Maze Runner no me pertenece. Es de James Dashner.
—¡Ha despertar!
Gruñí por el grito de Minho.
—Vatie, arriba —escuché. —Valerie, tu también. Vamos.
Volví a gruñir. —5 minutos más Minho...
—No.
Abrí pesadamente los ojos para encontrarme con su rostro. —¿Por qué no?
—Las puertas del laberinto se abren en una hora y tenemos que preparar todo —informó.
Bufé. —Para eso me despiertas media hora antes que es mejor...
—Eso digo yo —escuché a Vatie, que estaba a mi lado en la hamaca. Ella dormía para el lado contrario por lo que, toda la noche, tenía sus pies en mi cara.
—¿Todas las chicas sois así? —Minho nos miró con los brazos cruzados.
Fruncí el ceño. —¿Dijiste algo Minho?
—No —disimuló. —Venga, que hay que desayunar.
Desayunar... Claro, a saber que hay para desayunar.
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—Anda, hay manzanas —me sorprendí al ver un montón de manzanas encima de una mesa. —Y yo que pensaba que solo había bazocia de esa que cenamos... —al recordarlo quise vomitar.
—Dame una —pidió Vatie.
—Toma —la lancé.
—¿Qué hora es? —preguntó ella.
—No lo sabemos —contestó el asiático. —Pero supongo que la de la mañana.
—Para mi que son las 6, pero no me hagas caso —mordí la manzana. —¿Cuándo salimos?
—Cuando termineis —miró la gran muralla. —Newt está esperando a que las puertas se abran. Vamos de mientras.
Los tres caminamos hasta la gran muralla. Yo me quedé observando a la vez que mordía la manzana, las puertas cerradas del laberinto. Justo empezaron a abrirse. Hacían bastante ruido y lo extraño era que los demás ni se inmutaran.
—Vamos —Minho y Newt entraron corriendo pero en cambio, Vatie y yo nos quedamos mirando.
—¿Tenemos encima que correr?
—Vatie, por algo nos han hecho corredoras, ¿no? —caminé dentro del laberinto.
—Pero acabo de comer y no quiero devolver mi desayuno en mitad del camino —explicó.
—Yo tampoco...
—¡Chicas!
—¡Tu a callar asiático! —gritamos Vatie y yo con enfado.
Ahí fue donde empezamos a correr para llegar donde los otros dos. El laberinto era muy extraño y seguramente, como retrasados, nos ibamos a perder dentro o más bien, yo me iba a perder dentro.
—Estamos en la sección 1 —dijo Newt.
—¿Y?
—Quiere decir que empeceis a memorizar, porque mañana se abrirá la sección 3, y el próximo día otra distinta.
Entrecerré los ojos. —No tengo memoria fotográfica Newt...
Se encogió de hombros y no dijo nada más. ¿Se estaba volviendo antipático otra vez o algo por el estilo.
—Estaréis hasta el medio día —Minho nos miró. —Al ser vuestro primer día en el laberinto, no os quedareis hasta la noche.
—¡Bien! —Vatie se iba a poner a bailar.
—No te emociones Vatie —la miré. —Que seguro que el próximo día estamos aquí hasta la noche y lo más probable es que nos perdamos dentro... Lo estoy viendo.
—Eres muy negativa Valerie... —rodó los ojos.
—¿Yo? ¿Negativa?
—Dejen la cháchara chicas, que estamos por llegar a la sección 2. A correr de nuevo.
Suspiré. Ahora odio ser corredora porque tengo que estar corriendo de un lado para otro sin parar. Me quitaré de ser corredora... O puede que no si quiero estar dentro del laberinto e investigar. ¿Dije que soy curiosa?
—Oye Valerie, ¿por qué te pareces tanto al rubio ese que tiene mal genio?
—¿Gally? —ella asintió. —Es mi hermano... Pero el no lo recuerda.
—Oh... Yo no recuerdo tener hermanos... Ni hermanas. No recuerdo a mi familia.
No dije nada, solo corría con la cabeza agachada.
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Newt nos había traído a Vatie y a mí de vuelta al Claro. Era ya la hora de comer, supuestamente, y encima teníamos que comer bazocía...
—Id con los demás —dijo Newt. —Decidles que Minho y yo volvemos al anochecer.
—¡Newt1 —llamé desde el otro lado del laberinto, es decir, fuera de este, en la entrada.
—¿Qué quieres shank? —lo que me faltaba. Encima me empieza a llamar shank. ¿Qué es eso?
—¡Ten cuidado!
Vi una especie de sonrisa en su rostro antes de que saliera corriendo al lugar en el que se encontraba Minho.
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Hasta aquí lo dejo :3 ¿Me dejarán reviews verdad?
