Capitulo diez
Fue un año bueno con una cosecha de flores grandes, y también logramos hacer crecer revivir en el jardín cosa que trajo una oferta con tauros que era grandiosa y aceptamos enseguida, sin embargo, surgió un problema y era la tierra, estábamos muy cerca del mar y teníamos que alejarnos para que las tormentas no dañaran demasiado los plantíos así que temprano antes de que saliera el sol íbamos al otro lado de la carretera y caminábamos unas colinas donde se hallaba un buen campo protegido del viento, eran una mañanas duras cuidando
Por las tardes llegábamos a casa y descansábamos el resto del día, la rutina se volvió agitada pero estábamos bien, todos éramos felices mientras estábamos juntos compartiendo aún más recuerdos y creando nuevos. Cada quien aprendió a usar las herramientas del maestro con ayuda de nuestras habilidades, unas eran grandes e incomodas pero las modificamos a un tamaño más manejable combinando la practica cada día creando parcelas donde plantábamos semillas y regábamos, cuando todo estaba mojado junto a froakie y azumarill íbamos a un arroyo donde nos sumergíamos recolectando agua, audino y vulpix se quedaban cuidando mientras volvíamos solo para evitar que algún pokemon quisiera pasar por ahí y pisotear lo que habíamos plantado
Volvíamos tan pronto como podíamos a tomar el almuerzo mientras platicábamos, un día reposando bajo la sombra de un árbol frondoso vulpix se levantó y miro el campo
– y si armamos un tipo corral y ponemos nuestro nombre para evitar que pasen? – dijo, sonó muy lógico
– Suena excelente – repuse
– sí, recuerdo que tenemos alambre en casa lo podemos traer y colocarlo – dijo froakie
– También hay herramientas para eso aunque no sé cómo se usan – dijo azumarill
– ya lo aprenderemos no creo que sea tan difícil, el maestro puso el alambre en el jardín una vez – dijo froakie
– Bueno ya tenemos trabajo – comento audino
– si –
Temprano ya íbamos en camino, llevaba cargando las herramientas en mi lomo mirando el camino
– oigan seguro que podremos? – Pregunto audino a azumarill
– Sí, ayer practique un poco – respondió inflando el pecho, en la noche anterior habíamos buscado el alambre y nos topamos con un libro lleno de fotos, nos juntamos y con cuidado lo abrimos observando cada hoja con cuidado
El maestro se veía bastante joven y en otras muy alegre, igual habían unas junto a la maestra con quien compartía una bebida, verlos de nuevo sonreír tranquilizo mi impaciencia, más adelante había una separada del resto con adornos y nombres, el maestro estaba vestido de negro y la maestra de blanco, se sujetaban las manos y en sus ojos se notaba un brillo extraño, vulpix soltó un suspiro largo cosa que me pareció curiosa pero no le di importancia en ese momento
En el campo recordamos como estaba la cerca de la casa, el maestro había incrustado la madera en el suelo y luego clavo el alambre dejándolo tendido o eso conto azumarill que hizo la inspección, ya que teníamos un gran tramo que resguardar me propuse a recolectar madera cortándola de los árboles caídos, eran troncos largos que me acomodaba en el lomo con cuidado, luego de eso subí hasta el campo y deje los juntados cerca de ellos
– Creo que deberíamos proteger más tierra – dijo froakie mirando una zona bastante solitaria
– Supongo que estaría bien – repuso azumarill, cavaron más hoyos y volví a cortar más.
Más tarde cuando el sol apenas se levantaba entre las colinas me junte con ellos observando el avance de la limpieza
– entonces comencemos –
Azumarill coloco uno de los maderos y los hundió en el suelo sobre el hueco, froakie golpeo sumergiéndolo más antes de colocar el alambre con clavos, el primero resulto sencillo seguido del segundo y el tercero, no obstante, más adelante cuando todo iba bien uno de los clavos salió disparado y el alambre rompió un madero que quedó colgando
– bayas! – exclamo froakie
– Ahora tendremos que volver hasta ese punto – añadió molesto
– Creo que lo tendimos demasiado – comento azumarill
– Bueno al menos paso ahora y no con alguien cerca – dijo audino
– Si….bueno arreglemos esto – retiramos lo avanzado del suelo y reparamos el madero con más cuidado evitando tensar demasiado el alambre.
