Capítulo 11: Una muerte.

Inuyasha estaba desesperado, habia llegado a la mansion de la familia y su madre le habia contado sobre la amenaza de InuNo y como se habia llebado a Aome a la fuerza, el pobre muchacho sentia que su corazón habia dejado de latir, no encontraba a Aome por ningun lado, si no llegaba aparecer su pequeña no sabria que hacer, pero de algo era seguro... él mismo se encargaria de matar a InuNo, no le importaria asesinar a su pripio padre, le aria pagar lo que le hizo a Aome.

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InuNo miraba la carretera con tanta neutralidad, quien lo viera nadie diria que el hombre estaria secuestrando a su propia hija embarazada, Aome que estaba en la parte de atras no paraba de gemir por culpa del dolor, su hijo venia en camino y sentia que su cuerpo era partido en dos, aunque ella le habia suplicado a su padre por que la llevara al hospital él la ignoro totalmente y por si fuera poco la habia amenzado de atarla y amordazarla si no se quedaba callada y aunque la pobre azabache hacia lo que podia para quedarse callada por el bien suyo y de su hijo no podía evitar que de su boca se escapara esos chillidos de dolor.

Aome sintio que más agua salia desde su entrepierna, al parecer su hijo queria nacer ya.

Después de tanto conducir, el hombre paro el auto en un descampado, ni un alma se veia en quilometros, Aome empezo a respirar pesadamente y un escalosfrío la invadio de repente.
InuNo bajo del auto pero antes tomo algo de la parte de abajo del asiento del conductor, el señor Taisho abrio la puerta de donde estaba Aome recostada y la apunto con un arma, la joven abrio grandemente los ojos y un miedo terrible la invadio e inevitablemente empezo a llorar, ella sabia bien lo que su padre tenia pensado hacer.

—¿Porque haces todo esto? ¿Como eres capaz de hacerme esto papá? —Aome lloraba, las palabras se habian atorado en su garganta.

—Ya se lo habia dicho antes a Inuyasha... no pienso que todos mis esfuerzos de construir mi empresa digna se valla al caño solo porque Inuyasha no pudo mantener sus hormonas bajo control... —InuNo le saco el seguro al arma— Esto es lo mejor para todos hija...—le explico.

Aome lo vio con ira.

—¿Lo mejor para todos? ¿O para tí? —le pregunto ella con dolor e InuNo se mantuvo neutral— Solo deja que mi hijo nasca... solo eso te pido—le suplico Aome.

El señor Taisho no dijo nada pero tampoco bajo el arma, después de unos segundos bajo el fierro y camino hasta el baul del auto y saco el bolso que Izayoi habia preparado para Aome cuando todos se diriguian al hospital, fue nuevamente con Aome y le dio el bolso, ella le vio agradecida y se preparo para traer a su hijo.

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Dos horas habian pasado y nada se sabia de Aome, Izayoi lloraba junto con Sota en la sala e Inuyasha tenia un vaso con vodka en la mano tratando de pensar y calmarse, debia pensar como su padre, debia saber bien como serian los pasos de InuNo cuando...
Un agudo dolor atraveso su pecho, solto el vaso y se dejo caer de rodillas al suelo poniendo su mano en su corazón, la imagen de Aome cruzó su mente, un mal presentimiento le invadio por completo, Izayoi y Sota se acercaron al chico preocupados.

—¡Inuyasha, cariño! ¿Que sucede? —le grito Izayoi llendo hacia su hijo.

—Aome...—susurro.

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Aome estaba feliz, no solo habia podido dar a luz a su hijo sino que tambien a su hija ¡Eran mellizos! un niñi y una niña, ambos estaban envueltos en dos toallitas blancas que su madre le habia dado antes de salir para el hospital ya que querian que el sexo del bebé sea sorpresa ¡Y valla sorpresa que se dio!, la joven suspira de tristeza... si tan solo su querido Inuyasha estuviera con ella, pero los pensamientos de Aome son interrumpidos cuando InuNo le quita a los bebés, la joven quizo moverse o hacer algo pero aun estaba muy debil por el parto que tuvo que hacer, el hombre deja a sus nietos en el asiento del co-piloto y saca bruscamente a su hija del auto y la arroja a un lado del camino y apunta nuevamente.

Aome lo mira con dolor desde donde estaba, se paro con dificultad, ella no dejaría que su padre la viera debil.

—¿Que pasara con mis hijos? —le pregunta ella, su visivilidad se estaba haciendo nula.

—Los dare en adopcion a la mejor familia, descuida— le dijo él— Lamento que esto hubiese terminado asi pequeña Aome—

Él le apunto y no dudo en disparar, el cuerpo cayo fruscamente al suelo, los llantos de los bebes se hacia presente en esa tragica escena, el cuerpo emanaba mucha sangre desde su cabeza , él hombre con sus ojos dorados veian con mucha fríaldad el cuerpo muerto, pero de algo era seguro, él no se arrepentía en nada lo que habia echo, esto era lo mejor...