manteniendo a Aome detrás del. —No querrás que haga tu rostro más feo de lo que es—Continuo Inuyasha.
—Está bien, no quiero lastimarte, pero volveré preciosa—Dijo Koga en tono de triunfo, triunfo que no obtuvo. Inuyasha estaba dispuesto a pegarle, pero Miroku y principalmente Aome lo detuvo.
Koga se marchó, Aome e Inuyasha luego de eso no hablaron ya que Aome subió y se encerró en la habitación por largo rato sin dejar entrar a nadie, sin rendirse Inuyasha la espero afuera quedando dormido hasta que finalmente ella le abrió y el entro.
Inuyasha se sentó al pie de la cama de Aome y ella estaba con la piernas den pose india mientras de miraba de reojo hasta que Inuyasha toma decisión de acercarse. —La próxima no dejare que entre de vuelta y te vea—Le dijo Inuyasha cerca de su rostro.
—No te preocupes, esto no tiene que ver contigo—Le dijo Aome algo triste.
—Feh ¿Por qué lo dices?
—Nosotros no somos nada… aun—Dijo más triste Aome, intentando mirar a un lado, pero Inuyasha agarro su mentón y la beso, solo fue un fino y arrebatador roce de labios, digamos que fue más que un roce y menos que un beso de pasión.
—Desde que te dije que te amo, si somos algo—Le dijo luego del beso Inuyasha logrando que a Aome se le caiga una lagrima.
—Inuyasha—Le dijo y se abalanzo para besarle nuevamente.
Ahora si tengo que escribir el capitulo 11, nos leemos Sayonara
29/07/13