Todo fue con tranquilidad y sin más ruido que del martilleo de froakie, todos estábamos normal serios sin perder de vista nada, las primeras horas quedaron en la primer valla
– Mejor comamos – sugirió audino
– Está bien –
Nos volvimos a juntar en el árbol, mirábamos el paisaje y respirábamos muy cansados
– oigan creen que haremos esto por siempre? – pregunto vulpix
– qué cosa? – pregunte
– esto, trabajar así – respondió
– será hasta que vuelvan los maestros – dije, suspiro
– y creen que regresen? – pregunto, todos quedamos quietos
– Si – brame
– Es cierto – repuso azumarill
– solo hay que esperar, además es mejor que estar simplemente en casa – dijo audino
– Solo hay que tener paciencia – dijo froakie, vulpix sonrió y se incendió
– Sí, dejare de pensar eso – sus energías quemaron el pasto cercano
– Trabajare duro – bramo
– sí, yo también – nos apuramos a comer y tan pronto como guardamos los trastos continuamos trabajando en las cercas
Cayo la noche y la luna se levantaba ya en el cielo, una brisa ligera movía las hojas de los árboles y ya me dolía el cuerpo por todo el esfuerzo
– solo esta y nos iremos a casa –
Lo último que teníamos era la puerta y solo debíamos colocarla y que funcionara para cerrar, clavamos lo último de mejor forma y lo levantamos asegurando bien el alambre y cuando logro sostenerse y moverse soltamos aire sonriendo de satisfacción
– Bien, creo que ya es hora de irnos – dijo azumarill que sostenía sus patas que temblaban
– Si – yo apenas lograba moverme
– Bien, vámonos – añadió audino, con pasos lentos y torpes caminamos de vuelta a casa
Aquel trayecto que nos tomaba solo una hora se volvió tres y al entrar a casa todos caímos sobre el tapete totalmente dormidos
La mañana siguiente estuvo llena de quejidos y gemidos de dolor, cada quien tenía problemas en algún musculo, sin embargo, teníamos que hacer la labores de casa y nos esforzamos de vuelta
Aquellos días fueron de nuevas experiencias en la espera y aquel año transcurrió con normalidad, la cerca funciono bien y evitamos que algunos pokemon la pisaran al igual que logramos plantar más cosas, sin embargo, en esos días después de la fiesta de año nuevo vulpix actuó extraño con todos, en las comidas se sentaba con nosotros y platico con todos nosotros cosa extraña en ella que no era muy compartida con sus cosas, nos habló sobre lo que le gustaba de pequeña y también los juegos que solía hacer con aquella anciana, su voz era muy alegre y sus ojos brillaban de emoción. Ella estuvo así por un mes y nos acoplamos a su nueva actitud
Vulpix se volvió muy positiva hasta aquella noche, nos encontrábamos mirando la televisión donde trasmitían las películas de siempre y todos nos encontrábamos en silencio
– Quiero decirles algo – dijo bajando del sillón
– te duele algo? Te puedo revisar – dijo audino
– no es eso….quiero irme – respondió vulpix
– a dónde? – pregunto azumarill
– A….a tener una familia, quiero también conocer el mundo como lo hizo squirtle – contesto
– pero y los maestros? No los esperaras? – pregunte
– Sí, pero quiero hacer algo y tener algo mío – respondió
– y que pasara cuando la encuentres? Vendrás? – pregunto froakie
– Sí, no los abandonare – respondió, se veía muy decidida
– y cuando te iras? – pregunto audino
– Pues he pensado en esta semana, tratare de encontrar un lugar a donde ir y también preparare alguna maleta – respondió
– Aun tienes tiempo de pensar mejor las cosas, queremos que te quedes pero es tu decisión – dijo azumarill
– Sí, tratare de no ser una molestia estos días – comento, no nos gustó mucho lo que pensaba hacer pero igual no se podía hacer nada
