OHAYO!

Aquí reportándome con ustedes. ¡Ya he terminado mis exámenes! ¡Soy tan feliz!

Me encantaría decirles que este capítulo es la segunda parte del octavo, pero lamentablemente no es así u.u durante mis dos semanas de exámenes no pude escribir nada, y en la semana que paso estuve ocupada mas no tenía la inspiración necesaria para escribir, fue como un bloqueo temporal D:

Ya han pasado como tres semanas desde que actualice, y bueno, como les dije en algún momento, no me gusta tardar mucho en actualizar, así que mientras hago el próximo capítulo les traigo uno especial :) me salió la idea al leer uno en deviantart.

Los personajes no me pertenecen, son del querido Hayime Isayama. Sin más preámbulos, disfruten la lectura ;)

Capítulo Especial: Siete minutos en el closet

Año 849. Los cadetes del Escuadrón 104 están casi por acabar su preparación de 5 años, para así convertirse oficialmente en soldados y escoger a que División Militar unirse. Sin embargo, no hay que quitar el detalle que la mayoría rondan entre los 15 años, siendo aun unos adolescentes. Entre todos los entrenamientos, también vale que tengan sus momentos de diversión…

Armin POV

Me siento totalmente agotada del entrenamiento, como siempre. Lo único que quiero hacer ahora es tomarme un baño, leer en la tranquilidad de mi cuarto y después de un rato dormirme...

–¡AAAAAAAArrrrrrmmmiiiiiiiinnnnn!–oigo una voz llamándome al salir de los vestidores después de bañarme, y antes de que pudiera reaccionar, tenia a Sasha encima de mi, abrazándome por la espalda.

–¡Sasha espera! ¡Me estas jalando el cabello!–exclamo, sintiendo como mi largo pelo jalaba el cuero cabelludo de mi cabeza.

–Jejeje, perdón–responde la castaña, dejándome zafarme de su agarre–¡Oye, vamos a los comedores, los demás están allá!

–¿Ah sí?–le respondo con una leve mueca, quitándole importancia. Realmente no tengo muchas ganas de convivir en estos momentos–no se, creo que esta vez paso…

–¡Hay vamos!¡Será divertido!–exclama, haciendo un puchero como niña pequeña–No seas aguafiestas, además vamos a hacer un pequeño juego entre todos ¿si? ¿por fis? ¿aunque sea un ratito?

Suspiro pesadamente. Se que si no acepto, Sasha es capaz de seguirme hasta mi cuarto–De acuerdo, pero solo una media hora.

–¡Yay!–exclama, agarrándome de la mano y jalándome hacia el pasillo para dirigirnos al comedor, donde efectivamente se encuentran los que siempre nos juntamos.

–Bueno, ya que nos encontramos todos ¿cómo es el juego Connie?–pregunta Reiner.

Connie acerca a él dos tazones, en donde uno se encuentran unas piedras y en el otro unos papeles doblados–el juego se llama "El closet por siete", todos agarramos una piedra, de las cuales solo una de ellas trae pintada una franja roja. La persona que le salga esa piedra, escoge uno de los papeles de este otro tazón, y el nombre que le salga es con la persona que se va a encerrar en el closet que se encuentra aquí en el pasillo, y deben permanecer y soportarse ahí por siete minutos, mientras que los demás hacemos otra cosa. Sería como si estuviéramos haciendo dos actividades al mismo tiempo.

–No suena tan mal–comenta Christa algo emocionada–¡De acuerdo, hagámoslo!

Cada uno de nosotros se acerca y agarra una piedra, suspiro de alivio al ver que me toca una normal. Al que le sale la de la franja roja es a Annie, quien se acerca al otro tazón y saca un papelito y desdoblarlo.

–Berthlodt–responde con su humor de siempre. Berthlodt se pone levemente rojo. Claro, he notado que tiene interés en ella, aunque no es el único. Volteo a ver a Eren, quien tiene el seño levemente fruncido al ver a Berthlodt y Annie entrar al clóset. No puedo evitar reírme en mis adentros, acordarme de hace unos días cuando Eren por fin se atrevió a comentarme de sus sentimientos hacia Annie, aunque de todos modos ya lo sabía, se le nota de lejos, o bueno, siempre lo noté.

Así, mientras ellos estaban en el closet, los demás platicamos un rato. Al pasar los siete minutos, Annie sale como si nada y el otro todo rojo de la cara. En serio no se como los demás no se dan cuenta, algunos son muy transparentes en sus emociones. En fin, continuaron con la siguiente ronda, siendo esta vez Christa quien saco la piedra de la franja roja. Hace lo mismo que Annie, y desdobla el papel.

–R-reiner…

Este es un caso más difícil, Reiner es de esas personas que no muestran muchos sus sentimientos, y por otro lado Christa tiene una personalidad algo nerviosa con cualquiera que este hablando. Aún así, siempre he tenido mis sospechas sobre Reiner a Christa, pero son solo eso, sospechas. En fin, la mayoría de los siete minutos del turno de ellos dos la pasamos evitando a que Ymir se acercara al closet, quien estaba casi escupiendo fuego de la rabia. Pasaron los siete minutos, ambos con sus mismas personalidades de siempre, personas que son difíciles de saber que es lo que pasa por su cabeza.

Pasamos a la siguiente ronda, donde ahora fue Marco quien saco la piedra y saco el papel con el nombre de Connie. Al salir del closet, noto un leve tic en la ceja del pecoso. Dos opuestos diferentes, Marco es una persona tranquila, amigable y servicial mientras que Connie, aunque es amable, lo es a su muy propia manera, algo hiperactivo y puede llegar a ser egoísta cuando se trata de su bienestar, su personalidad puede llegar a hartar en algunos momentos. De seguro Marco no se había percatado de eso ya que nunca habían estado realmente a solas, y esos siete minutos fueron suficientes para que se diera cuenta mas que acabara con su paciencia.

–Ok, vamos con otra ronda–comenta Sasha, sacudiendo un poco el tazón de las piedras y pasándonoslo. Saco la mía con poco interés, a la cual ni siquiera le doy un vistazo y la dejo en mi mano, supongo que me volvió a tocar una normal así que da igual. Los demás sacan la suya y la ven. Voltean a ver las de los demás, checando a ve quien le toca.

–¿A nadie le toco o qué?–comenta Ymir, pasando la vista en las manos de los demás.

–No sé, pero a mi me toco normal–comenta Eren. Mikasa eleva levemente la suya, mostrando que es normal también. Checan sus manos entre ellos, buscando la de la franja roja, hasta que captan y voltean a verme. Tardo unos cuantos momentos más en captar lo que sucede, y ahí es cuando me digno a ver mi piedra… que tiene la franja roja. Demonios.

–Armin, ya sabes lo que debes hacer–comenta Reiner burlonamente. Me acerco al otro tazón, maldiciendo internamente. Genial, ya cuando quiero irme a mi cuarto para descansar y me toca esto. Saco uno de los papeles y lo desdoblo, y me toco con…

Siento como se me eriza la piel y se me seca la garganta. Hay no, hay no… de todos tenía que ser él…

–¿Y bieeeen?–me pregunta Sasha, sacándome de mi trance. Trago saliva suficiente–o la que puedo–para poder pronunciar su nombre.

–Jean…

Jean POV

–Habla un poco más fuerte, creo que no te escuchamos bien–le dice Sasha burlonamente a Armin, quien se encuentra con una cara como si hubiera visto un fantasma.

–Jean… es Jean…

Hmmm, entonces soy yo… un momento… ¿¡EHHHHHH!? ¿¡Yo y Armin!? ¿¡Dentro del armario!? ¿¡POR SIETE MINUTOS!? ¡POR MARIA, ROSE Y SINA! Un escalofrío me corre por todo mi cuerpo.

–¡AH NO, ESO NO!–exclama rápidamente el ojos de moho, parándose de su silla y dirigiéndose a la entrada del comedor para que nadie pasara–¡Sobre mi cadáver antes de permitir que Armin se meta a ese lugar con este idiota!

–Ehm, Eren… son solo siete minutos…

–¡Me vale un reverendo cacahuate! ¡No, no y no! ¡No lo permitir…–el imbécil no termina de hablar ya que Mikasa lo jala del cuello de su camisa hasta su asiento, apretándolo del hombro.

–Respeta las reglas Eren.

–¡Pero es que…

–Cállate y respeta–responde nuevamente la azabache, volteando a ver al ojiverde seriamente. Eren solo le voltea los ojos, haciendo una leve mueca.

–¡Bueno, bueno! ¡No perdamos más tiempo!–exclama Sasha, jalándome de la mano y de la de Armin al pasar a lado de ella, para luego empujarnos hacia el interior del closet–¡Siete minutos corriendo… ahora!

Oímos los pasos de Sasha alejarse y luego el murmullo de la plática en el comedor. Armin y yo nos quedamos en silencio, un silencio irritante. Maldición, no me agrada en absoluto esto. No es que me desagrade la presencia de Armin en absoluto, todo lo contrario, pero desde aquella vez que la encontré afuera leyendo ese extraño libro de las "afueras de las murallas", no ha sido lo mismo. Prácticamente, aquella vez le confesé mis sentimientos, aunque tampoco se como lo haya tomado. No se ha vuelto a mencionar eso, y desde ese momento no hemos vuelto a estar solos en ningún minúsculo momento, ya que tanto yo como Armin lo hemos evitado. Si, al fin y al cabo los dos queremos actuar como si nada hubiera sucedido, lo cual no es cierto y también ha provocado que nos distanciáramos un poco.

–Así que…–comento, tratando de empezar alguna plática. Vamos, piensa, piensa…–¿Algo caluroso el día no?–¿¡Enserio!? De todos los temas que pudieron haber pasado por mi cabeza por una milésima de momento ¿¡Decidí hablar del clima!?

–Eh… si, algo cansado también…–responde Armin, bajando levemente la cabeza–si…

Volvemos a quedarnos en silencio por un rato más, quien sabe ¿un minuto? ¿dos?...