Con el paso de los días estuvimos arreglando unas cosas en el laboratorio del maestro, limpiamos el polvo y organizamos las herramientas, y visitamos a tauros que nos dio noticias de la ciudad, el ejército se había establecido de manera permanente y sus acciones solo se centraron en las poblaciones dejando a los fuereños sin importancia, pero también era difícil entrar a la ciudad sin permiso cosa que a tauros les molesto aun así pudo mantener contacto con los pokemon negociantes. Como lo dijo vulpix paso la semana y ella cargo con una bolsa pequeña en su lomo, la encaminamos hacia la carretera donde nos detuvimos observándola
– estas segura? – pregunte
– te puedes quedar un tiempo más hasta que el clima mejore – añadió audino
– estoy lista para irme, si me voy ahora llegare por la tarde a donde quiero ir – dijo
– Entonces ten cuidado, si hay problemas aléjate – repuso azumarill
– sí, tendré cuidado y cuando halle la manera les hare saber dónde me encuentro – dijo, una frio recorrió mi interior llenándome de tristeza
– come lo necesario y no te propases – dijo audino
– si –
cada quien se fue despidiendo de vulpix y fue una hora llena de preguntas y respuestas, la preocupación de que le sucediera algo nos tenía demasiado alertas y cuando ya estaba lista la vimos caminar alejándose con pasos lentos, sonreí un momento y luego no logre contener las lágrimas, sentía que perdía a alguien otra vez
La casa se volvió aún más silenciosa y un poco más fría
Guardamos la cama de vulpix y nos volvimos a adaptar a la rutina cosa que nos costó más de lo que pensábamos, en los almuerzos siempre se preparaban la misma cantidad de platos y por las noches cuando íbamos a dormir a alguno se le escapaba un buena noches para vulpix y squirtle, solo los cuatro hacíamos el trabajo de toda la casa solo que al ser tan pocos fueron duros esos meses cuando teníamos que calentar la comida y secar las semillas que se cambiaban, sin embargo, sin esperarlo llego una tormenta gigantesca a esta parte de la playa que se extendía mucho, la lluvia caía con fiereza y el viento cortante tiro arboles gruesos, apresurados cerramos toda la casa y aseguramos el laboratorio, en la sala nos refugiamos solo pidiendo que no tardara demasiado en pasar la tormenta, en la oscuridad oíamos el sonido de los rayos chocando contra el suelo
– No teman ya pasara – dijo audino que encendió una lámpara
– Comamos esto – froakie corto unas manzanas y las dejo en el centro
Entre lo apacible del interior platicamos y recordábamos las películas tratando de acomodarlas y también lo hicimos con las caricaturas, paso una hora y el viento golpeaba con fuerza la casa pero nada más allá de ruido solo que algo dentro de mí me hizo levantarme del piso de la sala y andar a la puerta donde sali solo un poco a mirar, el mar se levantaba con fuerza y las olas llegaban al nivel de muelle que era casi movido por la fuerza
– qué pasa? – pregunto azumarill
– Está demasiado fuerte la tormenta – respondí
el barco era levantado como si fuese una simple hoja y el agua invadía el interior y salía disparada al aire con el movimiento, aquello que lo ataba se veía como un simple hilo a punto de romperse, con prisa baje del pórtico hasta la playa y corrí con fuerza
Sujete la cadena y la comencé a jalar hacia lo más alto donde lo quería dejar a salvo, no era nadie contra la fuerza de la tormenta que no me permitía moverme ni un centímetro, el viento me golpeaba y lastimaba mi piel, no me rendí a pesar de no oír nada más que los truenos en la lejanía, ajustaba mi cuerpo al suelo y mantenía toda mi fuerza en una sola parte, la lluvia caía y no lograba mirar más allá de unos metros, sabía que si cedía solo un segundo el barco saldría perdido en el mar y no lo encontraría de nuevo, el tiempo parecía pasar pero no había cambio en mi lugar y el barco aún era cubierto. Esa fue una de las primeras veces que sentí impotencia de no lograr nada y pedía más fuerzas, cerré los ojos y me concentre moviéndome, esa ves sentí algo cálido en mi interior que se encendió como una flama y sin importar nada solo realice lo que debía, moví el barco y llegue a la arena mojada, sin embargo, no me detuve y continúe hasta el límite de la casa donde con mi temblorosa quijada descanse, mi cuerpo se sentía raro pero solo me importaba que el barco se encontraba a salvo, con pasos lentos camine hasta el interior y tome una toalla donde me senté a esperar a secarme