¡Rayos, no quiero continuar así! En verdad quiero hablar con ella, oír su voz, tener las pláticas que teníamos antes, pero simplemente no se me ocurre nada.

–¿No te parece algo tonto lo que estamos haciendo?–la voz de Armin interrumpe mis pensamientos. Me esta hablando ¿eso quiere decir que quiere tener una plática conmigo? ¡Mierda, no arruines este momento! ¡Respóndele, respóndele!

–En cierta forma–finalmente me digno a decir algo–francamente no le veo el objetivo.

–No tiene uno en realidad, al menos que no sea fácil de notar.

–¿Fácil de notar?–me rasco mi nuca algo confundido–no entiendo a lo que quieres llegar con eso.

–Se podría decir que esto es al mismo tiempo como una prueba. Velo de esta manera, no sabes que tipo de persona puede tocarte, puede ser con aquella persona que amas o con la que te llevas de la patada, puede ser con un amigo o con alguien que no conoces o casi no hablas. Los siete minutos, aunque es por muy poco tiempo, sabrás si podrías soportar a alguien así por una hora, un día, o más tiempo. Digamos que es para experimentar con tu tolerancia–Armin eleva su mirada hacia mi. Rayos, esos ojos, esa mirada suya. Muchos dicen que los ojos de Eren, de color verde azulado, son los más llamativos. Ok, admito que no es un color normal, pero los ojos de Armin, maldición, son los más bellos que he visto en mi vida, sumando esas largas pestañas que tiene…

No se que cara tenía, pero se empieza a reír discretamente–lo siento, tal vez te confundí con todo lo que dije…

–Ah, no… lo comprendo, más o menos… bueno, cada quien tiene una forma distinta de ver las cosas. A lo mejor los demás lo vemos como un simple juego, mientras que tu lo ves más allá de eso y sacaste tu conclusión–le respondo, cruzándome de brazos, o lo que puedo.

–Si, supongo que es cierto–responde. Vuelve a sacar una leve risa–creo que soy de esas personas a las que no soportarían estar con ellas a solas, siento que puedo llegar a acabar con la paciencia de los demás…

–Pff, claro que no. A mi me agrada estar a solas contigo–respondo inconscientemente. Luego reacciono, al ver que las mejillas de Armin se sonrojan, y desvía su mirada de la mía. Demonios, lo volví a echar a perder, ahora está incómoda con mi presencia, de nuevo… y ahora yo también. Rayos ¿cuánto falta para que acaben los siete minutos? ¡siento que es una eternidad!

–Ehmm, voy a acomodarme de otra manera–le comento, intentando acabar con el silencio–creo que estamos algo apretados…

–Ah, s-sí, está bien…

Me muevo un poco de lado, agarrándome de la pared, pero en el momento en que intento acomodarme, me resbalo levemente, por lo cual tengo la necesidad de agarrarme del hombro de Armin.

–¿¡Eh!?–una leve exclamación sale de la boca de Armin ¿pero que tiene? Solo me apoye de su hombro… un momento, esto se siente más suave que un hombro…

Bajo mi vista, y entonces me doy cuenta. No estoy agarrando el hombro de Armin… estoy… agarrando… su pecho izquierdo. Mierda…

La cara de Armin está completamente roja, y siento como la mía se enciende también.

–Y-yo… p-perdón… no era mi…–intento disculparme, pero no salen palabras de mi boca. Del nerviosismo, aprieto levemente el agarre, a lo cual Armin se tensa.

–¡KYYYYYYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!–exclama, empujándome bruscamente lejos de ella, haciendo que se abriera el closet y cayera al piso. Armin sale corriendo del closet y desaparece en el pasillo. Ni en los entrenamientos corre así de rápido.

–¡Hey, aun no acaban lo siete minutos! ¡Les falta un poco más!–exclama Sasha.

–¡Maldito cara de caballo, pero que le hiciste!–exclama furioso Eren, dirigiéndose rápidamente hacia mí, mientras que yo corro por el pasillo, intentando alcanzarla y lanzando disculpas al aire.

Rayos, la suerte nunca está de mi lado. Solo espero que algún día, algún día no tan lejano, Armin y yo podamos volver a tener una conversación normal, por que en serio, la quiero y me importa su bienestar.

¡Y aquí termina el capítulo especial! Ya se, esta muy corto a comparación de lo que luego hago, pero como les dije, es algo por mientras esperan al verdadero capítulo. No he escrito de el absolutamente nada u.u tal vez tengan que esperar como un mes, pero yo espero que no me tarde mucho, pasando de este fin de semana voy a tener un poco más de tiempo :)

Recomendación del día: Película Pompeya. La historia del momento en que dio erupción este volcán, mientras como los dos personajes principales intentan salvar sus vidas, un esclavo y la hija de los gobernantes de Pompeya. Esta película, si no me equivoco, aún ha de estar en algunos cines. Me pareció muy bonita :,) se las recomiendo.

El nombre del próximo capítulo ya lo saben, no es necesario que lo repita.

Espero verlos pronto.

SAYONARA!

Miss Writer 04