– estas bien? – Pregunto audino que me miraba
– Sí, estoy bien – suspire y relaje mi cuerpo, azumarill y froakie me miraban de igual manera
Al día siguiente el cielo se despejo y salimos a observar el daño de la tormenta, en la lejanía había muchos árboles caídos y también parte de playa tenia basura variada esparcida por todos lados
– tenemos trabajo así que será mejor apresurarnos – dijo azumarill con un tono molesto y era comprensible, lo primero que hicimos fue limpiar la casa y el jardín, el techo tenia algas atoradas y jardín gran cantidad de arena y hojas secas, con cuidado descubrimos las flores y cuando todo estaba en su lugar nos encargamos de la playa
Recogimos botellas y bolsas de plástico que dejamos en un bote con ruedas, era demasiada y con todas las ramas llenamos a tope, en esa tarde cuando logramos poner todo en su lugar me encargue de limpiar el barco, saque toda el agua del interior y saque al exterior todas las cosas mojadas, concluí antes del almuerzo y me junte con ellos en el pórtico
– como creen que este el campo? – pregunto audino
– Pues no hay nada plantado pero supongo que tendrá basura – dijo azumarill
– iremos? – pregunte
– no creo que sea seguro ir ahora, no sabemos si el clima cambiara – sugirió froakie
– cierto…saben deberíamos ir a visitar las otras casas para ver qué tal se encuentran – comente
– buena idea, ya tiene un gran rato que no hemos ido – repuso audino animada
– Bueno, ahora estamos libres así que cuando terminemos vamos – dijo azumarill
– Si –
Todos ya tenían algo que hacer y con ánimo comimos
Caminamos por la carretera evadiendo los troncos caídos y llegamos a la primera que se conservaba peor tenia los cristales rotos, con precaución pisamos el interior
– creen que vuelvan los pokemon? – pregunto froakie
– Lo dudo, ya tienen bastante tiempo fuera – respondió azumarill
– Podríamos revisar que no haya nada raro – dijo audino
Nos dividimos y caminamos por toda la casa, tenían basura de afuera y agua por todos lados, cerramos las válvulas de gas y también cortamos por completo la electricidad, era más sencillo así para evitar algún accidente a futuro, no había mucho ahí así que nos dirigimos a la siguiente casa
Nos dimos cuenta que algunos pokemon habían estado ahí pero solo por corto tiempo ya que algún tiempo atrás habían abandonado llevándose algunas cosas con ellos, también cerramos la casa e hicimos lo mismo en la siguiente, no había más cambios que el caos dentro, los jardines estaban desordenados y algunas de las muchas flores habían sobrevivido al tiempo, crecían por todas partes y fue curioso ver tal cosa, cerca del atardecer volvimos a casa y mientras la cena estaba lista me hice cargo de arreglar el barco, el clima parecía estar bien sin señal de tormenta solo cielo despejado con una linda vista del mar
En esa noche mientras asegurábamos la casa me pregunte como les iría a ambos, tenían ya un tiempo pero ninguna sola noticia de donde estarían, no obstante, algo dentro de mí me pedía tener fe y paciencia, ellos estarían bien y solo tenía que preocuparme por mis compañeros con los que aún vivía
Temprano al siguiente día ya caminábamos al campo, cruzamos todo el terreno y fue pronto cuando abrimos la puerta y miramos la cantidad de trabajo que ya teníamos
– Si lo hacemos juntos acabamos pronto – comento azumarill
– Si – era demasiado desorden y debíamos levantar troncos que cayeron cerca de los alambres, era un buen día
